viernes, febrero 29, 2008

Cuando Rosario se puso de pie

Miguel Brindisi y René Houseman fueron dos de las figuras de Huracán en el memorable 5-0 ante Central, en Arroyito, en mayo de 1973. La mejor versión del campeón de ese año.

Clausura, cuarta fecha: Huracán-Rosario Central, en Argentinos. El número 2796 de El Gráfico, publicado el 8 de mayo de 1973, tiene en un tapa un abrazo de un Miguel Brindisi sonriente con René Houseman. La imagen pertenece a un partido inolvidable: el 5-0 de Huracán a Central, en Arroyito, por la 11a. fecha del Metropolitano. "Se paraban pa' mirarlo", se titula la nota del inmejorable Osvaldo Ardizzone, enviado especial a Rosario. Y la nota comienza con una sentencia que el tiempo juzgó como una verdad: "Vi a un gran equipo". Sucedió que el estadio entero aplaudió al vencedor. Fue una fiesta del mejor en su mejor versión. Aquel domingo 6 de mayo, Huracán formó con: Roganti; Chabay, Buglione, Basile y Carrascosa; Brindisi, Russo, Babington; Houseman, Avallay y Larrosa. Luego ingresaron Leone y Del Valle. Los goles fueron convertidos por Houseman, en dos oportunidades, y Larrosa, en el primer tiempo; y por Del Valle y Brindisi, en el segundo. Y no le ganó a cualquier rival: era el Central de sus tiempos dorados, el de J.J. González, Pascuttini, los hermanos Killer, Aimar, Poy... El que había sido campeón del Nacional de 1971 y que luego ganaría el Nacional de este 1973 y sería segundo en los dos torneos de 1974. Quienes conocen la historia de Central en detalle, como el periodista Héctor Hugo Cardozo, señalan a este partido como la mejor puesta en escena de un equipo visitante.

Más:
El historial, en el Blog.
El último partido, en el Blog.

jueves, febrero 28, 2008

La magia del primer gol


Hay un rasgo de la campaña de Huracán que sorprende: siempre que hace el primer gol gana. En los 22 partidos que el equipo disputó en esta temporada, hizo el primer gol en siete de ellos y se llevó los tres puntos en todos los casos. Eso le permitió ganar en las últimas dos fechas, al campeón Lanús (1-0, en el Diego Maradona) y al subcampeón Tigre (2-1, en Victoria).
Ya había mostrado esta particularidad en cinco ocasiones en el Apertura (1-0 ante Central, 2-1 a San Martín de San Juan, 1-0 a Banfield, 3-0 a Racing y 2-1 a Vélez). Y ahora, en el Clausura, consolidó la tendencia: venció a los dos primeros del Apertura. Con un detalle añadido: en ambos casos se impuso cerca del final del partido.
Los siete goles iniciales y aparentemente mágicos tuvieron seis autores diferentes: Franco Mendoza, Luciano Varaldo (ya no está en el plantel), Walter Coyette, Cristian Cellay, Alan Sánchez y Andrés Franzoia, quien fue el único que consiguió el tanto inaugural en dos ocasiones (contra Vélez en el Apertura y el sábado ante Tigre).
Tiene una contrapartida esta condición implacable: Huracán suele recibir el primer golpe. Al margen del 0-0 ante Tigre (en la 3ª fecha del Apertura, en el Ducó), en el resto de los partidos comenzó perdiendo. Y de esos 14 encuentros, consiguió dar vuelta tres, empató cinco y cayó en los seis restantes. Contra Argentinos perdía 1-0, se puso 2-1, le igualaron y se impuso sobre la hora (3-2, en Parque de los Patricios). Frente a Newell's, en Vélez, perdía 1-0 y se llevó la victoria con claridad: 3-1. Y ante River, en La Paternal, dos goles de Cristian Sánchez Prette cambiaron la derrota parcial por triunfo.
Ahora, el viernes ante Rosario Central, intentará hacer valer la magia del primer gol. Será en la cancha de Argentinos, donde ganó en los cinco partidos en los que hizo de local (dos en la B Nacional y tres en la actual temporada).

Publicado por el autor del Blog en Clarín.

martes, febrero 26, 2008

Basta de Mendoza

Franco Mendoza festeja frente a Central (1-0 en Rosario) el segundo de sus seis goles en el Apertura. Ahora, lleva 613 minutos sin convertir, desde el partido ante Newell's (3-1).

No da para más. Franco Mendoza hace todo mal.
1) No corre rápido porque está gordo.
2) No gana en el juego aéreo porque, además de pesado, no tiene una altura como la de Federico Nieto.
3) Ya no tiene la fortuna del Apertura, en el que convirtió seis tantos en 17 encuentros. La pelota que le rebotó y se fue afuera ante Tigre, solo frente al arco, sirve de testimonio elocuente.
4) No es capaz capaz de desequilibrar por habilidad.
5) No es eficaz tampoco para aguantar la pelota ni para tirarse unos metros más atrás y arrancar.
6) Es quejoso cuando le toca salir. Es decir, no tiene autocrítica.
7) Ya no cuenta con el respaldo de la gente. De acuerdo con una encuesta de Patria Quemera entre alrededor de 400 hinchas, sólo cinco de cada cien lo quieren como titular, como acompañante de Andrés Franzoia, al ex delantero de Banfield y de Atlético Rafaela. Las preferencias: primero, Federico Nieto 52,7 por ciento; segundo, Antonio Barijho 29,3; tercero, Matías De Federico 6,1.
Por estas siete razones, basta de Mendoza. Es el tiempo de Nieto. O de Barijho. O de Claudio Guerra. Pero el Gordo (como le dicen los hinchas) que descanse...

Actualización:
¿Y el Ducó para cuándo?, en Olé.

lunes, febrero 25, 2008

Un goleador suelto en Victoria

Otra vez Andrés Franzoia, el de los goles que encantan. Otra vez él, ya goleador. El ex atacante de Boca suma cinco tantos en diez encuentros como titular (acumula 13 partidos desde su llegada a Huracán). Dos gritos para un recuerdo y para un entusiasmo que crece. También para una certeza añadida: Franzoia necesita otro socio de ataque. Lo sabemos: no es Franco Mendoza.

sábado, febrero 23, 2008

Silencio: estamos soñando


Clausura, tercera fecha: Tigre 1-Huracán 2. Sépanlo todos: tengo ganas de soñar con que el año del centenario puede ser el del obsequio de un presunto imposible. Sí, quiero soñar con todo. Con el título. Con la gloria inmensa de venir de la B y ser campeón, como sólo pudo hacerlo Rosario Central en la temporada 86/87. Sí, hagan silencio, estoy soñando. Estamos soñando...
Pero no se trata sólo de una voluntad. Podemos agregar estos cinco detalles a modo de sostén de esta pretensión:
1) El equipo es el que más transmite en no menos de los últimos 20 años. Mete, quiere, busca, da lucha. Salvo pequeñas grietas anímicas en algún partido (como contra Arsenal en este Clausura o frente a Olimpo, en el Apertura), Huracán demuestra tener una condición indispensable: mística.
2) Hay hambre. Y se percibe sobre todo ante la dificultad y después de partidos flojos.
3) Defensivamente el equipo es un bloque sólido. Más allá de errores individuales.
4) A pesar de jugar con diez (por la presencia ya inaceptable de Franco Mendoza) el equipo está en zona de Copas.
5) De local, se hace fortísimo. Ya sea en La Paternal o en el Ducó.

El mejor: Andrés Franzoia.
El peor: Franco Mendoza.

Más:
El comentario, en Clarín.
La actuación de Franzoia, en Olé.
El contexto de un triunfo notable, en Olé.

Así estamos:
En el Clausura
En los promedios
El fixture

viernes, febrero 22, 2008

Un Tigre rendido a los pies

Ernesto Tito Cucchiaroni es uno de los grandes orgullos de Tigre. Llegó en 1949, con 19 años procedente de Posadas, su ciudad. En Victoria jugó 139 encuentros e hizo 51 goles. Fue campeón con la Selección en el Sudamericano de 1955 y luego se consagró en el fútbol italiano, donde fue campeón con el Milan y se destacó con la Sampdoria. Sin embargo, en 1950, conoció el desencanto del descenso a consecuencia de Huracán, que se impuso en el desempate por la permanencia.

Clausura, tercera fecha: Tigre-Huracán. El equipo de Victoria volvió a Primera después de casi tres décadas (su última temporada en la A había sido en 1980). Pero en la máxima división, llevan un largo recorrido de enfrentamientos, desde aquel episodio inaugural de 1915. De todos modos, los dos partidos definitorios para mantener la categoría en 1950, resultaron los más memorables de este historial.
Para evitar el descenso, ese año, Huracán tuvo que sufrir más allá del calendario de la temporada: igualó en el penúltimo lugar con Tigre y tuvo que definir cuál de los dos equipos acompañaría a Rosario Central a la B. Y el equipo de Parque de los Patricios se impuso con autoridad en los dos encuentros decisivos (3-1 y 5-1) y se garantizó su permanencia.
En la última fecha del campeonato, disputada el 26 de noviembre, Huracán igualó 1-1 ante Gimnasia La Plata, en la Bombonera. Así, sumó 29 puntos. En esa misma jornada, se enfrentaron Quilmes (28 puntos) y Tigre (29), en el Sur. Y ganó el local con claridad: 5-1.
Entonces, llegaron las dos finales ante los de Victoria. El domingo 3 de diciembre, en Independiente, Huracán ganó 3-1. Siete días después, en River, el Globo tuvo una actuación de Primera y goleó 5-1. En ambos encuentros, Huracán dispuso los mismos once: Ricardo; Uzal, Filgueiras; Stauskas, Giménez, Cerioni; Caserio, Di Pace, Héctor Manuel López, Vigo y Quiñones. Ellos quedaron para siempre como representantes de un rasgo de estos años duros: la resistencia quemera.

Más:
El historial, en el Blog.
El último partido, en el Blog.

jueves, febrero 21, 2008

1962: Breves señales de mejoría

Formación de Huracán, en 1962. Arriba: Arredondo, Alvarez, Vidal, Schneider, Bertoldi, Santos y Pederzoli. Abajo: Juárez, Rendo, Pedro Medina, Roldán y Juan Carlos Rodríguez. No está el sorprendente goleador del equipo: Adalberto Marchesse, quien convirtió once tantos en trece encuentros.

El comienzo del equipo fue un motivo para el entusiasmo: cuatro partidos sin derrotas (tres éxitos y un empate) y sin goles en contra. No sólo eso, luego de golear a Vélez en la fecha inaugural y de vencer a Atlanta (1-0, en River), Huracán construyó una victoria histórica en el clásico frente a San Lorenzo, en Parque de los Patricios. El 1-0 del 8 de abril resultó el único triunfo ante el rival de siempre entre 1957 y 1968. En ese lapso, el peor en la historia del emblemático enfrentamiento porteño, San Lorenzo se impuso en 17 ocasiones (9 de ellas consecutivas) y empataron seis.
La racha inicial se prolongó casi hasta el final de la primera rueda: Huracán perdió sólo un partido en las primeras trece fechas (0-2, en el Ducó, ante la revelación de la temporada, Gimnasia La Plata, que terminó tercero este año). Pero luego, la campaña se comenzó a parecer a las de los últimos años: el equipo ya no era confiable. Y, en consecuencia, quedó lejos de los primeros puestos: el campeón Boca terminó a quince puntos.
Sin embargo, tampoco esta vez hubo dificultades respecto del promedio para el descenso: Ferro, penúltimo y descendido junto a Quilmes, sumó 20 puntos menos que Huracán.
Adalberto Marchesse no sólo fue el goleador; resultó la sensación del equipo en los pocos partidos que disputó. Tuvo un promedio de gol propio del inmenso Herminio Masantonio. Movedizo y ágil en el área, este delantero jugó en el club entre 1962 y 1964, marcó 22 tantos en 48 encuentros. Este fue su mejor año con el Globo de Newbery en el pecho. Luego pasó a Platense y más tarde, a Colón. Su sorpresiva aparición más las gambetas de Ernesto Humberto Juárez no alcanzaron para más que ese séptimo puesto compartido y un puñado de victorias para el aplauso.

Campaña:
Séptimo*. G 10; E 8; P 10 / GF 36; GC 35.
*Igualado con Atlanta.

Posiciones:
1. Boca 43 pts.
2. River 41 pts.
3. Gimnasia La Plata 38 pts.

Figuras:
1. Ernesto Humberto Juárez, wing derecho.
2. Adalberto Marchesse, delantero.
3. Carlos Arredondo, defensor.
3. Alberto Rendo, mediocampista.
3. Jesús Roldán, delantero.
3. Miguel Vidal, defensor.

Partidos para la historia:
1. 8/4: Huracán 1-San Lorenzo 0. Con esta victoria, Huracán cortó la peor racha de su historia en el clásico (nueve derrotas seguidas y un empate). No ganaba desde 1956 y, en el Ducó, desde 1953.
2. 8/10: Huracán 2-River 1. Gran triunfo frente al subcampeón. Huracán no vencía a River en el campo de juego desde 1948 (2-0, en Parque de los Patricios). En 1958 se le dio por ganado el partido que igualaban 0-0.
3. 25/3: Huracán 4-Vélez 0. Gran debut del equipo en el torneo, en Parque de los Patricios, ante un rival que luego peleó por la permanencia.

Plantel: Víctor Alarcón (9); Dante Alvarez (22); Carlos Arredondo (28, 2); Juan Bertoldi (26); Néstor Canevari (1); Sergio Cantú (3); Juan Devoto (5); Urben Farías (1); Ernesto Juárez (27, 7); Venancio Lezcano (1); Raúl Madero (15); Adalberto Marchesse (13, 11); Luis Medina (2); Pedro Medina (9, 2); Emilio Melón (9, 2); Alfredo Obberti (1); Víctor Palma (1); Héctor Pederzoli (13); Alberto Rendo (27); Miguel Reznik (1); Juan Carlos Rodríguez (18, 3); Jesús Roldán (24, 6); Adolfo Sangiovanni (3, 1); Néstor Santos (3); Juan Schneider (26); Luis Sole (1) y Miguel Vidal (20).

martes, febrero 19, 2008

De juicios y situaciones

Lucho González, con la camiseta del Porto. Es el capitán y la figura del equipo portugués, que va por el tricampeonato. En Huracán jugó 94 partidos e hizo 10 goles entre 1998 y 2002.

INFORME DE LA ASESORIA LETRADA.

Ante la noticia publicada en la Sección Deportes del diario "CLARIN” del 20 de febrero del corriente, relacionadas con varios juicios que se siguen contra nuestra institución, esta Asesoría Letrada considera necesario llevar a conocimiento de los socios y simpatizantes el real estado de trámite de las aludidas causas.

1.- Pedido de quiebra por SQUEO, Carlos: Efectivamente la misma fue levantada abonándose la totalidad de la deuda y de los honorarios profesionales regulados por un monto aproximado de $ 225.000.

2.- Embargos en juicios de Omar LARROSA y Hermenegildo GONZALEZ: En ambos casos se ha nombrado un oficial recaudador que en cada uno de los partidos que disputa Huracán percibe un monto que se imputa al pago de la deuda reclamada. Estos juicios, a la fecha, no se encuentran cancelados en su totalidad.

3.- Caso jugador Luís H. GONZALEZ: No es cierto lo publicado en el precitado matutino en el sentido que al Club ingresará la cantidad de u$s 1.500.000. Lo que ocurrió es que la jueza del expediente caratulado “CLUB A. RIVER PLATE c/ CLUB A. HURACAN S/ CONSIGNACION”, donde se encuentra depositada la suma proveniente de la plusvalía que correspondió a nuestro Club al producirse la transferencia del futbolista de River Plate al PORTO FC, de Portugal, rechazó la homologación del acuerdo oportunamente suscripto entre los supuestos cesionarios de esa plusvalía y ordenó que una vez firme esta decisión – de fecha 14/12/08- dichos fondos, que al 31/7/07 ascendían a la suma de $3.606.308,30, conjuntamente con los embargos trabados sobre los mismos sean girados al Juzgado donde tramita el Concurso Preventivo del Club A. HURACAN.

Los abogados de la Institución consideran muy probable que la decisión sea apelada por los numerosos supuestos cesionarios, pudiendo incluso el expediente llegar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación por la vía del recurso extraordinario, en caso de una hipotética confirmación de la resolución por la Cámara de Apelaciones; de la cual cabe inferir que en el actual estado de trámite, aun no ha sido definitivamente establecido la forma y modo en que habrá de adjudicarse la importante cantidad depositada en el juicio que nos ocupa.

Este informe fue publicado oficialmente por el club.

lunes, febrero 18, 2008

Huracán de La Paternal

La gente de Huracán, bajo el sol de La Paternal, con el agua bendita como telón, en una tarde de 35 grados. Foto publicada en el suplemento deportivo del diario Clarín.

Lo que sigue lo publiqué en Clarín. Se trata de una sensación que crece, a partir de cierta comodidad y, sobre todo, de buenos resultados:
En el año del centenario, Huracán no puede jugar aún en su emblemático Tomás Adolfo Ducó, esa cancha fundada en 1947 como una suerte de palacio, que ahora -luego de ser nombrada como Patrimonio Histórico por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires- necesita refacciones para sobrevivir. Pero a pesar del desarraigo, Huracán encontró en otro lugar de la geografía porteña un recinto en el que se siente cómodo: se trata del Diego Armando Maradona, del barrio de La Paternal. Allí, el equipo de Parque de los Patricios resulta implacable: ganó todos los partidos en los que hizo como local.
En la pasada campaña, en la B Nacional, enfrentó a Defensa y Justicia (se impuso 2-0) y a Ferro (ganó 3-2). Ya en Primera, esta temporada, Huracán ganó los tres partidos que jugó en Juan Agustín García y Boyacá. Y en cada triunfo hubo cierto carácter histórico. Venció 2-1 a River, en la primera victoria como local en el historial desde 2001. Goleó 3-0 a Racing, al que llevaba 10 años sin derrotarlo. Y, ayer, se impuso 1-0 contra el campeón Lanús, al que no le ganaba desde 1996. En suma: cinco partidos, cinco alegrías.
La primera vez que Huracán jugó en el Diego Maradona (reinaugurado en diciembre de 2003, sobre la base del escenario original, fundado en abril de 1940), la sensación fue muy distinta a la de estos días: perdió 4-0 ante Argentinos, en 2004. Luego, por la Promoción de 2006, el equipo que dirigía Antonio Mohamed empató 2-2 y, a consecuencia de que también había igualado el encuentro de ida en el Ducó, no pudo regresar a la máxima categoría. De los 14 futbolistas de Huracán que jugaron ante Lanús, sólo Federico Poggi disputó aquel encuentro. Y Walter Coyette, también presente en aquella tristeza, ayer estuvo entre los suplentes.
A pesar de que la cancha no está en el sur porteño, la zona de mayor influencia quemera, cada cita en La Paternal genera para Huracán sensación de localía. Incluso, más allá del unánime deseo de los hinchas de jugar en el Ducó, ya no se escuchan quejas respecto de ser local en la cancha de Argentinos. Como si en La Paternal (o Villa Mitre, de acuerdo con el catastro oficial) se sintiera a gusto, como en casa.

domingo, febrero 17, 2008

126 minutos, dos tiros al arco, seis puntos


Clausura, segunda fecha: Huracán 1-Lanús 0, en Argentinos. Un equipo de laburantes encontró en su obrero menos conocido un motivo para festejar. Porque Alan Sánchez resultó el personaje del partido, más allá de los buenos rendimientos de los defensores, del capitán Hugo Barrientos, de Leandro Díaz, de Federico Poggi y de Marcelo Barovero. El hijo de Juan Amador merecía esta historia publicada en Clarín:
Alan Sánchez pateó dos veces al arco en lo que va de la temporada y, así, Huracán sumó seis puntos que representan tranquilidad respecto del promedio y entusiasmo respecto de la posibilidad de ingresar a la Copa Sudamericana. El mediocampista (ex Platense) disputó apenas 126 minutos de seis encuentros, con tres entrenadores diferentes (Antonio Mohamed, Osvaldo Ardiles y ahora Claudio Ubeda) y resultó un arma secreta implacable. Ante Argentinos, por la quinta fecha del Apertura, ingresó, en la primera pelota que tocó -sobre la hora- pateó un tiro libre que permitió la victoria por 3-2.
Como si se tratara de un boy scout, al salir del vestuario local del Diego Maradona dijo: "Yo estoy siempre listo para jugar". Antes, había ingresado por Cristian Sánchez Prette. Y cuando quedaban siete minutos para el final, con un remate fortísimo desde 25 metros convirtió el único gol del partido ante el campeón Lanús. Lo festejó hasta la disfonía y se lo dedicó a su familia, que lo siguió desde la platea. Alan encontró un perfecto modo de reclamar minutos: patear al arco y hacer goles decisivos.


El mejor: Hugo Barrientos.
El peor: Cristian Sánchez Prette.

Así estamos:
En el Clausura
En los promedios
El fixture

sábado, febrero 16, 2008

Aquel empujón monumental

Formación de Lanús, en 1949, el año en que tuvo que dirimir la permanencia en la A frente a Huracán. Fue la definición más larga en la historia de un desempate para mantener la categoría.

Clausura, segunda fecha: Huracán-Lanús, en Argentinos. En 1949 nació una rivalidad que crecería ya luego del primer descenso de Huracán. Y hubo un motivo suficiente: en ese año, Huracán y Lanús tuvieron que determinar la permanencia en la máxima categoría. Y debieron recurrir a la más larga y polémica definición en la historia de los desempates de este tipo. Tanto fue así que Huracán se salvó del descenso recién en 1950, luego de cuatro partidos. El 3-2, ya en aquel jueves 16 de febrero, permitió el desahogo. Ese día, el árbitro Müller suspendió el partido cuando faltaban 10 minutos, a consecuencia de que los futbolistas de Lanús no permitieron la ejecución de un penal a favor de Huracán, por una infracción de González a Caserio. En breve, llegó la confirmación de parte de la AFA y así la certeza de la permanencia.
Ese desenlace se pareció mucho a un milagro. Luego de perder en la 32a. fecha ante Estudiantes (0-1, en La Plata), Huracán quedó en una situación casi irremontable. El equipo estaba último con 22 puntos y en el penúltimo lugar compartían espacio Boca, Tigre y Lanús, con 25. Quedaban apenas cuatro puntos en disputa para determinar el único descenso de la temporada. Parecía el fin de una larga presencia de 35 años en Primera (Huracán había ascendido en 1913, en la Era Amateur).
Pero en ese momento, entre la épica quemera y el azar, Huracán consiguió forzar el desempate. El triunfo 2-1 ante Atlanta, permitió prolongar la presunta agonía. A una fecha para el desenlace, quedaron así ubicados en los últimos puestos: Huracán 24, Boca 25, Lanús y Tigre, 26. Tigre se salvó con el empate 2-2 ante Independiente, en Avellaneda. Y en esa jornada final se enfrentaban Boca-Lanús, en La Bombonera. La goleada 5-1 del local y el 1-0 del Globo frente a Banfield generaron un empate en 26 puntos en el último lugar.
Había que resolver cuál de los dos empezaría la década del 50 en la Primera B. Fueron cuatro partidos. En el primero, disputado el 18 de diciembre, ganó 1-0 Huracán en el Gasómetro, con gol de José Vigo. En la revancha, el 24 de diciembte, en Independiente, goleó Lanús 4-1. Entonces, hubo que determinar en un tercer partido, ya que no contaba la diferencia de goles: 3-3 en San Lorenzo, el 8 de enero. Con polémica: los jugadores de Huracán se retiraron del campo disconformes con el arbitraje del inglés Bert Cross, luego de que cobrara dos penales para Lanús y que le anulara un gol a Vigo. Cuatro días después, el Tribunal de Penas determinó que el partido se jugara de nuevo. Más de un mes más tarde, el 16 de febrero, llegó el último encuentro de esta definición interminable: 3-2 en la cancha de River hasta la suspensión a los 35 minutos del segundo tiempo. También durante el encuentro le tocó padecer a Huracán: Lanús estuvo en ventaja dos veces (1-0, por gol de Lacasia; y 2-1, a través de Pairoux), pero con dos tantos de Trejo y otro de Muracco el club de Parque Patricios se impuso. Ferro; Uzal, Filgueiras; Naya, Giménez, Cerioni; Caserio, Muracco, Trejo, Vigo y Lanza fueron los once que ese día llevaron el Globo de Jorge Newbery en el pecho. Con ellos se salvó Huracán. Como pudo, a los empujones.

Más:
El historial, en el Blog.
El último partido, en el Blog.

viernes, febrero 15, 2008

1961: Vivir en la medianía

Miguel Angel Vidal era un defensor de clase internacional. Proclive a salir jugando y preciso con la pelota en los pies, llegó a Huracán en 1958, tras formarse y ascender a la máxima categoría con Argentinos. En el club se quedó hasta 1964. En total disputó 163 encuentros e hizo tres goles. A consecuencia de sus actuaciones destacadas en Parque Patricios, fue convocado a la Selección: participó de la gira por Europa de 1961 y de la Copa de las Naciones de 1964. También estuvo preseleccionado para el Mundial de Chile 1962. Luego jugó en Racing y en Deportivo Español. Volvería a Huracán, ya como entrenador.

Huracán estuvo, otra vez, ajeno a las grandes emociones. El campeón Racing quedó a 22 puntos, allá lejos. Y en la tabla de los promedios, Lanús (descendido como penúltimo) finalizó once puntos por debajo. Es decir que mucho antes de que el campeonato entrara en zona de definición, Huracán ya tenía que imaginar ilusiones para 1962.
Hubo otro rasgo reiterado en la campaña: la dificultad para vencer a los grandes. De los 10 encuentros que disputó, apenas ganó uno (2-0 a Boca, por la octava fecha), empató cuatro y perdió cinco. Para colmo sufrió el peor de los comienzos. En el clásico de la fecha inaugural enfrentó a San Lorenzo y cayó 5-2. Esa derrota fue un golpe duro que tuvo su consecuencia en los resultados: Huracán apenas sumó dos puntos en las primeras siete fechas.
Sin embargo, el equipo tuvo algunas actuaciones para destacar: 4-1 a Ferro, en el Ducó; 4-0 a Estudiantes, en La Plata; y 3-0 a Rosario Central, en Arroyito.
Huracán, más allá del desenlace, había armado un plantel interesante para esta temporada, con evidentes intenciones de dar el golpe: entre sus defensores tenía a Miguel Vidal y Carlos Arredondo; contaba con Vladislao Cap y con los últimos días de Néstor Rossi en el mediocampo; y hacia adelante estaban Norberto Menéndez (uno de los grandes delanteros de la década del 60), Ernesto Humberto Juárez y Juan Alberto Castro, todos futbolistas que en algún momento vistieron la camiseta de la Selección. Pero no pudo ser. Los nombres no pudieron modificar el destino de Huracán en 1961: vivir en la medianía.

Campaña:
Décimo. G 7; E 11; P 12 / GF 43; GC 51.

Posiciones:
1. Racing 47 pts.
2. San Lorenzo 40 pts.
3. River 38 pts.

Figuras:
1. Norberto Menéndez, delantero.
2. Miguel Vidal, defensor.
3. Dante Alvarez, defensor.
3. Vladislao Cap, mediocampista.
3. Juan Castro, mediocampista.
3. Carlos Arredondo, defensor.
3. Eduardo Domínguez, delantero.

Partidos para la historia:
1. 8/7: Huracán 2-Boca 0. Primer triunfo de Huracán en la temporada, por la octava fecha, luego de dos empates y cinco derrotas. Fue, además, el único triunfo ante un grande en el año.
2. 6/8: Estudiantes 0-Huracán 4. Fue la mayor goleada del equipo en la temporada. Y el mejor triunfo en el historial en la cancha de 1 y 57.
3. 8/10: Rosario Central 0-Huracán 3. Estupendo triunfo en Rosario, en su única visita del año a la ciudad (Newell's estaba en la B).

Plantel: Víctor Alarcón (9); Dante Alvarez (22); Carlos Arredondo (24, 2); Juan Bertoldi (20); Néstor Canevari (1); Sergio Cantú (2); Vladislao Cap (27); José Carbone (7, 1); Juan Castro (18, 7); Osvaldo Crosta (11, 3); Jorge Diz (9, 2); Eduardo Domínguez (20, 9); Raúl Hernández (9); Juan Jover (7); Ernesto Juárez (21, 1); Emilio Melón (17, 2); Norberto Menéndez (16, 8); Ricardo Noli (1); Julio Novarini (4); Alberto Rendo (7, 1); Miguel Reznik (13, 2); Jesús Roldán (8, 5); Néstor Rossi (14); José Sanez (13); Néstor Santos (4); Luis Sole (1) y Miguel Vidal (26).

jueves, febrero 14, 2008

Un tatuaje en el corazón


Lo que sigue es un testimonio de Leo Quemero, del Foro de Patria Quemera. Una explicación del significado de sentirse quemero.

"Yo recuerdo cuando hace 12 años me peleé con una novia despues de 5 años. Yo estaba super enamorado de la mina y, por supuesto, estaba hecho mierda, sufria mucho.
Yo le tengo pánico a las agujas, es más, me baja mucho la presion, pero en ese momento me acuerdo que pense: 'Pensé que el amor por esta mina iba a durar para siempre, y no fue asi. Pero Huracan y yo sí nos vamos a amar para toda la vida'. Fui y me tatué el Globo en el brazo, pensando... 'si me banco ese dolor por esta mina que no vale nada, cómo no me voy a bancar el dolor de las agujas por el Globo, que vamos a estar juntos toda la vida'.
Otra que me acuerdo, fue cuando un domingo mi vieja me encuentra en la cocina desayunando a las 7 de la mañana y me pregunta qué hacia despierto un domingo a esa hora, cuando le dije que Huracan jugaba contra San Lorenzo en Velez a las 11, me empezo a putear porque los días de semana no iba a la Facultad con la excusa de que era muy temprano y que sí me despertaba a las 7 para ver a Huracan. obviamente le respondi (como tantas otras veces): 'Mamá, esto es Amor'".


Actualización:
Domínguez fue habilitado, en la Página Oficial.
Ante Lanús se juega en Argentinos, en la Página Oficial.

martes, febrero 12, 2008

Aunque usted no lo crea...

Fernando Avalos, con la camiseta del Nacional de Madeira. Esta temporada, el ex marcador central de Huracán fue contratado por Duisburgo para disputar la Bundesliga. Avalos pasó de ser uno de los peores defensores de la historia del club en 1999 a jugar la Champions League en 2002 para Boavista. Y hasta convirtió un gol en esa competición.

Fernando Avalos jugaba peor que muy mal en el insólito Huracán de la temporada 98/99. Aquel equipo, que durante la mayoría de la temporada condujo la dupla Oscar López-Oscar Cavallero, realizó una pésima campaña y descendió a pesar de contar con Daniel Montenegro, Sixto Peralta, Gastón Casas, Andrés Silvera y Lucho González. Entre sus integrantes estaba también este marcador central clase 1978, nacido en Paso de los Libres y formado futbolísticamente en Deportivo Español. Avalos disputó 29 de los 38 encuentros de esa campaña y fue protagonista involuntario de un episodio curioso y sintomático. El 19 de noviembre de 1998, previo al clásico ante San Lorenzo, en Clarín fue publicada una solicitada devastadora, que a dos hinchas hartos les costó 336 pesos de los tiempos del uno a uno: "Huracán. At. López-Cavallero. Por favor, no pongan más a Ávalos (ni en el banco)".
Ya con el club preso de su segundo descenso, Avalos no volvió a lucir el Globo de Jorge Newbery en su pecho. Pero lo que siguió, considerando su rendimiento en Huracán, resulta cuanto menos curioso: tras quedar libre de Español, en 1999, se sumó a Salvador, de Bahía. Duró lo que uno o dos suspiros. Ya en el verano de 2000 estuvo a prueba en el San Pablo. El técnico del club paulista, Levir Culpi, lo recomendó luego de ver un video de Avalos jugando para Huracán. Sí, aunque usted no lo crea...
Lo que siguió fue más curioso aun: lo contrató Corinthians y compartió cartel con Dida, Vampeta, Freddy Rincón, Marcelinho Carioca y Luizao.
Duró poco. Enseguida comenzó su aventura europea en el Basilea, de Suiza, durante la temporada 2000/01. En diciembre de 2001 fichó para Boavista, de Portugal. Y al año siguiente se dio un gusto enorme: jugó la Champions League (cuatro partidos y un gol). En Julio de 2003 pasó a Nacional, el club en el que se formó el último gran crack portugués, Cristiano Ronaldo. Desde entonces, con el club del archipiélago de Madeira disputó 131 partidos e hizo cuatro goles.
Pero ahora, cuando parecía que comenzaba el declive, dio otro salto: lo contrató el Duisburgo, de Alemania, para reemplazar a Roque Junior, el experimentado y exitoso defensor brasileño. Sucede algo increíble, visto con ojos quemeros: el equipo de la primera división alemana quiere mantener la categoría. Dicen que para eso llamaron a Avalos. Una paradoja del tamaño de una década...

lunes, febrero 11, 2008

Volvé Ubeda

Claudio Ubeda, con la camiseta de Huracán, festejando su gol contra Tigre, en la B Nacional. Ahora es el técnico. También ahora se lo extraña en el centro de la defensa.

Clausura, primera fecha: Arsenal 2-Huracán 0. Cuatro tramos del comentario en Clarín, a modo de retrato y de explicación de un debut desencantador:

1) Huracán recibió en Sarandí un golpe a su autoestima, más allá de la derrota sin objeciones: perdió con Arsenal casi sin ofrecer resistencia. Sucede que lo peor estuvo más en el modo que en el resultado: pareció un equipo manso, sin líderes, sin ese coraje que había tenido en el Apertura para reestablecerse después de sus contratiempos frecuentes. Ese pecado, ante un rival que ofrece poco y regala nada, se paga de un solo modo: con puntos, con tropiezos.

2) El primer síntoma del ciclo de Claudio Ubeda involucra una paradoja: el técnico se extraña a sí mismo. Porque Huracán padeció en su defensa. No tuvo al experimentado marcador central que ordenaba desde adentro, que gritaba, que arengaba. Ahora estaba al costado del campo de juego, de traje, con jeans, ya como entrenador. Pero también añoró a otros dos ausentes: Cristian Cellay, quien ya no jugará en Huracán, y Hugo Barrientos, el caudillo quemero, quien ayer cumplió una fecha de suspensión. Sin ellos, Huracán no pudo encontrar en el alma razones para modificar la verdad del terreno de juego.

3) Huracán ofrecía ejemplos a modo de contracara: Francisco Maciel jugó peor que mal; Walter Coyette jamás resultó influyente en la pelea del mediocampo; y Mendoza no justificó su presencia en vez de Federico Nieto y Antonio Barijho, ayer suplentes. Los tres fueron reemplazados. Los tres escucharon silbidos.

4) El resultado y sobre todo el desarrollo dejaron además un par de mensajes dispares: para Arsenal, la sensación de que su condición de campéon tiene sustento; para Huracán, la impresión de que para pretender entrar a la Copa Sudamericana, primero deberá imaginar cómo sumar para evitar fantasmas del promedio.

El mejor: Federico Poggi.
El peor: Francisco Maciel y Franco Mendoza.

Así estamos:
En el Clausura
En los promedios
El fixture

sábado, febrero 09, 2008

Historia de un debut

Clausura, primera fecha: Arsenal-Huracán. Huracán debutará en el Clausura ante Arsenal, en Sarandí. Y entre las historias de debuts, resulta relevante el primer partido de Huracán en el Profesionalismo. No sólo por su carácter inaugural sino también por el desenlace: el 31 de mayo de 1931, Huracán enfrentó como visitante a Quilmes y construyó la mayor goleada de esa fecha, al imponerse 4-0.
Casi a modo de anticipo de lo que ofrecería por 15 años, el inmenso Herminio Masantonio (foto) marcó el primer gol de Huracán en la Era Profesional. Sucedió a los 29 del primer tiempo. Trece minutos después, el equipo ya ganaba 3-0, con tantos de Propato y de Enríquez, en contra. La goleada la completó El Mortero de Ensenada, a los 12 del complemento.
Aquel primer Huracán del profesionalismo formó con: Molteni; Jorge Alberti, Settis; Villar, Frederici, Iglesias; Propato, Arzeni, Masantonio, Pérez y Ferraro.
De todos modos, ese no fue el primer encuentro de Huracán en la máxima categoría del fútbol argentino. Diecisiete años antes, el 29 de marzo de 1914, Huracán debutó ante Ferro, de local, y ganó 4-2. A la fecha siguiente, derrotaría 10-1 a Comercio, un club del barrio de Núñez. Este segundo encuentro fue la máxima victoria de Huracán en su centenaria historia (junto al 9-0 frente a Colón en el Reclasificatorio de 1970).

Más:
El historial, en el Blog.
El último partido, en el Blog.

viernes, febrero 08, 2008

Puntos y posibilidades


El Clausura ofrecerá un campeón, seis clasificados para la Copa Sudamericana 2008 (River y Boca, por invitación, más los cuatro mejor ubicados de la temporada 07/08), dos lugares en la Promoción y condenará a dos equipos al descenso directo.
Considerando lo sucedido desde el comienzo del nuevo siglo (es decir, a partir de la temporada 2000/01), se pueden establecer cuál es la necesidad de puntos de Huracán en este torneo para cada objetivo:

Título: En el Apertura 2004, el Newell's de Américo Gallego sumó 36 puntos y fue campeón. En el último torneo, Lanús obtuvo 38 unidades y también dio la vuelta olímpica. Estos dos equipos fueron los que menos puntos necesitaron para consagrarse. En tanto, el San Lorenzo de Manuel Pellegrini acumuló 47 puntos en el Clausura 2001 y estableció el récord en torneos cortos.
El promedio de puntos del campeón desde la temporada 2000/01 (en total, 15 torneos) es de 41,5 puntos.
Considerando que habrá seis equipos argentinos compitiendo en la Copa Libertadores 2008 (Boca, River, Estudiantes, Lanús, Arsenal y San Lorenzo) y que todos ellos tienen serias chances de pasar la fase de grupos, resultaría lógico un Clausura cuyo campeón perdiera bastantes puntos.
Puntos necesarios para ser campeón: 40/41.

Copa Sudamericana: Será la séptima edición del segundo torneo más importante a nivel continental. En las seis ocasiones anteriores ningún equipo que ocupó la última plaza necesitó más de 59 puntos. En 2007, entró Lanús (59); en 2006, Lanús (58); en 2005, Banfield (59); en 2004, accedió Arsenal (55) en vez de Talleres (59) ya que el equipo cordobés descendió por su bajo promedio; en 2003, Colón (57); y en 2002, San Lorenzo (57). Es decir: si Huracán repitiera la campaña que realizó en el Apertura (30 puntos), podría jugar por primera vez la Sudamericana.
Puntos necesarios para clasificar: 29.

Promoción: Teniendo en cuenta las siete temporadas de este siglo, Lanús fue el equipo con promedio más alto en jugar esta instancia (1,245 en 2002). Finalmente, evitó el descenso contra Huracán de Tres Arroyos. Sin embargo, en 2001, Belgrano con apenas 1,052 evitó el descenso directo (se fueron Los Andes y Almagro) y más tarde se impuso en la Promoción a Quilmes. Si Huracán sumara 48 puntos tendría 1,263. Ningún equipo con tal promedio se vio obligado a jugar la reválida ante los equipos de la B Nacional.
Puntos necesarios para evitar la Promoción: 18.

Descenso directo: Argentinos, en 2002, tuvo 1,114 de promedio, pero igual descendió. Se trató del equipo con mejor promedio en perder la categoría. En la última temporada, Belgrano sumó 41 y por uno no accedió a jugar la Promoción y ahora participa en la B Nacional. Si Huracán sumara los mismos puntos que Rosario Central, último en el reciente Apertura, llegaría a 44 y se evitaría -según señalan los antecedentes numéricos-- el retroceso a la B.
Puntos necesarios para evitar el descenso directo: 13.

jueves, febrero 07, 2008

Un Globo en el alma


Lo que sigue lo escribió Gerardinho y fue publicado en el foro de Patria Quemera. Se trata de una confesión encantadora, del sentiminiento quemero en su estado más visceral.

"Hace 6 meses tuve cólicos renales. Imagino que ninguno de ustedes lo tuvo, pero les cuento que es un dolor insoportable, en ese momento te querés morir ya mismo.
Me internaron y yo lloraba del dolor, pensé que me desamayaba, que no la contaba.
Me pusieron el suero y el enfermero me dijo que esperara 10 minutos, que pensara en algo y después ya no me iba a doler. Yo tembabla, sentia que se me partia el cuerpo a la mitad. Entonces me puse a pensar en Huracan, que si Sanchez Prette rendía más de 5 o de enganche, que si Franzoia desequilibraba más que Milano, que si Rodolfo Graieb fue el mejor 4 que vi en Huracan en mi vida o fue más Váttimos.
Y de repente sólo pensaba en Huracan, es como que el dolor estaba en segundo plano, hasta que finalmente agarró la medicación y zafé.
Cuando voy al dentista me pasa lo mismo, cada noche antes del dormir en lugar de pensar en el laburo y en futuros juicios pienso en Mendoza, recuerdo a Hugo Morales o hago memoria de aquel 2-1 a los cuervos con goles de Flores y el gran Pedro Barrios, de penal.
Bueno, eso es Huracan para mí, lo unico que vivo adentro".


Actualización:
Entrevista a Ardiles, en Olé.
¿Habilitan el Ducó?, en Olé.

martes, febrero 05, 2008

Un comienzo de campeones

Huracán debutará frente a Arsenal, campeón de la Copa Sudamericana 2007, el domingo, en Sarandí.

Huracán tendrá un fixture inicial en el Clausura repleto de campeones y subcampeones. En cinco de las seis primeras fechas enfrentará a equipos que, en 2007, ocuparon el podio (o casi) en el ámbito local o internacional. Y tres de los seis participarán de la Copa Libertadores 2008 (Arsenal, Lanús y Boca). Se tratará, en consecuencia, de una notable oportunidad para determinar qué objetivos se podrán perseguir. En el Apertura, ante estos rivales, Huracán ganó dos encuentros (1-0 a Central y 3-2 a Argentinos), empató tres (1-1 con Arsenal y con Lanús y 0-0 frente a Tigre) y perdió contra Boca (0-1, en La Bombonera) en la despedida de Antonio Mohamed. Resultó, además, el último equipo en perder el invicto, en la sexta fecha.

Este es el panorama:
1a. fecha: Arsenal, campeón de la Copa Sudamericana, en Sarandí. Historial general*: 2-3-0.
2a. fecha: Lanús, campeón del Apertura, en el Ducó o en el Diego Maradona. Historial general*: 54-23-37.
3a. fecha: Tigre, subcampeón del Apertura, en Victoria. Historial general*: 42-11-18.
4a. fecha: Rosario Central, en el Ducó o en el Diego Maradona. Historial general*: 43-33-40.
5a. fecha: Argentinos, quinto en el Apertura, a un punto del tercero, en el Diego Maradona. Historial general*: 48-33-31.
6a. fecha: Boca, campeón de la Copa Libertadores y subcampeón del Mundial de Clubes, en el Ducó o en Vélez. Historial general*: 32-44-86.
*El historial incluye todos los partidos disputados en Primera durante el Amateurismo y el Profesionalismo y en el Ascenso.

domingo, febrero 03, 2008

Sánchez Prette, el elegido


De acuerdo con la encuesta de la Página Oficial, Cristian Sánchez Prette fue el mejor futbolista de Huracán en el Apertura. Cristian Cellay y Hugo Barrientos completaron el podio. Un resultado idéntico al del Blog Quemero. El resultado invita a dos conclusiones: en el Clausura, contaremos con un crack y un líder, pero nos faltará el símbolo. Eso sí, con los que están más los dos refuerzos que llegaron, el plantel está en condiciones de repetir la campaña. Y si aparece un goleador (de 12 o 13 tantos en 19 fechas) podemos animarnos a imaginar horizontes más ambiciosos. Confiamos en Federico Nieto. "Acordate, se destapa en 2008", me dijo sobre el nueve Juan Manuel López, periodista de Clarín y seguidor de cada resquicio vinculado con Almagro. Falta poco. Ya empieza el torneo. Será el tiempo de corroborar impresiones preliminares. El entusiasmo, de todos modos, permanece...

Actualización:
La llegada de Eduardo Domínguez, en Clarín.
El empate contra River de Montevideo, en Patria Quemera.
La venta anticipada de entradas, en la Página Oficial.

viernes, febrero 01, 2008

Treinta años, mucho tiempo

Hace poco más de tres décadas, en 1975, Huracán incorporó a su plantel, que había sido campeón dos años antes y la temporada previa había llegado a las semifinales de la Copa Libertadores, a Osvaldo Ardiles. El mediocampista (también reciente entrenador) jugaba en Instituto y se perfilaba como uno de los grandes números ocho de esa década. Ya era un futbolista de Selección. Y en ese tiempo, el club se podía dar ese tipo de lujos: contratar a los mejores. O, al menos, a alguno de ellos. Está claro que los tiempos cambiaron. No sólo para Huracán, sino para todo el fútbol argentino. Pero en esas modificaciones el club perdió espacio y recursos. Ya no sólo no puede contratar futbolistas de Selección Nacional como Ardiles, tampoco consigue incorporar futbolistas destacados como el uruguayo Walter Pelletti o el colombiano Jorge Cruz, quienes a principios de los 90, también tenían chapa internacional. Hoy (en realidad, desde hace algunos años) los seleccionables de Huracán se van pronto (como Daniel Osvaldo, Mariano Andujar, Lucho González o Daniel Montenegro) o no llegan nunca en condición de contratados. La realidad es otra: la necesidad genera urgencia. Y esa urgencia perjudica el patrimonio. Es tiempo, claro, de empezar desde abajo. De proteger La Quemita, de impulsarla. De dosificar urgencias. De capitalizar al plantel con recursos propios y sin préstamos. De mirar a quienes lo lograron recorriendo caminos austeros (como Lanús). Es tiempo de empezar de nuevo. Para que aquel 1975 no sea un recuerdo sino una cuestión frecuente.

Más:
Una goleada para creer, en Clarín.

miércoles, enero 30, 2008

Volver al Ducó


En el amistoso contra Danubio (0-1, con algunos suplentes) Huracán volvió a sentir la sensación de jugar en el Ducó. Ahora, la conducción del club presentará el expediente con todas las modificaciones y mejoras realizadas ante las nuevas autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a fin de obtener la habilitación. El primer partido de Huracán como local será ante el campeón Lanús, por la segunda fecha del Clausura, el 17 de febrero.

Más:
Reunión por el Ducó, en la Página Oficial.
Altas y bajas, en la Página Oficial.
Capitán Barrientos, en Olé.

Actualización:
La goleada a Cerro, en TyC Sports.

Post publicado desde Mar de las Pampas.

domingo, enero 27, 2008

1960: Los clásicos imposibles

Carlos Arredondo se destacó en un puesto en el que históricamente Huracán no tuvo grandes figuras: como defensor derecho. Llegó a Parque de los Patricios procedente de Boca (jugó dos partidos en 1955) y participó con regularidad entre 1957 y 1963. En el club disputó 152 encuentros e hizo ocho goles. También fue parte del seleccionado nacional, para el cual participó en el Sudamericano de 1959. La tenacidad y sus rendimientos parejos le garantizaron continuidad en un tiempo en el que Huracán merodeó la mitad de la tabla.

Huracán terminó lejos de todo en el primer campeonato de la década del 60. El campeón Independiente quedó a 13 puntos; y en la tabla de los promedios el descendido Newell's finalizó a 17 unidades. Y dentro de esa suerte de intrascendencia, hubo un rasgo que hizo menos atractiva a la campaña: el equipo no le ganó a ninguno de los grandes. De los diez encuentros ante los cinco más campeones del fútbol argentino hubo cuatro empates y seis derrotas. Lo peor sucedió en el clásico contra San Lorenzo: 0-2 en el Ducó y 2-4 en el Gasómetro. Y lo más rescatable aconteció contra Boca: 2-2 en La Bombonera y 1-1 en Parque de los Patricios. Así, Huracán sumaba cinco encuentros sin derrotas en el historial. La racha se extendería a ocho enfrentamientos y se convertiría en la mejor ante el archirrival de la Asociación Argentina.
Otra particularidad de la campaña fue la irregularidad: de domingo a domingo, Huracán pasaba de tener apariencia de campeón a asemejarse a un equipo de la B. Por ejemplo, en la novena fecha goleó de manera notable a Rosario Central (6-1, de local) y al fin de semana siguiente el equipo fue a Villa Crespo y perdió ante un discreto Atlanta (2-3). Otro: luego de vapulear a Gimnasia La Plata (7-0, en el Ducó), por la 21a. fecha, Huracán se pasó seis partidos sin ganar (1-5 contra Rosario Central y 2-4 frente a San Lorenzo incluidos).
Esta campaña resultó un anticipo de lo que sería la década: participaciones alejadas de las posiciones privilegiadas y del peligro de descenso. No sólo eso: también fue una muestra de la falta de futbolistas decididamente emblemáticos de la época para el club (como Stábile y Onzari en los años 20; como Masantonio y Baldonedo en los años 30; como Tucho Méndez en los 40).

Campaña:
Noveno*. G 10; E 8; P 12 / GF 48; GC 45.
*Igualado con Chacarita.

Posiciones:
1. Independiente 41 pts.
2. River 39 pts.
2. Argentinos 39 pts.

Figuras:
1. Carlos Arredondo, defensor.
2. Norberto Conde, inside derecho.
3. Néstor Rossi, centrojás.
3. Rudymar Gómes Machado, delantero.
3. Miguel Vidal, defensor.

Partidos para la historia:
1. 2/10: Huracán 7-Gimnasia La Plata 0. Impresionante goleada en Parque de los Patricios. Fue la máxima del equipo en el temporada y la mayor diferencia en el historial.
2. 12/6: Huracán 6-Rosario Central 1. Otra generosa goleada como local. En este caso ante el equipo rosarino, que terminó octavo en 1960.
3. 18/9: Ferro 2-Huracán 4. La mejor actuación de Huracán como visitante. Se impuso en Caballito ante la revelación del año anterior que en este campeonato apenas pudo zafar del descenso.

Plantel: Dante Alvarez (29); Carlos Arredondo (29, 3); Juan Biagioli (1); Juan Cañete (5, 1); Norberto Conde (22, 10); Osvaldo Crosta (15, 8); Carlos Debatte (7); Salvador Germinaro (18); Herminio González (13, 2); Carlos Gudiño (1); José Herrera (17, 6); Juan Larrea (2); Rudymar Gomes Machado (25, 9); Emilio Melón (25, 3); Reinaldo Molina (1); Juan Nolasco (1); Jorge Peralta (2); Alberto Rendo (4); Perfecto Rodríguez (8, 2); Jesús Roldán (1); Néstor Rossi (22, 1); Oscar Rossi (2, 1); José Sanez (28); Juan Carlos Soria (4); Walter Taibo (12); Miguel Vidal (28) y Oscar Villano (11, 1).

Post publicado desde Mar de las Pampas.

viernes, enero 25, 2008

El día que el mito nació

Lo que sigue es la crónica del asesinato de Oscar Natalio Bonavena, nuestro Ringo, publicada por el diario El País, de España, en su edición impresa del 23 de mayo de 1976. La firma Alfredo Relaño. El espacio refiere también al carácter universal que había adquirido la figura de Ringo. Fue, en definitiva, el día en que el hombre se fue y el mito nació.

Ayer fue asesinado en Reno, capital del estado americano de Nevada, Oscar «Ringo» Bonavena, célebre boxeador argentino de los grandes pesos. Tras de sí deja un brillante historial deportivo y una inmensa fortuna amasada a puñetazos. Y, quizá la amargura de no haber igualado nunca en genialidad ni en excentricidades a Casius Clay. La policía de Nevada investiga sobre su muerte, producida en un burdel y por un disparo de rifle. Oscar Bonavena había nacido en Buenos Aires el 25 de septiembre de 1942. En un barrio modesto, y en el seno de una familia muy numerosa: siete hermanos. Su infancia fue difícil por las necesidades económica de la familia. Su carácter huraño desde la infancia, porque sus pies planos le hacían ser objeto de frecuentes burlas. Su desarrollo, siempre desproporcionado para su edad, le movía a tomarse las más veces posibles la justicia por su mano. En la adolescencia, ya era lo que suele definirse como «el matón del barrio». Pero los problemas económicos de la familia persistían y algún amigo le recomendó: «Con tu fuerza puedes ser alguien en el boxeo. Dinero fácil y poco trabajo». Oscar fue a un gimnasio y pronto comprendió que había enontrado su caminoComo aficionado destacó poderosamente. Tanto que se trasladó a Estados Unidos para hacer su debut profesional en Nueva York en el 64, y con victoria por K.O. El mismo resultado arrojarían sus cinco peleas inmediatas.
Bonavena, ya tenía, por derecho propio, un puesto en la primerísima fila de los mejores pesos pesados. El 4 de septiembre del 65 se proclamaría campeón sudamericano al vencer a Goyo Peralta, el hombre que consumió los últimos años de su carrera en España.
En el 68 consiguió ser nombrado aspirante al título que entonces ostentaba Frazier. Ambos púgiles se enfrentaron por segunda vez en su carrera el 10 de diciembre y Bonavena dejaría escapar su gran oportunidad. Fue una pelea con muchas precauciones por ambas partes y el veredicto final dio el triunfo por puntos a Frazier.
No habría una nueva oportunidad. Su más importante pelea posterior la celebraría el 7 de diciembre del 70 y le apartaría de forma ya definitiva del camino del título mundial. Rival, Clay, que había vuelto a la actividad, Tras una intensísima batalla dialéctica, en la que Ringo brilló tanto como el propio Clay, se enfrentaron sobre el ring. Clay fue el mejor y venció por K.O. en el último asalto. Desde entonces, Bonavena no sería el mismo. Sus rivales han ido descendiendo gradualmente de calidad, y su carrera estaba a punto de concluir. Incluso había estado a punto de venir a España hace pocos meses, para pelear con Urtain. Pero Bonavena, casado y con dos hijos era todo un hombre de negocios que había amasado una inmensa fortuna a puñetazos: una cadena de sastrerías (su padre era un modesto sastre cuando él era un niño), una empresa de publicidad, locales de diversión en Mar del Plata, inmobiliarias en Buenos Aires y grandes extensiones de terreno en varias zonas de Argentina. Tenía en proyecto organizar una cuadra de caballos de carreras.
Ayer la muerte le sorprendió en Reno, en el burdel de un amigo. Un disparo de rifle segó su vida, ¿Mafia? ¿Venganza? Todas las hipótesis son posibles. La policía de Nevada investiga el caso. Ringo ha dejado de hablar".


Post publicado desde Miramar.

martes, enero 22, 2008

De copas por Bogotá

Huracán jugará, a partir de mañana la Copa CAFAM 50 años, en el emblemático estadio El Campín de Bogotá, donde Alfredo Di Stéfano --también nuestro Alfredo-- construyó los instantes más memorables con el Ballet Azul, uno de los más destacados equipos de la historia del fútbol sudamericano. Ahora, en las semifinales, el equipo de Claudio Ubeda enfrentará a Millonarios, el más campeón del fútbol colombiano. El club recibirá 60.000 dólares por esta participación. En 1975, en Colombia, Huracán obtuvo el Trofeo Ciudad de Santa Marta.

El fixture de la Copa:
Miércoles 23 de enero:
Independiente Santa Fe-América de Cali
Hora: 23 (de Argentina)
Jueves 24 de enero:
Millonarios-Huracán
Hora: 23 (de Argentina)
Sábado 26 de enero:
Partido por 3er y 4to lugar
Hora: 21 (de Argentina)
Domingo 27 de enero:
Gran Final
Hora: 18.30 (de Argentina)
Todos los partidos se disputarán en El Campín.

Para seguir la Copa a través de Internet en vivo:
Antena 2
Radio Activa
Cadena Súper

Actualización/es:
La derrota ante Millonarios, en Patria Quemera.
Otra goleada en El Campín, en Patria Quemera y en Olé.

Post publicado desde Mar del Plata

viernes, enero 18, 2008

Lucidez de barrio


Lo que sigue fue publicado en la Revista Extra. Se trata de un monólogo de Ringo Bonavena. Un testimonio del personaje entrañable, del pícaro sin remedio, del porteño de ley.

EXTRA llevó a Oscar "Ringo" Bonavena a una mesa redonda sobre la juventud argentina y, durante dos horas, él estuvo en silencio mientras otros hablaban. Sin embargo, al final, sorpresivamente, tomó la palabra y se extendió en un monólogo que duró veinte minutos y se prolongó luego a la calle, a solas, con un redactor de la revista. Ese monólogo, grabado, está aquí letra por letra. En alguna medida confirma las palabras de Vicente Forte cuando dijo de Bonavena que era un "nuevo Martín Fierro". Tanta es la "cencia popular" que Ringo es capaz de derramar y contagiar. Habla de todo lo que lo rodea y demuestra que la vida sólo exige un requisito: la autenticidad. Eso se aprende aquí.
¿Gente joven quién es? ¿Yo soy joven? ¡Yo soy un viejo! Yo no sé que le ven de joven a mi generación. ¿Qué es lo que es joven? ¿Usar minifalda? Para ser joven uno debiera tener experiencia, y la experiencia llega de viejo. Es un peine que te dan cuando te quedaste pelado. Yo no creo que seamos jóvenes. Yo, para mí, soy un viejo. Y no porque tenga experiencia. No, me siento viejo... no sé ni lo que quiero. La juventud de ahora tampoco sabe lo que quiere. ¿Qué es saber lo que querés? ¿Llegar a una meta? Y bueno, si es eso, entonces uno entra en la facultad y en vez de hacer revoluciones y andar fumando por la calle -porque acá chillamos contra Norteamérica pero si no tenemos un Master’s en el bolsillo nos morimos- hay que estudiar y recibirse. Dejarse de Mao Tsé Tung y que sé yo. No se reciben, no laburan y hablan de Mao Tsé Tung.
"Yo no entiendo a la gente joven. ¿Cuál es? ¿Qué yo no me siento joven porque llegué? Y, sí, llegué, pero... ¿qué? Además la gente de mi edad no quería ni quiere que yo llegue. Y en todos los terrenos es lo mismo. ¿Con qué vienen? Los doctores, por ejemplo. Yo tengo... cien doctores amigos y todos se tiran uno contra otro. ¿Sabés cómo se tiran? Que no, que éste esto, que aquél lo otro, que éste trabaja en la Municipalidad, que aquél trabaja allá... y así. La gente no quiere que yo llegue porque dice que soy fanfa. ¿Por qué fanfa? ¿Porqué digo que voy a ganar? Ahora, si yo digo que voy a perder y que... bueno... en fin, si me ganan mala suerte. Entonces, sí, soy un buen muchacho. ¡Pero no le doy de morfar a mi vieja! Prefiero decir que lo voy a matar al tipo (que no lo mato, que es mentira, lo digo de grupo) y darle de morfar a mi vieja. Yo conozco un tipo que habla del hermano -"que lo voy acompañar aquí a mi hermano, que lo voy a ayudar allá"-, pero ¡porqué ese hermano está arriba! ¡A los dos "muertos" que están abajo no los voy a nombrar nunca! ¿Y eso es un buen hermano? Sin embargo, todos dicen que es un señor. Pero vos agarrá su historia; tiene cinco o seis hermanos, todos de la misma profesión que él, y nombra solamente al que va bien; a los "muertos", no (seguramente se refiere a Goyo Peralta).
"Y así todos. Aquí solamente se nombra a los próceres. A mí me preguntan quién es el mejor boxeador del mundo y yo digo Accavallo. Pero vos le preguntás a cualquiera y te dice Cassius Clay. ¡Pero si nunca lo vieron pelear! No lo vi pelear yo... lo vi por televisión, ¿cómo voy a decir Cassius Clay? ¿Por lo que leo? ¿Cómo voy a creer por lo que leo?... Después, por ejemplo, a muchos les preguntás: ¿vos creés en esto? ¿Creés que podés hacer aquello? Y te dicen: "Y... no, yo no creo". Y les preguntás: ¿Y en Jesús creés? "¡Ah, sí! ¡En Dios, sí!" ¡Pero si no lo vieron! Yo tenía como ídolo a Rocky Marciano, otro puede tener a Rattin, a Palito Ortega, a Justo Suárez, que sé yo... así te puedo nombrar a muchos. Y el otro día le pregunto a una señora quién es su ídolo ¿y sabés qué me dice? ¿sabés quién? ¡Jesús! ¿Y por qué? le pregunto. "Y...porque se hizo matar." ¡Pero para eso yo me hago matar mañana mismo a ver si soy ídolo! Por eso pregunto si el Che Guevara es ídolo. Era un loco que buscaba lo suyo, nada más. Yo también busco lo mío: ser campeón del mundo, cazar plata y vivir bien. A mí me dicen que soy ídolo. Yo no creo ser ídolo; creo ser popular. Pero no creo que ningún muchacho de mi edad quiera ser como yo. El ídolo es humilde y sencillo. Y yo no soy ni humilde ni sencillo. Yo no soy derrotado... porque el humilde es derrotado. La modestia es vanidad. Mirá, un tipo pregunta a otro: "¿Así que tenés un Mercedes Benz?" "Y... sí, más o menos"... "¿Así que tenés un Mercedes Benz?" y yo te contesto de otra manera: "Sí, gracias a Dios tengo un Mercedes Benz". Ves cuál es la diferencia. Si yo te dijera: "Sí, como dije antes yo peleé por todo el mundo, conocí muchos países, me compré varias casas" sería vanidoso. ¿A vos qué te interesa eso? Lo mismo que el otro día, viene un tipo y me dice, "que tal Ringo, cómo va, dónde va a pelear". "Y... no sé, le digo, quizás en EEUU, no sé" le contesto. Y me dice: "¡Ah! Justamente yo tengo una hija becada para EEUU". ¡Y a mí qué me importa! ¿Ves lo que te digo? Siempre quieren ser más que vos. Es la envidia. ¿Vos podés creer que la gente silbe a los que corren con Torino? Es un coche argentino y lo silban ¿vos podés creer?
"Esto que te digo pasa con todo. Vos venís conmigo y yo te presento como el doctor Fulano de Tal te dice: "¡Ah, el doctor! ¿Qué tal? ¿Cómo le va? Encantado, póngase cómodo". ¿Qué me vienen con esas cosas raras a mí? Yo voy con el doctor Paladino y un amigo y presento "un amigo, el Pato", no pasa nada; y digo "y este es el doctor Paladino" y empiezan: "¡Ah, el doctor!" ¿No es una persona igual que el otro, acaso? ¡A mí me da bronca! Yo estoy continuamente en eso. Por eso al que viene con "hola Ringo qué hacés" y me entra a palmear y abrazar me lo saco de encima ¡fuera!, ¡fuera! Por eso soy fanfa. Porque hay cosas que no puedo tolerar.


Post publicado desde Mar del Plata.

miércoles, enero 16, 2008

Un Huracán de verano

Daniel Montenegro era parte del plantel que ganó el último Torneo de Verano para Huracán, en 1999.

Huracán tuvo en 1975 la misma posibilidad que tendrá ahora, a partir del 23 de enero: presentarse en Colombia en un torneo de pretemporada. En aquella ocasión, el equipo que al año siguiente se convertiría en uno de los tres más grandes equipos de la historia del club en el profesionalismo, mostró un anticipo: se impuso en la Copa Ciudad de Santa Marta, un certamen en el que participaron Junior de Barranquilla, Portugesa de Río de Janeiro y Unión Magdalena.
Cinco años más tarde Huracán también jugó un torneo preparatorio en el exterior: el equipo se consagró en la Copa Ciudad de Santiago, un cuadrangular en el que compitieron Atlanta, Colo Colo y Universidad de Chile.
En 1984 también fue campeón: obtuvo el XVIII Trofeo Ibérico Ciudad de Badajoz, un torneo de pretemporada, que contó con la participación del equipo rumano Dínamo de Bucarest y los equipos españoles Badajoz y Valencia.
Bastante antes, en 1957, Huracán participó del Cuadragular de San José de Costa Rica y ganó la Copa Phillips-Universal, tras vencer a los dos grandes del fútbol de ese país y al inmenso Botafogo de Garrincha (que venía de ser campeòn del Carioca esa temporada).
Ya en el ámbito local, en 1999, Huracán ganó su último Torneo de Verano en Argentina: por la Copa Provincia de Buenos Aires dejó atrás a Estudiantes La Plata, Gimnasia La Plata y Lanús.
Antes, en 1927, consiguió el Torneo Olimpíadas de San Juan (Huracán venció sucesivamente al Combinado de la Liga Sanjuanina, a Chacarita, a Independiente Rivadavia de Mendoza y a Sportivo Desamparados de San Juan).
En 1980, ganó la Copa de la Vendimia (disputado en Mendoza con equipos de la Liga de esa provincia).
En 1983, obtuvo la Copa Amistad - Ciudad de Buenos Aires, en el clásico ante San Lorenzo. Huracán venció 1-0, con gol de Claudio Morresi, en el Palacio Ducó.
En 1994 se quedó con la Copa Ciudad de Trenque Lauquen, frente a Peñarol de Montevideo (2-1, con goles de César Couceiro y de Claudio Marini).
Huracán también obtuvo otros dos torneos de verano en los años 70: una Copa Bisleri (1970) y un Torneo Cuadrangular de Neuquen (1972).

Más:
El triunfo ante Olimpo, en Clarín.

Actualización:
La victoria contra Belgrano, en Clarín.


Post publicado desde Mar del Plata.

martes, enero 15, 2008

Así, sí

Huracán jugó frente a Racing, en La Paternal, su mejor partido del Apertura. Fue superior de principio a fin, tuvo juego asociado en lo creativo, solidez en el aspecto defensivo y contundencia frente al arquero rival, Hilario Navarro. Fue un 3-0 para el aplauso. El último gol, luego de más de 20 toques, resultó lo más atractivo de Huracán en su regreso a la A. Jugando así objetivos más ambiciosos parecen posibles...

El top 3 del equipo en el Apertura:
1) Huracán 3-Racing 0.
2) Huracán 3-Newell's 1.
3) San Lorenzo 1-Huracán 1.

domingo, enero 13, 2008

Una camiseta, todas esas estrellas

Suelo escuchar una pregunta respecto de las estrellas que Huracán tiene en su camiseta alrededor del Globo de Jorge Newbery: ¿por qué son cinco? A pesar de la reconstrucción y reivindicación de los tiempos amateurs a través de varios historiadores (sobre todo vinculados al Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol, CIHF), cierta comodidad y pereza en la comunicación durante varias décadas generó la torpe creencia de que el fútbol argentino comenzó en 1931. Pero no. Más allá de cierto imaginario del hincha común, todo lo sucedido desde 1893 tiene carácter oficial (homologado por la AFA). Por eso, cada una de las estrellas de Huracán en la camiseta representa un título de Liga: las cuatro que permitieron que fuera el más campeón de la década del 20 junto a Boca (1921, 1922, 1925 y 1928) y la del Metropolitano de 1973.

Incluso las estrellas podrían ser once si se agregaran -como corresponde, en rigor- las otras seis Copas oficiales obtenidas por Huracán entre el Amateurismo y el Profesionalismo: la Copa Estímulo de 1920, las Copas Ibarguren de 1922 y de 1925, las Copas Adrián Escobar de 1942 y de 1943 y la Copa Competencia Británica de 1944.

sábado, enero 12, 2008

El campeón de la Ciudad


Hubo un detalle agradable en la buena campaña de Huracán en el Apertura 2007. Más allá del sexto puesto (igualado con Estudiantes), el equipo fue el mejor entre los de la Ciudad de Buenos Aires. En la imaginaria tabla entre los rivales porteños, Huracán terminó primero delante de los dos vecinos más grandes: Boca, el segundo, y River, el tercero. La única derrota de Huracán en su ciudad de origen y pertenencia fue ante Boca (0-1, en La Bombonera), por la sexta fecha.

La campaña porteña de Huracán:
5a. fecha: Huracán 3-Argentinos 2, en el Ducó.
6a. fecha: Boca 1-Huracán 0, en La Bombonera.
15a. fecha: San Lorenzo 1-Huracán 1, en el Nuevo Gasómetro.
16a. fecha: Huracán 2-River 1, en el Diego Maradona.
19a. fecha: Vélez 1-Huracán 2, en el José Amalfitani.

Posiciones de la Ciudad*:
1. Huracán 10 pts (30).
2. Boca 9 pts (31).
3. River 7 pts (23).
4. Argentinos 6 pts (31).
5. Vélez 6 pts (27).
6. San Lorenzo 4 pts (29).
*Entre paréntesis figuran los puntos obtenidos en la tabla general del Apertura 2007.

Más:
"Un equipo indestructible", en Olé.
Primer amistoso: 0-1 contra Tristán Suárez, en Olé.

viernes, enero 11, 2008

Huracán 1973, un fenómeno social

El siguiente artículo (publicado en La Marea, revista de cultura, arte e ideas, Nº 10. Buenos Aires, 1997) es un retrato del significado social y político que tuvo el Huracán de 1973. Lo escribió Roberto Di Giano, autor de El fútbol y las transformaciones del peronismo. Editorial Leviatán. Colección El hilo de Ariadna. Noviembre 2006.

La primavera social y futbolística de los argentinos
Si bien en el fútbol argentino de los primeros años 70 siguió operando la coexistencia conflictiva de dos modelos deportivos - aquél forjado en las primeras décadas de este siglo que se fue diferenciando progresivamente del estilo inglés y el que se instaló a principios de la década del 60 siguiendo pautas de organización europeas -, acorde con el clima de época hubo un equipo emblemático (el de Huracán dirigido por César Luis Menotti) que revalorizando los bienes futbolísticos tradicionales se engancharía en muchos aspectos con el proceso de cambio que se estaba pergeñando en muchos frentes de la sociedad argentina.
Eran tiempos en que la construcción de discursos que llevaban el sello de "lo nacional y popular" teñía gran parte de las actividades culturales de nuestro país, en momentos en que tenían una fuerte presencia los sectores populares que intentaban reinvindicar su producción cultural autónoma luego del período de desintegración social producto, en gran medida, de la modernización de carácter dependiente que se trató de implementar en el país.
Una manifestación cultural importante como el fútbol, si bien de una manera no generalizada, tampoco estaría ausente de esa firme corriente de reacción contra la reciente experiencia de desnacionalización, corriente que se encontraba liderada, políticamente, por un amplio movimiento - el peronista - que resultó permeable a múltiples sectores que encontraron en él el mejor lugar para expandir las posturas antiimperialistas1.
Para describir este panorama se analizarán, entre otros, diversos mensajes emitidos por los integrantes de aquel de Huracán que se consagraría a la postre campeón en 1973, en los diarios y revistas de la época (concretamente, los que estaban más estrechamente relacionados con el marco sociocultural de la época). Asimismo, se tomarán también en cuenta algunas posturas que el poder político de entonces asumiera en relación al deporte.


Un objetivo primordial: la liberación
La necesidad de comprometerse con el tiempo político, un signo fuerte de la época, se añadía inexorablemente a los roles específicos que desarrollaban los jugadores dentro de la esfera deportiva, y queda testimoniada, entre otras cosas, en la solicitada de apoyo al peronismo que firmaron varios integrantes del plantel de Huracán. Allí se pronunciaban tanto por una práctica deportiva que tuviera más en cuenta las demandas de los sectores populares como por brindar su apoyo a aquella consigna de fuerte vigencia en esos tiempos y que denunciaba la existencia de países imperialistas y países dominados: "liberación o dependencia".
Uno de los firmantes de la solicitada, el defensor Jorge Carrascosa, consecuente con esa línea de pensamiento que abogaba en favor de un compromiso más serio del futbolista, el compromiso con la realidad social, afirmaba lo siguiente: "A mí me importa ser protagonista de mi tiempo, tomar parte. (...) Entonces, necesito documentarse, conocer mi país".
El director técnico Menotti, que se distinguía por poseer un capital cultural y contestatario superior al de sus colegas, por estos tiempos mostraba un gran sentido libertario, y apuntaba a lograr que primara en el equipo por él dirigido la espontaneidad en detrimento de la organización, la creatividad en perjuicio de la enajenación: "No me convence mucho eso de 'imponer disciplinas' en el plantel. Me suena a régimen militar y el fútbol es otra cosa. (...) En todo caso, lo que me preocupa, es contar con gente que sea honesta y no mansa por temor a los castigos".
Es decir, entonces, que el entrenador del equipo de Huracán intentaba expandir formas consensuales en su entorno más inmediato en detrimento de la coacción exterior. De esta manera el tipo de vinculación basado en la disciplina que conllevó consigo el proceso de modernización de los años 60 es sustituido por el de la camaradería y los aspectos afectivos vuelven nuevamente así a tener sentido. El dirigido en este proceso tiende a dejar de ser tal para convertirse en un compañero, el compañero en un amigo: "El plantel tiene que vivir la amistad; que el marcador de punta no haga un cierre por obligación, sino para cuidar la espalda de un amigo".
El sentido libertario de Menotti era compartido también por otros integrantes del plantel de Huracán que, por ejemplo, quedan desligados del seleccionado nacional por no soportar las concentraciones prolongadas y el esquema represivo que allí impera. Uno de ellos, el jugador Francisco Russo, lo testimonia de esta manera: "Desde chico no me gusta el encierro. No me acostumbro. (...) Debieron tratarme con calmantes y ni con eso me pasaron los problemas".


El acercamiento del poder político
La actitud de Miguel Angel Brindisi, uno de los jugadores más creativos de ese plantel, que prefirió reiteradamente seguir jugando al fútbol en el país a ser trasladado al exterior, desechando así importantes beneficios económicos, llevó a que el presidente de la Nación, Juan Perón, le entregara la medalla de la "Reconstrucción Nacional". Este reconocimiento estaba inscripto dentro de un marco ideológico más amplio en donde se expresaba que la desidia de los gobiernos oligárquicos había servido para destruir lo que tanto había costado conseguir, en todos los campos, durante la etapa peronista, iniciada formalmente en 1946 y que culminó abruptamente en setiembre de 1955 cuando el gobierno constitucional fue desplazado del poder como consecuencia de una conspiración cívico-militar que formuló la urgente necesidad de abrirnos en forma irrestricta al mundo "civilizado". Y ahora, que el peronismo se encontraba nuevamente en el poder, era necesario, entonces, recuperar aquella rica experiencia popular de tinte nacionalista (reacomodada, por supuesto, a posiciones sustentadas desde un presente pero siempre de reacción contra cualquier intento de subordinación a países u organismos extranjeros, lucha que se consideraba indispensable para el logro del bienestar de la población).
Concretamente (y más allá del posible rédito político) se pretendía estimular también en la esfera deportiva una política que tendiera a restablecer un tipo de actitud que redundara en una cuestión sumamente gratificante para la mayoría de los integrantes de la comunidad: "En nombre del deporte argentino, le quiero hacer llegar a Brindisi nuestras felicitaciones y complacencia. Se puede honrar el deporte en todas partes, pero donde mejor se lo hace es en su propia Patria".


Los criterio éticos y estéticos
En esta estructura futbolística que rescataba los rasgos singulares de nuestra cultura, junto a un valor primordial como la libertad operaban otros atributos como la belleza y además una rica gama de sentimientos que tendían a revitalizar lo que había sido apagado por ese proceso modernizador que respondiendo a patrones éticos y estéticos extraños al eje de nuestra historia, había logrado quebrar la línea de continuidad de un valioso patrimonio cultural de los argentinos.
Es que aquel plantel dirigido por César Menotti contaba con ciertos jugadores que desarrollaban un tipo de juego que podía asociarse de manera inmediata, en tantísimos aspectos, con una estética tradicional de nuestro fútbol que estuviera basada, primordialmente, tanto en el virtuosismo técnico expuesto por los deportistas como en la posibilidad que dejaba para que ellos expandieran las picardías.
De allí que se pudieron visualizar nuevamente en los campos deportivos de nuestro país muchos elementos que implicaban, en buena medida, un rescate de ricas características propias que habían sido confinadas al pasado por los agentes modernizadores de la esfera futbolística argentina, fascinados por los "adelantos" conseguidos en materia deportiva en los países europeos.
Aquellas formas originales, que se habían expandido en el país en fases deportivas anteriores, habían sido deprimidas con el crecimiento exagerado de la organización y los planteos tácticos desde los tempranos años 60. Y precisamente con este intento de rescate de valiosas tradiciones futbolísticas llevado a cabo por el equipo de Huracán, tienden a dejarse de lado, nuevamente, las ataduras inútiles impuestas a los deportistas que ahogaban las motivaciones hedonistas y que restringían, en gran medida, el espacio de lo lúdico.
De la aceptación por parte de la comunidad deportiva de la recuperación de rasgos que significaban un firme avance de lo propio y que conllevaba, entre otras cosas, un carácter menos previsible en el desarrollo de los encuentros - ya que lo fundamental es dejado nuevamente al sentido del juego, a la improvisación (elementos éstos que le otorgaban un encanto especial a los partidos ya que se vuelven así más excitantes)- dan cuenta los aplausos que, en varias ocasiones, le prodigaron a Huracán las hinchadas contrarias, superando así el sinsabor de haber presenciado la derrota de su equipo favorito.
Es decir, que este tipo de práctica deportiva que llevó adelante el equipo de Huracán en el año 1973 pudo construirse con aquellos elementos que desde los inicios de la década del '60 sólo habían podido expresarse en forma solapada. De allí que los elementos que habían quedado deprimidos en este deporte por el imperativo de la modernización, por firmes razones históricas seguían despertando orgullo en los aficionados argentinos cuando quedaron nuevamente en estado explícito y pudieron autoidentificarse con ellos (sobre todo con un exponente clave como la gambeta, que invoca en el imaginario popular la posibilidad del triunfo astuto frente al más poderoso).
En este modelo futbolístico quedan así, entonces, establecidas fuertes afinidades entre las disposiciones éticas (libertad para crear y solidaridad entre los miembros del equipo) y las estéticas (vinculadas éstas a las mejores fuerzas de la cultura popular, como son la picardía y la alegría).
Modelo deportivo y proceso social
No cabe duda que las modificaciones que se produjeron en estos tiempos tanto en la práctica futbolística como en los modos de percepción y evaluación del público no eran ajenas a los cambios culturales que se estaban dando en el contexto social más amplio. Por eso la construcción de ese modelo deportivo de signo creativo, que pretendía alejarse de todo mecanicismo enajenante, y que mostraba así los rasgos más singulares de nuestra cultura (que son los elementos dinamizadores por excelencia de cualquier sociedad), encontraba fuertes grados de correspondencia con el paradigma de la época, aquella ideología que ponía el énfasis en la afirmación de un proyecto de fuerte sentido nacional y que era asumido por un movimiento peronista que había despertado las esperanzas y la generosidad de múltiples sectores sociales.

*El artículo, también en www.efdeportes.com.