miércoles, diciembre 31, 2014

Que viva la afonía...



Todos los goles del regreso de Huracán a Primera. Para gritar. Para que viva la afonía...

martes, diciembre 23, 2014

Vení, te muestro un milagro



Huracán, del Infierno al Paraíso en su bimestre más increíble en su larga historia de 106 años.

lunes, diciembre 22, 2014

Apuzzo 2015



Sigue Néstor Apuzzo, el Gordo, el Cabezón, el Mago. El Señor de los Milagros está en su lugar, en La Quema.

domingo, diciembre 21, 2014

En el nombre de Alfredo


Real Madrid venció a San Lorenzo en la final del Mundial de Clubes Marruecos 2014. Desde Los Barrios del Sur, desde La Quema, desde este Blog, muchas felicitaciones. En el nombre de nuestro Alfredo, el Gran Di Stéfano.

miércoles, diciembre 17, 2014

Llueven días felices


Por Eugenio Astesiano
Arrancó como llovizna, después granizo y eso devino en tormenta grado 2 con alerta meteorológico, tanto que le costo el puesto a un entrenador, las ruedas a varios autos de jugadores y hasta una intromisión a un vestuario que se convulsionó como si le hubieran dado estricnina en lugar de gatorei.

Esa tormenta devino en Huracán el último domingo. Y Newbery voló feliz.

El resultado final fue el soñado, en un año soñado. Dijo el autor de este blog que "tengo alegría para prestar" y lo bien que hace. La alegría no es solo brasilera -dijo Charly una vez- que como quien no quiere la cosa, tampoco quiso volverse tan loco.

Hoy los quemeros tienen razones de sobra para volverse locos de alegría. Y para seguir en este tren.

Hoy pueden cantar aquella canción que dice "De Mendoza vengo... hay que pedo tengo"... Pedo como sinónimo de gas, gas que infla al globo, globo que vuela a Primera.

Joder... creo que si Sumo hizo una canción que se llama "Banderitas y Globos" tienen crédito para siempre.

También me recuerda esa canción de los 80 que se llamaba "99 globos rojos"... canción que era para bailar. Como bailó ayer a la tarde el Decano.

Un club que tiene una cancha y no a un jugador que se llama "Palacio" merece también, crédito eterno.

Nuestro Fixture de Primera


Ya estamos en Primera, otra vez. Ya tenemos Fixture. El Clásico de Barrio más grande del mundo se juega en la Quinta Fecha y en la Fecha de los Clásicos, la 24. Además, el Viejo Duelo frente a Boca sucederá en el Palacio Ducó, en la Octava. Además, entre las Fechas 22 y 24, Huracán jugarán consecutivamente tres partidos grandes: River, en el Monumental, e Independiente y San Lorenzo, en Alcorta y Luna.

Más:
El Fixture completo, en la Página Oficial de la AFA.

El Paraíso en 43 días


El mensaje de uno de los miembros de la comisión directiva, por Whatsapp, era un retrato sin vueltas del momento: "No va a querer venir nadie ahora. Se va a tener que hacer cargo Apuzzo". Y el Gordo, el Cabezón, el coordinador de las inferiores, el piloto generoso en cada tormenta, dijo lo que siempre dice: "Sí, yo estoy". La primera semana de noviembre lo tenía a Huracán roto y sin rumbo. En el Palacio Ducó, el equipo había perdido 3-0 frente a Sportivo Belgrano de San Francisco. El encuentro -interrumpido por incidentes- mucho se parecía al Infierno de una campaña inesperada. La Copa Argentina, territorio paralelo, a nadie parecía interesarle. En aquellos días Huracán se había quedado sin técnico (renunció Frank Kudelka), sin esperanza, casi sin chances. Penúltimo de once equipos en la Zona B.

Entonces, llegó Néstor Apuzzo -51 años, quemero de ley, hombre de barrio, de bohemia- para conducir al Titanic sin Di Caprio. Los que lo querían poco lo minimizaban por la cáscara: "Está más para manejar el 118 que para salvarnos de este momento". Pero el tipo se plantó ahí, en el vestuario sospechado, y unió a todos. Nada de cosas raras. De acá salimos juntos o nos ahogamos juntos. Los convenció de algo que Kudelka no había podido: les contó que las once estrellas alrededor del escudo contaban la historia de un grande. Y que en ellos estaba la posibilidad de sumar una más en la Copa Argentina. Y en ese convencimiento nació la Estrella Doce.

No quiso revoluciones. Armó la defensa que él siempre había querido. Con cuatro, sin complicaciones. Centrales altos (Erramuspe y el capitán Domínguez), Mancinelli a la derecha, Arano a la izquierda. A Vismara le dio la función que mejor conoce: el patrón de la mitad de la cancha. A Villarruel -uno de sus pibes de La Quemita- le pidió que jugara cerquita del cinco. A Pity Martínez le reclamó más recorrido como volante. Lo soltó a Toranzo. Le dijo a Espinoza que hiciera lo de siempre. Aquello que lo llevó a pedirle al presidente Alejandro Nadur que le hiciera firmar un contrato a los 15 años. Y arriba, confió en Wanchope Abila. Un equipo armó.

Y alrededor de ellos, sumó gente. Cuentan desde el plantel que en los momentos bravos fue clave en la reconstrucción Iván Moreno y Fabianesi. Un espejo, un profesional, un laburante. Por eso, todos fueron a abrazarlo tras el cuarto gol ante Independiente Rivadavia, en el Ducó. Hubo otro personaje clave en el tramo decisivo: Romero Gamarra, otro pibe. Kudelka lo había desplazado. Y Apuzzo lo convenció de lo que podía ofrecer. El principio del desequilibrio frente Atlético Tucumán nació de sus pies, ya en el alargue.

Tuvo otra virtud el cuerpo técnico interino -con Apuzzo y con su socio Gabriel Rinaldi- en este recorrido de 43 días: supieron escuchar. No confrontaron con los lìderes del vestuario. Se sumaron. Miraron las caras, ofrecieron espacios de diálogo, repartieron responsabilidades. "Con estos jugadores voy a la guerra con escarbadientes", contó Apuzzo en una de sus varias conferencias sin rebusques. Y él, que estuvo a casi nada de ir a las Malvinas, consiguió lo que parecía imposible: un milagro que incluyó un título luego de 41 años y el tan ansiado regreso a la A. "¿El Sexto Grande? Se equivocan. Somos más que eso", cuenta sonriente el Gordo Apuzzo que llegó para apagar un incendio y se ganó el pedestal.

Texto publicado por el Fundador del Blog, en Clarín.

Más:
Todas las fotos de los festejos, en la Página Oficial.

martes, diciembre 16, 2014

"Si te fuiste primero a la B..."



El plantel, preciosa Banda, festejando en el avión, de regreso de Mendoza. Huracán en las alturas...

El Señor de los Milagros

Llegó, como siempre, cuando nadie podía hacerse cargo. De la situación, de los fastidios, del dolor. Llegó, como siempre, con la sencillez que forjó en su vida y que desparramó por La Quemita. Llegó, como siempre, abrazado a su orgullosa condición de quemero perpetuo. Y así, desde lo que parecía un nuevo infierno construyó un paraíso en menos de dos meses. Se ríe cuando le cuentan una verdad: es el mejor interinato de la historia. Sí, Néstor Apuzzo -entrenador de Huracán, superhéroe de Huracán, hincha de Huracán- rescató a Huracán, lo devolvió a Primera y le hizo ganar la Estrella Doce, con la Copa Argentina. Sí, en un puñado de días.

Tuvo una virtud enorme. Como decía César Menotti en sus tiempos de técnico: puso el inodoro en el baño, el sillón en el living y la heladera en la cocina. Sin misterios, sin rebusques, sin vueltas. Y ofreció su corazón hacia adentro y hacia afuera. Lo dijo cada vez que lo consultaron: "Con este plantel voy a la guerra con escarbadientes". Y eso hizo: les permitió a todos recuperar la confianza. Con una receta simple: confiando de verdad. Así, ganó siete de los nueve partidos que disputó, empató uno (luego victoria por penales, ante Rosario Central, en la final de la Copa) y perdió apenas uno (frente a Unión, en el Palacio Ducó, el día en el que Marcos Díaz no fue el inmenso arquero de las manos mágicas).

Se supo hacer querer en ese vestuario que -muchos decían- devoraba técnicos. Supo manejarse. Lideró desde el diálogo. Convenció a todos -junto con su valioso compañero en esta búsqueda, Gabriel Rinaldi- de que sólo se podía crecer juntos. Los jugadores, los mismos que lo raparon tras el ascenso, le ofrecen un apodo que tiene que ver con el aspecto pero también con el afecto: es El Diego de La Quema. Hoy, ahora, Apuzzo es eso. Aunque deba esperar para que le vuelvan a crecer los rulos.

Su historia es también la de una reconstrucción. En los días de la Guerra de Malvinas, cuando era un pibe, estuvo en el Batallón 601 de tanques, en Boulogne. Estuvo a la espera. Al pie del cañón, como siempre. No le tocó ir al Sur. Después, mientras asomaba en la Primera, una hepatitis le complicó la carrera. Aquel mediocampista de andar pausado y mucha precisión se esfumó pronto. En Huracán no lo bancaron. Se tuvo que ir. Pero no hizo juicio. Sabía que iba a volver. Quería volver. Y un día, volvió. Se hizo cargo en cada escalón que le ofrecieron.

Entre 2007 y 2011 trabajó para el Barcelona en la Argentina.Pero Huracán, otra vez, estaba en su destino. Alejandro Nadur, el actual presidente, lo volvió a convocar. Se hizo cargo de las inferiores. Y de allí surgieron jugadores como Gonzalo Martínez, Cristian Espinoza, Lucas Villarruel o Romero Gamarra -claves en este 2014- y hasta un título Latinoamericano con La Sexta de Rinaldi. Pero hubo más: ante cada debacle, frente a cada tropiezo, Apuzzo se hizo cargo. Y a su modo, remontó barriletes de metal.

Y en este fin de año de magias, él ya sabe que una canción comenzará a emocionarlo. Se cantó ayer, allí en la puerta de la Sede de la Avenida Caseros. En plena fiesta que duró hasta la madrugada, los hinchas le rindieron tributo: "Que de la mano del Gordo Apuzzo / todos la vuelta vamos a dar". Y el señor de los milagros -quemero de ley- lo corrobora: a veces, soñar a lo grande te hace grande. En eso anda, el protagonista de la canción más feliz que todavía se escucha en los Barrios del Sur.

Texto publicado por el Fundador del Blog, en Clarín.

lunes, diciembre 15, 2014

miércoles, diciembre 10, 2014

La fiesta de todos


Daniel Buglione, en andas, en pleno festejo del título en el Metropolitano de 1973, la Undécima Estrella, a cargo del Equipo de los Sueños. Y ahí, la celebración, la fiesta de los Barrios del Sur y del buen fútbol. Con ese defensor central en su merecido homenaje. En plena alegría por partida doble: por futbolista y por hincha.

La próxima final...

Huracán jugará el domingo -desde las 17.10- frente a Atlético Tucumán la final de desempate por el ascenso a Primera. Será en el estadio Malvinas Argentinas, escenario del regreso de 2007. Y habrá que verlo por televisión: se juega sin público.

Esta hinchada se merece...


Popular Ringo Bonavena. Lunes 8 de diciembre de 2014. El día en el que la tribuna se hizo hormiguero.

martes, diciembre 09, 2014

Así se llena un estadio



La Popular Ringo Bonavena es la más grande del fútbol argentino. Así se llena. Así la llena Huracán. Sí, también la Miravé y la Alcorta...

lunes, diciembre 08, 2014

Wanchope, el dueño del hattrick y de la pelota



Ramón Abila, nuestro Wanchope. Emocionado, tras sus tres goles, tras la ovación del Palacio Ducó. Palabras del goleador del Nacional de Transición 2014.

El mejor contorno



El recibimiento para Huracán en el Palacio Ducó. Grande por su historia. Grande por su gloria. Y, sí, Grandísimo por su gente...

Cuatro gritos y otra final



Huracán 4-Independiente Rivadavia 0
Se ganó, se goleó, se gustó, se emocionó. Ahora, falta sólo un paso. Otra final, la última de este año. Será ante Atlético Tucumán. Será a todo o nada...

miércoles, diciembre 03, 2014

martes, diciembre 02, 2014

lunes, diciembre 01, 2014

Tres gritos y otra final



All Boys 0-Huracán 3
Sigue el campeón. Falta un paso. Se ganó muy bien en Floresta. Ahora, llega el tiempo de demostrar dónde queda nuestro lugar: en Primera.

domingo, noviembre 30, 2014

Con esta fe, con esta alegría...



Ahora sí, ahora sigue. Ahora hay dos finales más (o tres eventualmente) para volver a nuestro lugar: Primera. Mañana, en Floresta, ante All Boys hay que ganar. Sí o sí. Con esta fe, con esta alegría...

viernes, noviembre 28, 2014

La fiesta de los Barrios del Sur



Desde Cuyo hasta La Quema. Los Barrios del Sur estamos de fiesta...

Sigamos gritando...



Huracán campeón de la Copa Argentina. Ahí, desde adentro. Dale campeón, sigamos gritando...

La celebración interminable


Lo dice el pibe que todavía no llegó a los 18: “Déjame llorar. Déjame ... Somos campeones, carajo”. Y el padre, que tiene 40 que parecen menos, lo mira con el mismo llanto. Se abrazan. Y en ese instante, en ese precioso abrazo, una historia sucede. La de ellos, que son dos y que son Quemeros. La de ellos, que son dos y que también son todos los demás que los rodean bajo el cielo de los Barrios del Sur. La escena acontece frente a la Sede de la Avenida Caseros. Justo ahí, en ese territorio de Parque de los Patricios en el que el mundo es lo que todos ellos dicen. Sí, el mundo es Huracán. Al menos hoy, ahora. Mágico instante de desahogo.

La fiesta de Huracán campeón de la Copa Argentina desafía al tiempo. Dura. Dura hasta nadie sabe cuándo. Empieza en San Juan, ahí donde la noche se viste de revancha y de gloria y de grito. Sí, ahí, en la tierra de Aldo Cantoni -épico presidente de los años viente, cuando Huracán fue el más campeón del Río de la Plata- y de aquel dolor de 2007, en la final por el regreso, cuando un tal Daniel Giménez disparó un despojo. Y continúa en ese vestuario en el que Marcos Díaz -enorme arquero, perfecto superhéroe- se queda sin voz por decir una palabra que todos repiten en cada rincón en el que un corazón Quemero late: “Campeón”. Sí, San Marcos, grita lo que todos gritan. Esta consagración de los postergados, de los que perdían todas las finales, de los rotos, de los lastimados sin cura posible.

Pero no. Esta vez no. “Esta vez no, carajo”, dice el pibe sobre la calle Caseros, justo frente a la estatua de Ringo Bonavena. Y en su llanto feliz y en su cara feliz y en su sonrisa la celebración sucede. Una chica que es apenas más grande que él se le ríe, cómplice: “Te falta una Estrella en la camiseta. Tenés once”, le dice. Y él -dueño del momento, dueño de todo por un rato que durará para siempre- se relaja sabiendo que esa frase es la mejor de todas las bromas que en su vida Quemera escuchó. Se conocen. Ellos dos ofrecen la imagen. Pibes de barrio, de ahí, de La Quema, se abrazan. El momento dura casi nada. Pero es mentira: los dos -todos-sa ben que dura para siempre.

Todos esperan al plantel en ese Sur del que nunca se fueron. El paro nacional de transporte impide el contacto. Pero no tanto: allá, en Cuyo, muchos siguen festejando. Acá, en Buenos Aires, gritan las mismas canciones sin miedo a la disfonía.

Las calles de Parque de los Patricios cuentan una verdad postergada. Ahí, en cada esquina, los desconocidos se miran y sonríen como si se conocieran de toda la vida. También están los que frecuentan los bares de siempre: ahí también el encanto sucede. En Caseros y Trole, justo en la frontera con los vecinos de San Lorenzo, una frase breve se hace enorme: “De verdad, te lo digo de verdad: quiero que hoy, que este día dure para siempre”. Mientras esas palabras se escuchan, en Cuyo, un puñado de jugadores se miran, contentos. Ellos, los invictos de la Copa, tienen el trofeo entre sus manos y la gloria enroscada en el cuerpo. Por un rato, unos y otros -los de adentro y los de siempre- parecen abrazados. En breve se van a encontrar. Mientras tanto, la fiesta interminable sigue latiendo...

Texto publicado por el Fundador del Blog en Clarín.

miércoles, noviembre 26, 2014

La gloria en colores


Lo saben todos aquellos que alguna vez, parados en la popular Ringo Bonavena, la más grande del fútbol argentino, gritaron hasta la disfonía del día siguiente o de toda la semana. También lo saben aquellos que en algún domingo se sentaron en la Alcorta o en la Miravé. La frase maldita se murió: "Basta de gloria en blanco y negro", decían -entre ansiedades, dolores, descensos y finales perdidas- los hinchas de Huracán de la Generación Sub 40. Lastimaba hasta el recuerdo. Hoy, ahora, bendito miércoles de noviembre de 2014, querida noche de San Juan, el Globo de Newbery festeja en colores. Más de cuatro décadas después de aquel 1973 del Equipo de los Sueños, la vuelta olímpica los vuelve a encontrar juntos, abrazados, a esos Quemeros que tanto aprendieron de padecimientos.

Ya no queda casi nadie -o nadie- que pueda contar las maravillas de los años veinte, cuando Huracán fue -junto a Boca- el más campeón de ese fútbol rioplatense que dominaba en el mundo. Tampoco son muchos los que hace 70 años, en el ya desaparecido Gasómetro, celebraron el 4-2 ante los Xeneizes en la final de la Competencia Británica, la última celebración copera. No, todos los que ahora le agradecen a Marcos Díaz y compañía son nuevos en el rubro. Ellos, los dueños de La Estrella Doce, saben lo que es sufrir tropiezos y despojos. Lo aprendieron golpe tras golpe. En esta misma San Juan de resurrección, en Liniers, en La Plata... La gloria a todos ellos se la habían contado. Y de tantos traspiés hasta creyeron que eran mentiras de abuelos o de padres con buenas intenciones. Pero no, nada de eso. Lo que ahora sucede es aquello: son campeones como les contaron. Sí, campeones. Sí, campeones. La Copa Argentina, el torneo más numeroso de la historia, les pertenece. Es de ellos. Y es para siempre.

No hay casualidad en las lágrimas. Cuentan una revancha. De años. De vida. La vuelta olímpica tiene magia: cura las heridas con ese desahogo que se hace grito. El desconocido, de repente, se transforma en un amigo de toda la vida. No es azar: cuando se miran entre ellos saben de qué se trata este festejo de los postergados. Los vencidos esta vez son vencedores. Sí, hoy, ahora, la gloria tiene colores. Los de ellos. Los de su Globo. Los de su Huracán.

Texto publicado por el fundador del Blog, en Clarín.

lunes, noviembre 24, 2014

Marcos, la revancha en la Copa



Se equivocó nuestro mejor jugador, Marcos Díaz. Se equivocó y dolió. A él, a nosotros, a todos. Cuentan que se fue llorando del Ducó, tras el partido con Unión. De esas lágrimas empezó a nacer la revancha: será ante Rosario Central, el miércoles, en la final de la Copa Argentina. Vamos, Marcos. Otra vez, para ser un héroe en la historia Quemera...

domingo, noviembre 23, 2014

Ese golazo que no alcanzó



Huracán 1-Unión 2
Había que ganar. Y se perdió. Sin embargo, el equipo sigue dependiendo de sí mismo para regresar a Primera. Queda un dolor. Pero se sostiene la esperanza. También queda otra sensación: qué lastima que este golazo de Toranzo no alcanzó...

viernes, noviembre 21, 2014

Milagro de un interinato



Néstor Apuzzo y Gabriel Rinaldi, entrenadores interinos, llevan cuatro victorias en cuatro partidos (tres por el Nacional de Transición y una, por las semifinales de la Copa Argentina). Cuando el barco parecía hundido ellos lo están rescatando...

jueves, noviembre 20, 2014

Noticia de una alegría...



El agrado de despertar y ver, confirmar, que el sueño es realidad: Huracán, en la final de la Copa Argentina.

miércoles, noviembre 19, 2014

Vení, festejemos un rato...



Falta mucho, lo más importante. La final contra Central. Y esas otras tres finales para volver a Primera. Pero vení, festejemos un rato... Mientras vamos por más. Por todo...

Dos goles y a la final





Copa Argentina, Semifinales:
Huracán 2-Atlético Rafaela 0, en Formosa
Germán Mandarino y Wanchope Abila, con Cristian Espinoza como crack en ambas jugadas. Los dos goles para llegar a la final de la Copa Argetina. Sí, vamos por la Estrella Doce.

martes, noviembre 18, 2014

Huracán, ese guapo de arrabal


Así se lo identificaba a Huracán, ya desde sus tiempos fundacionales y bien entrados los años cincuenta. En las publicidades (como la histórica de los Grandes, de Imparciales), en los reportajes gráficos (como en el de esta imagen) y en el imaginario colectivo.Club de guapos, de arrabal, de los Barrios del Sur, ranero, intenso, inquebrentable. En aquel espejo, ahora distorsionado, debemos mirarnos ahora también. Para recuperar aquella impronta que imponía respeto.

Lo cuentan los que lo presenciaron: el que iba a jugar a Parque de los Patricios sabía que allí nada resultaría sencillo. A Huracán se lo respetaba. Incluso al margen de dónde estuviera ubicada su cancha: en Chiclana y Avenida La Plata o en Alcorta y Luna. Porque tenía cracks, claro. Pero también porque tenía ese coraje que todos le reconocían.

Parece una mentira, pero es verdad: Huracán estuvo invicto más de cuatro años y tres meses jugando como local, entre mayo de 1920 y el último día de agosto de 1924. Así, con esa fortaleza para transformarse en invencible en su casa, en ese período fue bicampeón y en ninguna de las cuatro campañas bajó del segundo puesto. Datos de aquellos guapos de verdad...  

////

Detalle: Mañana, en Formosa Quemera, también seremos locales. Y habrá que ser guapos ante Rafaela, en las semifinales de la Copa Argentina. Que lo sepan: Vamás por La Séptima Copa, por la Estrella Doce

sábado, noviembre 15, 2014

Otra final, otra victoria



Crucero del Norte 0-Huracán 1
Ganamos de nuevo. Sí, nueve de nueve. Vamos por más. Vamos por todo.

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

viernes, noviembre 14, 2014

La preciosa agonía...



Boca -puntero, candidato- llegaba al Palacio Ducó con Maradona, Caniggia, Verón, Bilardo de entrenador. En aquel 1996, el equipo de la Ribera iba ganando hasta que faltaba casi nada. Y en la tribuna visitante armaba su propia fiesta, con clima de clásico. Pero de repente todo cambió: César Couceiro le ofreció un pase a Hugo Guerra, el uruguayo definió y el grito feliz se mudó de tribuna. Ya no quedaba tiempo para nada más que ese grito que contaba las consecuencias de ese empate, en aquella preciosa agonía: "Un minuto de silencio / para Boca que está muerto":

Vení, emocionate



El relato de El Ojo de Huracán, transmisión Quemera, puro corazón. Para que dure la emoción...

miércoles, noviembre 12, 2014

Goleamos y creemos



Huracán 3-Santamarina 0
Tres goles, una victoria necesaria. Una posibilidad enorme: la de creer.

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

viernes, noviembre 07, 2014

Continuidad del Viejo Clásico


El diario El Mundo, en 1933. El Huracán de Masantonio enfrentaba a Boca y era presentado como lo que resultaba con naturalidad en esos días: un clásico. Dice el matutino al comienzo de su comentario: "El cotejo entre Boca Juniors y Huracán, que ha llegado a la categoría de clásico, es para muchos aficionados motivo de interés, pues la rivalidad de los mismos a través de muchos años, permite suponer una brega plena de alternativas e incidencias agradables". En definitiva, la continuidad del Viejo Clásico de los años 20.

miércoles, noviembre 05, 2014

Vamos, se puede...



Atético Tucumán 1-Huracán 2
Más allá del análisis, del cambio de técnico, de la incertidumbre, la victoria en Tucumán es -sobre todo- un mensaje: se puede. Y vamos, que se puede...

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

sábado, noviembre 01, 2014

Breve crónica de un bochorno

Un rato antes de la suspensión. Imagen: Agencia Télam.
Parece una maldición, pero es una consecuencia del Huracán de estos días: de repente, en el día de su cumpleaños número 106, el equipo da pena en el Nacional, pierde 3-0 frente a Sportivo Belgrano en el Palacio Ducó, queda último en su zona en el torneo de Transición en el que ascienden diez equipos. El contorno, esa gente que -una vez más- fue tras los pasos de un festejo está enojada. Y la barra -siempre tan hostil- lo manifiesta con formato de bochorno: invade la platea Miravé, se trepa al techo del banco de suplentes y obliga a la suspensión.

A los 24 minutos del segundo tiempo, el árbitro Darío Herrera suspendió el encuentro. Ganaba el equipo cordobés, en su máxima victoria histórica. Huracán es la contracara de esa alegría vestida de verde: las once estrellas que su escudo exhibe (por cada uno de sus títulos oficiales: las cinco Ligas, las seis Copas Nacionales) se parecen a una mentira bien contada por abuelos entusiastas. Pero no, esa verdad de la historia es ahora un papelón en tiempo presente. Huracán camina por una cornisa que le duele: la de su más rotundo fracaso en la historia.La próxima temporada de Primera contará con 30 equipos y todo indica que el Globo de Newbery no participará.

Otra vez, como contra All Boys, tuvo un penal a favor con el partido sin goles. Pateó Gonzalo Martínez -clave en ese rubro en la Copa Argentina que tiene a Huracán como semifinalista- y la pelota se fue a la tribuna. Casi de modo absurdo.

Luego llegaron los tres goles del Sportivo Belgrano, como una seguidilla devastadora en un partido en el que siempre Huracán tenía la pelota y jugaba en campo ajeno. Pero las impresiones iniciales en este semestre nunca tienen que ver con el desenlace en la vida del equipo de Parque de los Patricios. Fernando Coniglio, Gastón Alvarez Suárez y Juan Pablo Francia fueron los autores de los goles del conjunto del interior cordobés. Ellos también son ahora los verdugos más cercanos de un Huracán que no para de sumar verdugos en su recorrido reciente.

Tras el partido y el caos en el contorno, el entrenador Frank Kudelka renunció en los vestuarios. No ofreció palabras. Su adiós fue en silencio. Mientras eso sucedía ya se mencionaba el nombre de un sucesor: Omar De Felippe, ex jugador del club, hincha. "A la guerra hay que ir con guerreros", comentó al pasar un dirigente. Quedan seis fechas, 18 puntos. Casi nada. Huracán está último. Además de un entrenador capaz de dar pelea necesita un milagro. Apenas eso. Todo eso.
Texto publicado por el fundador del Blog, en Clarin.com 

Peor, imposible...



Huracán 0-Sportivo Belgrano de San Francisco 3*
Sobran las palabras. Porque ya no quedan ganas de decir. Sirven las imágenes para entender cuál es el escenario. Peor, imposible...

*Partido suspendido a los 24 minutos del segundo tiempo.

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

lunes, octubre 27, 2014

Y su nombre flotando en el adiós...



Que se va. Que se queda. Que renuncia. Que sigue. ¿Qué pasa con Frank Kudelka? De tantos vaivenes e indefiniciones nacen más inconvenientes...

domingo, octubre 26, 2014

Huracán duele


Patronato 2-Huracán 0
Otra derrota, otro golpe, más complicaciones. No dan ganas de contar más nada. Huracán duele. Y el dolor se dice callando.

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

miércoles, octubre 22, 2014

La victoria consolidada y el después



Temperley 0-Huracán 2 (continuación)
Fueron 17 minutos, pasaron sin grandes riesgos. Se consolidaron los tres puntos. Ahora, a seguir...

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

martes, octubre 21, 2014

Esa primavera fuera de estación


Huracán de 2009, Los Angeles de Cappa, ese milagro de seis meses. Del club imposible surgió -quizá- el mejor equipo del fútbol argentino en la última década. Como una suerte de primavera fuera de estación. Inexplicables detalles de nuestro Globo de tantos tropiezos en las últimas tres décadas...

domingo, octubre 19, 2014

¿Por qué?



Huracán 2-Sarmiento 2
Sólo una pregunta sin respuesta: ¿Por qué?
Y un dolor, también.

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

viernes, octubre 17, 2014

El Ducó no se vende


Por Eladio Mases
Hubo un tiempo en el que San Lorenzo se acercó con una oferta. Absurda, torpe, inexplicable. La respuesta fue clara: el Palacio Ducó no se vende. Ni ayer, ni hoy, ni nunca. Es Patrimonio Quemero, de la Ciudad, del cine y del mundo.

martes, octubre 14, 2014

Las camisetas de la remontada


Huracán presentó en La Quemita su nueva indumentaria. Tres camisetas, cada una con un color dominante: la primera, la tradicional blanca; la segunda, en dos tonos de rojo; la tercera, con el negro como protagonista. En todas, también aparece una nueva decisión oficial de la institución: las once estrellas correspendientes a cada uno de sus títulos oficiales (las cinco Ligas y las seis Copas Nacionales). 

Cuatro futbolistas del plantel que juega el Nacional y que accedió a las semifinales de la Copa Argentina participaron como modelos de la presentación: Cristian Espinoza, Gonzalo Martínez, Patricio Toranzo y el arquero Marcos Díaz, el preferido de todos los hinchas, tras sus épicas actuaciones recientes (atajó siete de los once penales que le patearon en este segundo semestre).

Además, en las camisetas también aparecen leyendas como "Quemeros" y "Parque Patricios", dos referencias insoslayables de Huracán en términos de su sentido de pertenencia. También aparecerá una imagen: el icónico mástil de la platea Miravé del Palacio Ducó.

Esta indumentaria, confeccionada por TBS, ya tiene fecha de estreno: será el domingo, desde las 15, en el encuentro frente a Sarmiento de Junín, de local. En tanto, las camisetas saldrán a la venta el lunes. Con un precio propio de Boca, de River o de Independiente: 720 pesos.

domingo, octubre 12, 2014

Un campeonato de 35 años


Tabla de posiciones histórica de las primeras 35 temporadas del Profesionalismo (1931 a 1965), publicada a mediados de los años sesenta por la revista Sport, de Editorial Atlántida. Sólo están contemplados los 19 equipos que participaron hasta entonces en más de diez campañas en la máxima categoría. Incluye los descuentos de puntos a River (dos en 1958) y a Racing (cuatro en 1948). No contabiliza los puntos obtenidos en ocasión de desempates. Huracán, uno de los seis intocables de Primera, se ubica sexto.

Arriba: Jorge Ginarte, Roberto Hornes, Alberto Dopacio, Raúl Poncio, Carlos Buttice y Ernesto Jáuregui. Abajo: Tito Gómez, Eladio Zarate, Federico Horster, Miguel Loayza y Roberto Brookes.

El equipo de 1965, que finalizó en el puesto 12, junto a Independiente, tras 11 victorias, 9 empates y 14 derrotas. Un detalle: entre 1963 y 1966 no hubo descensos por decisión de la AFA. De algún modo, sin querer queriendo, cuando la posibilidad del título quedaba lejos (como en el 65), sólo se competía por esa inmensa tabla histórica del Profesionalismo, que cumplía sus primeros 35 años.

jueves, octubre 09, 2014

Nuestra Formosa

Huracán pasó por Formosa y dejó su huella, como muestra la tapa del diario La Mañana. El marco imponente (récord para la provincia, según cuentan), la celebración, los fuegos artificiales, el inmenso Marcos Díaz, el crack Pity Martínez, escenas de un viaje inolvidable. Allí volveremos para jugar las semifinales. Nuestra Formosa nos volverá a abrazar.

Breve relato de una emoción


Por Ricardo Sapia*
¡Díaz, Díaz, Díaz! ¡Marquitos, viejo nomás! Me hiciste (nos hiciste) gritar como loco. A la derecha, a la izquierda… a uno, a dos, a tres. ¡Semifinalistas de una Copa! Formosa, allá fue, bien lejos y tan cerca que me parece que los estoy abrazando. Yo salto igual que ustedes. Delirio. Me emociono. Tanto como un chico cuando recibe su primera pelota. Y eso que no ganamos nada todavía. Pero Huracán puede esto y mucho más: te corre por las venas o no sos del Globo. No se apichonó nunca, dio señales de pelear y de jugarla. Rápido para reponerse de la desventaja. Gol. Empate. Penales. Y ahí se plantó el héroe. Ahí la mandaron a guardar el Pity, Erramuspe y Chiche. Sí, la última bola entró, la del 3. De zurda y a salir corriendo.

Yo corro igual que todos ustedes, muchachos. Quiero bajar, poner los pies en la tierra y pensar que las fichas están en la otra mesa. Pero acá también apostamos, cómo decirlo: es un dulce, es una caricia; la que no se despecha, claro. Y más si la miro con ojos de Grande. Ahí comienza a tomar tintes de obligatoriedad, de presencia, al menos, en una final. Aunque para eso falta. Un paso más, falta. Ahora disfruto. Disfrutamos. Saboreamos esta noche de copas. Por dos horas, Quemeros, salimos de ese trastabillar en el que tenemos depositados el cuerpo y el alma. Ese partido a partido al que nos someteremos dentro de diez días, cuando sea a todo o nada.

A todo, Globo querido. A todo. Hay que pensar lo que nos dejó la noche litoraleña porque debemos basar el futuro en función de eso. Y debemos tener muy en claro que no se acumularon puntos para el campeonato, pero se sumaron convicciones; y que no se escaló en la tabla de posiciones, aunque se elevó el espíritu colectivo para lo que vendrá.

Recibimos un lindo premio monetario. Y ahora hay que ir por el pozo de fin de año.

*Periodista. Texto publicado en Olé.

Díaz de Marcos

Marcos Díaz y Huracán, en la tapa de Olé, tras la clasificación a las semifinales. Tenemos un arquero que es una maravilla...

miércoles, octubre 08, 2014

Marcos Dios



Copa Argentina - Cuartos de final:
Huracán 1 (3)-Estudiantes de La Plata 1 (2)
Marcos Díaz cambió de apellido. Es Marcos Dios. Dos definiciones, seis penales atajados de 10 pateados, dos clasificaciones. Y Huracán ya está en las semifinales de la Copa Argentina, tras eliminar a Estudiantes, en Formosa.

Ramón, Ramón, qué grande sos...



Ramón Abila, siempre ahí. En la pelea, en el área, en el gol. Un nueve necesario. Y copero...

martes, octubre 07, 2014

Postal de Primera


Huracán ante Boca, en la Bombonera, por el Apertura de 1992. Estadio repleto, entradas del sector visitante agotadas, un equipo audaz, la posibilidad de ser líderes en aquella sexta fecha. Al cabo, un empate 2 a 2 que pudo ser victoria. Eran días en los que Huracán se animaba a ser guapo en cualquier cancha (como el Pedro Monzón de la foto) y a ser indomable en el Palacio Ducó. Una postal de Primera, en definitiva.

domingo, octubre 05, 2014

Que lluevan victorias...



Temperley 0-Huracán 2*
Otra vez bajo la lluvia (como contra Banfield, por la Copa Argentina) el equipo logró imponerse. Es cierto, quedan 12 minutos por completar, pero el triunfo está decididamente encaminado...



Así estamos:
En la tabla
En el fixture

miércoles, octubre 01, 2014

Ese grito que no alcanzó



Independiente Rivadavia 1-Huracán 1
El gol de Gonzalo Martínez ante Independiente Rivadavia. Una valiosa maniobra colectiva y una notable definición. Un golazo, se puede decir. Pero no alcanza con eso para ganar...

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

martes, septiembre 30, 2014

Modelo de crack


Norberto Tucho Méndez, una celebridad de los años cuarenta y de la historia del fútbol argentino, en una publicidad de vinos. Un modelo de crack, con el Globo de Newbery en el pecho.

lunes, septiembre 29, 2014

domingo, septiembre 28, 2014

Qué penal, qué pena



Huracán 0-All Boys 1
Otro golpe, otra derrota en el Ducó. Y un problema recurrente: la increíble falta de resolución en el área ajena. Esta vez, ni de penal entró...

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

viernes, septiembre 26, 2014

Allá vamos, por La Séptima...



A pesar del mal momento en el Nacional, a pesar de los fastidios y los tropiezos recientes, Huracán sigue en la Copa. Con titulares (como contra Boca) o con suplentes (como ante Crucero del Norte o ante Banfield), el equipo da la cara. Y gana. Y sigue. Ya estamos en cuartos de final. Por eso, claro, allá vamos... Por La Séptima Copa, por la Estrella Número 12...

jueves, septiembre 25, 2014

Hay un héroe en el arco



Marcos Díaz es Super Marcos. Ataja como casi ningún otro arquero que pasó por Huracán en las últimas tres décadas. Es ganador, intenso, líder, guapo, bravo. E implacable al momento de los penales. Lo volvió a demostrar ante Banfield por la Copa Argentina. La clasificación a los cuartos de final mucho tuvo que ver con su actuación. Y con su condición de héroe, claro.

Así, Pity, así



Gonzalo Martínez hizo los dos goles en el 2-2 ante Banfield y agregó a su cuenta el primer penal de la definición victoriosa ante Banfield. Fue clave. Jugó, definió, hizo jugar. Pero sobre todo por otro detalle relevante: se hizo cargo del equipo. Así, Pity, así.

Un Huracán bajo la lluvia


Copa Argentina - Octavos de final:
Huracán 2 (3)-Banfield 2 (2)
De repente, un equipo roto se reconstruye con las piezas que nadie pensaba que eran útiles a tal efecto. Sí, Huracán decide armar un muletto para la Copa Argentina y consigue lo que Banfield buscaba con su equipo de gala: la clasificación para los cuartos de final. El fútbol argentino brinda estos contrastes: un plantel de Primera se queda afuera y de rodilllas ante un rival del Nacional que no ofrece su mejor versión. En los penales, con Marcos Díaz -arquero inmenso- como superhéroe, Huracán venció a Banfield y accedió a la siguiente instancia de la competicion. Ahora espera por uno de esos dos viejos enemigos: Estudiantes o Independiente.

Hubo lluvia y hubo condicionamientos en el contexto de un partido que brindó atractivos. Se jugó en el Diego Maradona, pero no se podía jugar como él. Ese insoportable diluvio le generó al encuentro espacios incómodos. La pelota se detenía cerca de los costados cercanos a los corners. Y en esos espacios, y en esos lugares donde la lluvia jugaba su partido, Huracán se adaptó mejor. Incluso a pesar de la expulsión de Ezequiel Gallegos, cuando al encuentro le faltaba casi media hora. 

El partido también ofreció un mensaje: de nada sirve modificar fechas o escenarios a conveniencia (como procuró hacer Banfield en semanas recientes, a partir de sus contactos en el ámbito de la política). El fútbol, territorio de imprevistos, se carga a los ventajeros de ocasión.

Al margen, tuvo una virtud repetida Banfield en el encuentro: las situaciones de pelota parada. Así llegó a sus dos goles. Primero, con Fabián Noguera para ponerse en ventaja. Luego, con Emiliano Terzaghi para establecer el 2-2. Pero en el juego no fue ese Banfield que encantó en el Nacional pasado y que ahora merece adjetivos que lo califican con encantos.

Lo de Huracán fue distinto. Pensó el partido como una alternativa, pero lo jugó en nombre de la historia que las Estrellas de su escudo cuentan (tiene once; y seis corresponden a Copas Nacionales como la que está en cuestión). Su gente, que colmó la popular que le ofrecieron, contó que más allá de los nombres la idea es ir también por esta Copa Argentina. En el juego, no ofreció mucho más allá de sus dos magos: primero, Gonzalo Martínez, el Pity, autor de los dos goles; más tarde, Super Marcos, Díaz, su arquero implacable.

El abrazo final, todos con Díaz, mucho se pareció a un principio. Allí, en ese rincón de La Paternal, este Huracán que busca Primera se reencontró con sí mismo. Mientras tanto, en busca de su lugar que la historia relata, la Copa Argentina lo pone en un escenario nuevo: también quiere ser campeón.

miércoles, septiembre 24, 2014

Augusto, figurita por un rato


Augusto Sánchez, en una figurita de las redondas, de los años 70. Es fácil saber con exactitud a qué año pertenece: sucede que este delantero sólo estuvo en Huracán en el notable 1976, aquel en el que el equipo fue el que más puntos sumó en el año (en total, diez más que el Boca del Toto Lorenzo, el bicampeón de esa temporada). Augusto participó en el Metropolitano: convirtió once goles en 31 encuentros. Fue el segundo máximo anotador del equipo, sólo detrás de Miguel Brindisi, quien marcó 16.

lunes, septiembre 22, 2014

¿Adónde vamos?


Unión 3-Huracán 0
Cuesta explicar la derrota desde el dolor de un nuevo golpe. Eso sí, cabe una pregunta para todos: ¿adónde vamos?

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

domingo, septiembre 21, 2014

Un festejo de Primera


Ya sucedió el gol de Antonio Mohamed; Huracán acaba de derrotar a Los Andes, en Lomas de Zamora. El triunfo agrega una certeza: el Globo de Newbery sale campeón del Nacional de la temporada 89/90 y regresa a Primera, tras una notable campaña a la que aún le restaba una fecha. Cuentan quienes conocen el Gallardón, escenario de aquel festejo, que nunca antes la inmensa tribuna visitante estuvo repleta como esa vez.

jueves, septiembre 18, 2014

Un mural, un mensaje


Para los barras que matan al Clásico de Barrio más grande del mundo, este mensaje compartido.

miércoles, septiembre 17, 2014

Bronca, mucha bronca...



Huracán 0-Crucero del Norte 2
Otra derrota en casa, otro dolor, otra bronca. No dan ganas de comentar ni de analizar. Da bronca, mucha bronca...

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

sábado, septiembre 13, 2014

Palabras para un fastidio de todos



Frank Kudelka, la bronca de todos.

En tu cabeza hay un gol



Rodrigo Erramuspe llega y cabecea el tiro libre de Patricio Toranzo. Es el único gol de Huracán en Tandil. Lo sabemos: en la cabeza de Erramuspe nacen goles.

Aplausos para él



Lucas Villarruel, otra vez prolijo, otra vez impecable. Fue la figura del Globo de Newbery en Tandil. Aplausos para él.

viernes, septiembre 12, 2014

Con todo, contra todos



Santamarina 1-Huracán 1
Otro off side, otro gol ajeno, otros dos puntos que se pierden en el camino del regreso. Seguimos igual. Con todo, contra todos.

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

lunes, septiembre 08, 2014

Inspiradores



Huracán enfrentará a Banfield, por los octavos de final de la Copa Argentina. Será el miércoles, en el Cilindro de Avellaneda. Que este recuerdo hecho video sirva de inspiración...

Actualización: El partido fue postergado por falta de operativo de seguridad.

domingo, septiembre 07, 2014

Una invitación a confiar



Frank Kudelka, padre de este recorrido, y un mensaje: muchachos, tengamos fe. Confiemos.

Detalles de una victoria imprescindible



Dos goles, un rato de fútbol, un poco de sufrimiento. Y, sobre todo, el desahogo de una victoria imprescindible.

sábado, septiembre 06, 2014

Ganar, crecer, creer

Wanchope Abila, el festejo del segundo gol del equipo. También el principio de un triunfo fundamental.

Huracán 2-Atlético Tucumán 1
Había que ganar. Y se ganó. Había que demostrar que la inevitable condición de candidato estaba sostenida por el juego. Y sólo se consiguió de a ratos. Se cumplió un objetivo, el más importante. Faltó el otro. Pero para eso, hay tiempo. Por ahora es cuestión de crecer y de creer. Que no es poco, claro.

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

miércoles, septiembre 03, 2014

martes, septiembre 02, 2014

Una delicia que no alcanzó



El gol de Patricio Toranzo. Buena jugada colectiva, preciosa definición. Un grito que no fue suficiente.

Un gol, un papelón



Sportivo Belgrano 1-Huracán 1
El gol de Sportivo Belgrano fue convertido en un off side tan obvio que dio vergüenza. Pero no sólo eso: tampoco hubo infracción en la jugada previa del tiro libre en el que el empate nació.Un papelón.

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

sábado, agosto 30, 2014

El clima de Primera está...



Huracán, su gente. Viernes a la noche en el Palacio Ducó. La gente le pone clima de Primera. En el campo de juego, esta vez, el equipo no estuvo a la altura.

Marcos Díaz, el oro y el barro



Marcos Díaz, el mejor jugador de Huracán en 2014, tuvo un partido de paraíso y de infierno. Atajó de manera brillante un penal (otra absurda invención del penoso árbitro Pablo Díaz) a Maximiliano Caire y el rebote de Juan Arraya. Y luego, calculó mal en el tiro libre de 50 metros de Caire que derivó en el único gol del encuentro y en la derrota ante Patronato. De todos modos, Marcos es un intocable...

Wanchope, un golpe perdido en la memoria



Wanchope Abila se pegó un golpe que le hizo perder el conocimiento. Siguió jugando. Peleo todas. Estuvo siempre ahí. Le faltó el gol heroice...

viernes, agosto 29, 2014

La derrota, la bronca, la autocrítica



Huracán 0-Patronato 1
El equipo jugó mal y perdió. Primera verdad. El árbitro Pablo Díaz fue un desastre que complicó y condicionó a Huracán. Segunda verdad. Por esas dos verdades quedó la bronca instalada en todos, en los de adentro y en los de afuera. También hubo una tercera verdad, la más importante: a pesar de la derrota, hubo autocrítica. Y desde ese lugar debe comenzar la reconstrucción del ánimo y la vuelta al juego habitual en este equipo de Kudelka.

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

domingo, agosto 24, 2014

Kudelka y las definiciones



El Huracán de Kudelka, en las palabras de Kudelka. Dice que no le gusta empatar. Está a la altura del escudo que luce. Y de esas Once Estrellas.

sábado, agosto 23, 2014

La victoria pegó en el palo



Sarmiento 0-Huracán 0
La llegada más clara en un partido que debió ser victoria. Huracán empató en Junín un encuentro que mereció ganar.

Así estamos:
En la tabla
En el fixture

domingo, agosto 17, 2014

El Clásico, en figuritas


En los años 20, El Clásico de Barrio más grande del Mundo -nacido en 1915- comenzaba a afianzarse como una de las citas más relevantes del fútbol argentino. Acá, una figurita de aquellos tiempos lejanos y felices.

miércoles, agosto 13, 2014

Ese precioso deseo cumplido


Lo contó la revista El Gráfico: "Su pasión por el Globo le dio dos satisfacciones en su carrera: jugó en Huracán de Parque Patricios (1976 al 78) y en Huracán de Comodoro Rivadavia. A veces volante central y a veces tirado a la derecha, Giantomasi puede contar con orgullo que compartió los fabulosos años del equipo del toque con Houseman, Babington y Brindisi. También pasó por All Boys, Almirante Brown y Laferrere, pero como buen italiano, dice que su corazón está en "Uragano". En los años 90 se vinculó con el boxeo profesional como auxiliar del promotor Osvaldo Rivero, para luego pasar a atender un kiosco de diarios en Lavalle y Paraná". Cosas de Nuestro Huracán.

domingo, agosto 10, 2014

También está la gente



Huracán juega bien, gusta, gana, se anima a golear. El equipo actúa para el aplauso. Y tiene quién lo aplauda. Como en el debut ante Temperley, en este semestre decisivo, la gente está. Como siempre, al cabo...

Así juega Huracán



Un contraataque para mostrar al mundo, para los que quieran aprender. Escuela de Fútbol, como en los años veinte o en los setenta o en los preciosos días de Los Angeles de Cappa. Taco de Toranzo, corrida mágica de Martínez, toque de primera de Milla, aparición y definición sin vueltas de Espinoza. Futbol pleno, lujoso, eficaz. Fue el segundo gol de Huracán ante Temperley. Fue una perfecta versión de lo que es capaz este equipo...

Estreno con historia...



Un debut, dos goles, todos los aplausos. Cristian Milla tuvo un estreno sin olvido. Todavía estamos revisando quién fue el último debutante en marcar dos goles con el Globo de Newbery en el pecho...

sábado, agosto 09, 2014

No dejen de aplaudir


Huracán 3-Temperley 0

Por Guillermo Tagliaferri*
Si bien esto recién comienza, Huracán ratificó que será muy difícil que no acabe el torneo adueñándose de una de las diez valiosas recompensas que ofrece este insólito certamen, corto en duración y generoso en ascensos. Mantuvo ese equipo armado y aceitado, que generó buen nivel en el último tramo del pasado certamen, y eso implica una importante ventaja. Además lo reforzó bien, incrementando su potencial. Y lo demolió a Temperley. En este bautismo Huracán ofreció 45 minutos, los primeros, de lujo, y un segundo tiempo algo más relajado.

Habían pasado unos pocos segundos y desde el andarivel izquierdo, naciendo en Sotelo, continuando en Martínez, Toranzo y Milla, surgió la primera combinación de juego asociado y pulido para despertar los aplausos iniciales, que se prolongarían durante toda la tarde. Y a los 11 se abrió la cuenta: pase largo medido y preciso de Toranzo para Milla, que la bajó de pecho y definió de derecha. A los 19, de izquierda a derecha nació el segundo festejo: Toranzo tocó de taco para Martínez que envió el centro luego de una larga corrida, para que Milla asistiera a Espinoza en su libre aparición para el 2-0. Y cerrando esta brillante etapa inicial del equipo de Frank Kudelka el ex Racing mandó el pase exacto para Espinoza, el 7 se acomodó y se hamacó antes de tirar el centro al medio del área para otro derechazo goleador de Milla, quien tuvo un estreno espectacular con la camiseta del Globo.

Todos estos méritos de Huracán los sufrió Temperley. El equipo de Ricardo Rezza tuvo muy buenas intenciones, jugó por abajo, mostró actitud ofensiva, fue un digno rival. Pero que tuvo la mala fortuna de toparse en su regreso a la B Nacional, después de 14 años, con un Huracán muy encendido. La diferencia de categoría y de ritmo fue tremenda. Ahí faltaron equivalencias.

Con la goleada consumada en el primer tiempo, la segunda parte quedó condicionada. Huracán hizo tareas de mantenimiento, siempre conducido por un Toranzo inspirado, dos extremos al estilo Bielsa como Espinoza y Martínez y un orden estructurado en todas sus líneas. Temperley, con Brandán retrociendo unos metros y con el debut del ex Racing, Dinenno, mantuvo su idea futbolística. Tanto Crivelli como Marcos Díaz tuvieron intervenciones salvadoras.

*Periodista, amigo. Texto publicado en Clarín.

viernes, agosto 08, 2014

El Turco y la punta...



Gol de Claudio García contra Temperley, en el Sur. Uno a cero, por la cuarta fecha del Metropolitano de ese año. Eran días de alegría: con ese triunfo Huracán sumaba cuatro triunfos y era el líder con puntaje ideal. Luego llegaría, la debacle, esa que condicionó el promedio en los dos años siguientes.

Detalle: Huracán debutará en el Nacional de Transición ante Temperley, mañana en el Ducó.

miércoles, agosto 06, 2014

Los ojos de Nuestro Alfredo


Alfredo Di Stéfano, en la Alcorta. Tiempos de jugador y de Quemero, en 1946. Así, varias horas antes de ponerse el Globo de Newbery en el pecho, el inmenso crack que nacía miraba a sus compañeros de la Reserva.

miércoles, julio 30, 2014

Retrato de un gigante

Herminio Masantonio, uno de nuestros superhéroes, en la revista El Gráfico. Imagen de un guapo de verdad.

Por Carlos Irusta*
CALLES DESPAREJAS... Barrio amasado en trabajo, callejón, sangre y charcos de agua de lluvia. Dicen que allí nació el tango: “Nació en los Corrales Viejos / allá por el año 80 / Hijo fue de una milonga / y un pesao del arrabal”, reza una poesía.

Los Corrales Viejos... En las calles Catamarca, Boedo, Chiclana y Famatina, se faenaban ganado porcino y vacuno, y en cada degüello, la roja sangre se mezclaba con el barro... Fue allí, se dice, donde transcurre el cuento “El Matadero”, de Echeverría... Los Corrales Viejos... Llamado también El Barrio de las Ranas, que se desparramaban en los charcos... Y llamado también El Barrio de Las Latas, justamente porque así vivían muchos que no tenían otra cosa para cobijarse, que latas, cartones y géneros... “Del barrio de Las Latas / se vino pá Corrientes / con un par de alpargatas / y pilchas indecentes”, cantaba Tita Merello. También se conoció al barrio como el de la Quema, en donde los “cirujas” –que tenían la precisión de cirujanos– iban eligiendo los restos que les convenían...

Hoy el barrio es el Parque de los Patricios. La antigua calle Grito de Ascencio cambió de nombre por el año 2000, aunque sea apenas por unos metros entre la avenida Zavaleta y la calle Iguazú... Fue la primera vez que una calle cambió de nombre para llevar la de un jugador de fútbol, de la misma manera que en Ensenada, en Villa Albino, también se dio el mismo caso. Y no es todo, puesto que frente a la sede social del Club Atlético Huracán se levantó el primer monumento en Latinoamérica a un futbolista.

Así, la calle del Parque de los Patricios, la de Ensenada y el monumento, tienen algo en común: los tres llevan el nombre de un jugador, símbolo del Globito, símbolo de una época, y símbolo de una manera de encarar la vida: Herminio Masantonio, quien, como alguna vez tituló en El Gráfico el gran Osvaldo Ardizzone, fue “Un hombre de verdad”. Esta es la historia del hombre, estos son apuntes sobre un jugadorazo...

NACIO EN ENSENADA, en la provincia de Buenos Aires, pero fue en el Club Atlético Huracán en donde más que brillar, capturó la admiración de su hinchada, la de sus compañeros y hasta la de los extraños. Jugó en el club a lo largo de doce años. Desde 1931, en el comienzo del profesionalismo, hasta 1945, tras una pasada por el Defensor Sporting del Uruguay, en el 43, por el Banfield del 44.
Rafael Masantonio llegó por 1880 a estas tierras. Atrás dejaba su pueblo natal en Italia. Y, entre sus brazos, estaba Guerino. Don Rafael y su esposa trajeron a este mundo a otros nueve hijos más, en total: seis varones y cuatro mujeres. Herminio, nacido el 5 de agosto de 1910, fue el cuarto varón. Don Rafael, el padre, era albañil. Allá en Ensenada, en donde recaló la familia, los chicos apenas dejaban los juguetes cuando ya estaban trabajando, especialmente en los frigoríficos, porque había que “parar la olla”, como se decía entonces.

Herminio andaba por los catorce años cuando terminó el colegio primario –un sexto grado aprobado, en ese entonces, era como un diploma del secundario– y también él salió a trabajar, a buscar las chirolas. Primero, en un frigorífico, como peón de embalaje en Swift, y después, junto al padre, cargando baldes, dándole a la cuchara... sacando músculos.

Hay que imaginárselo: un muchachito callado, a veces casi hosco, que se aguantaba en silencio una paliza paterna porque no hacía caso y se iba a “jugar a la pelota”, en el baldío de enfrente. Un chico curtido por el trabajo y la hambruna, que en un pequeño Boxing Club de Ensenada empezó a descargar sus broncas dándole a los guantes, saltando a la soga, aprendiendo la nobleza de estar frente a un rival, cara a cara, sin trampas ni rodeos, peleando por ser el mejor.

Sí, anduvo dándole a los guantes, pero el fútbol pudo más. “Todos sabíamos que jugaba –contó alguna vez su hermano mayor, Guerino–. Jugaba en un club que se llamaba Villa Albino, en la Liga Platense, pero no pasaba mucho, aunque todos hablaban de él como un futuro gran goleador. Y como papá no quería que jugara, él hacía lo que podía. Lo buscaron de Estudiantes y también de Gimnasia, pero no sé qué pasó que no lo contrató ninguno de los dos y así llegó a Huracán... Tenía veinte años, y estaba en el servicio militar. Esa época era toda una locura, porque los clubes buscaban  desesperadamente a shoteadores. Así que lo contrató don Tomás A. Ducó, y para ganar, no necesitó nada de nada, porque debutó haciéndole tres goles a Quilmes”.

 EL ROMANCE entre la hinchada del Globo y el goleador va mucho más allá del nombre de una calle o de un monumento, porque tiene que ver con los lazos del corazón, de la historia, del agradecimiento y del orgullo.

Sinónimo de gol, de guapeza, de reciedumbre y de personalidad. Se fue metiendo en la leyenda de la misma manera que se impuso en la cancha, de puro guapo. Masa, como lo llamaban muchos, se convirtió en lo que es, un símbolo que a través de los años persiste en el recuerdo hasta de aquellos que ni lo vieron. Nadie olvida aquella tarde, en la cancha de Lanús, cuando salió adelante del equipo, rodeado por unos cien hinchas locales furiosos que, sin embargo, no le tocaron un pelo. Ni de algunas de sus peleas hombre a hombre, como cuando se enfrentó en la cancha a Lorenzo Fernández –un caudillo uruguayo de aquellos– y lo puso nocaut. Fue cuando la final del Sudamericano del 34 entre Argentina y Uruguay. Lorenzo Fernández era considerado un intocable, pero el pibe le metió el cross y a otra cosa. Sí, el mismo Lorenzo Fernández que cuando Masa estaba en el hospital, seriamente enfermo, se vino del Uruguay para decirle: “Ñato, no aflojés ahora, vos que nunca aflojaste, no te achiqués ahora...”.

Y ni qué decir del testimonio del gran Tucho Méndez: “Lo quise desde el primer día que lo ví, fue mi gran ídolo... Lo esperaba todos los días en la puerta del estadio para entrar junto con él, porque quería tenerlo cerca, que todos supieran que Herminio era mi amigo... Llegué a jugar con él y fue el momento más feliz de mi vida... Te hacía sentir protegido, porque era eso, un protector...”.

EN LA CANCHA era cosa seria, tanto que sus 259 goles en 367 partidos de Primera son una marca indeleble de su puntería y de su fuerza. Cabeceador, potente, junto con Bálsamo (luego vino Tucho Méndez) y Baldonedo (más tarde apareció Simes), formó tríos inolvidables. Entre 1937 y 1939 estuvieron sus mejores años, con 28 goles cada uno. Ganó el Campeonato Sudamericano de 1937 y el de 1941 luciendo la camiseta de la Selección y fue el máximo goleador en los Sudamericanos del 35 y del 42: con la celeste y blanca metió 21 goles en 19 partidos. Fueron sus años, aquellos años treinta, años del Café Benigno, donde paraban González Castillo, o el Negro Celedonio Flores, boxeador y poeta, o el gran Homero Manzi, el autor de Sur. Cuentan los que lo conocieron que parecía un personaje salido de un tango, con su pantalón fantasía y un eterno cigarrillo Sublimes en la mano –le gustaba pitar fuerte–. A veces, cuando se concentraban en Banfield, se ponía un “saco de fumar” como se le decía entonces, todo bordado con alamares y se tiraba en la cama. Prendía un cigarrillo y pegaba el grito: “¡Tuchito, vení a hacer el mate!”. Y ahí iba Tuchito, Tucho Méndez, orgulloso de acompañar al crack, al ídolo, al amigo, que disfrutaba escuchando discos de Gardel o de Magaldi, y que, cuando podía, se iba al Nacional o al Germinal, aquellos cafés de la calle Corrientes en donde por veinte centavos, uno podía tomarse un café y escuchar, por ejemplo, al Gordo Aníbal Troilo o a Alberto Morán, de quienes fue muy amigo...

EMILIO BALDONEDO, que jugó junto a él, contó que “No era el jugador de gran habilidad, ni de gran clase, pero era muy buen jugador. De esos para ganar partidos, para reaccionar en la derrota, para contagiar a todo un equipo. Y cuando Masa entraba por los laterales, y sobre todo por la izquierda, había que ir a cobrar... Era número puesto, ya se gritaba el gol antes de que shoteara. ¡Y cómo pegaba! Con un fierro y, al mismo tiempo, con una precisión impecable...”.

Se retiró en 1945, tras haber jugado 349 partidos para Huracán con 254 goles convertidos. En total jugó en 367 partidos con 259 goles. Se despidió en la reserva de Huracán, contra River, y con un gol y se dedicó a formar pibes, que siempre lo reverenciaron. Tímido y callado fuera de la cancha, un león adentro de ella, que cuando había un problema siempre era el primero en copar la parada. “Ustedes vayan, son muy pibes para estas cosas”, decía. Como alguna vez definió don Adolfo Pedernera, “Fue un Robin Hood de la vida”.

Ubicado detrás de Arsenio Erico y de Angel Labruna, fue un 9 de pura raza. “Se le recordará siempre proyectado hacia delante, en el vértice de las dos alas, volando o arrollando”, escribió un anónimo colega de La Nación, en su necrológica (murió el 11 de septiembre de 1956). Fue velado en la sede del club, que decidió, además, entornar las puertas de la entidad y colocar la bandera a media asta. Fue sepultado en el cementerio de la Chacarita.

El poeta Francisco García Jiménez y el músico Miguel Padula, le hicieron un tango, El Mortero del
Globito: “Y grita la barra de Parque Patricios / Tirá Masantonio, Herminio, tirá/ y si tira Masantonio / no hay nada que hacerle ya está el gol...”, que grabó la Orquesta Típica Víctor, con la voz de Alberto Gómez.

Cuando ya estaba viviendo sus últimos años, formó un equipo de barrio, que vestía la camiseta de Huracán. Se llamó “Contra viento y marea”. Y como definió Osvaldo Ardizzone, “Así había vivido... contra viento y marea”.

*Periodista. Texto publicado en El Gráfico.

domingo, julio 27, 2014

Domingo de Huracán


Huracán, en la tapa de Olé, tras la victoria de ayer frente a Boca por la Copa Argentina. Un domingo de Primera. Un domingo de Huracán.

Palabras para una alegría



Federico Mancinelli, ya referente de Huracán, y su mirada de la clasificación ante Boca y de lo que se viene: el obligatorio objetivo del regreso a Primera.

sábado, julio 26, 2014

El inmenso Marcos



Marcos Díaz, otra vez decisivo, otra vez con el arco invicto. El arquero es el mejor jugador de Huracán en 2014. Una garantía de seguridad.

De cabeza, a la siguiente ronda



Centro de Patricio Toranzo, cabezazo de Federico Mancinelli. El segundo y la clasificación a los octavos de final, ante Boca. Ahora, Huracán enfrentará al vencedor del encuentro entre Banfield y Quilmes. El Globo de Newbery va por su séptima Copa Nacional.

Wanchope, querido y goleador



Pase impecable de Federico Vismara, corrida de guapo y definición de Wanchope Abila. El primer, el que abrió la puerta para eliminar Boca de la Copa Argentina.

Huracán está de regreso

Wanchope festeja el primer gol. Huracán sigue en carrera.

Copa Argentina - 16avos de final:
Huracán 2-Boca 0, en San Juan

Porque se le ganó a uno de los candidatos de Primera. Porque el equipo se muestra sólido. Porque se reinstaló el nombre de Huracán en el protagonismo grande. Porque dan ganas de aplaudir. Porque hay plantel para afrontar un semestre muy relevante. Porque la base está y los refuerzos de jerarquía, también. Porque Kudelka es un proyecto. Porque se honraron las Once Estrellas del Globo de Newbery. Porque el entusiasmo está otra vez entre nosotros. Porque el sábado, en el estreno en el Nacional ante Temperley, el Palacio Ducó será una fiesta...

Por todo eso, Huracán está de regreso. Sí, señor. De regreso...

Más detalles:
En la página oficial de la Copa Argentina.

viernes, julio 25, 2014

La vuelta de aquel clásico

Huracán y Boca, en el Palacio Ducó, en 1954. Ambiente de clásico.

La Copa Argentina ofrecerá el sábado (desde las 20.15, televisado por la TV Pública) una cita con historia. Boca y Huracán se enfrentarán en el estadio del Bicentenario, en San Juan. Se trata de un viejo duelo que tuvo en el escenario de las Copas Nacionales otro espacio para expresarse. Allí, se enfrentaron en diez oportunidades. Y los de la Ribera tienen ventaja: seis triunfos contra cuatro. Sin embargo, los de Parque de los Patricios ganaron la única final en la que se enfrentaron: 4-2 en la Copa Competencia Británica de 1944. Con un lujo añadido: el Globo de Newbery dio la vuelta olímpica en el Gasómetro.

Más allá de las Copas, hubo un tiempo en el que Boca y Huracán, grandes protagonistas también en tiempos del amateurismo, disputaron una suerte de superclásico de los tiempos fundacionales. Luego de la escisión de 1919, se formaron dos asociaciones: la Asociación Argentina (la oficial, homologada por la FIFA) y la Asociación Amateur. En la primera competían como principales referentes Boca y Huracán; en la segunda, Racing, River, Independiente y San Lorenzo. Entonces cada partido entre los de la Ribera y los de Parque de los Patricios tenía sensación de clásico grande, con nombres imborrables incluidos: Guillermo Stábile, Roberto Cherro, Cesáreo Onzari y Américo Tesoriere, entre otros.

En 1914 -un año después que el River-Boca y un año antes que el San Lorenzo-Huracán- se enfrentaron por primera vez. El 9 de agosto, Boca se impuso 2-1, en Parque de los Patricios. Desde entonces, en el amateurismo jugaron 22 veces: 11 victorias xeneizes, 7 empates y 4 triunfos de Huracán (entonces conocido como el club de los raneros).

El carácter de clásico tuvo lugar en los años 20, cuando ambos fueron los más campeones de esa década (con cuatro títulos de liga cada uno). Y sobre todo la rivalidad se forjó entre 1919 y 1926, cuando compartieron la Asociación Argentina. En ese lapso, jugaron 14 encuentros: ocho triunfos de Boca, cuatro empates y dos éxitos de Huracán. Boca fue campeón en 1919, 1920, 1923, 1924 y 1926; y Huracán se consagró en 1921, 1922 y 1925. Más tarde también festejaría en 1928.

Pero el episodio definitivo, que le dio espíritu de duelo de vecinos de los barrios del Sur, fue la definición de 1923. Se trató de una temporada con algunas irregularidades: Boca y Huracán tenían 51 puntos, pero los de Parque de los Patricios habían jugado un encuentro menos. Sin embargo, en un fallo cuanto menos polémico, la Asociación determinó que disputaran directamente un desempate con partidos de ida y vuelta en el emblemático escenario de Sportivo Barracas. En el primero, ganó 3-0 Boca; en el segundo se impuso 2-0 Huracán. Como no valía la diferencia de goles, debieron enfrentarse por tercera vez: luego de 120 minutos, en la cancha de GEBA, empataron 0-0. El 27 de abril de 1924, otra vez en Sportivo Barracas, Boca se impuso 2-0, con goles de Alfredo Garasini. Y fue campeón luego de 390 minutos y 43 días de la definición más extensa de la historia del fútbol argentino. Ahora, en San Juan, construirán un nuevo capítulo en el territorio de las Copas Nacionales.

Texto publicado en Clarin.com

miércoles, julio 23, 2014

Ese maldito gol imposible


El terreno de juego del Monumental no estaba en condiciones. Era puro barro. Pero aquel decisivo Boca-Huracán del Metro de 1976 se jugó igual. Y como casi siempre en las citas decisivas de la historia de este duelo, Boca nos sacó ventaja en los detalles. Y nos ganó con ese zapatazo lejano del Chino Benítez. El vuelo de Héctor Baley no alcanzó. Fue uno a cero. Así, los del Riachuelo fueron campeones a pesar de haber sumado nueve puntos menos que el Globo de Newbery. Un caso único en la historia del fútbol argentino.

miércoles, julio 09, 2014

Un lujo imperecedero


La camiseta de Huracán, en los gloriosos años 20, cuando éramos los más campeones del Río de la Plata. Una reliquia. Un lujo sin precio.

lunes, julio 07, 2014

Hasta siempre, Querido Alfredo


"Por mis gustos, la identificación con el fútbol que practicaba Huracán fue instantánea, aunque hubo otros motivos que me hicieron admirar esa institución, como el hecho de que una de las primeras sedes sociales que se inauguraron fue la de Huracán. Y eso, para aquella época era toda una novedad, y una muestra de grandeza. La misma que siempre tuvo Huracán. Para mí los grandes siempre fueron seis y Huracán es uno de ellos”.

Hoy falleció nuestro Alfredo. Sí, Di Stéfano. Ese crack de todos los tiempos, esa estrella en cualquier constelación. Que también se puso el Globo de Newbery en el pecho. Que nos paseó, generoso, por cada recuerdo, que nos ofreció su respeto y su cercanía. Lo que sigue es el modestísimo homenaje a él, al Viejo, a la Saeta Rubia:

Alfredo Di Stéfano camina por las calles de Madrid con una certeza que no le cambia la vida: el club más exitoso de la historia, el Real Madrid, lo tiene como presidente honorario y como máximo referente de su gloria. Sucede también ahora, cuando los millones de Florentino Pérez, otra vez presidente de la institución, permiten armar un equipo estelar, con Kaká y Cristiano Ronaldo como caras del pretendido éxito. Pero el inmenso Don Alfredo, capaz de todos los títulos, jamás olvida los caminos que lo llevaron al pedestal. Y le entusiasma más hablar de aquellos días en los que el euro no existía y él tenía un bigotito a lo Errol Flynn. En diciembre del año pasado, recibió el Premio Leyenda, otorgado por el diario Marca. Entonces, el periodista Tomás Campos, español e hincha de Huracán, le entregó el número especial de El Gráfico sobre el Centenario del club de Parque de los Patricios. Di Stéfano se encontró allí, en aquella juventud de 1946, con el Globo de Newbery en el pecho, en una foto que ocupaba una página entera. Se emocionó en silencio. Y mientras esperaba el comienzo del acto en el hotel Ritz de Madrid, hizo lo que haría un joven entusiasmado: le fue a mostrar a sus amigos Paco Gento y Amancio Amaro Varela aquella imagen de los tiempos de Huracán. Fue como un reencuentro. Poco después, desde las páginas del diario Marca, mandó suertes desde España para el Huracán de Angel Cappa, en la antesala del partido decisivo del Clausura 2009. Se amargó por la derrota ante Vélez. Y ahora, cuentan, colabora para que un juvenil de la cantera del Real juegue en el Ducó. Como si fuera un quemero más. Como si hubiera vuelto a gritar alguno de sus 10 goles bajo el cielo de Parque de los Patricios.

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.

sábado, julio 05, 2014

El vencido vencedor

Angel Cappa, el padre de aquel milagro de 2009.

Angel Cappa entró al vestuario y presenció una escena que le transformó el dolor de la derrota en el orgullo por cada paso compartido con ese plantel: en un rincón, Gastón Esmerado -suplente en el juego; titular sin discusión en la construcción de un grupo sano- lloraba su desconsuelo, el de todos. Era una demostración: el despojo de Liniers había impedido el título, la duodécima estrella del club, pero nada ni nadie podía ser capaz de borrar de la memoria el recorrido impecable, ese precioso asombro que el fútbol argentino aplaudió de pie.

Los Angeles de Cappa, aquel equipo de 2009 que disputó el encuentro decisivo ante Vélez, fue un espasmo glorioso. Más allá del desenlace con derrota, se consagró como el mejor equipo del semestre en el campo de juego; también en el imaginario popular. Porque su fútbol fue una reivindicación del carácter lúdico, la renovación de ese deseo de ir a la cancha al margen de los colores, la simpatía de todos porque -finalmente- en un fútbol argentino de temerosos y de ventajeros un equipo se animaba a la osadía de jugar sin rebusques.

Y Cappa fue el protagonista central de aquella búsqueda. Armó un rompecabezas con las piezas que había. Alfredo Di Stéfano, su amigo, se lo había dicho: "Huracán es el lugar ideal para vos". Y así fue: con un presupuesto mínimo construyó un equipo máximo. Javier Pastore estaba postergado entre la Quinta y la Reserva. Cappa lo puso en Primera. El Bailarín de La Quema respondió como un crack. A Mario Bolatti el Porto lo prestó sin cargo, como se prestan a los jugadores que sobran. El elegante cordobés fue Xabi Alonso con el Globo de Newbery en el pecho. Al año siguiente, ellos dos -figuras de ese Huracán sin olvido- fueron convocados por Diego Maradona para jugar el Mundial.

Aquel equipo que se transformó en referencia cuando de buen fútbol se habla duró lo que podía durar: un suspiro de seis meses. El contexto era el peor: un club devastado por administraciones lamentables. Cappa -con voluntad de supehéroe- intentó la revancha. No pudo ser. Sin embargo, se fue abrazado a toda esa gente que todavía lo aplaude. "Vino un entrenador, se va un quemero", dijo durante la despedida, en la puerta de la platea Alcorta, en el Palacio Ducó.

Aquel breve milagro de fútbol consiguió varias cosas relevantes que el palmarés no muestra ni mostrará: reinstaló una discusión en torno al juego; desnudó a los tramposos; y sobre todo corroboró que, a veces, la gloria no necesita de vueltas olímpicas. También por eso, Cappa se fue jugando con el idioma: al partir, él era el vencido vencedor.

Texto publicado por el Fundador del Blog en el Periòdico El Barrio.