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jueves, marzo 22, 2018

René, la Alcorta y el Amalfitani

René Houseman, en los encantadores 70. Fue crack, ídolo y símbolo de esa década. Y de toda la historia del fútbol argentino.

Cada vez que lo veo a René Houseman mirando a Huracán desde su rinconcito en la platea Alcorta siento una tranquilidad que no sé explicar. Como si él pudiera hacer algo, aunque ya no haya nadie como él o parecido o cercano dentro del campo de juego. A pesar de lo imposible, imagino que aquello de los duendes pueda ser cierto. Cuando está René me sucede que de repente todo parece posible. Luego, ante la evidencia de la razón y de la tabla de posiciones, advierto --otra vez-- que los duendes sean una creación propia, pocas veces exitosa. Pero no me resigno. Lo veo a René y, naturalmente, empiezo a creer que esa tarde o esa noche habrá un reencuentro con días más felices.
El domingo no habrá rinconcito en la platea Alcorta. Tal vez tampoco esté René. O quizá no alcance a divisarlo. Seremos locales en el José Amalfitani, esa cancha en la que todos lloramos bajo el invierno de 1986. En esta ocasión no estará del otro lado el impertinente Italiano de Ramón Cabrero. Será contra Newell's. Y quizá no encuentre con la mirada a René. Entonces, comprenderé esta suerte de desarraigo. Y, para colmo, no habrá duendes a los cuales acudir...

Lo que sigue es un texto que publiqué en Clarín, en octubre de 1998. Se titulaba "René y la victoria que no llega".

"Una tarde cualquiera del 98. Barrio de Parque Patricios. Estadio Tomás Ducó. La popular Oscar Ringo Bonavena está repleta de sombras. Vacía de papelitos, gritos de bronca que buscan un desahogo que no llega. Nunca llega. Allí, en el campo de juego, el Huracán del pasado ilustre y el presente deshilachado padece. No alcanzan las gambetas de Daniel Montenegro ni las buenas intenciones de Sixto Peralta y de Gastón Casas. Nada alcanza. Ni ese aliento resignado. Ni ese Vamos muchachos que no tiene eco. El destino se parece a un pedacito del pasado. A ese invierno del 86, el del descenso contra Italiano en la cancha de Vélez, el del orgullo herido...Pero ahí está el Globo. Luchando maltrecho. Pero sin quebrantos. A pesar de las malas administraciones y de la consecuente crisis económica e institucional. Con el espíritu de siempre. Con ese irrevocable apego a su linaje barrial.La tarde del 28 de agosto del 94 parece un desencanto lejano. Tan lejano que no resulta doloroso el recuerdo. Entonces, el Huracán de Cúper perdía 4-0 ante Independiente y se le escapaba el título de campeón del Clausura. Un puñado de meses después los insultos empujaron al técnico al adiós...Esa noche, la de la despedida de Cúper y la derrota ante Central, René se fue contrariado. No entendía esa reacción reñida con la mesura. Sus ojos saltones, vivaces, miraban el piso de la platea Alcorta. Buscaba respuestas. No había.René es un habitante estelar de esa platea. Siempre está. Añorando sus tiempos de gambetas sin lectura y de brazos en alto testimoniando gloria. Esperando victorias que no llegan. Buscando liberar el grito sagrado que suele resultar esquivo. Imaginando horizontes prósperos, sin sombras en la popular".

miércoles, enero 09, 2013

Aquel regreso a la Bombonera

Pablo Ledesma contra Walter Coyette. Boca contra Huracán, hace un lustro, en la Bombonera. Hace poco, hace tanto.

Huracán recién había regresado a Primera. Y sorprendía en el inicio de la temporada 2007/08. Era el único invicto del Apertura, disputadas cinco fechas. Y llegaba a La Bombonera luego de cuatro años con una posibilidad inmensa: si le ganaba a Boca, podía ser el líder. La gente, que agotó cada entrada, cantó un entusiasmo: "Te vinimos a ver / te queremos ver campeón". Fue un hermoso momento que duró un suspiro o un poco más (hasta el gol de Boca y su victoria por 1-0). Pero sobre todo fue un reencuentro con cierta grandeza perdida. Como lo contó el estupendo Héctor Hugo Cardozo en el siguiente texto, era la reedición de un viejo clásico del fútbol argentino, del gran duelo de los años veinte. Se tituló: "Para rescatar la historia".
 
Por Héctor Hugo Cardozo
La historia en el fútbol siempre juega un rol estelar. Porque ofrece fundamentos, aporta razones y recupera los escenarios fundamentales para que el mundo de la pelota siga existiendo. Boca y Huracán cuentan para la gran historia; la amateur (en ocasiones, injustamente olvidada) y la profesional. La rivalidad y los desafíos futboleros instalaron este clásico como uno de los más tradicionales. Nació por las cercanías de los barrios, en un cruce de honores y orgullos con raíz porteña, pero con el correr del tiempo se ganó el derecho a ubicarse en el teatro nacional.

Y ahora vuelven a enfrentarse. Con la vigente presencia de Boca en cuanto torneo dispute, más allá de que consiga los éxitos finales o no, y la aparición en la cúspide de este Huracán de la saludable sorpresa. Y así, con esos condimentos el partido trasciende lo común. Porque la puja empezó a desarrollarse en el nacimiento del siglo veinte y se recupera en estos primeros años del siglo veintiuno, para demostrar que este juego-espectáculo-negocio, precisa de sus camisetas tradicionales para mantenerse.

Por eso es conveniente recordarle a las nuevas generaciones, que Boca y Huracán fueron motores clave para que el fútbol alcanzara la pasión que despierta en la sociedad actual. Fueron aquellos partidos olvidados y todos los que siguieron a través del tiempo, los que impulsaron sentimientos y adhesiones. Le fue mejor a Boca que a Huracán en la cosecha de títulos, después. Pero ambos clubes ganaron prestigio y jerarquía en planos bastante similares.

Rescatar momentos, situaciones, anécdotas, es imprescindible. Es todo un homenaje que se merecen las dos instituciones. Vuelve a vivir, tras el paréntesis, un choque que invita a la nostalgia y a la realidad, con sus pros y sus contras. Se olfatea, además, que no serán 90 minutos más, que el hambre por la victoria es parejo. Para Boca para seguir en el lote que marca los pasos del torneo y para Huracán, para demostrar que su invicto no es casualidad y que puede plantarse mano a mano sin complejos ni inhibiciones, con la redonda de por medio. No es un clásico de ocasión, por supuesto, aunque en apariencia lo sea. Porque suma. Para bien.

Texto publicado en Clarín.

miércoles, abril 20, 2011

Boca, nuestro primer clásico

13/9/1992, en La Boca. Un empate a pura emoción con el 2-2 como resultado final.

Junto al periodista e historiador Oscar Barnade, publiqué en 2007, en Clarín , una nota sobre el superclásico de la Asociación Argentina: Boca-Huracán. Un reconocimiento a aquellos duelos memorables en las dos primeras décadas del siglo pasado, sobre todo en los gloriosos años 20:

Alguna vez fue un gran clásico
"Hubo un tiempo en el que Boca y Huracán, grandes protagonistas también en tiempos del amateurismo, disputaron una suerte de superclásico. Luego de la escisión de 1919, se formaron dos asociaciones: la Asociación Argentina (la oficial, homologada por la FIFA) y la Asociación Amateur. En la primera competían como principales referentes Boca y Huracán; en la segunda, Racing, River, Independiente y San Lorenzo. Entonces cada partido entre los de la Ribera y los de Parque de los Patricios tenía sensación de clásico grande, con nombres imborrables incluidos: Guillermo Stábile, Roberto Cherro, Cesáreo Onzari y Américo Tesoriere, entre otros.
En 1914 -un año después que el River-Boca y un año antes que el San Lorenzo-Huracán- se enfrentaron por primera vez. El 9 de agosto, Boca se impuso 2-1, en Parque de los Patricios. Desde entonces, en el amateurismo jugaron 22 veces: 11 victorias xeneizes, 7 empates y 4 triunfos de Huracán (entonces conocido como el club de los raneros).
El carácter de superclásico tuvo lugar en los años 20, cuando ambos fueron los más campeones de esa década (con cuatro títulos de liga cada uno). Y sobre todo la rivalidad se forjó entre 1919 y 1926, cuando compartieron la Asociación Argentina. En ese lapso, jugaron 14 encuentros: ocho triunfos de Boca, cuatro empates y dos éxitos de Huracán. Boca fue campeón en 1919, 1920, 1923, 1924 y 1926; y Huracán se consagró en 1921, 1922 y 1925. Más tarde también festejaría en 1928.
Pero el episodio definitivo, que le dio espíritu de duelo de tauras, fue la definición de 1923. Se trató de una temporada con algunas irregularidades: Boca y Huracán tenían 51 puntos, pero los de Parque de los Patricios habían jugado un encuentro menos. Sin embargo, en un fallo cuanto menos polémico, la Asociación determinó que disputaran directamente un desempate con partidos de ida y vuelta en el emblemático escenario de Sportivo Barracas. En el primero, ganó 3-0 Boca; en el segundo se impuso 2-0 Huracán. Como no valía la diferencia de goles, debieron enfrentarse por tercera vez: luego de 120 minutos, en la cancha de GEBA, empataron 0-0. El 27 de abril de 1924, otra vez en Sportivo Barracas, Boca se impuso 2-0, con goles de Alfredo Garasini. Y fue campeón luego de 390 minutos* y 43 días de la definición más extensa de la historia del fútbol argentino".

*En la versión original figuraban 420 minutos. De acuerdo con material aportado por el historiador de Boca, Sergio Lodise, en el cuarto encuentro no hubo alargue.

martes, febrero 05, 2008

Un comienzo de campeones

Huracán debutará frente a Arsenal, campeón de la Copa Sudamericana 2007, el domingo, en Sarandí.

Huracán tendrá un fixture inicial en el Clausura repleto de campeones y subcampeones. En cinco de las seis primeras fechas enfrentará a equipos que, en 2007, ocuparon el podio (o casi) en el ámbito local o internacional. Y tres de los seis participarán de la Copa Libertadores 2008 (Arsenal, Lanús y Boca). Se tratará, en consecuencia, de una notable oportunidad para determinar qué objetivos se podrán perseguir. En el Apertura, ante estos rivales, Huracán ganó dos encuentros (1-0 a Central y 3-2 a Argentinos), empató tres (1-1 con Arsenal y con Lanús y 0-0 frente a Tigre) y perdió contra Boca (0-1, en La Bombonera) en la despedida de Antonio Mohamed. Resultó, además, el último equipo en perder el invicto, en la sexta fecha.

Este es el panorama:
1a. fecha: Arsenal, campeón de la Copa Sudamericana, en Sarandí. Historial general*: 2-3-0.
2a. fecha: Lanús, campeón del Apertura, en el Ducó o en el Diego Maradona. Historial general*: 54-23-37.
3a. fecha: Tigre, subcampeón del Apertura, en Victoria. Historial general*: 42-11-18.
4a. fecha: Rosario Central, en el Ducó o en el Diego Maradona. Historial general*: 43-33-40.
5a. fecha: Argentinos, quinto en el Apertura, a un punto del tercero, en el Diego Maradona. Historial general*: 48-33-31.
6a. fecha: Boca, campeón de la Copa Libertadores y subcampeón del Mundial de Clubes, en el Ducó o en Vélez. Historial general*: 32-44-86.
*El historial incluye todos los partidos disputados en Primera durante el Amateurismo y el Profesionalismo y en el Ascenso.

domingo, febrero 03, 2008

Sánchez Prette, el elegido


De acuerdo con la encuesta de la Página Oficial, Cristian Sánchez Prette fue el mejor futbolista de Huracán en el Apertura. Cristian Cellay y Hugo Barrientos completaron el podio. Un resultado idéntico al del Blog Quemero. El resultado invita a dos conclusiones: en el Clausura, contaremos con un crack y un líder, pero nos faltará el símbolo. Eso sí, con los que están más los dos refuerzos que llegaron, el plantel está en condiciones de repetir la campaña. Y si aparece un goleador (de 12 o 13 tantos en 19 fechas) podemos animarnos a imaginar horizontes más ambiciosos. Confiamos en Federico Nieto. "Acordate, se destapa en 2008", me dijo sobre el nueve Juan Manuel López, periodista de Clarín y seguidor de cada resquicio vinculado con Almagro. Falta poco. Ya empieza el torneo. Será el tiempo de corroborar impresiones preliminares. El entusiasmo, de todos modos, permanece...

Actualización:
La llegada de Eduardo Domínguez, en Clarín.
El empate contra River de Montevideo, en Patria Quemera.
La venta anticipada de entradas, en la Página Oficial.

martes, enero 15, 2008

Así, sí

Huracán jugó frente a Racing, en La Paternal, su mejor partido del Apertura. Fue superior de principio a fin, tuvo juego asociado en lo creativo, solidez en el aspecto defensivo y contundencia frente al arquero rival, Hilario Navarro. Fue un 3-0 para el aplauso. El último gol, luego de más de 20 toques, resultó lo más atractivo de Huracán en su regreso a la A. Jugando así objetivos más ambiciosos parecen posibles...

El top 3 del equipo en el Apertura:
1) Huracán 3-Racing 0.
2) Huracán 3-Newell's 1.
3) San Lorenzo 1-Huracán 1.

sábado, enero 12, 2008

El campeón de la Ciudad


Hubo un detalle agradable en la buena campaña de Huracán en el Apertura 2007. Más allá del sexto puesto (igualado con Estudiantes), el equipo fue el mejor entre los de la Ciudad de Buenos Aires. En la imaginaria tabla entre los rivales porteños, Huracán terminó primero delante de los dos vecinos más grandes: Boca, el segundo, y River, el tercero. La única derrota de Huracán en su ciudad de origen y pertenencia fue ante Boca (0-1, en La Bombonera), por la sexta fecha.

La campaña porteña de Huracán:
5a. fecha: Huracán 3-Argentinos 2, en el Ducó.
6a. fecha: Boca 1-Huracán 0, en La Bombonera.
15a. fecha: San Lorenzo 1-Huracán 1, en el Nuevo Gasómetro.
16a. fecha: Huracán 2-River 1, en el Diego Maradona.
19a. fecha: Vélez 1-Huracán 2, en el José Amalfitani.

Posiciones de la Ciudad*:
1. Huracán 10 pts (30).
2. Boca 9 pts (31).
3. River 7 pts (23).
4. Argentinos 6 pts (31).
5. Vélez 6 pts (27).
6. San Lorenzo 4 pts (29).
*Entre paréntesis figuran los puntos obtenidos en la tabla general del Apertura 2007.

Más:
"Un equipo indestructible", en Olé.
Primer amistoso: 0-1 contra Tristán Suárez, en Olé.

lunes, diciembre 31, 2007

Un año, un brindis, grandes recuerdos


Lo que parecìa, en sus primeros meses un año traumático para Huracán, terminó siendo un recorrido que se ganò la necesidad del recuerdo y la certeza de un lugar valioso en la historia reciente del club. En la inminencia del Año del Centenario Quemero, un brindis para evocar todo lo bueno de este 2007 que se despide. Brindo por:
1) El gol de Joaquín Larrivey a Aldosivi. Y por todos los demás que hizo ese nueve sin olvido.
2) Las atajadas decisivas de Leo Díaz, por la tenacidad de Cristian Díaz y por la fantasía de Mauro Milano.
3) El recibimiento del equipo ante San Martín, en el Ducó. Por esa fiesta que resultó una invitación a conmoverse.
4) La bronca del despojo en San Juan que supimos transformar en revancha inmediata.
5) El coraje de todos para poner de rodillas a Godoy Cruz, en la Promoción.
6) El festejo y las lágrimas del Turco Mohamed, en el Malvinas Argentinas.
7) La entrega de Cristian Cellay.
8) El talento cotizado en millones de Cristian Sánchez Prette.
9) La garra pura y quemera de Hugo Barrientos.
10) El liderazgo de Claudio Ubeda.
11) La sensación de regreso grande ante Arsenal, en Parque de los Patricios.
12) El triunfo con autoridad ante el hereje sanjuanino.
13) La posibilidad que no fue: llegar a la punta en ese domingo en la Bombonera.
14) El cabezazo para la historia de Paolo Goltz, que fue el 1-1 en el clásico y la certeza de que San Lorenzo ya no podrìa ser bicampeón.
15) El Día Mundial del Silencio.
16) La presencia de Osvaldo Ardiles, el Papá de San Lorenzo.
17) La victoria ante River y la goleada contra Racing.
18) Los 30 puntos en el Apertura, que superaron la expectativa y varias marcas.
19) La chance de estar en zona Libertadores.
20) El Ducó, ahora Patrimonio Histórico de la Ciudad de Buenos Aires.

Post publicado desde Mar de las Pampas.

jueves, diciembre 27, 2007

Tres gritos, todos los aplausos

La buena campaña en el Apertura dejó, además de satisfacción, goles para seguir gritando. Más allá del inobjetable significado afectivo del cabezazo de Paolo Goltz a San Lorenzo, para Blog Quemero este fue el Top 3:

PRIMERO: Cristian Sánchez Prette, completa la goleada ante Racing (3-0, en La Paternal).


SEGUNDO: Andrés Franzoia, el primero a Vélez (2-1, en Liniers).


TERCERO: Franco Mendoza, el del empate 1-1 ante Argentinos (3-2, en el Ducó).

Post publicado desde Mar de las Pampas.

viernes, diciembre 14, 2007

Lo mejor y lo peor del Apertura

Lo que sigue es el balance de este regreso a Primera, de este Apertura que dejó sabor agradable:

Lo mejor:
1) Los 30 puntos. Permitieron terminar en el sexto puesto (igualado con Estudiantes) y así realizar una de las cinco mejores campañas del club en 30 años. Resultó, además, el tercer mejor rendimiento de un equipo ascendido en torneos cortos (Tigre hizo 34 en este Apertura y Quilmes 31 en 2003).
2) La sensación de equipo bravo. A pesar de dificultades ajenas, el plantel se hizo fuerte y, jugando bien o mal, siempre tuvo carácter y un coraje que contagió entusiasmo en el contorno.
3) El clásico feliz. Huracán, con el 1-1 en el Nuevo Gasómetro, dejó a San Lorenzo sin posibilidades de seguir peleando por el bicampeonato. No sólo eso, después lo pasó en la tabla de posiciones: el ascendido terminó encima del campeón.
4) Un cierre para el aplauso. El equipo cerró la campaña de manera notable. Les ganó a River y a Racing; se impuso a Vélez en Liniers tras 12 años; y terminó sin derrotas en las últimas seis fechas.

Lo peor:
1) El adiós de Mohamed. Fue un dolor, justo en la semana en la que fuimos a la Bombonera con chances de ser punteros del torneo. Un alejamiento tan razonable como inoportuno. A consecuencia de esta situación, el equipo perdió tres partidos seguidos (Boca, Gimnasia La Plata e Independiente.
2) Las razones de las derrotas. Además de las tres derrotas consecutivas, tras el efecto Mohamed, Huracán perdió otros dos partidos: contra Olimpo, en Bahía Blanca, hacia donde fue en micro y demasiado cerca del partido; y contra Gimnasia, en Jujuy, hacia donde llegó sin tiempo suficiente y jugó a pocas horas de arribar bajo un calor de 35 grados.
3) Las dificultades institucionales. Atrasos en los sueldos, discusiones internas, falta de recursos genuinos. Un problema histórico con manifestaciones que preocupan.
4) El adiós de Ardiles. Tras convencer a todos y armar un equipo impecable, para confiar, Sir Osvaldo decidió renunciar a consecuencia de su pésima relación con el presidente Carlos Babington y la falta de pago.

Jugadores:
El mejor:
1. Cristian Sánchez Prette.
2. Cristian Cellay.
3. Hugo Barrientos.
3. Claudio Ubeda.
3. Andrés Franzoia.

La revelación:
1. Angel Puertas.
2. Marcelo Barovero.
3. Leandro Díaz.
3. Iván Nadal.

El peor:
1. Omar Zarif.
2. Walter Coyette.
3. Walter Gómez.


Más:
La encuesta de Patria Quemera

jueves, diciembre 13, 2007

Ubeda va al banco


Hay una mala noticia: Claudio Ubeda ya no será el marcador central firme ni el líder del equipo. Pero también hay una buena: ahora, el capitán será el técnico. Y se trata de alguien con respaldo del hincha, con buena relación y ascendencia con el plantel y hasta con buen trato con la conducción.
Según trascendió, ya pidió --con mucho acierto-- la continuidad de tres jugadores que él considera fundamentales y que aparecían entre las posibles transferencias: Cristian Cellay, Cristian Sánchez Prette y Federico Nieto.
El partido contra Racing, por la 18a. fecha del Apertura, resultó su retiro como futbolista. El debut en el Clausura ante Arsenal, en Sarandí, será su presentación como entrenador.
Hubo otro marcador central que a poco de dejar de ser jugador del club se convirtió en el entrenador. Sucedió en 1993. Al año siguiente, Héctor Cúper --también ascendió como capitán en 1990-- realizó la mejor campaña de Huracán de las últimas tres décadas (subcampeón del Clausura 1994). Ubeda tiene con qué continuar un camino similar.

Más:
El acuerdo, en Olé.
La situación de Cellay, en Olé.

martes, diciembre 11, 2007

Historia de un adiós


Osvaldo Ardiles ya no es el técnico de Huracán. Sucede una curiosidad: se va después de completar una de las cinco mejores campañas del club en los últimos 30 años, en 42 torneos disputados en la máxima categoría. Pero no fue una renuncia más: al mismo momento de partir, el entrenador desnudó una realidad. Y le puso nombre y apellido al -según él- principal responsable de tal situación: Carlos Babington, el ídolo de otro tiempo, el cuestionado presidente de estos días.
"No cumplió con nada de lo que me había prometido al llegar. No estuvo nunca cerca del plantel. Y no me pagaron nada. Pedí que me alquilaran un departamento y un auto, pero no hicieron nada. He perdido dinero, me cobraron hasta el hotel donde estuve instalado los primeros 15 ó 20 días. Un hotel dos estrellas, en Constitución. Como no había teléfono ni Internet, para comunicarme tenía que salir a un locutorio cercano", dijo Ardiles, en declaraciones a TyC Sports. El técnico de Huracán duró 78 días en su cargo. Dirigió 13 partidos, ganó 6, empató 3 y perdió 4.
El principio del fin comenzó en la semana previa al partido frente a Estudiantes, por la 17ª fecha. Harto de incumplimientos, Ardiles discutió con Babington y con el secretario del club, Norberto Giuliano, en una práctica. El episodio aconteció delante de los jugadores. El presidente le reclamó porque el plantel no había concentrado en el encuentro de la fecha anterior contra River. Ossie entendió eso como una falta de respeto al grupo. Desde entonces todo fue peor. Ninguno de los dos varió su postura. Y comenzaron a criticarse en público. A esa altura, ya no había retorno.
"Ardiles me dejó la peor impresión. Siento que lo que me hizo fue una traición. Miente. Miente en todo lo que dice. Jamás le prometí alojamiento ni auto ni pasajes. Todo eso fue un delirio de él para ensuciarnos. Nosotros incluso le aumentamos el sueldo. Para Ardiles todo pasa por el dinero. Siempre reclamó eso. Para mí, o le pasa algo que no sabemos o tiene otro club", le dijo Babington a Clarín.
No es el primer inconveniente que tiene Babington con un entrenador desde que asumió la presidencia. Con Osvaldo Sosa rompió una amistad de años luego de rescindir su contrato tras 82 días, en la B Nacional. Con Antonio Mohamed también chocó. Y, tras ascender a Primera y dirigir las seis primeras fechas del Apertura, el Turco se fue. El actual entrenador del Veracruz se quejó de malos manejos de la conducción, de la "maldita interna política". Se fue llorando.
Mientras tanto, en el plantel también hay malestar con la dirigencia. Un jugador le contó a Clarín: "Babington te vive bicicleteando y acá hay pibes que necesitan la plata de verdad, para el alquiler, para mantener a la familia...". El presidente se comprometió a terminar de pagar el sueldo de octubre esta semana. Hay otro problema: Cristian Cellay -el mejor lateral del Apertu ra, de acuerdo con los puntajes de Clarín- se puede ir por dificultades contractuales.
Hubo otra actitud que le dolió a Ardiles: Babington dejó abierta la posibilidad de que al técnico le interesaba ir a Racing. "Nunca hablé con la gente de Racing ni de otro club", aclaró Ardiles. Además, en Avellaneda, es inminente el anuncio de que Miguel Micó será el entrenador.
Ossie, además, cuenta con el apoyo de la gente. Tras el 2-1 a Vélez (el domingo, en Liniers) escuchó una ovación: "Ardiles no se va / Ardiles no se va". En los foros de Internet (Patria Quemera y Soy Quemero), la opinión es unánime: los hinchas lo respaldan. Y hoy, en la sede de Caseros 3159, habrá una marcha convocada por la subcomisión del hincha para reclamar su continuidad. Parece imposible: en Parque de los Patricios ya no hay lugar para aquellas dos glorias. Y esa es una verdad que lastima a Huracán.


Texto publicado en Clarín, bajo el título "Huracán ya es un tsunami".

lunes, diciembre 10, 2007

Al Sexto...


Apertura, decimonovena fecha: Vélez 1-Huracán 2. No se trató de un triunfo más para Huracán. Permitió todo esto, más allá del dolor enorme por el alejamiento de Osvaldo Ardiles:
1) Sumar 30 puntos, seis más que el objetivo inicial. Así, además, construyó la segunda mayor cosecha en torneos cortos (sólo superado por los 32 del Apertura 1995, con Nelson Chabay.
2) Llegar al sexto lugar del Apertura (compartido con Estudiantes) y terminar a sólo dos puntos del tercero (Banfield) y a uno de los cuartos (Argentinos y Boca). Es una de las cinco mejores campañas en los últimos 30 años, en 42 torneos de la máxima categoría disputados. Huracán, en ese período, sólo terminó más arriba en el Clausura 1994 (subcampeón, con Héctor Cúper), en el Clausura 2002 (cuarto igualado con Banfield, con Miguel Brindisi), en el Apertura 92 (cuarto igualado con Ferro, con Enzo Trossero) y en el Apertura 95 (quinto igualado con San Lorenzo, con Chabay).
3) Estar en zona Libertadores y lejos de la pelea por la permanencia. Al máximo torneo continental se clasifican cinco (o seis, si un equipo argentino gana la edición 2008). Además de Lanús (ya clasificado por ser campeón del Apertura), quedaron bien parados: Tigre (34), Banfield (32), Argentinos (31), Boca (31), Estudiantes (30) y Huracán (30). De paso, el equipo le sacó 12 puntos a San Martín de San Juan y ocho a Olimpo, los dos últimos en la tabla de los promedios y rivales directos a consecuencia de que son recién ascendidos.
4) Conseguir la tercera mejor campaña de un equipo recién ascendido en torneos cortos. Sólo es superado por el actual Tigre (34) y por el Quilmes de Gustavo Alfaro (31, en 2003).
5) Ganar en Liniers después de 12 años, desde aquel 2-1 en setiembre de 1995 ante el Vélez campeón intercontinental. Y ampliar el invicto en el torneo a seis encuentros.
6) Terminar por encima del campeón del Clausura 2007, San Lorenzo.

El mejor: Andrés Franzoia.
El peor: Franco Mendoza.

Así estamos:
En el Apertura
En los promedios
El fixture

Sir Ardiles: Thanks

Se fue Ardiles. Las explicaciones y su confesión (en el video de abajo) dejan una impresión: otra vez un técnico capaz, respetado y querido se va a consecuencia de problemas con la conducción. Y eso duele, incomoda, genera inquietud.
Pero no es la idea de estas líneas. No, nada de eso. Es tiempo de decirle gracias al Sir Ardiles, al estimadísimo Pitón. Por todo esto:
1) Por venir en días duros, en nombre de una pasión.
2) Por hacerse cargo incluso recién bajado del avión, como contra Gimnasia.
3) Por enderezar la situación.
4) Por demostrar que San Lorenzo tiene un papá que se llama Osvaldo. Porque el 1-1 en el Nuevo Gasómetro los dejó sin bicampeonato y sin nada. En silencio.
5) Por encontrar un equipo que ya podemos decir de memoria. Y que resulta confiable.
6) Por armar un grupo convencido, a pesar de las circunstancias adversas.
7) Por los 30 puntos (más allá de que 9 fueron con Mohamed) que se parecen mucho a una tranquilidad y a un entusiasmo naciente.
8) Por los triunfos ante River y frente a Racing.
9) Por la victoria contra San Martín de San Juan, a modo de preciosa revancha.
10) Por el respeto. Por la emoción final. Por tu verdad.

Una fiesta en Liniers

Lo que sigue es un video desde adentro de la tribuna visitante del José Amalfitani. Un retrato en imágenes de la fiesta quemera en Liniers.

¡¡¡¡An-drés, An-drés, An-drés!!!!

Andrés Franzoia fue la figura de Huracán en la última fecha del Apertura, en el 2-1 ante Vélez, en Liniers. Fue la clave de la diferencia. Hizo un golazo y otro tanto decisivo. Jugó para el aplauso. Demostró que es el mejor delantero del plantel. Y genera, además, un entusiasmo inmenso de cara al Clausura. Con él, podemos imaginar gritos felices. Y eso no es poco...


domingo, diciembre 09, 2007

Una historia dada vuelta

Apertura, decimonovena fecha: Vélez-Huracán. La actual paternidad de los de Liniers comenzó a tomar forma recién el 14 de marzo de 1993. Hasta ese día, el historial marcaba paridad absoluta en el Profesionalismo, con 43 triunfos para cada uno. Vélez ganó 3 a 0 y comenzó a inclinar la balanza hasta llegar a los seis partidos que le lleva en la actualidad (53 triunfos contra 47).
Vélez suma dos triunfos consecutivos frente a Huracán, que ganó por última vez en el Clausura 2002 por 1-0, en el Ducó. Con Vélez dueño de casa, el local registra seis partidos invicto, con cinco triunfos y un empate. El último triunfo de Huracán fue por 2-1, el 30 de septiembre de 1995, ante el campeón de la Intercontinental.
El de esta tarde será el partido 139 del historial general. En el Amateurismo se enfrentaron en tres ocasiones y Vélez no pudo derrotar a Huracán (un triunfo quemero y dos empates). El primer encuentro se disputó en 1927, en la cancha de la calle Basualdo 436, y hubo empate: 1-1.
En el Profesionalismo jugaron en 135 ocasiones: 53 victorias de Vélez, 47 de Huracán y 35 empates. En Liniers, la ventaja es amplia para el local (35 éxitos contra 17 y 16 empates). La última vez que se enfrentaron fue en el Clausura 2003 y Vélez se impuso 3-0, en el José Amalfitani.

Más:
La web de Vélez

sábado, diciembre 08, 2007

Campeón Intercontinental por un día

Lo que sigue fue publicado en Clarín por el periodista Gustavo Yarroch, en la antesala del partido frente a Vélez, por la 19a. fecha del Apertura:
"Mañana, en el José Amalfitani, Huracán buscará cortar una racha de 12 años sin ganar en Liniers. El Globo festejó por última vez allí el 30 de setiembre de 1995, cuando Vélez era el campeón Intercontinental. Fue 2 a 1 y en un partido accidentado: Daniel Giménez le expulsó tres jugadores a Vélez (Mauricio Pellegrino, Marcelo Gómez y Claudio Husain) y uno a Huracán (Roger Morales). Empezó ganando el local con un gol de penal de Roberto Trotta en el primer tiempo. En esa misma etapa, Sandro Guzmán le atajó un penal a Pedro Barrios. Y Huracán lo dio vuelta en los últimos 5 minutos: primero empató a través de Barrios y lo ganó a los 44 con un cabezazo de Claudio Marini. Después, llegaron cinco triunfos de Vélez y un empate".

No fue la única vez en la que Huracán resultó Campeón Intercontinental por un día. En otras tres ocasiones el equipo de Parque los Patricios venció oficialmente al vigente ganador de la Copa Europeo-Sudamericana.
La primera sucedió frente a Estudiantes, el 7 de setiembre de 1969: 2-0, en la cancha de Platense. Otro detalle: en los tres enfrentamientos contra ese Estudiantes internacional, Huracán se mantuvo invicto (dos empates y un triunfo).
La segunda, tuvo un valor agregado: el 29 de noviembre de 1978, por el Nacional, Huracán goleó 4-1 a Boca en La Bombonera. Ese partido resultó (junto con el 4-1 de 1980) la victoria más amplia como visitante frente al archirrival del Amateurismo.
La tercera aconteció en una temporada triste (1985/86, la del primer descenso): el 14 de julio de 1985, en Avellaneda, Huracán se impuso 2-1 contra Independiente.
La cuarta, claro, fue ese éxito contra Vélez, en 1995.

jueves, diciembre 06, 2007

Con Larrivey, Huracán podía ser campeón


No se trata de una osadía. Con Joaquín Larrivey en el equipo, Huracán podría estar ahora esperando el partido frente a Vélez, por la última fecha del Apertura, con pretensiones de campeón. No es antojadizo. Lo que faltó en la campaña para estar más cerca de Lanús --inobjetable vencedor del torneo-- fue justamente un goleador, un nueve que aporte entre 10 y 14 goles. Y Larrivey, ahora en el Cagliari, estaba en condiciones de afrontar ese rol. Porque lo había demostrado en el mismo campeonato de la B Nacional en el que Tigre --ahora subcampeón de Primera-- nos miró desde atrás. Es cierto. No fue lo único. Hubo más razones. Pero un análisis del resto del recorrido de Huracán por estas 18 fechas, pueden permitir observar que el título pudo haber sido quemero:
1) Huracán perdió cinco partidos. Tres de ellos (Boca, Gimnasia La Plata e Independiente) sucedieron en 10 días, en plena sucesión entre el traumático alejamiento de Antonio Mohamed y la llegada vertiginosa de Osvaldo Ardiles. Las otras dos derrotas (contra Olimpo y Gimnasia de Jujuy) fueron la consecuencia de viajes mal organizados (en micro a Bahía Blanca y sobre la hora al Norte).
2) A Huracán sólo le concedieron un penal (falta clarísima de Marcos Angeleri a Cristian Sánchez Prette; lo convirtió Cristian Cellay en el 1-1 ante Estudiantes). El único equipo sin penales a favor es Gimnasia de Jujuy. Huracán fue, además, el segundo equipo con más penales en contra: cinco (todos convertidos).
3) El irregular Franco Mendoza es el goleador del equipo, con seis tantos. Los demás delanteros aportaron poco: tres de Federico Nieto, uno de Andrés Franzoia y uno de Luciano Varaldo.
4) La inestabilidad institucional y sus efectos en lo futbolístico (el adiós de Mohamed, el Caso Larrivey, la medida de fuerza del plantel previa al partido ante River y los cortocircuitos con Ardiles) también condicionaron, claro.
Es curiosa la sensación que queda, de todos modos: si hubiera estado Larrivey y, a pesar de todo, el más ambicioso de los objetivos habría sido una inmejorable posibilidad.

martes, diciembre 04, 2007

Lo que nos dice el título de Lanús

Cuando Lanús jugaba en Primera C, entre 1979 y 1981 (foto). Hoy aquel presente parece una mentira. Su crecimiento es también un mensaje para la conducción de Huracán.

Lanús acaba de salir campeón del Apertura 2007. No se trata de una casualidad. Es una consecuencia de un trabajo metódico, de largo plazo. Y resulta también un mensaje para clubes como Huracán. El título de Lanús nos dice esto:
1) En 1980, el equipo jugaba sin éxito en la Primera C, tenía un juicio contra la AFA y menos de 5.000 socios. Desde allí, desde ese lugar que ahora parece remoto, Lanús se reconstruyó a sí mismo. "En esa época, para ser dirigente de Lanús, había que ser un héroe", dice ahora Nicolás Russo, integrante de la conducción del club desde 1992. Eso necesita Huracán hoy, héroes.
2) Publicado en Clarín: Ricardo Demagistris jugó como defensor en Lanús durante días complicados, entre 1984 y 1989. Hoy cuenta: "La prioridad en esa época era institucional más que futbolística. El club estaba saliendo de una situación que lo tenía casi con la bandera de remate. Pero igual los dirigentes siempre cumplían y nos tenían al día". Ese pasado parece hoy incluso más lejano que los 20 años que marca el calendario. Y en eso de los cumplimientos de los contratos hay un ejemplo emblemático: en 1991 Miguel Angel Russo se fue al descenso, al año siguiente devolvió al equipo a Primera y en 1993 peleó por el título en la A. Ordenarse en lo institucional debe ser priotario.
3) Hay razones, claro, detrás de este crecimiento y de este título: cuentas claras, austeridad, inversión en inferiores, crecimiento institucional/social, transferencias apropiadas de futbolistas. Tomar nota, Huracán: No desesperarse en vender para subsistir; al contrario, vender y capitalizarse para reinvertir y crecer.