La esencia Quemera en su estado más puro. Un recorrido por el pasado de Huracán, un retrato de su presente, una mirada para ofrecer caminos. Desde 2006, un espacio de pertenencia de nuestro Globo entrañable.
Gracias siempre, Wancho. Querido Ramón Abila. Porque tanto tuviste que ver con los días más felices de las últimas cuatro décadas. Porque dos de las Estrellas que rodean al Globo de Newbery tienen un impronta. Porque son el que más goles y más disfonías ofreció en los 40 años más recientes de nuestra historia.
Pero no todo es pasado: de tu astucia nació la asistencia para el gol de Eric Ramírez y la clasificación en la Copa Argentina frente a San Martín de Formosa. Para seguir, para ir por más. Como siempre: por todo.
Jugaste un puñado de minutos (apenas cinco en total en los dos partidos que te tocó ingresar en el Apertura), pero se te ve metido como en los mejores días. Demostrando que los emblemas son imperecederos. Como el día del triunfazo en El Clásico de Barrio más Grande del Mundo. Cuando entraste en final para aguantarla. E hiciste mucho más que eso. Competiste como se compite en esos partidos. Festejaste el segundo como si fuera la final de la Copa del Mundo. Le pusiste las mejores y las más pícaras palabras a esa victoria...
Calma, Wancho. Todos sabemos que estás esperando tu gran chance. Y acordate que llegará. Después de la Fecha FIFA de marzo se vienen ocho partidos en menos de un mes (con al menos tres viajes incluidos; de acuerdo con lo que suceda en el sorteo del la Sudamericana). Y entonces ahí vas a estar vos, de nuevo. Entero, gladiador, bravo. Para que gritemos juntos lo que mejor sabés compartir: goles.
Acá vamos de nuevo, acá estamos. Por todo esto que venimos construyendo:
1) Huracán tuvo un 2024 que terminó sin vuelta olímpica, pero el recorrido (y también el desenlace, más allá de la frustración) se ganó un lugar en nuestra historia de más de 116 años.
2) Se garantizó desde temprano en la campaña el acceso a la Temporada Cien en Primera.
3) Se consiguió la estabilidad más duradera posterior a nuestro eterno retorno al lugar obligatorio, la máxima categoría. Más de una década desde El Último Regreso.
4) Se peleó hasta la última fecha en la Liga. Una victoria en Liniers nos daba el título.
5) Llegamos al podio de la Copa Argentina (segunda mejor participación, tras la consagración memorable de 2014). Nos quedamos en las semifinales contra Central Córdoba. Fue, además, la 13a. oportunidad en la que accedimos hasta tan lejos en Copas Nacionales (desde su competición inaugural en 1900): 8 títulos de 10 finales; y otros tres podios, con el de 2024. Así, nos ubicamos en el Top 4 del rubro, sólo superados por Boca, River y Racing.
6) Accedimos a la Temporada Cien en el Top 6 de títulos de la AFA (sin considerar, claro, las competiciones disidentes; sólo las afiliadas a la FIFA). Trece Estrellas brillaron alrededor del Globo de Newbery. Sólo superados por los otros cinco grandes.
7) Volvimos al ámbito internacional: quedamos a casi nada de entrar a la Libertadores; clasificamos a la Sudamericana. Será la novena participación en una década. Nuestro mejor recorrido por los rincones del mundo.
Hernán Galíndez es el capitán de Huracán. Y resulta para todos nosotros, los Quemeros, mucho más que eso:
1) Es el mejor arquero del fútbol argentino. Lo dicen sus atajadas y sus estadísticas.
2) Fue el mejor arquero de las Eliminatorias en 2024 atajando para Ecuador. Lleva 510 minutos sin recibir goles. Y el único tanto que le convirtieron fue en el 0-1 contra Brasil. Lo hizo Rodrygo, campeón de la Champions League y de la Intercontinental de la FIFA con el Real Madrid. Fue, además, uno de los mejores en el último Mundial (en el que La Tri, a pesar de quedarse afuera en fase de grupos por un puñado de minutos, realizó su segunda mejor campaña en la historia de las Copas del Mundo). Ahora, como el arquero menos vencido de la CONMEBOL está muy cerca de acceder a la Gran Cita de 2026.
3) Fue clave para el sostenido protagonismo de Huracán en la Temporada pasada (doble podio, nada menos; a un triunfo de la Estrella Catorce) y en la actual. Sus números (vallas invictas proporcionales, goles recibidos respecto de partidos disputados) son los mejores en la historia del club en 116 años. Y de local, además, resultan casi inverosímiles: con 961 minutos sin recibir tantos en el Ducó se convirtió también en récord de imbatibilidad como local.
4) Entendió pronto, muy pronto, lo que significa llevar el Globo de Newbery en el pecho. Y lo demuestra a cada paso. Con gestos, fomentando el sentido de pertenencia entre los más jóvenes, entre los chicos de las inferiores y hasta yendo a La Quemita para acompañar al equipo femenino. También por un profesionalismo propio de un futbolista de clase internacional. Es ejemplo para el resto. Pone la vara de la exigencia muy alta.
5) Lo dijo, con gusto y convencido: "Huracán permitió que hoy esté en el mejor momento de mi carrera". No es exageración. Ninguno de los diez candidatos al Premio Yashin de la FIFA (ganado por Dibu Martínez, tras su notable actuación en la Copa América) tuvo mejores registros en 2024 (84,6% de atajadas respecto de remates recibidos y 24 vallas invictas en 42 partidos). Entre otros de la lista se encontraban: Unai Simón, Gianluigi Donnarumma y Yann Sommer.
Y a todos los feligreses del Palacio nos habita una certeza: Gali, nuestro Superhéroe, va por más. Va por todo.
Sólo queda confesarle nuestra sensación: gracias por invitarnos a volar.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 16: Godoy Cruz 1 - Huracán 1, en el Malvinas Argentinas, de Mendoza.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 17: Huracán 3 - Sarmiento 1, en El Palacio.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 18: Unión 0 - Huracán 1 - Lanús 0, en Santa Fe.
Copa Argentina - Semifinales: Huracán 1 - Central Córdoba de Santiago del Estero 2, en San Nicolás.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 19: Huracán 0 - Central Córdoba de Santiago del Estero 0, en El Palacio.
Octubre, mes de la Navidad del Fútbol (este 30/10 del Diego), fue un mes de vaivenes. Ya está. Ya pasó. Perdimos en la Copa Argentina, ese objetivo que parecía tan al alcance de la gloria y se nos deshizo en una actuación impropia de este equipo guerrero y amigo de los entusiasmos de su gente.
Pero ya está. Esto sigue.
1) Se viene noviembre. Estamos a tres del puntero Vélez (rival en la última fecha, además), cinco puntos adentro de la Sudamericana y a tres de la Libertadores. Quedan 24 puntos por disputar.
2) Los números nos acompañan; también cierto freno en la marcha del líder (sumó cinco de los últimos 12 posibles).
3) Tenemos la defensa menos vencida de la Liga y del año. Hernán Galíndez, nuestro capitán, es el arquero con más vallas invictas del fútbol argentino en 2024. De los 31 partidos que lleva con el Globo de Newbery en 16 no le convirtieron.
4) Nos falta gol, más allá de los números (20 tantos en 19 fechas). Es imprescindible resolverlo en lo que queda.
5) Nos falta juego, más allá de algunos tramos para el aplauso falta volumen y continuidad. Hay que crecer en este aspecto.
6) La gente está, más allá de ciertas ansiedades tan entendibles como nocivas en estas circunstancias. El Palacio tiene que ser una fiesta y una garantía de victoria. Recibiremos a Gimnasia, Independiente, Boca y Platense.
7) De visitante habrá que demostrar que ya no importa la condición ni la circunstancia. Hay que salir con la convicción de la victoria. Al margen de los nombres y de las jerarquías de los rivales. Viajamos a Rosario (para enfrentar a Newell's), a Tucumán (contra Altético) y a Córdoba (contra Talleres, tercero, a tres puntos de nosotros). Y, como cierre, Vélez. Como en 2009. Como para que la frase del César -que le pone su nombre y su apellido a esta Liga- se transforme en preciosa realidad: "El tiempo pone las cosas en su lugar.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 15: Huracán 3 - Lanús 0, en El Palacio.
A la victoria imprescindible ante Talleres de Remedios de Escalada, por la Copa Argentina, se le sumó otro triunfo necesario para reafirmar o para retomar la condición de candidato. Nada menos.
Y se consiguió abrazado a varias señales positivas:
1) Tras dos derrotas por la Liga (luego de 18 partidos sin perder, con apenas cinco goles en contra) y dos partidos sin convertir, Huracán no sólo volvió a ganar sino que marcó tres tantos por segunda vez en la Liga (la anterior, 3-1 a Defensa en el debut) y por tercera vez en el año (la primera, el 4-0 a Atlético Tucumán por la Copa de la Liga). No es poco.
2) El 5-3-2 le permitió otra flexibilidad al equipo y otro tipo de variantes. Mazzanti más adelantado, los laterales (De la Fuente y Benítez) apareciendo como extremos, tres volantes con capacidad de pase y de llegada (Echeverría, Alan Soñora y Willy Alarcón), más juego áreo...
3) Hubo juego asociado y hubo equilibrio.
4) Se golpeó primero. Aspecto clave en la campaña de Huracán. En este tercer ciclo de Kudelka, Huracán marcó primero en 13 ocasiones y nunca le dieron vuelta el partido: ganó 10 (nueve con el arco en cero) y empató tres (todos 1-1, con Banfield y dos con Argentinos, uno de los cuales terminó en victoria por penales en la Copa Argentina). En suma: 33 puntos de 39 posibles. Cuando le marcaron primero sacó dos puntos de 12. Detalle decisivo.
5) Eric Ramírez, con dos goles en dos partidos de resurrección, se ganó un puesto que parecía vacante. En lo próxima será el socio de Mazzanti en el ataque.
Copa Argentina - Cuartos de Final: Huracán 1 - Talleres de Remedios de Escalada 0, en el Ricardo Bochini, de Avellaneda.
Había que pasar. Se pasó.
Había que ganar. Se ganó.
Había que mejorar. Se mejoró.
Había que jugar bien. Se consiguió de a ratos.
En cualquier caso, un saldo favorable, una victoria clave. Y sobre todo, un entusiamo que crece: Huracán se clasificó a las semifinales de la Copa Argentina, en donde enfrentará a Central Córdoba de Santiago del Estero.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 11: Huracán 1 - Belgrano 0.
Otro paso. A nuestro modo. Con lo justo, pero con justicia.
Los datos son notables:
1) Ya son 17 partidos sin perder considerando la doble competencia,
2) Recibimos apenas cinco goles en ese recorrido. Sí, 12 vallas invictas.
3) Somos únicos punteros por sexta fecha consecutiva. Y estuvimos en el escalón más alto (sin considerar la diferencia de goles) en 10 de las 11 fechas disputadas. Se hizo costumbre. Sana costumbre.
4) En el Palacio no perdimos en todo el 2024. Sólo 3 equipos de los 66 de las dos principales categorías mantienen su invicto en casa: Huracán, Boca y San Miguel, sorpresa del Nacional.
5) No perdimos contra ninguno de los otros grandes.
6) El Capitán Galíndez tiene el mejor registro defensivo de la Liga y de la temporada.
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Ahora, sólo falta una cosa: que aparezcan los goles que van apareciendo de a poco. El regreso de Wanhope puede ser fundamental.
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Quedan dos partidos para llegar al receso por las Eliminatorias para el Mundial 2026: Argentinos, en el Diego Maradona; y Tigre, en el Palacio.
Habrá que seguir ofreciendo lo de siempre y procurar agregarle un dosis mayor de gol en los momentos favorables. Para que la cima siga siendo nuestro lugar...
Copa Argentina, Octavos de final: Huracán 1 (5) - Argentinos 1 (4), en el Ricardo Bochini.
Ya pasó otra ronda. Otra vez con solidez, otra vez con los penales y las voladas del Mono Meza. Primero, con el gol de Wancho, en su vuelta a la titularidad.
Estamos en cuartos, en el Top 8, tras los pasos de la Estrella 14, tras nuestra novena Copa Nacional (para alcanzar a Independiente como los quintos en la tabla histórica). El rival será Talleres de Remedios de Escalada, gran revalación de esta Copa.
Habrá que jugar como siempre en el ciclo de FDK: con autoridad, con intensidad, sin regalar nada porque no nos sobra nada.
Rodrigo Echeverría, uno de las grandes figuras del líder, y su golazo de cabeza en el Monumental. Derecho a la tapa de Olé. Y al corazón y a la gargante de todos los Quemeros.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 10: River 1 - Huracán 1.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 9: Huracán 0 - Racing 0.
Huracán sigue su marcha. A paso firme. Lo dicen los números, su actitud y también su juego, incluso aunque le esté faltando gol.
Sobran detalles para contar la solidez del líder:
1) Lleva 15 partidos sin derrotas. Recibió apenas cuatro goles. Terminó con el arco en cero en once partidos. Incluyendo la Liga y la Copa Argentina.
2) Tiene el mejor registro defensivo de la temporada (con apenas 15 tantos en contra) y el récord de vallas invictas.
3) No perdió contra ninguno de los otros grandes.
4) De local, mantiene el estadio invicto en lo que va del año.
5) Se sostiene en la punta (solo como ahora o acompañado) desde el inicio del torneo.
6) Los rendimientos individuales están en alza. Queda la sensación de que FDK encontró el equipo: por tercera fecha consecutiva fueron titulares los mismos once.
7) El Capitán Galíndez es, a esta altura, el mejor arquero de la competición. Los datos y sus siempre decisivas "atajadas mundialistas" dan cuenta de ello.
7 bis) Con los dos chilenos, Eche y Willy, conforman el grupo de Los Internacionales, una columna central notable.
8) A ellos su suman, el muy valioso ingreso de Fattori y el crecimiento de los centrales más la solvencia de los laterales.
9) De todos modos es cierto, a Huracán le falta gol (lleva 11 en 10 fechas) y no cuenta con un nueve confiable, al menos hasta que veamos "el regreso" de Wanchope. Mazza, en ese contexto, queda allí arriba como superhéroe. Desde el reinicio del torneo Huracán convirtió tres goles en cinco encuentros: además de la joya de tiro libre y el Topo Gigio posterior de Willy en El Clásico de Barrio más grande del Mundo, Mazza convirtió en Rosario y asistió a Eche en el Monumental.
10) Ahora viene la Copa Argentina, contra Argentinos en la cancha de Independiente. Es un objetivo central, casi una obsesión. Tenemos con qué. Hay que demostrarlo.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 8: Rosario Central 0 - Huracán 1.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 7: Huracán 0 - Estudiantes 0.
Ttriunfo justo y ajustado que dejó varias certezas y alguna repetida duda.
1) La solidez del equipo la cuentan los números (lleva 13 partidos sin derrotas, recibió apenas tres goles y tuvo 10 vallas invictas) y también el campo de juego. Desde Galíndez -a esta altura el mejor arquero de las competiciones de la AFA- y con el rendimiento parejo de todo el colectivo en cuanto a los movimientos defensivos, Huracán se volvió un equipo muy difícil de vulnerar.
2) Mazzanti es el mejor jugador que tenemos en versión ofensiva. No sólo por el gol de la victoria en Arroyito, también por su potencia, su velocidad y su capacidad de desequilibrio aún en desventaja.
3) La confianza crece. La palabra "campeón" es una osadía, pero ya dejó de incomodar.
4) Enfrentamos, en la semana, a dos equipos de los difíciles. Estudiantes, que casi no pudo patear al arco en el Palacio, el domingo siguiente venció a Gimnasia, en el clásico de La Plata por 4-1. Central, por la Sudamericana, venía de clasificarse en Porto Alegre ante Internacional (igualó 1-1; 2-1 en el global) y antes, por la Liga, había vencido a Sarmiento por 4-2 en Rosario. El problema para ellos tuvo siete letras: Huracán.
5) Nos falta un goleador. La salida de Pussetto es una pérdida pesada. Habrá que esperar la mejor versión de Wancho. Con él óptimo, podemos pelear sin dudas. Seba Ramítez y Garate no están a la altura del escenario pretendido: pelear en la Liga y en la Copa Argentina (estamos a cuatro partidos de ganar nuesta novena Copa Nacional y alcanzar a Independiente en el cuarto lugar de una historia nacida en 1900).
6) Se percibe un clima de grupo armónico. También lo cuentan quienes están cerca del plantel y los propios jugadores y cuerpo técnico. Parece un detalle. Es decisivo.
7) Ahora viene Racng, en el Palacio (invicto en 2024 y con el mejor registro defensivo de la AFA). Partido clave. Esencial para demostrar para qué estamos.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 6: San Lorenzo 1 - Huracán 1.
Sumamos un punto valioso; dejamos pasar una chance inmejorable.
En cualquier caso, por varias razones, este empate en el Nuevo Gasómetro (al que el folclore tribunero cita como "Prefabricada" o "Basural") dejó sensaciones y sobre todo números agradables:
1) Huracán (al menos hasta que mañana jueguen Unión -contra Estudiantes, en La Plata- y Talleres -frente a Vélez, en Liniers-) es el único puntero al cabo de este 1-1 arduo, justo, que pudo ser victoria en los pies de Wanchpe o en la cabeza de Eric Ramírez; y que no fue derrota gracias a una atajada colosal del Capitán Galíndez.
2) San Lorenzo apenas nos ganó un clásico de los últimos 13. Esta vez, a diferencia de los empates más recientes, no festejaron. Un poco de decoro, al menos.
3) Quedaron a 12 puntos del Huracán puntero.
4) Huracán lleva 11 partidos sin perder entre las dos competiciones: seis victorias y cinco empates (dos fueron luego triunfo por penales en la Copa Argentina), con apenas tres goles recibidos y ocho vallas invictas.
5) Porque el golazo de Willy Alarcón, además de ser propio del manual del tiro libre perfecto, quedará para siempre en el recuerdo. También su festejo de Topo Gigio ante la popular de San Lorenzo. Lo acompañó en esa osadía el otro chileno, el siempre relevante Rodrigo Echeverría.
6) Dicen que no les ganamos en el Nuevo Gasómetro desde 2001. Y eso cierto. Pero desde entonces sí los vencimos de visitante: 1-0 en 2009, gol de Paolo Goltz, en La Bombonera alquilada por San Lorenzo (esa constumbre nacida en 1979).
7) Del mismo modo es cierto: hace 46 años que no perdemos en Boedo. Y la última vez que jugamos en el desaparecido Gasómetro de Avenida La Plata les ganamos 2-1.
8) Y porque si contamos todos los partidos disputados entre ambos en los últimos 50 años (desde 1974 a hoy, por Ligas, por Copas, y amistosos con trofeo en juego) estamos empatados 29-29. Es decir, salvo los abuelos no deben entender la canción "que nacieron hijos nuestros / hijos nuestros morirán". Porque, en definitiva, no lo vivieron.
9) Y se recuerda respecto de esa etapa del Clásico de Barrio más grande del Mundo (y en el último medio siglo, el más parejo): Huracán, en 1976, estableció el récord Guinness al ganar los cinco clásicos disputados en el año.
10) Llenaron la cancha por primera vez en mucho tiempo, agotaron las entradas por primera vez en el año, recibieron al equipo con fuegos artificiales... Pero no. No hubo caso. Queda la misma sensación y la misma inquietud que en clásicos recientes: ¿no nos ganan más?
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 3: Huracán 1-Instituto 0.
Tras el empate incómodo frente a Banfield (por el empate ajeno y tardía en el contexto de un partido en el que quedó la sensación de que se trataba de una victoria necesaria), Huracán dio un enorme muestra de seriedad y constancia para afrontar más de una hora del partido, incluyendo los minutos adicionados, con un jugador de menos por la discutible expulsión de Willy Alarcón (la primera amarilla fue por una falta ínfima).
Por todo esto:
1) En desventaja numérica siempre fue el que más quiso.
2) Porque hubo jugadores que merecieron la victoria por actuación propia: Nacho, Eche, Carrizo, Ibáñez, Gali, incluso Mazza, Souto y Rayo, quienes sin jugar un gran partido fueron relevantes para que el equipo no sintiera la ausencia de Willy,
3) Porque el título de este artículo no es ni más ni menos que la sensación de todo el Palacio en ese desenlace. Una divina agonía, al cabo. Eso fue el gol de Nacho, de un penal que a él le comentieron y que él junto a Eche y compañía hicieron cobrar al obligar al árbitro a detener el encuentro. El grito del gol llegó a los 57 minutos del segundo tiempo; el deshago de la victoria, algunos segundos más tarde... Eternos segundos. Hermosos segundos.
Y también por las consecuencias del partido:
4) Huracán es líder de la Liga César Luis Menotti. También de la Liga #ElijoCreer.
5) Porque los números del Palacio, de nuestra localía son de campeón: no perdió en todo el años, recibió dos goles (uno con infracciones varias) en ocho partidos, tuvo seis vallas invictas y suma cuatro victorias sucesivas. Y sobre nuestro césped pasaron: Independiente, San Lorenzo y River y no pudieron gritar ni un gol entre los tres.
6) Porque el ambiente dejó una impresión que agrada: la del entusiasmo.
7) Porque la palabra campeón se grita sin inhiciones en las canciones que nacen desde la Bonavena y se pasean por La Masantonio, La Stábile y La Houseman. Y eso también es un síntoma de los buenos, por supuesto. Sucede que para ser vistas algunas cosas primeros deben ser creídas, como está escrito en una de las paredes de la bendita Ciudad de México.
El equipo formado en homenaje a Menotti. Los titulares frente a Defensa más Daniel Buglione (campeón con El Equipo de los Sueños) con el 73 y Alejandro Menotti, el hijo de César.
Liga de los Campeones del Mundo, César Luis Menotti. Fecha 1: Huracán 3-Defensa y Justicia 1.
*Se percibe en cada uno de ellos, que ahora caminan rumbo al Palacio Ducó. No es una cita más. No es un partido más este debut en la Liga. No podría serlo: la semana estuvo atravesada por el fallecimiento de César Luis Menotti, el pasado domingo. Su nombre aparece en los recuerdos de quienes vieron jugar a su equipo emblema, El Huracán del 73, y en las palabras de los que escucharon a sus padres o a sus abuelos contar maravillas. No hay tristeza; hay voluntad de homenaje.
Ya en la cancha, antes del partido, se lo evoca. Y la añoranza se hace presente en todos los que, cada uno a su manera, participan. Es un momento de emoción en el que se pasa del silencio respetuoso a los cantitos emblemáticos dedicados en aquellos días felices y a los aplausos unánimes. El Flaco parece estar escondido por ahí, en esos rincones que tanto conoció y tanto quiso hasta el último de sus suspiros.
Huracán es un club afín a los homenajes, a rendirle tributo a su propia historia. A sus logros, las 13 estrellas de títulos oficiales de la AFA que circundan su insignia, el Globo de Newbery; a sus ídolos y héroes, como Ringo Bonavena y Guillermo Stábile, quienes le ponen nombre y apellido a las dos populares del estadio, como René Houseman y Herminio Masantonio, los dueños de los recuerdos en las dos plateas del escenario de Alcorta y Luna, Patrimonio Histórico y Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. ¿Y Menotti? Es una ausencia que late. Algo muy parecido a una deuda con la historia.
Sin embargo, en las calles rumbo al Palacio, sobre Luna (renombrada Luna Quemera desde la Avenida Caseros hasta las puertas de la popular local y su desembocadura con la calle Miravé) y sobre Colonia, El Flaco aparece hecho retrato y mural junto a cracks y figuras de otros tiempos -como los que el estadio nombra y como Tucho Méndez, como Emilio Baldonedo, como Sebastián Viberti, como Miguel Brindisi- y también con valiosos representantes de días más cercanos como Víctor Hugo Delgado, El Turco Mohamed, Javier Pastore, Angel Cappa, Pato Toranzo...
"No tengo dudas de que César merece un lugar de privilegio, tal vez una estatua en La Quemita o en algún lugar de la cancha. Fue y es un representante genuino del club y de su vínculo con el barrio. Que a través del Equipo de los Sueños del 73 se lanzó al fútbol argentino y al mundo como una figura central e irrevocable. De todos modos, corresponde agregar que los nombres elegidos para las tribunas del Palacio, todos fallecidos, tienen los méritos para estar allí y seguro ya están todos ellos recibiendo a César en el Cielo de los Buenos", le dice a La Nación Néstor Vicente, Director de Cultura de la AFA y titular de la Subcomisión de Cultura, Historia y Derechos Humanos de Huracán.
El último miércoles, en la Feria del Libro, Huracán -en su décimoquinta presencia ininterrumpida en el evento- presentó su acto central. Y allí, como no podía ser de otro modo, también se habló de El César, ese superhéroe que, en Parque de los Patricios y su zona de influencia, es como una suerte de perpetuo habitante sentimental. Tuvieron que hacer dos funciones porque había demasiada gente. Las más de 600 personas presentes, entre ellas cuatro de los referentes del actual plantel (Hernán Galíndez, los chilenos Rodrigo Echeverría y Willy Alarcón y el capitán Fernando Tobio), se rompieron las manos para aplaudir al técnico que los hizo felices y/o al que admiraron y admiran mucho. También había emocionados ofreciendo recuerdos; otros con anécdotas más cercanas en el tiempo. Todos con la nítida sensación de que había partido alguien que sentían cercano, "como ese tío que siempre tiene algo bueno para contarte", como expresa ante la consulta de este diario Alejandro Marinelli, periodista, escritor, socio e hincha de Huracán.
La deuda histórica quedará saldada en cualquier caso. Habrá homenaje perpetuo para el entrenador sin olvido. "Es un acto de justicia para lo que significó para Huracán, y a partir de allí, para la Argentina y para todo el mundo. Creo que muchos se dieron cuenta de su dimensión ahora, pero la gente de Huracán siempre lo tuvo en el pedestal de sus grandes referentes", señala Roberto Guidotti, historiador de Huracán y coautor del Libro del Centenario del club.
Sucede una traba respecto de lo inmediato: el domingo 2 de junio habrá elecciones. Sin embargo, las dos listas con más posibilidades de ganar (el oficialismo y Siempre Primero Huracán) ya tienen pensado un homenaje para Menotti. David Garzón, actual presidente y candidato a vice, le cuenta a La Nación: "Tenemos pensado un proyecto que presentaremos ante la Asamblea, pero no queremos decir nada en específico para que no se confunda con que queremos sacar provecho de esto. El Flaco es muy grande y en lo personal fue el que me hizo más hincha de Huracán". Fernando Folchi, candidato a presidente de SPH, también le comentó a este diario que hay una idea "para hacer justicia con César". La agrupación propondrá que la emblemática torre del estadio lleve como nombre "César Luis Menotti". De hecho, antes del partido contra Defensa y Justicia, organizaron un encuentro a modo de homenaje en la sede partidaria, en Caseros y Dean Funes.
Marcial Sarrías es arquitecto, pero sobre todo un socio e hincha de Huracán muy influenciado por el ciclo de Menotti. Tanto que el año pasado publicó un bello libro titulado sencillamente: "El 73", un recorrido por todo el campeonato de 1973 con ese equipo que -a su decir y al de muchos- "cambió la historia del fútbol argentino". El tiene la perfecta explicación para darle a César el merecido lugar. "Me hizo feliz", cuenta, emocionado.
¿Será un sector del estadio? ¿Una estatua? ¿Se gestionará que una de las dos estaciones de subte más cercanas a la sede y al estadio, Caseros y Parque de los Patricios, lleven su nombre? No hay certeza. Sólo se sabe una cosa: en cualquiera de los casos, César estará para siempre en lo imperecedero de la historia de Huracán.
Por lo pronto, la Liga que Huracán comenzó a jugar frente a Defensa y Justicia, bajo el cielo de Parque de los Patricios, se llama César Luis Menotti. Así como la Copa de la Liga 2020 se llamó Diego Armando Maradona, también a modo de tributo. "Y la ganó Boca y Argentinos peleó hasta el final... Muchachos, elijo creer. ¿Quién va a ganar un torneo que se llame Menotti?", dice -entusiasmado- uno de los 2.822 socios que agotaron todas las ubicaciones de la platea que tiene el nombre de un hijo futbolístico de El César, simplemente René. Allí, la tarde finaliza del mejor de los modos: 3-1 y aplausos. Victoria y reconocimiento dedicados a El Flaco...
*Texto publicado por el creador del Blog en el diario La Nación y en su versión web.
Copa de la Liga de los Campeones del Mundo - 14ta. Fecha, la última: Huracán 4-Atlético Tucumán 0, en el Palacio.
Apuntes de una victoria para seguir gritando:
1) Se terminó la Copa de la Liga del mejor de los modos: con una goleada contundentes y una actuación valiosa. Es cierto: después del feo 0-0 contra Riestra, en El Metegol de Soldati.
2) Huracán concluyó el primer cuatrimestre de 2024 y el primer torneo del año con el Palacio invicto: tres victorias (ante Rosario Central, el último campeón; contra River, campeón de la Supercopa Argentina y con 17 partidos de invicto; y esta goleada del cierre ante el Decano de Tucumán) y tres empates (sin goles ante Independiente, tras 76 minutos con un jugador menos y ocho minutos con dos menos; y contra San Lorenzo, en el Clásico de Barrio más grande del mundo que Huracán mereció ganar; y 1-1 frente a Argentinos Juniors, clasificado en el Top 4).
3) El rendimiento defensivo (sobre todo del arquero Hernán Galíndez) es un aspecto a destacar. Incluyendo la Copa Argentina, Huracán disputó 15 encuentros y en ocho terminó con el arco en cero. De local, fue el equipo que menos goles recibió (apenas uno) y que más vallás invictas tuvo (cinco de de seis posibles).
3 bis) Respecto de Galíndez: fue el segundo arquero con más vallas invictas (sólo superado por Petroli, de Godoy Cruz), fue el menos vencido como local (un gol y cinco vallas invictas en seis partidos) y resultó el segundo mejor en el coeficiente de atajadas respecto de llegadas/tiros al arco.
4) Nos faltó gol en casi todo este 2024. Se genera pero no se convierte. Es el tercero en llegadas y el cuarto en tiros al arco. Pero también el de menor proporción de goles convirtidos considerando esos ítems.
5) Esta goleada, la soltura exhibida, el juego creciente invitan al optimismo. En lo defensivo estamos cubiertos. Ahora es tiempo de darle recorrido al equipo en la pretemporada/preparación (ya con tres amistosos confirmados: Tigre, Platense, Defensa) y alimentar el entusiasmo con el que se despidió del cuatrimestre.
6) Más: la traumática clasificación en la Copa Argentina (por penales ante Villa Mitre, tras igualar sin goles) permitió mantener la puerta abierta en la "prioridad" -como dijo Kudelka y como percibimos casi todos los Quemeros- que significa este torneo que nos permitó sumar la Estrella 12 y permitir el acceso a ganar La Estrella 13 (en la Supercopa Argentina ante River, en 2015).
7) La Liga también es una expectativa válida: habrá 11 equipos disputando competiciones internacionales (en la mayoria de los casos como prioridad). No estaría mal aprovechar esas eventuales ventajas y volver a protagonizar como en el 2022.
No se trata de la seducción de algún éxito pasajero; tampoco de una imposición de la implacable parafernalia mediática. Ser Quemero es una cuestión de pertenencia. Una preciosa herencia inmodificable.
Como en 2023, y de acuerdo con el Informe de Clubes de la AFA de 2024, Huracán se ubicó en un lugar de privilegio en cuanto a convocatoria. Con 31.197 espectadores de promedio por partido, finalizó séptimo a nivel nacional, tercero en CABA (sólo detrás de River -otra vez récord mundial, con 84.593 espectadores de promedio por partido- y Boca, el histórico líder en convocatoria) y cuarto en el AMBA (a los Superclásicos rivales se suma Racing, con apenas 723 espectadores más de promedio por encuentro). El Informe también detalla la cantidad de socios: Huracán volvió a crecer en ese rubro y llegó a los 51.302. Buenas señales para este Grande inobjetable.
Nuestra gente
De acuerdo con el Informe de Clubes 2023, realizado por la AFA, Huracán se ubicó como el tercer equipo más convocante de la Ciudad de Buenos Aires, detrás de River (récord mundial en el año) y de Boca. También se ubicó quinto entre los grandes, delante de San Lorenzo. Además, de acuerdo con datos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, al Clásico de Barrio más grande del Mundo concurrieron más de 54.000 personas, cifra récord para nuestra casa luego de la última remodelación realizada en 1977.
Nuestro Palacio: el del Oscar y ¿el del Mundial 2030?
El estadio de Huracán es el primero del fútbol argentino y el segundo del mundo en participar de una película ganadora del Oscar (el primero fue El Molinón, por la película española Volver a empezar, de José Luis Garci). Nuestro Palacio Ducó se consagró en 2010, con El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella. Luego, el mítico Wembley -escenario del film El discurso del Rey- se sumó a la lista. Conocida la condición de la Argentina como una de las sedes inaugurales del Mundial Centenario, Buenos Aires fue elegida como subsede principal. Y se establecieron cuatro estadios como posibles escenarios: además del Palacio, fueron inscriptos por la AFA el Monumental de River, La Bombonera de Boca y el José Amalfitani de Vélez.
Nuestro fútbol
Desde finales del Siglo XIX, la Argentina se transformó en una de las capitales mundiales del deporte más popular. No sólo porque ahora cuenta con el seleccionado nacional más exitoso de la historia (con 23 títulos, con las tres Copas del Mundo que exhiben las estrellas del escudo) sino por tantos futbolistas y entrenadores que hicieron y hacen historia. Desde Diego y Lionel para atrás y para los que vendrán. Como algunos Quemeros que dejaron su impronta como múltiples campeones y goleadores: El Filtrador Stábile (goleador del primer Mundial y el entrenador con más títulos en la historia de los seleccionados del mundo), Tucho Méndez (el máximo anotador de la historia de la Copa América), Herminio Masantonio (el mejor promedio de gol en la vida albiceleste), Emilio Baldonedo (el máximo anotador del Superclásico universal contra Brasil), René (el mago de todas las magias que alzó la Copa del Mundo, como Ardiles, Larrosa y Baley en 1978) y tantos nombres que hicieron de Huracán el club que más goles le aportó a la Selección en los Mundiales. Nada menos. Todo eso.
Así nos ve la FIFA
"Durante el apogeo de la era amateur, Huracán se ganó su lugar entre los seis grandes del fútbol argentino, al obtener cuatro títulos de Liga en ocho años. A esa altura, el Quemero ya tenía como clásico adversario a San Lorenzo, por una cuestión barrial, y había forjado su rivalidad con Boca, con el que peleaba año a año por el título".
Desde la fundación en 1908, Huracán jamás bajó del top 6 en cantidad de títulos de la AFA (considerando a las Asociaciones afiliadas oportunamente a la FIFA). Y los datos son enormes en cuanto a superioridad: entre títulos de Liga y de Copas Nacionales, Huracán acumula 104 años a 0 respecto de Vélez y de Estudiantes (y 116 de insuperabilidad); 102 a 5 respecto de Rosario Central; 102 a 9 con relación a Newell's. Y considerando las mismas competiciones oficiales, San Lorenzo recién nos superó en 2001, es decir 93 años después de la fundación de ambos y permaneció durante 75 años superado desde el primer título del Globo de Newbery. Prohibido olvidar, cuando se hable de grandeza.
Los pagos huracanenses no se identificaban con exactitud como Parque de los Patricios. Se trataba aún del barrio de los Corrales Viejos, Mataderos del Sur. Justo Sáenz (h), en el libro "La amistad de algunos barrios", evoca esa época: "Barrio de los Corrales Viejos, escuela de visteadores y malambistas... constante pesadilla de la comisaría seccional y cliente conspicuo del Hospital San Roque (Ramos Mejía)... era el chinerío del pueblo de las Ranas y La Quema... en 1909 y 1910, siendo casi niño alcancé a conocerlo viniendo a caballo de la Provincia..." En aquellos días y en esa geografía, Huracán ya asomaba su estirpe gloriosa. Las Ligas Paralelas y los ascensos vertiginosos a Primera dan cuenta. Ligas Paralelas (1909-1912): 1909 - Liga Centenario: Subcampeón. 1910 - Liga 43, Verano: Campeón. 1910 - Liga 43, Invierno: Campeón. 1911 - Liga Anglo Argentina: Subcampeón. 1912 - Liga 43, Verano: Campeón. 1912 - Liga 43, Invierno: Subcampeón. /// Huracán en la Asociación (la AAF, la oficial, homologada por la FIFA, antecesora natural de la actual AFA, surgida en 1934): 1912 - Tercera División: Campeón de Sección. Ascenso a Segunda. 1913 - Segunda División: Campeón de Sección y de División. Ascenso a Primera.
King of The Twenties
En la década del 20, el fútbol del Río de la Plata era, claramente, el mejor del mundo. Así lo corroboró cada contacto internacional (Juegos Olímpicos, Copas América, giras, amistosos) que sucedió en aquellos años. El Mundial de 1930, con Uruguay y Argentina en la final, fue la consecuencia más notable y más visible. En ese contexto, Huracán resultó -junto a Boca- el más campeón de esta orilla. Del otro lado, la gloria se la repartían Nacional y Peñarol. En suma, los cuatro Reyes de ese fútbol entonces inmejorable.
Huracán del Río de la Plata
En los años 20, Huracán fue campeón de Liga de la Asociación Argentina (la oficial, afiliada a la FIFA) en cuatro ocasiones. A consecuencia de ello se ganó el derecho a participar en la final de la Copa Ricardo Aldao - Río de la Plata contra el campeón de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). Pero hubo deserciones y ausencias: en 1921, no se presentó Peñarol; en 1922, no se presentó Nacional; en 1925, el Campeonato Uruguayo no finalizó por deficiencias organizativas y ese año Huracán fue el único campeón del Río de la Plata. En 1928, disputó el encuentro decisivo ante Peñarol y cayó por 3-0. Aunque no suelen aparecer en los Palmarés que se publican, se trata de tres títulos obtenidos por derecho adquirido, por aplicación del concepto de walkover (parte integrente de los reglamentos y costumbres de ambas Asociaciones) por la no presentación del rival en la final.
Los más coperos de los años 40
En los años cuarenta Huracán tuvo un gran protagonismo, sobre todo en el ámbito de las Copas. Se consagró campeón en 1942, en 1943 y en 1944. Cada trofeo tuvo además su propio valor agregado. La primera fue la Copa Adrián Escobar (accedían los 7 mejores de la competición de Liga). En ese 1942, Huracán finalizó tercero, detrás de River y de San Lorenzo. Ya sobre el final del año se disputó esta tradicional Copa de la época. Y el camino fue memorable: tras eliminar a Newell´s en los cuartos de final, venció 1-0 a San Lorenzo en las semifinales. Y el primer día de diciembre, en el Monumental ante 70.000 espectadores, derrotó 2-0 al local -con goles de Manuel Giúdice y Jorge Alberti- y se quedó con el primer título de esa hermosa trilogía. Al año siguiente, por la misma competición, se dio un gusto de los grandes. Se clasificó al finalizar cuarto en la Liga, eliminó a River y a Independiente. En la final, ante 60.000 espectadores en el Gasómetro, se impuso a Platense (tras igualar sin goles, se resolvió por el 4-1 en la diferencia de córners a favor). Y ese 11 de diciembre dio la vuelta olímpica en la cancha de su archirrival. Pero lo mejor llegaría con la tercera, la Copa Competencia Británica George VI. El trofeo -donado por David Kelly, embajador británico en la República Argentina, en nombre del rey en tiempos de la II Guerra Mundial, George VI- homologado por la AFA y la FA se lo quedó el Globo de Jorge Newbery. Eliminó en cadena a Vélez (2-1), a San Lorenzo (4-3, de visitante) y a Newell's (4-1, en las semifinales). En el encuentro decisivo, disputado en el Gasómetro ante más de 86.000 espectadores (cifra récord para un partido de Copa Nacional de la AFA), se reeditó el viejo Superclásico de los años 20 ante Boca, El Clásico del Puerto. Huracán se impuso 4-2, con goles de Tucho Méndez, dos de Llamil Simes y el restante de Natalio Pescia, en contra. Ese sábado 9 de diciembre, Huracán dio su segunda vuelta olímpica consecutiva en el vecindario de Boedo.
Magia del 73, Matriz del 78
El equipo campeón del Metropolitano de 1973 es considerado, por su juego, como uno de los mejores equipos de todos los tiempos. Era una maravilla al servicio de la pasión por jugar y por ganar. René, Miguel, El Inglés, Roque, Omar, El Coco, El Capitán Jorge... Y, claro, César para idear ese fútbol de alto vuelo. Ninguno necesita apellido, como el Diego o como Lionel. Pero ese equipo más allá de ser campeón ese año y gran protagonista en las temporadas siguientes fue otra cosa incluso más relevante: la matriz para el primer título de Argentina en la Copa del Mundo. Nada menos.
Gracias para siempre
Huracán fue el subcampeón del Clausura 2009. Y finalizó detrás de Vélez, luego de una definición escandalosa. Pero la mirada implacable de la historia lo exhibirá como el mejor. Consiguió el octavo subcampeonato de su vida centenaria (tras los de 1920, 1923, 1936, 1939, 1975, 1976 y 1994). Hay una certeza: Los Angeles de Cappa quedarán en la memoria. Es lógico: resultó, quizá, el mejor equipo del fútbol argentino en la última década.
Volvimos Campeones
Huracán consiguió lo que ningún otro equipo en la historia: regresó a la máxima categoría mientras se consagraba campeón de un torneo absoluto (la Copa Argentina). Así sumó la Estrella Doce. También se clasificó a la Libertadores. Un 2014 inolvidable.
Los Supercampeones
Huracán venció 1-0 a River y obtuvo la Supercopa Argentina, en 2015. Segundo título en cinco meses. La Estrella Trece. La conquista incluyó otro récord: el equipo que menos tiempo necesitó para salir campeón recién llegado a la A. Así, además, accedió a la Copa Sudamericana.
El abrazo de América
Huracán tuvo un 2015 memorable en el ámbito internacional. Fue el equipo con mejor registro de la Conmebol (una derrota en 18 partidos; "Equipo del Año"), mantuvo el Palacio Ducó invicto, fue subcampeón de la Sudamericana sin perder ni una vez (más allá de los penales ante Santa Fe) y se clasificó a la Libertadores 2016. Además, en el Ranking Mundial de Clubes se ubicó Top 4 entre los argentinos y Top 10 de América; y también 59 escalones por delante de San Lorenzo. Ya más tarde, en el siguiente semestre, se consagró como el mejor equipo argentino a nivel internacional en la temporada 15/16. Para seguir aplaudiendo. En 2017, además, participó del ámbito internacional por tercer año consecutivo. Disputó la Sudamericana. Ya en 2018, tras finalizar en el Top 4 de la Superliga, se grantizó un lugar en la Libertadores 2019. Y siguió protagonizando en la Conmebol: en la Sudamericana 2020 y 2023 y en la Libertadores 2023. Ahora, en 2025, es tiempo de regreso: jugaremos la Sudamericana. Novena participación en una década.
Escribe Jorge Iwanczuk, en su estupendo libro Historia del fútbol amateur en la Argentina: "En esas largas horas hojeando los diarios amarillos y llenos de polvo confirmé que los clubes no nacieron el 31 de mayo de 1931, fecha de inicio del Profesionalismo. ¿Por qué entonces si antes llenaron estadios con 40.000 espectadores y fueron grandes Racing, Boca, Independiente, San Lorenzo, Huracán, River... y hasta hubo un Campeonato Mundial en el que salimos subcampeones con jugadores amateurs, empezar a contar la historia por la mitad?"
Los Seis Grandes
La última manifestación oficial de la AFA sobre la valoración de los clubes fue publicada en la Memoria y Balance de 1942, Artículo 94. Allí se señala que son seis las instituciones a las que les corresponden tres votos: Boca, Huracán, Independiente, Racing, River y San Lorenzo. Los llamados "grandes". Así se encuentran mencionados por la máxima entidad del fútbol argentino: por orden alfabético. Para tomar la determinación se tuvieron en cuenta tres aspectos fundamentales: temporadas en la máxima categoría, campeonatos obtenidos y cantidad de socios. La expresión de la AFA se mantuvo hasta principios de los años cincuenta. Y luego, ya no hubo "votos privilegiados".
En nuestro lugar
La publicidad de Imparciales, un clásico de la década del 50. Y Huracán está allí, ubicado entre los grandes. En su lugar, también en el imaginario colectivo de ese tiempo. Los campeonatos de Primera contaban lo mismo: en los primeros 60 años de fútbol argentino (1891-1950), este era el ranking por títulos de Liga entre los equipos de la AFA: Boca (12), Racing (11), River (8), Independiente (5), San Lorenzo (5) y Huracán (4).
La verdad de las tribunas
Huracán, grande también por convocatoria. La historia cuenta que se encuentra entre los seis clubes con mayor cantidad de entradas vendidas; en definitiva de hinchas en las tribunas. Los datos son oficiales de la AFA y fueron publicados por los diarios Olé y Clarín, entre otros. Corresponden al período 1931-2009.
Lo que dijo la gente
En el último trimestre de 2001, el diario deportivo Olé realizó una encuesta entre hinchas y personalidades del fútbol respecto de una pregunta propia de este tiempo: ¿quién es el Sexto Grande? La respuesta fue inequívoca: Huracán, como marca la tradición. El Globo de Newbery acumuló 79.184 votos. Y entre los dos que lo escoltaron (Chacarita y Vélez) sumados no alcanzaron esa cifra.
Huracán está en todos lados. Nació en 1908, pero a partir de su gloria en los años 20, comenzó a tener hermanos/homónimos por el país y por el mundo. No hay un caso igual en el planeta. En la Argentina, además de El Globo original, otros seis llegaron a la máxima categoría. Y, de acuerdo con un relevamiento que puso en marcha el socio Fabián Lanier, hay más de 100 en 17 provincias: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa, Tucumán, San Luis, Santiago del Estero, San Juan, Mendoza, Corrientes, Misiones, Chaco, Salta, Catamarca, Santa Cruz y Chubut. Pero no es un fenómeno sólo local. En Latinoamérica existen Huracanes en Uruguay, Chile, Perú, Ecuador, México, El Salvador, Puerto Rico, Guatemala, Bolivia. Y también en Europa. Hay en España (incluso el tercer equipo de la Comunidad Valenciana) y en 2009 se fundó el Huracán FC London. Los dos casos más recientes son puro asombro: Huracán FC Sierra Leona y Huracán FC India, ambos nacidos del impulso del Quemero Henry May. Sí, Huracán también en Africa y en Asia.
Huracán-San Lorenzo, el Clásico de Barrio más grande del Mundo. Un espacio de rivalidad deportiva, pero también de pertenencia. Desde el Blog el mensaje es claro: sí al folclore bien entendido, siempre; NO a la violencia barrabrava que lo mata.
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El benefactor fundacional
Jorge Newbery fue un personaje clave de su época, hacia fines del siglo XIX y principios del XX. Polifacético hombre del deporte y del quehacer nacional, resultó también un generoso impulsor de este sueño llamado Huracán.
El Olímpico
Cesáreo Onzari fue una gloria de Huracán y del fútbol del mundo. Con el Globo de Newbery ganó los cuatro campeonatos de los años 20. Y la FIFA lo reconoce como el auténtico fundador del "Gol Olímpico".
Un grito para la historia
Guillermo Stábile puso a Huracán en el Cuadro de Honor de la FIFA al consagrarse goleador del Mundial de 1930. También se ganó entonces el Balón de Plata. Fue un símbolo de los años 20, La Década de Oro para El Globo de Newbery.
Un guapo del gol
Herminio Masantonio es el máximo anotador de la historia del club de Parque de los Patricios, con 254 goles en 349 partidos, y el tercero de la Era Profesional, detrás de Arsenio Erico y de Angel Amadeo Labruna.
El rey de la fantasía
René Houseman es un inequívoco motivo de orgullo: crack de todos los tiempos y campeón del Metropolitano de 1973. También se consagró con la Selección en el Mundial de 1978.
Soy periodista e inminente abogado. Estudié Publicidad en la UADE y Sociología en la UNQ; primero, Derecho en la UBA. En Clarín desde 1996 a 2023. Fui enviado especial a todas las competiciones de la FIFA y de la Conmebol. También cubrí la Final de la Champions, en 2016. También el Rally Dakar 2004 y el Seven de Dubai 2003. Formé parte de los equipos de Infografía, como asesor periodístico (Premio a la Excelencia de SND en 1999, 2000, 2011 y 2013 y Medalla Malofiej en 2013). Gané el Premio TEA al mejor periodista joven en medios gráficos, en 2004, y el Premio Especial del Año, en 2018, por el trabajo colectivo "Papelitos". En 2013 recibí el "Reconocimiento a la labor periodística" de parte del Congreso de la Nación. Autor de cuatro libros. El último "Fútbol y matemática" (EUDEBA, 2026) junto al Decano de la FCEyN de la UBA, Guillermo Durán. Profesor en TEA y socio colaborador de ACNUR, de Médicos Sin Fronteras y de Greenpeace. También orgulloso fundador e integrante del Misura, en la UBA desde 1993.Linkedin: https://www.linkedin.com/in/waldemar-iglesias-30230163/