viernes, diciembre 22, 2017

Hasta la vuelta, Kaku



Alejandro Romero Gamarra, nuestro Kaku, ya no jugará en Huracán. El mediocampista de 22 años se irá del club luego de 126 partidos, 14 goles, 16 asistencias, dos títulos, un ascenso. También fue representante internacional en el Mundial Sub 20 de 2015.

Su pase al New york Red Bull (el 80% a cambio de 6.250.000 dólares) configura la transferencia más cara de la historia del club. Detalle relavante: en los tres últimos años, Huracán realizó tres de sus cuatro transferencias más caras. Las otras dos: Gonzalo Martínez a River (cuatro millones de dólares); Cristian Espinoza al Villarreal (cinco millones de euros por cláusula de rescisión). En el medio quedó el pase de Gastón Casas al Betis en 4,5 millones de dólares, tras el regreso a la A, en 2000.

Respecto de la partida del Kaku habitan dos certezas. La primera: lo extrañaremos. La segunda: en algún momento regresará a su otra casa, el Palacio Ducó.

Te esperamos.

Hasta la vuelta. 

martes, diciembre 12, 2017

El Hombre Globo


Jorge Newbery está en todos lados. Dicen que se fue hace cien años, pero acá, en este pedazo de Parque de los Patricios, sigue latiendo. Su nombre y su apellido son palco preferencial en la platea Alcorta del Palacio Ducó y denominación oficial de La Quemita. Su insignia, ese Globo al que llevó por los aires del mundo, está en cada camiseta de cada hincha que no lo conoció, pero que mucho sabe de él. También habita en el pecho de cada pibe que aún cree que se trata apenas de una calle o de un parque. Huracán, su Huracán, está por enfrentar a Ferro, por la fecha 26 de este Nacional en el que anda de tropiezo en tropiezo. El homenaje inevitable por el centenario de su muerte sucede justo antes del inicio. De fondo, se escucha una canción que lo evoca. El empate sin goles en el lunes gris es el único detalle que no acompaña.
No es azar que el aeropuerto de la Ciudad de Buenos Aires lleve su nombre: Newbery es el Padre de la Aviación ArgentinaPero aquel personaje clave de la vida nacional de principios del siglo pasado resultó algo incluso más valioso: se convirtió en un espejo. Fue deportista múltiple, destacado hombre de ciencias, investigador en el ámbito de la electricidad y del subsuelo, funcionario impecable. También un inspirador para aquellos pibes del Colegio Luppi, que tenían el deseo inquebrantable de formar un club de fútbol. George -como le decían los miembros de la alta sociedad porteña, a la que pertenecía- tenía una particular afinidad con ese sur laburante, tanguero y licencioso. Aquel territorio de guapos y de perros ladrándole a la luna, como escribía Homero Manzi. Newbery se reconoció en los ojos y en la intensidad de los jóvenes fundadores de lo que luego sería Huracán. Su pasión se parecía a la del Negro Laguna, a la de José Balsamini, a la de Ernesto Dellisola, a la de Pedro Martínez y a la de cada uno de los jóvenes estudiantes que recorrieron tantos caminos en nombre de aquel nacimiento.
Tampoco es casualidad que existan en el país más de 30 clubes que llevan su nombre. Incluso uno, con sede en Junín, llegó a jugar en los viejos Nacionales, en Primera. Y en Comodoro Rivadavia, el clásico de la ciudad parece rendirle exclusiva pleitesía: juegan Jorge Newbery y Huracán, es decir el hombre y su globo, el personaje sin olvido y sus búsquedas. El tango tampoco podía omitirlo. Sobre él se refirieron Roberto Firpo, Eduardo Arolas, Aquiles Barbieri y José Arturo Severino, entre otros. "Amainaron guapos junto a tus ochavas / cuando un cajetilla los calzó de cross / y te dieron lustre las patotas bravas / allá por el año novecientos dos", escribió Celedonio Flores, en la letra de Corrientes y Esmeralda. El cajetilla, claro, era Newbery.
La condición social no le impidió el compromiso social. Todo lo contrario: escribió leyes sobre seguridad laboral para el socialista Alfredo Palacios, su amigo y compañero de varias expediciones en globo. Lo expresó Néstor Vicente, ex candidato a Presidente de la Nación por la Izquierda Unida y autor de varios libros vinculados a la esencia del club de Parque de los Patricios: "La amistad entre Newbery y Palacios fue muy singular. Una vez algunos navegantes y aficionados a ese deporte de clase alta habían organizado una silbatina para repudiar al dirigente socialista. Jorge, enterado, les dijo de manera tajante: 'Cuidado con lo que hacen. Silbar al doctor Palacios es lo mismo que silbarme a mí y eso no lo permitiré'". Nadie silbó entonces. La palabra de Newbery tenía el carácter de un mandamiento.
Vivía de vértigo en vértigoTanto que parecía protagonizar varias vidas en una sola. Escribe Alejandro Guerrero en la biografía titulada Jorge Newbery: "Parece, a primera vista, el personaje ideal para construir la biografía simpática, amena, de un hombre que tuvo para eso todos los ingredientes: deportista, aviador, dandy, persistente frecuentador de prostíbulos, del humo de los puros y del champagne de Armenonville. Pero Newbery fue bastantes cosas más...". El muchacho criado entre comodidades, en el barrio de Belgrano, no era solamente el intrépido aventurero del aire. Y aunque no renegaba de su origen acaudalado creía en la idea de un país inclusivo y próspero. Actuaba en consecuencia: mientras sus hazañas comenzaban a ser conocidas era mirado con recelo por las multinacionales de hidrocarburos a consecuencia de un libro publicado en colaboración con el químico Justino Thierry: El Petróleo, la primera obra nacional sobre la explotación del subsuelo. Bastante antes que su amigo Enrique Mosconi, Newbery ya recomendaba declarar reservas estatales a todas las regiones potencialmente petrolíferas.
No era un hombre del fútbol. Practicaba remo, natación, esgrima y fue uno de los impulsores del boxeo en la Argentinaincluso a pesar de las restricciones que en aquellos días imperaban. También fue campeón de lucha grecorromana y participó exitosamente en diversas regatas. Tenía tiempo para todo: se recibió de ingeniero electricista en la Universidad de Cornell, Estados Unidos. Y Tomás Edison fue su profesor en el Drexel Institute de Filadelfia. Ya en 1900 fue nombrado como Director General de Alumbrado de Buenos Aires. Desde ese espacio desarrolló importantes estudios sobre la utilización de la energía eléctrica. Consiguió que la Ciudad fuera vanguardia en ese rubro. Las ocupaciones profesionales, sin embargo, no impidieron su condición de mecenas fundacional de HuracánEl acompañó de cerca a esos pibes del sur que nada tenían para armar el club. Excepto esa pasión enorme que ya no les cabía en sus cuerpos breves. Y la generosidad de ese amigo que vivía en un caserón sobre la calle Moldes, en la otra punta de la Ciudad. Tan lejos y tan cerca.
Lo saben todos, incluso en este tiempo, ya después de un siglo de ausencia: sin Newbery, Huracán no sería Huracán. Desde el principio de los días. Por eso, el homenaje perpetuo no tardó en llegar: en mayo de 1911 Newbery fue designado Socio Honorario. Simultáneamente, la institución naciente solicitó a la Municipalidad el préstamo de un terreno en la calle Arenas (hoy Almafuerte) para construir la cancha que le permitiera participar en las competiciones de la Asociación Argentina. Otra vez Newbery se encargó de la gestión. Gracias a él, resultó exitosa. Aquel vínculo resultaba empatía pura. Y aunque era habitué del Jockey Club, le simpatizaba el Barrio de las Ranas (esa geografía que ahora se reparten Parque de los Patricios y Pompeya) y toda su zona de influencia, de la que era habitante sentimental. Estaba encantado con esa gente, sus ritmos, sus espacios, sus calles, su impronta.
La colaboración ofreció consecuencias agradables muy pronto: a cinco años de su fundación, Huracán ya estaba en la máxima categoría del fútbol argentino. En aquella ocasión, la Comisión Directiva le envió a Newbery un telegrama a modo de tributo: "Hemos cumplido. El Club Atlético Huracán sin interrupción conquistó tres categorías, ascendiendo a Primera División, como su globo que cruzó tres Repúblicas". Era el perfecto desenlace para el sueño compartido. Pero Newbery no pudo ver a su Huracán en PrimeraFalleció 28 días antes del estreno: el 1° de marzo de 1914, en Los Tamarindos, Mendoza, la muerte lo encontró en el aire. Estaba piloteando un avión que se transformó en tragedia. Fue un dolor para todos: a su entierro, en la Sociedad Sportiva de Palermo, concurrieron unas 50.000 personas. Se trató de una de las mayores expresiones populares de ese tiempo. Su carisma había excedido las fronteras de las cuestiones de clase.
El 29 de marzo de ese año, Huracán debutó en Primera: como local derrotó 4-2 a Ferro, el mismo rival -quiso el destino- que el del lunes gris y de homenaje. Newbery no estaba en las tribunas, pero sí en el espíritu de los fundadores. Y luego, ya cuando el club de todos ellos se convirtió en el más campeón de los años 20 (junto a Boca), el encantador hombre que había llevado por los aires al globo Huracán quedó para siempre estampado en las camisetas. Como correspondía, al lado del corazón.
Texto publicado por el autor del Blog, en Planeta Redondo, de Clarin.com

viernes, diciembre 08, 2017

Un tropiezo, a levantarse



Belgrano 1-Huracán 0

Terminó el segundo semestre de 2017. Y, más allá de la derrota frente a Belgrano, en Córdoba, resultó mucho mejor de lo esperado.

El equipo arrancó la Superliga en zona de descenso. Terminó con siete equipos por debajo y a nueve puntos del último que desciende (Olimpo, en la 25ª ubicación).

El ciclo de Gustavo Alfaro comenzó con el peor antecedente: el papelón de la Copa Sudamericana ante Libertad y un plantel al borde del colapso. El semestre culmina con el equipo en el Top 5 de la Superliga (con 21 puntos, cuarto igualado con Talleres e Independiente), es decir en Zona Libertadores.

La situación parece estable. Que no es poco.

Pero no hay que confiarse. Quedan 15 finales. Para pelear arriba y para pelear allá abajo. Pero para pelear en serio. Sin regalar nada. Nada de nada.

miércoles, diciembre 06, 2017

El buen René, el Loco lindo


René Houseman, en la publicidad gráfica de TyC Sports, en 2013. Un homenaje al crack. Y a su bella locura.

viernes, diciembre 01, 2017

La suerte ajena



Huracán 1-Patronato 1

Insólito. Decididamente increíble.

Huracán lo tuvo para ganar con margen amplio. Lo terminó empatando de penal y con angustia.

Sirve un dato para entenderlo: 18-1 la ventaja para Huracán en remates desde adentro del área.

De todos modos, quedó una sensación grata en ese Palacio Ducó con contorno de fiesta: si el azar nos abraza un poco, Huracán pelea el título en la Superliga.

Queda escrito...

viernes, noviembre 24, 2017

Más finales, más certezas



Chacarita 0-Huracán 2

Otro encuentro clave, otra actuación convincente.

Mientras el promedio crece, el equipo avanza.

Cada vez quedan más equipos por debajo en la tabla incómodo, cada vez quedan menos por arriba en la Superliga.

Queda una impresión: se puede.

jueves, noviembre 23, 2017

Botín de Oro, también orgullo de La Quema

Héctor Yazalde, el inolvidable Chirola, fue el único argentino en conseguir el Botín de Oro que la UEFA le entrega cada temporada al máximo goleador de todo el continente. Más allá de que se destacó en Independiente, Sporting Lisboa y Newell's su retiro fue en Huracán. Fueron apenas dos partidos (sin goles) en 1981. Ese año, el equipo de Parque de los Patricios terminó octavo en el Metropolitano que ganó Boca con Diego Maradona; y se quedó afuera de los cuartos de final por dos puntos del Nacional que ganó River con Mario Kempes. Duró poco la aventura de Yazalde en los barrios del Sur, pero fue también un motivo de orgullo de aquellos días. Lo que sigue es un retrato de este personaje irrepetible publicado por el autor del Blog en Planeta Redondo, de Clarín.

Villa Fiorito parece destinada a alumbrar grandes cracks. En su geografía de carencias y postergaciones, en la periferia del partido de Lanús, se forjó ese nombre que no necesita apellido para presentarse en el mundo del fútbol: Diego. Pero no fue la única figura universal que conoció los deleites de esos potreros ya mitológicos. Allí cerca, a un puñado de calles sin cordón ni asfalto, también se crió otro personaje irrepetible de la historia del fútbol argentino: Héctor Casimiro Yazalde. El consiguió lo que ni el inmenso Maradona: fue el único futbolista nacido en esta tierra capaz de obtener el Botín de Oro, ese lauro que Europa le entrega al máximo goleador de cada año en todo el continente.

Yazalde dividió su niñez y su adolescencia entre los potreros y los esfuerzos por llevar el pan a casa. Le decían Chirola porque trabajaba por chirolas (una palabra que encontró el lunfardo para mencionar a unas pocas monedas). Trabajó en un puesto de diarios, fue ayudante en una verdulería y repartidor de hielo. En definitiva ayudaba como podía a Pedro y a Petrona, sus padres -quienes años antes habían dejado Los Toldos para instalarse en el Gran Buenos Aires-, y a sus siete hermanos.

Su primer club formal fue Los Andes. Y en Racing llegó a jugar en la Séptima junto a Agustín Cejas, el Panadero Rubén Díaz, el Coco Alfio Basile y Rodolfo Vilanoba. En 1964 fichó para Piraña, un club de la D, la última categoría de la AFA. Entonces aconteció un detalle que cambiaría todo y para siempre: Carlos Radrizzani, presidente de Independiente, lo vio jugar en un torneo nocturno y lo llevó al club para sumarlo a la Tercera. Cuentan que llegó al Rey de Copas por recomendación de Julio Grondona, entonces presidente de Arsenal y conocedor de los secretos del Ascenso. En ese tiempo pesaba apenas 60 kilos de mal comer.

Su crecimiento fue impresionante: Renato Cesarini lo citó para el seleccionado Juvenil que disputó los Juegos Panamericanos de Winnipeg. Osvaldo Brandao lo promovió al notable equipo que consiguió el Campeonato Nacional de 1967, con Santoro, Pavoni, Savoy, Pastoriza, Bernao, Artime y Tarabini, a quien consideró siempre su mejor amigo en el fútbol.

En 1970 ya había demostrado todas sus condiciones como goleador y desde el año anterior jugaba en la Selección. Lo quisieron contratar del Santos, del Palmeiras, del Lyon, del Valencia y hasta de Boca, ese club que admiraba en los tiempos de la niñez. Pero tomó una decisión que marcaría el principio de su capítulo más memorable: después de 111 partidos y 67 goles con la camiseta de Independiente se fue al Sporting Lisboa.

En Portugal, además de ganar la Copa (en 1973 y en 1974) y la Liga (en 1974), su mayor logro tuvo carácter individual: en la temporada 73/74 convirtió 46 tantos en 30 partidos. No sólo obtuvo el Botín de Oro (el mismo que consiguieron entre otros Eusebio, Gerd Müller, Marco Van Basten, Hristo Stoichkov, Hugo Sánchez, Ronaldo, Thierry Henry, Diego Forlán, Francesco Totti y Cristiano Ronaldo) sino que estableció un récord que aún permanece.

En el Sporting lo recuerdan como lo que fue en su tiempo: un crack y una celebridad. No es casual que se lo incluya como integrante del equipo ideal de todos los tiempos en cuanta encuesta vinculada con Los Leones de Alvalade se realice. Más de tres décadas después, Chirola sigue siendo motivo de añoranza y de tributo para los verdiblancos de Lisboa.

En aquellos días, filmando un corto publicitario que promocionaba una marca de jabones, Yazalde conoció a la modelo y actriz portuguesa María del Carmen Resurrecao de Deus, con quien se casó en 1973. Luego de casarse, Carmen adoptó el apellido de su marido, que mantuvo aun después de la separación. Tuvieron un hijo, Gonzalo.

Incluso en sus días de glamour y estrellato europeo, Yazalde jamás renegó de su origen. Tampoco en su regreso a la Argentina para jugar en Newell's y para retirarse en Huracán. El irremplazable Osvaldo Ardizzone un día lo definió con el fino trazo de su pluma privilegiada. Escribió de Chirola: "Purrete de la orilla, la vida de salida, te cantó, la bolilla más fulera". Esa bolilla fulera fue una cirrosis que se lo llevó en 1997. Tenía 51 años. Cuentan que murió sin saber que sería inolvidable.

lunes, noviembre 20, 2017

Un final de mil puntos



Huracán 1 - Vélez 0

A pesar de la lesión de Wanchope Abila, más allá de algunas imprecisiones al momento de definir, Huracán se impuso con autoridad a Vélez.

Lo jugó como lo que era: una final de mil puntos.

Y lo ganó. Para pelear allá en la tabla de los promedios y también acá, con los de arriba de la Superliga.

miércoles, noviembre 08, 2017

Retrato de un imprescindible



Jorge Newbery es, ante los ojos de la historia, el Padre de la Aviación Argentina. Pero aquel polifacético hombre de la vida nacional de principios del siglo pasado fue mucho más que eso: resultó un espejo. Porque fue deportista múltiple, investigador en el ámbito de la electricidad y del subsuelo, hombre de ciencias, funcionario inobjetable... Ese personaje fue inspirador también para aquellos pibes del Colegio Luppi, que tenían sueños de fútbol más allá de las aulas. George --como le decían sus amigos de la alta sociedad porteña-- tenía un pedazo del corazón mirando a ese sur laburante, rancio, bravo, tanguero y licencioso. Y se vio a él mismo en los ojos y en la intensidad de los jóvenes fundadores de lo que luego sería Huracán. Era su pasión la del Negro Laguna, la de Ernesto Dellisola, la de Gastón Brunett, la de Tomás Jeansalles.

Señala Alejandro Guerrero en la biografía "Jorge Newbery": "Parece, a primera vista, el personaje ideal para construir la biografía simpática, amena, de un hombre que tuvo para eso todos los ingredientes: deportista, aviador, dandy, persistente frecuentador de prostíbulos, del humo de los puros y del champagne de Armenonville". Del mismo modo es cierto, que el bon vivant de Belgrano era mucho más que el perfecto aventurero del aire. Mucho antes de eso ya era mirado con recelo por las multinacionales de hidrocarburos a consecuencia de un libro fundacional: El Petróleo, la primera obra publicada en el país sobre la explotación petrolera. Antes que su amigo Enrique Mosconi, ya había recomendado declarar reservas estatales a toda zona potencialmente petrolífera.

También escribió leyes sobre seguridad laboral para el socialista Alfredo Palacios, su amigo y compañero de varios viajes en globo. Cuenta Néstor Vicente, ex candidato a Presidente de la Nación y autor del libro "Del Globo y de la Quema": "La amistad entre Newbery y Palacios fue muy singular. Una vez algunos navegantes y aficionados a este deporte de clase alta habían organizado una silbatina para repudiar al dirigente socialista. Jorge, enterado, les dijo tajante: 'Cuidado con lo que hacen. Silbar al doctor Palacios es lo mismo que silbarme a mí y eso no lo permitiré'". Nadie silbó aquella vez.

Practicaba remo, esgrima, natación y fue uno de los impulsores del boxeo en la Argentina. Tenía tiempo para todo: se recibió de ingeniero electricista en el Drexel Institute de Filadelfia (Tomás Edison fue su profesor) y en 1900 fue nombrado como Director General de Alumbrado de Buenos Aires. Desde tal condición desarrolló importantes estudios sobre el empleo de la energía eléctrica y el gas. Poco después, intercambiaría cartas con aquel piberío del sur que no tenía nada para armar un club de fútbol. Salvo una pasión enorme. Y la generosidad de un tal Newbery.

En mayo de 1911 Newbery es designado Socio Honorario de Huracán, ya que se había convertido en eslabón imprescindible de su fundación. Simultáneamente el club solicita a la Municipalidad el préstamo de un terreno en la calle Arenas (hoy Almafuerte), cercano a la estación de ferrocarril Sáenz, para construir la cancha que permitiera jugar en la Asociación Argentina. El propio Newbery, entusiasmado con aquel impulso, se encarga de encabezar la gestión. Le simpatizaba el Barrio de las Ranas (esa geografía que hoy se reparten Parque de los Patricios y Pompeya).

A cinco años de su fundación, Huracán ya estaba en la categoría más alta del fútbol argentino. Entonces, la Comisión Directiva le envió a Newbery, un telegrama a modo de agradecimiento: "Hemos cumplido. El Club Atlético Huracán, sin interrupción conquistó tres categorías, ascendiendo a primera división, como el globo que cruzó tres Repúblicas".

Pero el inmenso Newbery no pudo ver a Huracán, su Huracán, en Primera. El Padre de la Aviación Argentina falleció 28 días antes: el 1 de marzo de 1914, en Los Tamarindos, Mendoza, la muerte lo encontró en el aire, en su aire, piloteando un avión. Dos semanas antes, el 14 de febrero, Newbery había batido el récord de altura en aeroplano al alcanzar los 6.225 metros. A su entierro, en la Sociedad Sportiva de Palermo, concurrieron 50.000 personas. El 29 de marzo de ese año, Huracán disputó su primer partido en la máxima categoría del fútbol argentino: derrotó 4-2 a Ferro, como local. Newbery no estaba en las tribunas. Pero quedaría para siempre estampado en las camisetas, al lado del corazón.

Texto publicado por el autor del Blog en el libro "Huracán, 100 años", publicado por Clarín, en ocasión del Centenario del club.

Post publicado desde Montevideo, Uruguay.

viernes, noviembre 03, 2017

sábado, octubre 28, 2017

Golear, gustar, creer



Huracán 4 - Lanús 0

Datos:

Seis partidos sin derrotas en la Superliga; ocho en total.

Un gol recibido en los últimos ocho partidos (incluyendo la Copa Argentina).

Un 4-0 que no sucedía, en el ámbito local, desde 2015.

Un escenario:

Huracán termina su sábado como escolta de Boca.

El otro escenario:

No hay que olvidar la disputa prioritaria de los promedios. Crecimos. Hay que seguir creciendo. Para que fin de año nos encuentre celebrando la tranquilidad.

///

En definitiva, la goleada frente a este Lanús alternativo (juega el martes ante River, por las semifinales de la Libertadores) es un lujo en plena lucha. Un remanso. También resulta otra cosa. Un desafìo de cara a lo que viene, que se hace pregunta: ¿podemos pelear arriba?

Por ahora es tiempo de golear, de gustar y de creer.

Nada menos.


miércoles, octubre 25, 2017

La AFA tenía razón

Huracán de 1939, la inolvidable Aplanadora de Masantonio. El más campeón de los años veinte también ofrecía protagonismo y abrazaba la gloria en el umbral de los años cuarenta.

Con la fundación de la actual AFA en 1934, los clubes más importantes comenzaron a reclamar una participación en las decisiones proporcional a su relevancia. Hubo encuentros y discusiones durantes tres años. Hasta que en la reunión del Consejo Directivo de la AFA, el 5 de agosto de 1937, se dispuso establecer el voto proporcional. Estos eran los aspectos a considerar:

1) Tres votos para los clubes que tuvieran 20 años de participación consecutiva en los torneos oficiales de Primera División,  que hubieran sido campeones en 2 o más temporadas y que sumaran más de 15.000 socios.

2) Dos votos para los clubes con más de 10.000 socios y menos de 15.000, o el que no teniendo esa cifra, hubiera sido campeón de Primera y tuviera en la categoría una antigüedad no menor de 20 años.

3) Un voto para los que estén fuera de las consideraciones anteriores. 

Inicialmente, Racing (9 títulos y 27 temporadas), Boca (9 y 25), San Lorenzo (4 y 23), River (3 y 29) e Independiente (2 y 26) encajaron en el primer grupo. Y Huracán (4 y 24) quedó en el segundo lugar de privilegio, como el sexto equipo en cuestión. Le faltaban algunos socios apenas. Estudiantes (campeón en 1913) y Gimnasia (vencedor en 1929) aparecen también en el segundo escalón.

En la Memoria y Balance de la AFA de 1942 se modifica el cálculo de votos. Y Huracán es incluido en el primer grupo, el de los más grandes. Señala el Artículo 94 de la Normativa:  "En virtud de lo establecido en al artículo 13 de este Estatuto, quedan compredidos en el inciso a) del mismo los clubes. Atlanta, Banfield. Chacarita, Ferro, Lanús, Newell's, Platense y Central, con un voto cada uno; b) última parte, los clubes Estudiantes de La plata y Gimnasia y Esgrima de La Plata, con dos votos cada uno; y en el inciso c) los clubes: Boca, Huracán, Independiente, Racing, River y San Lorenzo, con tres votos cada uno". Este esquema se mantiene hasta los años cincuenta. Desde esa dècada, ya no hubo más votos privilegiados.
 

lunes, octubre 16, 2017

De seis puntos... O más



Olimpo 0-Huracán 2

Victoria clave. Una final. Decisiva a principio del recorrido. Relevante de cara al futuro.

Un triunfo que sirve para crecer en confianza, para alimentar el entusiasmo y, sobre todo, para alejarse de los competidores directos en la tabla de los promedios.

También puede ser otra cosa: el nacimiento de la posibilidad de pelear arriba.

No es poco.

martes, octubre 10, 2017

Cuando las paredes hablan


Ringo Bonavena y su saber popular, su impronta de guapo, su estirpe de Quemero de ley.

Ahí, en un mural. En el Parque de los Patricios de su corazón.

viernes, octubre 06, 2017

Una pena


Copa Argentina: Huracán 0 (1) - Vélez 0 (3)

Ya llegará el tiempo del análisis.

El dolor, por ahora, se cuenta callando. U omitiendo escribir...

viernes, septiembre 29, 2017

Dos equipos, un punto



Defensa y Justicia 0 - Huracán 0

El equipo que defiende, ofrece garantías. En los últimos cinco partidos disputados, Marcos Díaz tuvo el arco invicto en cuatro. Es un síntoma de lo que funciona bien.

El equipo que ataca, es una incógnita. A Huracán le está costando convertir. No hizo goles en los últimos dos encuentros. Pero hay algo peor: no se generan situaciones.

En el equipo que defiende, Marcos Díaz sigue siendo San Marcos; Santiago Salcedo se consolida como el mejor refuerzo y Martín Nervo vuelve a ser aquel central que mereció la cinta de capitán.

En el equipo que ataca, Ramón Abila no parece nuestro Wanchope (desperdició dos situaciones muy claras en los últimos dos partidos; goles que valían puntos); Fernando Coniglio lucha mucho, juega poco y define nada; Ignacio Pussetto ofrece oro y barro según el partido; Nicolás Solís no puede ser titular...

El equipo que defiende garantizó un punto en Florencio Varela.

El equipo que ataca merecía la derrota.

sábado, septiembre 23, 2017

Sumar, seguir, creer

Huracán 0 - Unión 0

Gustavo Alfaro llegó a Parque de los Patricios en un escenario complicado. Sabía que Huracán arrancaba la Superliga en la zona de descenso y que el último antecedente previo a su arribo era un dolor:ese 1-5 frente a Libertad de Paraguay, en el Palacio Ducó, por la Copa Sudamericana. Desde aquel fondo, se animó a una osadía: le dijo al presidente Alejandro Nadur que no llegaba al club a luchar por la permanencia. “Vengo a pelear arriba, por el campeonato, por cosas importantes”, expresó en público y en privado. Ahora, ya con el torneo en marcha y con la continuidad de la Copa Argentina, los números cuentan que consiguió algo importante: enderezó un barco al que muchos veían parecido al Titanic.

Desde que se sumaron los últimos refuerzos que pidió (Nazareno Solís y Nicolás Silva; luego de que se cayera el traspaso de Abel Aguilar, del Deportivo Cali), Huracán ganó tres de los cuatro partidos que disputó, empató el de ayer y apenas recibió un gol. Aquel equipo roto ya no está. Se transformó en lo que es ahora: un equipo bravo, intenso, incómodo. No le sobra brillo, es cierto. Pero luce dispuesto a protagonizar el partido y a rasparse en nombre de recuperar cada pelota.

Corresponde decirlo: frente a Unión no jugó bien. Careció de profundidad, llegó poco. Sin embargo, a pesar de eso, se mostró sólido y hasta pudo haberlo ganado. No le alcanzó. Fallaron los que venían jugando entre bien y muy bien, los más desequilibrantes, los de arriba.

Wanchope Abila -el mejor delantero de Huracán en las últimas tres décadas; garantía de un gol cada dos partidos- tuvo la situación más clara de todo el partido. Solo frente a un Nereo Fernández casi vencido, cabeceó apenas desviado, al costado del palo derecho del arquero de Unión. Iban 16 minutos del primer tiempo. Justo él -el nueve, el de los goles importantes, el superhéroe de La Quema- desperdició lo que pudo haber sido un quiebre en el partido.

Por si hacía falta más, Unión volvió a demostrar que más allá de los nombres es un equipo capaz de lidiar contra cualquier rival. Es ordenado, sabe a qué juega y cómo debe llevar adelante su plan. Yesa impronta colectiva le permite tolerar rendimientos individuales flojos sin mucho costo. Las estadísticas lo avalan:está invicto, suma 8 puntos de 12 en la Superliga; sigue con vida y con expectativas grandes en la Copa Argentina.

En cualquier caso, entre los dos construyeron un partido feo. Quiso más Huracán, siempre. Pero no le encontró la vuelta. Unión apostó al error ajeno. Y eso, en el ámbito defensivo, no aconteció. Por eso, además del gol, hubo otra ausencia en la tarde del Ducó:la de las llegadas a fondo. Apenas un par de excepciones, al margen de la de Wanchope: un cabezazo de Claudio Aquino y una definición imprecisa de Saúl Salcedo.

El resto del partido fue una celebración del triunfo de las defensas y de los mediocampistas de marca. Con los destellos de Patricio Toranzo -otra vez ovacionado- como el único ofrecimiento de belleza. Poco, demasiado poco, para las expectativas que venían generando. También lógico para dos equipos que no les gusta perder ni a la bolita. O eso parece...
Texto publicado por el fundador del Blog, en Clarín

martes, septiembre 19, 2017

Partido a partido, por más...



Gustavo Alfaro, tras la victoria frente a Gimnasia, en La Plata. Prudencia, calma. También entusiasmo.

lunes, septiembre 18, 2017

Así, Huracán



Gimnasia 1 - Huracán 3

Necesario. Histórico. Relevante. Sintomático.

Las cuatro palabras cuentan la victoria en La Plata.

Primero, porque suma mucho para la doble pelea: la de abajo (con los promedios) y la de arriba (con la expectativa de pelear por la Estrella Catorce).

Segundo, porque se ganó en el Bosque por primera vez desde el verano de 1986. Sí, más de tres décadas.

Tercero, porque se trata de la tercera victorias consecutiva. Y así consolida la mejoría y el ánimo.

Cuarto, también fundamental: porque el equipo ofrece rendimiento y -salvo imponderables- comienza a salir de memoria.

No es poco. Seguro que no.

lunes, septiembre 11, 2017

Pato + 10



Huracán 1 - Newell's 0

Tres puntos de platino, imprescindibles. Conseguidos con argumentos conocidos que parecen nuevos:

1) La capacidad para mantener el arco en cero (ya con Marcos Díaz definitivamente "de regreso").

2) Con la impronta luchadora reaparecida, intacta.

3) Sobre todo, con un Toranzo que mereció esa ovación con la que el Palacio le rindió tributo. Que queda claro: jugando asì, es Pato + 10.

Apenas eso. Todo eso.

domingo, septiembre 10, 2017

La camiseta, homenaje al Ducó


En el debut de Huracán en su estadio, por la Superliga frente a Newell's, habrá una camiseta especial para la ocasión: se trata de un homenaje al Palacio Ducó, que esta semana cumplió 70 años.

Los detalles:
En la Web Oficial.

viernes, septiembre 08, 2017

Manzi, el Palacio y nosotros


Por Homero Manzi*
Los arqueólogos se empeñan en hacer la cuenta exacta de las ciudades superpuestas a lo largo de sucesivas civilizaciones. Ayer, sentados en las butacas de “Huracán”, sin querer, hacíamos nuestra arqueología sentimental, superponiendo en el recuerdo las distintas canchas del club del Parque de los Patricios, que nació bajo el símbolo de aquel globo ausente –que llorará todo Buenos Aires- y que tuvo como presidente honorario a Jorge Newbery, el príncipe de los deportes argentinos, aquel de la sonrisa triste y la muerte gloriosa.

Es que habían pasado muchos años sobre nuestras vidas. Ya no estamos con “Tuco”, el extraño vagabundo del conventillo de la calle Garay, mirando “medio partido” desde las montañitas de Chiclana. Ya no corría sobre la líneas lateral de la cancha el “Ruso Chavin·, con el pañuelo colgando del bolsillo trasero de su largo pantalón azul.

Y el “Negro Laguna”, mañero y limpio al mismo tiempo, y “Ginebra”, el ídolo de la calle Rioja, “Iriarte”, “Basaldene”, “Carabelli”, “Marquez”, “Soulas” y “Martinez” (Pedrito Martinez) tampoco andaban sobre el pasto.

Comprendimos que habían pasado muchos años sobre nosotros y sobre los demás, y que, en su curso, el escenario y los actores se habían transformado. Claro, algo había quedado como antaño, y eran el corazón indomable de un “once” que empuja como si fuera el de siempre, y el globo simbólico que para jerarquizarse puede apelar a la tradición deportiva mezclada a la ciudad de 1910, que subía a las azoteas bajas para ver pasar sobre los molinos y las chimeneas los inflados aparatos de “Newbery y el Sargento Romero”.

También estaba sobre la cancha –otorgando con su presencia serena categoría de seguridad, el “Cachorro Alberti”. Porque hace mucho, cuando en lugar de las tribunas actuales apenas si existía una casilla de madera, ya jugaba un “Alberti”, que desde la misma línea lucia el arte del rechazo infalible y rotundo. Y también estarían sobre las tribunas, mezclados a la multitud, los muchachos de “Danel”, de “Metan”, de “Prudan”, de “Casacuberta”, de “Gallegos”, de “Cabot” –famosas cortadas del Sur- y sobre cuyas piedras sin tranvías se levantaron escuelas primarias de football ¡ con pelotas de veinte… !

Estaban allí. Yo los he visto otra vez como hace muchos años, inflando el globito con todos los pulmones y festejando la victoria con las gorras al aire y ocupando orgullosos las gradas de cemento.

La historia de los barrios porteños esta escrita, sin duda alguna, en los libros de acta de los clubes de barrio. Huracán es casi la historia misma del Parque de los Patricios. Alrededor de su nombre Pampero, giran los recuerdos del barrio sur. Al globo rojo sobre campo blanco –heráldica suburbana- están adheridas las cosas del barrio, y los cafetines del barrio, y los baldíos del barrio…con melancólicas suturas.

¿Es que el Café Benigno, desde cuyo palco molía tangos el bandoneón de “Arturo las Vieja”, y en cuya pizarra de billar se colocaba el resultado de los partidos de primera cuando no había radio ni sextas ediciones… no formaba parte de la historia de Huracán…?

¿Es que el Colegio Luppi, aquel que fundara Colombo Leoni, y en cuyos recreos del lunes se comentaban los goles y las jugadas del domingo… no era un vivero de jugadores y simpatizantes de Huracán…?

¿Es que el “Cine Ruso” – “El del Capuchino” – y “La Esclava” y “El Americano” y “La Tipográfica”, no estaban ligados a los mismos recuerdos…? ¡Sì…!

Todos esos lugares y la “Quinta de Pancho Moreno”, y cada una de las esquinas del Parque, están estampados en las paginas del club, que de tan modesto recibiera el mote de “Mate Cocido”, pues en lugar del te habitual obsequiaba con la criolla infusión a sus rivales, y que hoy, al correr de los años, es dueño de una sede lujosa y del primer estadio sudamericano.

*Texto publicado en el diario Crítica, en septiembre de 1947. Fragmento.

jueves, septiembre 07, 2017

Siete décadas, orgullo de La Quema


Esa caminata desde Caseros -por Luna o por Colonia- forma parte de los ritos de cada quemero de ley. Lo saben todos los feligreses del Ducó:allí al final del recorrido en la Avenida Alcorta espera -puro cemento, puro orgullo- el Palacio. Ese que acompaña alegrías y tristezas de Huracán; el que cobijó a Maradona y a Pelé como rivales; el que le ofreció escenario al Equipo de los Sueños del 73 y a tantas pesadillas que derivaron en descensos de tiempos no tan lejanos. También el que Hollywood reconoció a través de la película El secreto de sus ojos, ganadora del Oscar, en 2010.

El estreno del Ducó sucedió hace 70 años, justo hoy. El encuentro fundacional fue ante Boca, el archirrival de la década del 20, de la que ambos habían sido los más campeones. A diferencia del mandato de la historia del viejo duelo, fue victoria para el equipo de Parque de los Patricios por 4 a 3, por la vigésima fecha. Heraldo Ferreyro convirtió el primer tanto. Una curiosidad al respecto: fue su único gol en los 16 encuentros que disputó durante la temporada con Huracán. Juan Carlos Salvini fue el gran protagonista:marcó el primer hattrick en la historia del Ducó.

La tapa de la revista El Gráfico de aquella semana exhibe en su portada la presentación de los dos equipos, con la tribuna Miravé repleta: había clima de fiesta y de final.

Huracán ya había dejado atrás su estadio de madera, que estuvo en Alcorta y Luna desde el 17 de agosto de 1924 hasta el 22 de noviembre de 1942. En este 1947, en el mismo lugar, comenzaba una nueva era...

Los terrenos fueron adquiridos definitivamente el 23 de abril de 1939 tras la obtención de un crédito del Gobierno Nacional por $ 700.000. El 26 de octubre de 1941 se colocó la piedra fundamental. Más tarde, un nuevo crédito de $ 1.553.472 permitió que el 10 de agosto de 1943 se iniciara la construcción de las tribunas.

También en ese estadio flamante, Huracán se dio un pequeño lujo esta temporada: le ganó 3-2 al campeón River, que contaba -entre otros- con Alfredo Di Stéfano, Angel Labruna y Félix Loustau.

Ese mismo 1947 fue un año de despedidas. Tres jugadores emblemáticos jugaron su último partido para Huracán: Jorge Alberti, el futbolista con más presencias en la historia del club (393 partidos); Bruno Barrienuevo, el arquero que más jugó (253 encuentros); y Delfín Unzué, quien llegó a los 157 encuentros y 42 goles. Era el fin de una era. Y el principio de otra. La del Ducó.

Texto publicado por el fundador del Blog en Clarín.

sábado, septiembre 02, 2017

Dos partidos, dos goles...



Wanchope Abila está de regreso. Y se nota. Dos partidos, dos goles, siempre desequilibrio en campo ajeno.

Va por más. Y lo dice.

viernes, septiembre 01, 2017

Viva la Copa



Copa Argentina: Huracán 1-Colón 0, en el Diego Maradona

A Huracán, parece, le sienta bien esta competición. Luce copero, como grita su gente desde la tribuna principal del Diego Maradona, en La Paternal. Con el 1-0 frente a Colón pasó de ronda en la Copa Argentina y resucitó respecto de sus derrotas recientes y de su pésimo registro frente a Los Sabaleros en tiempos cercanos. La lectura es inequìvoca: se trata de un buen modo de darle impulso al ciclo naciente de Gustavo Alfaro a cargo del Globo de Newbery. Nada más. Nada menos.

Queda una impresión: la Copa Argentina encanta y seduce. Lo sabían los dos, por experiencia. A cinco partidos les quedaba el trofeo, la posibilidad de jugar la Libertadores y la Supercopa. Por eso, no hubo casualidad: Huracán y Colón ofrecieron lo mejor que tenían a disposición.

Corresponde decirlo. Lo jugaron como lo que era: un encuentro decisivo. De esos que pueden marcar rumbos. Para el equipo, para el entrenador, para los protagonistas centrales de cada equipo.

El primer tiempo fue una demostración de que se conocían en detalle. De que el que se equivocaba perdía. Eduardo Domínguez, el entrenador de Colón, no es otro que el capitán que levantó los últimos dos trofeos de Huracán ni el entrenador que accedió a la final de la Copa Sudamericana. Actuó en consecuencia. sabía que debía anular a Ramón Abila, ese Wanchope que lo impulsó en sus mejores días recientes. Lo logró por momentos. Pero cuando el nueve de Huracán encontró resquicio, Colón sufrió. Le dolió. Pero todo en el contexto de un partido muy parejo.

Hubo dos rasgos en el comienzo: Colón manejó mejor la pelota; Huracán fue más vertical y se asomó al gol. Pero poco. Poco de los dos. La prioridad compartida fue otra: limitar la ofensiva ajena, garantizar el cero.

El segundo tiempo no ofreció variantes en ese sentido. Colón y Huracán se dividieron casi todo. La pelota, los espacios, las aproximaciones (que poco se parecieron a llegadas a fondo). Nadie quiso arriesgar. Se miraron, se midieron, se observaron parecidos de tamaño. Como en una pelea de boxeo en la que los dos saben que se van de dirimir por puntos. O por detalles.

Y entonces, cuando quedaba un cuarto de hora, apareció Ignacio Pussetto por la derecha, encaró, generó un penal (clara mano de Guillermo Ortiz). Fue Wanchope. Miró, le dijo a Romero Gamarra que lo dejara. Y se hizo cargo. Convirtió. Estableció esa diferencia. Después de perder durante varias prácticas contra Marcos Díaz, aprendió. Fuerte, a la izquierda, sin vuelta. Uno a cero.

Lo que siguió fue un partido lógico: Colón yendo; Huracán tratando de resolver en defensa. Y el desenlace brindó lo mejor del equipo de Alfaro: esa capacidad para que el cero sea una garantía. No es poco, incluso más allá de la alegría de seguir en camino.

Texto publicado por el fundador del Blog, en Clarín.

sábado, agosto 26, 2017

Por debajo de la expectativa



Independiente 3 - Huracán 1

Un dolor. Un golpe. Muy por debajo de la expectativa.

La sensación quita las ganas de escribir.

viernes, agosto 25, 2017

Luchar en el barro en busca del oro


En La Quemita, ahí en el Sur de Buenos Aires, una escena sucede:un Huracán roto comienza a reconstruirse. La tabla de promedios cuenta que el equipo comienza en la cornisa de esa maldición. Apenas hay cuatro equipos detrás, incluidos los dos ascendidos, Argentinos y Chacarita.

El pasado reciente también cuenta una incomodidad: en la última temporada, el Globo se salvó del descenso en la úlima fecha, con ese cero feo y compartido con Belgrano de Córdoba, en el Palacio Ducó. Desde aquel desahogo a este instante de nacimiento de una nueva campaña pasaron varias cosas relevantes: una eliminación penosa en la Sudamericana (con ese 7-1 en el global frente a Libertad de Asunción), un puñado de refuerzos y la llegada de Ramón Wanchope Abila por seis meses para devolverle al equipo aquella magia y aquellos goles de los días felices.

“Si me llamaban para garantizar la permanencia no venía”, le dijo el nuevo entrenador Gustavo Alfaro al presidente Alejando Nadur en el primer contacto que mantuvieron. “Llego a un club grande y la idea es honrar esa historia de pelear arriba”, contó Alfaro en su primera exposición pública a cargo de Huracán.

Armó un equipo a su modo y manera: la solidez defensiva como mandato prioritario, el 4-4-2 como esquema inaugural, la constancia como valor innegociable al momento de ofrecerse en nombre de lo colectivo. Convenció a dos históricos que saben de qué se trata levantar trofeos: Marcos Díaz -emblema de todos los tiempos- y Martín Nervo, recuperado capitán en el que Alfaro confía.

Los amistosos relevan buenos resultados, la actuación del equipo crece -según cuentan desde adentro los que se abrigan para ver las prácticas en el Campo de Deportes Jorge Newbery- y la presencia del dúo de ataque Coniglio-Wanchope represente un entusiasmo que late desde el primero de los suspiros, desde el debut frente a Independiente, en el Libertadores de América.

Texto publicado por el fundador del Blog, en Clarín.

jueves, agosto 24, 2017

Palabras para lo que viene



Marcos Díaz y Gustavo Alfaro, emblema y entrenador, de cara a lo que viene. Estamos en marcha.

miércoles, agosto 23, 2017

miércoles, agosto 09, 2017

Wancho, seguiremos gritando



Los últimos goles y los mejores goles de Wanchope Abila, una invitación para seguir gritando. Por lo que viene...

martes, agosto 01, 2017

Ahora, a volver



Copa Sudamericana: Libertad 2-Huracán 0

Fue el peor final para un ciclo muy valioso en el ámbito internacional. Huracán participó en cuatro competiciones continentales en los ùltimos tres años. Fue, en ese lapso, el club argentino con más presencia en torneos de la Conmebol (después de River). De hecho, es el último finalista que ofreció la AFA.

Huracán tuvo un 2015 memorable en Sudamérica. Fue el equipo con mejor registro de la Conmebol (una derrota en 18 partidos; "Equipo del Año"), mantuvo el Palacio Ducó invicto, fue subcampeón de la Sudamericana sin perder ni una vez (más allá de los penales ante Santa Fe) y se clasificó a la Libertadores 2016. 

Además, en el Ranking Mundial de Clubes se ubicó Top 4 entre los argentinos y Top 10 de América; y también 59 escalones por delante de San Lorenzo.

Ya más tarde, en el siguiente semestre, se consagró como el mejor equipo argentino a nivel internacional en la temporada 15/16. Un detalle que merecerá aplausos para siempre. 

Este breve recorrido por la Sudamericana 2017, con dos derrotas (y este global de 1-7 ante el campeón de Paraguay), es el peor cierre. Debe resultar también un impulso para el objetivo inmediato: volver a competir en el continente. 

viernes, julio 14, 2017

Alfaro, día 1



Comienza el ciclo de Gustavo Alfaro en Huracán. Primer entrenamiento. Primeras palabras.

También, primera impresión: sabe adónde llegó; comprende de qué se trata.

martes, julio 11, 2017

Razones de un papelón



Copa Sudamericana: Huracán 1 - Libertad 5

Ese final -con silbidos, con insultos, con rechazos- es una consecuencia que no tiene nada de casualidad. Es la bronca y el desencanto de todos los hinchas que desafiaron al frío, bajo el cielo del Ducó. Es también un dolor. Huracán acaba de perder 5-1 frente a Libertad de Paraguay, por la segunda fase de la Copa Sudamericana y el final del partido se parece también al final de un ciclo, al cierre de un tiempo en el que Huracán se animaba a protagonizar en el ámbito internacional (esta es su cuarta participación en el continente en los últimos tres años) y hasta abrazar la gloria de dos títulos (la Copa Argentina, en 2014; y la Supercopa, en 2015). Ya no quedan ni las cenizas de esa suerte de espasmódico paraíso.

Los errores sucesivos en los últimos mercados de pases derivaron en el papelón de anoche. La conducción del club -con Alejandro Nadur a la cabeza- se equivocó en casi todo desde junio del año pasado. Se fue Ramón Wanchope Abila -garantía de un gol cada dos partidos- y comenzaron los desaciertos. Uno tras otro. Primero, a Eduardo Domínguez le prometieron un centrodelantero de jerarquía que nunca llegó. El técnico, en consecuencia, decidió irse. Los refuerzos nunca rindieron a la altura de sus reemplazados. El paso siguiente fue contratar a Ricardo Caruso Lombardi. Un fracaso en los números y en el campo de juego: 5 puntos sobre 24 posibles. Luego llegó Juan Azconzábal. Se hizo cargo de la dificultad. Heredó problemas. Salvó al equipo del descenso en la última fecha. Lo echaron a los pocos días. Justo antes de esta cita frente al campeón de Paraguay -equipo bravo, convencido- se tuvo que hacer cargo el que siempre se hace cargo en la emergencia, Néstor Apuzzo. Siete interinatos, dos títulos, un ascenso a ritmo de vértigo. Pero esta vez no hubo milagro...

Oscar Tacuara Cardozo sigue siendo un delantero de jerarquía a los 34 años. Es aquel que pudo haber cambiado la historia del Mundial 2010: en los cuartos de final, frente a España, desperdició un penal que podría haber significado la clasificación para el Paraguay de Gerardo Martino. Ahora, lo contrató Libertad. Es su Wanchope. Todo lo que toca lo transforma en peligro. Lo demostró ayer ante un par de centrales de Huracán que no estuvieron a su altura (no sólo por esos 193 centímetros del ex atacante de Newell’s): el capitán Martín Nervo jugó su peor partido en el club; Juan Vivas tuvo un debut traumático, tras destacarse en la Reserva. Tacuara hizo los dos primeros goles (el primero, un cabezazo; el segundo, una maniobra de nueve astuto), los que marcaron el rumbo del partido.

Santiago Salcedo -otro conocido del fútbol argentino- aportó otros dos tantos. Uno, tras una pifia inadmisible de Nervo. El otro, de penal. SaSa - como le dicen- tranquilamente podría haber estado en la lista de posibles reemplazantes de Abila. No estuvo. Llegaron apuestas que fallaron. Sirve un dato: por torneos locales, en la última campaña, ningún futbolista marcó más de tres goles.

El desarrollo no fue más que la demostración de los errores en las decisiones: la goleada se construyó, sobre todo, en las áreas. Allí donde Huracán no para de extrañar a Wanchope. Allí donde no atajará más Marcos Díaz, ese arquero que marcó esta época con su rol decisivo (45% de vallas invictas, especialista implacable en penales y figura con arco en cero en cada final).

Ahora, ya no hay margen de error. Lo comprobó el nuevo técnico, Gustavo Alfaro, desde uno de los palcos de la platea Alcorta. Se hará cargo de un equipo que comenzará la temporada 17/18 en zona de descenso. Al frente de un plantel desmembrado, roto, golpeado. Deben llegar refuerzos que le den impulso. Lo saben en la sede de la avenida Caseros: nada de lo bueno que esta conducción hizo en lo institucional y en lo económico será valorado si el descenso golpea de nuevo en la puerta. Y en el alma.

Texto publicado por el fundador del Blog en Clarín.

domingo, julio 09, 2017

Después de Marcos...



Juan Manuel García será el arquero que reemplace a Marcos Díaz. Al menos por ahora, en esta inminente cita frente a Libertad, por la Copa Sudamericana. Tiene 29 años, mide 1,90, se formó en Rosario Central, pasó por Gimnasia La Plata, llega desde Antofagasta. Atajó 13 partidos en el último semestre y mantuvo la valla invicta en cinco. Llega con el aval de Gustavo Alfaro, el nuevo entrenador.
El arquero rosarino llega a préstamo por una temporada con opción para comprarle el 50% del pase.
Arriba y abajo, dos videos con varias de sus mejores actuaciones.




sábado, julio 08, 2017

Fin de un ciclo, principio de la leyenda


Son días traumáticos en la sede de la Avenida Caseros. De definiciones -en cuanto al mercado de pases- y de tensiones respecto de la ya agrietada relación entre algunos de los principales integrantes del plantel y el presidente del club, Alejandro Nadur, quien acaba de iniciar su tercer mandato en Huracán. La sensación es inequívoca: se adivina en el ambiente la sensación de un fin de ciclo. Y hay una situación que resulta emblemática: la inminente salida de Marcos Díaz, figura y referente de los últimos dos títulos del club (la Copa Argentina en 2014 y la Supercopa en 2015).

“Estoy agradecido eternamente a la dirigencia y a los entrenadores que tuve. Es el momento indicado para irme. No me siento bien, ni física ni mentalmente. Y al club no le sirve esto”, expresó Díaz, quien el martes no atajará frente a Libertad de Paraguay, en el Palacio Ducó, por la segunda fase de la Copa Sudamericana. Todo indica que el encuentro frente a Belgrano de la semana pasada (0-0, de local) fue el último de su paso por el club de Parque de los Patricios. Se trata de la salida del arquero más influyente de la historia del club, según sostienen quienes mucho conocen de los 109 años de vida de esta institución.

Se va por varias razones. La principal, más allá de sus palabras:está peleado -ya sin arreglo- con Nadur. La segunda: a consecuencia de eso, le pasó el síndrome Bielsa, se quedó sin energía. “No puedo ofrecer lo mejor y atajar en estas condiciones sería defraudar a la gente que tanto me dio y que me cambió la vida; a mis compañeros y al cuerpo técnico”, señaló ayer, desde La Quemita.

San Marcos -como le dicen los hinchas- tiene 31 años y su contrato se extiende hasta fines de 2018. Sin embargo, los dirigentes están dispuestos a transferirlo. Su cláusula de rescisión es de tres millones de dólares. Pero todo indica que ese monto se negociará. Racing aparece como el primero en la lista de interesados. Nadur, además, indicó que en los próximos días “llegará una buena oferta por él”. Pero no ofreció detalles.

No se trata del primer conflicto del titular del club con integrantes del plantel. Y se sabe desde hace varios meses por los rincones de la sede:a Díaz lo tenía señalado como uno de los responsables de esa relación tirante. No es el único:al capitán Martín Nervo, también con contrato vigente, también lo tiene apuntado. El de Nadur es un caso curioso. A pesar de ganar las elecciones (por tercera vez) con el 65% de los votos, no hay socio que no le reclame dos cosas: su manejo personalista de la institución y sus clarísimos errores en los últimos dos mercados de pases.

Nadur ya eligió reemplazante: se trata de Manuel García (1,90 metro; formado en Central, llegado de Antofagasta). Debutará el martes, casi sin entrenamientos encima. César Rigamonti será la alternativa.

La salida del King Kong de La Quema es también el cierre de un tiempo marcado por sus actuaciones estupendas. Atajó 144 partidos, le convirtieron 125 goles, mantuvo el arco en cero casi en la mitad de las ocasiones. Y en las finales fue colosal: disputó cuatro y no recibió goles en esos 390 minutos. Los penales contra Central (en el encuentro decisivo de la Copa Argentina) y las atajadas decisivas contra River (en la Supercopa) quedarán guardadas para siempre entre los mejores recuerdos. Por él, Huracán pudo abrazar a la Estrella Doce y a la Estrella Trece. Y llegar a su primera final continental. Todo eso.

Texto publicado por el fundador del Blog en Clarín.

martes, julio 04, 2017

Días de vértigos y de traumas

Gustavo Alfaro, el nuevo entrenador de Huracán.

No hay un rato de paz en Huracán. Una semana después de la garantía de Primera (con el 0-0 frente a Belgrano, en el Palacio Ducó) y una semana antes del partido de ida de la segunda fase de la Copa Sudamericana, el plantel se quedó sin técnico. Alejandro Nadur tomó la decisión de echarlo. “Era el momento de hacerlo”, explicó el presidente quien hoy asumirá su tercer mandato al frente del Globo de Newbery, del que se hizo cargo en 2011. Su frase, ofrecida de apuro en el mediodía de La Quemita, pone fin a un ciclo que duró menos de lo que el contrato indicaba (hasta diciembre) y cuyos números no fueron buenos: cinco victorias, siete empates y siete derrotas.

Ahora, hay un candidato cantado: se trata de Gustavo Alfaro, quien está regresando desde Rusia, donde comentó la Copa de las Confederaciones para la Cadena Caracol, de Colombia. Ya está todo acordado. Falta la firma. De todos modos, su ciclo no comenzará el martes. En el encuentro frente a Libertad de Paraguay, el técnico volverá a ser Néstor Apuzzo, el mejor interino de la historia, campeón de la Copa Argentina y de la Supercopa con Huracán.

Había otros dos candidatos, propuestos por un asesor externo del presidente: Omar De Felippe y Frank Kudelka. El primero respeta su trabajo en Vélez. El segundo no se lleva bien con Nadur desde aquella salida traumática en 2014.

La conducción del club dijo que la decisión de la salida fue “por cuestiones futbolísticas”. Quienes conocen en detalle la dinámica de la sede de la Avenida Caseros cuentan que hubo otras razones. Azconzábal, según le avisó el presidente, cobrará la totalidad de su contrato.

No fue un día tranquilo en los barrios del Sur. Azconzábal se manifestó sorprendido por la decisión. “Estoy sorprendido por cómo se desarrollaron estos hechos recientes. Vino el presidente y me mostró una carta documento que nos iba a mandar despidiéndonos. No se habló más nada. Desprolijo. En los últimos días se dijo de jerarquizar al plantel y potenciar a un equipo que quizás en el último año no había evolucionado. Incluso, pusimos nombres sobre la mesa. Llegamos en una situación complicada y cumplimos los tres objetivos:pasar en la Copa Argentina y en la Sudamericana y la permanencia en Primera”, explicó. Lucía disgustado.

Texto publicado por el fundador del Blog en Clarín.

lunes, junio 26, 2017

A demostrar que somos de Primera

 

Huracán 0-Belgrano 0

El punto sirvió para lo imprescindible: seguir en la A.

El desenlace de la temporada demostró otra cosa: hay que empezar de nuevo. A demostrar que el equipo es de Primera. Que no se trata de un par de victorias espasmódicas, que hay que seguir, que hay que meter en cada partido como lo que es: una final creciente, un día decisivo.

Lo peor ya pasó.

Llegó la hora de devolverle al contorno tanto respaldo.

Ya.

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Actualidad:
El triunfo de Alejandro Nadur en las elecciones, en Olé.

jueves, junio 22, 2017

Deportivo Angustia



Lanús 2-Huracán 0

Sin necesidad, otra vez a padecer hasta el último de los suspiros.

Se trata de un rasgo de este tiempo: Huracán es una lucha.

A seguir luchando en Deportivo Angustia.

viernes, junio 16, 2017

Tres puntos, un desahogo

Huracán 1-Unión 0
Comienza a garuar bajo el cielo de Parque de los Patricios. Al partido le queda casi nada en términos de tiempo y mucho en cuanto a tantas ansiedades contenidas en la Bonavena, la Alcorta y la Miravé. Huracán va ganando uno a cero. Llega el último de los centros y Marcos Díaz -arquero decisivo de los días más felices y recientes del Globo de Newbery- se queda con la pelota. El grito nace de nuevo, unánime. Es un desahogo. Es una certeza: con poco, Huracán sella su victoria ante Unión y, por un rato, se desenreda de las incomodidades que el fantasma de su quinto descenso le ofrecían en la antesala de este encuentro clave. Ahora, por ejemplo, ya hay dos puestos menos por completar: descendieron Sarmiento y Atlético de Rafaela.

Antes de esa escena final, de ese ratito feliz para tantos quemeros disfónicos en la noche del viernes, hubo un partido feo, con escasas llegadas, con imprecisiones, con roces repetidos, con un árbitro (Juan Pablo Pompei) dirigiendo desde lejos. Ycon dos equipos cuyas necesidades no se parecían en casi nada: para Huracán, como decían en el palco, era “la final del mundo o algo así”; para Unión era un partido más sin consecuencias graves en su futuro inmediato. Y en función de eso, pareció, jugaron. El equipo de Juan Manuel Azconzábal lo vivió de tal modo:desde el contorno y desde adentro. En cada pelota, sensación de encuentro decisivo. Para bien, por la intensidad. Para mal, también, por cierto nerviosismo que le impidió liquidar el encuentro antes.

Unión no fue muy distinto de lo flojo que venía mostrando en este 2017 (dos victorias en 14 partidos). Huracán tampoco deshizo esa sensación de equipo vulnerable que lo puso otra vez en la cornisa de la permanencia. La diferencia, como en muchos de estos partidos parejos, estuvo en los detalles. En ese Kaku Romero Gamarra capaz de transformar un rebote en un golazo y en ese Marcos Díaz capaz de evitar empates rivales o derrotas con un par de manotazos de superhéroe. Ellos, los dos jugadores más influyentes de Huracán en la temporada, fueron las figuras. Los dos protagonistas destacados. Destellos en un partido sin brillos.

De todos modos, la lucha para Huracán continúa. La victoria fue un respiro. Pero quedan dos fechas -s+i, dos finales- y la necesidad de seguir rescatando puntos. También de mirar resultados ajenos. Esa molestia de la que todavía no se deshizo.

Se verá...

Texto publicado por el fundador del Blog en Clarín.

lunes, junio 05, 2017

"El penal fue determinante"



Las quejas de Juan Manuel Azconzábal, tras la polémica derrota ante Olimpo, en Bahía Blanca. Con razón.

Más:
"Que no nos caguen más", la bronca de Marcos Díaz. En Olé.
¿Hay mano negra? En Olé.

domingo, junio 04, 2017

Resumen de un dolor



Olimpo 3-Huracán 1

Pase y vea: así lo volvieron a perjudicar a Huracán. Y eso duele. Incluso más allá del juego escaso.

Pase y vea: nos volvimos a empantanar y a complicar con los promedios.

Hay tiempo. Poco.

jueves, junio 01, 2017

La voz del milagro



Alejandro Romero Gamarra, nuestro Kaku de La Quema, otra vez decisivo. Cada día mejor.

miércoles, mayo 31, 2017

Breve crónica de un milagro


De repente, un milagro sucede. Un chico que iba en bicicleta a La Quemita le pega de zurda al último de los remates que la noche del Palacio Ducó concede. Alejandro Romero Gamarra, ese pibe que sonríe siempre, es el dueño de la última de las jugadas. Patea y es gol. La consecuencia no es otra cosa que una victoria imposible. Huracán, después de perder por tres goles en territorio venezolano, le gana 4-0 a Deportivo Anzoátegui. Y accede a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana.

Lo que la historia contaba como un detalle imposible, bajo el cielo del Ducó, se transforma en una realidad que ahora abrazan los números. Huracán lo hizo. En la platea Alcorta, algunos osados señalan: "Estas remontadas son cosa de la Champions League". Quizá tengan razón.

Es cierto que hubo un partido antes, aquel 0-3 que mucho se parecía a una definición. Pero el incómodo viaje del Anzoátogui y el convencimiento de un equipo pensado para jugar finales condicionó la serie. Huracán creyó. Anzoátegui dudó.Y el cuatro a cero, no es otra cosa que la celebración de un equipo que se anima a todo.

Corresponde decirlo: el principal vencedor de esta serie es Juan Manuel Azconzábal, el técnico de Huracán. Armó un equipo para atacar por todos los rincones. Un detalle que parece absurdo y terminó siendo decisivo: Lucas Chacana arrancó de lateral derecho. Y desde ese lugar hizo daño, le provocó al rival la sensación de que no era fácil jugar en ese territorio. Un extremo de lateral. Un mensaje.

Hubo tres goles antes de ese tiro de Kaku. En el primero, Diego Mendoza la empujó después de que un rival merecía la roja; en el segundo, Norberto Briasco apareció como en sus mejores días; en el tercero, Cuomo -pibe de La Quemita; debutante como titular- la clavó en un ángulo.

En el recorrido de todos esos goles sucedió un partido en el que Huracán se mostró como lo que era: un equipo con voluntad de protagonizar en el continente y de llegar al Mundial de Clubes de la FIFA. Aquella final perdida en Bogotá no resulta otra cosa que un impulso.

Del 3-0 al gol que definió la serie sucedió algo relevante: Huracán sintió que podía; Anzoátegui se convenció de que el rival era mejor. En ese espejo se miraron los dos. Y los penales parecían el curioso desenlace de una serie muy rara. Pero no. Apareció Kaku. Y Huracán sigue.

"No era imposible", repitió Azconzábal, en la conferencia de prensa. Ahora, la Sudamericana sigue siendo parte de los objetivos de Huracán. Como la permanencia (con esa final del domingo ante Olimpo) y como la Copa Argentina. El Vasco, técnico bravo, lo sabe.

Texto publicado por el fundador del Blog en Clarín.

Tremendo milagro, Huracán



Un milagro. Todo nuestro.

lunes, mayo 29, 2017

"Lo de Anzoátegui no es imposible"



Juan Manuel Azconzábal, en el después del empate contra Boca. También, con la cabeza puesta en la revancha de la Copa Sudamericana ante Deportivo Anzoátegui, en el Palacio Ducó. Hay que remontar el 3-0 de la ida en Venezuela. El entrenador dice que no es imposible...

domingo, mayo 28, 2017

Detalles de una noche feliz



Huracán-Boca, clima de clásico, de partido grande. En la mirada del programa Paso a Paso.

sábado, mayo 27, 2017

Esa canción desesperada



Por Eladio Mases
El canto contra Boca, ese rival -viejo Superclásico de la Asociación- que tantos dolores nos causó. Desde aquella histórica cuádruple final del 23 hasta tantas rachas negativas, pasando por aquel partido decisivo del 76, que costó otro título, y por tantos golpes incluso en tiempos recientes. Por eso, desde esa sensación se entiende esta canción desesperada. "Me parece que Boca no sale / Porque el Globo / Porque el Globo lo cagó". Pase lo que pase con el torneo, esa fue la impresión en ese instante en el que los vencidos castigamos a nuestro verdugo.

Antes del grito



Huracán 1-Boca 1

Esa escena final -ese gol que le pone más suspenso a la resolución del campeonato- terminó siendo el retrato de las consecuencias. Visto con los ojos de Huracán: un gol valioso para consolidar su continuidad en Primera. Visto con los ojos de Boca:una preocupación por el resultado que le permite a River quedar a tiro y una preocupación incluso mayor a consecuencia de su juego escaso.

Más allá del 1-1, el desarrollo dejó una sensación clara: Huracán -necesitado en la lucha por la permanencia- no fue menos que Boca -puntero de punta a punta- en casi ningún tramo. Yeso no habla maravillas del equipo de Juan Manuel Azconzábal, pone bajo la lupa las dificultades que está teniendo Boca. Se repite una verdad que también cuentan los números: Carlos Tevez, que jugó su último partido en diciembre, es una ausencia que se siente. Hay otra verdad en idéntico sentido:cuando no está Ricardo Centurión en el equipo, a Boca le falta capacidad para desequilibrar.

A Huracán le alcanzó con astucia y con orden para controlar a un Boca que en todo momento pareció a la expectativa de algún error local. Mariano González cerca de Fernando Gago; los laterales contra los extremos; la búsqueda del mano a mano por las bandas. Nada demasiado novedoso. Lógica pura al servicio de mantener a Boca lejos de Marcos Díaz. Le faltó, eso sí, la otra falta del libreto: la de atacar con profundidad y, sobre todo, la de definir. El dato es elocuente: desde la partida de Wanchope Abila, en junio del año pasado, ningún jugado futbolista de Huracán convirtió más de dos goles en partidos del torneo.

Así, entre ese Boca con dificultades creativas y ese Huracán sin profundidad suficiente se armó un partido feo, con fricciones, más cerca de la mitad de la cancha que de las área, despojado de figuras. Pero siempre con una sensación latente: en cualquier momento, con una maniobra individual Boca lo emboca y se termina la historia.

Cuando al partido le quedaba un cuarto de hora, Darío Benedetto aprovechó un rechazo defectuoso de Fernando Cosciuc -en su único error en el día del estreno en Primera- y construyó él solito un golazo que mucho se parecía al parte de defunción para Huracán. Se notaba en cada uno de los costados:parecían todos convencidos de que se repetía la historia de los partidos ante Newell’s y San Lorenzo. Esa de merecer otra cosa y quedarse sin nada. Pero no. Esta vez no. Llegó esa última jugada, ese destello final, ese penal. Ese empate que el tiempo dirá si modifica o no el desenlace del torneo...

Parte del comentario publicado por el fundador del Blog, en Clarín.

Ese deseahogo final


Ya no quedaba tiempo para casi nada. Apenas para ese impulso final, para ese suspiro. Entonces, llegó la pelota al área de Boca, las dudas de la defensa, la torpeza del arquero Agustín Rossi y la viveza de Daniel Montenegro para transformar una infracción leve en un penalazo que reclamó todo el Palacio Ducó. Boca -con muy poco- le ganaba a Huracán 1-0 y se llevaba de Parque de los Patricios tres puntos relevantes en nombre de su deseo de ser campeón. El árbitro Darío Herrera sancionó la pena máxima. Entonces, mientras todo Boca protestaba y mientras el contorno esperaba con toda la ansiedad de tanto tiempo de padecimientos frente a los xeneizes, Alejandro Romero Gamarra -22 años, formado en La Quemita, más de 100 partidos en el club, dos títulos- agarró la pelota y se hizo cargo de la circunstancias. Era su remate y el final. Era el grito del desahogo o la victoria ajena. La pelota pesaba como toda una historia:Huracán no le convertía un gol a Boca en el Ducó desde 1998. Sí, casi dos décadas. Entonces, Kaku se paró frente a Rossi, pateó de zurda al palo derecho del arquero que fue hacia el otro lado. Uno a uno.



Inicio del comentario publicado por el fundador del Blog, en Clarín.

sábado, mayo 20, 2017

Arriba las manos...



Juan Manuel Azconzàbal y explicaciones sobre lo que le viene sucediendo a Huracán. La sensación de despojo. Otra vez...

Ya es demasiado...



Independiente 2-Huracán 1

Otro golpe. Otro dolor. Otra celebración ajena de la injusticia...

Ya es demasiado.


domingo, mayo 14, 2017

Nosotros, siempre acá



El Palacio Ducó, en la antesala del Clásico de Barrio más grande del mundo. Una fiesta del contorno, muy nuestra, más allá del desenlace.





sábado, mayo 13, 2017

Tiempo de corregir



Juan Manuel Azconzábal, en el después de su primer clásico. Mereció otro final. Se equivocó en los cambios. Es tiempo de corregir.

El cambio que nos condenó


Huracán 0-San Lorenzo 1

Juan Manuel Azconzábal es un excelente entrenador. Lo demostró en cada uno de sus recorridos anteriores a este paso por Huracán. En Tucumán, su antecedente más cercano, construyó en Atlético un milagro del tamaño de esa provincia del norte argentino. Sin embargo, bajo el cielo de Parque de los Patricios, sus errores están costando puntos con regularidad. Sucedió cuando postergaba a Alejandro Romero Gamarra en nombre de darle una presunta verticalidad que no conseguía, jugando con extremos más amigables con esa función.

Y volvió a acontecer ahora, en el partido más esperado, en el Clásico de Barrio más grande del mundo:a los 10 minutos del segundo tiempo, decidió la salida de Daniel Montenegro, el jugador más lúcido de Huracán, el más desequilibrante. Por él ingresó Diego Mendoza, delantero de área, autor de tres tantos en los últimos dos partidos. No resulta discutible el ingreso. Parece inaceptable la salida. No es un antojo: lo decía cada uno de los que caminaban con la bronca en el alma por la Avenida Colonia; lo señalaban todos los quemeros en las redes sociales; lo charlaban en el sector de prensa y hasta en esta redacción. Esa variante modificó el partido.

“El cambio de Daniel (Montenegro) fue para posicionar a Mendoza en el centro y dejar a Briasco por afuera”, fue la módica explicación de Azconzábal. También se refirió a minutos acumulados; sugirió un cansancio que no parecía tal. Rolfi había sido el mejor en la reciente semana feliz de Huracán y lucía impecable incluso a esa altura del clásico. Tenía más para ofrecer.

Los aplausos unánimes de ese Palacio Ducó con ambiente de final que acompañaron la salida de Montenegro resultaron también un mensaje:los mejores tienen que jugar. Las pretensiones tácticas no pueden estar por encima de los rendimientos individuales que le dan vida y vuelo al equipo. Azconzábal, entrenador inteligente, pareció entenderlo en esa conferencia de prensa en la que lucía como todo Huracán: desencantado.

Texto publicado por el fundador del Blog en Clarín.

lunes, mayo 08, 2017

Mucha calma y el clásico en el horizonte



Juan Azconzábal, tras la victoria en Mar del Plata. Ahora, lo que viene: el Clásico de Barrio más grande del mundo.

domingo, mayo 07, 2017

Tres goles, tres puntos, un respiro


Aldosivi 0 - Huracán 3

Mariano González es un espejo. Jugó -y fue campeón múltiple- en equipos que regularmente participan de la Champions League (como Porto o Inter). Conoció a Bielsa en aquellos días felices de Atenas 2004, cuando el fútbol argentino era de oro. Ese tipo, ahora, juega como si cada pelota perdida doliera en el alma. Es el mismo futbolista que, en el Minella, marcó un antes y un después en el partido. Al primer tiempo no le quedaba nada. Apenas su descuento escaso. Entonces, los dos futbolistas más lúcidos aparecieron. Asistencia de Montenegro, el Rolfi de La Quema, y definición de González, ese polifuncional que cada día está más involucrado con la vida quemera.

Antes de ese gol inaugural hubo un partido en el que se repartieron roles, llegadas y dificultades. El primer tiempo que ofrecieron fue flojo. Pero cabe decirlo, de todos modos: el después fue una celebración de la superioridad de un equipo convencido ante un rival condenado a su dinámica de autodestrucción. Huracán ganó por amplio margen. En el resultado y en lo que se pudo observar.

Tres a cero. No hay lugar para objeciones en la diferencia. Huracán fue más. Desde su arquero impecable e implacable -Marcos Díaz, superhéroe de la historia de 108 años- hasta esos definidores que -ahora- comienzan a aparecer. Detalle sintomático: Angulo ingresó y con su velocidad ofreció diferencias respecto de la defensa rival -ya desarmada, ya rota- y garantizó la victoria imprescindible.

Los datos son devastadores para Aldosivi: suma 6 derrotas al hilo, apenas marcó un tanto en ese recorrido, el promedio cada día se parece más a un fantasma capaz de enterrarlo y su técnico, Darío Franco, está en la cuerda floja.

Era una final. Como contó el capitán Martín Nervo tras la clasificación -con angustia- en la Copa Argentina frente a Defensores Unidos de Zárate. Y Huracán la jugó de tal modo. No se guardó nada. Con su errores, con sus dificultades. Es cierto. Pero sobre todo con la certeza de que, más allá de todo, había que ofrece hasta el último resquicio del alma. Todo eso.

Con el ingreso de Angulo, llegó el segundo grito: asistencia a Mendoza y definición del crack de esta semana de vaivenes. Con el cierre del encuentro, llegó la conversión de la mejor apuesta del entrenador: Briasco, delantero intenso, promesa de las mejores que puede ofrecer La Quemita. Ante esa suerte de novedoso vendaval, Aldosivi no brindó nada. Y Huracán llega entonado a la Fecha de los Clásicos, dispuesto a ahuyentar los fantasmas del pasado.

viernes, mayo 05, 2017

Una década en la Feria del Libro




Huracán estará otra vez en la Feria del Libro del Buenos Aires. Se trata de una consolidación del vínculo entre el club de Parque de los Patricios y la cultura. También de una demostración de su identidad, del apego a sus orígenes, al barrio, a su zona de influencia, ese territorio de nacimiento del tango.

Será la décima vez consecutiva que participará de este evento. Desde aquella cita inaugural de 2008 a esta ocasión pasaron presentaciones de libros, expositores diversos, historias contadas por sus propios protagonistas, muestras de materiales didácticos para los huracanenses futuros. Hubo bailarines, cantantes, escritores, periodistas, deportistas, dirigentes, amigos. Sobre todo, quemeros. Como Horacio Ferrer, René Houseman, Néstor Vicente, Antonio Mohamed, Horacio Pagani, Paolo Goltz, el Padre Pepe, Marcos Díaz, entre tantos otros.

Incluso un libro -"Huracán en el Bicentenario de la Patria", declarado de interés cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires; impulsado y desarrollado por Susana Aradas- se presentó en el 2010 en la Feria de nuestra ciudad y luego fue parte de la de Frankfurt, una de las mas relevantes del mundo.

El stand de Huracán, en el que se ofrecerán libros y merchandising del club a precio promocional, se encuentra ubicado en el Pabellón Ocre y tiene el número 3142. Será el más grande ofrecido por la institución en esta década de presencia ininterrumpida.

El evento central en tanto, tendrá lugar el lunes 8 a las 20 horas en la sala Jorge Luis Borges. Allí se presentarán los libros: "Huracán, 108 años de cultura y deporte - 10 años en la Feria del Libro", de Néstor Vicente, presidente de la Subcomisión de Cultura y Acción Social del club; y una obra para chicos "Pintó el Globo", de Natalia Suárez y Daniel Pereyra, donde se repasa la historia de Huracán desde una mirada lúdica y artística.

En tanto, dos días después, a partir de las 19.30, Patricio Toranzo -uno de los grandes referentes deportivos de esta década de Huracán- estará firmando ejemplares de su libro “El que volvió para ser campeón y lleva a el globo en la piel”, cuyo autor es el periodista y escritor Alejandro Gorenstein.

jueves, mayo 04, 2017

El Diego de Santa Formosa



Diego Mendoza fue la cara más feliz de Huracán en el debut en la actual edición de la Copa Argentina, en el triunfo por penales ante Defensores Unidos de Zárate. Hizo los dos goles del equipo, convirtió su penal y ofreció su lucha. Suficiente para ser el mejor en ese territorio cada vez más Quemero: Santa Formosa.

miércoles, mayo 03, 2017

Sufrir, rezar, pasar



Copa Argentina: Huracán 2 (3) - Defensores Unidos 2 (1)

Estuvimos al borde del papelón, de quedar afuera contra un equipo de la C. Se jugó mal y se defendió peor. Apenas hubo destellos para destacar (la lucidez de Rolfi Montenegro; la tenacidad y los goles de Mendoza). Y el fantasma de San Marcos para cuidar el arco en los penales (cuarto triunfo en cinco definiciones por Copa Argentina para el superhéroe de la edición 2014).

Sólo queda la buena noticia: seguimos vivos en la Copa. Y eso -sabemos- no es poco. A pesar de todo...

Más detalles de la Copa:
En el sitio oficial.

sábado, abril 29, 2017

Cerrado por bronca, tristeza y desencanto...



Huracán 0 - Newell's 1

El blog está cerrado. Por ahora. Por todo lo que cuenta el título.

Y por algo más: dolor.

martes, abril 25, 2017

Nuestros Superclásicos


Los datos del libro Historia del Profesionalismo, de Pablo Ramírez. A mediados de los años cuarenta, San Lorenzo y Huracán sumados acumulaban más socios que los otros rivales de los clásicos más importantes, Boca-River e Independiente-Racing. Un síntoma de otro tiempo.

domingo, abril 23, 2017

Más allá del punto



Estudiantes 1 - Huracán 1

Ante un rival que pelea por el título (al menos en apariencia), frente a un arbitraje bochornoso (en el gol de Estudiantes había seis jugadores en posición adelantada), a pesar de la desventaja, se rescató un punto que suma. Y se lo logró por méritos propios, por capacidad de lucha.

No es demasiado. Pero sirve para seguir construyendo. Se sabe: tenemos un arquero enorme, el mejor del fútbol argentino. Un tal Marcos Díaz. Se reconoce: no es simple convertirle un gol a Huracán. Sin embargo, es cierto: desde que no está Wanchope Abila, el gol es una cuestión esporádica.

Ahora, tras este empate y esta racha aceptable (una derrota en ocho partidos), el objetivo prioritario de evitar el descenso no es una lejanía. Hay que seguir en este recorrido de equipo bravo. Más allá del punto...

martes, abril 18, 2017

Banderas, el admirador de Viberti



Antonio Banderas y su recuerdo de nuestro Sebastián Viberti. El actor cuenta un asombro: una lesión lo acercó al cine y a los escenarios y dejó en el camino al futbolista que El Cabezón entrenaba.

viernes, abril 14, 2017

Un cachetazo evitable



Huracán 1-Arsenal 2

Arsenal, que parecía roto, desarmado, deshecho, sumó tres puntos de apariencia imposible bajo el cielo del Palacio Ducó. Le ganó a Huracán con astucia, con el azar que lo abrazó y con un gol tardío nacido de las dificultades de su rival. Al cabo, el 2-1 de Arsenal cuenta una situación nueva en la lucha por la permanencia: nadie está a salvo. Lo dicen los datos: Huracán llevaba seis partidos sin derrotas y hacerle goles se parecía a una quimera (sobre todo en Parque de los Patricios); Arsenal perdía a cada paso; llevaba cinco derrotas en serie. Y triunfó.

El desenlace que mostró feliz a Humberto Grondona no es más que la certeza de que el entrenador de Huracán se está equivocando con cierta regularidad. Juan Manuel Azconzábal sienta en el banco a aquellos futbolistas que construyeron los mejores días del Huracán reciente. Pero no se trata de una cuestión de nombre y de pertenencia. El juego lo exhibe, lo desnuda. Huracán cayó en desventaja (por ese golazo de tiro libre del encantador Brunetta) sin ninguno de sus mejores intérpretes técnicos en el campo de juego.

Romero Gamarra ingresó en el entretiempo por un Bogado ajeno a aquellos aplausos de jornadas no tan lejanas. El Kaku -como le dicen a ese morochito que se anima a todo- condujo a Huracán al empate. El gol llegó por un centro de Mariano González -siempre lúcido- y por un cabezazo del constante Briasco. Pero en el juego, Huracán mejoró cuando Azconzábal se deshizo de su idea de ese falso 4-3-3 en el que nadie participa de la creación.

Huracán fue mucho mejor cuando apostó a lo que su entrenador no quiere. El 1-1 parecía la consecuencia lógica entre un equipo incapaz de construir victorias (Arsenal llegó al Ducó con apenas ocho puntos) y otro preso de una búsqueda que no siente. La situación invita a una pregunta clave: ¿Es admisible que estén sentados en el banco tres protagonistas influyentes de los mejores días cercanos de Huracán, aquellos de la Estrella Trece y de la final de la Sudamericana?

La victoria de Arsenal llegó de modo tardío, tras una pésima cobertura de Fritzler, un centro y una definición de Sánchez Sotelo. Pero esa fue la consecuencia. Huracán comenzó a perder este partido clave en el momento en el que decidió dejar afuera a los que juegan mejor.

Texto publicado en Clarin por el fundador del Blog.