sábado, septiembre 24, 2016

Poco fútbol, ningún gol



Huracán 0-Sarmiento 0

Cuatro partidos, tres puntos, dos goles convertidos. Fútbol escaso. Preocupa.

lunes, septiembre 19, 2016

Un grito, apenas eso



Tigre 1-Huracán 1

Un gol sobre la hora, estrictamente en el último segundo. El primer punto como visitante. Eso fue lo que dejó la visita sin victoria a Victoria. Y poco más... El juego y las ideas siguen ausentes.

sábado, septiembre 10, 2016

Dar la cara



Marcos Díaz, superhéroe de Huracán, el mejor arquero de los 108 años del club, tuvo una floja actuación. Fue a la conferencia de prensa, dio la cara, hizo la autocrítica. Nada para disculpar. La historia lo ampara. Hoy y siempre.

De errores y de momentos



Eduardo Domínguez, en el después del empate frente a Quilmes. Lo que pasó y lo que viene.

viernes, septiembre 09, 2016

Poco, casi nada



Huracán 1-Quilmes 1
Huracán lo sabía desde bastante antes de este primer partido del semestre en el Palacio Ducó, ante Quilmes: se trataba y se trata del comienzo de una nueva etapa. Más difícil que la de los vértigos y de la gloria que ofreció el recorrido desde aquel cumpleaños de noviembre de 2014 hasta la resurrección que continuó al accidente no tan lejano de Caracas. Ahora, el equipo de Eduardo Domínguez está frente a un escenario nuevo: el de la necesidad y de la obligación de consolidarse como un grupo capaz de protagonizar en Primera. No se trata apenas de un deseo del contorno; no es capricho de la exigente Platea Alcorta, siempre afín a desmesuras comparativas. Es otra cosa: una posibilidad. Valiosa, posible, factible de edificar.

Sin embargo, la actuación frente a Quilmes no ofreció buenas señales al respecto. Poco, casi nada. Falta juego, falta gol. Falta aquella intensidad de días no tan lejanos. Hay tiempo, pero no sobra. Las ventajas ofrecidas en estos días se pueden pagar con angustias al final del recorrido.

Así estamos: 
Posiciones, fixture, detalles.

jueves, septiembre 08, 2016

Ahora, Barrales...



Jerónimo Barralles, en acción, en su primer ciclo en Huracán, en tiempos del Nacional. Ahora, en Primera, por más. Que tu optimismo se transforme en goles... Ya.

miércoles, agosto 31, 2016

Vamos de nuevo...



Ya está. Se perdió en el debut. Ahora, empezamos de nuevo. Volvemos al Ducó, volvemos a ser, a creer, a estar. Vamos otra vez, por más... Por todo. Somos especialistas en reconstrucciones. Acá estamos... Que lo sepan todos.

lunes, agosto 29, 2016

Los goles de Lesman que ya van a venir, ¿o no?



Germán Lesman, el 9 esperado, el goleador de la B Nacional (jugando para All Boys). Llega para reemplazar al inmenso Wanchope Abila. Nada menos...

viernes, agosto 26, 2016

Quiso el destino...



Fecha 1: Godoy Cruz 1-Huracán 0

El resultado miente. Huracán se quedó sin nada por cuestiones incluso ajenas a su juego sin mucho vuelo: falló en el área rival y el azar lo damnificó en el propia. Duele la derrota, lastima el modo. De todos modos, queda una impresión: hay recursos para modificar el escenario...

El partido dejó otra certeza: será difícil no caer en la tentación de extrañar a Wanchope Abila. No se trata estrictamente de una cuestión afectiva. Es, en todo caso, una verdad del campo de juego. Del área. Nada menos.

jueves, agosto 25, 2016

Quejas, razones, goles



Eduardo Domínguez, ùltimo contacto con la prensa antes del debut en el Campeonato. No es el mejor modo de comenzar...

martes, agosto 23, 2016

Nosotros, grandes

Huracán, campeón de 1921. La Década de Oro, en marcha.

Por Osvaldo Bayer*
En las dos primeras décadas del siglo XX, en apenas una generación, el fútbol se había acriollado definitivamente, igual que los hijos de los inmigrantes europeos. En cada barrio nacían uno o dos clubes. Se los llamaba ahora Club Social y Deportivo, que en buen porteño significaba "milonga y fútbol".

Los anarquistas y socialistas estaban alarmados. En vez de ir a las asambleas o a los pic-nics ideológicos, los trabajadores concurrían a ver fútbol los domingos a la tarde y a bailar tango los sábados a la noche.

El diario anarquista La Protesta escribía en 1917 contra la "perniciosa idiotización a través del pateo reiterado de un objeto redondo". Comparaban, por sus efectos, al fútbol con la religión, sintetizando su crítica en el lema: "misa y pelota: la peor droga para los pueblos".

Pero pronto debieron actualizarse y ya en la fundación de clubes de barriadas populares aparecieron socialistas y anarquistas. Por ejemplo, el Club "Mártires de Chicago", en La Paternal, llamado así en homenaje a los obreros ahorcados en Estados Unidos por luchar en pos de la jornada de ocho horas de trabajo. Fue el núcleo que años después pasó a ser el club Argentino Juniors, un nombre menos comprometedor. También en el club "El Porvenir", como el nombre lo muestra, estuvo la mano de los utopistas. Y el mismo Chacarita Juniors nació en una biblioteca libertaria precisamente un primero de mayo, la fiesta de los trabajadores, en 1906.

Por último, los viejos luchadores -ante el entusiasmo de sus propios adherentes ideológicos frente al nuevo juego- resolvieron cambiar de actitud y llegar a una nueva conciencia: practicar el fútbol, sí, porque es un juego comunitario donde se ejercita la comunicación y el esfuerzo común; pero no el fútbol como espectáculo, que fanatiza irracionalmente a las masas.

El fútbol siguió creciendo. Los tablones de las tribunas se iban superponiendo para dar cabida a más espectadores. Pero así como los argentinos jugaban cada vez mejor en el verde, así comenzaba a complicarse la organización fuera de la cancha. Los dirigentes juegan sus propios partidos y empiezan los cismas, las sospechas de árbitros comprados; los intereses creados van ocupando el lugar de lo que poco antes había nacido como deporte por el deporte mismo. El fútbol se capitaliza. A los jugadores -amateurs hasta es momento- se los retiene en los clubes por dinero, y los clubes que tienen dinero atraen a los mejores de los clubes pobres. Aparecen ya, a comienzo de los veinte, las categorías de clubes grandes y clubes chicos.

Pero, mezquindades aparte, el fútbol gana fronteras; primero hacia el interior, con los rosarinos, quienes quieren hacer en Rosario la capital del fútbol y juegan partidazos con los porteños. Luego, cruza el Río de la Plata y el duelo argentinos-uruguayos da origen a una rivalidad donde ya se habla de virilidad y debilidades, de "padres" e "hijos". Pero pese al antagonismo hay un término que los hermana y los hace inconfundibles: "fútbol rioplatense". Es la palabra mágica que evita la enemistad. Fútbol rioplatense: una manera distinta de jugar que va a dar que hablar al mundo.

En 1919 llega Boca. Primer puesto y una hinchada de oro que ya empieza a ser el jugador número 12. Nacía un mito y una realidad que tuvo su origen en un banco de la plaza Solís, del barrio genovés, cuatro años después que River. Sus modestos fundadores anduvieron de baldío en baldío, hasta lograr una canchita detrás de las carboneras Wilson, en la isla Demarchi. Desalojados de allí fueron a refugiarse a Wilde. Por último, luego de deambular de nuevo por la Boca fueron a parar, en 1923, a Brandsen y Del Crucero, el anticipo de la "bombonera". Azul y oro, la camiseta, y con los jugadores cuyos nombres pasan a ser historia: Tesorieri, Calomino, Canaveri y Garassino, quien jugó en los once puestos. 1920 une a los que serán eternos rivales. Campeones Boca y River, River y Boca. Uno de la Asociación; el otro de la Amateur. Los espectadores van a ver, más que a sus equipos, a sus ídolos.

Uno de ellos es Pedro Calomino, a quien los hinchas boquenses le gritan en dialecto xeneixe: "¡dáguele Calumín, dáguele!". Pero Calomino no se deja influenciar: se planta en la cancha, indiferente a las tribunas ansiosas de sus fantasías. Y cuando le pasan la redonda arranca por la punta, parece que frenara pero sigue dejando rivales que corren engañados para otro lado, cuando se caen. Y si un defensor se le pega, le hace "la bicicleta".

El otro ídolo es Américo Tesorieri: "Mérico", para la hinchada. Lo quieren ver saltar. Y Mérico les da el gusto: fino, flexible, plástico, es un elegante felino que complementa las curvas de la pelota con movimientos de ballet. Es un clásico, un arquero con música de Mozart.

Pero los riverplatenses también pueden presentar a su crack. Arquero, además. Es Carlos Isola, apodado "el hombre de goma" por su extraordinaria agilidad. Con increíble golpe de vista no ataja los goles, los adivina. Es más bien un artista de circo, trapecista y malabarista a la vez.

¿Quién de los dos, Tesorieri o Isola iban a representar a la Argentina en el Campeonato Sudamericano de 1921, en Buenos Aires?. Tesorieri, el de Boca, es el preferido. Y lo demuestra: el arco, invicto en todo el torneo. El final no podía ser de otro modo: Argentina y Uruguay. Y el gol de oro del uno a cero lo conseguirá Julio Libonatti, el rosarino. Un gol que enloquece a los 25.000 espectadores. Sí, 25.000 espectadores que consagran al fútbol como al espectáculo del pueblo.

Como no hay alambradas, el público invade la cancha en la pitada final, carga a sus hombros al héroe de Rosario y grita: "¡al Colón, al Colón!". Así es llevado el héroe desde el estadio de Sportivo Barracas hacia el centro. Pero a mitad de camino hay algunos a quienes el Colón les parece insuficiente y gritan: "¡A la Rosada, a Plaza de Mayo!". Y allá va la muchedumbre con el gladiador triunfante en hombros, a quien quieren consagrar César.

Pero Julio Libonatti no actuará ni de tenor ni en el escenario del Colón ni jamás traspasará el umbral de la Rosada. Lo comprarían los italianos para que juegue en el Torino. Así se iniciaba el éxodo de los mejores, un desangre colonial que todavía hoy -y más que nunca- sufre el fútbol criollo.

Huracán se llama el equipo que viene de un barrio proletario, Nueva Pompeya. La insignia es un globito, el globo de Jorge Newbery, el gentleman del aire que nunca volvió de su último viaje. El nuevo club se fundó en la vereda, y se escribía Huracán sin H. Poco conocimiento de la gramática pero mucho de la gambeta. En 1921 y 1922 se coronaron campeones de la Asociación Argentina. Tenían un crack indiscutible: Guillermo Stábile. Lo llamaban "el filtrador" porque venía desde atrás, en el ataque, y estaba adelante siempre para definir cuando la pelota llegaba al área. Más tarde, Stábile sería uno de los primeros que ejercería una nueva profesión: la de entrenador de fútbol.

En esa delantera de Huracán campeón también se hallaba otro artillero: Cesáreo Onzari, el del famoso gol olímpico. Será en 1924. Los uruguayos habían consagrado al fútbol rioplatense como "el mejor del mundo" al salir campeones de las Olimpíadas de París. Cuando regresaron, los argentinos los desafiaron y vencieron a los campeones mundiales por 2 a 1, con gol desde el córner de Onzari. Pocos días antes, en Inglaterra, se habían aceptado los goles por tiro de esquina directo. Uno de los goles más hermosos: habría que cobrarlos dobles por la belleza de la curva que hace el balón.

En 1922 otro nombre se consagra. Viene de Avellaneda. Se llama con orgullo Independiente. El nombre libertario contiene mucha protesta. Lo eligieron los cadetes y empleados argentinos de una gran tienda inglesa que no les permitía integrar el equipo de la casa. El nombre que adoptan y el rojo de la camiseta los hace peligroso para algunos. El club nació de una mesa de café del centro, en Hipólito Yrigoyen y Perú. Pero un terreno barato los llevó a Avellaneda, muy cerca de Racing. Y empezó la rivalidad y la identificación con la barriada proletaria. En 1926, el equipo rojo hace realidad el sueño de todos los futbolistas y de los hinchas. ¡Campeones invictos!. ¡No perdieron ningún partido!. Vengaban así el recuerdo del primer match oficial de 1907, cuando perdieron 21 a 1 contra Atlanta.

En el cuadro invicto estaban figuras que fueron directamente al paraíso: aquellos cinco mosqueteros de la delantera: Canaveri, Lalín, Ravaschino, Seoane y Orsi. Nacen los diablos rojos. Sus diabluras en el área levantan las tribunas populares, que los sabe de su misma extracción barrial. El "negro" Seoane los deja parados a todos los adversarios, y "Mumo" Orsi es quien rompe los piolines de las vallas adversarias.

Hasta hay payadores criollos que le cantan al campeón:

Ha de gritar el que pueda
siguiendo nuestra corriente
hurras al Independiente
del pueblo de Avellaneda.


Pero los rojos no hacen olvidar al Boca de 1925, proclamado campeón de honor por la Asociación. Ese año ha jugado en Europa; la gira inolvidable. Los europeos querían ver el fútbol rioplatense que habían puesto de moda los uruguayos. Y Boca no defraudó: 19 partidos jugados, 15 ganados y sólo tres perdidos.

Aunque lo mejor del fútbol argentino anda de viaje por Europa, los hinchas no tienen de qué quejarse, principalmente los de la Academia, que poseen una pareja derecha que no sólo se engolosina con sus malabarismos sino que también mete goles: Natalio Perinetti y Pedro Ochoa. Aquel cantor del Abasto, que ha llegado al centro, le dedica al lucido gambeteador Ochoa un tangazo: "Ochoíta, el crack de la afición".

1927 será el año de la unión del dividido fútbol y el triunfo del seleccionado argentino en el Sudamericano de Lima en toda la línea: 7 goles a Bolivia, 5 a Perú y tres nada menos que a Uruguay. Las puertas estaban así abiertas para ganar el Campeonato Olímpico de Amsterdam en 1928. Los argentinos se sentían fuertes y habían borrado sus complejos con los uruguayos. El seleccionado vuelve desde Lima en tren y el pueblo se concentra en Retiro. La alegría no tiene límites y el presidente Alvear olvida un poco los ademanes aristocráticos y se abraza con los Bidoglio, Recanatini, Carricaberry y Zumelzú, autores de la hazaña.

Pero ya los santos vienen marchando. Llevaban camiseta azul-grana y eran de Almagro. Campeones absolutos en la Asociación, unificada, donde ahora juegan todos contra todos. Nacieron como los "Forzosos de Almagro", atrás de la capilla de San Antonio, y pasaron a llamarse San Lorenzo, en homenaje al cura Lorenzo Massa, incansable alentador de los muchachos. Actualmente algunos hinchas menos devotos sostienen que el nombre del club se debe al combate de San Lorenzo.

De cualquier manera, agnósticos y creyentes olvidaban sus diferencias cuando los azulgranas meten un gol. Y todos están contestes en llamarlos "los santos", aunque los incorregibles enemigos de barrio cambien el calificativo por el de "los cuervos".

De "los santos" pasaron a ser "los gauchos de Boedo" y también "el ciclón" por aquella delantera que los llevó a la cumbre en el 27: Carricaberry, Acosta, Maglio, Sarrasqueta y Foresto.

Su rival de siempre, Huracán, le quitó el campeonato de 1928, pero al año siguiente el campeón vino de La Plata, de ahí "El expreso". Gimnasia y Esgrima. Origen de alcurnia. Caballeros de la alta sociedad platense que querían ejercitase en deportes viriles. Entre ellos encontramos a Olazábal, Perdriel, Alconada, Huergo, Uzal, Uriburu y un nombre para no olvidar; Ramón L. Falcón, el posterior jefe de policía, autor de la masacre de obreros de Plaza Lorea, el 1º de mayo de 1909.

Los señores juegan al fútbol con los marinos ingleses en el puerto próximo. Pero los años pasan y los apellidos ilustres son reemplazados por más populares y ya en las tribunas se mezclan los estudiantes platenses con los hombres emigrados de las pampas cercanas. El campeón alista a dos figuras que cumplirán una brillante trayectoria: el back Delovo y el delantero Francisco Varallo.

El fútbol y el cine se han convertido en las diversiones preferidas del porteño. Los cines se van abriendo en los barrios, y los clubes han salido definitivamente del potrero. Los tablones ya van siendo mal mirados por los clubes más ricos que van siendo tentados por el cemento. Independiente inaugura su estadio con capacidad para cien mil espectadores.

Pero no sólo al cine y al fútbol van los argentinos. En 1927, al igual que en todas las ciudades del mundo, el pueblo se vuelca a las calles para protestar por el asesinato de dos obreros; Sacco y Vanzetti, que son condenados a la silla eléctrica por la justicia norteamericana.

*Texto publicado en el libro Fútbol Argentino, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1990

lunes, agosto 22, 2016

Un ciclo, todo esto


La Supercopa, en abril de 2015, La Estrella Trece, el título más reciente. Obra del estupendo Huracán de nuestros días.

Ahora que está comenzando la temporada 16/17 resulta un buen momento para mirar apenas hacia atrás. Para valorar un recorrido, una sucesión de logros que mucho se parecen a una hazaña pero son -en definitiva- una preciosa reconstrucción, un principio. Desde el fondo de sus infiernos, tras el peor cumpleaños de la (aquel del primer día de noviembre de 2014), nació el Huracán más bravo -quizá- desde los años veinte.

Revisemos. Se logró todo esto desde aquel penúltimo aniversario de nuestra vida Quemera:

2014
Campeón de la Copa Argentina, primer título tras 41 años.
Clasificado a la Copa Libertadores 2015.

Récord: único equipo del fútbol argentino en salir campeón de un título absoluto jugando en la segunda categoría.
Récord: único equipo del fútbol argentino en clasificarse a una competición internacional desde la segunda categoría.

Regreso a Primera División, tras quedar último a siete fechas para el final de la temporada.

2015
Campeón de la Supercopa Argentina, segundo título en cinco meses.
Clasificado a la Copa Sudamericana 2015.

Récord: el equipo que menos tiempo tardó en ser campeón recién llegado a Primera (superó a Central de la campaña 86/87).

Subcampeón de la Copa Sudamericana, invicto (sólo lo derrotó por penales Independiente Santa Fe, en la final). 
Clasificado a la Copa Libertadores 2016.

Récord: único equipo en acceder a una final internacional recién llegado a Primera.

Además: En semifinales de la Sudamericana eliminó a River, defensor del título, campeón de la Libertadores, de la Recopa y subcampeón del Mundial de Clubes de la FIFA. 
Además: Palacio Ducó invicto en competiciones internacionales en 2015.
Además: fue el equipo con mejor registro de la Conmebol (una derrota en 18 partidos; "Equipo del Año")

Continuará...

Eso esperamos.

sábado, agosto 20, 2016

Stábile, también ese actor



Guillermo Stábile, el inmenso Filtrador, en la película "Pelota de Trapo", de 1948, dirigido por Leopoldo Torres Ríos.

Más:
Los detalles del film, en IMDB.

martes, agosto 16, 2016

Un estreno feliz



Huracán 2-Racing de Córdoba 1, en el Palacio Ducó. Fue el debut del Globo de Newbery en el Metropolitano de 1984. Claudio Morresi, con dos penales, permitió la victoria en el estreno. Bonus track: esa misma noche, cuenta el presentador de Canal 7, Raúl Alfonsín le hablaba al país. El detalle también relata el contexto: era el primer Metro que se jugaba íntegramento con la Democracia recién regresada.

viernes, agosto 12, 2016

Hechizos rotos



Copa Argentina: Belgrano 1 (5)-Huracán 1 (3)

Más allá del juego escaso, de los errores arbitrales repetidos, en San Juan se terminó el hechizo. El de esa ciudad, la de los últimos dos títulos, y el de las definiciones por penales (la de esta ocasión se suma a la que más dolió la de la final de la Sudamericana ante Independiente Santa Fe, en Bogotá).

Ahora, llega el tiempo de empezar de nuevo, de reordenar. Esta eliminación frente a Belgrano es un dolor, un desenlace triste que tiene que servir de apredizaje, para enfocar lo que se avecina. Para no perder de vista el objetivo prioritario: seguir siendo protagonistas en el ámbito local y relanzarnos al ámbito internacional... Sí, como en el precioso ciclo 14/16.

miércoles, agosto 10, 2016

Nuestra música



El grupo Bajo presión y la histórica Marcha de Huracán. Voces nuevas para una canción de todos los tiempos.

lunes, agosto 08, 2016

De lo nuestro, lo mejor



Pasó hace casi nada. Y vale la pena decirlo y recordarlo: Huracán fue en la temporada 15/16 el mejor equipo del fútbol argentino a nivel internacional. Lo cuentan los números y otros detalles. Todos estos:

1) Fue el equipo que más partidos disputó, con 20. Y resultó el que más puntos sumó en términos absolutos y el que mayor porcentaje de puntos obtuvo entre los que participaron de al menos dos competencias.

2) Fue el único argentino que accedió a una final de las competiciones "largas": Sudamericana (a la que accedió como campeón de la Supercopa Argentina, tras vencer a River en la final) y Libertadores (a la que llegó como finalista y mejor participante argentino en la Sudamericana).

3) Mantuvo el Ducó sin derrotas en todo 2015 (Libertadores y Sudamericana).

4) Permaneció invicto, además, en toda la Sudamericana 2015. Su única derrota fue en la final, por penales.

5) En las semifinales de la Sudamericana 2015 eliminó a River, subcampeón del Mundial de Clubes de la FIFA 2015.

6) Sólo fue eliminado por los vencedores de las dos competiciones "largas" (Independiente Santa Fe y Atlético Nacional).

7) Estuvo regularmente ubicado en el top 10 del ranking mundial entre los equipos de América.

miércoles, agosto 03, 2016

Purrete de la orilla

Un poema del inmenso Osvaldo Ardizzone sobre Héctor Yazalde, a quien también disfrutamos como propio bajo el cielo del Ducó:


La vida, de salida,
te tiró la bolilla más fulera
y, en la ruleta pequera
del que gana y del que pierde,
la frontera del Riachuelo
te llevó para su lado
y desde entonces fuiste Sur,
Sur anónimo y postergado...

Dueño del baldío
que era tuyo por derecho,
poeta inculto de todos los ocasos,
erudito botánico de toda la maleza,
aterido gorrión de mil amaneceres,
sabio pescador de charcas y zanjones...

Y, cuando ya las aulas
clausuraron el árido
tributo de su cultura...
Cuando el remendado guardapolvo
colegial le quedaba chico
para su madura adolescencia...
¿qué le faltaba por aprender?

Si ese Sur ya lo había nutrido
con toda la filosofía
de su código orillero,
donde los pibes son hombres
antes del séptimo grado,
donde los Reyes no pasan
porque los chicos son malos...

Tal vez te crezcan las alas
cuando cruces la frontera,
tengas un banco en la escuela
un seis de Enero con Reyes
y estrella en las Navidades...

Y allá en el Sur de tu orilla
habrá sol en todo el cielo,
flores en vez de cardos,
arroyos en vez de charcas
y andará tu historia nueva
hecha canción en el aire...

Héctor Casimiro Yazalde, Chirola, fue uno de los grandes goleadores de la década del 70. Fue el Botín de Oro de Europa en 1974. Ocho años después se retiró en Huracán. Jugó poco, una lástima.

miércoles, julio 27, 2016

El Messi que quería jugar en Huracán


La hélice, casi lo único que quedó del avión de la tragedia, cuenta una ausencia. Allí, en la zona del viejo Stadio Filadelfia, en Turín, ese monumento breve es el retrato lacónico de uno de los más estupendos equipos de todos los tiempos: Il Grande Torino de los años 40. El estadio, escenario de tantas jornadas de aplausos y consagraciones, estuvo en desuso desde 1963 hasta su demolición en 1998. Y más allá de sus varios emprendimientos truncos de reconstrucción continúa siendo una referencia de aquellos tiempos de brillos que ya no están. Son también, claro, un motivo de añoranza para los grandes cracks de aquel tiempo, como el notable Valentino Mazzola, el Messi de esos días. El accidente aéreo de 1949 se devoró a aquel equipo. El avión regresaba a Italia tras un partido en Lisboa frente al Benfica. Ganaban todo lo que jugaban: cinco Ligas consecutivas desde 1942 hasta 1949, clásicos contra la Juventus, amistosos... Sólo la Segunda Guerra evitó -por la suspensión del calcio entre 1943 y 1945- que fueran más los Scudettos sucesivos. Un dato contaba la jerarquía de aquel equipo: diez de los 11 titulares del seleccionado italiano pertenecían al Torino.

La pregunta invariable que continuó a la tragedia todavía escucha respuestas y aproximaciones: si no se hubiera caído aquel avión, ¿qué habría pasado en el fútbol del mundo? El periodista Jaime Rincón escribió alguna vez en el diario Marca: "Son muchos los que apuntan que si la historia de aquel equipo no hubiera terminado de manera repentina hoy quizá no existiría el 'catenaccio'. Puede que tampoco la Juve fuera el peso pesado que es actualmente en el Calcio. Y seguramente el Maracanazo no hubiera tenido lugar". No se trata de una exageración: quienes lo vieron y quienes lo contaron a través de los medios coincidieron. Aquel Toro era capaz de todo, incluso de hacer magia mientras arrasaba rivales. Y -dicen- también podría haber modificado la historia del fútbol tal como la conocemos.

Nadie sobrevivió al impacto. Pero el azar quiso que dos futbolistas no estuvieran allá arriba: el enorme Ladislao Kubala, quien estuvo a punto de firmar su contrato con el club en aquel momento y no lo hizo; y un tal Sauro Toma, un defensor procedente de La Spezia, que acababa de llegar al Torino. Contó aquel joven de 23 años alguna vez: "El míster, Leslie Lievesley, nos había dicho a Valentino Mazzola y a mí que nos cuidáramos de las lesiones antes de viajar. Mazzola no estaba bien del todo, pero podía jugar y viajó. Yo tenía problemas en la rodilla y el entrenador me aconsejó que me quedara en casa. Me sentí el hombre más desdichado de Turín. Todo el Torino viajó a Lisboa, y yo me quedé en casa, lesionado". A Mazzola el destino no lo quiso salvar.


Con ese Torino quedó enterrado un equipo exitosísimo, un mito y, también, Mazzola. Era el capitán, la figura, el ídolo, el goleador frecuente, la referencia inevitable. En una entrevista concedida en 2009 al diario El País, de Madrid, su hijo Sandro Mazzola -también destacado futbolista- contó a Valentino a 60 años del fallecimiento: "Mi padre tenía 30 años y yo seis y medio. No recuerdo nada. Mi cabeza olvidó todo lo que había vivido con mi padre. Todo menos su mano grande, en el centro de Turín, donde todos querían hablar con él. Me daba seguridad. Yo no entendía entonces por qué todos querían estar con él. Después supe que era una gran persona. La calidad de los videos de aquella época no es buena, pero tengo referencias de entrenadores campeones del mundo como (Ferruccio) Valcareggi y (Edmondo) Fabbri o jugadores como Boniperti, capitán de la Juve, que me dicen: 'El más grande de todos fue tu padre'. Era interior derecho. Pero, en realidad, jugaba por todo el campo. Siendo centrocampista, fue tres veces máximo goleador de la Liga. Era más o menos como Di Stéfano, un portento físico con una gran técnica. Yo esperaba ser como él, pero no pude. Yo era muy técnico en velocidad, pero menos fuerte".

Por entonces ni la tradicional revista France Football ni la FIFA entregaban el Balón de Oro al mejor futbolista del año. A Valentino le ofrecían adjetivos, aplausos y admiraciones que lo definían y lo legitimaban como tal: Era el mejor del mejor equipo, como lo es ahora el Messi del Barcelona. Sobre él se escribieron libros (como "Un uomo, un giocatore, un mito", de Renato Tavella) y se hicieron películas en las que se exhibe el significado y la influencia que él tenía en aquel contexto (como "Il Grande Torino", de Claudio Bonivento). Era más que el capitán de un equipo: resultaba también el símbolo de un grupo de futbolistas capaz de ofrecer alegrías tras las dolores de la guerra.

El periodista Jesús Camacho, en El Engranche, retrató a aquel Valentino y a aquel equipo estelar: "Aquel maravilloso conjunto tenía en Valentino Mazzola a su cerebro, capitán, organizador y gran goleador. Un futbolista muy inteligente, dotado de gran personalidad y que ofrecía cada año la extraordinaria cifra de 20 o 30 goles. El conjunto granata practicaba un fútbol muy ofensivo, en su alineación titular prácticamente no había defensas y solo Aldo Ballarin y Maroso se dedicaban a dicha labor. El guardameta Bacigalupo observaba desde su marco cómo los centrocampistas Castigliano, Martelli y Rigamonti lanzaban a los interiores Ezio Loik y Mazzola y a su vez los extremos Romeo Menti y Franco Ossola hacían mucho daño por los flancos y servían balones al magnífico centrodelantero Gabetto. Además tampoco podemos olvidar a los Schubert, Grava, Bongiorni..." Dicho de otro modo, Valentino también era el director de una orquesta impecablemente afinada.

Y en su recorrido hay un detalle que -a los ojos de este tiempo- parece inverosímil. En ese 1949 de la tragedia trascendió una novedad de asombro: Mazzola quería jugar en Huracán, cuando finalizara su camino de maravillas por el Torino. Le fascinaba el fútbol argentino y le había agradado el Globo de Newbery, que en los días de la niñez de Valentino había sido el más campeón de los años 20. La revista Goles (ver "Imágenes") contó la anécdota: el crack italiano mandó una nota a la revista comentando su deseo. Y desde la redacción lo contactaron con el club de Parque de los Patricios. No se conocieron los pasos siguientes. Poco después, la tragedia se llevó al Messi de los años 40.

Texto publicado por el autor del Blog en Planeta Redondo, de Clarín.com.

Cine sugerido: La película "Il Grande Torino".

domingo, julio 24, 2016

Nosotros, el barrio y el 44



"Yo soy de Parque Patricios", ese tango. En la voz de Angel Vargas, con la orquesta de Angel D'Agostino. La letra de Lucero, el corazón de todos. No es casualidad: esta belleza nació en el 44, el año de La Décima Estrella de Huracán (la Copa Competencia Británica, la de la final contra Boca y la vuelta olímpica en el Gasómetro). Nada menos...

jueves, julio 21, 2016

Así juega Pussetto



Ignacio Pussetto, el segundo refuerzo, en acción. Tiene 20 años, juega como delantero (sobre todo como extremo por ambas bandas), llega desde Atlético de Rafaela. Huracán compró el 80% del pase del futbolista en poco más de un millón de dólares (el club no informó oficialmente la cifra definitiva).

lunes, julio 18, 2016

El paso necesario



Copa Argentina: Huracán 2-Central Córdoba de Rosario 1, en Banfield

Había que ganar. Era un partido más importante que lo que un rival de la Primera C sugería. Significaba pasar de ronda, seguir tras los pasos de otra Copa. Y se dio ese paso. Sin brillos, sin margen en el resultado, con justicia.

Y sirvió también para observar detalles y permitir situaciones. Tras cinco meses, volvió Diego Mendoza; debutaron Norberto Briasco (de destacada actuación), Nicolás Femia y Matías Juárez; Leonardo Müller disputó su segundo partido; Nicolás Cordero (17 años recién cumplidos) estuvo en el banco. Es cierto: todo eso sucedió en un equipo al que le faltan refuerzos (apenas se sumaron Lucio Compagnucci e Ignacio Pussetto). Pero hay tiempo: falta un mes para el inicio del torneo.

viernes, julio 15, 2016

Volveremos, volveremos...



Huracán comenzará el lunes (frente a Central Córdoba de Rosario, en el Florencio Sola de Banfield) su recorrido por la Copa Argentina 16/17 tras los pasos de su Estrella Catorce. Con la idea de repetir aquella celebración en San Juan ante Central, con Marcos Díaz como repetido superhéroe; de continuar otro año en el ámbito internacional; y de demostrar que el protagonismo grande es un hábito de este ciclo...

martes, julio 12, 2016

Cuando Stábile era Gardel


Guillermo Stábile, en el tango "Largue a esa Mujica" -de Juan Faustino Sarcione, cantado por Carlos Gardel- es considerado, de algún modo, el mejor. Según el sitio Gardel.es la pieza musical se realizó "en homenaje al equipo de Huracán que se consagró campeón de fútbol de la Asociación Amateurs Argentina, coronando así su década más brillante con cuatro vueltas olímpicas (1921, 1922, 1925 y 1928) y con un plantel que por años se dijo de memoria: Negro o Ceresetto; Nóbile, Pratto; Bartolucci, Federici, Souza; Loizo, Spósito, Stábile, Chiesa y Onzari. En el texto se nombra a casi todos ellos, y a otros más, creando una especie de collage surrealista del deporte y el lunfardo". Su letra resulta un hermoso jeroglífico fùtbolero de los tiempos en blanco y negro:

Largue Chiesa a esa Mujica
por Souza y por Roncoroni,
y Pratto Coty Spiantoni
porque Passini calor.
Lo Onzari que Battilana,
si ha Serrato la Mancini
que si usted Recanattini
tal vez Stábile mejor.

Marassi que yo Bidoglio
que anda con una Peniche.
Y aunque se Fleitas Solich,
a quién se lo va a Gondar.
Qu’el qu’es Nóbile, che, Negro,
nunca Settis Gainzarain,
si deja esa Bidegain
pa’ no volver a Beccar.

Tire Cherro esa Ferreira
que si corre Sanguinetti
lo van a dejar Coletti
en la Celta de un penal.
Es inútil que Lamarque
o a lo mejor la Martínez,
si no valdrá que Jiménez
ni que se haga el Sandoval.

Guarda con la Canaveri,
Miranda que en lo Canaro,
si de usted bate un Purcaro
qu’es Cafferata de acción.
Olvide el Carricaberry,
tírese a la Bartolucci...
¡que mejor es hacer Bucci
que dársela de Mathón!

miércoles, julio 06, 2016

Sobre finales...


Por Ariel Scher*
Ni como jugador ni como espectador, ni como punto ni como banca, ni cuando el viento presagiaba derrotas ni cuando el sol anunciaba triunfos. O sea: nunca. Nunca el Alto tuvo miedo de una final. Hacía rato que lo sabían en el Bar de los Sábados, ese escenario en donde las finales, la respiración, el fútbol y la existencia funcionaban como temas corrientes. Y no se trataba de exceso de coraje o de andar en la inconciencia. El Alto no temía a las finales porque su corazón jugaba para el Deportivo Cambiar El Mundo.

Como millones de personas, el Alto aceleraba el entusiasmo por un equipo cualquiera del que era hincha y no ignoraba que una final suele ser un desafío que baña a las hormonas con un agua que no fluye en otros partidos. Sin embargo, como en más de una tarde había sostenido entre los cafés bienolientes del Bar de los Sábados, su pertenencia al Deportivo Cambiar El Mundo le espantaba cualquier pánico. Sencillo: cada seguidor del Deportivo Cambiar El Mundo conocía, entendía y sentía que una final no finalizaba nada.

"Una final es un punto en un largo camino", acostumbraba decir el Alto, entre café y café, en el Bar de los Sábados. El Deportivo Cambiar El Mundo, un equipo cuya camiseta no se compraba pero se sentía, enseñaba que se llega a una final a causa de una manera de comprender, de comprometerse, de soñar, de esforzarse, de defender unas ideas, de combatir ciertos oprobios, de luchar. Y que las finales podían entregar alegrías o tristezas breves, pero la lucha, igual, continuaba.

"No hay cielos ni hay pozos definitivos. Lo importante, antes, durante y después de las finales, es que las cosas tengan un sentido y no hay mejor sentido que tratar de dejar al fútbol y al mundo mejor de lo que los encontramos", argumentaba el Alto. No por nada recordaba que quienes se sumaban al Deportivo Cambiar El Mundo no llevaban la cuenta del resultado de sus finales, sino de cuánto y cómo habían intentado jugarlas.

Después, con el Bar de los Sábados como testigo, repetía que por eso no tenía miedo. Lo decía mientras por delante tenía otro café y la certeza entera de que, en las finales, en los principios y en cada día, había mucho que hacer para seguir cambiando el mundo.

*Periodista, escritor, docente.

jueves, junio 30, 2016

Cuando marcha Huracán (sonidos del Ducó)



La escuchamos tantas veces en el Ducó. En días en los que resultaba un impulso, una contradicción, un retrato o una ironía. Cantada por esas voces que ya no están y que cuentan un tiempo que ya no es. Arriba y abajo, la Marcha de Huracán, en el video y en su letra.

Sopla un viento de triunfos y gloria
corazones que vibran de fe
ya desfilan los grandes campeones
y la hinchada aplaude de pie.
En sus pechos diviso la insignia
confundida con el corazón
es un Globo de fuego que vuela
rumbo al cielo de su inspiración.

Se oye un grito que se expande
por los aires con afán
son millones de gargantas
las que nombran Huracán.
Club glorioso de campeones
con empuje de titán
arrogantes corazones
Huracán, Huracán, Huracán.

Ya termina el desfile armonioso
deportistas de gracia ideal
y al espacio se elevan los hurras
junto al Globo que vuela triunfal.
Ya se marchan los bravos campeones
y la hinchada que alienta a la par
el estadio dormita en silencio
suena un eco, Huracán, Huracán, Huracán...

jueves, junio 23, 2016

Gracias y hasta pronto, Wanchope...



Se va Wanchope Abila al Cruzeiro. El club mineiro pagará cuatro millones de dólares por el 50 por ciento del pase. Es el final de un ciclo brillante que incluyó 53 goles en 102 partidos, dos títulos (la Copa Argentina y la Supercopa Argentina), un ascenso, una final sudamericana, el mejor ranking mundial en décadas...

Por todo eso, gracias Wancho. Buen viaje. Nos volveremos a ver...

domingo, junio 19, 2016

El Quemero de la Patagonia Rebelde


El film La Patagonia Rebelde, de 1974.

Por Pablo Viviani*
Uno de los clubes más pintorescos, ya sea por historia, hazañas o símbolos, es el Huracán de Parque de los Patricios. Sin embargo, como con tantos otros, muchas veces sus grandes historias no son conocidas. Los orígenes nunca fueron certeros, aunque lo único seguro es que la mayoría de los integrantes eran miembros del Partido Socialista.

Huracán había sido creado con la idea de acoger a los niños y jóvenes carentes de contención social y familiar, siendo integrantes familias precursoras, como las de Alfredo Palacios o Nicolás Repetto. Pero eso no es todo, pues para 1913 había un referente del Partido Socialista en cada team del Globito. El más conocido era el half Vicente Chiarante, que jugaba en Segunda División. También se destacaban Carlos Chiarante en Tercera, Albino Argüelles en Cuarta y Benigno Argüelles en Quinta. Todos tenían la particularidad de que ocupaban el puesto de entreala izquierdo.

De acuerdo con la cantidad de hermanos, los Chiarante podrían haber formado su propio equipo, aunque en Huracán sólo actuaron Carlos, Vicente y Enrique.

Este último fue el de mayor militancia dentro del Partido Socialista, constituyéndose en uno de los fundadores del Partido Comunista local y creador de la Federación Deportiva Obrera en 1924. Pero sería Pedro Chiarante quien luego sería dirigente del gremio de la construcción y un cuadro histórico del PC.
Sin embargo, esta nota se va a ocupar de Albino Argüelles, el menos talentoso de los nombrados. Herrero, igual que su hermano menor nacido en Nueva Pompeya el 5 de febrero de 1896.

Argüelles participó en las jornadas sangrientas de la Semana Trágica de 1919, en los talleres Vasena, y eso lo obligó a ocultarse para escapar de constantes persecuciones. Después de tanto militar, se afilió finalmente al Partido Socialista el 25 de mayo de 1919. Según Osvaldo Bayer, estaba también afiliado al Partido Socialista Internacional, pero como estaba “no demasiado metido, decía que era socialista”.

Pedro llegó a narrar que “desde hacía años conocía a Albino Argüelles. Estábamos acostumbrados con Enrique a verlo por las calles del barrio”, aunque esa relación se transformó en amistad cuando ambos ingresaron al Centro de Nueva Pompeya del Partido Socialista Internacional.

Albino buscaba nuevos horizontes y, tras un empleo, el hombre de Globito en pecho partió hacia San Julián (Santa Cruz) para ejercer su oficio. A Argüelles lo admiraban por su sabiduría popular, con luchas y dolores a cuestas, y por eso lo nombraron inmediatamente secretario general del Sindicato de Oficios Varios de esa ciudad portuaria.En una ocasión, de regreso en Buenos Aires, en el local que el Partido Socialista Internacional poseía en Almafuerte y Sáenz, dio una charla sobre las tremendas condiciones de vida y explotación de los trabajadores en la Patagonia.

En el verano de 1921 y antes de emprender su último viaje al Sur, se reunió un grupo de camaradas encabezados por Albino y Benigno Argüelles, Pedro y Enrique Chiarante, y Fernando Serradel, para redactar el esbozo de lo que sería el pliego de reivindicaciones de los obreros patagónicos. Quien le dio forma definitiva fue Serradel, otro de los fundadores de Huracán.Argüelles volvió a San Julián y se convirtió en uno de los referentes del conflicto, junto con el anarquista Ramón Outerello, José “Facón Grande” Font y el secretario de la Sociedad Obrera de Río Gallegos, Antonio Soto.

El hombre de los Corrales al Sud era considerado el más inteligente y por ello fue inmediatamente nombrado para organizar las columnas de centenares de peones rurales patagónicos en la huelga de 1921, en la cual pedían mínimas mejoras en las condiciones de trabajo.

Cuando llegaron las fuerzas represoras del capitán Elbio Anaya, les pidió parlamento a los dirigentes huelguistas, aunque eso fue sólo una excusa para apresarlos, castigarlos rudamente con garrotes y sables, y ordenar los fusilamientos.

Aunque en el parte militar de Anaya se detalló que el entreala Argüelles fue fusilado el 18 de diciembre por las tropas del coronel Héctor Varela, siendo “muerto mientras intentaba huir”, se constató luego que por el sólo hecho de reclamar habían perecido de igual forma unos mil quinientos trabajadores.

Ese mismo día, en el lejano Parque de los Patricios, el Globito le ganaba a Platense y quedaba a cuatro puntos de Del Plata. Huracán se alejaba de sus seguidores y en el próximo partido se proclamaría campeón por primera vez, aunque Argüelles ya no estaría para enterarse de las noticias de su querido club.

En noviembre, apenas un mes antes, había nacido en Buenos Aires la hija que Argüelles jamás conoció. Irma fue fruto del amor de Albino con Clara, y fue concebida meses antes de la partida del huracanense a la Patagonia. Al enterarse, semanas antes de morir, Albino le había enviado por carta unos dulces versos.
Al conocerse el asesinato de Argüelles, según contó Pedro Chiarante, se llevó a cabo un funeral cívico en la casa de los padres en la calle Aconquija, de Parque de los Patricios, al que concurrieron “miles de vecinos, militantes obreros y políticos, y representaciones de los partidos Comunista y Socialista”.

En el mismo lugar donde fue fusilado Argüelles están hoy los restos de sus compañeros que se levantaron contra la patronal. Ochenta años después de su asesinato llegaron a ese lugar las cenizas de su compañera y de la hija de Argüelles, transportadas desde Buenos Aires por su nieto.

*Texto publicado en la Agencia Télam.

martes, junio 14, 2016

El Hombre Gris, poeta de Huracán

A Amleto Enrique Vergiati la historia tanguera y lunfarda lo conoció como Julián Centeya. Fue poeta, periodista sensible y un quemero de ley. Había nacido en Parma, Italia, en 1910, pero siempre se sintió porteño. Autor de Musa Milonguera (1964), grabó Antología Lunfarda (1967) y, en 1968, Aníbal Troilo le puso música a El Hombre Gris de Buenos Aires. Y también le escribió un poema a Huracán, un precioso recorrido por aquellos nombres y aquellos días que fueron orgullo y son leyenda. Acá se reproduce, en el día del 99o. cumpleaños:

El almacén del Zurdo Salvarredi
y Juan Di Nome como un inquilino
El grito callejero del "auredi"
y el temblar de los vidrios del vecino

La calle como cancha Las Naciones
una cortada azul y el corralón.
Todo un ayer de limpias emociones
que recoge de nuevo el corazón.

Y tu bandera linda acamalada
cuando Laguna era lo que fue
y la canchita aquella estaba echada
allá en Chiclana, el barrio que dejé.

Campeón inolvidable cuando Chiesa
jugaba por capaz el "fútbol-scope"
Onzari la llevaba corta y presa.
Salía Huracán y aquello era un galope!

Stábile "el filtrador" picaba y era
gol que se cantaba en la tribuna.
La pelota ya estaba en la "güevera"
y la cuestión era de sacar de a una.

Qué Huracán, Huracán: aquél de Tucho,
del Turco Simes, de Salvini, Unzué.
Me queda el consuelo de encender el pucho
del recuerdo, que me habla de aquel cuadro que fue.

Y entrevero los nombres tan capaces
sin orden y sin fechas... como sé.
Las cuarenta del mazo y todos eran ases!
Los guapos de aquel tiempo venían siempre al pie.

Cualquiera sea la suerte que a tus colores salga
-las buenas y las malas son cosas que se dan-
de frente a aquel que talle, por más que pose y valga
elevarás el GLOBO al grito de: HURACAN!!!


Fuentes: Todo Tango y el libro 'Del Globo y de la Quema', de Néstor Vicente.

martes, junio 07, 2016

El cine y nosotros


Lo cuenta el afiche: es una película made in Huracán. Entre las estrellas que el film ofrece aparecen Tucho Méndez, Alfredo Di Stéfano y Mario Boyé, tres que vistieron el Globo de Newbery en el pecho. Se estrenó en 1949, tiempos en los que nadie dudaba de que en Parque de los Patricios habitaba un grande.

Más:
Los detalles de "Con los mismos colores", en IMDB.

sábado, junio 04, 2016

Alí se fue con Ringo, al Reino de los Cielos


Falleció Alí, el más grande de todos los boxeadores. Se fue al Reino de los Cielos, con Ringo. Para volver a encontrarse, como aquella vez, en 1970...

Por Carlos Marcelo Thiery
Terminó el noveno round y el Madison Square Garden se venía abajo con las cascadas de gritos que los admiradores de Bonavena dejaban caer sobre el ring. " ¡Dale Ringo!, ¡Dale Ringo!... " ¡Argentina! ¡Argentina!" La profecía de Clay no se había cumplido. El noveno round había pasdo, y el boxeo dejó a salvo uno de sus principios fundamentales: se pelea con los puños y no con la boca,. Pero al mismo tiempo otras leyendas de la mitología que se creó en torno de esta pelea quedaron canceladas. Ni Bonavena fue la presa fácil para Muhammad, ni el invicto, a lo largo de treinta peleas pudo trabajar como frente a Jerry Quarry. Claro que, al mismo tiempo, los fanáticos admiradores de Ali hacían notar que los tres años y medio de inactividad no le impedían al musulmán seguir boxeando más allá del sexto o séptimo round como vaticinaban sus enemigos.

Pero, tal vez, la moraleja más apasionante y didáctica de todas fue el hecho de que recién entonces todo el mundo, y especialmente los dos hombres que transpiraban sobre el ring, se dieron cuenta de que simplemente estaban peleando un ser humano contra otro ser humano. Clay y Bonavena habían estado especialmente nerviosos antes de la pelea, durante el pesaje y en las cuarenta y ocho horas previas al combate.

(...)

Bonavena cayó porque salió a jugarse en el último round. Justamente él, que tiene fama de desobediente, siguió al pie de la letra durante catorce rounds las instrucciones de Clancy, y dejó de hacer lo que su manager norteamericano llamó en un momento "nuestro gran negocio". Ringo sabía que su búsqueda con golpes por afuera no le habían dado ventajas y que si la pelea llegaba al término reglamentario, muy difícilmente pudiera llegar a ser el ganador. Entonces salió a enfrentar frontalmente a Alí, y allí abrió las puertas a los tres golpes que lo pusieron otras tantas veces en el piso (...)

Así, como cayó Ringo, caen los hombres que no saben especular. Los que necesitan tomar la iniciativa. Y los que saben justificar su responsabilidad. Sus ganchos abiertos habían sido metódicamente anulados por Alí, ya sea con buenas palancas o con desplazamientos que el argentino no pudo ni intentó seguir. De cualquier manera, a mitad del apelea, Clay ya se había dado cuenta de que no la iba a ganar haciendo su trabajo de showman, y más bien se dedicó a cuidar el aire que a tratar de cumplir su predicción (...)

Y Ringo fue obediente hasta el anteúltimo round cuando decidió, prácticamente por su cuenta, que no le bastaba con la satisfacción de perder por puntos. Allí intentó mucho más que en ese inolvidable noveno round. Cuando dos o tres cruces suicidas lo pusieron a tanta distancia de la gloria como de un nocaut que hubiera sido prematuro. Parecía una locomotora arremetiendo contra Clay, y desgraciadamente el desaliño de sus manos levantadas dejó penetrar tres manos netas de Muhammad que provocaron otras tantas caidas que decretaron el primer fuera de combate en toda su carrera.

Aún así, Oscar Natalio Bonavena no olvidará que subió al ring abucheado y bajó aplaudido y ovacionado (...)

Ganó un talento: Clay, ensombrecido por la valentía de un hombre: Bonavena.

viernes, junio 03, 2016

Abono para un dolor


El Abono a la Platea Alcorta, en 1986, una reliquia no tan lejana en el tiempo. También un dolor de esos que duran demasiado. Ese año, a consecuencia del flojo promedio arrastrado, Huracán descendió a la segunda categoría por primera vez en su historia, luego de 72 años ininterrumpidos en Primera.

martes, mayo 31, 2016

Días de vaivenes



Miguel Brindisi y su mirada del Huracán de 1980. Un equipo protagonista por momentos, cambiante, con hechos memorables en el recorrido (sobre todo aquel 4-1 a Boca, en La Bombonera), con tropiezos. Y con vaivenes dentro y fuera de la cancha. Eran tiempos de Intervención en Parque de los Patricios. Y en el país, también. Huracán, otra vez, resultaba una suerte de metáfora que excedía al campo de juego.

sábado, mayo 28, 2016

Casas se busca


Gastón Casas, en acción. Fue la gran figura del muy buen equipo que ganó el Nacional de la temporada 99/00, tras vencer en la final por el ascenso a Quilmes. Fue el goleador del equipo y del torneo. Si se fuera el inmenso Wanchope Abila, hoy nos vendría muy bien contar con aquel Casas, claro...

miércoles, mayo 25, 2016

El Ducó, un evento social



La inauguración del estadio Tomás Ducó, en reemplazo del Jorge Newbery (la vieja cancha de madera que desde 1924 se instaló en Alcorta y Luna), movilizó a todos. A las autoridades nacionales y municipales, a los dirigentes del club, a los socios, a los hinchas, a los vecinos, a los curiosos. Como dice el locutor "uno de los mejores estadios de América" (para la época) y "un orgullo del deporte argentino" (para siempre). También un evento social de aquellos años cuarenta.

domingo, mayo 22, 2016

Wanchope para siempre



Palabras de Wanchope Abila, tras la victoria ante Lanús. Gratitud en tiempos de despedidas...

Aplausos y gracias



Lanús 1-Huracán 3
El equipo cerró su participación con una victoria clara, con buen juego, con autoridad. También con una sensación: la posibilidad del título se la quitaron los árbitros... En cualquier caso, aplausos y gracias. Otra vez...

Ringo, eterno...



Ringo Bonavena está en todos lados. En las paredes que lo retratan, sobre la calle Luna, o sobre cualquier otro rincón de los Barrios del Sur de la Ciudad de Buenos Aires. Su cara sonríe, su cuerpo grande ofrece esa piña que conoció Alí y que asombró al mundo. Miente la vieja noticia que dice que se fue para siempre, a los 33 años, en aquel asesinato del 22 de mayo de 1976 en las oscuridades del Mustang Ranch, un cabaret de Reno, en el estado de Nevada, Estados Unidos."Ringo está acá, Ringo es nosotros", dice -emocionado- uno de los tantos socios de Huracán que impulsaron una idea sin objeciones: que la popular local del Palacio Ducó se llame así, como él. Ringo Bonavena.

El detalle no se parece a una casualidad: con capacidad para 21.000 espectadores es la popular más grande del fútbol argentino. Sí, la Bonavena. La de su Globo. La de su Huracán. Ese espacio cuenta su dimensión, su lugar en la cultura popular. Sirve un dato: su velatorio en el Luna Park resultó la manifestación popular más numerosa entre los dolores y los horrores de la última dictadura.

Los que mucho conocen de la historia de Huracán lo comentan ahora, días de recuerdos: en los años setenta, cuando Huracán sumó su undécimo título de la AFA (aquel memorable Metropolitano del 73, con Menotti como ideólogo y con Houseman como perfecto mago), Ringo se entrenaba con el plantel, decía que quería jugar. "Se la pasábamos siempre, quería hacer su gol, a veces lo dejábamos pasar", cuenta Daniel Buglione, marcador central del Equipo de los Sueños. En las tribunas, el grito era unanimidad y orgullo: "Somos del barrio / del barrio de La Quema / somos del barrio de Ringo Bonavena".

Bonavena era un autodidacta en materia de promociones y desparpajos, señala Horacio Pagani, quien mucho lo conoció. Era el principal vocero del club que adoraba. Resultó también un adelantado: sehizo gerente de marketing de Huracán mucho antes de que el marketing se acercara al fútbol. La contratación de Daniel Willington fue una de sus búsquedas sin inhibiciones. Le gustaba aparecer con la camiseta de Huracán en cuanto lugar lo invitaban y jamás se olvidaba de mencionar al Globo de Newbery en cada programa al que lo convocaban. Como en el de Pepe Biondi, líder de audiencia, en el que Ringo mucho se parecía a un humorista más. Puro carisma.

Era más que un boxeador. Se trataba de un personaje que contenía a varios personajes. Guapo, pendenciero, intenso, campeón sin corona, porteño de ley, dueño del show. Lo demostró todo en aquel 7 de diciembre de 1970 frente al gigante Ali,con récord de rating para la televisión argentina. Canal 13 sumó entonces 79.3 puntos, una cifra sólo posible en instancias decisivas de la Selección en un Mundial (la marca recién fue superada en la Copa del Mundo de 1990, durante la semifinal entre Argentina e Italia). La caída ante Alíno tuvo impronta de derrota: la derrota fueincapaz de dañar la indomable leyenda de Ringo.

Trasladóla popularidad de los estadios al tantas veces hermético espacio del ring. Bonavena era un audaz. Ilimitado adolescente, pibe de barrio, desmesurado y divertido charlatán, amigo sin quebrantos. Se animaba a desafiar a todos. En cualquier calle del mundo. Antes de enfrentar en el Madison Square Garden a Ali, se paseó con un toro por la Quinta Avenida de Nueva York. Y hasta lo trató de gallina a su rival. En el mítico estadio de la Gran Manzana se escuchó el grito de guerra de los que viajaron y de los que aprendieron a adorarlo a la distancia: "Rin-go / Rin-go / Rin-go". En Buenos Aires, ni los vagabundos caminaban las calles. Había que ver a Ringo. Los 20.000 espectadores de aquella ocasión lo sabían o lo aprendieron mirando: estaban en presencia de un guapo de verdad, que podía levantarse cada vez que lo tiraran y que podía derribar al invencible, al mejor de la historia. La épica del pibe de barrio.

Era exagerado, intenso. En la biografía Díganme Ringo, de Ezequiel Fernández Moores, se reproduce una declaración que lo muestra en su costado más bravucón, más jactancioso: "No hay en América ningún pesado que pueda inquietarme; no existe nadie en mi horizonte a no ser Clay. Yo quiero al negro porque no me gustaría terminar como tantos otros caminando solo por la calle con los bolsillos llenos de pelusa. Tengo una renta de 300 mil pesos viejos por el alquiler de quince departamentos, un auto Mercedes Benz que vale siete millones de pesos y dinero bien invertido". Le gustaba alardear. Se sentía cómodo, aunque lo miraran de reojo por cuestiones de origen. "Pío, pio", les decía a los quejosos. Y los invitaba a que se callaran...

La revista El Gráfico contó una verdad en su tapa cuando perdió con Alí: "Así cae un hombre". La caída de Ringo de La Quema fue también otra cosa. Las piñas que a él le pegaban les dolían a todos en Parque de los Patricios y zonas de influencia. Ese dolor compartido resultaba una expresión del sentido de pertenencia. "Ringo abría el bolsillo siempre que veía a algún vecino o a algún quemero en la mala", dicen quienes vivieron sus días, quienes caminaron sus mismos empedrados. Para todos ellos, él sigue latiendo hecho memoria o tribuna o anécdota. O todo junto.

Texto publicado por el Fundador del blog en Clarín.

martes, mayo 17, 2016

Pedro, el especialista


Un penal, patea Pedro Barrios, es gol. Una postal de los años noventa. Con el el uruguayo -el defensor con más goles en la historia del club- como protagonista.

domingo, mayo 15, 2016

Que la próxima vaya adentro, Wancho



Huracán convirtió apenas tres goles en sus últimos nueve encuentros (incluyendo Libertadores y torneo local). Los dos en Medellín frente a Atlético Nacional y en el Ducó ante Unión. Muy poco. Casi nada. En ese dato (más allá de los perjuicios arbitrales) se explica la falta de victorias. Es cierto, también el azar está jugando su partido. En contra...

viernes, mayo 13, 2016

Palabras para una emoción de todos



Patricio Toranzo, tras su regresos frente a Unión. Emoción, lágrimas, corazón, palabras. Para recordar siempre.

Retrato de un regreso sin olvido


La primera escena posterior al partido sirve de retrato: ahí, en el campo de juego, Patricio Toranzo solloza, ofrece sus lágrimas a modo de agradecimiento para toda esa gente que -bajo el frío de un viernes en la noche de Parque de los Patricios- grita su nombre, que lo aplaude, que le brinda esa ovación que lo abraza. Es el regreso del Pato de La Quema, del 18. Tres meses después del accidente en Caracas en el que su vida caminó por la cornisa, él está de nuevo jugando. Y está bien, entero, intenso, preciso, con unas ganas que no le caben en el cuerpo. La precisión -a juzgar por esos 12 minutos en los que participó- está intacta. La impresión resulta inequívoca: está para jugar en ese Huracán de luchadores que se anima a todos los desafíos, a pesar todo.

“Fue muy duro todo lo que pasó. Y es muy emocionante todo esto. Hay cosas que conté. Y hay cosas que me voy a llevar al cajón, seguro con la bandera de Huracán. También por eso creo que este fue el partido de mi vida...”, son sus primeras palabras posteriores a ese retorno que no tendrá olvido. “Siempre creí en esto. Y acá estoy... Les quiero agradecer a todos. A mi familia, a mis amigos, a toda esta gente...”, recuerda. Las lágrimas lo acompañan a modo de testimonio complementario.

Dice que se sintió bien. Y eso es una verdad. Con él en el campo de juego Huracán se asomó a esa victoria que mereció. Pero que no pudo alcanzar. Por dos razones fundamentales: la primera, Unión golpeó cuando nadie lo esperaba, en la última jugada del primer tiempo; la segunda, a Huracán le faltó precisión en los últimos metros.

Hubo un partido antes de la emoción vinculada al regreso de Toranzo. Con un Huracán que hizo el gasto en nombre de la victoria, que tuvo la pelota (61 a 39 por ciento fue la ventaja en la posesión), que llegó más. Y con un Unión ordenado que priorizó su tarea defensiva y apostó a sorprender de contraataque o con la estupenda pegada de Malcorra.

Fue un poco más el equipo de Domínguez. Es cierto. Pero falló en ese lugar en el que se definen los partidos: el área ajena. La impresión es clara: cuando Abila no es el implacable Wanchope a Huracán el gol le cuesta demasiado. De hecho, ante Unión, su único grito llegó facilitado por un roce en Zurbriggen tras un fuerte remate de Espinoza. Para colmo, cuando Abila convirtió -tras un rebote de Nereo Fernández ante un remate de Romero Gamarra- el árbitro Paletta le anuló el gol por un off side que no fue tal (habilitó Emanuel Britez). También por eso a Huracán se le negó la victoria. Pero no la emoción, claro: el regreso de Toranzo fue un triunfo de todos. Y una emoción para guardar, también.

Texto publicado por el Fundador del Blog, en Clarín.

Un punto escaso



Huracán 1 - Unión 1
Era para ganar. Se empató. Faltó precisión en el lugar donde los partidos se definen: el área. El futuro espera...

domingo, mayo 08, 2016

Empezar de cero



Boca 0 - Huracán 0

Después de los golpes arbitrales y de la eliminación mal nacida en la Libertadores, Huracán comienza una nueva etapa, otro desafío. Quedan, después de este empate que pudo ser victoria, dos partidos y una prioridad: la Copa Argentina: allá vamos...

jueves, mayo 05, 2016

Wanchope, directo al Premio Puskas



El golazo de Ramón Abila frente a Atlético Nacional. Desde ya, candidato al Premio Puskas de la FIFA al mejor gol del año.

miércoles, mayo 04, 2016

La tapa para un despojo

El árbitro José Argote, partícipe esencial de la eliminación de Huracán frente a Atlético Nacional, en la tapa del diario Olé. Retrato de un despojo.

Palabras para explicar un robo



El análisis de Eduardo Domínguez. La bronca de todos. Palabras para explicar un robo. O algo así...

"Argote nos dijo cagones"



La denuncia de Marcos Díaz. Es grave: el árbitro José Argote les dijo "cagones".

martes, mayo 03, 2016

Breve retrato de un bochorno


Copa Libertadores: Atlético Nacional 4-Huracán 2
Terminó en derrota y en desencanto la aventura de Huracán por la Libertadores. Cayó -tras un partido polémico y que concluyó en escándalo al final- 4-2 ante Atlético Nacional y se despidió en los octavos de final. Al cabo, se despidió con toda la bronca. Pero al modo que impuso este plantel: luchando.

No era un partido más para Huracán. La cita tenía la relevancia de una eliminatoria y cierto carácter histórico: desde las semifinales de 1974 que el Globo de Newbery no se asomaba en estas instancias de la máxima competición continental. La experiencia valiosa de la Sudamericana del año pasado se parecía mucho a un impulso y a una experiencia para capitalizar. En definitiva, el mismo plantel que logró dos títulos en su recorrido de menos de tres años (la Copa Argentina en 2014 y la Supercopa en 2015) tenía bajo el cielo de Medellín la posibilidad de agregarle otro capítulo para abrazar como a los mejores recuerdos. Pero no. No pudo ser. Un arbitraje lamentable y un segundo tiempo en desventaja numérica lo terminaron condenando.
De todos modos, Atlético Nacional volvió a demostrar lo que es: el gigante indomable de esta Copa. El campeón de Colombia, el mejor de la primera fase, el equipo sin goles en contra en sus siete partidos anteriores, el que sumaba 19 victorias y apenas un empate en sus últimos 20 partidos en casa. Anoche, ganó de nuevo. Para seguir con esa impronta de equipo invencible.
El primer tiempo mostró un partido que fue una mezcla de los últimos dos duelos: parejo. Atlético Nacional -local y patrón- intentó llevar el peso del partido, de asumir el rol protagónico. Pero en varios tramos se encontró con un Huracán que presionaba alto y que se animaba a complicarlo, que llegaba, que inquietaba.
A diferencia de lo que se anunciaba en Colombia, el equipo de Domínguez no salió a defenderse con exclusividad. Cuando tuvo la pelota, lastimó. Con la velocidad de Espinoza, con la precisión de Bogado y de Montenegro, con la tenacidad de Abila.
Tuvo una virtud Huracán en esa estapa: golpeó justo después de que lo golpearan. A los 24 minutos, estaba en desventaja (discutido penal de Bogado a Guerra, convertido por Ibarbo). Menos de dos minutos después fue, edificó con Wanchope y con Bogado una buena jugada que resolvió sin dudas Espinoza. Uno a uno.
El segundo tiempo estuvo condicionado por un pésimo arbitraje de José Argote y por la expulsión de Federico Mancinelli, a los 6 minutos. Desde entonces, Atlético Nacional encontró los espacios y Guerra, dos goles (dos grandes definiciones). Parecía que lo tenía a disposición para noquear al equipo argentino. Pero no. Había más espacio para el suspenso. Wanchope hizo un golazo, a través de una acrobacia y puso el 3-2. Y entonces, contra todo y contra todos, Huracán fue. Tras las pasos de otro capítulo épico. Lo tuvo en un rebote Abila, pero la pelota se fue por arriba. No pudo ser. Lo liquidó Copete sobre la hora. No alcanzó ese coraje, esa intensidad que ofreció Huracán hasta el último de los suspiros...

lunes, mayo 02, 2016

Allá vamos



El anuncio del partido de mañana frente a Atlético Nacional, el Medellín. Así nos ven en Colombia.

sábado, abril 30, 2016

Sin tiempo para lamentos...



Eduardo Domínguez. Sin tiempo para lamentos. Vamos por más...

Cero suerte, cero contundencia



Huracán 0-Racing 1
Faltó suerte, faltó precisión en el área ajena. Una combinación repetida que nos viene costando puntos y -a esta altura- la posibilidad de pelear la punta.

Pero el entusiasmo sigue intacto: que la Libertadores sea el escenario para romper la racha. Nada menos...

miércoles, abril 27, 2016

Enfocados



Eduardo Domínguez y el gran objetivo: Atlético Nacional. Seguimos enfocados.

martes, abril 26, 2016

A definir allá...


Copa Libertadores: Huracán 0-Atlético Nacional 0

La despedida del equipo terminó siendo un retrato de lo ofrecido por Huracán: no hubo ovación, pero sí el respeto de esos aplausos unánimes desde la popular Bonavena, desde la Alcorta y desde la Miravé. No pudo vencer al Atlético Nacional, pero no dejó resquicio para el reproche en términos de eso que este plantel jamás negocia: entrega, convicción, coraje, lucha. No ofreció su mejor versión en términos del juego, pero se mostró como un equipo sólido, bravo, defensivamente granítico. El 0-0 ante el campeón de Colombia y el mejor equipo de la Fase de Grupos deja todo por resolver: el pasaje a los cuartos de final de la Libertadores se resolverá el martes en Medellín. Huracán ya conoce el Atanasio Girardot: la semana pasada también igualó allí sin goles y accedió a estos octavos de final. Lo saben todos: no será una tarea sencilla imponerse en aquel escenario. En los siete partidos que disputó en esta Libertadores, el equipo paisa no recibió goles. Y bastante tuvo que ver, en algunas ocasiones, su arquero argentino Franco Armani. Como ayer, que fue la figura bajo el cielo del Palacio Ducó.

El partido ofreció una paradoja: Atlético pareció siempre un equipo más preciso, más hábil, más rápido; pero Huracán fue quien llegó más y quien estuvo más cerca de llevarse el triunfo. Dos desprendimientos de esa paradoja: primero, es admirable el manejo de la pelota que tiene el equipo de Reinaldo Rueda. Nivel propio de la Champions League: precisión en velocidad y en cada rincon del campo de juego. Segundo, es conmovedor el esfuerzo de cada uno de los integrantes de este Huracán. Es el plantel que más partidos jugó en el 2016, lo afrontó con mínimo recambio, se asomó a la pelea del campeonato (y lo sacaron -como creen en el grupo- “los fallos arbitrales”) y sigue en la Libertadores animándose a cualquier cuco que aparezca en el camino.

Lo mejor de Huracán en cuanto a llegadas lo produjo en el primer tiempo. Tuvo cuatro llegadas a fondo, claras: un desborde de Espinoza al que no llegó Wanchope, un remate preciso de Rolfi Montenegro que atajó Armani contra un palo, un centro atrás del Abila que no pudo conectar Espinoza y un tiro por arriba del travesaño desde posición favorable de Federico Mancinelli. El Atlético, que se lucía con la pelota en los pies, tuvo apenas un mano a mano que Marcos Díaz le atajó al supersónico Orlando Berrío.

En la segunda mitad, Atlético cumplió con su plan: durmió el desarrollo con la pelota en su poder. Trató de hacerlo correr a Huracán. Pero careció de profundidad para trasladar esa precisión en desequilibrio. Ni siquiera con el ingreso de Víctor Ibarbo consiguió deshacer la solidez ofrecida por ese trío tan confiable con el que cuenta Huracán en el centro: los zagueros Martín Nervo y Mancinelli y el cinco tapón, Matías Fritzler.

Huracán, en cambio, perdió intensidad durante buena parte de esa etapa. Pero la recuperó al final y casi lo gana. Fueron valiosos los ingresos de Alejandro Romero Gamarra y de Ezequiel Miralles. En ese tramo tuvo dos llegadas muy claras. En la primera, un offside mal cobrado lo dejó a Miralles sin la posibilidad de un mano a mano. En la segunda y última, Armani tapó dos veces, ante Mancinelli y Miralles. Ese final dejó una impresión: cuando no está el mejor Wanchope a Huracán le cuesta el gol. Demasiado. Pero Abila -siempre optimista- dice que hará hasta lo imposible para que el grito aparezca. En Medellín, claro.

sábado, abril 23, 2016

Escenas de otro despojo



San Lorenzo 1-Huracán 0
Más allá del análisis, una verdad, la que cuentan las imágenes: el penoso arbitraje de Jorge Baliño lo empujó a Huracán a la derrota.

miércoles, abril 20, 2016

Muy adentro

Huracán sigue en la Libertadores. Lo confirmó en Medellín ante Atlético Nacional, el mejor de la Fase de Grupos... Otros, se despidieron a solas...

martes, abril 19, 2016

Bravo, Huracán



Copa Libertadores: Atlético Nacional 0-Huracán 0
A octavos, con otra muestra de autoridad. Con solidez, con coraje, con méritos acumulados. Ahora sigue. Y queda claro: el Globo de Newbery va por más...

domingo, abril 17, 2016

Los árbitros, otra vez

La tapa de Olé lo cuenta: los árbitros, decisivos en la Zona 2. Lanús, el beneficiado; Huracán, el damnificado. Da bronca...

sábado, abril 16, 2016

Era penal y era roja



Newell's 1-Huracán 0
Un empate que debió haber cambiado el rumbo por esa jugada maldita, una más... Molesta. Mucho se parece a un hàbito que nos complica y nos perjudica.

miércoles, abril 13, 2016

Copero, muy copero

Más allá del resultado, más allá de las circunstancias, otra demostración: este Huracán es copero. Muy copero.

martes, abril 12, 2016

Un final de escándalo



El después de Huracán-Peñarol. Caos por todos lados.

Vamos que seguimos



Copa Libertadores: Huracán 0-Peñarol 0

Debió ser victoria, por todo lo que hizo el equipo, sobre todo en el segundo tiempo. Pero fue empate. Y ese empate -al cabo, tras la derrota de Sporting Cristal frente a Atlético Nacional- sirve para quedar a muy poquito de acceder a octavos (alcanzará con un empate en Medellín, con que Cristal no gane o hasta con derrota mínima si el equipo peruano no golea en Montevideo). Vamos que seguimos...

lunes, abril 11, 2016

Los pioneros de la Feria


Somos el primer Club de Fútbol en estar presente en uno de los acontecimientos culturales mas importantes de Latinoamerica. Ya llevamos nueve años y muchos libros presentados, mucho entusiasmo puesto en cada evento, centenares de Quemeros pasando por el Stand, un torrente de fotos y la satisfacción de estar mostrando a los millones de visitantes nuestra identidad y el amor por la camiseta.

Racing se sumó a la Feria en la edición 2015 y este año se suma San Lorenzo. Nos obligan a redoblar el esfuerzo. La feria comienza el 21 de abril y finaliza el 9 de mayo. En distintos dias estaremos presentando el libro de Néstor Apuzzo “Fútbol, la conquista de los sueños”, Marcos Diaz firmará ejemplares del libro que Alejandro Gorenstein dedicara a su figura y estará en el Stand el libro de Leandro Sanchez “El Turco, una vida llena de pasiones“. No faltaran los libros de Gustavo Catalano, de Néstor Vicente, Luis Ruiz y Roberto Guidotti.

Muy probablemente haremos una actividad conjunta con San Lorenzo, quizás antes del clásico y también participaremos de las actividades organizadas por el Encuentro de Departamentos de Cultura de los Clubes afiliados a la AFA.

Estamos imaginando otras actividades y convocamos a quienes tengan ideas o deseos de colaborar que se comuniquen con nosotros o dejen sus datos en la Oficina de socios y nos conectamos con ustedes.

Subcomision de Cultura
vicentenestor@hotmail.com

domingo, abril 10, 2016

Rey de La Quema

Ahí está Wanchope otra vez, en la tapa, gritando. Goles, sí, goles como siempre. El mismo día que jugaron River e Independiente el irrumpió en la portada. Porque este Rey de La Quema es también el Jugador del Pueblo.

Por Ricardo Sapia*
Se lo quieren llevar. En esta semana hablaron todos de él. Todos lo buscan para su rebaño. Todos hacen fuerza. Interesados y ajenos. Todos quieren que juegue en otro club de Primera. Que sea cumpa de Tevez y los suyos. Que la casaca con la 9 ya no sea blanca con un globo labrado con hilos rojos, que sea azul y oro. ¡Esta nos lo van a sacar! De acá a junio vamos a gritar sus goles. ¿Por qué no hasta agosto? Están desesperados. Interesados y ajenos. Abila de a acá, Abila de allá. Si hasta alguien dijo que era el Luis Suárez argentino. Andáaaa. Lo quieren en Boca ya. Lo lamento. Lo van a tener que seguir viendo en Huracán. Por chauchitas no se mueve de Parque Patricios. A ponerla toda. Dólar a dólar. Pero esperen. Todavía le queda cuerda con nosotros. Así que siéntense pacientes y a miralo por la tele. Todos. Interesados y ajenos. Queremos más de este animal. Van cincuenta en su cuenta quemera.

*Inicio del texto publicado en el diario Olé.

sábado, abril 09, 2016

Wanchope y los convencidos



Huracán 4-San Martín de San Juan 3

Es imposible no empezar por él, por Ramón Abila, Wanchope para todo el fútbol. Llegó en 2014 a Parque de los Patricios con el antecedente de haberle hecho un golazo a Huracán con la camiseta de Instituto, en el Palacio Ducó que ahora lo aplaude. Lo pidió Frank Kudelka. Se adaptó pronto. Tuvo un bajón. Se sentó en el banco. Volvió con todo. Y desde entonces no paró. El año pasado fue el máximo anotador de la Copa Sudamericana. En este 2016 hasta se anima al doblete de su rubro: lidera la tabla de goleadores del torneo local (con 9) y está segundo en la de la Libertadores (con 4, a uno de Jonathan Calleri e Ismael Sosa). En el año: 13 tantos en 15 encuentros. Y por lo que exhibió ayer, otra vez, parece que va por más: él fue la clave de la victoria de Huracán por 4-3 ante un bravo y astuto San Martín de San Juan. Así, se ubica como escolta a dos puntos del líder de la Zona 2, Lanús, que hoy disputará el clásico frente a Banfield.

Volvió a suceder como ante Sporting Cristal (el martes, por la Copa): cuando el equipo estaba a punto de enterrarse en una derrota incómoda, el superhéroe de Parque de los Patricios volvió a cambiar la historia. En cinco minutos transformó un 1-2 en la euforia de un 3-2 para el regocijo de todo Huracán. Primero, con otro golazo. Recibió un pase largo de Ezequiel Miralles y demostró que en ese estadio es el Rey del área. Gambeta larga de derecha entre los dos centrales de San Martín y definición estupenda de zurda. Luego, con un típico gol de centrodelantero. Centro desde la derecha de Alejandro Romero Gamarra y aparición en el segundo palo y cabezazo de este cordobés -fanático de la Mona Jiménez; “monero hasta la muerte”, como cuenta en su Twitter- que está irrumpiendo en la historia. Suma 50 goles en el club, está a 12 del décimo puesto (lo ocupa José Laguna, emblema de los años 20) y nadie duda en los barrios del Sur que será un top 10 de La Quema.

Lo quieren todos, parece. Desde Boca insisten. Desde Europa y desde Brasil se suman trascendidos. Wanchope ofreció anoche, en Fox Sports, una respuesta propia de su modo de ser: “Las únicas ofertas que tengo son las del chino de acá enfrente”. Se verá...

Sirven otros dos detalles para contar su dimensión en Huracán. Tras su segundo gol surgió un grito unánime desde la popular Bonavena: “Para Wanchope / la Selección”. El segundo fue ese silencio de sepulcro que acompañó su salida en camilla, cuando restaban 15 minutos. Luego, llegó la tranquilidad. “Apenas un calambre”, le dijo el doctor Pedro Di Spagna a Clarín.

Más allá de la figura, hubo un partido atractivo, cambiante, con siete goles, con errores, con varias actuaciones individuales destacadas (Matías Fritzler y Jorge Luna completaron el podio). Y la dinámica del encuentro corroboró una de las particularidades de este Huracán. San Martín lo golpeó de entrada (con ese penal que convirtió Luis Ardente) y hasta se puso en ventaja de nuevo (golazo de Luna, desde el borde del área) cuando el equipo de Eduardo Domínguez comenzaba a asomar en el partido. Pero otra vez se recuperó el local. Queda claro: se hace fuerte ante la adversidad. Puede ser después de un accidente, tras una actuación de clara inferioridad (como ante Atlético Nacional, en la Libertadores), durante un clásico o en cualquier partido. Se levanta y anda.

El tramo final le dio más razones para la ovación a este partido: ya sin Wanchope, Mariano González apareció como delantero en un contraataque y definió como cuando jugaba en Porto o en Inter: 4-2. El descuento de Javier Toledo (de cabeza, sobre la hora) le añadió suspenso a los últimos suspiros. Después, llegó el desahogo. Y la fiesta, también, claro.

Texto publicado por el fundador del Blog, en Clarín.

viernes, abril 08, 2016

Wanchope y el pibe



Por Olé
La historia de Murtaza Ahmadi, el chico afgano que se dibujó la camiseta de Messi en una bolsa, recorrió el mundo hace un par de meses y terminó con Leo enviándole un par de casacas y una pelota. Y ahora, otro pibe, pero argentino y fanático de Huracán, emuló lo mismo con su propio ídolo: transformó una remera blanca en la 9 de Wanchope Abila. La dirigencia del Globo no se mantuvo ajena a esto y empezó a hacer averiguaciones para contactarse con él y darle una sorpresa.

Su nombre es Gustavo y vive en Charadai, a 100 km de la capital provincial, Resistencia. Y no imaginaba lo que vendría: el propio Wanchope grabó un video saludándolo e invitándolo a conocer el Palacio Adolfo Ducó, templo quemero. El pibe no pudo contener la emoción al ver a su ídolo y se le llenaron los ojos de lágrimas. La próxima foto que suba será con la 9 de Abila, la posta. De las cosas más lindas que puede tener el fútbol.

miércoles, abril 06, 2016

El goleador de la portada

Ramón Abila y Rolfi Montenegro, en la tapa de Olé. Otra consecuencia de la victoria ante Sporting Cristal.

martes, abril 05, 2016

Un triunfo increíble



Copa Libertadores: Huracán 4-Sporting Cristal 2

Inmenso Marcos, tremendo Wanchope, muy bien Kaku y Rolfi. Postales nominales de un partido que fue triunfo colosal y pudo haber sido derrota amplia. En el peor partido a nivel defensivo, Huracán se sorbrepuso. Y ganó. Y va por más.

lunes, abril 04, 2016

Escenas para abrazar



Huracán TV, el canal oficial del club, y su nueva presentación. Muchas escenas para abrazar...

domingo, abril 03, 2016

Tan distintos


El Palacio Ducó, en 1984, a salvo de la posibilidad de ser rematado. Días complicados. Y ante la adversidad, otra vez, surgió la obra invisible de los socios. Ese gran triunfo de todos. Ese mensaje para siempre: el barrio, la identidad y la tradición no se tocan...

viernes, abril 01, 2016

Aplausos igual



Atlético Tucumán 2-Huracán 1
El tiro del final fue para el local. Los aplausos, también para este equipo de Domínguez que tan cerca estuvo de alcanzar la punta. No pudo ser. Esta vez...

martes, marzo 29, 2016

Rolfi, Quemero



Cumple años en el Día Mundial del Hincha de Huracán (ayer, 28/3). Quizá no sea casualidad. "Un equipo con épica", dice. También cuenta que van por más. Y hay que creerle. Claro.

lunes, marzo 28, 2016

Un punto y sin punta



Argentinos 0-Huracán 0
Flojo partido, pocas llegadas, escasa creatividad. Y un punto. Ese punto que no alcanzó para llegar a la punta.

Feliz cumple, Quemero


Hoy, Día Mundial del Hincha de Huracán, feliz cumpleaños para todos los Quemeros. Los de acá. Y los de allá...