martes, mayo 31, 2011

Grande se nace

El afiche publicitario del canal Fox Sports, en el comienzo de este Siglo XXI. Un mensaje que atraviesa los tiempos.

Guillermo Stábile, con el Globo de Jorge Newbery en el pecho, en un clásico retrato de la década de 1920, en la que Huracán resultó el más campeón junto a Boca. El emblemático delantero fue el máximo anotador del Mundial de 1930. Un crack de todos los tiempos, en la antesala de la Era Profesional. Un lujo huracanense en años en los que se forjó la condición de grande.

Mucho antes del 31 de mayo de 1931, cuando se disputó la primera fecha de la Era Profesional, el fútbol argentino ya se había destacado a nivel de Selecciones (tetracampeón en Sudamericanos y medalla de plata olímpica) y su Liga se jugaba desde 1891 e ininterrumpidamente desde 1893. El comienzo de esa nueva era fue apenas una modificación en el modo de organizarse; pero el deporte seguía siendo el mismo, por supuesto. Y los clubes también, claro.

La bandera más grande de la hinchada de Huracán es ese inmenso telón que no falta a la verdad: "Grande se nace", sostiene en letras rojas sobre fondo blanco. El título del Libro Oficial del Centenario, en 2008, se hizo eco de ese mensaje. Y así se llamó. Un recorrido por la Era Amateur advierte que al momento de llegar al Profesionalismo había, claramente, seis equipos grandes. Cualquiera de las variantes razonables (porcentaje de puntos, títulos, cantidad de socios, estadio) que se consideren, así lo determinan. Lo que sigue es un relevamiento de cada una de ellas al inicio del campeonato de 1931, considerando a cada uno de sus participantes.

Por títulos de Liga y temporadas en la máxima categoría:

1) Racing*: 9 títulos (desde 1913 a 1919, 1921 y 1925); 1 subcampeonato (1920). Temporadas en la máxima categoría: 20. Fundado en 1905.
2) Boca**: 6 títulos (1919, 1920, 1923, 1924, 1926 y 1930); 3 subcampeonatos (1927, 1928 y 1929). Temporadas en la máxima categoría: 18. Fundado en 1905.
3) Huracán**: 4 títulos (1921, 1922, 1925 y 1928); 2 subcampeonatos (1920 y 1923). Temporadas en la máxima categoría: 17. Fundado en 1908.
4) San Lorenzo: 3 títulos (1923, 1924 y 1927); 2 subcampeonatos (1925 y 1926). Temporadas en la máxima categoría: 16. Fundado en 1908.
5) Independiente: 2 títulos (1922 y 1926); 2 subcampeonatos (1912 y 1923). Temporadas en la máxima categoría: 19. Fundado en 1905.
6) River: 1 título (1920); 5 subcampeonatos (1909, 1917, 1918, 1921 y 1922). Temporadas en la máxima categoría: 22. Fundado en 1904.
7) Estudiantes La Plata: 1 título (1913); 3 subcampeonatos (1914, 1919 y 1930). Temporadas en la máxima categoría: 19. Fundado en 1905.
8) Gimnasia La Plata: 1 título (1929); 1 subcampeonato (1924).
Temporadas en la máxima categoría: 15. Fundado en 1887.
9) Quilmes: 1 título (1912). Temporadas en la máxima categoría: 28. Fundado en 1887.
10) Platense: 1 subcampeonato (1916). Temporadas en la máxima categoría: 18. Fundado en 1905.
11) Vélez: 1 subcampeonato (1919). Temporadas en la máxima categoría: 12. Fundado en 1910.
12) Argentinos: 1 subcampeonato (1926). Temporadas en la máxima categoría: 9. Fundado en 1904.
Sin títulos ni subcampeonatos: 13) Atlanta (19 temporadas en la máxima categoría; fundado en 1904); 14) Tigre (17; 1904); 14) Ferro (17; 1904); 16) Lanús (12; 1915); 17) Chacarita (6; 1906); y 18) Talleres de Remedios de Escalada (5; 1906).

*Racing fue el más campeón de la década de 1910, con siete títulos de Liga.
**Boca y Huracán fueron los más campeones de la década de 1920, con cuatro títulos de Liga cada uno.



Por porcentaje de puntos:

1) Boca: 76,71 (538 puntos-380 partidos).
2) Racing: 76,67 (736-480).
3) San Lorenzo: 69,10 (586-424).
4) Huracán: 68,02 (502-369).
5) River: 66,86 (686-513).
6) Independiente: 65,74 (614-467).
7) Estudiantes La Plata: 60,00 (492-410).
8) Gimnasia La Plata: 59,17 (471-398).
9) Chacarita: 57,96 (182-157).
10) Platense: 55,99 (505-451).
11) Talleres R.: 52,41 (152-145).
12) Argentinos: 50,67 (226-223).
13) Vélez: 49,55 (333-336).
14) Lanús: 46,83 (310-331).
15) Tigre: 46,03 (406-441).
16) Quilmes: 44,12 (495-561).
17) Ferro: 41,36 (364-440).
18) Atlanta: 41,01 (383-467).


Por cantidad de socios*:

1) River: 3.661.
2) Boca: 3.022.
3) Racing: 2.624.
4) Independiente: 2.601.
5) San Lorenzo: 2.347.
6) Huracán: 1.974**.
7) Gimnasia La Plata: 1.700.
8) Talleres R.: 1.350.
9) Vélez: 1.249.
10) Ferro: 1.246.
11) Argentinos: 1.200.
12) Chacarita: 978.
13) Estudiantes: 800.
14) Platense: 700.
14) Quilmes: 700.
16) Atlanta: 460.
17) Tigre: 456.
18) Lanús: 418.

*De acuerdo con los datos de la Memoria y Balance de la Asociación Argentina de 1926, referidos en el libro "Historia del Fútbol Amateur en la Argentina", de Jorge Iwanczuk.
**De acuerdo con datos del propio Huracán, al finalizar 1926 el club contaba con 1.974 socios.


Por capacidad de los estadios*:

1) San Lorenzo: 73.400.
2) River: 58.000.
3) Boca: 55.000.
4) Huracán: 40.900.
5) Vélez: 15.972.
6) Platense: 14.100.
7) Argentinos: 10.100.
8) Chacarita: 8.000.
8) Ferro: 8.000.
10) Atlanta: 5.480.

*De acuerdo con datos publicados por el diario La Nación en 1930 y referidos en el libro "Historia del Fútbol Amateur en la Argentina", de Jorge Iwanczuk. Sólo se incluyen los estadios de la Ciudad de Buenos Aires.


El texto inaugural del historiador Jorge Iwanczuk en su estupendo libro "Historial del Fútbol Amateur en la Argentina". Señala: "En esas largas horas hojeando los diarios amarillos y llenos de polvo confirmé que los clubes no nacieron el 31 de mayo de 1931, fecha de inicio del Profesionalismo. ¿Por qué entonces si antes llenaron estadios con 40.000 espectadores y fueron grandes Racing, Boca, Independiente, San Lorenzo, Huracán, River... y hasta hubo un Campeonato Mundial en el que salimos subcampeones con jugadores amateurs, empezar a contar la historia por la mitad?"

Actualización: Texto publicado originalmente en mayo de 2008. Ahora, al cumplirse 80 años de la primera fecha de la Era Profesional, se vuelve a postear.

domingo, mayo 01, 2011

Los laburantes


Por Pep, de La Redó
El futbolista, aunque a veces no parezca, es, sin duda, un trabajador. Por definición, por clase y por historia gremial. Cierto es que es dificil incluir entre los proletarios a las mega estrellas, como así también a la gran mayoría de los jugadores de las primeras divisiones del mundo entero, y a los de varios de categorías de ascenso. Sin embargo, ese status de privilegiados no quita que sigan siendo tipos que ponen su fuerza de trabajo a cambio de otros que le pagan un sueldo como contraprestación. Que sea alta esa remuneración, y que contemple varios bonos adicionales no le quita el carácter de salario. En este punto la disquisición amenaza irse al carajo por lo que no se entrará en el supuesto de los directivos a sueldo, sino que se seguirá centrando el post en los futbolistas.

No siempre los futbolistas fueron trabajadores acomodados. Hubo una época en la que ni siquiera eran considerados trabajadores (a veces por propia voluntad, cierto es). En lo que refiere al fútbol argentino, se pasó de una época puramente amateur a algo que con el tiempo se denominó “amateurismo marrón“, es decir jugadores que cobraban por jugar pero que supuestamente o directamente “no cobraban“, o bien cobraban por “hacer otras tareas“. Lo que puede definirse actualmente como trabajo en negro.

A fines de la década de 1920 y principios de los años 30s los jugadores comenzaron a reclamar la regularización de sus vínculos con los clubes, aunque básicamente lo que más les interesaba era conseguir vulnerar la “ley candado“, un pacto entre los dirigentes de los clubes por el cuál ninguna institución contrataría a un futbolista sin el visto bueno del club anterior. Esto hoy parece lógico y razonable, en tiempos profesionales, pero en aquellos años de pseudoamateurismo resultaba un cepo a la carrera de cada jugador.

Supuestamente los jugadores eran aficionados, por lo que en teoría los clubes no podían negarse a que pasen a otro equipo. Al mismo tiempo los jugadores al recibir pagos “irregulares” no podían agarrarse abiertamente de una mejor oferta. El “pacto de caballeros” al ser algo no escrito pero de cumplimiento generalizado aseguraba poner a los futbolistas bajo el dominio total de los directivos.

1931 ya había comenzado como un año agitado en el fútbol argentino, ya que iba in crescendo la disputa entre aquellos clubes que querían la creación de una liga profesional y aquellos otros que se oponían. En realidad la pelea incluía a su vez a aquellos que querían profesionalismo, sí, pero sólo para algunos, y los que querían profesionalismo para todos. De todos modos era una discusión intra patronal.

Los jugadores vieron la oportunidad de plantear con dureza sus requermientos. No existía aún Futbolistas Argentinos Agremiados, ni ninguna otra agrupación sindical propiamente dicha. El reclamo lo había planteado una Asociación Mutual de Jugadores, lideradada por dos jugadores de Huracán, Hugo Roque Settis (Secretario General de la Mutual), y Juan Pablo Bartolucci. Los futbolistas no exigían cobrar por jugar, porque de hecho ya cobraban, sino que se les permitiera la libertad de contratación, penándose la aplicación de la “ley candado”. Así lo explicó posteriormente el propio Settis:

“No fuimos a discutir el tema económico, ya que por entonces la mayoría de nosotros cobraba por jugar. Lo que queríamos era la libertad de contratación. Terminar con la exclusividad que tenían los clubes sobre nosotros y poder decidir dónde jugar. Queríamos ser libres”

El mismo ex defensor del Globo mantenía sus dichos en 1976, según declaraciones a La Opinión rescatadas por Ariel Scher y Héctor Palomino en su libro “Fútbol: pasión de multitudes y de elites“:

“No estaba en juego el aspecto económico (…) Aunque lo nuestro era un amateurismo marrón, lo que queríamos era la libertad como seres humanos. Los señores dirigentes pretendían mantener de por vida la llamada ´ley candado´, de su invención, es decir, utilizándonos como una mercancía a los jugadores de fútbol y convirtiéndose así en los negociadores exclusivos de nuestras transferencias“.

Los futbolistas, en plena primera dictadura militar de la Argentina y con estado de sitio vigente, marcharon hasta la Casa Rosada para plantearle sus exigencias al presidente de facto y usurpador, José Félix Uriburu. Obviamente Uriburu no los atendió, pero delegó la cuestión en el intendente de la Ciudad de Buenos Aires, José Guerrico, quien dijo a los jugadores que los apoyaría, siempre y cuando aceptaran discutir el “profesionalismo” con los clubes.

Unos pocos días después los jugadores, encabezados por Settis y Bartolucci, declararon la huelga. Los dirigentes de los clubes más populares y poderosos aprovecharon para declarar la creación de la liga profesional, la que contó con el visto bueno de los jugadores más combativos, que obtuvieron algunas concesiones, pautadas a su vez en la creación de un “contrato tipo” entre clubes y futbolistas, habiendo participado en la confección de dicho “modelo” también los abogados de los propios jugadores.

Los futbolistas jamás habían exigido específicamente la instauración del profesionalismo, pero Guerrico entendió (no sin razón) que era todo parte del mismo problema. Fue así como nació el fútbol argentino moderno tal como lo conocemos hoy, tal es así que la etapa anterior suele ser ninguneada incluso por los supuestos especialistas mediáticos. Fue así que quedó instaurado el famoso profesionalismo.

Ese fue el primer gran reclamo de los futbolistas argentinos. Vendría luego la huelga del 48, la fundación de Futbolistas Argentinos Agremiados, la promulgación del Estatuto del Jugador de Fútbol Profesional en 1973, y varias medidas de fuerza más, algunas por motivos eminentemente económicos y otras por cuestiones un poco más “altruistas”, pero ninguna hubiese sido posible sin la lucha de aquellos pioneros de los años 30, aquellos jugadores encabezados por dos quemeros, Settis y Bartolucci, a quienes se homenajea en este día tomándoselos como símbolos del resto de los trabajadores, futbolistas o no.

Cerrado por tristeza


Tras la derrota en el clásico ante San Lorenzo (0-3 en el Nuevo Gasómetro), el Blog decidió cerrarse por el momento. No hacen falta muchas explicaciones. Se trata de esta tristeza de todos.

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jueves, abril 28, 2011

Otra vez, en la Feria del Libro



Por cuarto año consecutivo, Huracán estará en la Feria del Libro. Agradezco otra vez la invitación. Y la posibilidad de ponerle la voz a Jorge Newbery en el evento de hoy a las 20.30. Allí nos vemos!!!!!

domingo, abril 24, 2011

En el fondo del mar


Clausura, undécima fecha: Huracán 0-Boca 3, en el Ducó. "Fue una derrota que nos pone, de nuevo, en la insoportable cornisa de depender de los demás", se escribió en este Blog sobre el partido anterior. La situación, tras esta penosa actuación ante Boca, es peor. No hay juego, no hay reacción, no hay nada. Gimnasia se acerca; Olimpo y All Boys se alejan; los demás son inalcanzables. La impresión duele: estamos en el fondo del mar. Justo ahora, que llega El Clásico de Barrio más grande del mundo.

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miércoles, abril 20, 2011

Boca, nuestro primer clásico

13/9/1992, en La Boca. Un empate a pura emoción con el 2-2 como resultado final.

Junto al periodista e historiador Oscar Barnade, publiqué en 2007, en Clarín , una nota sobre el superclásico de la Asociación Argentina: Boca-Huracán. Un reconocimiento a aquellos duelos memorables en las dos primeras décadas del siglo pasado, sobre todo en los gloriosos años 20:

Alguna vez fue un gran clásico
"Hubo un tiempo en el que Boca y Huracán, grandes protagonistas también en tiempos del amateurismo, disputaron una suerte de superclásico. Luego de la escisión de 1919, se formaron dos asociaciones: la Asociación Argentina (la oficial, homologada por la FIFA) y la Asociación Amateur. En la primera competían como principales referentes Boca y Huracán; en la segunda, Racing, River, Independiente y San Lorenzo. Entonces cada partido entre los de la Ribera y los de Parque de los Patricios tenía sensación de clásico grande, con nombres imborrables incluidos: Guillermo Stábile, Roberto Cherro, Cesáreo Onzari y Américo Tesoriere, entre otros.
En 1914 -un año después que el River-Boca y un año antes que el San Lorenzo-Huracán- se enfrentaron por primera vez. El 9 de agosto, Boca se impuso 2-1, en Parque de los Patricios. Desde entonces, en el amateurismo jugaron 22 veces: 11 victorias xeneizes, 7 empates y 4 triunfos de Huracán (entonces conocido como el club de los raneros).
El carácter de superclásico tuvo lugar en los años 20, cuando ambos fueron los más campeones de esa década (con cuatro títulos de liga cada uno). Y sobre todo la rivalidad se forjó entre 1919 y 1926, cuando compartieron la Asociación Argentina. En ese lapso, jugaron 14 encuentros: ocho triunfos de Boca, cuatro empates y dos éxitos de Huracán. Boca fue campeón en 1919, 1920, 1923, 1924 y 1926; y Huracán se consagró en 1921, 1922 y 1925. Más tarde también festejaría en 1928.
Pero el episodio definitivo, que le dio espíritu de duelo de tauras, fue la definición de 1923. Se trató de una temporada con algunas irregularidades: Boca y Huracán tenían 51 puntos, pero los de Parque de los Patricios habían jugado un encuentro menos. Sin embargo, en un fallo cuanto menos polémico, la Asociación determinó que disputaran directamente un desempate con partidos de ida y vuelta en el emblemático escenario de Sportivo Barracas. En el primero, ganó 3-0 Boca; en el segundo se impuso 2-0 Huracán. Como no valía la diferencia de goles, debieron enfrentarse por tercera vez: luego de 120 minutos, en la cancha de GEBA, empataron 0-0. El 27 de abril de 1924, otra vez en Sportivo Barracas, Boca se impuso 2-0, con goles de Alfredo Garasini. Y fue campeón luego de 390 minutos* y 43 días de la definición más extensa de la historia del fútbol argentino".

*En la versión original figuraban 420 minutos. De acuerdo con material aportado por el historiador de Boca, Sergio Lodise, en el cuarto encuentro no hubo alargue.

sábado, abril 16, 2011

Estamos como los ogros: en el fango


Clausura, décima fecha: All Boys 3-Huracán 1, en Floresta. Fue una derrota que nos pone, de nuevo, en la insoportable cornisa de depender de los demás. Dos goles de Fabbiani -ese Ogro al que el club se sacó de encima- fueron el principio de la segunda caída seguida como visitante. Lo que siguió fue una preocupación enorme: este equipo se parece mucho más a la peor versión de días recientes que a esa sensación de equipo bravo y astuto que -parecía- comenzaba a nacer. Queda poco. Habrá que ver. Pero hay una certeza que se parece a un susto: jugar en la cornisa es una actividad incómoda.

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lunes, abril 11, 2011

Presente, futuro y preocupaciones



Huracán, otra vez en la zona de Promoción. Huracán, otra vez en la cornisa. De eso también habla Pompei. De eso también quiere escapar Pompei.

domingo, abril 10, 2011

Cuando estar cerca no alcanza



Huracán coqueteó con la victoria. Pero no pudo. Le anularon (bien) dos goles por off sides mínimos y Racing evitó un grito en la línea. Faltó poco. No alcanzó para ganar.

sábado, abril 09, 2011

Claroscuros


El fútbol argentino tiene estas particularidades: se parece a un cambalache . De repente, un equipo que parecía condenado a la Promoción o al descenso -como Huracán- estaba más cerca de la punta que de la zona roja ; y otro equipo que venía de tres derrotas seguidas -como Racing- tenía la chance de quedar en la antesala de la punta. El partido que construyeron ambos mucho tuvo que ver con esa cuestión de diván . Al cabo, se trató de un empate en el que nadie salió golpeado, a simple vista.

El Racing que parecía protagonista insoslayable -más allá de la ausencia por lesión de Giovanni Moreno- se mostró en el Ducó como un equipo cambiante. Pretencioso, intenso, con rostro de candidato por momentos; dubitativo, ansioso, con carita de equipo a la deriva en otros tramos.

Lo de Huracán, más allá de los idénticos vaivenes que Racing, es un caso en apariencia menos traumático: pasó de ser un equipo fácil para cualquier rival a convertirse en un incómodo oponente para cualquiera. Con pequeños datos, los números lo definen: está invicto como local y sólo perdió dos encuentros de los últimos diez. Claro que la situación no es sencilla: el triunfo de Olimpo (2-0 en Santa Fe) lo volvió a ubicar en las incomodidades de la zona de Promoción .

Fue mejor Huracán al cabo del primer tiempo. Estuvo más cerca de irse a descansar en ventaja y mereció más que ese reparto de ceros al cabo del primer tiempo. Fue un intercambio de llegadas, de situaciones, de instancias favorables. Se quedó con una bronca enorme toda esa gente que fue a Parque de los Patricios a alentar al Globo de Newbery : a Javier Cámpora -el máximo anotador del Clausura- le anularon dos goles por dos situaciones mínimas de off side .

Dentro de tal desarrollo, Racing trató de parecerse a ese equipo que arrancó este torneo con vocación de líder. Lo consiguió por ratitos: Juan Cruz Respuela no pudo ser ese intrépido Pablo Lugüercio que incomodaba rivales a partir de su movilidad; Patricio Toranzo -siempre hábil- no podía expresarse como único conductor. Como contracara, las llegadas por afuera de Iván Pillud resultaban un camino posible para desequilibrar. Pero no alcanzaba...

La segunda mitad decayó en la intensidad y puso a los dos en la cornisa de un grito mágico para un sábado feliz y de una derrota capaz de acercar fantasmas . En ese transcurso, Racing demostró el buen momento del arquero rival, Gastón Monzón; y Huracán obligó a Yacob a demostrar su condición de superhéroe al salvar una pelota sobre la línea cuando desde la Alcorta, la Miravé y la Bonavena todos ofrecían el grito sagrado .

Pero no fue para ninguno el desenlace feliz. Racing se fue con la sensación de que ese punto que generó el empate puede resultar un comienzo; Huracán se quedó con la impresión de que ya nadie se lo lleva por delante como hace un puñado de meses. Quedó claro: los dos están para dar la lucha que se propusieron. Racing para protagonizar en nombre de la búsqueda de su segundo título desde 1966; Huracán para evitar los dolores añadidos de su cuarto descenso en los últimos 25 años. No hay dudas: los dos pueden recorrer esos caminos pretendidos. Eso sí, para cumplir con tales objetivos deberán jugar mejor que lo que lo hicieron bajo el cielo del Ducó.

Comentario publicado por el autor del blog, en Clarín.



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martes, abril 05, 2011

La derrota y el después



El análisis de Roberto Pompei. De la caída en Mendoza al desafío inminente: Racing, el sábado, en el Ducó.

lunes, abril 04, 2011

Nosotros y la memoria

 Los asados de la Mutual de Veteranos, pura tradición.

Toda esa gente que está ahí, en pleno asado, lo sabe: el sentido de pertenencia es ajeno al resultado. Ellos estarán ahí, siempre, aunque la derrota los empuje al cuarto descenso en 25 años. Más: volverían a juntarse con la misma periodicidad aunque los tropiezos se multiplicaran y el Huracán de sus corazones jugara en la C. No les importa perder, aunque les duele. Ellos están ahí, juntos, porque entienden que un club es un lugar para compartir y una historia para abrazar.

En una de las mesas, ese hombre que le ponía el alma a su condición de cobrador cuenta los días felices de los años 70. Cerca de él, en otra mesa, un puñado de tipos que desmienten con su elegancia los noventa abriles del documento hablan de la Década de Oro. Ellos, los más viejos, se dieron un lujo de los enormes: vieron al Huracán de los años 20, el más campeón de ese tiempo. Hablan de Stábile, de Onzari, de Ramón Vázquez, de Chiesa, de Dannaher...

En el mismo asado de la Mutual de Veteranos de Huracán, bajo la magia de la platea Alcorta, en pleno Ducó, algunos también evocan otras historias. Por ahí, apareció el nombre de un inobjetable quemero: Segundo Linares Quintana, quien con su siglo encima continúa recibiendo merecidos homenajes de distintas Academias del país y doctorados honoris causa por el mundo. También cerca, con su voz amigable, contaba detalles Daniel Buglione, aquel marcador central que ofrecía seguridad a los talentosos del campeón de 1973. Mientras miraba los distintos sectores de la Miravé, trasladó una inquietud: “¿Por qué aquel Equipo de los Sueños no tiene un lugar en el estadio?”

Texto publicado por el autor del blog, en Clarín.

domingo, abril 03, 2011

Cámpora, señor del gol



Huracán perdió frente a Godoy Cruz, en Mendoza. Sin embargo, se trajo una certeza que agrada: la llegada del delantero Javier Cámpora fue un gran acierto. Con seis tantos en ocho fechas es el máximo anotador del Clausura.

sábado, abril 02, 2011

Un tropiezo


Clausura, octava fecha: Godoy Cruz 3-Huracán 1, en el Malvinas Argentinas de Mendoza. El invicto del ciclo Pompei se cortó en Cuyo. Es un golpe que no acarrea grandes traumas: el equipo está a cinco puntos de los líderes y fuera de la zona de Promoción. Lo que preocupa es otra cosa: la defensa no ofrece garantías.

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miércoles, marzo 30, 2011

Wembley, nuestro sucesor


La primera escena del film “El discurso del rey” (la última ganadora del Oscar a la mejor película) sucede en un estadio de fútbol. Allí, en pleno Wembley, el rey Jorge VI -protagonizado por Colin Firth- se expone ante su gente y frente a su tartamudez. El detalle no es apenas eso: por segundo año consecutivo y por tercera vez en la historia del premio, un emblemático estadio de fútbol aparece involucrado en una consagración.
El fundador de este rubro fue El Molinón, escenario del Sporting de Gijón y sede del Mundial de España. En 1983, el film español “Volver a empezar”, de José Luis Garci, obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera. En ella, aparecen ese estadio -el más antiguo de España-, hinchas, jugadores y dirigentes del club asturiano.
El año pasado, la notable película argentina “El secreto de sus ojos” puso en la gran escena al Ducó de Parque de los Patricios. Allí, de acuerdo con la crítica especializada, sucede una de las mejores escenas del film. Lo escribió Pablo Scholz en la revista Ñ: “Prepárense cuando vean el estadio de Huracán desde el aire para disfrutar un plano secuencia de 5 minutos exactos, que entra y sale del campo de juego y se mete por los rincones del Ducó”.
Ahora, le llegó un nuevo espacio de gloria al inmenso Wembley. Sin embargo, no se trata del único anclaje con el fútbol de esa película. Jorge VI donó a la AFA, en la década del 40, un trofeo que se llamó Copa Competencia Británica y que fue ganado por Huracán, Racing y Boca. El detalle no lo retrata “El discurso del rey”. Forma parte de la historia de este fútbol omnipresente.

Texto publicado por el autor del blog en Clarín.



EL trailer oficial de "El discurso del rey", subtitulado.

martes, marzo 29, 2011

El Mariscal Tito, el resucitador



Algunos socios, en la platea Alcorta, ya lo comenzaron a llamar "Mariscal Tito". Roberto Pompei, con su modo sencillo, con su corazón quemero, con su entusiasmo de entrenador flamante, aparece como el resucitador de un equipo que parecía roto, deshecho, muerto. Si mantiene a Huracán en Primera habrá que empezar a aplaudirlo hasta que duelan las manos.

lunes, marzo 28, 2011

Nuestro Día


El día fundacional resultó el memorable 28 de marzo de 1998. Fue el Primer Banderazo de la historia; aquella marcha de los barrios del Sur (de Lugano, de Pompeya, de Soldati, de Parque de los Patricios, de Barracas, de San Telmo, de San Cristóbal). Cerca de 10.000 personas participaron de ese evento inexplicable: era sábado, no había fútbol, Huracán iba último y con sensación de descenso. Entonces, sucedió: la caminata desde la Sede de Caseros al Ducó, los gritos, las banderas, las murgas, la pirotecnia, la celebración de la condición de Quemeros. Fue una fiesta que duró más de 24 horas. Al día siguiente, sucedió el pequeño milagro: luego de 131 días sin triunfos, Huracán le ganó 3-1 a Ferro.

Desde entonces, cada 28 de marzo cambió de significado: hoy se cumplen doce (trece) años del nacimiento del Día Mundial del Hincha de Huracán, aunque se comenzara a celebrar más tarde. Y esta vez, claro, también habrá festejos, en La Quemita. Seguro que Jorge Newbery, desde algún lugar, lo mirará contento. Y asombrado.

Texto publicado originalmente el 28/3/10.

domingo, marzo 27, 2011

El equipo de las simpatías


Por Horacio Pagani
Será por la vieja y rica historia del amateurismo de hace más de 80 años o por los recuerdos de Guillermo Stábile, goleador en el Mundial del 30. O por Herminio Masantonio, ídolo, figura, pero especialmente un guapo de verdad o por Tucho Méndez, uno de los símbolos del fútbol argentino. O por aquella triunfal aventura del 73 con el Flaco Menotti a la cabeza, más el Loco Houseman, Brindisi, Babington, el Coco Basile o será por el sino de Parque de los Patricios, el barrio y el tango unidos en la memoria de la porteñeidad. Lo cierto es que Huracán despierta una simpatía cómplice de los neutrales de la reina del Plata.
Y por eso fue el equipo del pueblo, aquel del tiki tiki que pergeñó Angel Cappa. Pero Huracán, su gente, sufrió mucho más de lo que disfrutó en los últimos años, con descensos incluidos. Y otra vez pareció condenado a la decepción tras aquel roce con el título de campeón en Liniers hace un par de años.
Estuvo en caída libre con el propio Cappa. Y no pudo enderezarse con Héctor Rivoira. Y tampoco alcanzó el halo quemero de Miguel Brindisi. El equipo quedó sin rumbo. Y se instaló en la zona roja. Roberto Tito Pompei, bombero en Boca para reemplazar a técnicos renunciantes, cómodo entrenador de la Reverva, trajo como única garantía su credencial de hincha verdadero; y todo su entusiasmo. Y el presidente Babington se jugó la última carta.
Empezó en la cuarta fecha con un vibrante empate ante Newell’s en Rosario. Después un triunfo ante Quilmes, rival directo en la indigencia futbolera. Y luego empate en Banfield tras ir perdiendo 2 a 0. Pompei quiso afirmar un equipo de memoria.Los designó a Campora y a Roly Zárate en la dupla de ataque. Y el regreso de Cristian Maidana aportó juego en tres cuartos. Orden, presión y pelota al piso fue la consigna.
El partido frente a Gimnasia tenía una importancia capital. Porque los tres puntos de distancia lo eran hasta el descenso directo. Fue una victoria nítida. Que significa alivio, que lo alejó seis puntos del peligro máximo, que alargó el invicto de Pompei a cinco partidos, que le permitió llegar a los 10 puntos y a la mitad superior de la tabla. Y como Huracán despierta simpatía...

Texto publicado en el diario Clarín.

sábado, marzo 26, 2011

El pibe y el goleador



Rodrigo Battaglia -ese pibe que juga para el aplauso- convirtió su primer gol en la máxima categoría tras definir como si siempre hubiera sido delantero. Javier Cámpora sumó su quinto tanto en siete fechas y está en lo más alto de la tabla de su rubro. No sólo eso: hasta parece posible que, como en 2005, sea el goleador del fútbol argentino. Cosas de este Huracán imprevisible...

Gritemos juntos...


Clausura, séptima fecha: Huracán 2-Gimnasia La Plata 0, en el Ducó. Una final, un partido de antes y después, una cita con la realidad. Ante ese escenario, Huracán jugó su mejor media hora en el torneo y en mucho tiempo. Después se pareció a ese equipo que ocasionalmente preocupa. Pero alcanzó para ganar, para sostener el invicto en el ciclo de Tito Pompei, que ya entusiasma. No es poco. Sobre todo cuando hace un par de meses el fantasma tan temido del cuarto descenso en 25 años parecía un vecino de Alcorta y Luna.

Así estamos:
En el Clausura
En el promedio
El fixture

viernes, marzo 25, 2011

Cappa, nuestro amigo


Angel Cappa lo sabe y lo reconoce: no se trata de un partido más. Lo cuenta la tabla de los promedios; pero sobre todo se lo señala su corazón, que se hizo quemero en su paso por Parque de los Patricios. En un fútbol proclive a los dramatismos y a las fáciles grandilocuencias, el técnico de Gimnasia dice y repite: “Se trata de un partido de amigos; así lo vivo”. Hoy, el hombre que forjó aquellos Angeles de Cappa -protagonistas centrales del fútbol argentino en 2009- volverá al lugar de los hechos felices: el Ducó. Enfrente tendrá a un Huracán diferente: la sexta estrella ya no es una búsqueda; ahora la prioridad es zafar del cuarto descenso en 25 años.

Se trata, más allá de las cuestiones sentimentales, de un duelo directo por la permanencia. Gimnasia está en zona de descenso, a sólo tres puntos de Huracán, que habita las incomodidades de la Promoción. Curiosamente, no vienen tan mal: con Cappa, el equipo platense no perdió como visitante, suma ocho unidades (cinco menos que Olimpo, el líder al inicio de la fecha) y viene de derrotar a Tigre (2-1, en el Bosque). Huracán, en tanto, apenas perdió un partido de los últimos siete y no perdió desde la llegada de Roberto Pompei.

“Tal vez seamos íntimos enemigos durante 90 minutos. Antes y después, seguiré sintiendo lo mismo: a Huracán siempre me unirá un gran afecto”, expresó Cappa respecto del partido de esta tarde. El año pasado, el entrenador -entonces en River- también pasó por el Ducó. Hubo aplausos y reconocimientos. La escena, claro, volverá a suceder desde la Miravé, desde la Alcorta y desde la popular Ringo Bonavena. Todo, más allá de ese carácter de final por subsitir en la máxima categoría.

Texto publicado por el autor del Blog en Clarín.

martes, marzo 15, 2011

Ese desahogo



Los dos goles para ganar; el descuento ajeno para sufrir. Y ese final de tres puntos para abrazar y para gritar este desahogo...

lunes, marzo 14, 2011

Un triunfo que sirve de respirador


Clausura, quinta fecha: Huracán 2-Quilmes 1, en el Ducó. No fue poco: el primer triunfo en el torneo; el invicto sostenido (aunque breve en Parque de los Patricios); un rival directo y vencido; un triunfo que sirve para respirar. Aunque sea con un respirador...

Así estamos:
En el Clausura
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martes, marzo 08, 2011

Muchos gritos, un avance



Huracán convirtió tres goles en Rosario. Y eso es una grata novedad. Alcanzó para sumar un punto. También para dar un paso adelante.

lunes, marzo 07, 2011

Un punto y puntos suspensivos


Clausura, cuarta fecha: Newell's 3-Huracán 3, en el Coloso Marcelo Bielsa. El punto se pareció a un pequeño milagro. Genera tantos entusiasmos y tantas dudas, pero suma...

Lo contó la Agencia Télam:

Un verdadero show de goles se vivió en el estadio Coloso Marcelo Bielsa, de la ciudad de Rosario. Newell’s y Huracán igualaron 3-3, luego de que el local estuviera 2-0 arriba y que la visita lo haya dado vuelta (3-2), todo en el primer tiempo. Bieler, Fideleff y Sperdutti anotaron para los dirigidos por Roberto Sensini, mientras que para los de Pompei convirtieron Maidana, Mateo –en contra- y Quintana.

Newell’s encontró rápidamente la ventaja, cuando capitalizó un error de la defensa de Huracán, a los 4 minutos, y se puso en ventaja con un remate de tijera de Claudio Biler tras un centro de Diego Mateo. La respuesta del Globo fue tibia y, por el contrario, el equipo local trató de aprovechar el desconcierto de su adversario. Por ese motivo no extrañó que a los 24 Newell’s marcara el segundo tanto. En este caso lo hizo Ignacio Fideleff, de cabeza, al conectar un centro que llegó desde la izquierda.

Sin merecerlo, pero con la razón propia del gol, Huracán descontó a los 28 minutos, con un golazo de Cristian Maidana de tiro libre. El gol pegó duro en el local, que se durmió y a los 41 minutos, después de otra jugada con pelota detenida, el volante Mateo desviara un centro de Maidana y anotara en contra el empate del Globo. No terminaría ahí. Y un minuto antes de que finalizara el primer período, Huracán pasó a ganar. El gol fue obra de Quintana, de cabeza, a la salida de un corner.

Newell’s tuvo que esforzarse para revertir la situación y evitar lo que por entonces era difícil de asimilar. Así, con más empeño que ideas, el equipo de Sensini estableció la igualdad con un remate cruzado de Mauricio Sperdutti, a los 12 minutos del segundo tiempo. Ambas defensas siguieron dando muestras de debilidad y el encuentro estuvo para cualquiera. Dentro de ese contexto fue Newell’s quien más luchó por el triunfo, mientras que Huracán se conformó con el punto obtenido de visitante luego de ir perdiendo por 2 a 0 y en su comprometida situación con los promedios, que por ahora lo mantienen en zona de Promoción


Así estamos:
En el Clausura
En el promedio
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martes, marzo 01, 2011

Un gol, un dolor, mil dudas



Las alegrías en Huracán duran uno o dos suspiros. Casi nunca más. Volvió a suceder ahora, ante Arsenal, en el Ducó. Como frente a Argentinos, el equipo no pudo sostener la ventaja. Y dejó otros dos puntos como local. No sólo eso: también -otra vez- dejó preocupaciones.

lunes, febrero 28, 2011

Una lucha


Clausura 2011, tercera fecha: Huracán 1-Arsenal 1, en el Ducó. No será sencillo el camino para Tito Pompei por su querido Parque de los Patricios. Si tenía alguna duda, lo comprobó anoche bajo el cielo del Ducó. Lo recibieron algunos aplausos en la antesala del partido; lo despidió un grito que no lo señalaba como destinatario pero que sí refería a sus empleadores (“la comisión, la comisión / se va a la puta que lo parió”). En el medio de esas dos manifestaciones sucedió un partido en el que Huracán empató contra Arsenal, sumó un punto que dejó el sabor de las amarguras y que entregó como desenlace la incógnita que más incomoda: ¿podrá Huracán seguir siendo de Primera si su juego ofrece tan poco?
Es cierto que si Huracán ganaba nadie podía objetar nada de esos tres puntos. De igual modo es verdad que la derrota del Globo de Newbery podría haber llegado por decantación de sus fragilidades defensivas y de sus dificultades creativas. No alcanza -en estos tiempos- con ordenar un poco la búsqueda. Como diría Menotti, “poner el inodoro en el baño y la mesa en la cocina”. Necesita más este Huracán: un cambio de mentalidad. Creer que se puede; convencerse de que hay un modo de arribar a mejores resultados. No es tan fácil conseguirlo, claro. Cristian Maidana -más allá de su lucidez- no es Javier Pastore; ni Rodrigo Battaglia -ese mediocampista central de futuro enorme- es Mario Bolatti.
También por eso, tanto le cuesta a Huracán aprovechar sus momentos favorables. No supo ante Argentinos (que le empató sobre la hora); tampoco pudo ayer contra Arsenal, que lo puso en la cornisa de otra derrota sin ni siquiera jugar bien. Hay un rasgo que trasciende el nombre de los entrenadores: con Brindisi o con Pompei la impresión es que Huracán no está convencido de que puede ganar partidos bravos. Sucede algo grave en términos deportivos: se acostumbró al hábito de perder.
Ayer, en un Ducó que lo recibió como si le fuera bien en todas las tablas, Huracán jugó un primer tiempo valioso, se puso en ventaja en su primera llegada del segundo tiempo (tiro libre de Maidana; cabezazo goleador de Javier Cámpora) y desde entonces le concedió casi todo a Arsenal. El equipo de Gustavo Alfaro, pobre en casi todos los rubros hasta entonces, se aprovechó del retroceso de Huracán, se animó a jugar el partido unos cuantos metros más adelante, empató (con un cabezazo de Mauro Obolo) y fue por más. Lo pudo haber ganado, en un par de situaciones de contraataque y tras algún error de la defensa de Huracán. Pero no. No lo supo golpear a ese rival que, como tantas veces recientes, había quedado expuesto al nocaut. También por eso, el resultado final tuvo ese reparto de unos. Lo que continuó a esa certeza fue una incertidumbre que, inevitablemente, a Huracán le duele: ¿y ahora qué?

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.

viernes, febrero 25, 2011

Bienvenido a casa, Tito


Roberto Pompei -ex jugador del club, hincha de Huracán desde siempre, hijo de padre quemero- se hará cargo de este momento bravo. Desde acá, esta bienvenida.

jueves, febrero 24, 2011

Tuvimos tanto, se fue tan pronto


Por Alejandro Marinelli
Hace algo más de un año y medio teníamos el equipo que envidiaban todos. Jugábamos como hacía mucho que no se jugaba en la Argentina. Fueron unos meses llenos de fútbol, mágicos, y probablemente irrepetibles. Después vino el granizo en la final, los desaciertos de Brazenas y la vuelta de Liniers. Esa tarde, mi pequeño sobrino Juan, virgen en materia de frustraciones, me intentó levantar el ánimo: “Tío, no te pongas así, que el torneo que viene lo ganamos”. Me di vuelta y lo miré. Pensé que sus palabras sonaban lógicas. Si esos jugadores se quedaban, con un torneo más de rodaje, podíamos intentarlo de nuevo. Creí que habíamos perdido un campeonato, pero que teníamos la posibilidad de volver a estar cerca de las peleas grandes. Pero en pocas semanas, en vez de mantener el plantel y de buscar revancha, dejaron ir a Pastore, Defederico, Arano, Araujo, Nieto, César González. Sus lugares los tomaron otros, llegados del torneo del interior y de las segundas divisiones de España e Italia. No quedaba casi nada del equipo de Cappa. Era doloroso verlo a Bolatti solo, intentando paredes que nadie le devolvía. Los dirigentes se encargaron de que así fuera y desde entonces, todo se puso peor. Cuando terminamos el torneo pasado en Promoción, supuse que esta vez sí, porque no quedaba otra, lo que prometían (“Vamos a traer cuatro refuerzos de jerarquía”) se iba a tener que cumplir. Pero me equivoqué de nuevo.
Ahora estamos acá, muy parecido a junio de 2003. Mirando el promedio con la sensación de que viene lo irremediable. A pesar de eso vamos a seguir yendo al Ducó cada vez que nos toque, porque allí es donde somos más felices. Para sentir que por lo menos nosotros, los que estamos en la tribuna, no vamos a saltar del barco cuando el agua empiece a llegar al cuello.

Texto publicado en Clarín.

miércoles, febrero 23, 2011

Claves de un dolor


1. Un largo recorrido incómodo. No son nuevos los problemas de Huracán. Pero cada día son peores. Desde el primer descenso en 1986 (que interrumpió 72 campañas sucesivas en la máxima categoría) hasta estos días, el club de Parque de los Patricios vivió días de deterioro a consecuencia de malas administraciones.

2. Volver a ser; volver a equivocarse. En 2007, Huracán regresó a la A con Antonio Mohamed como entrenador. Luego de seis fechas y tras jugar por la punta en La Bombonera el técnico decidió irse por diferencias con la conducción del club, a cargo de Carlos Babington, otro ídolo de la institución.

3. Los técnicos como espejos de otros problemas. Tras la partida de Mohamed, también se fueron a disgusto Osvaldo Ardiles (figura del club en los años 70) y Angel Cappa, luego de realizar la mejor campaña del club tras el título de 1973. Ambos comentaron lo mismo: promesas incumplidas.

4. La chance desaprovechada. En el Clausura 2009, Huracán realizó una notable campaña que quedó a siete minutos de la vuelta olímpica. No se aprovechó ese impulso: se desarmó el plantel, se vendió a precio de saldo y no se permitió capitalizar al club a partir de ofrecerles a los juveniles un espacio para crecer.

5. La lógica del remiendo. A Huracán siempre llegan futbolistas a préstamo (ocasionalmente sin opción). El equipo pasa a ser una vidriera y en la institución no queda más que el recuerdo.

El Club de las Cosas Raras


Suceden cosas raras en Huracán. No es nueva la cuestión, pero cada vez el asombro es más grande. El último lustro resulta una sucesión de desmentidas a su condición de Rey de los Años 20 y a tantos días felices posteriores hasta aquel descenso de 1986 que interrumpió 72 temporadas consecutivas en la máxima categoría del fútbol argentino. Brotan ejemplos desde aquella vergüenza de mayo de 2005 cuando Huracán tuvo que pedirles prestadas camisetas a sus hinchas para enfrentar a Sarmiento de Junín porque no había juego alternativo hasta estos oscuros balances presentados de manera tardía. Hay un rasgo central que muchísimo tiene que ver con su pésimo andar económico: Huracán vende sus futbolistas a precio de saldo e incluso transfiere porcentaje de juveniles que aún no llegaron a debutar en Primera.
El caso de Joaquín Larrivey -goleador en el último ascenso a la A- es emblemático: el juzgado en el que se encuentra el expediente del concurso de acreedores del club -a cargo de Eduardo Malde- desaconsejó la transferencia del delantero en agosto de 2007 a consecuencia de que el monto era escaso. El magistrado sostuvo en su resolución que si el jugador se hubiera mostrado en Primera División, ello habría significado “por sí solo... una mayor cotización y mejores ingresos para la entidad”. Al club ingresaban en aquella situación, apenas 800 mil dólares, de los cuales 720 mil ya habían sido comprometidos a consecuencia de diversas deudas.
Pero hubo más días absurdos: a Cristian Cellay le negaron hasta la ropa para entrenarse por no acordar su contrato; Matías Defederico llegó a la A cuando ya se había vendido un porcentaje de sus derechos económicos; por Javier Pastore nadie del club se animó a comprarle un porcentaje del pase que después valió varios millones; se contrajeron préstamos sin opción de compra... Todo con una lógica: se pensó siempre en tapar agujeros y jamás en capitalizar al club en días difíciles. Es más grave aún: se desaprovechó una oportunidad valiosa en el ciclo Cappa, cuando al amparo de Mario Bolatti y Pastore comenzaban a aparecer jóvenes nacidos en el club. En simultáneo, Gabriel Rinaldi hacía un excelente trabajo en inferiores (título con la Sexta incluido). En enero, lo empujaron a retirarse. Detalles del Club de las Cosas Raras ...

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.

martes, febrero 22, 2011

Otro adiós


Miguel Angel Brindisi no quiso ponerle palabras a este nuevo adiós que le duele incluso más que el anterior y que cualquier otro en tantas geografías que recorrió en su largo camino de entrenador. Miró el Globo de Newbery estampado en la pared del vestuario principal de La Quemita y se fue con la única cara posible: la de una tristeza nacida de una situación parecida a la de querer remontar un barrilete de metal. Se fue, otra vez...
Hay una impresión peor detrás de la despedida de Miguelito , ese técnico que es una historia dentro de la historia de Huracán: no hay nada de casualidad en la situación; es la consecuencia de un proceso de desintegración que no nació en la conducción de Carlos Babington -otro de los grandes emblemas del Huracán feliz de los años 70- pero que continuó y se profundiza con él. Se parece a un espejo de otro momento traumático: Huracán, también con Brindisi de entrenador, finalizó cuarto en el Clausura 2002 y luego inició una temporada pésima que derivó en el tercer descenso de su historia al año siguiente. También entonces, aquel crack que jugaba con el número ocho en la espalda y se había hecho cargo del plantel se fue a la mitad del recorrido con el equipo en una zona tan incómoda como la actual.
“No estábamos preparados para una noticia de este calibre. Estamos doloridos porque es un amigo, de la familia de Huracán y apostábamos muchísimo a su proyecto”, le contó el vicepresidente Norberto Giuliano a radio Rivadavia . Sin embargo, no es una casualidad este alejamiento. Primero, tiene que ver con los resultados: este segundo ciclo que apenas duró 14 partidos puso a Huracán en la zona de Promoción luego de obtener apenas el 21,42% de los puntos (dos victorias, tres empates y nueve derrotas). Segundo, está vinculado con una necesidad insatisfecha: desde el momento de su arribo, Brindisi había reclamado refuerzos de jerarquía y la realidad del club atentaba contra esa búsqueda. El refuerzo más importante, Javier Cámpora (goleador del fútbol argentino en 2005), venía de ser elegido como uno de los tres peores futbolistas de la liga de Chile. Tercero, el plantel ya no le respondía como en los primeros días. El caso de César Montiglio es emblemático: se comenzó a alejar de los entrenamientos por una deuda y luego, cuando le pagaron -según informó la conducción del club-, tampoco regresó a las prácticas a consecuencia de que el entrenador no lo incluía entre los titulares. Más: quienes conocen la interna del plantel le contaron a Clarín que si en breve no recuperaban la titularidad Matute Morales y Rolando Zárate la situación se iba a hacer insostenible.
Brindisi tiene un estigma con el Monumental. Dirigió allí a cuatro equipos (Racing, Boca, Independiente y Huracán) y siempre perdió. Y tras el Superclásico del Apertura 2004 dio un paso al costado.
Ayer a la mañana, temprano, Brindisi le comunicó al presidente Babington que ya tenía decidido alejarse del club. Le dijo que no le encontraba la vuelta al plantel y a la situación. Dirigió su última práctica y expresó que hoy se despedirá formalmente del plantel.
En breve, comenzaron a aparecer los nombres: desde el imposible Ricardo Caruso Lombardi hasta el más lógico Roberto Pompei -ex jugador e hincha de Huracán- pasando por Diego Cagna, Luis Zubeldía, Miguel Angel López, Facundo Sava, Jorge Burruchaga, Pablo Erbín y hasta el histórico Alfio Basile. Ellos lo saben: agarrarán un equipo complicado en un club que no ofrece garantías.

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.

domingo, febrero 20, 2011

De golpe en golpe...


Clausura, segunda fecha: River 2-Huracán 0, en el Monumental. Otro mal partido, una derrota y la incómoda sensación de cornisa y de abismo inminente. Como si no hubiera chance de reacción. Sucede algo mucho peor: no se trata de una cuestión del juego; es la consecuencia de un recorrido traumático desde la inoperancia de la conducción del club.

Así estamos:
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jueves, febrero 17, 2011

Miguel, de ayer a hoy



Año 1969, entrevista al entonces debutante Miguel Angel Brindisi. Un retrato de su vínculo con su barrio, Parque de los Patricios. Eran los tiempos en los que le decían Bife, por la carnicería de su viejo. Esa historia de Miguelito y Huracan, que nacía como un entusiasmo, tiene ahora su capítulo más bravo: evitar el descenso del club.

miércoles, febrero 16, 2011

Demasiado entusiasmo para tan poco fútbol



La hinchada de Huracán, frente a Argentinos. El entusiasmo del contorno contrastó con un equipo que no emociona, que no luce, que no juega. Y para colmo, causalmente, no gana. Cosas del club en estos tiempos de malaria.

martes, febrero 15, 2011

Un penal y una pena



El gol inicial, del debutante Javier Cámpora (de un penal que a él le cometieron), no alcanzó para ganar. Es razonable: Huracán no hizo casi nada más que ponerse rápido en ventaja.

lunes, febrero 14, 2011

La triste lógica de Huracán


Clausura, primera fecha: Huracán 1-Argentinos 1, en el Ducó. Un empate que pudo ser victoria y que mereció ser derrota. Una preocupación que continúa, que crece, que lastima... Todo en el marco de la incómoda lógica de nuestro Huracán (tan bien contada a continuación...)

Por Roberto Guidotti
Viendo la producción futbolística de Huracán de ayer no hacemos más que confirmar lo que imaginábamos y esto no es cuestión de optimismo o pesimismo. Es cuestión de tener una conciencia crítica y ser realistas.
Es muy difícil la situación. Lo unico que da esperanzas es que esto es fútbol y el fútbol es un juego en el que intervienen muchísimos otros factores como la suerte, la trampa, los arreglos, el clima, los estados de ánimo, los cambios, las lesiones, los intereses del mercado, etc,etc,etc.
Pero si nos guiamos básicamente por como se han hecho las cosas en la previa, el camino para salvarnos del descenso será muy pero muy complicado.

Repasemos juntos:

-Se trajeron dos nueves (medio pelo) sumados al que ya teníamos (Zárate). Conclusión: tres delanteros de área (encima todos diestros) y ninguno por afuera.
-No se trajo un marcador central caudillo, referente, que vaya bien arriba y con voz de mando que ordenara ese fondo que recibió 33 goles en el torneo pasado.
- Se trajo a Maidana para que sea enganche y se lo hizo jugar toda la pretemporada de doble cinco junto a Britez Ojeda.
- Se sigue marcando en línea, achicando pésimamente con ese maldito paso adelante, con los enormes riesgos del caso (un recurso obsoleto que no se practica en todo el mundo, salvo que sea esporádicamente y por sorpresa). Encima con dos centrales sin gran experiencia y poco capacitados para un recurso que requiere una repentización y una rapidez mental que no tienen ni Filipetto ni Quintana.
-Se trajo a un jugador para cerrar el "combo" de Cámpora como Matías Quiroga que por lo visto ayer tiende a repetir la historia de Diego Rodríguez: poca marca para ser un tres y poco juego para ser un diez: jugador híbrido.

Lo concreto es que en Huracán NO SE ESTUDIAN LAS COSAS QUE SE HACEN. Todo se hace sin el menor profesionalismo, sin la menor cuota de visión. ¿Ustedes imaginan a Estudiantes, Lanús o Vélez trayendo un técnico que juega al off-side??...no, simplemente, no, porque ellos SABEN LO QUE HACEN. Analizan las carencias, recorren el mapa del fútbol, trabajan y proyectan a futuro en serio. Y por eso les va bien, porque tienen GENTE APTA para estar donde está.

En Huracán cualquiera llega a cualquier cargo, sin estar preparado para el mismo. Y para colmo de los colmos, nos encontramos con que los pocos que han hecho las cosas bien terminan fuera del club, como Gabriel Rinaldi (CAMPEÓN CON LA 6º, UN HALLAZGO DENTRO DEL POBRE TRABAJO EN INFERIORES).

En resumidas cuentas, ES LÓGICO QUE A HURACÁN LE VAYA MAL, LO ÍLÓGICO SERÍA QUE LE VAYA BIEN. Huracán no tiene mala suerte, ni tiene un destino negro por cuestiones místicas, ni está perseguido por los poderes de turno, ni nació para sufrir porque así lo imaginó una pitonisa...NADA DE ESO. Huracán está así porque hace las cosas como la reverenda cola. Hace años que no planifica nada, que no proyecta nada, que no estuidia nada. Ahí tienen al Polo Tecnológico anclando en el patio de nuestra casa y nosotros mirando como otros clubes van a adueñarse de sus beneficios (ojalá me equivoque con ¡semejante presunción fatalista!!).

Minetras Huracán no se maneje con gente profesional, idonea, con estadistas (y le robo la brillante frase al amigo Ariel Dodero) que sepan proyectar las múltiples actividades y mejoras que pueden lograrse...no esperemos que el diez asista a los delanteros, que el nueve haga los goles, que el seis despeje fuerte de cabeza, que el cinco quite y ordene, que el técnico meta cambios ganadores...lo más probable es que nada de esto nos ocurra.

Duele escribir esto, pero tengo la obligación moral de hacerlo para QUE TENGAMOS CLARO QUE ESTA COMISIÓN DIRECTIVA ACTUAL (COMO OTRAS QUE HUBO EN LOS ÚLTIMOS 30 AÑOS) DEBE SER LA ÚLTIMA EN NUESTRA HISTORIA SIN PREPARACIÓN PARA MANEJAR LOS DETINOS DE ESTE SUFRIDO CLUB QUE TANTO AMAMOS Y TANTO NOS QUITA EL SUEÑO Y LA CALIDAD DE VIDA.

Tomemos plena conciencia que el problema no es el fútbol. El fútbol es la lógica consecuencia de un problema de base, medular y estructural. Mientras el MUNDO HURACÁN no vea esto, seguirá sumergido en una larga agonía.

viernes, febrero 11, 2011

Sueño de una noche de verano II



Ojalá algún día no tan lejano volvamos a jugar así. Ojalá aparezca un Pastore de entre las piedras. Ojalá el refuerzo que llegue sobre la hora tenga la estampa de Bolatti. Ojalá algún pibe de La Quemita tenga un semestre como el de Defederico en el Clausura 2009. Ojalá alguien aporte lo de Toranzo y lo del Maestrico González. Ojalá todos tengan el compromiso de Paolo Goltz, de Eduardo Domínguez, del Gato Esmerado, de Gastón Monzón, de Leandro Díaz. Ojalá los laterales tengan la misma iniciativa que Araujo y/o que Arano. Ojalá alguien cabecee como Fede Nieto. Ojalá estuviera Cappa para volver a hacer magia. Ojalá el Ducó fuera una fiesta cada partido, más allá del resultado. Ojalá... Pero lo sé: esto no es más que el sueño de una noche de verano...

Nota: excelente el video. Para coleccionar.

martes, febrero 08, 2011

Esencia quemera, toda junta


"Alfredo Falconi, promesa de la natación en la década del 70; Norberto Draghi, figura del básquet; René Houseman y Hugo Gatti, dos de los que más convocaban a las canchas de fútbol; y Oscar Ringo Bonavena, un filósofo popular que daba espectáculos arriba del ring, reunidos por El Gráfico para que se diviertan".
Una foto para toda la añoranza: René y Ringo juntos.

domingo, febrero 06, 2011

Brindisi y el Mundial



Miguel Brindisi y un recorrido por su vida vinculada al Mundial. De la frustración de las Eliminatorias para México 1970 a la semilla que derivó en el título de Argentina 1978.

viernes, febrero 04, 2011

Lo que había que hacer; lo que no se hizo


Lo que sigue lo escribió Ricardo Sapia, en Olé, tras la victoria frente a Independiente (1-0 en el Ducó), por la última fecha del Apertura.

"¡Se acabó el torneo! Mamita que semestre más complicado hemos pasado. La tarde nos regaló una mueca entre tanto cardo dando vuelta por ahí pero es sólo eso, un alivio a la pena de ver al Globo hundido en la tabla de los promedios. Una vez más, sin futbol pero con mucho compromiso por la causa, los pibes (terminaron ocho en cancha) se rompieron el lomo y el triunfo se hizo realidad. Punto final. Y comienzo de otra historia. Esa que dice que habrá muchísimo que esforzarse para mejorar el presente futbolístico; la que habla de respaldar (dirigentes e hinchas) al técnico para seguir adelante y cambiar el rumbo; la que involucra a la CD que tendrá que resolver rápido, consciente y acertadamente los cuatro refuerzos (si pifia, somos boleta). Huracán debe salir a flote por Huracán, sin prenderle velas a los otros (si lo hacemos, es suicidio). No hay tiempo para descansar. Hay mucho por hacer".

La impresión incomoda: nada de eso se hizo.

martes, febrero 01, 2011

Huracán y la ceguera


A consecuencia de esta nota en el diario La Nación (clic para leerla), sucedió la siguiente reflexión valiosa.

Por Roberto Guidotti
Aclaro que no me gusta Mauricio Macri, que no estoy cercano ideológicamente ni con él ni con su gobierno en la Ciudad de Buenos Aires. Pero esto que se está dando es una realidad y Huracán tiene que aprovecharla.
Las empresas más importantes están ya en la zona de nuestro club y Huracán debe crecer con ellas. Se está generando una posibilidad única de crecimiento, de conseguir dineros a cambio de publicidad de todas las maneras posibles.
Es inaudito que Huracán esté al margen de este cambio. Cualquier otro club de la Argentina ya hubiese hecho contactos de todo tipo con el Polo Tecnológico y sus empresas. Pero Huracán- COMO SIEMPRE- vive en su burbuja de otra época, aislado de toda posibilidad de crecimiento. Menos mal que tiene una oficina de marketing...¡por favor!!
Le pido a todo el Mundo Huracán, al oficialismo y a las nuevas agrupaciones que se pongan en marcha para organizar un crecimiento institucional anclado en esta posibilidad única e irrepetible. ¿O vamos a esperar que los negocios en la zona los hagan San Lorenzo o Boca??...SOMOS CAPACES DE DORMIR EN ESTO TAMBIÉN, estoy seguro. ¡OJALÁ ME EQUIVOQUE!!!
Yo también quiero políticas sociales de inclusión para el barrio y sé que Macri está lejos de hacerlas (él sólo defiende sus intereses de clase). Pero este Polo Tecnológico está en marcha y hay que ser inteligentes para saber aprovecharlo. Usemos nosotros estratégicamente al mercado. Por una vez en la vida dejemos de ser ciegos.

viernes, enero 28, 2011

Huracán, según Ferrer



Ultima Feria del Libro. Abril de 2010. Fui convocado para participar del evento "Huracán y la Cultura". Y ahí estaba el mágico Horacio Ferrer, dueño de las palabras más lindas del Río de la Plata. Dijo todo esto de Huracán. Invitó a la emoción. Nada menos...

lunes, enero 17, 2011

Razones que no son de la razón...



A este crack lo quiso Vélez para reemplazar a Leandro Somoza, que partió a Boca. Pero este Angel de Cappa no se pondrá la V azulada en el pecho. Mario Bolatti no lo explicará en público. No hace falta. Las razones todos las sabemos...

Más:
Lo que no pudo ser, en Diario Uno.

sábado, enero 15, 2011

Entre el entusiasmo y la realidad



Javier Cámpora llega a Huracán con promesa de goles. Se verá. Lo eligieron en el podio de los tres peores de la última temporada en Chile (justo detrás de otros dos ex jugadores de Huracán, Gino Clara y nuestro queridísimo Leandro Díaz). Danilo Díaz, excelente periodista chileno, me contó por mail lo siguiente, de manera informal: "Cámpora no tuvo una buena temporada porque llegó a un equipo que estaba con problemas, le tocó jugar poco y se lesionó. Tuvo una expulsión torpe, aunque hizo el gol del empate de Colo Colo a la U en el cuarto minuto de descuento. Antes anduvo bien en Deportes Concepción, desde donde saltó a varios equipos mexicanos y griegos". Ojalá juegue como cuando fue el goleador del fútbol argentino con la camiseta de Tiro Federal. Y algo más: ojalá no nos pase lo mismo que a Tiro Federal.

lunes, enero 10, 2011

Tan cerca, tan lejos...



Clausura 2009. Goleada histórica ante River, aquel 4-0 sin olvido. Fue hace tan poco. Parece tan lejos...

jueves, enero 06, 2011

René es Mundial



René Houseman fue figura de Huracán y del seleccionado nacional. Campeón del mundo en 1978, cuatro años antes también había asombrado con su habilidad en el Mundial de Alemania 1974. Un detalle para recordar al crack de las medias bajas.

sábado, enero 01, 2011

Qué bien nos vendría un Larrosa...



Omar Larrosa, figura quemera en los años 70, integrante del Equipo de los Sueños. Mediocampista que llegaba como delantero y definía como tal. Qué bien vendría un Larrosa para 2011.

viernes, diciembre 31, 2010

Nosotros, ellos, todos...



Los que están acá, en los Barrios del Sur o, como Jorge Newbery, en Belgrano y sus fronteras más cercanas. Los que están en el Interior, en tantas entrañables filiales. Los que están más lejos, fuera del país porque la vida los llevó lejos del Ducó. Los que miran en secreto entre las nubes. Nosotros, ellos, todos. Los quemeros. Sólo pedimos una cosa: un 2011 mejor, y de Primera.

martes, diciembre 28, 2010

Mejor sería si jugara...



Carlos Babington, el crack. Luego, el técnico de los ascensos. Ahora, un presidente bajo la sombra de su pésima administración. Está muy claro: mejor sería si jugara...

sábado, diciembre 25, 2010

El grito del wing ebrio...



Alguna vez René Houseman confesó que le había hecho un gol a Ubaldo Fillol (cuando atajaba en River) estando borracho. Nunca se supo exactamente cuál fue. Pero sí existen algunas aproximaciones.

martes, diciembre 21, 2010

La emergencia crónica


Por Andrés Prestileo*
Aquella bocanada refrescante que Huracán le ofreció al fútbol argentino se agotó hace un año y medio, pero hoy parece un rastro antediluviano. Como se sospechaba por entonces, fue apenas un paréntesis en la vida de un club cuya historia contemporánea se hunde en un declive persistente y melancólico. Aunque no se sabe qué dispondrá el fútbol en los meses venideros, cualquier repaso sobre los equipos que pelearán por evitar el descenso dejaría un pronóstico sombrío para el viejo club de Parque Patricios. Sobre River, por ejemplo, siempre existió la sensación de que aun en los peores momentos guardaba alguna potencialidad como para salir del pozo, pero con el Globo ocurre lo contrario. La foto festiva del 3-0 a San Lorenzo es mucho menos representativa de su realidad que lo que le ocurrió antes y después a un equipo precarizado, hundido en un estado de emergencia crónico.
El infortunio de cualquier camiseta que le haya aportado algo bueno a nuestro fútbol es penoso, pero mucho más el de aquellas que hacen directamente a su historia y tradición. Huracán es parte indiscutible e importante de ese patrimonio, y por eso su desventura siempre duele especialmente. Es un club tomado por la nostalgia, como si se hubiese empecinado en sobrevivir con su vieja identidad en un mundo en el que todos tienden a ser o parecer iguales.
A diferencia de lo que ocurrió con otros clubes tradicionales, a Huracán no lo curaron de espanto sus declives deportivos de las últimas décadas. Regresar de sus descensos -tres, desde el primero, en 1986- le proporcionó siempre un ímpetu efímero, que invariablemente chocó contra los problemas habituales de un club apurado por la fragilidad económica. Si a Vélez y a Estudiantes hoy se los toma como ejemplo de estructuras sobre las cuales asentar proyectos futbolísticos, Huracán da la imagen opuesta. Lo que pasó con aquel subcampeón del Clausura 09 lo ilustra: de la formación que jugó el partido decisivo con Vélez, hoy sólo sobrevive el arquero Monzón. El resto de ese equipo fue sometido a un despiece inmediato, siempre detrás de urgencias financieras. Inmediatamente Huracán volvió a su lógica autodestructiva, que desalienta las buenas intenciones de quienes se suceden en la dificilísima misión de levantarlo. El último de ellos, Miguel Brindisi, ya empieza a angustiarse. "Me traen refuerzos o me voy", acaba de decir el DT, sabedor de que para Huracán el concepto de refuerzo es un lujo casi inaccesible.
"Cuando los jugadores venían al club, yo, como técnico, les decía: «De Huracán para arriba hay cinco equipos; para abajo, mil». Hoy hay un poco más de cinco, reconozco que nos han pasado unos cuantos", admitía, en una entrevista de hace unos años, Carlos Babington, el presidente. De entonces para acá, ese retroceso no se detuvo. Y de eso no puede alegrarse nadie.

*Texto publicado por el autor de la nota en La Nación.

domingo, diciembre 19, 2010

Guerra y goles



Volvió Claudio Guerra a Huracán. Volvió para tener, finalmente, su chance. Viene con una promesa valiosa: goles.

miércoles, diciembre 15, 2010

Maidana inauguró el mercado



En los incómodos días de Huracán (ganó un partido tras seis derrotas y sigue en zona de Promoción) apareció una noticia que no conmueve pero que en este contexto se parece bastante a un entusiasmo: Cristian Maidana (mediocampista zurdo, de 23 años) llegó a préstamo por un año, sin cargo y en principio sin opción, según informó el club.
“Chaco” Maidana se formó en las inferiores de Banfield. Llegó a Primera y asombró por su técnica. Duró poco en el Sur: tras disputar 41 partidos fue transferido a Spartak de Moscú. No le resultó fácil adaptarse al fútbol ruso. Entonces, jugó en condición de cedido en Recreativo de Huelva, que no hizo uso de la opción de compra.
“Un mediocampista por la izquierda”, le mencionó el técnico Miguel Brindisi al presidente Carlos Babington en el terreno de las prioridades para el Clausura. Ahora, irán tras los pasos de un defensor (¿será Roberto Ayala, de 37 años, quien se iría de Racing?) y de dos delanteros. “De jerarquía”, pidió el entrenador. La conducción del club sabe que para eso hace falta bastante más dinero que el que tiene Huracán.
Sin embargo, la llegada de Maidana es pura curiosidad: uno de los clubes con más dificultades económicas e institucionales inauguró el mercado de compras.

martes, diciembre 14, 2010

Vale tres



Guapeó Gastón Machín. Cabeceó Ezequiel Roffes. Fue gol. Y ganó Huracán. Como casi nunca: vale tres...

lunes, diciembre 13, 2010

Tres puntos y mil sufrimientos


Apertura 2010, última fecha: Huracán 1-Independiente 0. Hace poco más de un año a Huracán lo llamaban Los Angeles de Cappa . Ese equipo, con Javier Pastore y Mario Bolatti, era motivo de aplausos y admiraciones. Ahora, la realidad se parece estrictamente a todo lo contrario: este equipo bien podría llamarse El Equipo de la Angustia . Ayer, en el Ducó, consiguió un triunfo ajustado que se festejó como una consagración de fin de año. Al desenlace festivo lo impulsaban las circunstancias: Huracán llevaba seis derrotas consecutivas y su promedio se parecía bastante a un avión en picada. El 1-0 a Independiente, además, le permitió evitar el último puesto del Apertura. El Rey de Copas , campeón reciente de la Sudamericana, se quedó con ese lugar de desencantos.
Lo de Independiente fue un perfecto testimonio de relajación. En nada se pareció este equipo -sobre todo en términos de intensidad- al que afrontó su última conquista continental. Y esa actitud, por momentos displicente, mucho tuvo que ver con el triunfo de Huracán. El equipo de Miguel Brindisi mejoró respecto de sus actuaciones anteriores, pero la floja actuación de su rival favoreció su búsqueda. Un detalle: Huracán tuvo más llegadas claras en el primer tiempo (cinco en total) que en la mayoría de sus anteriores partidos completos. Pero le faltó lo de casi siempre en este año: contundencia. El gol que se perdió Ezequiel Roffes, en el inicio, se pareció más a un blooper que a una situación del fútbol profesional. Solo ante el arco, le quedó la pelota mansita y le pasó por debajo de su pie.
Tuvo su revancha el delantero de 19 años. A los dos minutos del segundo tiempo, aprovechó otra guapeada de Gastón Machín por la izquierda para cabecear al gol. Tampoco la desventaja despertó a ese Independiente que parecía guardar fuerzas para el festejo por la Sudamericana, que llegaría a la noche. Siguió careciendo de ambición, de juego, de constancia, de todo. Y, ante eso, Huracán ofrecía el entusiasmo de sus pibes y la jerarquía de Rodrigo Battaglia para administrar su ventaja.
Pero no está preparado para las alegrías cómodas este Huracán. Entonces, sobre el final, cuando Independiente recordó que había un arco rival y el Globo de Newbery se desinfló innecesariamente, el equipo de Mohamed estuvo en la cornisa del empate. Y hasta empató a través de Maxi Velázquez. Pero el árbitro lo anuló por un off side que no había sido tal. Era la última jugada del tiempo adicionado. Recién entonces, Huracán pudo gritar su desahogo. Tras padecer mucho, esa fea costumbre.

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.

Así estamos:
En el Apertura
En el promedio
El fixture