domingo, noviembre 11, 2007

Quince días de felicidad


Apertura, decimosexta fecha: Huracán 2-River 1, en Argentinos. Huracán mostró y consiguió todo esto en una noche de sábado:
1) Tres puntos que garantizan, a tres fechas del final, 23 puntos (a uno de la mínima ideal para el Apertura).
2) A esta altura, Huracán quedó a sólo dos puntos de la zona Libertadores.
3) Más allá del resultado y del juego, hay respuestas anímicas. El equipo está entero.
4) Ardiles ya es, sin resquicio para la duda, el dueño del equipo.
5) Un detalle optimista: si no fuera por la semana de transición (tres derrotas en 10 días: 0-1 contra Boca; 0-1 frente a Gimnasia y 0-3 ante Independiente), Huracán estaría peleando por el título.
6) La formación ya se puede decir de memoria. O casi.
7) Se trató del primer triunfo ante un equipo grande desde el regreso a la A. Valioso, más allá de la formación del rival.
8) Barovero ya está consolidado como un arquero de Primera.
9) A pesar de las dificultades institucionales, el plantel parece convencido de sus objetivos.
10) Sánchez Prette es un potencial crack, con cotización en millones.
11) Hay líderes: Ubeda y Barrientos sostienen al equipo y marcan el rumbo.
12) Cellay es emblema.
13) Poggi crece; Franzoia entusiasma.
14) La gente acompaña.
15) Huracán se garantizó, sobre todo, 15 días de felicidad. Hasta el partido contra Estudiantes, en La Plata, tras el receso por las Eliminatorias.

El mejor: Cristian Sánchez Prette.
El peor: Walter Gómez.

Así estamos:
En el Apertura
En los promedios
El fixture

sábado, noviembre 10, 2007

Una brecha enorme

Apertura, decimosexta fecha: Huracán-River, en Argentinos. River es, después de Boca, el rival con el que Huracán historial más desfarable tiene. Incluyendo los nueve enfrentamientos en tiempos del Amateurismo, se enfrentaron en 153 ocasiones: 76 triunfos para River, 31 para Huracán y 46 empates.
El primer partido entre ambos se disputó en 1914, en la primera temporada del Globo en la máxima categoría. Y se impuso Huracán 1-0, de local. En esa Era, hubo cuatro triunfos para cada uno y un empate. Con un detalle: River no le pudo ganar ni convertir goles a Huracán como visitante en toda la década del 20.
Ya en el profesionalismo, el más campeón del fútbol local sacó ventajas en cada una de las décadas. Por ejemplo, entre 1949 y 1961, Huracán se impuso una vez (en 1958) y fue porque se le dio por perdido el partido a River. Luego, entre 1963 y 1971, el equipo de Parque de los Patricios también ganó sólo una vez (1-0, en el Ducó, en 1968). Y entre 1983 y 1998, también hubo apenas un triunfo entre 1984 y 1997 (2-0, de local, en el Apertura 95).
Además, ante River, Huracán sufrió sus dos peores resultados en Parque de los Patricios: 7-1 en 1952 y 6-0, la última vez que se enfrentaron, el 23 de marzo de 2003. La última victoria de Huracán sucedió en el Apertura 2002 (2-1, en el Monumental). Mientras que de local, el último éxito sucedió el 5 de junio de 2001 (3-2), el día en que Huracán le impidió a River ser campeón, al igual que en el torneo anterior (1-1, en Núñez). En ambos casos, con un protagonista central que ya no tiene el Globo en el pecho: el paraguayo Derlis Soto.

Más:
La web de River

viernes, noviembre 09, 2007

Nuestro Patrimonio Histórico

Imagen tomada por la revista El Gráfico el día del primer partido en el Tomás Ducó: 4-3 a Boca, el 7 de setiembre de 1947, por la vigésima fecha. En esa ocasión se vendieron 44.010 entradas.

Hace 60 años, ahí, en Amancio Alcorta y Luna, con aquel 4-3 frente a Boca por el campeonato de 1947, el Tomás Adolfo Ducó pasó a ser una certeza. Ahora, en estos días de complicaciones y recomposiciones vinculadas con nuestro escenario, surgió una noticia que entusiasma: "Bajo el expediente Nº 62548-2005 se pidió que se declarara Patrimonio Historico y de Proteccion Estructural al Estadio y se transformo en el proyecto 1489-j-2007 impulsado por la legisladora Teresa De Anchorena, el mismo fue aprobado por unanimidad en la Comision de Planeamiento Arquitectonico y Paisajistico que la diputada preside y por la Comision de Planeamiento Urbano cuyo director es el Sr. Juan Manabella, ahora queda solamente se sancione la ley en el recinto.
Esta catalogación posibilita entre otras cosas, la protección del estadio contra cualquier inhibición y además desgrava en hasta un 65% las contribuciones de alumbrado, barrido y limpieza. Ademas de que El Gobierno del Ciudad debe aportar y colaborar con su mantencion. Todo esto esta en la Ley Nº 1227 y su reglamento"
, señala Patria Quemera.

Se trata de un acto de justicia para un lugar emblemático del Sur de la Ciudad de Buenos Aires, que supo de eventos deportivos y culturales, que representa una resistencia, que significa un punto de referencia insoslayable de un barrio de tangos fundacionales, que habla de añoranzas de un Buenos Aires que sabía de otros ritmos y que, sobre todo, es un lugar de pertenencia de nuestro porteñísimo Huracán.

jueves, noviembre 08, 2007

1953: El pésimo visitante

A Oscar Pablo Rossi el mundo del fútbol lo conoció como Coco. El diccionario Olé lo señala como "uno de los jugadores más habilidosos de la historia del fútbol argentino". Héctor Hugo Cardozo, columnista de Clarín, sostiene algo similar: "Era un placer ver cómo gambeteaba". Debutó en Huracán en 1950 y en sus tres ciclos en el club (el primero hasta 1953, 1955-59 y 1969) disputó 165 partidos e hizo 43, casi siempre como inside, ocasionalmente como centrodelantero.

Huracán realizó dos campañas en una: fue un sólido protagonista en el Ducó y un penoso visitante de otros escenarios. Como local sumó 21 de sus 26 puntos: ganó nueve partidos, empató tres y perdió tres (frente al campeón River, contra el protagónico Racing y ante Gimnasia La Plata). De visitante tuvo uno de los peores rendimientos de su historia: no ganó y apenas sumó cinco puntos en 15 encuentros. Un detalle de aquel estigma: Huracán estuvo sin ganar fuera de Parque de los Patricios entre el 16/11/1952 (4-1 a Newell's, en el Parque Independencia) y el 18/7/1954 (2-1 a Rosario Central, en Arroyito).
La partida a Europa de Eduardo Ricagni (jugó sólo 12 partidos en el año e hizo ocho goles) generó un agujero en la delantera y, sobre todo, en la tabla de goleadores. Se extrañó su impresionante registro del año anterior: 28 tantos en 29 encuentros. Sin él, Huracán padeció. Y volvió, aunque dosificada, la sensación de angustia ante la posibilidad del descenso, como entre 1949 y 1951.
Huracán terminó decimosegundo, con sólo cuatro equipos detrás y a cuatro unidades del descendido Estudiantes de La Plata (entonces, Estudiantes de Eva Perón). De todos modos, como local, se dio el gusto de vencer a sus dos rivales históricos: 3-1 a Boca y 1-0 a San Lorenzo. Además, tuvo una notable racha inicial de 6-1-1 en el Ducó, con cuatro triunfos en las cuatro primeras fechas en casa. Por el contrario, fuera de su estadio, Huracán era una invitación al éxito ajeno. Apenas los empates sin goles contra Boca y ante River le escaparon a esa sensación de debilidad, que incluyó una caída de escándalo: 0-6 ante Gimnasia, en el Bosque. Señales de un Huracán que resultó el pésimo visitante.

Campaña:
Decimosegundo. G 9; E 8; P 13 / GF 43; GC 52.

Posiciones:
1. River 43 pts.
2. Vélez 39 pts
3. Racing 39 pts.

Figuras:
1. Enrique Cerioni, half izquierdo.
2. Juan Filgueiras, back.
3. Gabriel Ogando, arquero.
3. Manuel Pelegrina, delantero.

Partidos para la historia:
1. 19/4: Huracán 3-Boca 1. Fue el primer triunfo de Huracán en el torneo, en la tercera fecha. Desde la inauguración del Ducó, en 1947, que el Globo no le ganaba a Boca en Parque de los Patricios.
2. 7/6: Huracán 1-San Lorenzo 0. Hacía ocho temporadas que Huracán no derrotaba a San Lorenzo, en el Ducó. El 14/10/1945, la vez anterior, la victoria había sido 3-1.
3. 29/11: Huracán 5-Rosario Central 1. El equipo despidió su campaña de local con una goleada (la mayor de Huracán en el año). Y completó una buena temporada en casa: nueve triunfos, tres empates y tres derrotas.

Plantel: Gregorio Barbosa (2, 1); Rodolfo Berdiales (1); Jorge Caruso (2); Enrique Cerioni (25, 1); José Fantin (3); Juan Filgueiras (29); Luis Gaggino (25); Antonio Giosa (15, 3); Ricardo Infante (27, 3); Carlos Lazon (15); Héctor Manuel López (19, 8); Valeriano López (4, 2); Alberto Loret de Molas (6, 2); Juan Marcello (12); Néstor Naya (1); José Nazionale (6); Gabriel Ogando (18); Alberto Pacheco (1); Manuel Pelegrina (29, 10); Eduardo Ricagni (12, 8); Roberto Rodríguez (28); Juan Romo (24); Oscar Rossi (21, 4), Severo Spinelli (5) y Juan Zorzoli (1).

miércoles, noviembre 07, 2007

Humor en postal


Publicado por Patria Quemera. Un retrato del clásico del domingo, en el Nuevo Gasómetro. Ese 1-1 que fue derrota para San Lorenzo.

martes, noviembre 06, 2007

lunes, noviembre 05, 2007

Chipi, el dueño del show


Hubo un mérito de Osvaldo Ardiles en el perfecto show del Chipi Barijho: confió. Tuvo la intuición de los tipos que entienden de clásicos. Lo puso cuando el partido estaba 1-1 y se comenzaba a deshacer en una modorra. Y entró él, tan rechazado por los hinchas de San Lorenzo. Y jugó como se juegan los clásicos. Con picardía, con constancia, con el corazón caliente y la cabeza fría. Fue el dueño de la escena en cada uno de los treinta y pico de minutos que estuvo en el campo de juego. El Nuevo Gasómetro fue de él. Tiró un sombrero impecable, generó la expulsión de Diego Rivero y casi hace un gol de cabeza. Escuchó orgulloso los insultos ajenos. Levantó los brazos hacia la tribuna quemera y festiva. Se fue feliz. Abrazado a todos y sin provocaciones a rivales. El final del partido lo había tenido de principal protagonista.

Más:
Lo que dijo, en Olé.

Retrato de una fiesta


La hinchada de Huracán, en el Nuevo Gasómetro. Un retrato de la fiesta realizado por la fotógrafa Caro Pierri, publicado en Clarín.

¿Por qué festejamos?

San Lorenzo se despidió de su pretensión de ser bicampeón.

Apertura, decimoquinta fecha: San Lorenzo 1-Huracán 1. La gente de San Lorenzo se enoja porque festejamos y se pregunta las razones. Lo que sigue es la respuesta de este Blog, con todo respeto, a modo de explicación:
1) Festejamos porque luego de este empate San Lorenzo, nuestro rival histórico, se vio obligado a decirle adiós a la posibilidad de ser bicampeón por segunda vez en el profesionalismo y por tercera en su historia. La última fue en 1972 (Metropolitano y Nacional). La primera había sido en 1923/24. Huracán consiguió el bicampeonato antes: en 1921/22.
2) Festejamos porque la ostentación de Ramón Díaz ("le voy a regalar un auto a cada jugador si ganamos los cinco partidos que quedan") se terminó en la primera escala.
3) Festejamos porque los cálculos del simpático presidente de San Lorenzo, Rafael Savino, ya se quedaron cortos. Garantizaba los seis puntos contra Huracán. Ya dejó dos en el Nuevo Gasómetro.
4) Festejamos porque los soberbios augurios de goleada se deshicieron en 90 minutos de un clásico parejo entre el campeón y el recién ascendido.
5) Festejamos porque sumamos un punto valioso para nuestro objetivo prioritario por estos días: permanecer sin angustias en Primera.
6) Festejamos porque el clásico de las tribunas lo ganó Huracán. Quedará para siempre como la edición del "Sos una postal". Y como El Día Mundial del Silencio.
7) Festejamos porque da gusto ser quemero.

El mejor: Marcelo Barovero y Paolo Goltz.
El peor: Franco Mendoza.

Más:
El comentario, en Clarín y en Olé
El impecable De Frente de San Lorenzo, por Eduardo Bejuk, en Olé. El Blog Quemero se suma a ese cierre: Que viva el clásico.
La despreciable violencia, en Olé.
Dos lindos recuerdos, en Soy Quemero.

Así estamos:
En el Apertura
En los promedios
El fixture

Un Goltz para seguir festejando

El cabezazo del entrerriano Paolo Goltz fue la gran explosión de la tarde del Nuevo Gasómetro. Significó el 1-1 y la certeza de que el bicampeonato es un horizonte inalcanzable para San Lorenzo. No fue poco para el primer gol en la A del marcador central.

domingo, noviembre 04, 2007

"Sos una postal..."

Imagen tomada por un hincha de Huracán, con teléfono celular, desde la tribuna visitante, durante el entretiempo del clásico. San Lorenzo, una postal.

Osvaldo, el papá de San Lorenzo


Hoy, en el Nuevo Gasómetro, Osvaldo Ardiles dirigirá su primer clásico entre su Huracán y San Lorenzo. Pero no será una sensación nueva: en sus tiempos de mediocampista dinámico, impecable y exquisito, participó de ocho partidos con el globo en el pecho frente al archirrival y vecino. Y le fue mejor que a casi todos en la historia del club de Parque de los Patricios: ganó cinco, empató dos y sólo perdió el primero, en el que ingresó un puñado de minutos.
Ardiles llegó a Huracán en 1975, procedente de Belgrano de Córdoba. Disputó 113 partidos y convirtió 11 goles hasta su despedida en 1977, con destino de crack en Europa. Su primer clásico ante San Lorenzo lo jugó el 21 de setiembre de 1975: por el Nacional de ese año, San Lorenzo se impuso 1-0, en el Ducó, con gol de Claudio Premici. El Pitón ingresó por José Scalise, cuando el equipo ya perdía. En el partido de vuelta de ese torneo, Ardiles fue titular y hubo empate: 2-2. Para Huracán convirtieron Omar Larrosa y Miguel Brindisi; y para San Lorenzo, Mario Mendoza y Oscar Ortiz.
Lo que siguió después fue una racha memorable para Ardiles y para Huracán. En 1976 se dio un caso único en la historia del fútbol argentino: Huracán se impuso en los cinco clásicos que se disputaron en el año (tres por el Metropolitano y dos por el Nacional). Y Ardiles participó en cuatro de ellos e hizo un gol. El 1 de marzo, en Parque de los Patricios, ganó el local 3-1. Ese día, a los 37 minutos del primer tiempo, Ossie marcó el segundo tanto para Huracán. Larrosa y Néstor Candedo completaron la cuenta. Y descontó Héctor Scotta.
Ardiles participó en los tres clásicos siguientes: el 2/5, en el Gasómetro, 3-1 (Augusto Sánchez, Larrosa y René Houseman para Huracán; Mario Rizzi para San Lorenzo); el 14/7, en La Bombonera, 4-2 (Houseman, dos de Brindisi y Carlos Leone; Scotta y Sanz); y ya por el Nacional, otra vez en el Gasómetro el 24/10, 2-1 (Houseman y Leone; Mario Olguín). El partido que completó el Penta, disputado el 12 de diciembre, ganó Huracán 2-1, pero Ardiles no jugó.
Al año siguiente, aquel mediocampista que luego sería campeón del mundo con Argentina jugó otros dos clásicos: el 14/8, en Boedo, 2-2 (Cabrera y Avilés para Huracán; dos de Olivares para San Lorenzo); y el 9/11, en Parque de los Patricios, 1-0 (Dante Sanabria).
"Eran otros tiempos", admite ahora el Ardiles técnico. Pero más allá de los avatares de las últimas tres décadas, el clásico tiene el mismo significado. Y el hombre que tuvo por costumbre festejar ante San Lorenzo lo sabe.

El paradigma del clásico barrial

Apertura, decimoquinta fecha: San Lorenzo-Huracán. Será la 154a. edición del paradigma del clásico barrial, desde aquel partido fundacional de 1915, en la cancha de Ferro, en el que se impuso 3-1 San Lorenzo.
De las siete veces que se enfrentaron en la Era Amateur, el equipo de Boedo ganó cinco y hubo dos empates. Ya en el Profesionalismo, se enfrentaron en 146 ocasiones: 39 victorias de Huracán, 37 empates y 69 triunfos de San Lorenzo. Con San Lorenzo en condición de local se jugaron 71 clásicos: Huracán ganó 17, empató 15 y perdió 38.
Además, un encuentro se les dio por perdido a ambos.
San Lorenzo lleva tres partidos sin perder ante Huracán con un empate y dos victorias consecutivas (ambas por 4-0). El último triunfo de Huracán fue por 1-0 el 9 de diciembre de 2001, en el Nuevo Gasómetro. Siendo local San Lorenzo hubo un empate (1-1 en el Clausura 2001), el triunfo de Huracán del Apertura de ese año, y un triunfo local (por 4-0 en el Clausura 2003) en el último partido en que se enfrentaron.

Más:
La web de San Lorenzo

Lo que sigue es el capítulo del clásico que me tocó escribir para el libro que Clarín publicó este año a consecuencia del título de San Lorenzo:

Desde sus días fundacionales el clásico entre San Lorenzo y Huracán era una fiesta de personajes mágicos, de cracks, con el tango como música de fondo. Era también el más porteño de los enfrentamientos deportivos, una suerte de campeonato aparte entre esas dos barriadas que se dividían el sur de un Buenos Aires que crecía a ritmo sostenido. Se trataba de una cita entrañable en tiempos en los que la cuestión de pertenencia geográfica delimitaba también pasiones.
El Santo y El Globo. Los de Boedo y los de Parque de los Patricios. Nacieron vecinos, allá en la primera década del siglo pasado. Y se criaron como tales, bien cerca, con historias entrecruzadas, con el encanto de la rivalidad sin enemigos. La Avenida La Plata fue sede de estadios emblemáticos para ambos, con una distancia que no excedía el puñado de cuadras. Se miraron siempre de reojo, pero sin rencores ni amenazas. Como primos, casi como hermanos en disputa sana. La violencia llegó mucho más tarde, ya en los noventa, con el crecimiento del fenómeno de los barrabravas y con la muerte del hincha de Huracán Ulises Fernández, el 19 de noviembre de 1997, como irremediable testimonio del horror.
El primer clásico se jugó en 1915, cuando San Lorenzo llegó por primera vez a la máxima categoría del fútbol argentino. Un año antes había ascendido Huracán. En ese primer enfrentamiento, disputado el 24 de octubre, sucedió lo que luego se transformaría en una paternidad: ganaron Los Santos. José Laguna, El Negro, hizo el primer gol para el equipo de Parque de los Patricios. Pero en el segundo tiempo, San Lorenzo lo dio vuelta con dos goles de Perazzo y uno de su primer gran goleador, Xarau. El partido se disputó en la cancha de Ferro, en Caballito, donde San Lorenzo hacía de local ya que aún no tenía su terreno de Avenida La Plata. Se trató de un clásico polémico, en el que resultaron expulsados Caldera y Palacio, de Huracán. Pero no hubo incidentes mayores. La primera formación del equipo de Boedo fue: José Coll; Alberto Coll, De Campo; Juan Monti, Federico Monti, Romeo; Perazzo, Etchegaray, Xarau, Urio y Gianella. El amateurismo marcó un rumbo: Huracán nunca le pudo ganar a San Lorenzo en esa era. Ni siquiera en la década de 1920, en la que los quemeros resultaron, junto a Boca, los más campeones. Con un detalle, a modo de salvedad: entre 1919 y 1926, a consecuencia de la escisión en el fútbol argentino, el clásico se deshizo. Entonces, quemeros y xeneizes desarrollaron el icónico duelo de ese tiempo, en la Asociación Argentina. En total, en el amateurismo, se enfrentaron en siete oportunidades por la liga: San Lorenzo ganó cinco (3-1 en 1915; 1-0 en 1916; 2-1 en 1927 y en 1928; y 3-0 en 1930) y empataron dos (0-0 en 1917 y 1918). Sólo en la Copa de Honor de 1918, consiguió imponerse Huracán (2-0).
Pero al margen de las cuestiones estadísticas, la vida de este clásico se construyó con personajes compartidos, con episodios entrelazados, incluso desde los tiempos fundacionales. Luis Monti tiene un historial inmenso en el fútbol universal: entre otras cosas, fue subcampeón del mundo con Argentina (en 1930) y campeón con Italia (en 1934). Antes de eso, junto a su hermano Enrique, participó del primer título de Huracán, en 1921. Al año siguiente, Doble Ancho se fue a San Lorenzo y resultó tricampeón (1923, 1924 y 1927) y símbolo de ese tiempo. Era un caudillo, un líder fornido, un centrojás de los que imponía respeto con la presencia de su físico y de su voz de mando. Se formó en Parque de los Patricios y Boedo lo trasladó al mundo: tras el Mundial de Uruguay se fue a la Juventus, donde también se consagró.
El de Alfredo Carricaberry es otro caso emblemático de cracks compartidos. Era un wing derecho de aquellos días: pegado a la raya, encarador, proclive a la gambeta. Fue una de las grandes figuras de San Lorenzo en los tiempos del amateurismo. También –como Luis Monti— dio las tres vueltas olímpicas para el club que había impulsado Lorenzo Massa en 1908. Pero ya en el profesionalismo no jugó para su San Lorenzo; lo hizo para Huracán. Entre 1932 y 1933, disputó 17 partidos e hizo un gol con el globo en el pecho. No se trataba de una herejía. Era un testimonio de ese tiempo.
Ya en el profesionalismo, San Lorenzo continuó consolidando su condición de habitual vencedor del clásico barrial. El 19 de julio de 1931 se impuso en la primera versión en esa era. Y con goleada: fue 3-0, con tantos de Moyano (en contra), Cortesi y Arrieta. Recién 17 años después del primer clásico, Huracán consiguió vencer a San Lorenzo, en campeonatos de liga: 2-0, el 31 de julio de 1932. En los años 30 se enfrentaron 19 veces: los de Boedo ganaron 11, los de Parque de los Patricios, 7; e igualaron sólo una vez (1-1, el 22 de noviembre de 1931). El 5-1 del 15 de julio de 1934 resultó la máxima goleada para San Lorenzo en esta historia hasta el memorable 5-0 del 10 de septiembre de 1995, ya en el Nuevo Gasómetro.
En los 40, se mantuvo la tendencia: 9-5 para San Lorenzo y 6 empates. Con una particularidad: en 1946, el año del segundo título profesional para el club, San Lorenzo perdió como local ante Huracán (3-2). Lo mismo había sucedido en el anterior año consagratorio: en 1933, los quemeros se impusieron 4-1 en Boedo, en la que resultó la peor derrota como local en el clásico. De todos modos, al final de cada uno de esos años la alegría fue toda azulgrana.
De Homero Manzi no se conocen detalles sobre su filiación futbolera. Las leyendas barriales cuentan que fue de uno o de otro, según el origen de la versión. De todos modos, fue él quien mejor describió, en 1948, desde su poesía volcada al tango Sur esa geografía de cuervos y de quemeros: "San Juan y Boedo antiguo, y todo el cielo, / Pompeya y más allá la inundación. / Tu melena de novia en el recuerdo / y tu nombre flotando en el adiós..." Así arranca ese tango emblemático de esa zona de la ciudad llena de misterios, de almacenes, de nostalgias y de lunas encantadoras...
Durante las dos décadas siguientes, San Lorenzo gozó como en ningún otro momento de la maravillosa vida de este clásico. Entre 1955 y 1968 apabulló a Huracán: San Lorenzo ganó 20 partidos y Huracán apenas dos (y por la mínima diferencia). Más: el equipo de Boedo ganó nueve clásicos de manera sucesiva entre 1957 y 1961. En el tercer título en el profesionalismo, en 1959, con el notable equipo que tenía como máxima figura a José Sanfilippo, San Lorenzo decoró la campaña con dos extraordinarias actuaciones frente a Huracán: 4-1, en Parque de los Patricios; y 6-3, en Boedo. Y curiosamente, Los Matadores campeones del Metropolitano de 1968 no pudieron vencer a Huracán: fueron dos empates (0-0 y 2-2).
A Alberto Rendo le decían Toscano. Y tiene un grato privilegio: si va al Tomás Ducó, o camina por Amancio Alcorta y Luna, la gente se detiene para saludarlo y/o para aplaudirlo; si anda de visita por el Nuevo Gasómetro, cada hincha le recuerda alguna jornada de maravillas con la camiseta de Los Forzosos de Almagro, a pesar de su confeso corazón quemero. Fue ídolo con las dos camisetas, en los 60. Y el tributo continúa.
El caso de Héctor Veira es, quizá, el más sintomático. Era ídolo de San Lorenzo y convivía, en un departamento frente al zoológico, con el más representativo de los hinchas de Huracán: Oscar Natalio Bonavena, el irrepetible Ringo. Salían a correr, boxeaban (esa pasión que El Bambino había heredado de su padre), se divertían. Componían el dúo más divertido de aquel Buenos Aires. Veira había nacido quemero, pero el tiempo y la camiseta lo hicieron cuervo. Jugó para San Lorenzo entre 1963 y 1969 y en Huracán en 1970 y 1971; más tarde, ya en 1973, regresó a Boedo. Hombre de barrio, de bar, de bohemia, el Bambino es el perfecto representante de la impronta de este clásico.
Los 70 fueron buenos años para ambos y para el clásico. Y hubo un detalle que merece todos los recuerdos: en 1972, ya con San Lorenzo consagrado, en el Tomás Ducó los quemeros aplaudieron la vuelta olímpica del archirrival. Después, hubo goleada del globito (3-0) y El Gráfico contó que "Huracán fue campeón por 90 minutos". Al año siguiente, en el Metropolitano que ganó el Globo, San Lorenzo se tomó revancha: el campeón no le pudo ganar (2-2 en la primera rueda y 1-0 en la revancha). Tres años después, el equipo de Boedo vivió la peor de sus experiencias: perdió los cinco clásicos del año*, ante un memorable Huracán que no pudo ser campeón.
Los clásicos de los 80 estuvieron reducidos y condicionados por los descensos de los dos (San Lorenzo en 1981 y Huracán en 1986). Incluso, los azulgranas estuvieron entre octubre de 1983 y mayo de 1993 sin vencer a los quemeros. Pero dos años más tarde pagó con creces la deuda: en el Nuevo Gasómetro, en 1995, además de salir campeón, construyó la máxima goleada de esta historia clásica (5-0).
Ya en este tiempo más cercano, se repartieron alegrías. Todo hasta la última despedida de Huracán, que descendió en 2003. En esa última temporada, San Lorenzo lo saludó con dos goleadas calcadas y gloriosas: 4-0
En 2005, sucedió un hecho curioso, con Veira como involuntario protagonista: una empresa de ómnibus pintó el micro del club con un retrato del entonces técnico de San Lorenzo y Doval festejando un gol. Pero no tuvieron en cuenta un detalle fundamental: el festejo era en tiempos del Huracán de 1971. Tuvieron que pintar el micro de nuevo. El Loco, el otro involucrado, también supo de abrazos de ambas hinchadas. Identificado como un carasucia azulgrana de toda la vida, también aportó su juego imprevisible en Parque de los Patricios. Las historias de cracks compartidos y de episodios cruzados se repiten también más cerca en el tiempo. Los hermanos Montenegro, Daniel y Ariel, escucharon aplausos en Huracán y San Lorenzo, respectivamente. Fabián Carrizo supo ganarse respeto y aplausos de las dos hinchadas. Una leyenda siempre desmentida por su protagonista cuenta que Leandro Romagnoli, antes de ser crack campeón con San Lorenzo, tenía tatuado el globo de Huracán. Andrés Silvera, que surgió en Primera en Parque de los Patricios, ahora hace goles para el exitoso San Lorenzo de Ramón Díaz.
El 8 de enero de 2003 se disputó el último duelo entre cuervos y quemeros. Ya pasaron casi cuatro años. Buenos Aires extraña aquel clásico, tan símbolo de su porteñidad, tan sintomático de su carácter barrial. También sucede que este precioso berretín espera su próxima edición.


*Se trató de un caso único en la historia del fútbol argentino.

Los clásicos recientes.

sábado, noviembre 03, 2007

Carta abierta a Bottinelli


Estimado Jonathan:

Leí lo que dijiste. Por eso, se me ocurrió escribirte.
Cuando vos recién habías nacido, Huracán ya había ganado cinco títulos de liga (1921, 1922, 1925, 1928 y 1973) y San Lorenzo ya se había ido a la B hacía tres años. Y desde 1915 jugaban un partido que supo hacerse clásico por mil componentes por los cuales un partido se hace clásico.
Mucho antes de ese 14 de setiembre de 1984 en el que viste la luz por primera vez, el clásico ya había vivido días de gloria. Para tu querido San Lorenzo y para nuestro querido Huracán. Nombres grandes de verdad como Rafael Albrecht o el Gringo Scotta o como Miguel Brindisi o René Houseman te lo podrían contar...
Incluso varias décadas antes de que vos dijeras que el auténtico clásico de San Lorenzo es Boca, miles de diarios, revistas, libros y afines contaron la verdad: el paradigma del clásico barrial fue, es y seguirá siendo entre cuervos y quemeros.
Te cuento más Botti: cuando casi nadie había nacido de los que estarán en el Nuevo Gasómetro para disfrutar esta 154a. edición del partido entre ambos, para verte a vos y al resto de los jugadores, Huracán jugaba su clásico principal contra Boca, en la Asociación Argentina.
Estimado Jonathan, repetilo: el clásico de San Lorenzo se llama Huracán. No lo decís vos. No lo digo yo. Lo cuenta desde hace mucho tiempo la historia.

Dos imágenes por una fiesta

Olé reunió a integrantes de las subcomisiones del hincha de Huracán y de San Lorenzo para que jugaran un partido en nombre de un clásico en paz.
Más:
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Clarín juntó a futbolistas y a los presidentes de ambos clubes para dialogar en la antesala del clásico. El mensaje fue idéntico: que sea una fiesta.
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jueves, noviembre 01, 2007

Mi clásico íntimo


Martín Tenca es abogado y, ante todo, el más auténtico hincha de San Lorenzo que conozco. Futbolista frustrado, técnico ocasional, polifacético hombre de leyes. Nos cruzamos por primera vez en el Estudio Oyuela. Ya entonces, aquel joven recién egresado de la UBA conocía la historia grande de Boedo y los padecimientos desde adentro, por vivencias y por herencia familiar. Advertí similitudes en el sentido de pertenencia con Cuervos y con Quemeros. Compartimos visitas a la cancha para ver a Huracán y también a San Lorenzo. Nos reímos con las anécdotas del Bambino Veira, ese crack con camiseta azulgrana y un globo en el alma. Recordamos aquellos estigmas del Muletto de Areán, como el Vampiro Nartallo; y esas estrellas fugaces de La Quema, como Darío Fabbro. Coincidimos en la estupidez de la violencia barrabrava y la de sus fomentadores. Alimentamos el folclore de este clásico que es parte de la historia profunda de cada uno. Por eso ahora, en la antesala de esta 154a. edición, lo convoco para que escriba sus sensaciones para Blog Quemero y para Tributo.


Mi clásico íntimo
Por Martín Tenca

San Lorenzo (es decir, yo, porque yo no podría ser de otra manera que "de San Lorenzo") y Huracán... A los de adentro y a los de afuera que hoy lo minimizan al remitirlo a la categoría "barrial", les digo, que lejos de reducirlo, lo agigantan, y que si bien el clásico es "el barrio", les cuento que hasta no necesito recurrir al barrio para quererlo tanto.
Sus dimensiones son grandes hasta en un reducto más estrecho que el barrio, es un duelo de entrecasa, un rencor de familia, una disputa tan intensa como pueden ser las disputas íntimas. Para el Cuervo o el Quemero de estirpe, deslucir el clásico es tan absurdo e inaceptable como renunciar al apellido, como desconocer la genealogía.
Ante los que no se detienen a preguntarse quiénes y por qué SON, me rindo. Se los concedo: "El partido ya no tiene tanta importancia..."
Del mismo modo que ante algunos compañeros ocasionales de tribuna, bajo la guardia, les otorgo: "¿Para qué volver a la Avenida La Plata? El Nuevo Gasómetro es cómodo, se ve bien de todas partes y tiene un gigantesco estacionamiento..."
Me rindo sin renunciar a mis sensaciones, porque la identidad la transmiten las vivencias, pero no se impone ni se explica.
Hay hinchas de San Lorenzo e hinchas de Huracán (y demás colores). Es el club que les gusta, que siguen. También hay individuos que "somos San Lorenzo" o "somos Huracán" porque es de donde venimos, es esencia... ¿Cuál será la diferencia el domingo entre ambos? Cuando el árbitro haga sonar el silbato, nos empiezan a rodear los duendes de cada historia. Así que hagan lugar, tengan la gentileza, se solicita por favor.

miércoles, octubre 31, 2007

Una caravana, en paz


El Blog se suma a la Caravana. Y que sea con alegría, con color y con música de clásico y, sobre todo, en paz.

Más:
La caravana, en Patria Quemera.
La venta de entradas, en Patria Quemera y en la Página Oficial.
La formación, en Patria Quemera.

lunes, octubre 29, 2007

Cellay, el más quemero

Christian Cellay, luchando contra Rodrigo Palacio, en el último clásico ante Boca, en el Apertura 2007 (0-1, en La Bombonera).

—Entonces, ¿cómo se les juega?
—Como una final, como todo lo que nos queda.


Esa fue la última respuesta de Christian Cellay en una reciente entrevista con Olé. Y tiene un significado añadido: lo dice el único de los futbolistas del actual plantel de Huracán que disputó el clásico contra San Lorenzo (jugó dos: ganó en el Apertura 2001 y perdió en el Clausura 2003). Pero no sólo eso: Cellay es el más quemero de todos los integrantes de este plantel. Porque se formó en el club. Porque se crió en Pompeya. Porque cada calle de Parque de los Patricios tiene un recuerdo de su niñez y de su adolescencia. Porque se bancó las más difíciles (llegó a estar excluido del equipo de Primera durante nueve meses). Porque aportó todo su coraje en los días días duros de la B Nacional. Porque se bancó el descenso de 2003 como jugador y como hincha. Porque es el espejo de lo que debe entenderse por mística quemera. Pero sobre todo porque cuando Cellay está dentro de la cancha en cada hincha brota una sensación: alguien de los nuestros luchará hasta el final, sin quebrantos. Como manda la historia.

sábado, octubre 27, 2007

Recuerdo inmejorable

Aquel domingo 5 de junio de 1994, Huracán construyó una de sus últimas grandes victorias en el clásico contra San Lorenzo. No sólo por el triunfo, sobre todo por las circunstancias: por la 12a. fecha, se enfrentaban y el liderazgo del Clausura estaba en juego. Luego del 2-1, en el Ducó, aquel equipo de Héctor Cúper quedó como puntero. Se trató de una fiesta en Parque de los Patricios. Rodolfo Flores convirtió el primer gol y Pedro Barrios, de penal, hizo el tanto decisivo. Acá, a modo de homenaje para aquel domingo sin olvido, los resúmenes de cada tiempo. Un recuerdo inmejorable, a una semana de otro clásico...



viernes, octubre 26, 2007

Un mensaje quemero: que haya paz

Este afiche, publicado por Patria Quemera, es un mensaje para lo que se avecina: el partido más esperado, contra San Lorenzo, el 4 de noviembre, en el Nuevo Gasómetro. Un mensaje de paz. Para que, como desde sus orígenes y casi siempre, este paradigma del clásico barrial resulte una fiesta para todos.

Lo que sigue es el comienzo del capítulo referido al clásico, en el libro que publicó Clarín en ocasión del último título de San Lorenzo, en el reciente Clausura:

Desde sus días fundacionales el clásico entre San Lorenzo y Huracán era una fiesta de personajes mágicos, de cracks, con el tango como música de fonda. Era también el más porteño de los enfrentamientos deportivos, una suerte de campeonato aparte entre esas dos barriadas que se dividían el sur de un Buenos Aires que crecía a ritmo sostenido. Se trataba de una cita entrañable en tiempos en los que la cuestión de pertenencia geográfica delimitaba también pasiones.
El Santo y El Globo. Los de Boedo y los de Parque de los Patricios. Nacieron vecinos, allá en la primera década del siglo pasado. Y se criaron como tales, bien cerca, con historias entrecruzadas, con el encanto de la rivalidad sin enemigos. La Avenida La Plata fue sede de estadios emblemáticos para ambos, con una distancia que no excedía el puñado de cuadras. Se miraron siempre de reojo, pero sin rencores ni amenazas. Como primos, casi como hermanos en disputa sana. La violencia llegó mucho más tarde, ya en los noventa, con el crecimiento del fenómeno de los barrabravas y con la muerte del hincha de Huracán Ulises Fernández, el 19 de noviembre de 1997, como irremediable testimonio del horror.

jueves, octubre 25, 2007

Un clásico apoyo


Para el clásico del domingo 4/11 contra San Lorenzo el entusiasmo crece. También la expectativa. Y, sobre todo, brota ese deseo de estar cerca, de apoyar al plantel, al cuerpo técnico, a todos. Por eso, la Subcomisión del Hincha del club convoca a los socios y a los simpatizantes de Huracan a brindar apoyo. El encuentro, una suerte de Banderazo Quemero, será el sábado previo al partido, desde las 18, en la puerta del Ducó, donde se encuentra la concentración. Y allí estará este blog.

Más:
Detalles, en Patria Quemera.

miércoles, octubre 24, 2007

1952: Ricagni, goles for export

Eduardo Ricagni jugó poco más de un año en Huracán: entre 1952 y 1953 convirtió 36 tantos en 41 partidos. En su primera temporada en el club fue el máximo anotador del campeonato, con 28 goles en 29 encuentros. Se formó en la plaza de Ciudad de la Paz y Mendoza, en pleno Belgrano. Jugó también para Platense, Boca y Chacarita. De Parque de los Patricios partió a la gloria europea: fue goleador y figura en la Juventus y el Milan. Allí, todavía lo recuerdan... Acá, también.

Después de tres años de agonías y desahogos al borde de la cornisa, Huracán volvió a ser protagonista. Y peleó por el título que no se daba desde 1928 hasta faltando tres fechas. Al cabo de la 27a. fecha, River y Racing compartían la punta con 35 puntos y Huracán estaba tercero, a sólo dos. Entonces, en el Ducó, el equipo que tenía como líderes a Juan Filgueiras y a Enrique Cerioni jugaba un partido decisivo frente al Millonario. Y en el mejor momento, sufrió la peor derrota del historial entre ambos: 1-7. Ese fue el final de la pretensión de gloria de un equipo que había sorprendido a todos.
Antes, Huracán tuvo un arranque excelente: cinco victorias (incluidos dos triunfos brillantes: 1-0 a San Lorenzo en el Gasómetro y 3-0 frente a Racing, de local) y un empate (1-1 contra Central, en Rosario). En la séptima fecha, Boca lo dejó sin invicto (0-2 en el Ducó). Luego, el camino tuvo una sucesión de altibajos. Pero ese comienzo garantizó una cantidad de puntos que lo mantuvieron como protagonista central del año. Las dos derrotas contra River (la de la primera rueda fue 3-2 de visitante) y algunos flojos rendimientos contra los grandes atentaron contra la chance de la consagración.
De todos modos, en esta campaña que coqueteó con la posibilidad de otra vuelta olímpica, hubo un hombre que tuvo muchísimo que ver: el implacable Eduardo Ricagni, ese goleador que tuvo en Parque Patricios su trampolín al mundo. Hizo 28 tantos en los 29 partidos que jugó en el año y se consagró como el máximo anotador de la temporada. Un orgullo que sólo otros tres quemeros consiguieron en la historia del club: Guillermo Dannaher, en 1921; el paraguayo Atilio Mellone, en 1944; y Miguel Brindisi, en el Metropolitano de 1972. No sólo eso. En la temporada 53/54 fue el máximo goleador de la Juventus subcampeona, delante de Giampiero Boniperti. Y en la 54/55 lo contrató Milan y actuó como inside en el equipo que ganó el scudetto con futbolistas tales como Lorenzo Buffon (papá de Gianluigi, el arquero campeón del mundo con Italia), Césare Maldini, Niels Liedholm, Gunnar Nordhal y Juan Schiaffino. En esos años jugó también para la selección italiana. Y con la azzurra participó del Mundial en 1954, en el que le hizo un gol a Checoslovaquia. Al margen de todo su estupendo recorrido posterior, Ricagni vivió una temporada extraordinaria en este 1952. Por él, por sus goles, el Globo sintió que ponía la historia en su lugar.

Campaña:
Tercero*. G 14; E 7; P 9 / GF 59; GC 49.
*Igualado con Independiente.

Posiciones:
1. River 40 pts.
2. Racing 39 pts.
3. Independiente 35 pts.
3. Huracán 35 pts.

Figuras:
1. Eduardo Ricagni, delantero. Goleador del campeonato.
2. Juan Filgueiras, back.
3. Enrique Cerioni, half izquierdo.
3. Pascasio Sola, centrojás.
3. Valeriano López, delantero.
3. Luis Gaggino, back.

Partidos para la historia:
1. 4/5: Huracán 3-Racing 0. En su mejor actuación de la temporada, el equipo derrotó al equipo que venía de ser tricampeón y que en este 1952 terminó segundo detrás de River y fue el equipo con menos derrotas (apenas cuatro).
2. 13/4: San Lorenzo 0-Huracán 1. Con esta victoria, Huracán completó la mejor racha como visitante en el clásico. Desde 1946, estuvo siete encuentros sin derrotas, con cinco victorias y dos empates.
3. 29/11: Huracán 5-Vélez 0. El equipo se despidió del campeonato con una gran goleada frente a un Vélez que, aunque no hizo una gran campaña, contó con una de las tres defensas menos vencidas en la temporada.

Huracán se subió al podio y peleó por la Quinta Estrella hasta faltando tres fechas. Finalizó a cinco puntos de River.

Plantel: Manuel Ameal (20, 2); Rodolfo Berdiales (5, 1); Enrique Cerioni (29, 1); Alberto De Zorzi (18, 5); Juan Filgueiras (30, 5); Luis Gaggino (28); Luis Gómez (3); Carlos Lazon (18); Héctor Manuel López (16, 6); Valeriano López (15, 6); Alberto Loret de Molas (5); Juan Marcello (19); Orlando Nappe (2); Néstor Naya (27); José Nazionale (2); Ricardo Quiñones (16, 2); Eduardo Ricagni (29, 28); Héctor Ricardo (11); Juan Romeral (2); Juan Romo (2); Oscar Rossi (5) y Pascasio Sola (28).

martes, octubre 23, 2007

Cinco desafíos grandes


A esta altura, con 14 fechas disputadas, la sensación es de cierta estabilidad. Más allá de los altibajos, de la crisis a mitad de camino y de algunas actuaciones preocupantes, Huracán suma 19 puntos y está décimo en la tabla de los promedios y undécimo en la del Apertura (a ocho puntos del líder Lanús y a cuatro de la zona de Copa Libertadores). Podría ser mejor, pero no está mal. Ahora llega un tramo decisivo por las particularidades de los rivales a enfrentar: tres grandes (San Lorenzo, River y Racing) y dos campeones de esta década (Estudiantes y Vélez). Serán cinco pruebas de fuego en la campaña. Resultará definitivamente un modo de determinar para qué está Huracán en lo que queda de la temporada 2007/08. Hay un detalle que tranquiliza y hasta entusiasma: de a poco, Ardiles está encontrando el equipo. Lo del segundo tiempo contra Newell's merece continuidad. Quizá sea el principio del camino. Y eso agrada.

Lo que queda:
15a.) San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro. Historial general*: 40-39-74.
16a.) River, en Argentinos. Historial general*: 31-46-76.
17a.) Estudiantes, en La Plata. Historial general*: 47-40-63.
18a.) Racing, en Argentinos. Historial general*: 31-43-68.
19a.) Vélez, en el Amalfitani. Historial general*: 48-37-53.
*El historial general incluye Amateurismo y Profesionalismo.

lunes, octubre 22, 2007

Con tres gritos alcanza

Huracán hizo tres goles en un partido por segunda vez en el Apertura. Y en ambos casos contra equipos de Ricardo Caruso Lombardi: 3-2 frente a Argentinos, en el Ducó; y el 3-1 a Newell's, en Vélez. Esta vez fueron Franco Mendoza (es el goleador del equipo, con seis), Rolando Schiavi (en contra) y Andrés Franzoia, quien hizo su primer gol para el equipo. Acá, los dos tantos convertidos por futbolistas de Huracán:


Hur-new-11
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Hur-new-31
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domingo, octubre 21, 2007

Un triunfo, un técnico, un equipo


Apertura, decimocuarta fecha: Huracán 3-Newell's 1, en Vélez. El triunfo imprescindible sirvió no sólo para acrecentar el promedio y para consolidar la posición de Huracán lejos de la zona traumática de la tabla de descensos. Sobre todas las cosas fue útil para demostrar que el entrenador no tiene caprichos y que desde el banco se pueden ganar partidos. Los dos cambios del entretiempo (ingresaron Leandro Díaz y Andrés Franzoia por Walter Coyette y Federico Nieto) marcaron un nuevo rumbo en el desarrollo, que en el primer tiempo había sido favorable al equipo rosarino. Con estos ingresos, Huracán mejoró notablemente. Y resulta, además, un buen indicador de cara al partido más esperado: el clásico contra San Lorenzo, el 4 de noviembre, en el Nuevo Gasómetro.
Hubo otra actuación para tranquilizar: a pesar de que la defensa no tuvo un gran partido frente a la velocidad de los atacantes de Newell's, Marcelo Barovero fue una garantía de seguridad. Sólo de penal pudieron derrotarlo. Antes y después, elasticidad mediante, resultó inexpugnable.
Así, de a poco, más allá de los altibajos, Huracán está encontrando el equipo. Y, mientras tanto, sigue sumando. Lo suficiente como para no mirar la tabla de los promedios por algunas semanas. Y para comprobar que la punta, si no fuera por puntos perdidos de modo discutible (el 1-1 ante Arsenal, el 0-0 frente a Tigre y el 2-2 contra Colón son los mejores ejemplos al respecto), sería un horizonte más cercano. Huracán quedó, ahora, a 8 puntos del líder Lanús, con 15 puntos en disputa.
Por todo esto, es bueno llegar así al clásico. La autoestima elevada es siempre un incentivo para su poseedor. Y ese es el caso de Huracán.

El mejor: Andrés Franzoia y Marcelo Barovero.
El peor: Walter Coyette.

Más:
El día Osvaldo, en Olé.
Mendoza, el hincha y el clásico, en Olé.
La tarde de Barovero, en Olé.

Así estamos:
En el Apertura
En los promedios
El fixture

sábado, octubre 20, 2007

Cuatro pasos adelante

Apertura, decimocuarta fecha: Huracán-Newell's, en Vélez. La historia entre ambos nació antes de la inclusión de los dos gigantes rosarinos en el torneo de la AFA, en 1939. El primer encuentro lo disputaron por la Copa Ibarguren (en la que participaban el campeón de la Asociación Argentina y el de la Liga Rosarina) perteneciente a la temporada de 1921: se enfrentaron el 29 de enero de 1922 y se impuso Newell's 3-0, en la cancha de Boca. En la temporada siguiente ambos se volvieron a enfrentar por el mismo trofeo: se consagró Huracán tras dos partidos (1-1 y 1-0, ambos en Sportivo Barracas).
Ya en el Profesionalismo jugaron 112 partidos. Y la ventaja es para Huracán: 43 victorias contra 39. Además, empataron 30 veces. El primer enfrentamiento se desarrolló el 4 de junio de 1939, en Rosario: ganó Newell's 2-1. La revancha, disputada en Parque de los Patricios, fue 3-0 para Huracán. De las 55 veces que Newell's visitó a Huracán, sólo se impuso en nueve.
La última vez que se enfrentaron fue en la temporada 2002/03: el 22 de febrero, por el Clausura, en el Ducó, igualaron 1-1.
Además, Huracán enfrentó a otros cinco equipos rosarinos:
Con el que más veces jugó fue con Rosario Central, siempre en el Profesionalismo, en Primera: 43-33-40, incluyendo el 1-0 del actual Apertura.
Contra Central Córdoba se enfrentó en la A (5-0 y 0-1, en 1958; 2-2 y 1-1, en 1959) y en la B Nacional (1-0 y 0-1, en la 99/00).
Frente a Argentino sólo jugó en la B Nacional 99/00 (1-1 y 5-0).
También actuó contra Renato Cesarini, en el Nacional de 1983: 2-1 y 4-1.
El único que tiene ventaja sobre Huracán es Tiro Federal (2-2-3). Y esa ventaja la contruyó en las últimas dos temporadas en las que se enfrentaron, ambas de la segunda división: en la 04/05 (1-4 y 1-2) y en la 06/07 (1-5 y 2-2). Antes, Huracán lo había derrotado en la final de la Copa Ibarguren correspondiente a 1925 (2-1, el 19/9/1926). Y se había mantenido invicto en la 03/04 de la B Nacional (1-1 y 1-0).
Incluyendo los 245 partidos ante equipos rosarinos, Huracán tiene una ventaja de nueve encuentros: 93-68-84.

Más:
La web de Newell's

martes, octubre 16, 2007

1951: La costumbre de zafar

Héctor Manuel López llegó a Huracán tras destacarse en la Segunda División, jugando para Defensores de Belgrano, el mismo club desde el cual dos décadas después arribaría René Houseman. Llegó con fama de centrodelantero hábil y notable definidor. Pero esa habilidad fue una contra para El Colorado: lo golpeaban mucho y, en consecuencia, tuvo varias lesiones. En este 1951, fue el goleador del equipo. En total, en Huracán disputó 74 partidos e hizo 28 tantos, entre 1950 y 1953.

A tres fechas del final, Huracán estaba con un pie en la B. Ocupaba el último lugar junto a Gimnasia La Plata en una temporada en la que estaban previstos dos descensos. Hasta entonces, el equipo había ganado apenas tres partidos. Pero en su mejor racha de la temporada, ganó tres encuentros consecutivos: 3-0 a Independiente, en Parque de los Patricios; 2-1 a Platense, en Crámer y Manuela Pedraza; y 2-1 a Gimnasia La Plata. Este último encuentro, disputado el 25 de noviembre, tuvo el carácter de una final: la derrota tenía el significado del descenso. Huracán les llevada un punto (22 a 21) al equipo del Bosque y a Quilmes, que enfrentaba a Vélez. Pero fue victoria quemera 2-1 y, por tercer año seguido, permanencia agónica.
Antes de ese final épico, lo de Huracán había sido flojísimo. Apenas el triunfo frente al tricampeón Racing (2-1, en el Ducó) resultó un reencuentro con la historia grande. Y el 4-4 frente a San Lorenzo fue el más abultado de la historia del clásico. Superó a los 3-3 de 1940 y de 1947, ambos en condición de visitante.
La campaña de Huracán fue muy pobre sobre todo fuera de Parque de los Patricios: un triunfo, seis empates y nueve derrotas.
Dentro de ese contexto, resultaron valiosos los aportes de Luis Isidro Bravo (hermano de Rubén; jugó en Huracán entre 1950 y 1951) y de Héctor Manuel López, quienes marcaron nueve goles cada uno. Además, un puñado de ocasionales gambetas de Oscar Coco Rossi permitieron el recuerdo de días menos traumáticos.

Campaña:
Decimocuarto*. G 6; E 12; P 14 / GF 44; GC 59.
*Igualado con Atlanta.

Posiciones:*
1. Racing 44 pts.
2. Banfield 44 pts.
3. River 43 pts.
*Hubo desempate por el título y se impuso Racing, luego de dos partidos: 0-0 y 1-0, con el histórico gol de Mario Boyé. Ambos partidos se jugaron en la cancha de San Lorenzo.

Figuras:
1. Héctor Manuel López, delantero.
2. Luis Bravo, inside.
3. Oscar Rossi, inside.
3. Ricardo Quiñones, wing izquierdo.
3. Juan Romo, centrojás.
Partidos para la historia:
1. 3/6: Huracán 2-Racing 1. En su mejor actuación de la temporada, el equipo derrotó al que, a fin de año, se consagraría tricampeón. Esa fue una de las únicas cuatro caídas del equipo de Avellaneda, el menos derrotado del campeonato.
2. 25/11: Huracán 2-Gimnasia La Plata 1. Partido decisivo por la permanencia, en la última fecha. Si perdía, Huracán descendía. Por tercer año consecutivo, se evitó el descenso en el último tramo de la temporada.
3. 4/11: Huracán 3-Independiente 0. Por la antepenúltima fecha, el equipo comenzó con esta goleada una racha de tres triunfos seguidos que le permitió seguir en la A. Independiente, además, fue protagonista de la temporada (terminó cuarto).

Plantel: Arturo Acosta (2); Alejandro Armoa (4, 1); Luis Bravo (22, 9); Enrique Cerioni (24, 1); Jacinto Díaz (12); Juan Filgueiras (28, 3); Luis Gaggino (18); Luis Gómez (24, 3); Héctor Manuel López (21, 9); Jorge Martín (4); Orlando Nappe (5); Néstor Naya (14); José Nazionale (21); Ricardo Quiñones (32, 9); Héctor Ricardo (20); Juan Romeral (11); Juan Romo (27, 1); Oscar Rossi (26, 2); Carlos Scherl (4); Herberto Simmons (8, 1); Antonio Stauskas (12); Adolfo Trejo (7, 3); y Villafañe (6, 2).

domingo, octubre 14, 2007

En la cancha del dolor más grande


Huracán será local en la cancha de Vélez, a consecuencia de las remodelaciones que se le deben realizar al Ducó. El domingo, desde las 14 horas, el equipo de Osvaldo Ardiles enfrentará a Newell's, por la 14a. fecha del Apertura.
Huracán, en Primera, jugó como local en 10 ocasiones en ese escenario: ganó cuatro, empató cuatro y perdió dos. Lo que sigue es el detalle de cada uno de esos partidos:

13/10/1946 Huracán 2-Ferro 1
25/05/1947 Huracán 1-San Lorenzo 1
05/09/1954 Huracán 1-Gimnasia La Plata 4
19/09/1954 Huracán 3-Independiente 3
28/04/1956 Huracán 1-River 1
09/06/1956 Huracán 2-San Lorenzo 4
27/04/1973 Huracán 2-All Boys 1
24/10/1973 Huracán 2-Argentinos 0
07/06/1998 Huracán 2-San Lorenzo 1
01/06/1999 Huracán 1-San Lorenzo 1

Sin embargo, la cancha de Vélez tiene también un recuerdo que es estigma en la historia de Huracán: el 24 de junio de 1986, ante Deportivo Italiano, Huracán perdió en la definición por penales del desempate de la final del Octogonal de la temporada 85/86. Ese día resultó uno de los más dolorosos de la vida quemera: fue la certeza del primer descenso. Después de 72 años ininterrumpidos en la máxima categoría del fútbol argentino, el histórico Globo de Parque de los Patricios se fue a la B. Por eso, el José Amalfitani resulta la cancha del dolor más grande.

Agradecimientos: Oscar Barnade y Víctor Kuhry, por los detalles estadísticos.

viernes, octubre 12, 2007

Días de balance

Encuesta realizada por Patria Quemera.

Encuesta realizada por la página oficial del club.

Disputadas 13 fechas y en este primer paréntesis en el Apertura, a consecuencia de las Eliminatorias, es tiempo de balance. Estas son las impresiones del blog, a esta altura:

Lo bueno:
1) Huracán está fuera de la zona de descenso y de Promoción. Con 16 puntos en 13 partidos, el equipo tiene 1,231 de promedio. Está apenas detrás de Racing (1,247) y Gimnasia de Jujuy (1,236) y delante de Colón (1,225), Central (1,202), Newell's (1,170), San Martín de San Juan (1,154) y Olimpo (0,923).
2) Hugo Barrientos es uno de los mejores mediocampistas del Apertura. Su promedio de Clarín y de Olé lo avalan.
3) La impresión es que Huracán encontró la defensa, más allá de algunos altibajos: Puertas, Goltz, Ubeda y Cellay se están empezando a decir de memoria.
4) Más allá de actuaciones irregulares, Franco Mendoza cumple con lo principal que se le reclama a un delantero: es el máximo anotador del equipo con cinco tantos.
5) En lo que queda del fíxture (por nombres la más difícil), enfrentará a un San Lorenzo fuera de toda pelea, a un River que piensa sobre todo en la Sudamericana, a un Vélez en días de transición. Huracán ya enfrentó a los que pelean por el título.

Lo malo:
1) El juego del equipo está en decadencia. En la última puesta en escena (contra Gimnasia,en Jujuy) no hubo respuestas de ningún tipo. Pareció un equipo a la deriva.
2) Cuando juega de visitante, el equipo parece atado, inhibido, manso. Perdió capacidad de lucha.
3) Walter Coyette y Omar Zarif, dos de los peores jugadores del Apertura, no están a la altura de Primera. No se entiende que sean titulares. ¿Por qué no juega Poggi?
4) La falta de contundencia es grave. Sobre todo en un torneo en el que todo parece indicar que el que hace el primer gol gana. Las tres veces que Huracán lo consiguió, triunfó (1-0 a Central, 2-1 a San Martín de San Juan y 1-0 a Banfield).
5) La falta de creatividad. Salvo algunos momentos de Sánchez Prette, el equipo aparece despojado de fútbol. ¿No será el tiempo de Franzoia?

Así estamos:
En el Apertura
En los promedios
El fixture

martes, octubre 09, 2007

1950: La épica del clásico imposible

Enrique Cerioni fue un constante y prolijo half izquierdo que jugó en Huracán entre 1946 y 1953. En total, disputó 186 encuentros para el club y ocupa el puesto 22 en la historia de Huracán en el Profesionalismo. En la Selección no tuvo espacio debido al notable Natalio Pescia, de Boca. Participó de las campañas de la resistencia en la A, entre 1948 y este 1950. Cerioni, además de tapa de la revista El Gráfico, fue un emblema de Huracán en su tiempo.

Como en el año anterior, Huracán se acostumbó a padecer. Para mantener la categoría, el equipo tuvo que sufrir --otra vez-- más allá del calendario de la temporada: igualó en el penúltimo lugar con Tigre y tuvo que definir cuál de los dos equipos acompañaría a Rosario Central a la B. Esta vez, se impuso con autoridad en los dos partidos decisivos (3-1 y 5-1) y se garantizó su continuidad en la máxima categoría.
De todos modos, en el recorrido por esta campaña en la que Huracán perdió la mitad de los partidos (17 de 34) hubo alegrías grandes. Incluso, se produjeron victorias contra cuatro de los cinco grandes (2-0 a Independiente y 2-1 a Racing, de local; y 3-2 a San Lorenzo y 1-0 a Boca, de visitante) y una goleada memorable (6-1 a Ferro, en Caballito). Pero el equipo jamás encontró el camino de la regularidad y debió esperar hasta la última fecha para determinar su futuro en 1951. Entonces, el 26 de noviembre, igualó 1-1 ante Gimnasia La Plata, en la Bombonera. Así, sumó 29 puntos. En esa misma fecha, se enfrentaron Quilmes (28 puntos) y Tigre (29), en el Sur. Y ganó el local con claridad: 5-1.
Entonces, llegaron los dos partidos definitorios ante los de Victoria. El domingo 3 de diciembre, en Independiente, Huracán ganó 3-1. Siete días después, en River, El Globo tuvo una actuación de Primera y goleó 5-1. En ambos encuentros, Huracán dispuso los mismos once: Ricardo; Uzal, Filgueiras; Stauskas, Giménez, Cerioni; Caserio, Di Pace, Héctor Manuel López, Vigo y Quiñones. Ellos quedaron para siempre como representantes de un rasgo de estos años duros: la resistencia quemera.
Pero lo mejor de este año, más allá de la permanencia, fue el tremendo clásico que Huracán le ganó a San Lorenzo en el Gasómetro. La semana anterior a ese 27 de abril, Huracán y Vélez protagonizaron un grave incidente a cinco minutos del final del encuentro que derivó en la expulsión de los 22 futbolistas. En consecuencia, Huracán tuvo que disputar el clásico con un equipo conformado por casi todos integrantes del plantel de Reserva. Y a pesar de ir perdiendo 2-0 a partir de los siete minutos del segundo tiempo, lo dio vuelta de manera épica, con un superhéroe ya sin olvido: José Vigo, autor de los tres goles. Así construyó Huracán un capítulo memorable ante San Lorenzo: el de la épica del clásico imposible.

Campaña:*
Decimosexto. G 12; E 5; P 17 / GF 54; GC 65.
*Además, Huracán debió definir la permanencia en Primera con Tigre, que también tenía 29 puntos y compartía el penúltimo lugar, delante del descendido Rosario Central. En la serie Huracán fue muy superior: se impuso 3-1 y 5-1.

Posiciones:*
1. Racing 47 pts.
2. Boca 39 pts.
3. Independiente 39 pts.
*Hubo desempate por el subcampeonato (2-3, 3-2, 3-3), pero como no se sacaron ventajas se impuso Boca por gol average (1,28 a 1,25).

Figuras:
1. José Vigo, delantero.
2. Juan Filgueiras, back.
3. Enrique Cerioni, half izquierdo.
3. Ricardo Quiñones, wing izquierdo.

Partidos para la historia:
1. 27/8: San Lorenzo 2-Huracán 3. Gran triunfo de Huracán en el Gasómetro, en la segunda rueda. Fue la tercera victoria consecutiva como visitante en el clásico. Antes se había impuesto 1-0 en 1948 y 1-0 en 1949. Ese día, a consecuencia de las expulsiones sufridas en la fecha anterior contra Vélez, Huracán sólo contó con un futbolista habitualmente titular, Enrique Cerioni. Y con un superhéroe: José Vigo.
2. 16/7: Huracán 2-Racing 1. Triunfo ante el que se consagraría como bicampeón en este año.
3. 19/11: Boca 0-Huracán 1. Gran triunfo en la Bombonera, donde Huracán sólo logró imponerse en siete ocasiones en toda la historia. La primera, 1-0 en 1915; la última, 4-1 en 1980. Fue por la penúltima fecha y resultó clave para la permanencia en la A.
3. 3-10/12: Desempate ante Tigre. Huracán se impuso con claridad en los dos partidos por la permanencia: 3-1 en Independiente y 5-1 en River. Así, el equipo volvió a evitar el descenso.

Plantel:* Julio Angel (1); Francisco Arbios (12, 2); Alejandro Armoa (9, 1); Lino Badín (2); Luis Bravo (16, 2); Egberto Caserio (15, 7); Enrique Cerioni (27); Cesáreo Corton (8, 3); Rodolfo De Santis (5); Miguel Di Pace (11, 1); Jacinto Díaz (10); Juan Filgueiras (30, 11); Juan Carlos Giménez (25); José Lanza (5); Roberto Marino (4); Jorge Martín (1); Omar Muraco (7); Orlando Nappe (4); Néstor Naya (12); Ricardo Quiñones (31, 6); Julio Ramírez (12); Hugo Reyes (10, 2) Héctor Ricardo (26); Juan Romeral (8); Joel Romero (8); Juan Romo (4); Oscar Rossi (7, 1); Antonio Stauskas (16); Adolfo Trejo (5, 3); Héctor Uzal (28) y José Vigo (21, 17).
*Incluye los desempates contra Tigre.

lunes, octubre 08, 2007

En la Bombonera, NO


Existe la posibilidad de que Huracán comience a hacer de local en la Bombonera, mientras se refacciona el Ducó para 2008, el año del Centenerio Quemero. Y de confirmarse, se trataría de una mala noticia, de acuerdo con la interpretación de este blog: El Globo será local en una cancha en la que no gana desde hace casi tres décadas (4-1 a Boca en 1980 fue el último éxito), en la que no habrá chances de ejercer esa necesaria presión de la condición de local debido a sus dimensiones. No sólo eso: Huracán prácticamente dejaría de jugar los domingos, a consecuencia de que suele actuar como local simultáneamente con Boca. Y por último, este blog no olvida aquel título del que Boca --archirrival en la década del 20-- se apropió en 1923 en perjuicio de Huracán. Por todo eso: En la Bombonera, NO.

Más:
Opiniones diversas, en Patria Quemera.

sábado, octubre 06, 2007

Añoranzas del Ducó

Apertura, décimotercera fecha: Gimnasia de Jujuy 2-Huracán 0. Me tocó participar de la cobertura del partido desde Buenos Aires. El comienzo del comentario que lleva la firma de Luis Condorí, corresponsal de Clarín en Jujuy, explica el peor de los problemas recientes de Huracán:
"Gimnasia de Jujuy y Huracán tienen una similitud: son dos equipos en uno. Sufren el síndrome de la añoranza de su localía: cuando juegan fuera de su cancha padecen y, por lo general, pierden. Ayer, la peor de las caras le tocó al equipo de Osvaldo Ardiles: tras vencer 1-0 en el Ducó a Banfield, cayó en La Tacita de Plata con el mismo Lobo que no había podido arañar puntos en su visita a Avellaneda (0-3 contra el líder Independiente). Y así, con este 2-0 de local, Gimnasia consiguió salir de la Promoción y hacia allí lo empujó a Huracán".
Más adelante, el texto continúa con otra verdad de esta flojísima actuación de Huracán:
"Y estos síntomas numéricos no son casualidad. Resultan la consecuencia de un juego que oscila de acuerdo con el escenario. Lo de ayer fue otro ejemplo al respecto: Gimnasia quiso desde el comienzo, jugó como si fuera el patrón de su estancia; Huracán pareció inhibido, atado, frágil".
Y se pueden aportar algunos números al respecto:
1) Desde que Osvaldo Ardiles es el entrenador, Huracán perdió todos sus partidos como visitante.
2) Sólo 4 de los 16 puntos de Huracán en el Apertura los sumó fuera de Parque de los Patricios.
No sólo eso: al menos hasta principios de 2008, Huracán no volverá a jugar en el Ducó. Y eso es, cuanto menos, un indicio preocupante.

El mejor: Marcelo Barovero.
El peor: Paolo Goltz.

Más:
Un punto a Coyette, en Patria Quemera.
Peligro de Goltz, en Olé.

Así estamos:
En el Apertura
En los promedios
El fixture

viernes, octubre 05, 2007

En Primera, Huracán


Apertura, décimotercera fecha: Gimnasia de Jujuy-Huracán. Será el décimocuarto partido entre ambos en Primera, donde Huracán tiene un partido de ventaja: 5-4-4. La última vez que se enfrentaron en la A fue en el Clausura 99: empataron 2-2, en Jujuy.
Además, hubo otros diez enfrentamientos en la B Nacional, entre 1986 y 2005. Y en este ámbito la ventaja es para el Gigante Jujeño: cinco triunfos contra tres y dos empates. Los últimos dos encuentros fueron por la segunda final para subir a la A, en la temporada 04/05. En Parque de los Patricios, se impuso 1-0 Gimnasia y en La Tacita de Plata igualaron sin goles.
Huracán enfrentó sólo a dos equipos jujeños en su historia. El otro rival fue Atlético Ledesma. Jugaron dos veces en el Nacional de 1977: Huracán se impuso 1-0 en el Trapiche Azucarero e igualaron 2-2 en el Ducó.

Más:
La web de Gimnasia de Jujuy

jueves, octubre 04, 2007

1949: Días de subsistencia

Héctor Uzal y Juan Filgueiras formaron una dupla central emblemática, en estos años complicados. Fueron el sostén de equipos en crisis. Los dos llegaron desde Racing. Uzal jugó 82 partidos entre 1948 y 1950. Filgueiras ocupa un lugar en el top five de presencias: es el quinto futbolista (junto a Jorge Carrascosa) con más partidos en la historia del club. Entre 1948 y 1958 disputó 287 encuentros y marcó 32 tantos. Fue un símbolo, sobre todo, en los años cincuenta. Además, en 1951, fue convocado a la Selección argentina.

Fue un año de angustia. Más: el de más angustia hasta entonces. Huracán se salvó del descenso recién en 1950, luego de cuatro partidos de desempate y polémica contra Lanús, rival con el que el equipo había compartido el último lugar. El 3-2, ya en febrero, permitió el desahogo. Ese día, el árbitro suspendió el partido, cuando faltaban 10 minutos, a consecuencia de que los futbolistas de Lanús no permitieron la ejecución de un penal a favor de Huracán. En breve, llegó la confirmación de parte de la AFA y así la certeza de la permanencia.
Se trató casi de un milagro. Luego de perder en la 32a. fecha ante Estudiantes (0-1, en La Plata), Huracán quedó en una situación casi irremontable. El equipo estaba último con 22 puntos y en el penúltimo lugar compartían espacio Boca, Tigre y Lanús, con 25. Quedaban apenas cuatro puntos en disputa para determinar el único descenso de la temporada. Parecía el fin de una larga presencia de 35 años en Primera (Huracán había ascendido en 1913, en tiempos del amateurismo).
Pero en ese momento, entre la épica quemera y el azar, Huracán consiguió forzar el desempate. El triunfo 2-1 ante Atlanta, permitió prolongar la presunta agonía. A una fecha para el desenlace, quedaron así ubicados en los últimos puestos: Huracán 24, Boca 25, Lanús y Tigre, 26. Tigre se salvó con el empate 2-2 ante Independiente, en Avellaneda. Y en esa jornada final se enfrentaban Boca-Lanús, en La Bombonera. La goleada 5-1 del local y el 1-0 del Globo frente a Banfield generaron un empate en 26 puntos en el último lugar.
Había que resolver cuál de los dos empezaría la década del 50 en la Primera B. Fueron cuatro partidos. En el primero, disputado el 18 de diciembre, ganó 1-0 Huracán en el Gasómetro. En la revancha, un día antes de Navidad, en Independiente, goleó Lanús 4-1. Entonces, hubo que disputar un tercer partido, ya que no contaba la diferencia de goles: 3-3 en San Lorenzo, el 8 de enero. Con polémica: los jugadores de Huracán se retiraron del campo disconformes con el arbitraje del inglés Bert Cross, luego de que cobrara dos penales para Lanús y que le anulara un gol a José Vigo, de Huracán. Cuatro días después, el Tribunal de Penas determinó que el partido se jugara de nuevo. Más de un mes más tarde, el 16 de febrero, llegó el último encuentro de esta definición interminable: 3-2 en la cancha de River hasta la suspensión a los 35 minutos del segundo tiempo. Y fin. Así se salvó Huracán. Como pudo.
Antes, hubo apenas retazos de alegría. Lo mejor en ese sentido sucedió en el Gasómetro: por la 28a. fecha, Huracán le ganó el clásico de la segunda rueda a San Lorenzo. Fue el más importante de los nueve triunfos del equipo en una campaña cuyo rasgo distintivo fue la sensación de caminar por la cornisa.
Este año también hubo otra demostración de lo mal que le hizo a Huracán desprenderse de su mágico trío (Llamil Simes, Tucho Méndez y Juan Carlos Salvini, transferidos a Racing). El equipo de Avellaneda obtuvo esta temporada su primer título en el Profesionalismo. Y Simes marcó 26 goles y se consagró como el máximo anotador de la temporada, junto a Juan José Pizzuti, de Banfield. Esos goles, claro, podrían haber permitido un 1949 menos traumático para Huracán.

Campaña:*
Decimoséptimo. G 9; E 8; P 17 / GF 47; GC 57.
*Además, Huracán debió definir la permanencia en Primera con Lanús, que también tenía 26 puntos. Luego de tres encuentros y varias polémicas (1-0, 1-4 y 3-3), el equipo se impuso 3-2 en la cancha de River. Descendió Lanús. Estos encuentros no están incluidos en el detalle de la campaña.

Posiciones:*
1. Racing 49 pts.
2. River 43 pts.
3. Platense 43 pts.
*Hubo desempate por el subcampeonato y se impuso River (2-1 y 4-0).

Figuras:
1. Juan Filgueiras, back.
2. Héctor Uzal, back.
3. Adolfo Trejo, delantero.
3. José Lanza, wing izquierdo.
3. Néstor Naya, half.

Partidos para la historia:
1. 16/2/1950: Huracán 3-Lanús 2, en River. Se trató de una de las series de desempate más emocionantes de la historia. Se tuvieron que disputar cuatro encuentros entre el 18 de diciembre y el 16 de febrero. Este último encuentro fue suspendido a consecuencia de que Lanús, disconforme con el arbitraje, se retiró. La AFA lo dio por terminado con el resultado 3-2.
2. 30/10: San Lorenzo 0-Huracán 1. Fue el único triunfo de Huracán ante uno de los grandes. Y un resultado clave para evitar el descenso.
3. 29/5: Huracán 7-Newell's 2. Estupenda goleada frente a un equipo de muy buena campaña: con estos dos puntos, el equipo rosarino habría sido segundo junto a River y Platense.

Plantel:* Waldino Aguirre (2); Julio Angel (1); José Ayala (5, 2); René Cabrera (2); Egberto Caserio (25, 2); Enrique Cerioni (31, 1); Cesáreo Corton (8); Rodolfo De Santis (11); Oscar del Castillo (8); Ubiré Durán (4); Miguel Di Pace (21, 5); Joaquín Fernández (3); Eduardo Ferro (20); Juan Filgueiras (36, 7); José Gastaldo (1); Juan Carlos Giménez (4); José Lanza (32, 7); Roberto Marino (7, 3); Omar Muraco (11, 7); Néstor Naya (26); Randon (5); Gabriel Rebagliatti (1); Samuel Resnik (10); Héctor Ricardo (17); Juan Romeral (1); Diego Ruiz (26); Saleschio (1); Salinas (4, 1); Torino (2); Adolfo Trejo (27, 11); Héctor Uzal (33); y José Vigo (30, 9).
*Incluye los desempates contra Lanús.

miércoles, octubre 03, 2007

Coyette lo hizo

Escuchó silbidos y rechazos en buena parte del Apertura. Había sido importante en el tramo decisivo de la B Nacional. Pero no estaba jugando bien en este inicio. Incluso muchos de los hinchas reclamaban desde hace no menos de tres partidos que no jugara más. Ante Banfield tampoco había arrancado bien, como mediocampista por la izquierda. Pero en el segundo tiempo, Walter Coyette transformó todo el escenario: aplausos por silbidos, desahogos por ansiedades, gritos por murmullos, felicidades por angustias... Todo por este gol a los 21 minutos del complemento, que valió tres puntos y mucha calma. Sí, Coyette lo hizo...