jueves, octubre 07, 2010

Ya estamos en Frankfurt


La Feria del Libro de Frankfurt, Alemania, una de las más importantes del mundo se puso en marcha esta semana. Con un motivo de orgullo para la Argentina: en esta edición, fue declarado como país "invitado de honor". Y dentro del ámbito del fútbol también hay otro visitante orgulloso: Huracán. El libro "Huracán en el Bicentenario de la Patria", de Susana Aradas, se está exponiendo allí.
La obra resulta un recorrido por la vida de Huracán y su vínculo con los distintos espacios que lo distinguen: desde la poesía de Homero Manzi, el tango de Horacio Ferrer, las piñas de Ringo Bonavena hasta los goles de Guillermo Stábile en el Mundial de 1930, los Reyes de los años 20 y la influencia del Equipo de los Sueños de 1973 en el fútbol argentino y en el título mundial de 1978. Y con un inevitable espacio para aquel mecenas que la historia argentina reconocerá como prócer, Jorge Newbery.
El libro, que también fue presentado en la Feria del Libro de Buenos Aires y la Legislatura porteña lo declaró de "Interés Cultural", estará desde el 6 hasta el 10 de octubre en esta exposición que es visitada por más de 250.000 anualmente.
Por eso, allí en la Feria de Frankfurt, en el Pabellón 5.1, Stand D 976, también hay un pedazo de los Barrios del Sur de Buenos Aires, ese territorio tan quemero.

Texto publicado por el autor del Blog en Clarin.com

martes, octubre 05, 2010

El Ducó del almanaque


Ahí, otra vez el Ducó, protagonista de la película El secreto de sus ojos, ganadora del Oscar 2010 a la mejor película extranjera. En este caso, en un almanaque de la Ciudad de Buenos Aires.

lunes, octubre 04, 2010

Toda esta gente



Toda esta gente te quiere ver ganar, Huracán. Toda esta gente te pide un domingo o un sábado o un viernes feliz. Apenas eso. Todo eso.

Así estamos:
En el Apertura
En el promedio
El fixture

Nota: a modo de cábala, hasta que Huracán no gane dos partidos consecutivos no se volverá a publicar el Fecha a Fecha.

viernes, octubre 01, 2010

Nuestros hermanos de Ingeniero White



El de Ingeniero White fue uno de los siete Huracanes que participaron en Primera. Fundado el 25 de mayo de 1916, ganó dos Ligas del Sur y disputó los campeonatos Nacionales de 1968 (dos victorias y dos empates en 15 partidos) y 1971 (dos triunfos y cuatro igualdades en 14 partidos). Sus cuatro triunfos en la A fueron ante Estudiantes (1-0) y San Martín de Tucumán (1-0), en 1968; y contra Central Córdoba de Santiago del Estero (2-0) y Guaraní Antonio Franco (3-2), en 1971; todos de local. Además, en 1971, les empató a Racing (1-1, en Avellaneda) y a Estudiantes (0-0, en La Plata). Sus peores caídas resultaron: 0-11 ante Vélez, en Liniers; y 0-8 frente a Boca, en La Bombonera.
En 1968, se enfrentó con el Huracán de Parque Patricios (0-3, de local); y en 1971 visitó al globo de Comodoro Rivadavia (1-1).
Y tiene dos motivos de orgullo: fue el primer Huracán del Interior y el primer equipo de la Liga del Sur en jugar en la A, en 1968.
La cancha se llama Bruno Lentini, tiene capacidad para 4.200 personas y está ubicada en el barrio Boulevard. Actualmente está relegado: disputó en 2009 el Argentino C. Lo que sigue es un relato de su día de gloria:
*"Aquel día, ese épico 15 de setiembre de 1968, el del debut como local de Bahía Blanca en un torneo de la A, se produjo un pequeño milagro: Huracán de Ingeniero White venció 1-0 al Estudiantes campeón de América, el mismo que un mes después obtendría la gloria mundial ante Manchester United, en Old Trafford. Una semana antes, en Buenos Aires, Huracán había caído 5-0 ante Los Andes.
Ante casi 11.000 hinchas (sólo Boca y River los superaron ese fin de semana en venta de entradas), un tal Ricardo Ovidio Ferlich —bahiense y puntero izquierdo— hizo el único gol, el del primer éxito, el del triunfo inolvidable... Enfrente de ese conjunto de voluntades, que finalizó último en el Nacional, estaban los ilustres platenses de Osvaldo Zubeldía: Poletti; Malbernat, Aguirre Suárez, Madero, Medina; Bilardo, Pachamé, Etchecopar; Ribaudo (después Lavezzi), Conigliaro y Juan Ramón Verón. No faltaba nadie.
Para Huracán jugó en ese torneo Vicente Cayetano Rodríguez como defensor. Era un equipo de muchos conocidos de la zona, pero despojado de figuras. Ante Estudiantes formó con: Azcoitía; Fiore, Becchio, Guindea, Vicente Rodríguez; Lucero, Solís, De Nápoli; Magagna (Correa), Lliteras y Ferlich. Se trataba de un equipo modesto que sólo ganó dos partidos (el otro fue ante San Martín de Tucumán, 1-0 también de local), empató dos y perdió 11. Volvió a participar en el Nacional de 1971 sin mucho éxito. De todos modos, ya había vivido su día de gloria".

*Nota publicada por el autor del blog en Clarín, el 24 de agosto de 2002.

lunes, septiembre 27, 2010

Una atajada y un gol no alcanzan



Gastón Monzón, otra vez, atajó muy bien y detuvo un penal. Gastón Machín, intenso como siempre, llegó al gol. No fue suficiente. La realidad es otra: a Huracán le falta fútbol.

domingo, septiembre 26, 2010

La carrera de Miguel...


Apertura, octava fecha: Huracán 1-Godoy Cruz 1, en el Ducó. La presencia de Miguel Angel Brindisi, ahí, en ese Ducó que lo hizo inolvidable, no alcanzó para cambiar la sensación y el escenario: el Huracán de estos días incómodos sigue siendo el mismo. No hay caso: el equipo de estos días no está a la altura de la búsqueda de la Sexta Estrella debajo del Globo de Newbery . Es peor: deberá rendir varios exámenes para resultar un equipo confiable en nombre de consolidarse en Primera. El empate frente a Godoy Cruz, en ocasión de la presentación del Miguelito de La Quema , dejó la sensación de que Huracán tiene demasiado territorio por recorrer para que la tabla de los promedios no invite a esos fantasmas conocidos y dolorosos.
Durante 67 minutos, Huracán jugó con un futbolista más (tras la expulsión de David Ramírez) y en ningún tramo de esa ventaja aparente pudo mostrarse superior. Quedó otra impresión: gracias a esa ausencia, el local pudo realizar un partido parejo. Godoy Cruz -sin brillar y en desventaja- jamás resignó la posibilidad de ir tras los pasos de un triunfo. Diferencia sustancial: un equipo vacío y repleto de dudas frente a otro convencido de que siempre hay un resquicio posible para jugar mejor.
Sería injusto y exagerado pretender que Huracán cambiara a consecuencia de la llegada de Brindisi. Un par de prácticas y un par de cambios nominales nunca pueden resultar suficientes para permitir una modificación notoria. De todos modos, hubo un par de indicios positivos: el primero, tuvo que ver con la voluntad de Huracán de perseguir la victoria -con sus defectos, con sus particularidades- hasta el último de los suspiros. El segundo ítem tiene que ver con parte de su discurso: Brindisi quiere un Huracán made in La Quemita. La exitosa inclusión de Kevin Cura -el más destacado del equipo- resultó el mejor de los ejemplos.
Pero no es sencillo el momento de Huracán. El promedio acosa (incluso más allá de la notable campaña de Los Angeles de Cappa en el Clausura 09) y las respuestas no aparecen a simple vista. El partido de ayer, en Parque de los Patricios, sirve de testimonio: fue un enfrentamiento entre una idea colectiva (la de este agradable equipo mendocino) y un conjunto de voluntades (este Huracán que quiere siempre y puede casi nunca).
Más allá de las actitudes y de las aptitudes de ambos, el partido estuvo condicionado por un flojísimo arbitraje de Diego Abal. Expulsó a David Ramírez, a los 15 minutos, de manera apresurada. Omitió una infracción en el área a Rodrigo Salinas. Y no cobró un penal grosero de Jorge Curbelo sobre el final del encuentro. En esas tres situaciones, para un lado o para el otro, pudo haber cambiado el desarrollo y el desenlace del partido.
Más allá de las particularidades del partido, Godoy Cruz generó una sensación más atractiva: con diez durante la mayoría del tiempo, de visitante, sumó un punto que mereció. Pero no sólo eso: si hubiera ganado, nadie le podría haber recordado que no lo merecía. Esa impresión configura un inequívoco elogio al equipo cuyano y un llamado de atención para este Huracán que cambió de entrenador pero no de juego.
Los silbidos de la popular Ringo Bonavena, en el desenlace, no tuvieron como destinatario a Brindisi. Eran un rechazo a varios de los futbolistas y a ese juego que no aparece desde que a Javier Pastore se le ocurrió partir a Italia. Ahora, con aquel ocho que era mago, Huracán tendrá que hacer magia para que el promedio deje de ser un motivo de preocupación. Y para que los días felices vuelvan a brotar bajo el cielo de los Barrios del Sur.

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.

Gol: Gastón Machín.
El mejor: Kevin Cura, Gastón Monzón.
El peor: Angel Morales.

Así estamos:
En el Apertura
En el promedio
El fixture

viernes, septiembre 24, 2010

El Zidane que extrañamos...


Tuvo una notable actuación ante Juventus, con un gol incluido. Y todos los ojos del Calcio se posaron sobre Javier Pastore, El Flaco, ese cordobés tan nuestro. En julio ya había preguntado por él Real Madrid y Maurizio Zamparini, presidente del Palermo, dijo: "Ni loco lo dejo ir". Parece que lo quiere tener mucho tiempo más.
"No lo venderé en enero, ni tampoco en junio, se quedará con nosotros por otros dos años y lo cederé sólo cuando su pase cueste como el de Lionel Messi", aseguró el dirigente. Y agregó: "Pastore es un grandísimo talento, uno de esos jugadores que hace realmente la diferencia, estoy feliz de tenerlo en el equipo. Para mi es el nuevo Zidane". En Parque de los Patricios, lo seguimos extrañando...

miércoles, septiembre 22, 2010

La vuelta del optimismo



Miguel Brindisi y sus primeras palabras para comenzar su segundo ciclo como entrenador de Huracán. El regreso de un inobjetable siempre resulta una buena noticia.

martes, septiembre 21, 2010

Bienvenido a casa, Miguel


Miguel Angel Brindisi volverá mañana al mediodía al estadio en el que se exhibió como crack: el Ducó. Ese espacio de Parque de los Patricios que lo adoptó como propio. En ese lugar, le pondrá las primeras palabras a su segundo ciclo como entrenador de Huracán. Tras 3.134 días del último partido en el que dirigió a Huracán (aquel 0-1 frente a Chacarita, por el Apertura 2002) se hará cargo de un plantel con una prioridad incómoda: evitar el descenso (en la actualidad está a apenas seis puntos por encima de la Promoción).
“Miguel está muy contento con este desafío. Huracán es su club. Y esa es la principal razón por la que aceptó”, le dijo ayer a la tarde a Clarín el representante del entrenador, Jorge Cyterszpiler.
La llegada de Miguelito representa también un reencuentro: luego de estar distanciado por un largo tiempo, en ocasión del Centenario Quemero, se acercó a Carlos Babington, el actual presidente. Lo explicó un miembro de la Mutual de Veteranos del club: “Es una reconciliación imprescindible. Miguel es el mejor representante de aquellos tipos que ahora parecen imposibles; incluso de los Reyes de los años 20 ”.
La decisión del presidente también tiene que ver con otra cuestión ajena a este reencuentro con su viejo compañero del Equipo de los Sueños de 1973. Brindisi garantiza -con su nombre, con su carisma- un margen de acción que ningún otro entrenador podía ofrecer. El domingo, ante Godoy Cruz, su presencia garantizará aplausos. La llegada de cualquier otro técnico habría significado una sucesión de miradas incomodantes y eventuales rechazos ante una derrota.
Ayer quedaron resueltos los detalles de un contrato que será hasta finales de 2011. En tanto, se acordó -tras una charla breve- que el cuerpo técnico estará integrado por Juan Ramón Fleita como ayudante de campo y por Nazareno Brindisi y Rubén López como preparadores físicos.
El vicepresidente del club, Norberto Giuliano, le contó a Clarín sobre el acuerdo: “Cuando lo llamé a Miguel, lo primero que me dijo fue ‘¿cómo no voy a querer dirigir a Huracán?’”. Hoy al mediodía, luego de la presentación, habrá un almuerzo en la concentración en el que participarán el cuerpo técnico y los principales dirigentes. Será el principio de un reencuentro; no sólo de la sucesión de Héctor Rivoira. Resultará también el regreso de Bife -el apodo inaugural de Brindisi- a su geografía de los días más felices. Aquel chico de ojos claros que jugaba mejor que ninguno, este técnico que viene a resolver una situación brava, pasará por Labardén y Patagones, ahí donde estaba la carnicería de su papá, en la que solía colabrorar. Y luego encarará para el Ducó. Allí donde tratará de volver a ser el de siempre: un Quemero de ley.

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.

lunes, septiembre 20, 2010

Un adiós...


Se terminó un ciclo. Se fue Héctor Rivoira. Se trató de un recorrido con altibajos, con algunos logros breves y varias amarguras que complican el futuro inmediato. Pero queda una sensación, el responsable de lo peor no fue el entrenador.

sábado, septiembre 18, 2010

Basta de goles anulados...

Apertura, séptima fecha: Gimnasia La Plata 3-Huracán 0, en el Bosque. Más allá de que el equipo sigue sin jugar bien, hay una bronca que supera ese fastidio: otro gol mal anulado, como contra la fecha pasada ante Banfield. Un gol que habría significo el empate a menos de un cuarto de hora del final. Los malos arbitrajes ya se parecen a una costante. Y lastima el ánimo. Y también el promedio.

El mejor: Luciano Nieto.
El peor: Mariano Torres.

Así estamos:
En el Apertura
En el promedio
El fixture

jueves, septiembre 16, 2010

De amores a primera vista



En el interminable mundo de Internet, las sorpresas suceden a cada paso. Este video, rescatado de Youtube, lo publicó un francés de viaje por Buenos Aires. Le tocó estar una tarde en el Ducó. Se asombró. Se enamoró. Ahora, desde el Viejo Continente, dice que es hincha de Huracán.

lunes, septiembre 13, 2010

Angel, nosotros, todos


Por Nacho Levy*
Nunca cayó bien entre los científicos del éxito, ni calló bien ante los intelectuales del genocidio cultural. De romántica prosa y vehemente pasión, por algún motivo no ha seducido aún a los voceros del canibalismo deportivo, de la conciencia indigestada. Pero el sujeto avanza igual, como pocos filósofos, como ninguno en el fútbol, diciendo todo eso que dicen los Derechos Humanos, todo eso que odian los recursos humanos, todo eso que sienten los seres humanos. Y dinámica de lo perverso, en el mundo virtual, el compromiso real se vende por verso. “Yo no le hice ni le voy a hacer juicio a Huracán, porque no permitiría que se enturbie mi relación hermosísima con la gente por estas cuestiones. No quiero deberle al club, ni que me deba nada, porque me molesta esa situación, pero a su vez me parece que a la gente del barrio le hace falta esa plata, y la necesita más que yo”, dice Ángel, tres meses después de haberle donado al Hospital Garrahan uno de los dos sueldos que le restaban cobrar de su exitoso paso por Huracán. “A nosotros nadie nos atendió en el club, aunque nos cansamos de llamar”, confiesa Beatriz Resnik, de la Fundación Garrahan. Y entonces Cappa hace público, por primera vez, el destino del otro mes adeudado: “El dinero de noviembre, ya es una deuda con el Garrahan, y lo que corresponde a octubre será para la asamblea de Zavaleta, porque conozco el trabajo comunitario que están haciendo muchísimos vecinos, desde el anonimato y el compromiso, para sacar adelante al barrio.”
Ante un escribano público, Cappa rubricará esta semana la donación, que apuntalará la iniciativa vecinal de construir un polideportivo sobre el histórico potrero de Iriarte al 3500, en homenaje a Luisito, un pibe de 16 años asesinado el mes pasado por una mujer policía, en un episodio que los vecinos denuncian como un nuevo caso de gatillo fácil. “Por la memoria de Luis, todos juntos vamos a construir un poli, que nos permita jugar, hacer nuestros cumpleaños y atender el buffet”, explica Seba, que recién cumplió los 18, pero ya es entrenador de los más chiquitos y miembro de la cooperativa que organiza torneos de fútbol popular, en la canchita que será polideportivo.
Ahora, los nuevos acreedores de Huracán sólo tienen cuentas en el cuaderno de matemática. “Cappa es un capo, con un corazón muy grande. A pesar de la mala fama que le tiran al barrio, cree en nosotros, como nosotros creemos que él será siempre el mejor entrenador”, dice Horacio, de Zavaleta. Y Catarra agrega que “con esa plata vamos a poder hacer baños piolas y una cancha techada”. Sin techo, también sueña Matías: “Ángel lo hace porque nos conoce y no le vamos a fallar.” Todos niños, como Cappa: “Yo me entiendo bien con los jóvenes, salvo con los que se adaptan a la sociedad y no quieren mejorarla. Por eso, nunca voy a olvidar mi visita a Zavaleta. Saber que existe una asamblea de vecinos organizados me rejuvenece, me ilusiona y me da fuerzas para seguir buscando una sociedad más justa.”
Así, buscándola, Ángel apareció en el Garrahan hace un año, sobre las nubes del Huracán inolvidable, campeón de la conciencia mucho antes de perder la final con Vélez. Y hoy vuelve a pedir pelota para la salud pública, “porque no se trata de caridad, sino de un derecho, que debemos reclamar. A mí me constan las limitaciones que tiene el Garrahan, y por eso espero que pronto le llegue ese dinero.” Más de 20 mil personas, diez mil niños con sus madres, pasaron por las huestes de la Casa Garrahan en los últimos 13 años. “Y acá la plata se necesita, para sostener las 46 habitaciones. Huracán debe cumplir el compromiso que asumió con una persona, independientemente de la generosidad que haya tenido esa persona con el hospital. Y entonces, acá estamos, a la espera.”
Larga espera. Por lo pronto, Resnik no pudo ni concertar un encuentro para planificar el cobro, “porque cada vez que lo intentamos, fue una pérdida de tiempo”. Pero aun así, Cappa no embiste, resiste. “Yo nunca reclamé mi salario, ni pedí la quiebra, ni exijo nada para mí. Pero me resisto a creer que Huracán no le vaya a pagar al hospital o al barrio, que está al lado de la cancha. Igual, si así fuera, los vecinos tendrán los recursos legales para hacer cumplir esos compromisos.”
La ilusión ya está. La plata, no. Y ante las mil operaciones frustradas del Garrahan para intervenir en la apatía de la dirigencia, la asamblea vecinal directamente se comunicó con el presidente. “Huracán va a pagar, porque tiene que pagar, pero yo todavía no tuve la notificación legal de la segunda donación. Cuando llegue, definiremos el modo de pago, aunque los tiempos son inciertos”, aseguró Carlos Babington.
Fiscal del fútbol ante los tribunales de la frivolidad, Cappa no termina nunca de exponer sus inagotables alegatos, para absolver a la pelota y condenar a sus profanadores. “La mayoría de los futbolistas vienen de abajo y sus familias viven grandes penurias, pero a veces se intenta, y hasta se logra, quitarles el suelo, para dejarlos en el aire.”
Mejor hablar de sus gritos. De sus bigotes. De sus resultados. Ante el grueso del deportivo periodismo, Cappa es el Ángel del anti-menemiembrobilardismo, por el mismo espíritu rebelde que supo irritar a esa dictadura que lo expulsó, en su primavera más negra, el 21 de septiembre de 1976. Violentando la normativa de la atmósfera claustrofóbica y academicista, su docencia explotó de adentro hacia fuera y de abajo hacia arriba, para llevar sus ideas al fútbol y sus jugadores a la ESMA, en 2009. “Jamás consideré como opción mantenerme al margen. En su momento, milité y pagué las consecuencias. Y hoy trato de participar, porque me siento parte. Aunque la vida me haya sonreído económicamente, de grande, yo soy el mismo. Que me pueda comprar un par de camisas no implica que olvide mi sentido de pertenencia a la clase trabajadora.”
Por algún motivo, todavía molesta su filosofía de la praxis, siempre de la praxis, “porque si no, esta sociedad te mata de hambre o te mata de estupidez”. Sobreviviente del tiempo, no sucumbió ante la inclemencia del dolor, ni del árbitro, ni de la corrupción, ni de la indiferencia. A 33 años de su exilio, Ángel dona plata, pero más dona coherencia. Y tal vez por eso, sobre ciertos nidos, no caiga bien. Aquellas bandadas rapaces que hace un año saborearon verlo perder, ya no guardan la esperanza de por fin verlo caer.

*Nota publicada hoy en el diario Tiempo Argentino.

domingo, septiembre 12, 2010

No fue poco; no fue suficiente



Huracán le hizo dos goles a ese Banfield al que casi nadie le puede convertir. El verdugo fue el mejor Rolando Zárate que se vio en estas seis fechas. Fue bastante, pero no alcanzó.

sábado, septiembre 11, 2010

Los silbidos debían ser aplausos


Apertura, sexta fecha: Huracán 2-Banfield 2, en el Ducó. No fue brillante lo del equipo, pero no merecía silbidos. No se trató de un triunfo, pero había lugar para los aplausos esta vez. Se debió haber ganado ante un rival de los mejores de los últimos dos años (y reciente campeón). Hubo un gol anulado y estuvo presente la voluntad de buscar siempre. No alcanzó. Pero no fue poco.

Goles: Rolando Zárate (2).
El mejor: Zárate.
El peor: Diego Rodríguez.

Así estamos:
En el Apertura
En el promedio
El fixture

lunes, septiembre 06, 2010

Dos debuts, dos goles, tres puntos



Ante Quilmes, hubo dos debutantes en el ámbito del gol en el Apertura: Carlos Quintana, con su hombro y su desahogo; y Luciano Nieto, con su aparición estupenda y decisiva. Dos gritos para escapar de las inquietudes. Nada menos.

domingo, septiembre 05, 2010

Los llevamos puestos


Apertura, quinta fecha: Quilmes 1-Huracán 2, en el Centenario. Un triunfo muy valioso. Un crecimiento en el juego. Una sensación de reencuentro. Tres detalles de tres puntos que sirven para respirar tanto como el oxígeno.

Goles: Carlos Quintana y Luciano Nieto.
El mejor: Luciano Monzón, Marcos Brítez Ojeda.
El peor: Vacante.

Así estamos:
En el Apertura
En el promedio
El fixture

miércoles, septiembre 01, 2010

Jesús de Laferrere, un milagro por favor...



Jesús de Laferrere, uno de los inmejorables personajes de Peter Capusotto. En una de sus últimas apariciones, en el decorado apareció el banderín de Huracán. Tal vez, a esta altura, debamos pedirle algún milagro...

martes, agosto 31, 2010

Opciones sin opción; números que no cierran


La Comisión Directiva del Club Atlético Huracán, a través de su web oficial, dio a conocer las cifras de las opciones de compra que tienen los profesionales que llegaron al clubpara reforzar al plantel que conduce Héctor Rivoira.

A continuación se detallan los montos:
Marcos Brítez Ojeda (Racing Club): 50 % - U$S 1.000.000.
Lautaro Formica (Godoy Cruz): 50 % - U$S 600.000.
César Montiglio (Atlético Tucumán): 50 % - U$S 375.000 y el 100 % U$S 750.000.
Harrison Otálvaro (Deportivo Cúcuta, Colombia): 50 % - U$S 600.000.
Agustín Peña (Wanderers, Uruguay): 50 % - U$S 800.000.
Carlos Quintana (Lanús): 100 % - U$S 2.000.000.
Mariano Torres (Boca): 100 % - U$S 1.000.000.
Rolando Zárate (Vélez): 100 % - U$S 300.000.
Jonathan Hereñú (Newells): a convenir (reunión pactada entre ambas dirigencias para septiembre).
Facundo Quiroga (River): sin opción.
Mariano Martínez (Arsenal): sin opción.
Angel Morales (Nacional, Uruguay): sin opción.

La impresión resulta inequívoca: las opciones, en la mayoría de los casos, no ofrecen demasiado margen para la posibilidad de que Huracán se capitalice. Y eso no es una buena noticia, claro.

sábado, agosto 28, 2010

Dos gritos que no alcanzaron



Las seguras manos de Gastón Monzón -el mejor jugador de Huracán de 2010- para impedir que el penal pateado por Rolando Schiavi fuera gol y el primer gol de Rolando Zárate no alcanzaron para volver a la victoria. Esos dos gritos fueron insuficientes.

viernes, agosto 27, 2010

Un punto, muchos silbidos


Apertura, cuarta fecha: Huracán 1-Newell's 1, en el Ducó. Poco fútbol, apatía, errores, un equipo despojado de casi todo. Eso es Huracán hoy. Por eso, el punto no alcanzó para tapar lo inevitable: el rechazo mayoritario. Esos silbidos del final...

El mejor: Gastón Monzón.
El peor: Héctor Rivoira, Carlos Babington, Carlos Quintana, Angel Morales.

Así estamos:
En el Apertura
En el promedio
El fixture

jueves, agosto 26, 2010

De Interés Cultural


El lunes (30 de agosto) desde las 18.00 horas, en el Salón Dorado del Palacio Legislativo de la Ciudad de Buenos Aires, se realizará la ceremonia de Declaración de Interés Cultural del libro "Huracán, en el Bicentenario de la Patria", publicado por Susana Aradas.
Dentro de esta actividad, también, se hará un homenaje al director Juan José Campanella por haber incluído en su más reciente película, El secreto de sus ojos (ganadora del Oscar como Mejor Película Extranjera), las hermosas imágenes del estadio Tomás Adolfo Ducó, nuestro escenario.
Este acto es el reconocimiento del excelente trabajo presentado en la última Feria del Libro de Buenos Aires y la antesala de la presentación de la obra en La Feria del Libro de Frankfurt, la más importante del mundo.
Se reconocerán, además, a doce medios periodisticos con un presente en agradecimiento por la difusión y la colaboración con el libro.

Para ese libro fui convocado. Y escribí la contratapa. Acá, la reproduzco. Se tituló: "Nosotros, los Quemeros".

Me quedo con un puñado de escenas recientes para explicar la esencia de nuestro Huracán. El día del despojo de Liniers, el escandaloso 5 de julio de 2009, vi gente que lloraba abrazada a otra gente; vi chicos con el alma rota por la injusticia; vi a un tipo como Angel Cappa que se recibía de Quemero en la derrota; vi a dos jubilados sollozar en silencio, mojados en pleno desamparo tras la lluvia y el granizo. No me lo contaron.
Estaban ahí todos ellos, en el Amalfitani de las tristezas más duras, firmes, doloridos, con el corazón agujereado por una desilusión nacida de una herejía ajena. Ellos, nosotros, todos, éramos más de Huracán que nunca. En esa caída, en ese golpe feroz.
Lo confirmé para siempre: no se trata de la seducción de algún éxito pasajero; tampoco de una imposición de la implacable parafernalia mediática. Ser Quemero es una cuestión de pertenencia. Una preciosa herencia inmodificable.
Es cierto, no llegó a sumarse la sexta estrella en la camiseta, por un tal Gabriel Brazenas, por un tal Vélez. Pero ese día, en ese final de luchadores sin desenlace feliz había quedado sellada -otra vez- la identidad de Huracán. Porque la memoria lo guardará siempre a ese plantel, a esos Angeles de Cappa, a ese Equipo del Pueblo. Porque el recorrido fue un placer y un lujo. Por eso, hubo una ovación para ellos; y esos aplausos y el reconocimiento. También estuvieron las lágrimas compartidas y ese dolor que es pertenencia. No habrá olvido para esa tarde de Liniers. Porque el hincha de Huracán no es hincha del éxito sino de su identidad. Y ese equipo hizo algo enorme: lo demostró. Fue generoso como aquellos futbolistas que nos hicieron los más campeones de los años 20, como Guillermo Stábile y Cesáreo Onzari; fue guapo como Herminio Masantonio; fue futbolísticamente romántico como Emilio Baldonedo y Tucho Méndez; fue mágico como El Loco Houseman; fue leal como Jorge Carrascosa; fue lúcido y hasta lujoso como en los días felices de los 70; fue orgullosamente Quemero como el Turco Mohamed. Resultó, sobre todas las cosas, una reivindicación de aquellos mandamientos que parecían perdidos. Y algo más: se trató de una comprobación de que la indentidad y que la mística no siempre se construyen desde el título. A veces, la gloria no necesita de vueltas olímpicas. Y ese es el caso de nuestro inmenso Huracán.

miércoles, agosto 25, 2010

Bendito seas, a pesar de todo



Un video, algunos recuerdos, otros dolores. También un pedacito de optimismo para estos días incómodos y sin agrados.

domingo, agosto 22, 2010

La culpa no es del gato negro


Apertura, tercera fecha: Arsenal 2-Huracán 0, en el Viaducto. Flojo, decepcionante, al borde del desastre. Huracán jugó mal, perdió y preocupa. Está claro, la culpa no es del gato negro.

El mejor: Vacante.
El peor: Carlos Babington.

Así estamos:
En el Apertura
En el promedio
El fixture

viernes, agosto 20, 2010

Paolo: una carta, una verdad


Lo que sigue es una carta que escribió Paolo Goltz a los hinchas, a los socios y simpatizantes de Huracán. Una suerte de despedida en nombre de la verdad:

"Estimados hinchas y simpatizantes del CLUB ATLETICO HURACAN, concretada en el día de hoy, 13/08/2010, mi transferencia siento la necesidad de llegar a ustedes con estas líneas con el fin de despejar dudas y agradecer desde lo más profundo de mi corazón.
La decisión de las inhibiciones surgió de un acuerdo entre AFA, HURACAN y AGREMIADOS, posibilitando de esta manera el blanqueo total de la deuda con los jugadores que se retiraban de la institución e incluía a aquellos que tenían reclamos desde el año 2009.
Una vez completada la lista AFA garantizó ante AGREMIADOS y de esa forma HURACAN pudo inscribir las incorporaciones e iniciar el campeonato, este acuerdo lo cerraba mi transferencia y HURACAN normalizaba la situación.
Una vez concretado el pase entre los clubes, HURACAN no reconoció el porcentaje que me corresponde, sin embargo conociendo la grave situación que hubiese generado mi negativa, acepte las condiciones que me impusieron y la operación pudo destrabarse.
Con mi transferencia solo devuelvo una parte de la deuda que llevare por siempre, Huracán me recibió a los 15 años y entre sus paredes me hice hombre superando las carencias con el cariño y el respeto de todos.
Gracias a todos y cada uno de los que alentaron y ayudaron a empujar mi sueño de chico de pueblo del interior de ser jugador de fútbol, gracias a los que confiaron, yo estaré junto a ustedes siempre, con mi cinta de capitán y un globo en el corazón.

GRACIAS

Paolo Goltz".

martes, agosto 17, 2010

Lindo estreno, mal resultado


En el partido frente a River, Huracán estrenó una nueva-vieja-histórica camiseta alternativa. Tiene vivos blancos, el Globo versión lamparita y las Cinco Estrellas. Luce bien, atractiva. Pero no la acompañó el resultado.
En cuanto a la recepción que tuvo entre los hinchas, el sitio web Patria Quemera realizó una encuesta de la que participaron unas mil persona: "Me gusta, pero le cambiaría la publicidad" fue la opción más elegida (con el 53,3 por ciento). Luego siguieron: "Me gusta" (22,3); "No, para nada" (20,4); y "Puede ser" (3,9).

lunes, agosto 16, 2010

Hasta pronto, Angel


Angel Cappa volvió al Ducó. Se lo recibió de la única manera posible: con aplausos. Estuvo en el banco visitante. Que la próxima vez vuelva para estar de nuestro lado. Por eso, hasta pronto...

domingo, agosto 15, 2010

Jugamos tan mal, perdimos por tan poco


Apertura, segunda fecha: Huracán 0-River 1, en el Ducó. Nos ganaron con casi nada. Con un gol y un ratito de Ariel Ortega en el primer tiempo. Faltó juego, faltó contundencia, no hubo ideas más allá de tirar pelotazos y centro. Flojo por donde se lo mire en cuanto a la evaluación futbolísitica. Curiosamente cerca de un resultado mejor.

El mejor: Marcos Brítez Ojeda, Facundo Quiroga.
El peor: Jonathan Hereñú, Luciano Nieto.

Así estamos:
En el Apertura
En el promedio
El fixture

sábado, agosto 14, 2010

Vamos al Ducó, soñemos...



Imágenes y goles del inolvidable 4-0 a River, en el Ducó, el año pasado. Los Angeles de Cappa en su mejor versión. Un recuerdo precioso en la antesala de un partido para el entusiasmo. Vamos todos al Palacio. Soñemos que se puede repetir... No es poco.

jueves, agosto 12, 2010

Que la historia se arrodille

El 4-0 del año pasado, con Javier Pastore como Bailarín de La Quema, fue el mejor triunfo de Huracán ante River en el Ducó.

El Monumental de Núñez es un motivo de orgullo para River. Hay razones de sobra. Entre ellas, una que cuenta la estadística histórica: es el estadio más difícil para los visitantes. Sin embargo, hay otro escenario en el que River jugó como local y se sintió muy cómodo. En 1977, casi cinco décadas después de la inauguración, el Monumental fue refaccionado para el Mundial 78. Entonces, sucedió la única mudanza prolongada de River a un estadio ajeno: el Tomás Adolfo Ducó.
No era una campaña cualquiera: River había ganado apenas dos títulos (el bicampeonato de 1975) en los últimos 20 años. Y Boca se había llevado el Metro y el Nacional de 1976. Lejos del Monumental, en Parque de los Patricios, River se hizo fuerte y dio la vuelta olímpica tras un larguísimo campeonato de 44 encuentros. La vuelta la dio en la última fecha, en Alcorta y Luna: el 13 de noviembre venció 4-2 a Ferro (con goles de Passarella, Marchetti, Pedro González y Ortiz) y mantuvo la diferencia de dos puntos sobre Independiente, el subcampeón. En esa campaña fue el equipo que menos perdió como local (una caída en 22 encuentros). En La Quema, donde ganó 12 partidos y empató 9, sólo lo derrotó Vélez (2-1). Como detalle añadido, también en esa cancha venció como visitante a Huracán (2-0).
Pero el idilio no sólo sucedió en esa temporada. Lo cuenta la historia. Y hasta el nacimiento. El día del primer partido oficial disputado en el Ducó, el 7 de septiembre de 1947, también festejó River: ante 48.000 personas, Huracán venció 4-3 a Boca. Fue un resultado valioso para los de Núñez ya que en ese campeonato que ganaron, los perseguidores fueron sus superclásicos rivales.
En total, como local o como visitante, River disputó 125 partidos en el Ducó. Y el saldo es notablemente favorable: ganó 63, empató 42 y perdió 20 (cuatro de ellos ante Vélez). Hay más: el saldo en el enfrentamiento con Huracán también es muy positivo (26 triunfos contra 10 y 18 empates). No sólo eso: dos de las diez máximas goleadas de River como visitante en su historia sucedieron en esa cancha (7-1 en 1952 y 6-0 en 2003). Por eso, más allá de los malos recuerdos que genera Derlis Soto (por haber impedido el título en 2001) y del 4-0 del año pasado, el Ducó es un espacio agradable para River.
Ahora, en El Estadio del Oscar -como lo llaman los hinchas de Huracán al Ducó desde la consagración en Hollywood de la película El secreto de sus ojos - volverán a enfrentarse. Con un valor agregado: sentado en el banco visitante estará Cappa, una suerte de Angel de Parque de los Patricios . También por eso, en este otro estadio de River, no será un domingo más.

Texto publicado por el autor del blog en Clarín.

lunes, agosto 09, 2010

Entradas agotadas, pasión inagotable



Huracán llenó su espacio en La Paternal, en ese Diego Maradona que supo cobijarnos varias veces. Y festejó. Y gozó. Y también comienza a abrazar un entusiasmo: el domingo, en el Ducó, llegará River, con nuestro querido Angel Cappa en el banco.

domingo, agosto 08, 2010

Dos debuts, dos minutos, dos goles, tres puntos



Huracán le dio vuelta el resultado a Argentinos con dos goles en dos minutos. Mariano Martínez y César Montiglio, los autores, debutaron ayer con el Globo de Newbery en el pecho. Tal vez, no haya mejor modo de presentarse ante los ojos quemeros.

sábado, agosto 07, 2010

Vengan, sonriamos juntos


Apertura, primera fecha: Argentinos 1-Huracán 2, en el Diego Maradona. Contra el campeón, de visitante, con un equipo nuevo, con un plantel sin muchas caras conocidas. Sí, ganó Huracán. A pesar de pronósticos y circunstancias. Son tres puntos de asombro y de entusiasmo para un equipo que, sobre todas las cosas, se animó a buscar y a luchar durante 90 minutos. ¿El juego? Aceptable en el contexto de un equipo en formación. ¿Es resultado? Una sonrisa inmejorable. No es poco para empezar.

Goles: Mariano Martínez y César Montiglio.
El mejor: Montiglio, Luciano Nieto, Marcos Brítez Ojeda, Agustín Peña.
El peor: Vacante.

Así estamos:
En el Apertura
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viernes, agosto 06, 2010

Felicidades, querido Herminio

Herminio Masantonio era un goleador implacable, un nueve de pura raza. Y era, sobre todo, un guapo de verdad, de los de antes, de los inclaudicables: leal, vehemente cuando fuera necesario, caballero, siempre generoso. Como decía Norberto Tucho Méndez: "Jugar al lado de Herminio te hace sentir más fuerte". O como escribía Osvaldo Ardizzone: "Un hombre de verdad... Un reo sensible, un caudillo bonachón".
Masantonio fue y es el símbolo de una época de Huracán y el ícono de la grandeza más allá de los avatares de un título. Su gloria, claro, era la lealtad. Fue el goleador del equipo entre 1931 y 1943. Hizo 254 tantos en 349 partidos para el club de su vida y así ocupa el tercer lugar del podio en la historia del profesionalismo, detrás de Arsenio Erico y de Angel Labruna. Su bigotito prolijo y su nariz de boxeador fueron una marca registrada de este hombre nacido en Ensenada, que llegó al sur de la Ciudad procedente de Sportivo Villa Albino, un pequeño club de su barrio; que le dijo no a la Juventus, en 1932, para quedarse en ese Parque Patricios que lo cobijó y que lo tiene como monumento, frente a la sede de la Avenida Caseros, y como tribuna, en el Ducó.
Masantonio fue y es, además, el séptimo goleador en la historia de la Selección y tiene el mejor promedio de gol (con 21 goles en 19 partidos).
Un 11 de septiembre de hace 50 años, Masantonio se despidió con todo su silencio y con toda su modestia. Quizá sin saber que para su vida nunca habría olvido.

Nota publicada por el autor del blog en Clarín, al cumplirse los 50 años del fallecimiento de Herminio Masantonio.

Detalle: en la semana de su cumpleaños número 100, un abrazo para el inmenso Herminio.

jueves, agosto 05, 2010

Bienvenidos a La Quema

Atilio Mellone jugó en Huracán entre 1944 y 1945. Este paraguayo bravísimo fue el máximo anotador de la temporada de 1944. Además, con el Globo de Newbery en su pecho, obtuvo la Copa Competencia Británica de ese mismo año.

Huracán nutrió su historia de muchos futbolistas extranjeros. Algunos dejaron su huella, fueron ídolos, referentes y hasta máximos anotadores. Otros tuvieron su día de gloria, su instante inolvidable. Y bastantes pasaron sin que sus nombres se grabaran en corazones o en memorias.

Uruguay y Paraguay resultaron los países que más y mejores jugadores aportaron. Pero también hubo peruanos, brasileños, españoles, colombianos y hasta dos griegos (Constantino Hiotidis, en los años ochenta, y Martín Kadijevic), un venezolano (el Maestrico César González), un japonés (Josuke Kato), un ecuatoriano (Roberto Mina) y un guatemalteco (Ricardo Clark, en 1966). Y también hubo algunos argentinos muy destacados que (antes o después de su paso por Parque de los Patricios) adoptaron otra nacionalidad: como Alfredo Di Stéfano, la de España; y como Eduardo Ricagni, la de Italia. Y otras situaciones inversas: Miguel Ginevra* y el memorable Carlos Nóbile*, defensores relevantes de los años 20, quienes llegaron desde Italia, pero terminaron representando al seleccionado argentino.

Sucedieron también otros casos de grandísimos cracks extranjeros de paso breve como el del paraguayo Arsenio Erico, máximo goleador histórico del fútbol argentino, quien disputó apenas siete partidos; y el del peruano Valeriano López (uno de los tres futbolistas sudamericanos que convirtió en promedio más de un gol por partido; los otros fueron el brasileño Arthur Friedenreich y el argentino Bernabé Ferreyra) quien jugó 19 encuentros y marcó 10 tantos con el Globo de Newbery.

Lo que sigue es una suerte de seleccionado de extranjeros** de la historia del club. Con una distribución antojadiza, casi sin criterio táctico:

Walter Taibo, de Uruguay: 1959-1960; 41 partidos. Fue arquero del seleccionado de su país en la segunda mitad de la década del 50. De rendimiento parejo en La Quema.

Nelson Chabay, de Uruguay: 1973-1975; 93 partidos. Fue campeón en 1973, semifinalista de la Copa Libertadores en 1974 y subcampeón en 1975.
Pedro Barrios, de Uruguay: 1993-1997; 150 partidos, 34 goles. Es el extranjero con mayor cantidad de partidos y, junto a Plácido Rodríguez, es el que más goles convirtió. Además, fue el capitán del equipo subcampeón de 1994.
Sebastián Morquio, de Uruguay: 1999-2002; 121 partidos, 20 goles. Ascendió a Primera en 2000. Bravo, intenso y autor de goles importantes. Se hizo hincha del Globo de Newbery.

Julio Ramírez, de Paraguay: 1946-1950 y 1955; 88 partidos, 2 goles. Le puso el hombro a los días difíciles de la era post-Masantonio. Jugó con Di Stéfano y estuvo en la temporada en la que se inauguró el Ducó.
Rubén Perdomo, de Uruguay: 1939-1943; 103 partidos, 23 goles. Impecable acompañante de los días felices de La Aplanadora. Fue bicampeón de la Copa Adrián Escobar.

Walter Pelletti, de Uruguay: 1992-1996; 137 partidos, 23 goles. Fue wing, fue volante, fue querido por todos. También resultó subcampeón en 1994.
Edemil Araquem de Melo, de Brasil: 1968-1972; 58 partidos, 19 goles. Su llegada generó una expectativa impresionante. Su fortísima pegada la justificó. Se perdió por poco el mágico 1973.
Atilio Mellone, de Paraguay: 1944-1945; 33 partidos, 30 goles. Brillante paso por Huracán en apenas un año entero. Fue el máximo goleador de la temporada de 1944. Y ganó la Copa Competencia Británica. Un inolvidable.
Miguel Loayza, de Perú: 1965 y 1967-1968; 75 partidos, 31 goles. Le decían "El Maestrito". No era casualidad: obedecía a su notable habilidad; sus gambetas tenían carácter docente. Uno de los mejores futbolistas peruanos de su tiempo.
Plácido Rodríguez, de Uruguay: 1939-1944; 131 partidos, 34 goles. Partícipe relevante de tiempos felices. Jugó para La Aplanadora, subcampeón de 1939, y ganó tres Copas (las dos Adrián Escobar y la Competencia Británica). Hizo el gol más rápido en la historia del clásico ante San Lorenzo, en 1940.

En el banco de suplentes también hay espacios para los lujos: el defensor Roberto Hornes (de Uruguay; disputó 66 partidos e hizo un gol entre 1963 y 1965); el mediocampista César González (de Venezuela; 34 encuentros y cinco tantos en la campaña 2008/09); y los delanteros Jorge Cruz (de Colombia, 65 partidos y 25 goles entre 1991 y 1993), Derlis Soto (de Paraguay; 53 goles y 11 partidos en Primera más el ascenso en 2000), Hugo Guerra (de Uruguay, 23 goles en 79 encuentros en los años 90) y Eladio Zárate (de Paraguay, 18 gritos en 40 encuentros a mediados de la década del 60). También se puede agregar por su condición fundacional al delantero uruguayo Abelardo González, el primer extranjero que jugó para Huracán, quien participó del ascenso a Primera en 1913.

*No fueron incluidos en el equipo ideal de extranjeros ya que representaron al seleccionado argentino.
**Se consideraron sólo a aquellos futbolistas que disputaron al menos 30 encuentros.

martes, agosto 03, 2010

El oscuro caso Clara


Lo que sucede en Huracán es también un testimonio de los costados menos deseados del fútbol argentino. Resulta un escenario de todo lo incómodo que sucede en los clubes para retener jugadores, para lidiar con empresarios y tentaciones, para administrar profesionales con una dirigencia amateur. El oscuro caso de Gino Clara, que sigue sucediendo ahora en tribunales, resulta un espacio en el que todo parece posible.
El futbolista era hasta hace poco más de un mes el principal patrimonio del plantel de Parque de los Patricios junto a Paolo Goltz (recientemente transferido a Lanús). Pero entre los errores y la falta de rigor de los dirigentes y la avivada de algunos allegados al futbolista se terminó dañando a una institución que viene padeciendo episodios semejantes desde hace no menos de dos décadas.
“Es un robo legal”, dijo el presidente del club, Carlos Babington. Pero se olvidó de aclarar que en el contrato confeccionado en junio del año pasado tacharon las dos opciones de prórroga que el formato -homologado y entregado por la AFA- ofrecía. Además, las cinco copias reglamentarias fueron entregadas de manera tardía.
Según Futbolistas Argentinos Agremiados quedó en libertad de acción el último 30 de junio, ya que su contrato no contemplaba al vencimiento ninguna cláusula de prórroga. La AFA, sin embargo, apoya a Huracán. Incluso los clubes del fútbol argentino hicieron una suerte de acuerdo para no contratarlo.
En el medio está el jugador, que defiende su derecho. Pero también hay un aspecto para considerar a su alrededor: según pudo averiguar Clarín en Chile, entre representantes del futbolista y dirigentes del club Unión San Felipe hubo contactos bastante anteriores a la finalización del contrato. Incluso en el comienzo del Clausura más reciente, ya se hablaba en la sede de la Avenida Caseros de que había un contrato firmado entre Clara y el club trasandino. El tiempo le dio más espacio al rumor.

Texto publicado por el autor del Blog en Clarín.

sábado, julio 31, 2010

Ultima semana de espera...



Ya se viene el Apertura. Ya llega el debut, el sábado que viene ante el campeón Argentinos, en La Paternal. Ya nace otro entusiasmo.

jueves, julio 29, 2010

Hasta siempre, Capitán Paolo


Paolo Goltz se despide de Huracán. El Capitán, mayor orgullo quemero de las campañas recientes, dejará Parque de los Patricios y se irá más al Sur para jugar en Lanús.
Nacido en Hasenkamp, Entre Ríos (una localidad de 4.413 habitantes según el último censo), Goltz se inició en el Atlético de esa ciudad y, en 2001, llegó a La Quemita. El 24 de noviembre de 2002 debutó en Primera de la mano del actual presidente, Carlos Babington (0-0 frente a Gimnasia LP). Desde entonces, disputó 108 partidos en la máxima categoría (en los que sumó nueve goles) y 76 (con dos tantos) en la B Nacional. Se transformó en el capitán en el segundo semestre del 2008; pero ya era un referente a pesar de su juventud (ahora tiene recién 25 años). El 5 de mayo de este año, frente a Haití, se dio un lujo de pocos: debutó en la Selección Argentina.
Ahora, Goltz buscará otros rumbos. En Huracán no será olvidado. Su generosidad, sus goles relevantes, su solvencia, su regularidad y su liderazgo avalan la memoria. Por todo eso, hasta siempre. Por todo eso, lo que sigue...


Más:
Otros detalles, en Olé.

lunes, julio 19, 2010

El Huracán más artesanal de la historia


La temporada 2003/04 fue quizá las que más nos hizo sentir en el Ascenso. Un equipo sin figuras, de pretensiones rotas rápidamente, de derrotas frecuentes e incómodas, de jugar con naturalidad contra rivales que debían parecer ajenos a la historia del club. Pero no. Así pasó: Huracán fue noveno en el Apertura y repitió la ubicación en el Clausura. En la temporada ganó 13 encuentros, empató 15 y perdió 10. Así, ni siquiera entró al Reducido por un lugar en la Promoción.
La campaña siguiente le devolvió cierto protagonismo: fue subcampeón en el Apertura (a dos puntos de Tiro Federal) y finalizó séptimo en el Clausura. Y se clasificó para la Segunda Final por el ascenso a la máxima categoría.
Pero en el recorrido sucedió un episodio propio de un equipo de barrial, de un club de la C o de la D. En mayo de 2005, Huracán recibía a Sarmiento de Junín por la Fecha 17. Pasó lo insólito: el equipo visitante (que usa habitualmente indumentaria verde) viajó sólo con un juego de camisetas blancas. Huracán, en consecuencia tuvo que cambiar sus colores. Pero no había juegos de camisetas alternativos. Por eso, la voz del estadio, entonces, pidió 10 camisetas rojas entre los hinchas. Nio hubo caso: no se llegó al número mínimo e indispensable. El Plan B fue también curioso: como en utilería no había nada, se compraron 10 camisetas negras en el local de merchandising. Otro incoveniente: las camisetas no tenían números. Entonces, alguien facilitó cinta adhesiva y así se completaron las camisetas más artesanales de la historia de Huracán.
Se trató de un papelón con final feliz: Huracán goleó 4-1 con goles de Juan García (en contra), Alejandro Alonso, Daniel Osvaldo y Nicolás Hernández. Pero luego, en breve, llegarían dos finales que lastimaron: la del segundo ascenso ante Gimnasia de Jujuy (0-1 y 0-0) y la de la Promoción ante Instituto de Córdoba (1-2 y 0-1).

viernes, julio 16, 2010

Atajando bajo la nieve


Gastón Monzón vuela, sobre la nieve de las playas de Mar del Plata. Es una escena de la pretemporada de Huracán. Es también un mensaje: no hay tiempo que perder, más allá del clima.


Más:
Otros detalles de la pretemporada, en el Sitio Oficial.

jueves, julio 15, 2010

Que se venga el campeón...


Huracán debutará en el Apertura 2010 frente al campeón del último torneo, Argentinos. Sí, el mismo rival al que enfrentó oficialmente en la fecha decisiva, el día de su consagración. El encuentro se jugará en el Diego Maradona, de La Paternal. Será en el primer fin de semana completo de agosto.
En tanto, en octubre, Huracán disputará sus dos clásicos más grandes: el fin de semana del 17/10 visitará a Boca, el viejo rival de los años 20; y a la semana siguiente recibirá a San Lorenzo, en El Clásico de Barrio Más Grande del Mundo.
Las últimas dos fechas tendrán también rivales importantes: en la Fecha 18, El Globo de Newbery irá al escenario del Despojo de 2009, el José Amalfitani, para enfrentar a Vélez; y en la última jornada, recibirá a Independiente, rival de aquella jornada determinante de 1994.

Más:
El fixture completo, en la Página Oficial de la AFA.

martes, julio 13, 2010

Caras nuevas, palabras nuevas



Los refuerzos de Huracán. Y sus primeras impresiones al llegar a Parque de los Patricios. El futuro ya comenzó.



Más - Actualidad:
El caso Gino Clara, según la versión oficial.

lunes, julio 05, 2010

Volvamos a gritar



A un año del Despojo de Liniers, volvamos a gritar aquellos goles que nos hicieron sentir orgullos. Que nos llevaron hasta aquella final que debió ser título. Aplausos para aquellos días. Y un gracias enorme para aquel mágico equipo, a Los Angeles de Cappa.

Post publicado desde Ciudad del Cabo.

viernes, julio 02, 2010

Ossie, querida leyenda


En 1982, mientras las Malvinas resultaban el escenario del dolor de una guerra, a Ricardo Julio Villa -tan argentino como cada uno de esos chicos-soldados de 18 o 19 años que combatían en las islas- le sucedía una realidad contradictoria. Era el ídolo de un equipo inglés: Tottenham Hotspurs. Poco menos de un año antes había tenido una actuación para la historia en la final de la F.A. Cup de la temporada 80/81, frente al Manchester City. Había hecho dos de los goles del 3-2 consagratorio; uno de ellos con características maradonianas. Villa vivía entre ovaciones y angustias; entre elogios e inquietudes a la distancia. Se lo contó alguna vez a Clarín: "Ellos sabían separar al futbolista de esa situación que nosotros no habíamos provocado. Ellos decían: 'Ese es un conflicto entre gobiernos y no entre personas comunes'. Esa distancia siempre me pareció muy inteligente de parte de ellos".
Osvaldo Ardiles, también como Ricky campeón mundial con Argentina en 1978, formó parte de uno de los mejores tramos de la historia del Tottenham Hotspurs, un tradicional equipo de la Liga Inglesa, campeón a nivel local en 20 ocasiones (ocho F.A. Cups, dos titulos de liga, tres Copas de la Liga y siete Community Shields) e internacional en tres oportunidades (la Recopa en 1963 y la Copa de la UEFA en 1972 y 1984). Por su participación en este club londinense a principios de los 80, los hinchas aún lo recuerdan. Incluso en sus tiempos de futbolista le dedicaron una canción en la cual él participó como cantante (Ossie's Dream; 'El Sueño de Ossie'). La crearon para evocar la F.A. Cup ganada en 1981. Al año siguiente, el Tottenham repetiría su consagración en el más antiguo de todos los torneos del mundo (se disputa desde 1872). También con los Spurs de Londres Ardiles ganó una Community Shield y una Copa de la UEFA.
No es casualidad: los dos forman parte del Hall of Fame del club de White Hart Lane. Y cada vez que alguno de ellos camina por el norte de Londres advierte que la memoria está intacta y que se demuestra con cariño. También lo están comprobando en estos días de Mundial. Se sabe: el fútbol inglés es el más admirado en territorio sudafricano, muy por encima del español y del italiano. Incluso el canal Liverpool TV, la señal del club en el que juegan Javier Mascherano y Emiliano Insúa, llega hasta casi todos los rincones de este país.
De traje, impecables, sencillos, Ardiles y Villa explican y analizan antes, durante y después de los partidos para los cuales los designan. En la primera fecha, al ex futbolista de Huracán le tocó comentar el triunfo de Japón ante Camerún (1-0, en Bloemfontein); mientras que el mediocampista nacido en Roque Pérez le puso su voz y sus palabras al primer triunfo de Chile en 48 años (1-0 contra Honduras, en Nelspruit). Hay otros comentaristas conocidos para la Argentina: John Barnes (aquel wing izquierdo que complicó a la Argentina en México 1986), Doctor Khumalo (el delantero del fugaz paso por Ferro, a principios de los 90) y Samuel Kuffour (el autor del gol del Bayern Munich ante Boca, en la final Intercontinental de 2001).
Las glorias de la Premier League son consideradas glorias también acá. Ahora, en rol de comentaristas, Ardiles y Villa ofrecen observaciones y detalles adecuados para la televisión local durante los partidos de la Copa del Mundo. Y a ellos los presentan como lo que son: "Spurs's Legends" (Leyendas de los Spurs). Casi tres décadas después, nadie olvida aquellos días de magia cuando Ossie y Ricky hacían posible lo que que hoy parece imposible: que el Tottenham sea el mejor de todos los equipos ingleses.

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín, durante la cobertura del Mundial 2010.



Post publicado desde Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

lunes, junio 28, 2010

Quiero verte otra vez...


En 1973 Huracán rompió un maleficio enorme: ganó el campeonato luego de 45 años de espera, desde aquel inolvidable equipo de 1928, con Guillermo Stábile, Cesáreo Onzari, Adán Loizo y Angel Chiesa. En el medio había levantado cuatro Copas (la Consuelo Beccar Varela en 1933; la Adrián Escobar en 1942 y en 1943; y la Competencia Británica en 1944), pero el título más importante del fútbol argentino se le venía negando.
Desde entonces, desde aquella vuelta olímpica del equipo de César Menotti, Huracán estuvo cerca en varias ocasiones. Fue cuatro veces subcampeón: en 1975 (detrás de River), en 1976 (a pesar de haber sumado nueve puntos más que el campeón Boca), en 1994 (cuando le alcanzaba con un empate ante el campeón Independiente en la última fecha) y en 2009 (cuando a ocho minutos de la consagración sucedió una de las más escandalosas definiciones, en beneficio de Vélez)...
Ahora, y a pesar de todo, siempre amanece esa luz de entusiasmo con cada comienzo de torneo. Y esta vez, en este Apertura 2010, no habrá excepción, más allá de las prioridades a las que la insoslayable lógica obliga (las del promedio y las de la economía). A pesar de una conducción que no parece enterada de cuál es el escenario ni cuál es el camino a seguir. A pesar de todo, como casi siempre en las últimas tres décadas.

Post publicado desde Durban, Sudáfrica.

jueves, junio 24, 2010

El triunfo de los vencidos



Los Angeles de Cappa consiguieron algo grande. Más allá de que Mario Bolatti (nuestro Super Mario) y de que Javier Pastore (nuestro Flaco) están ahora en el Mundial, aquel Huracán estableció una discusión propia de Eduardo Galeano: ¿Los vencedores siempre son los ganadores? ¿Los vencidos pierden siempre?
Pocos equipos consiguieron poner en duda legitimidades de títulos ajenos. Tal vez el Banfield de 1951; quizá nuestro Huracán del 39 o el del 76; seguramente dos gigantes del fútbol del mundo: Hungría de 1954 y Holanda de 1974, aquellos perfectos subcampeones capaces de hacer olvidar incluso al presunto vencedor.

Post publicado desde Ciudad del Cabo.

sábado, junio 19, 2010

Una promesa llamada Del Valle



Huracán se garantizó un refuerzo que sorprende. Se trata del venezolano Yonathan del Valle, una de las grandes promesas del país que se asoma al Caribe. Fue una de las figuras del seleccionado juvenil que participó del Mundial Sub 20 de Egipto. Allí, en el debut (1-0 a Nigeria) hizo el primer gol para La Vinotinto en una Fase Final de una Competición de la FIFA. Y luego, en el 8-0 ante Tahití convirtió el primer hattrick. Ahora, tras jugar en Carabobo, Maracaibo y Táchira, llega a Parque de los Patricios recomendado por César González, el querido Maestrico. Se trata de un delantero encarador, que juega por afuera y le gusta meterse en diagonal para llegar al gol. En Huracán tendrá su gran desafío. Es una promesa. Esperamos que sea en breve una preciosa realidad.

Más:
Sobre refuerzos, en Patria Quemera.
"Vengo a un grande", Del Valle, en el Sitio Oficial.

Post publicado desde Durban, Sudáfrica.

sábado, junio 12, 2010

Onzari, según Galeano

Cuando la selección uruguaya regresó de las Olimpíadas del 24, los argentinos le ofrecieron un partido de festejo. El partido se jugó en Buenos Aires. Uruguay perdió por un gol.
El punta izquierdo Cesáreo Onzari fue el autor de ese gol de la victoria. Lanzó un tiro de esquina y la pelota se metió en el arco sin que nadie la tocara. Era la primera vez en la historia del fútbol que se hacía un gol así. Los uruguayos se quedaron mudos. Cuando consiguieron hablar, protestaron. Según ellos, el arquero Mazzali había sido empujado mientras la pelota venía en el aire. El árbitro no les hizo caso. Y entonces mascullaron que Onzari no había tenido la intención de tirar a puerta, y que el gol había sido cosa del viento.
Por homenaje o ironía, aquella rareza se llamó gol olímpico. Y todavía se llama así, las pocas veces que ocurre. Onzari pasó todo el resto de su vida jurando que no había sido casualidad. Y aunque han transcurrido muchos años, la desconfianza continúa: cada vez que un tiro de esquina sacude la red sin intermediarios, el público celebra el gol con una ovación, pero no se lo cree.

Del libro "El fútbol a sol y sombra", de Eduardo Galeano.

Post publicado desde Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

lunes, junio 07, 2010

La habitación del Tiki Tiki


Mario Bolatti y Javier Pastore ocupan la misma habitación en la concentración argentina en Pretoria, Sudáfrica. Allí, donde la Selección sueña su tercer título mundial, está buena parte de nuestra mejor historia reciente. Ellos, Angeles de Cappa, son también un orgullo, ahora en días de Copa del Mundo.



Post publicado desde Johannesburgo, Sudáfrica.

jueves, junio 03, 2010

Y un día Huracán jugó en Pergamino...

La cancha de Douglas Haig repleta de gente. Foto: gentileza de Bernardo Troncha y de la web del club pergaminense.

Por Gustavo Yarroch*

Los recuerdos son vagos, laxos. Que fue una tarde de la primavera de 1986, en Pergamino. Que a Huracán lo dirigía Angel Cappa, que el arquero era Gay y que entre los titulares estuvieron Osvaldo Rinaldi, Ariel Paolorrossi y el Toti Iglesias. Que en Douglas Haig estaba Miguel Echecopar, un técnico de la escuela antagónica a la de Cappa. Y que en el equipo de Pergamino atajaba Delménico y jugaba Mario Finarolli. Que el partido terminó cero a cero. Traicionera, la memoria no me aporta muchos más detalles estadísticos. Sólo me permite recordar sin temor a equivocaciones que aquella tarde fue la tarde en que Huracán fue a jugar a Pergamino, mi pago chico, por el viejo Campeonato Nacional B. Y que viví aquel partido como un acontecimiento fuerte, de esos que perduran para siempre en algún lugar del corazón.
Alguna vez habían pasado por allí Boca y Racing, pero para jugar partidos amistosos. Aquella era la primera vez en que un equipo con tanta historia iba a jugar por los puntos. Por entonces, yo era un adolescente apasionado por el fútbol para quien, cada quince días, no había un sábado sin Douglas. Fin de semana por medio, iba a la popular que está sobre uno de los laterales, bien cerquita de la hinchada.
Pero aquella tarde rompí con mi costumbre: el que iba a Pergamino no era un equipo más. Era Huracán, un club con pasado grande, con prosapia tanto de arrabal como de buen juego, una suerte de enigma seductor para cualquier pibe del Interior que nunca había visto un partido en Buenos Aires. Para mí, Huracán era Parque Patricios, algo así como un misterio de nombre fuerte al que sólo tenía acceso a través de la imaginación. Eran los días de lectura en que El Gráfico me enseñó de José Laguna, de Guillermo Stábile, de Jorge Alberti, de Herminio Masantonio, de Tucho Méndez, de René Houseman. Era la mística del equipo campeón del 73, justo el año en que nací. Era la admiración hacia una hinchada nutrida y porteña, porteñísima si las hay; era, a la distancia, la sensación de que Huracán representaba para sus hinchas un sentido de pertenencia ajeno a la contaminación de los resultados. Entonces decidí ver el partido del otro lado de esa popular que estaba dividida por un alambrado.
Un rato antes del comienzo fui al sector donde unos 50 fanáticos del Globo cantaron y saltaron durante toda la tarde. Se usaba el pelo largo y la gran mayoría de los hinchas tenía ese look, que les daba un aire entre desprolijo y reo. Casi todos saltaban en cuero y parecían esforzarse por compensar una presencia más bien escasa gritando lo más fuerte que podían. Me llamó la atención que más de una vez fustigaron a Aníbal Hay, siendo que fue Juan Carlos Crespi y no Hay el árbitro del partido. Supuse que fue porque en algún otro partido se sintieron perjudicados por Hay. No llevaron banderas largas, pero sí algunas de alambrado. Así como me resultaron llamativos los cantos contra Hay, también se me pegó una canción que entonaron durante buena parte de la tarde. "Vamos Globo, vamos, te sigo a todas partes yo te quiero, la vuelta todos juntos, la daremos, en el supermercado de Boedo, de Boedo". La letra me resultó tan pegadiza que, mientras miraba el partido, más de una vez me sorprendí tarareándola por lo bajo.
Claro, eran tiempos en los que San Lorenzo no contaba con el Nuevo Gasómetro y los hinchas de Huracán recordaban a cada paso que, allí donde hoy hay un Carrefour, antes se encontraba una de las canchas más emblemáticas del fútbol argentino. Recuerdo, también, que contemplé a esos 50 muchachos con la candorosa admiración de quien está frente a referentes ineludibles del verdadero hincha, de ese que sigue a su equipo a todos lados.

*Gustavo Yarroch es periodista. Trabaja para el diario Clarín y para la agencia DyN.

Nota: Felicitaciones a Douglas Haig, que esta semana ascendió al Argentino A.