domingo, mayo 31, 2009
Lo escuchamos, Angel
Angel Cappa, Huracán, lo que pasó, lo que viene. Un panorama desde adentro de un equipo que el viernes consiguió algo relevante a estar altura de un torneo: llegó a la punta tras 15 años (desde el Clausura 1994, cuando fue subcampeón de Independiente).
Así, hasta el final
Sí. Ya sabemos: San Lorenzo perdió contra Lanús y la punta volvió a manos de los del Sur. Era previsible. Pero no importa. Hay que mantener el entusiasmo. Huracán está ahí, a tan poco de un desenlace épico. Por eso, hay que seguir así. Yendo, apoyando, con todo, agotando entradas como en Tigre, La Plata y Rosario. En las tres fechas que quedan, el contorno debe estar a la altura de un equipo para el aplauso y para la historia. Lo sabemos. Lo haremos.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
sábado, mayo 30, 2009
De tapas
Cantá conmigo
Sí. Cantemos todos. Sin miedos, sin fantasmas, sin inhibiciones. Gritemos fuerte. Dale. Se puede. Juntos, quemeros. Sí, confiá que este año puede ser. Sumate. Quedate sin voz. Que de la mano de Angel Cappa... Todos la vuelta vamos a dar.
Super Mario, superhéroe de La Quema

Ya no quedan dudas: con apenas 16 partidos en Huracán, Mario Bolatti se ganó un resquicio en la historia centenaria del club. Sí, es un crack bajo el cielo de Parque de los Patricios. Una suerte de milagro que, quizá dure seis meses. Pero disfrutemos al mejor cinco del país. Al mejor jugador de este Clausura para el diario más leído (Clarín) y para el único diario deportivo (Olé). Contra Banfield sumó su cuarto gol y, desde su condición de superhéroe de La Quema, nos rescató de un momento bravo. Es enorme. Por lo que juega. Por lo que transmite. Por lo que dice. Anticipó que no iría a San Lorenzo. Les dijo a todos los de Boca que a él le gusta jugar con el Globo de Newbery en el pecho, que ahora no piensa en otra cosa. Señores, de pie. Juega Mario Bolatti.
Se puede, se puede, se puede
Clausura, decimosexta fecha: Huracán 2-Banfield 1, en el Ducó. No hubo brillo. Pero hubo todo lo otro: coraje, tenacidad, paciencia, constancia, despliegue, intensidad. Y así se superó otro examen complicado. Y así, al menos hasta que jueguen Vélez y Lanús, Huracán llegó a la punta del torneo después de 15 años (considerando la altura del torneo, claro). No es poco. Se trata de otro detalle histórico para un equipo convencido de que puede hacer historia sumando la sexta estrella a la camiseta. Queda una sensación, ahora, a la salida del Ducó: se puede.
El mejor: Mario Bolatti y Carlos Araujo.
El peor: Leonardo Medina.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
jueves, mayo 28, 2009
Pibe, por la historia...

Se llama Federico Ortiz. Tiene 19 años, 186 centímetros de altura, 15 goles en la Cuarta y dos partidos en el banco de suplentes de Primera. Otro detalle: es fanático de Huracán desde los días de la cuna. Angel Cappa tiene pensado ponerlo de titular contra Banfield ante las lesiones de Federico Nieto y Leonardo Medina. Un gesto de audacia. Un mensaje de confianza. Otra posibilidad para hacer historia.
Más:
La entrevista completa, en Olé.
Actualización:
Se recuperó Leonardo Medina y juega, en Clarín.
Clausura, decimosexta fecha: Huracán-Banfield, en el Ducó. Viernes desde las 21.10.
miércoles, mayo 27, 2009
El Huracán de la gente, de los niños, de todos

Angel Cappa tiene tres cosas en la cara: un bigote breve y prolijo, una sonrisa nueva y otro asombro. Mira, mira todo lo que tiene cerca. Hay niños, niñas, madres, padres, gritos, desorden, médicos que lo saludan, jóvenes entusiasmados con la camiseta de Huracán, más jóvenes sin camiseta que también se le acercan. La sensación es similar, casi calcada: se trata de una gratitud. Cerca de él, a un puñado de jugadores del plantel de Huracán les acontece algo parecido. La escena sucede en la tarde de Parque de los Patricios, en el Hospital de Pediatría Dr. Juan Garrahan.
Allí, por iniciativa de la institución, los jugadores y el cuerpo técnico fueron a entregar regalos para los chicos que allí son atendidos. No sólo eso: a partir de ahora, el Garrahan será sponsor gratuito en la camiseta. "Es una manera de estar cerca de la gente del barrio. El hospital es una institución muy querida por todos y este es un modo de colaborar", contó el presidente Carlos Babington esta semana.
Paolo Goltz es el capitán de Huracán. Camina por los pasillos del hospital con el entusiasmo de algo nuevo. Se saca dos fotos con dos chicos que esperan un turno. Y le dice a Clarín: "Es una buena oportunidad para nosotros de ofrecerle alguna alegría a los demás, a los más chicos, a los que más necesitan". Cerca de él, Javier Pastore muestra la misma sonrisa ancha que en su primer gol ante Rosario Central, en Arroyito. Firma tres, cuatro, diez autógrafos. Es el muchachito de la película. También cuenta sus sensaciones: "Es una alegría muy grande para nosotros poder compartir este momento con los chicos. Es lindo estar cerca de ellos, brindarles algo". Pastore juega como un crack con la pelota en los pies, tiene 19 años y ya le brotan otras inquietudes. No es poco, sobre todo en estos días de estrellas prematuras y fugaces. Es el mismo grupo que participó de las visitas al postergado barrio Zavaleta y al Museo de la Memoria de la ESMA. Es el Huracán social.
Del otro lado del vidrio hay un chico que todavía no es hincha de ningún equipo. Le van a realizar un trasplante de médula en breve. No tiene expresión en la cara. Cappa, el técnico, el hombre, lo mira, le sonríe. Parece que lo abrazara desde una distancia que se acorta con miradas. El chico, de tamaño mínimo para su edad, entrega lo único que puede: un gesto breve que Cappa entiende...
Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.
martes, mayo 26, 2009
Esas voces
Huracán volvió a agotar las entradas como visitante (ya había sucedido ante Tigre y frente a Estudiantes, en las últimas dos salidas). El premio para esa militancia fue el más deseado: una victoria, la posibilidad de pelear el título hasta el final y, sobre todo ese festejo en el desenlace, esa comunión equipo-gente. Esas voces, las de todos, son un solo grito tras los pasos de la gloria.
domingo, mayo 24, 2009
Palabras y entusiasmos
Javier Pastore y Angel Cappa, después del partido ante Central, en Arroyito. Palabras de dos tipos convencidos. Razones para este entusiasmo que crece.
Pastore, ese crack naciente
Otra vez Javier Pastore jugó como crack. Dos goles a Central (como la semana pasada a River), mil toques, inspiración pura. Fue elegido en una encuesta realizada por el diario Olé como el mejor futbolista del Clausura. Ya lo quieren del Palermo, de la Serie A italiana. Pero este cordobés que encanta a propios y a ajenos dice que se quedará en Parque de los Patricios seis meses más. Claro, para seguir siendo El Bailarín de La Quema.
sábado, mayo 23, 2009
Huracán Gigante

Clausura, decimoquinta fecha: Rosario Central 1-Huracán 2, en el Gigante de Arroyito. Otra vez, como siempre desde la llegada de Angel Cappa, Huracán jugó a jugar. Y ganó jugando. Como señala, con mucho criterio, el corresponsal de Clarín en Rosario, Andrés Actis, en su comentario. "Ya no quedan dudas: Huracán es un serio pretendiente al título en el Clausura. Porque lo dice la tabla (quedó segundo a dos puntos del líder Lanús). Pero sobre todo porque lo sostiene dentro del campo de juego. Con su propuesta sencilla y encantadora: intentar jugar siempre. Anoche, aprobó un examen de los difíciles. De esos que deben rendir los equipos con aspiraciones grandes: imponerse en Rosario y ante un Central necesitado. Fue un 2-1 que debió haber sido un resultado más amplio para el equipo visitante, considerando méritos de uno y de otro". Por eso, ahora más que nunca en el torneo, Huracán está perfilado para aferrarse a una ilusión que parecía imposible sostener en los días de la pretemporada: sumar la sexta estrella a la camiseta.
El mejor: Javier Pastore.
El peor: Leonardo Medina.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
Esa imagen, este sueño

Olé publicó esta foto en el marco de una entrevista con Carlos Babington, hoy presidente del club, ayer crack de los gloriosos 70. Se percibe aquel espíritu. Se tienen las mismas intenciones. Se sueña el mismo sueño.
Más:
La entrevista completa, en Olé.
Clausura, decimoquinta fecha: Rosario Central-Huracán, en Arroyito. Hoy, sábado a las 21.15.
jueves, mayo 21, 2009
Defederico, un grito quemero

Matías Defederico (así, todo junto) puso su nombre y su apellido en la historia de Huracán y de la Selección. En el partido ante Panamá, en Santa Fe, debutó en el equipo de Diego Maradona e hizo el primer gol del 3-1. Fue el primer tanto convertido por un futbolista de Huracán desde 1991 (Antonio Mohamed, ante Hungría) y la primera participación de un quemero desde 1995 (Mauricio Pineda, en tiempo de Daniel Passarella). En definitiva, ese gol resultó, sobre todo, un grito quemero.
Post publicado desde Paraná, Entre Ríos.
lunes, mayo 18, 2009
Una goleada sin olvido

"Es algo increíble", decía Javier Pastore, apenas una rato después de sus dos goles y de su actuación para el aplauso. Huracán, el Huracán que se anima a jugar y a pelear por el título, acababa de vencer 4-0 a River, en el Ducó. Había fiesta en el contorno. Y el cordobés que parece bailar con la pelota en los pies trataba de ponerle palabras al momento: "Seguramente, el hincha se acordará de esto por mucho tiempo". No es para menos: la victoria frente al equipo de Núñez entró en el pedestal de los grandes triunfos históricos. Se trata del mayor triunfo en el historial entre ambos (junto con dos idénticos resultados, uno en 1918 y otro en 1940).
Pero no sólo eso: sólo otras ocho veces en sus 100 años había vencido por cuatro o más goles a alguno de los grandes. Desde que jugó su primera temporada en la máxima categoría, en 1914, y hasta el triunfo del sábado, Huracán disputó 774 partidos contra los otros cinco grandes. Y sólo los pudo golear en 27 ocasiones, lo que significa el 3,49 %. Es decir, golear a Boca, River, San Lorenzo, Independiente y Racing es una situación poco frecuente. Ahora, en el breve ciclo de Angel Cappa ya lo consiguió dos veces en seis clásicos: el 4-1 a Racing, en Avellaneda y el 4-0 ante River. Sólo una vez en casi 800 encuentros Huracán se impuso por más de 4 goles. Fue en el Metro 73, contra Racing, de local. Esa vez, el equipo que dirigía César Menotti se impuso 5-0.
La última vez que Huracán había vencido por 4 goles a un grande había sido en 2002: 4-0 a Independiente, en Avellaneda. Ese partido fue interrumpido a los 16 minutos del ST por incidentes provocados por hinchas locales. Las otras veces que ganó por cuatro goles fueron: 5-1 a Independiente, en 1931, con Herminio Masantonio como emblema; 5-1 a San Lorenzo y 4-0 a Racing, en 1944, con Atilio Mellone como figura; y 5-1 a Boca, en 1972. En suma, tenía razón Pastore bajo el cielo del Ducó. El y sus compañeros habían conseguido "algo increíble". O más: un precioso resquicio en la historia.
Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.
La otra fiesta
Huracán también tuvo otra fiesta, más allá del 4-0 a River. Sucedió en el contorno. Tribunas llenas, todo el entusiasmo, una actuación para todos los aplausos y el "ooooole, oooooole" como perfecto invitado. Más que suficiente para un sábado memorable.
Un poker para la historia
Imágenes del partido frente a River. Un poker de goles para recordar. Un partido inolvidable. Para seguir gritando y llegar disfónico a la próxima fecha.
Seguí bailando...
domingo, mayo 17, 2009
Pastore, El Bailarín de La Quema

Más que un futbolista, parece un bailarín. Es flaco, alto, su presencia remite al Francescoli joven de los inicios en River. Su ídolo es otro personaje de su misma raza futbolera: Juan Román Riquelme. Javier Pastore juega con una elegancia que cautiva. ¿Recorre la cancha o camina por el aire? River, este River desahuciado, sufrió al fútbol de Huracán en general y al de Pastore en particular: el cordobés hizo el golazo que abrió el partido con un derechazo desde afuera del área, mandó el centro en la jugada del 2 a 0 y marcó el tercero con un pase de ballet: dejó atrás a Danilo Gerlo, le metió un caño a Nicolás Sánchez y la tocó por encima de Daniel Vega con la sutileza de un crack. En la tarde de Parque Patricios, El Bailarín hizo padecer a River. "Ganarle así a River es algo increíble", le dijo a Clarín después de una de sus tantas actuaciones para el aplauso en lo que va del Clausura.
La goleada tuvo un costado sentimental para él: en la platea, toda su familia --llegada desde su Córdoba natal-- se regodeó viéndolo meter esas gambetas finas, esas pisadas con glamour. "Jugamos en gran nivel. Pudimos tocar bien la pelota y tuvimos un buen juego colectivo", señaló, todavía dolorido por esa patada rival que lo hizo abandonar el Ducó con la rodilla vendada. "Fue sólo un golpe, nada más", dijo al respecto, como para aventar las sospechas de que podía tratarse de una lesión ósea.
Con los dos goles de ayer, llegó a los 5 en el torneo y alcanzó a Federico Nieto como máximo anotador del equipo en el Clausura. Sin embargo, él prefirió poner el acento en el aspecto colectivo, en la esperanza creciente de un equipo que se puso a dos puntos del líder Lanús jugando un fútbol con rasgos lúdicos propios de otra época, de un fútbol menos robótico y tacticista que el actual. "Estamos cerca de cumplir el objetivo inicial que nos habíamos impuesto, que era el de llegar a los treinta puntos. Ahora vamos por más. Vamos por el campeonato. Estamos en un buen momento y no le queremos sacar la ilusión a la gente", afirmó.
El préstamo de Pastore con Huracán vencerá al final del torneo, pero su representante, Marcelo Simonian, ya dijo que la intención es extender el vínculo "al menos hasta diciembre". El 45 por ciento de su pase pertenece a Talleres de Córdoba, el club del que es hincha, y el 55 restante a un grupo empresario. "Antes de irme, me encantaría ser campeón con Huracán", confesó Pastore, El Bailarín.
Texto publicado en Clarín por Gustavo Yarroch, periodista, amigo y colaborador de este Blog.
Una fiesta para siempre

Clausura, decimocuarta fecha: Huracán 4-River 0, en el Ducó. Va en serio lo de Huracán. Sí, no se trata de una primavera de seis fechas por una pretemporada sin pesas, como decían aquellos a los que Angel Cappa no les simpatiza. Huracán, el Huracán del tiki-tiki, está dispuesto a pelear el Clausura hasta su último tramo. Quiere, va, busca, intenta, cree, se convence, da pelea. Ayer, en el Ducó de su corazón, construyó una goleada para añorar ante River y consolidó su condición de pretendiente al título.
Este 4-0 tremendo tiene un espacio para siempre. Se trata del máximo triunfo de Huracán contra River en toda la historia, junto a un idéntico resultado en 1918 y otro en 1940. Más: sólo una vez el equipo de Parque de los Patricios derrotó a otro grande por más de cuatro goles (5-0 a Racing, de local, en 1973). Es decir: ayer, sobre el césped del Palacio, este Huracán se ganó un sábado para recordar.
Y no hubo casualidad en ese desenlace: Huracán fue mucho más que un River despojado de rumbo, sobre todo a partir del segundo tiempo. Hubo un hito el partido: ese derechazo misilístico de Javier Pastore, a los 39 del primer tiempo, para cambiar un desarrollo parejo por otro apropiado a las necesidades de un equipo dispuesto a jugar siempre. Hasta entonces, el encuentro podía ser para cualquiera. A partir de entonces, Huracán volvió a ser un culto a la idea de jugar y, en consecuencia, aplastó a un conjunto de voluntades lidiando sin éxito.
Tampoco forma parte del azar que a Mario Bolatti le digan Súper Mario. A partir de él nace un equipo proclive a jugar, a tocar sin inhibiciones, a recorrer caminos olvidados. El cordobés de La Para es Cappa dentro del campo de juego: el lugarteniente de una idea en la que todos creen. El cinco que juega con el 28 en la espalda distribuye con sencillez para el lucimiento ajeno. Entonces aparecen todos: Patricio Toranzo a la derecha, el Maestrico González a la izquierda, Pastore y Matías Defederico un poco más adelante... Y cuando se juntan, Huracán es una fiesta. Es más: esa corporación resulta la posibilidad de creer que el juego de la pelota es una búsqueda colectiva, posible y atractiva.
Después del primer golpe, River no tuvo respuestas en el juego ni en el ánimo. Merodeó por el partido, trató sin éxito de que Huracán no hiciera lo de siempre: tocar y tocar. Dudó en defensa, no fue claro en el mediocampo ni desequilibrante en ataque. La consecuencia resultó inevitable: el equipo de Cappa, jugando a lo Cappa, lo liquidó en un segundo tiempo en el que la goleada fue siempre una inminencia, sobre todo a partir del segundo gol (convertido por el uruguayo Leonardo Medina).
A esa altura de la tarde, desde la tribuna Ringo Bonavena y desde la Platea Alcorta se escuchaba un grito unánime y sintomático: "Que de la mano de Angel Cappa/todos la vuelta vamos a dar..." Se trata de una novedad: por segunda vez en 32 años, Huracán está peleando un torneo hasta el final (en el Clausura 1994, fue subcampeón de Independiente). En el campo de juego, un equipo audaz justificaba tanto entusiasmo. Con pases, con intenciones, con solidaridad, con goles. Pastore definió como un bailarín en el tercero; y Toranzo con otro disparo feroz estableció el cuarto. Sólo quedaba tiempo para un cosa, en ese momento: para que Huracán creyera que la palabra "campeón" no es un imposible.
Texto publicado por el autor del blog, en Clarín.
El mejor: Javier Pastore.
El peor: Vacante.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
miércoles, mayo 13, 2009
El rompecabezas del día después

La conducción de Huracán tiene una idea de difícil ejecución: tratar de mantener a la mayoría de los jugadores de este plantel al menos hasta fin de año. Ya lo anticipó el técnico Angel Cappa: "Más allá de lo que pase ahora, si se mantiene este plantel para el Apertura podemos pelear el campeonato desde el principio.Por eso ya estamos hablando con los dirigentes y con los representantes para poder lograrlo. El modelo a imitar en ese sentido es el de Lanús".
El presidente del club, Carlos Babington, sabe que debe ofrecer señales en tal sentido: se trata de un año electoral y la presentación del empresario inmobiliario Alejandro Ginevra resulta una suerte de presión. Por eso, ya se puso en contacto con los representantes de Mario Bolatti y de Javier Pastore para procurar extender los préstamos, que vencen en el final de junio. Ambos futbolistas, figuras del actual Clausura, manifestaron su deseo de permanecer en el club al menos por otros seis meses. El pase de Bolatti pertenece al Porto, tetracampeón del fútbol portugués. Pero el técnico Jesualdo Ferreira no lo tiene en cuenta. En tanto, la situación de Pastore es más compleja ya que también está involucrado Talleres de Córdoba, que comparte los derechos económicos del futbolista con un grupo empresario.
No son los únicos casos. Entre los titulares sólo Gastón Monzón, Paolo Goltz y Matías Defederico pertenecen (al menos en parte) a Huracán. El resto de los futbolistas deben resolver la situación contractual para la próxima temporada. "No son días sencillos en Huracán, hay que ver qué pasa. Pero somos optimistas", le dijo a Clarín un hombre de confianza de Babington. Al escucharlo queda una sensación: Huracán juega dos torneos, el Clausura y el de sus necesidades.
Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.
martes, mayo 12, 2009
El silencio emocionante
Cristian Cellay se agarró la cabeza. Recibió abrazos con la congoja de un quemero que recibe un gol. Pero pasó algo extraño: él había hecho el gol, de cabeza. Hizo silencio. Pensó, recordó. Mirá atrás su historia en un segundo. Se acordó de La Quemita y del Ducó, del dolor del descenso, de los días bravos de la B Nacional, de varios olvidos, del desahogo del último regreso, de los abrazos en los días felices del Apertura 2007. Hizo silencio. Pidió disculpas con un gesto de reverencia. El profesional había hecho un gol. Al hincha de Huracán, que también lo habita, le había dolido tanto como a cualquiera de los que agotaron las entradas de la tribuna visitante.
lunes, mayo 11, 2009
Esa cabeza
Mario Bolatti es la cabeza de Huracán. Piensa, conduce, dirige, lidera. Es la cara más visible de un equipo proclive a tocar y tocar. Pero no sólo eso, también en su cabeza hay goles. En los 13 partidos que lleva en el club ya hizo tres tantos y dos de ellos (en el 1-0 a San Martín de Tucumán, en el debut, y ante Estudiantes, en La Plata) fueron con esa cabeza.
Vale plata

Clausura, decimotercera fecha: Estudiantes 1-Huracán 1, en el estadio Ciudad de La Plata. Se consiguió un punto que suma, que sirve. Fue ante un rival bravo en general y bravísimo como local (perdió tres de los 64 partidos que jugó en tal condición en el estadio municipal), que vivió el partido como un duelo de la vieja época (ya lo había anticipado Juan Sebastián Verón, quien pidió jugar especialmente). Y permite también mantener a Huracán ahí, en la pelea: ahora cuarto, a cuatro puntos del líder Vélez, rival en la última fecha. Por esos dos detalles y porque el juego no decayó, este punto no valdrá oro. Pero seguro que vale plata.
El mejor: Mario Bolatti.
El peor: Federico Nieto.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
viernes, mayo 08, 2009
Gritemos todos, con alegría...
Ese grito unánime es una sensación nueva. Huracán pelea arriba. Quiere. Parece que puede. Son días felices. Gritemos todos, con alegría... "Que de la mano de Angel Cappa / todos la vuelta vamos a dar"
Clausura, decimotercera fecha: Estudiantes-Huracán, en el estadio Ciudad de La Plata. Domingo, desde las 19.30
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
jueves, mayo 07, 2009
Sueño de una tarde de verano
Angel Cappa, en la pretemporada. Entre la realidad y el entusiasmo. El comienzo de este protagonismo y este juego que emociona. El sueño de una tarde de verano que asoma como realidad.
miércoles, mayo 06, 2009
Danos una mano Caruso...

Los juntamos para una nota en Clarín. La charla entre Angel Cappa y Ricardo Caruso Lombardi ya había terminado. Y el entrenador de Racing le dijo a nuestro Angel: "Quizá el sábado les damos una manito y el Globo se va para arriba". Racing enfrenta al líder Vélez.
Desde acá, desde el Blog, le tomamos la palabra. Esta vez, todos con La Acadé.
Más:
La entrevista completa, en Clarín.
lunes, mayo 04, 2009
El Equipo de Tapa
Tres gritos y otra goleada que no fue
Paolo Goltz, Federico Nieto y Matías Defederico hicieron los goles de una victoria que, otra vez, estuvo en la antesala de la goleada. Pero se quedó ahí, no entró y generó esos segundos finales de cierta incomodidad. Pero es cierto: tampoco se puede reclamar la perfección a un grupo de jugadores y a un cuerpo técnico que está construyendo esta suerte de milagro.
domingo, mayo 03, 2009
Que pase el que sigue...

Clausura, duodécima fecha: Huracán 3-Godoy Cruz 2, en el Ducó. Otra buena actuación, otro triunfo (el tercero consecutivo) y una sensación que se repite: el Clausura es posible, la sexta estrella en la camiseta está al alcance. Se puede cantar sin miedo: "Que de la mano de Angel Cappa..."
El mejor: Matías Defederico y Javier Pastore.
El peor: Vacante.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
jueves, abril 30, 2009
Súper Mario de La Quema

Mario Bolatti jugó su primer partido en Huracán en el inicio de febrero, ante San Martín de Tucumán, en el Ducó. Su transfer llegó apenas media hora antes de que Angel Cappa diera a conocer la formación. Tenía apenas 37 partidos en la máxima categoría, todos en Belgrano, y el antecedente reciente de no ser tenido en cuenta en el Porto. Llegó a Huracán más por casualidad que por insistencia. "Fue el club que me vino a buscar", cuenta el mediocampista al que en los días de pibe le decían Marangoni. Su compañero en el campeón de la Liga de Portugal, Lucho González, lo impulsó a la aventura de ir a Parque de los Patricios. Y no le está yendo mal: de acuerdo con los puntajes de Clarín, es el mejor futbolista del Clausura, disputadas once fechas. "No hago nada nuevo. Juego como jugué siempre. Mi estilo es el de Bolatti. De todos modos, este no es un juego individual. Y en ese sentido, doy gracias a Dios por ser parte de este equipo", cuenta.
Sabe, sin embargo, que no llegó al paraíso: Huracán es un club con una delicada situación económica. Y ya vivió un episodio propio del planeta quemero de este tiempo: en la concentración tuvo que dormir un par de semanas con el colchón en el piso debido a que no tenía una cama capaz de adaptarse a sus 189 centímetros. Sin embargo, está a gusto en el club. Ya escuchó ovaciones en el Ducó y elogios por la calle, rumbo a su departamento en Caballito. "Lo de la gente es increíble. Está contenta por lo que el equipo ofrece y te brinda mucho, te agradece todo el tiempo", señala en la mañana de La Quemita. Después del entrenamiento, junto a Matías Defederico y Javier Pastore, este cordobés de 24 años, nacido en La Para, es uno de los más requeridos para los autógrafos y las fotos. El, manso como la ciudad en la que se crió, responde con una cordialidad sin quebrantos.
Algunos ya le dicen Super Mario. Tiene que ver con su juego. Huracán se mueve al ritmo de su elegante andar. Toca, levanta la cabeza, quita, lidera, vuelve a tocar. "Todo tiene que ver con la confianza y con el convencimiento. Y en eso mucho influye Cappa, que nos habla, que nos explica, que nos deja jugar", le dice a Clarín.
El pase de Bolatti pertenece al Porto. Y está en Huracán a préstamo hasta junio y sin opción. Y es idea de los dirigentes juntar un capital para comprar una parte del pase. Sin embargo, ya trascendió el interés de dos clubes grandes.
¿Te llamaron de Independiente y/o de San Lorenzo?
No. Me entero por vos de eso. Además, no pienso en otra cosa que en disfrutar de estas ocho fechas que quedan. Y de este equipo. Sólo me importa Huracán.
Bolatti habla de un verbo ahora en desuso en este fútbol de ventajeros y sacapuntos: disfrutar. Y quizá ese sea el principio de su éxito.
Entrevista publicada por el autor del Blog en Clarín.
miércoles, abril 29, 2009
Sir Cappa

Angel Cappa es mágico. Por lo que hace, por lo que dice, por lo que busca, por lo que denuncia. Angel Cappa, nuestro técnico, es también un motivo de orgullo. Nos mostró un camino, ese que marca la historia, desde el tiempo en el que Parque de los Patricios era el Barrio de las Ranas. Le creemos, incluso aunque no nos toque ganar. Agrada escucharlo y leerlo. Su mensaje es una voz de las que no se escuchaban en este fútbol de ventajeros y tramposos. Entusiasma percirbirlo comprometido con Huracán. El quiere que le vaya bien al equipo por él, por sus jugadores y por el club. Y toma decisiones en tal sentido. Cappa, el inmenso Angel, es un abrazo necesario.
En el diario Crítica, el periodista Alejandro Wall le realizó una estupenda entrevista. Se trató de una sucesión de respuestas para sentirse a gusto, para coincidir. Tiene una virtud enorme: desnuda situaciones e injusticias con palabras amenas, pero implacables. En ese espacio, habló de Huracán. De su significado. Dijo:
"Huracán encarna valores que son restos de nuestra identidad. El barrio, el tango, lo que podríamos llamar el romanticismo, que tampoco es así, pero no encuentro otra palabra. La bohemia, quizá...". Eso Sir Cappa. Exactamente eso.
Más:
La entrevista completa, en Crítica.
martes, abril 28, 2009
El Angel mago

Ahora, 170 días después de aquel debut frente a River (3-3 en el Monumental), Angel Cappa sabe que consiguió mucho más que puntos para Huracán. Hay éxitos detrás de un éxito que también se explica con números: sólo dos veces en los últimos 32 años Huracán finalizó entre los cuatro primeros de un torneo de la máxima categoría; y en las once fechas de este Clausura sumó 19 puntos, apenas uno menos que en todo el Apertura.
Pero hay más de este breve segundo ciclo de Cappa en Parque de los Patricios: Huracán sorprende a ajenos y seduce a propios. Es invariablemente mencionado (con justicia) como uno de los equipos que mejor juega del fútbol argentino. Y en la gente genera expectativas sólo propias de grandes campañas. Por ejemplo, ante Tigre se agotaron las entradas el día antes al triunfo en Victoria y se espera un gran marco frente a Godoy Cruz, en el Tomás Ducó, el domingo desde las 17.10.
El entrenador, además, está capitalizando a un club en días de dificultades económicas: les dio lugar a los futbolistas de las Inferiores, cuyos pases (al menos en parte) pertenecen al club. Consolidó al arquero Gastón Monzón; le dio toda la confianza a un creciente Matías Defederico (el primer futbolista de Huracán en ser convocado al seleccionado mayor en los últimos 14 años); les ofreció espacio como variantes en el equipo titular a los marcadores centrales Ezequiel Filipetto y Kevin Cura; y tiene en lista de espera al delantero Luciano Nieto y al mediocampista Daniel Medina. No es poco en el contexto de un plantel proclive a cambiar casi en su totalidad temporada tras temporada.
Todo esto sucede a partir de una idea, la de este Cappa capaz de convencer a un plantel inexpresivo en un equipo para el aplauso. Hoy a la tarde, en la Feria del Libro, el técnico participará de la presentación de un documental sobre el Centenario Quemero. Y lo sabe: volverá a escuchar aplausos.
Texto publicado por el autor del Blog en Clarín.
lunes, abril 27, 2009
Viva el juego

Lo que sigue lo escribió Horacio Pagani, en su columna de Clarín. Un homenaje a la voluntad de jugar:
Huracán, según la idea incorrumptible de Angel Cappa, ya está boca de todos. Hay que verlo a Huracán para refrescar los ojos futboleros. Porque da oportunidad de celebrar jugadas. El sábado dio su ejemplo en la cancha de Tigre y compuso la trilogía (junto con Vélez y con Lanús) de los que ganaron de visitantes. Se pierde muchos goles Huracán, es cierto. Pero porque crea tantas situaciones favorables como ningún otro de los participantes del Clausura. Desde la ubicuidad señorial de Bolatti y los atevimientos de Defederico y Pastore, más al orquesta afinada que componen los otros, arman la buena propuesta. El domingo recibe a a Godoy Cruz. Y habrá que esperar otra gran fiesta de la pelota.
sábado, abril 25, 2009
Un Maestrico
A César González le dicen Maestrico desde los tiempos en los que comenzaba a asombrar con su pegada en el Monagas, de Maturín. Ahora, el internacional venezolano justifica en Parque de los Patricios aquel apodo: juega mucho, toca con precisión y llega al gol como pocos volantes (en Huracán hizo cinco en 26 encuentros). Ante Tigre, hizo el gol de los tres puntos y fue, junto a Mario Bolatti, una de las figuras de la cancha.
Nace un candidato

Clausura, undécima fecha: Tigre 0-Huracán 1, en Victoria. Como dice el periodista Marcelo Argüelles, en Clarín: Nace un candidato. Sin miedo, es así:
Huracán es una revelación que agrada: ahí está, arriba, en la pelea, abrazado a una idea impropia de estos días (la de defender el carácter lúdico), con la convicción de que el resultado es una consecuencia. Ayer, en Victoria, se impuso ante el mismo Tigre que fue subcampeón del Apertura y quedó a tres puntos del líder Vélez, su rival en la última fecha de este Clausura.
Angel Cappa, el padre del milagro quemero, camina manso rumbo al vestuario visitante del Monumental del Norte. Luce conforme, mira a los costados, se mantiene fuera de la escena central del festejo. En el centro del campo de juego este equipo que simpatiza a propios y también a ajenos dio otro paso.
Huracán ganó bien, con justicia, más allá de que el resultado terminó siendo el mínimo, ese 1-0 que quedó corto como calificativo para los méritos. Le faltó lo que le suele faltar y por que lo que padeció en otras ocasiones: resolución en el área, contundencia. Huracán genera muchas situaciones de peligro y concreta muy pocas en proporción (más allá de que, con 19, es el segundo equipo con más goles en el torneo). Por ejemplo, contra Independiente lo pagó con una derrota entre inmerecida e insólita. Y también pudo haber rescatado puntos ante Colón y Gimnasia La Plata, ambos en el Palacio Ducó.
Ayer, sin embargo, le alcanzó con un gol de César González, a los 37 minutos del primer tiempo. Jugada por la izquierda de Javier Pastore, rebote hacia el centro del arquero Daniel Islas y definición del mediocampista del seleccionado venezolano. Antes y después de ese grito en Victoria, Huracán fue más. Pero tuvo que padecer la inminencia del empate por no saber liquidar un partido con desarrollo favorable. Defendió con prolijidad, jugó bien con la pelota en los pies, intentó siempre, llegó. Pero en el área rival fue una sucesión de definiciones defectuosas. En la lista de errores al momento de definir quedaron casi todos: el Maestrico, Federico Nieto, Matías De Federico, Alan Sánchez y, sobre todo, Javier Pastore, un futbolista capaz de armar jugadas para la historia y definir para el fastidio.
Lo de Tigre fue escaso en términos del juego, sobre todo en el segundo tiempo. A partir de la expulsión de Juan Carlos Blengio, su histórico capitán, el equipo de Diego Cagna perdió aquel ímpetu, aquella intensidad que lo había puesto en la antesala de una consagración histórica al final del año pasado (quedó a un gol de ganar su primer título en la máxima categoría). Trató de meter la pelota en el área con pelotazos, de sumar gente para los rebotes, pero jamás consiguió manejar la pelota.
No hubo sorpresas en la propuesta: Huracán jugó, más allá de vaivenes en la ejecución, con calcadas intenciones. La idea del juego colectivo, la de un fútbol proclive al toque, la de la paciencia para generar espacios.
Ahora, para Cappa y los suyos llegará otra etapa: en esta undécima fecha asomó como candidato, casi sin querer. A partir de la próxima (ante Godoy Cruz, en Parque de los Patricios) deberá responder a la expectativa de su gente, que ayer agotó las entradas y que ahora quiere la sexta estrella en la camiseta. Del entrenador y de sus jugadores más lúcidos dependerá lo que siga. Por ahora no es más que eso, el principio de un milagro que también se explica con números: en las 19 fechas del Apertura había sumado apenas un punto más que los que tiene ahora en poco más de medio torneo. Pero sobre todo se entiende desde otro lugar: la idea de jugar más allá de circunstancias y rivales.
El mejor: Mario Bolatti y César González.
El peor: Vacante.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
"No hay más entradas"

Ahora en la sede de la avenida Caseros hay un cartel que dice: "No hay más entradas". Está escrito a mano. Se refiere al partido de esta tarde, desde las 18.20, ante Tigre, en Victoria, por la undécima fecha del Clausura. Y es, sobre todas las cosas, un mensaje: el Equipo de Angel tiene ángel.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
jueves, abril 23, 2009
El otro título

Paren las rotativas: Huracán y su técnico, Ángel Cappa, se consagraron ayer campeones del fútbol argentino. No ganaron el Clausura, pero eso qué importa: en un ejercicio de memoria infrecuente en un ambiente cada vez más esnob y codicioso, el plantel y el entrenador del club de Parque Patricios visitaron por la mañana el Museo de la Memoria que funciona en la otrora Escuela de Mecánica de la Armada. Además, una vez terminado el recorrido por uno de los emblemas de la última dictadura, el entrenador viajó desde Núñez hasta al barrio Zabaleta, en Barracas, donde charló de fútbol con chicos y chicas de una de las zonas más vulnerables de la Capital Federal. No es casualidad que el Huracán de Cappa sea el equipo que mejor interpreta y juega al fútbol en la Argentina: el Globo profesa sensibilidad dentro y fuera de la cancha.
En el mismo lugar en el que funcionó un centro clandestino de detención, tortura y exterminio, Cappa tomó el micrófono y les dijo a sus jugadores: “Acá se gestó uno de los mayores crímenes del país. Este Museo de la Memoria representa el conocimiento de nuestra historia para fortalecer la democracia e impedir que vuelva a suceder algo semejante. También sirve para rendir homenaje a esos jóvenes que soñaban con un país más justo, más solidario y más igualitario y, finalmente, para rendir homenaje a todos los que pagaron con su vida ese sueño”. Muchos se emocionaron. Todos aplaudieron. Cappa no sólo es docente como técnico –tal vez el único con esa vocación en Primera–. También lo es fuera del fútbol.
A su lado, estaba el defensor Carlos Arano. “Estoy sorprendido por el lugar donde estuvieron los secuestrados. Esto es escalofriante”, aseguró. Y enseguida recomendó la visita: “Les digo a todos que vengan para interiorizarse de lo que pasó acá”.
El delantero César González se lamentó por no haber podido ir, pese a que es venezolano y no está tan interiorizado de la historia argentina. “Lo lamenté mucho, pero se me hizo imposible. Lo bueno es que en el club me prometieron que habrá otra visita muy pronto”, le dijo el Maestrico a Crítica de la Argentina.
Además de Cappa, Arano, Goltz, Bolatti y muchos otros jugadores de Huracán, también estuvo un ex futbolista del club, Claudio Morresi, que desde 2003 es el secretario de Deporte de la Nación. Morresi conoce bien el lugar: su hermano Norberto fue desaparecido el 23 de abril de 1976. Por eso, abrazado a él, ayer también estuvo su padre Julio. “Hay 30 deportistas desaparecidos y la actitud de Huracán dignifica el compromiso de esos deportistas, algunos de los cuales pasaron por acá”, señaló el funcionario.
Y lo que muchos no hacen en una vida, Cappa lo hizo en un día: desde la ex ESMA, el DT se fue hacia al barrio Zavaleta. “Yo nací en un lugar parecido a éste, en Bahía Blanca. El fútbol es de los barrios, nace en los barrios. Por más que algunas grandes empresas se apropien de las ganancias que produce el jugador, no nos pueden sacar la pelota. En lo futbolístico, ya soy feliz si mi equipo juega bien”, dijo Cappa, durante el encuentro organizado por La Poderosa (www.lapoderosaong.com.ar), una organización social que trabaja en todo el país. Marche una vuelta olímpica para Huracán y Cappa.
Texto publicado por Andrés Burgo, en el diario Crítica.
Un Angel llamado Cappa

El hombre quiso estar ahí, en la Zavaleta. Sí, respondió sin dudas ni excusas ni falsas ocupaciones cuando lo consultaron. Apareció con la sencillez de todos los días. Habló con la propiedad que se le conoce. Emocionó a esos chicos de las carencias cotidianas. Les dejó un mensaje, una esperanza. Los miró a los ojos. Un Angel llamado Cappa sintió, otra vez, que los abrazos no tienen precio.Los detalles de la visita, en la Gacetilla:
"Ángel Cappa, el entrenador de Huracán que pregona el buen juego adentro y afuera de la cancha, estuvo de visita en el barrio Zavaleta, una de las tantas zonas económicamente castigadas de la Capital Federal, donde charló con chicas y chicos que juegan Fútbol Popular.
Cappa afirmó haber nacido en un lugar muy parecido a Zavaleta, en Bahía Blanca, Villa Mitre, y aseguró que por eso se siente “un tipo de barrio”, por lo cual coincidió con los pibes en la necesidad de trabajar entre todos, con muchas ganas, para cambiar la realidad: "El fútbol es de los barrios, nace en los barrios. Tenemos que dejar todo, adentro pero también afuera de la cancha. Hay que saber que uno no es más que nadie, porque uno solo nunca puede ser más que todos juntos”.
“Por más que algunas grandes empresas se apropien de muchas de las ganancias que produce el jugador, no nos pueden sacar la pelota. Cuando Pastore tira un caño o De Federico hace un gol después de eludir a cinco, esa jugada, ese gol es de ellos, porque lo hacen ellos. Y es del hincha que lo disfruta y lo siente como propio. Y el gol que hacemos en el arco del potrero tampoco nos lo pueden robar”, sostuvo el DT entre pibes y grandes del barrio lindero a la cancha de Huracán, al tiempo que remarcó la importancia de cuidar y proteger los potreros de los barrios.
Además, antes de presenciar un partido de Fútbol Popular, donde los jugadores y jugadoras consensúan previamente las reglas de juego de acuerdo con sus propias necesidades y donde se juega sin árbitro, Cappa se refirió a lo que considera que es el éxito: “En lo futbolístico, soy feliz si mi equipo juega bien. Después, si ganamos es mucho mejor. Pero si no salen las cosas, ahí es cuando tenemos que aparecer y seguir entregándonos por entero. Y afuera de la cancha es más o menos lo mismo. El éxito es tener siempre humildad y respeto, y ser valiente: estar cuando un amigo o el barrio tienen un problema, pedir la pelota en las difíciles. Esforzarse para transformar lo que no queremos”.
Con esta misma idea de cambiar la realidad, organizándose desde el fútbol y cuidando el trabajo colectivo, aprenden y enseñan los jugadores y jugadoras del Fútbol Popular de Zavaleta, que forman parte de La Poderosa, una organización social que trabaja desde la educación popular, el deporte y el arte en distintos barrios de Buenos Aires, Tucumán, Córdoba y Rosario. Las actividades y todos los detalles de estas iniciativas se pueden encontrar en: www.lapoderosaong.com.ar".
miércoles, abril 22, 2009
Huracán, este milagro
Tapa del libro escrito por Angel Cappa, mencionado en el texto que continúa. La matriz del Huracán de estos días.(...) Solamente falta una hora para que comience Boca-River. La videograbadora tiene en pausa Huracán-Argentinos. El botón "play" da movimiento a paredes, gambetas, cambios de frente, desmarques y juego asociado. Huracán siempre intenta jugar así. A veces le sale muy bien, en otras el rival le corta los circuitos y en otras no traduce en goles todo lo que genera en ataque. Hubo partidos donde, de medialuna a medialuna, superó al rival en todos los aspectos del juego pero perdonó en las dos áreas. Eso le pasó contra Independiente, al que le pegó un baile de novela a pesar de haber perdido.
Más allá de ese defecto que es la falta de contundencia, en Huracán hay un compromiso con una idea. El entrenador ha convencido a los futbolistas de que el mejor camino para ganar un partido es a través del juego de toque, pases y aventuras compartidas. Por eso Araujo se anima a entrar en pared con un compañero y le hace un golazo a Newell´s. Arano cree que es posible hacer un golazo de media distancia. Lo intentó contra el Rojo, le salió contra el Bicho. Bolatti, pichón de Marangoni, llega a posición de gol como ningún otro mediocampista central del fútbol argentino. De Federico gambetea en los metros de la verdad, donde le duele al contrario. Pastore siempre pone por lo menos una pelota de gol por partido. El Globo es el equipo del campeonato con más goleadores: 10 para sus 18 tantos. Si Federico Nieto tuviera la efectividad de Sand, hoy iría por el récord de Palermo en torneos cortos.
Huracán tiene identidad. Sabe y se sabe qué quiere hacer dentro de una cancha. Jugadores como Ezequiel González y Román Riquelme lo llenaron de elogios. Así lo entendió también Tolo Gallego, que le hizo a su DT el clásico gesto del tiqui-tiqui, ese que se hace moviendo las manos de costado y con las muñecas bien flojitas. Tiqui-tiqui es también una expresión que se utiliza para mofarse de un equipo que toca la pelota pero no gana partidos. "Mucho tiqui-tiqui pero al final no pasa nada", dicen aquellos que renuncian a la belleza para conseguir un resultado.
La mejor respuesta a esta chicana está en un imprescindible libro llamado La intimidad del fútbol , publicado en 1996. Dice su autor: "El toque es el fundamento y una necesidad de este juego. No es una opción estética ni una concesión al espectador. Tengo que distraer al adversario y lo hago tocando. Es verdad que a veces el toque se hace parsimonioso, horizontal, tedioso e insuficiente, porque se olvida del objetivo, que es el gol. La cuestión pasa por diferenciar el tiqui del toque". Consigan ese libro como puedan. El autor se llama Angel Cappa y es el entrenador de Huracán, el único en primera división con genuina vocación docente.
En el fútbol de hoy, lleno de egoísmos y vanidades, se está produciendo un auténtico milagro en Huracán. Se han encontrado en el mismo equipo un DT con ganas de enseñar y jugadores con ganas de aprender. Brillante analista de fútbol en medios gráficos y en TV, militante político de toda la vida, eterno luchador contra las pesas en la preparación física, enemigo público número uno del "doble cinco", admirador de Guardiola y Cesc Fábregas, de equipazos como Barcelona y el Arsenal inglés que no te dejan tocar la pelota, gran insultador alla Federico Luppi aunque después le dé vergüenza verse en la tele, más menottista que César Luis, fugitivo del teléfono celular, profesor de Filosofía y gran compañero de trabajo en el Mundial de Francia 98, Angelito es un tipo extraordinario, de esos que ya no existen en el mundo. Algún lunes el Globo y su DT tendrán su merecido lugar en la contratapa. Pero ya pasaron las 3 PM y hay que apagar la videograbadora porque empieza el superclásico...
Parte del Texto publicado por Juan Pablo Varsky, en La Nación.
sábado, abril 18, 2009
Cuatro goles y la vuelta posible
Llegó el tercero, llegó el cuarto. Llegó el grito: "Que de la mano de Angel Cappa / todos la vuelta vamos a dar..." Señores, amigos, gente: ¿Por qué no? Este equipo juega bien de verdad.
No deje de aplaudir

Clausura, décima fecha: Huracán 4-Argentinos 1, en el Ducó. Huracán sigue jugando bien, para el aplauso, para el entusiasmo. Y ahora, contra el equipo de La Paternal, además ganó y goleó. Con un detalle que trae la historia: hacía 12 años que Huracán no hacía cuatro goles como local en Primera (desde el 4-4 ante Deportivo Español en 1997). Jugando así y manteniendo la proporción entre lo generado y lo transformado en goles, no sería una osadía pensar a Huracán prendido a lo más alto hasta el final del torneo.
El mejor: Mario Bolatti y Javier Pastore.
El peor: Vacante.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
viernes, abril 17, 2009
Inmenso Matías

Matías De Federico fue convocado a la Selección mayor por Diego Maradona. Es una de las sorpresas de la lista del fútbol local, compuesta por 26 jugadores. La novedad tiene un detalle histórico: es la primera convocatoria de un jugador del club desde 1995 (el último había sido Mauricio Pineda, en la Selección de Daniel Passarella). Pero lo más relevante es el mensaje: es una consecuencia del trabajo en La Quemita, allí donde se debe gestar el patrimonio del club.
Más:
Los detalles de la lista, en Clarín.
domingo, abril 12, 2009
sábado, abril 11, 2009
Ya es cosa seria
El gol de Matías De Federico no alcanzó para sumar. Pero sí para demostrar que el principal crédito de La Quemita ya es una realidad. Fue el mejor del equipo ante Independiente, hizo otro tanto y estuvo cerca de convertir dos más.
Jugar bien y perder

Clausura, novena fecha: Independiente 2-Huracán 1. Huracán jugó mejor, mereció ganar y perdió. El equipo de Cappa fue superior en casi todo el partido y cayó en las áreas. En la propia porque se equivocó al defender y en la de Independiente porque no definió bien. Y así le sucedió, otra vez, esa contradictoria sensación de jugar para el aplauso y quedarse sin nada para la tabla.
El mejor: Matías De Federico.
El peor: Eduardo Domínguez.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
viernes, abril 10, 2009
Menos mal que no pasó...

Boca estaba complicado en lo institucional en 1977. Era el año posterior a un hecho inédito de la historia del fútbol argentino: Boca había ganado el Metropolitano a pesar de sumar nueve puntos que Huracán, el mejor subcampeón del proefesionalismo. Boca había hecho otra maldad: también había sido el verdugo de Huracán en las semifinales del Nacional. Pero el archirrival de la década del 20 no estaba bien en su política interna en ese 1977. Y entre rumores de renuncias y despedidas se escuchó entonces el nombre de René Houseman como refuerzo. Pese a la foto, el Loco, como sabemos, siguió en Huracán y recién fue transferido en 1981, pero a River.
Clausura, novena fecha: Independiente-Huracán, en el Ducó. Sábado a las 18.20.
domingo, abril 05, 2009
Una convocatoria de candidato

Cerca de 25.000 personas acompañaron a Huracán el viernes frente a Colón, en el Ducó. Una convocatoria de candidato. Una derrota que no debería cambiar el marco.
Más:
Detalles de la convocatoria, en Olé.
sábado, abril 04, 2009
El gol de Colón, el silencio del Turco
Antonio Mohamed, nuestro Turco, llegó al Ducó como entrenador de Colón. Y ganó. El único gol lo hizo Alfredo Ramírez. Y la única cara del técnico fue esa: la del silencio.
Un tropiezo, que no sea caída

Clausura, octava fecha: Huracán 0-Colón 1, en el Ducó. El impulso de ser el equipo sensación duró, en principio, un suspiro. Más allá de que no mereció quedarse sin nada, no sostuvo sus actuaciones recientes y tropezó. Se perdió dos goles increíbles en los primeros diez minutos (dos tiros en los palos, uno de Javier Pastore y otro de Federico Nieto), luego lo golpearon y, más allá de que tuvo la pelota casi todo el partido, careció de precisión en el área rival. Y lo pagó con una derrota.
El mejor: Carlos Araujo y Leandro Díaz.
El peor: Gastón Esmerado, Patricio Toranzo y Matías De Federico.
Así estamos:
En el Clausura.
En los promedios.
El fixture.
miércoles, abril 01, 2009
Una cama para Bolatti

Mario Bolatti llegó a Huracán abrazado a una sorpresa. Pocos meses después de que se lo mencionara como posible refuerzo de Boca, San Lorenzo e Independiente arribó a Parque de los Patricios. Lucho González, su compañero en el Porto, lo convenció. Le dijo que podía tener la continuidad que el técnico Jesualdo Ferreira no le daba en el tricampeón de la Liga de Portugal. A este cordobés nacido hace 24 años en La Para no le agradaba esperar una posibilidad que jamás le llegaba. Y se animó a la aventura de jugar en Huracán.
No se equivocó: seis fechas después de su debut con gol y victoria frente a San Martín de Tucumán, escuchó la primera ovación en el Ducó, tras su notable participación en el 3-0 ante Lanús. No sólo eso: para Clarín, Bolatti es el segundo mejor jugador del Clausura (con 7,29 de promedio) detrás de Sebastián Blanco, de Lanús.
Pero no todo fue un idilio en el camino de su regreso al fútbol argentino. En la concentración del plantel, debajo de la platea Alcorta del Ducó, descubrió que no entraba en la cama. Sus 193 centímetros lo obligaron a dormir primero acurrucado y luego con el colchón tirado en el piso. Algo parecido le sucedió a Federico Nieto, el centrodelantero del equipo de Angel Cappa.
Bolatti no se quejó. Pero ahora, luego de que algunos hinchas se ofrecieron (a través de diversos foros de Internet vinculados al club) a comprarle la cama a medida y/o a hospedarlo en sus propias casas, la institución se hizo cargo de la situación. En consecuencia, el mediocampista que llegó a Huracán y sorprende a todos ya puede soñar tranquilo. Con la gloria de una consagración. A pesar de todo...
Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.
sábado, marzo 28, 2009
Aquel espíritu, este festejo
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El sábado, a la sombra de Argentina-Venezuela, que significará el primer partido de Diego Maradona como técnico de la Selección en las Eliminatorias, habrá otro evento, más periférico, pero también único: se trata del partido más grande de la historia. O al menos así se presenta. Se enfrentarán dos equipos de cien mujeres cada uno, en plena calle porteña, con arcos gigantes y pelota inmensa. El nombre oficial es El Partido del Barrio de La Quema y será el momento más relevante de una conmemoración que ya lleva once años: el Día Mundial del Hincha de Huracán.La cancha estará delimitada por calles: se realizará sobre la Avenida Caseros entre Esteban de Luca y Deán Funes. La inscripción para armar los dos megaplanteles (uno se llamará Parque de los Patricios y el otro Nueva Pompeya) ya está abierta y se realiza de lunes a viernes de 15 a 20 en el microestadio de Huracán.
Esta idea, nacida e impulsada por el Centro de Gestión y Participación Comunal Número 4 de la Ciudad de Buenos Aires, la Subcomisión del Hincha de Huracán y QueTal (Quemeros de la Tribuna Alcorta y Luna), es para evocar aquel Banderazo del 28 de marzo de 1998, cuando unos ocho mil hinchas de Huracán se juntaron espontáneamente, un sábado previo a la fecha, frente a la concentración del estadio Tomás Ducó, para alentar a un plantel que iba último y sumaba trece fechas sin victorias. Al día siguiente y luego de 131 días, Huracán le ganó a Ferro por 3-1. Ahora, aquel espíritu encontrará un nuevo espacio para manifestarse: un partido gigantesco en la emblemática Avenida Caseros, esa que tanto sabe de la vida de Huracán.
Texto publicado el lunes 23/4/09 por el autor del Blog, en Clarín.
jueves, marzo 26, 2009
El Huracán de los toques
Mario Bolatti, Javier Pastore, Angel Cappa, Francisco Russo y Matías De Federico. Juntos, en la mañana de La Quemita. Huracán es la sensación del comienzo del Clausura.Ahora, en la mañana de La Quemita, un plantel feliz desmiente el pasado reciente: jugadores a gusto se entrenan en la última cancha, como si los frecuentes atrasos en los sueldos no condicionaran el ambiente. La pelota, como en cada práctica desde la llegada de Angel Cappa, es protagonista principal. Está ahí, entre los titulares que golearon el domingo al Lanús puntero. No es casualidad: los métodos de entrenamiento de este cuerpo técnico tienden a reproducir las situaciones de juego. "No vamos a sobrecargar a los futbolistas con bolsas de cien kilos. Pero claro que vamos a hacer trabajos físicos propios de cada partido. Saltos, piques, potencia, velocidad", explica el técnico. No hay azar ni improvisación: Cappa tiene más de 20 años de experiencia y dialoga con frecuencia con diferentes entrenadores y preparadores físicos de diversos orígenes y hasta con futbolistas como Cesc Fabregas. Habla de fútbol, de formas de practicar, de ejercicios tácticos, de definición. "Es la consecuencia de la experiencia y de la investigación", cuenta.
En esos aspectos, que parecen detalles, también está explicado este presente para el asombro: Huracán, que venía de sumar apenas 20 puntos tras terminar en el puesto 16 en el Apertura, está ahora a sólo dos unidades de lo más alto y a uno de River y Colón, su próximo rival. Pero eso quizá no sea lo más relevante: Huracán juega para el aplauso. "Nosotros tenemos una idea. Y eso es lo que tratamos de transmitirle a los jugadores. Pero el mérito es de ellos. Como en una orquesta: si yo toco el bandoneón, hasta la mejor partitura puede sonar mal".
Cappa habla de fútbol y de su Huracán con una pasión que entusiasma. Y sus jugadores lo escuchan. Y esa resulta otra razón decisiva: el convencimiento. "A mí no me sorprende lo del equipo. La idea fue clara desde el principio. Y todos los entendimos así, nos sentimos cómodos jugando de este modo", le dice a Clarín, Mario Bolatti, quien llegó a Huracán hace apenas siete partidos y el domingo escuchó que todo el Ducó gritaba su apellido. Bolatti hace todo sencillo. Quita, toca, juega a no más de dos toques, llega, lidera. "Parece una gacela", dice Francisco Russo, el mediocampista central del Huracán campeón del Metropolitano de 1973. Su presente en el fútbol argentino invita a pensar que en el Porto se equivocaron en prescindir por seis meses de este cordobés impecable, que juega a lo Marangoni. "Son cosas del fútbol. Yo estaba bien, podía jugar en el equipo. Pero quizá no encajaba con la idea del entrenador, con la manera en que paraba el equipo", explica. En Huracán todavía le están agradeciendo a Jesualdo Ferreira, el técnico del líder de la Liga de Portugal.
El domingo, Matías De Federico armó una jugada en la que parecía Messi y que derivó en el tercer gol de Huracán. Corrige Cappa: "No, no parecía Messi. Parecía De Federico". Antes de la llegada del técnico, a De Federico le costaba hasta ganarse espacio en el banco de suplentes. "Me ponían más de delantero. Y yo soy enganche, me gusta ser enganche. Así jugaba en inferiores". Cappa lo ubicó en su lugar natural, lo rodeó de afecto, le ofreció libertades. Y este porteño de 20 años le respondió del mejor de los modos, a pura osadía. Sin embargo, aclara: "Tenemos que estar tranquilos y tener los pies sobre la tierra. Hay que pensar en cada partido. No tenemos que apurarnos". Como si hubiera escuchado en detalle el mandamiento público de Cappa: "Todavía no conseguimos nada. Estamos en construcción".
Es el final de la práctica. Javier Pastore firma autógrafos en remeras, pantalones, mochilas, papeles, revistas, gorros. Se saca fotos con quien le pide. Invierte tiempo en sonrisas ajenas. Su cara es la de un chico de 19 años. Alguien le comenta que lo puso en el Gran DT. Y este admirador de Kaká sonríe, agradece. Asume la responsabilidad de jugar bien. Es uno de los niños mimados de Cappa: la inclusión de Pastore como titular fue la primera decisión de Don Angel. "Disfruto cada práctica con este grupo. Se está armando algo lindo. Y es un gusto formar parte", cuenta. También se refiere a su juego. Y se confiesa: "Quizá antes no me comprometía tanto con la marca. Pero sé que tengo que ayudar a mis compañeros también en eso. Y sin perder llegada al área". El 3-0 a Lanús lo tuvo como protagonista en esos dos rubros: hizo dos goles y sorprendió recuperando varias pelotas.
Ellos son las caras más visibles de un Huracán cuyo rasgo central es el juego colectivo. "A dos toques, a dos toques", es la indicación que da Russo, durante la práctica de fútbol en espacios reducidos. "Todos se suman a la idea de tocar la pelota. Y eso incluye a los laterales, a los centrales, a todos. Lo principal de este equipo es eso: lo colectivo. Pero tenemos que ser cautos. Se trata de un equipo joven. Y no por la edad de los futbolistas sino por el tiempo de trabajo que llevamos. Pero es cierto que la idea se incorporó rápido. Incluso antes de la pretemporada, en el partido contra Vélez", sostiene Cappa.
Un rato después, escuchará a niños diciéndole "señor Cappa" y solicitándole una foto para guardar. Sabe que están ilusionados. Con el retrato, con el recuerdo. Pero sobre todo con ese equipo que él ideó y que, ahora, juega, gusta, gana. Y, sobre todo, asombra.
Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.
miércoles, marzo 25, 2009
La idea, más allá de las comparaciones

Ya no queda casi nadie que haya visto los días más felices de Huracán en su historia, aquella lejana década del 20, en la que fue el más campeón del fútbol argentino (junto a Boca, su archirrival de entonces). Pero sí quedan muchos testigos y varios protagonistas de su consagración más emblemática: la del Metropolitano de 1973. Aquel equipo que cobija aún hoy varios apodos, como El Equipo de los Sueños o El Equipo del Siglo.
A Francisco Russo ya le decían Fatiga. Jugaba como volante central en un mediocampo estelar que completaban Miguel Brindisi, Carlos Babington y Omar Larrosa. Hoy es el ayudante de campo de Angel Cappa. Y dice: "Más allá de las comparaciones, que no tienen sentido, la idea de este equipo es la misma. Tratar de jugar, de tocar, de llegar con mucha gente. Y ojo, sin perder de vista lo importante que resulta recuperar la pelota".
Russo, quien jugó 31 de los 32 partidos en el Metro inolvidable, luce entusiasmado en el entrenamiento de Huracán. Colabora con el técnico, indica, organiza. Como suele reconocer Cappa sobre su ayudante en tiempos de jugador: "¿Bueno? Muy bueno era Fatiga. Corría, quitaba, pero también jugaba y mucho. Era importantísimo en la organización".
A Cappa le resultan molestas las comparaciones. Opta por prescindir de ellas. "Es imposible comparar a este equipo con aquél. Pero eso no es culpa nuestra. Sucede que un equipo como el del 73 se da una vez cada 100 o cada 200 años. Pero hay algo importante también: aquel equipo es un modelo. Para nosotros debe ser un espejo en el cual mirarnos". Y agrega sobre aquel Huracán y este Huracán, en términos de ideas: "Sería bueno poder reconocernos en aquel Huracán, por supuesto. Sería también un motivo de orgullo. Pero también para eso se necesita trabajo, tiempo, continuidad. Nosotros sabemos que debemos cuidar la pelota, que debemos jugar a dos toques, que tenemos que ser colectivos para crear y también para recuperar".
Acontece una curiosidad: ninguno de los integrantes del actual plantel había nacido el día en el que Huracán dio su única vuelta olímpica en el profesionalismo. Es más: la última vez que Huracán peleó un campeonato hasta la última fecha (el Clausura de 1994, con Héctor Cúper como entrenador) ninguno había debutado en Primera. Y a varios, como a Javier Pastore o a Matías De Federico, no los dejaban salir a la calle porque eran muy chicos. "No hay que pensar en otra cosa que en el próximo partido. Ahora tenemos en la cabeza a Colón", sostiene Cappa. Lo mismo, casi calcado, dicen Russo y el resto de los jugadores. Sin embargo, todos saben que jugando así objetivos más osados pueden ser posibles. Más allá de las comparaciones con aquel equipo de 1973 para el que nunca existirá olvido.

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.
Bolatti es contagioso
Mario Bolatti llegó a Parque de los Patricios porque no lo tuvieron en cuenta en Portugal y porque algunos clubes argentinos dudaron de su presente. Se decidió por Huracán, impulsado por Lucho González, su ex compañero en el Porto. Y desde su llegada hay un equipo que juega a lo que él juega: un fútbol sencillo, de dos toques, sin falsos lujos, elegante, en el que el coraje no está reñido con el pase fino. Eso se llama contagio. Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.
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