miércoles, noviembre 28, 2012
Nuestra
Por Sebastián Varela del Río
¿Cuánto vale la pasión? ¿Qué número de máquinas excavadoras se necesitan para extirpar el amor por unos colores? ¿Cómo se cotizan la pertenencia, la función social de un club y la herencia futbolera?
Todo eso se preguntaban ayer alerededor de 1.000 hinchas de Huracán que se acercaron a la Legislatura Porteña a pedir por La Quemita . Y, al cabo, torcieron la balanza.
La convocatoria corrió rápido por las redes sociales. Desde el Gobierno de la Ciudad se había presentado un proyecto que contenía la posibilidad de expropiar el predio en el que se entrena Huracán y juegan sus inferiores. Allí instalarían una estación de ómnibus y un taller de arreglo de unidades del subte. El “Plan Maestro Comuna 8” desató la iniciativa de protestar frente a la Legislatura.
“La Quemita no se toca” , fue la frase movilizadora.
Desde las 17, los hinchas fueron llegando al centro porteño. Estaba Roberto, socio vitalicio 336, que en sus 80 años se acercó hasta con el bastón. No pudo saltar junto a la multitud, pero igual sintió que su corazón rebotaba en el medio de esos otros corazones quemeros . “Voy a la cancha desde 1938. Hoy tenía que estar”, dijo. Y emocionó a todos...
También se acercó Fernando, de 36 años, con su hijo Máximo, de sólo 7. “Tiene que aprender. Venir acá es como ir a la escuela. Le vengo a enseñar lo que es el amor. Lo que es ser hincha de Huracán”, contaba el orgulloso padre. Igual que ellos, todos, con sus historias, ratificaron una pertenencia.
Mientras los hinchas desataban su recital de pasión con todos los cantitos de cancha, entre los legisladores del PRO y los dirigentes de Huracán se negociaba fuerte . El acuerdo llegó sobre las 20. Los políticos se comprometieron a armar un nuevo proyecto en el que, en el caso de que se lleven a cabo, las obras se hagan de manera subterránea y los terrenos sigan a cargo del club.
La Quemita será de Huracán por 20 años más. El Gobierno de la Ciudad aseguró que el predio no será expropiado.
La noche terminó con el festejo descontrolado de la gente.
La sensación quedó flotando en el aire. Y es que la pasión no puede cuantificarse.
Habrá que entender, de una vez por todas, que el hincha también puede cuando sus intenciones son nobles y sus métodos justos . Que la política podrá decidir por su cuenta, que se podrá decir, pensar y debatir.
Pero que el amor por los colores, de vez en cuando, devuelve la ilusión.
Texto publicado en Clarin.
martes, noviembre 27, 2012
No se toca
Hoy a las 17:00 se tratará en la legislatura porteña la cesión a Huracán por 20 años más de los terrenos del campo de deportes Jorge Newebery, lugar en donde entrenan los equipos de fútbol y hockey del Globo.
No será un martes más para el hincha Quemero, debido a que hoy se empezará a definir si la entidad de Parque Patricios continuará siendo dueña de las 15,7 hectáreas del predio que utiliza en el barrio porteño de Bajo Flores desde 1986 y cuya concesión venció en el 2008 (El expresidente Carlos Babintong no se presentó a firmar la renovación de las tierras).
Por ello, muchos hinchas de Huracán se juntarán desde las 17:00 en la legislatura porteña (Perú 160) para reclamar por sus tierras. Esas que día a día utilizan todos los jugadores de inferiores del club, como así también las chicas de hockey y el plantel profesional.
Además, el 6 de diciembre se tratará la ley de Comuna 8. En la cual, se encuentra el proyecto de ley de la construcción de la terminal de ómnibus de zona sur, cuya aprobación provocaría que Metrovías reclamara cinco hectáreas del campo de deportes Jorge Newbery para la colación de una nueva estación de subte (Lacarra) y una zona de reparación y mantenimiento de los mismos.
Texto publicado en Patria Quemera.
lunes, noviembre 26, 2012
Magia
Fecha 16: Crucero del Norte 1-Huracán 2. Tercera victoria al hilo. Es magia... (continuará...)
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Post publicado desde Londres, Inglaterra.
domingo, noviembre 25, 2012
El Gran Viberti
Sebastián Viberti, un Quemero, un amigo de los Bonavena, un crack. Foto: Diario La Voz.
Por Ariel Scher
Por Ariel Scher
Eso
pasó en el centro de la infancia, o sea en las horas en las que el
universo es perfecto, hasta más que perfecto si se atrapa la mano grande
de un buen papá. Toda la fuerza, y todo el amor, y toda la energía,
llevaba Aquel Pibe en la mano chiquita con la que apretaba la mano
grande de su buen papá en esa tarde de domingo y de cancha en la que no
tenía más que seis o siete cumpleaños y, desde una tribuna futbolera en
vibraciones, un jugador le llamó la atención más que los otros
jugadores. La mano chiquita enseguida presionó a la mano grande:
-Ese es el mejor, ¿no, pa?
Era así, tal cual esa percepción de Aquel Pibe: Sebastián Viberti era el mejor. Marchaba por la mitad del campo con la camiseta de Huracán enfundándole el pecho ancho, corría como si los pies seguros y la melena leve estuvieran de acuerdo en andar a un solo compás y la gente lo aplaudía seguido. Con eso le sobraba para que cualquier espectador de seis, de siete o de cincuenta cumpleaños corroborara que era el mejor. Y, sin embargo, no por eso se volvía el mejor a los ojos de alguien que transcurría su segunda o su tercera visita a un estadio y respiraba felicidades porque su buen papá, como cada día, no le soltaba la mano. Lo mejor del mejor era otra cosa. Viberti comunicaba en cada desplazamiento, en cada esfuerzo y en cada caricia a la pelota algo a lo que nadie sabe ponerle nombre en las épocas iniciales de la escuela, pero con el paso del tiempo sí se reconoce, sobre todo porque no abunda: Viberti transparentaba nobleza. Era un futbolista generoso, valiente, involucrado, leal, confiable, con clase entera. Uno bueno de verdad.
En la ruta lenta y plena para regresar de la cancha al hogar, el dueño de la mano chiquita y el dueño de la mano grande coincidieron: Viberti había sido la figura. Por si hacían falta certificaciones, también fue esa la opinión de un vecino que entonces sólo relataba desencantos, pero antes, bastante antes, había sido un joven de sonrisas en Parque de los Patricios y era hincha de Huracán. Y, encima, en la semana, el cronista de El Gráfico que contó el partido, flor de autoridad, escribió la misma conclusión. Semejantes evidencias le resultaron suficientes a Aquel Pibe para dos identidades. La primera le duró hasta el comienzo de la adultez: desde aquella experiencia, sin éxito pero con insistencia, Aquel Pibe quiso surcar los suelos del fútbol a la manera de Viberti. La segunda le perduró sin límites: si la infancia es la edad en la que cada uno construye su propio Olimpo, ese domingo en el suyo le hizo un sitio a Viberti y no lo bajó jamás.
Debió ser exacta la evaluación compartida de hijo y de padre porque, algunas ediciones después, El Gráfico le destinó uno de sus míticos posters a Viberti. No hubo dudas: aunque Aquel Pibe gritaba y lloraba según las suertes de una camiseta diferente a la de Huracán, separó cuatro chinches firmes para pegar la imagen de Viberti en una pared de su pieza, a la vista de quien entrara, cerca del rincón en donde un poco más adelante también tendría su espacio la efigie invencible de Rubén Peucelle, un luchador emblemático de los Titanes en el Ring. Para ese momento ya conocía bastante de Viberti: que era cordobés en cada gota de la sangre y en cada eco de la voz, que desfiló como pocos en el círculo central de algunos equipos provinciales y que, a partir de los tempranos sesenta, orientó sus botines certeros a favor de Huracán y, más de una vez, de la Selección Argentina. Además, a la misma casa en la que brillaba el póster, alguna noche llegó de Córdoba un amigo de la familia que dijo que Viberti era un tipo que valía la pena.
En la inauguración de la década del setenta ya eran globales la pasión, el hambre, los sueños, el aire y la fe. No la televisación del fútbol, por lo que cuando Viberti migró al Málaga para tornarse en ídolo del otro costado del mar costó enterarse de sus proezas. Cada tanto, los diarios reproducían elogios lejanos que sostenían más el prestigio que la fama de ese jugador impagable. No obstante, el póster no perdió su lugar. Muchos visitantes de Aquel Pibe apuntaron sus pupilas allí y le consultaron sobre quién era ese futbolista y qué hacía ahí su foto, inamovible entre otras fotos. Y no dejaron de hacerlo, en algún verano posterior, al retornar Viberti a la Argentina para incorporarse a Belgrano, en un ensayo breve con desenlace en el retiro. Aun sin material probatorio, la contestación de Aquel Pibe resonó sin vacilaciones y sin variantes ante cada pregunta: ese, el del póster, era un crack.
Si algo está verificado de la realidad es que no se queda quieta. Como le ocurre a todo el mundo, a Aquel Pibe el centro de la infancia se le fue instalando indeteniblemente en el pasado. Vinieron maravillas y abismos, encuentros y desencuentros, lo que se suma y lo que se extravía, la vida. También más fútbol y más mediocampistas, algunos, inclusive, con ciertas señales que reponían el recuerdo esporádico de Viberti. Otras transformaciones, claro que menos profundas, llegaron por inercia, por llegar nomás, y así, en una mañana de la que nadie guarda precisiones, el póster de Viberti viajó, junto con más reliquias de la niñez de Aquel Pibe, desde la pared de la pieza de la infancia hasta un estante habitado por papeles viejos.
Cuando Viberti murió durante el cuarto sábado de un noviembre, Aquel Pibe ya no era un pibe sino un hombre rodeado por los contrastes de la existencia. Al principio, la noticia le pobló de tristezas la garganta. Después no. Después, cerró los ojos y volvió a ver a esos pies seguros y a esa melena leve avanzando acompasados, llenando la mitad del campo a lo grande, emocionando desde el coraje y desde la calidad. No en el centro de la infancia pero sí en el intento de la madurez, se aprende que hay cosas que no se borran nunca. En la cancha del corazón y de la memoria, Viberti seguirá jugando. Igual que el universo perfecto que cabe en la mano grande de un buen papá, ahí está Viberti. Ahí siempre estará.
*Texto publicado en 11wsports.
-Ese es el mejor, ¿no, pa?
Era así, tal cual esa percepción de Aquel Pibe: Sebastián Viberti era el mejor. Marchaba por la mitad del campo con la camiseta de Huracán enfundándole el pecho ancho, corría como si los pies seguros y la melena leve estuvieran de acuerdo en andar a un solo compás y la gente lo aplaudía seguido. Con eso le sobraba para que cualquier espectador de seis, de siete o de cincuenta cumpleaños corroborara que era el mejor. Y, sin embargo, no por eso se volvía el mejor a los ojos de alguien que transcurría su segunda o su tercera visita a un estadio y respiraba felicidades porque su buen papá, como cada día, no le soltaba la mano. Lo mejor del mejor era otra cosa. Viberti comunicaba en cada desplazamiento, en cada esfuerzo y en cada caricia a la pelota algo a lo que nadie sabe ponerle nombre en las épocas iniciales de la escuela, pero con el paso del tiempo sí se reconoce, sobre todo porque no abunda: Viberti transparentaba nobleza. Era un futbolista generoso, valiente, involucrado, leal, confiable, con clase entera. Uno bueno de verdad.
En la ruta lenta y plena para regresar de la cancha al hogar, el dueño de la mano chiquita y el dueño de la mano grande coincidieron: Viberti había sido la figura. Por si hacían falta certificaciones, también fue esa la opinión de un vecino que entonces sólo relataba desencantos, pero antes, bastante antes, había sido un joven de sonrisas en Parque de los Patricios y era hincha de Huracán. Y, encima, en la semana, el cronista de El Gráfico que contó el partido, flor de autoridad, escribió la misma conclusión. Semejantes evidencias le resultaron suficientes a Aquel Pibe para dos identidades. La primera le duró hasta el comienzo de la adultez: desde aquella experiencia, sin éxito pero con insistencia, Aquel Pibe quiso surcar los suelos del fútbol a la manera de Viberti. La segunda le perduró sin límites: si la infancia es la edad en la que cada uno construye su propio Olimpo, ese domingo en el suyo le hizo un sitio a Viberti y no lo bajó jamás.
Debió ser exacta la evaluación compartida de hijo y de padre porque, algunas ediciones después, El Gráfico le destinó uno de sus míticos posters a Viberti. No hubo dudas: aunque Aquel Pibe gritaba y lloraba según las suertes de una camiseta diferente a la de Huracán, separó cuatro chinches firmes para pegar la imagen de Viberti en una pared de su pieza, a la vista de quien entrara, cerca del rincón en donde un poco más adelante también tendría su espacio la efigie invencible de Rubén Peucelle, un luchador emblemático de los Titanes en el Ring. Para ese momento ya conocía bastante de Viberti: que era cordobés en cada gota de la sangre y en cada eco de la voz, que desfiló como pocos en el círculo central de algunos equipos provinciales y que, a partir de los tempranos sesenta, orientó sus botines certeros a favor de Huracán y, más de una vez, de la Selección Argentina. Además, a la misma casa en la que brillaba el póster, alguna noche llegó de Córdoba un amigo de la familia que dijo que Viberti era un tipo que valía la pena.
En la inauguración de la década del setenta ya eran globales la pasión, el hambre, los sueños, el aire y la fe. No la televisación del fútbol, por lo que cuando Viberti migró al Málaga para tornarse en ídolo del otro costado del mar costó enterarse de sus proezas. Cada tanto, los diarios reproducían elogios lejanos que sostenían más el prestigio que la fama de ese jugador impagable. No obstante, el póster no perdió su lugar. Muchos visitantes de Aquel Pibe apuntaron sus pupilas allí y le consultaron sobre quién era ese futbolista y qué hacía ahí su foto, inamovible entre otras fotos. Y no dejaron de hacerlo, en algún verano posterior, al retornar Viberti a la Argentina para incorporarse a Belgrano, en un ensayo breve con desenlace en el retiro. Aun sin material probatorio, la contestación de Aquel Pibe resonó sin vacilaciones y sin variantes ante cada pregunta: ese, el del póster, era un crack.
Si algo está verificado de la realidad es que no se queda quieta. Como le ocurre a todo el mundo, a Aquel Pibe el centro de la infancia se le fue instalando indeteniblemente en el pasado. Vinieron maravillas y abismos, encuentros y desencuentros, lo que se suma y lo que se extravía, la vida. También más fútbol y más mediocampistas, algunos, inclusive, con ciertas señales que reponían el recuerdo esporádico de Viberti. Otras transformaciones, claro que menos profundas, llegaron por inercia, por llegar nomás, y así, en una mañana de la que nadie guarda precisiones, el póster de Viberti viajó, junto con más reliquias de la niñez de Aquel Pibe, desde la pared de la pieza de la infancia hasta un estante habitado por papeles viejos.
Cuando Viberti murió durante el cuarto sábado de un noviembre, Aquel Pibe ya no era un pibe sino un hombre rodeado por los contrastes de la existencia. Al principio, la noticia le pobló de tristezas la garganta. Después no. Después, cerró los ojos y volvió a ver a esos pies seguros y a esa melena leve avanzando acompasados, llenando la mitad del campo a lo grande, emocionando desde el coraje y desde la calidad. No en el centro de la infancia pero sí en el intento de la madurez, se aprende que hay cosas que no se borran nunca. En la cancha del corazón y de la memoria, Viberti seguirá jugando. Igual que el universo perfecto que cabe en la mano grande de un buen papá, ahí está Viberti. Ahí siempre estará.
*Texto publicado en 11wsports.
jueves, noviembre 22, 2012
Paseando gloria
En esos años 20, Huracán ya se había consagrado como uno de los grandes del fùtbol argentino. En 1927, invitado por Aldo Cantoni (gobernador de la provincia cuyana; hombre fuerte del club), el plantel se fue de gira por San Juan. Estadio lleno para ver al más campeón (junto a Boca) en esa década. El equipo, que luego ganaría el torneo más numeroso de la historia del fútbol argentino (el de 1928), se adjudicó entonces el “Campeonato Sanjuanino Olímpico de Foot Ball”, como señalaba su pomposo nombre. En la final venció por 4 a 1 a Independiente Rivadavia, de Mendoza. Guillermo Stábile en tres oportunidades y Spósito fueron los autores de los goles; un tal Carlos González hizo el tanto mendocino. Huracán había derrotado a un seleccionado local por 6 a 1 y a Chacarita Juniors por 3 a 1. El partido final se jugó el jueves 12 de julio, ante la presencia del gobernador Aldo Cantoni y otras autoridades. Huracán formó con: Ceresetto, Vico y Oratto, Bartolucci, Pueigdengolas y Souza, Loizo, Spósito, Stábile, Chiessa y Settis. Una fiesta para el Globo de Newbery, que ya paseaba gloria por los caminos del país.
*La foto pertenece en el libro "El San Juan que usted no conoció", de Juan Carlos Bataller.
Post publicado desde Dublin, Irlanda.
sábado, noviembre 17, 2012
Los protagonistas
Un Ducó a pleno para acompañar al equipo, en zona de descenso a la tercera categoría. El 2-1 ante Douglas Haig fue, sobre todo, la victoria del contorno.
Post publicado desde Lille, Francia.
viernes, noviembre 16, 2012
Darlos vuelta
Fecha 15: Huracán 2-Douglas Haig 1, en el Ducó. Alegría a la distancia. Lo vivo desde Lille. Huracán dio vuelta un partido por primera vez en más de un año. Segunda ausencia, segunda victoria...
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Post publicado desde Lille, Francia.
jueves, noviembre 15, 2012
Lo que hacía bien
Carlos Babington, en su tiempos de futbolistas. Año 1980, golazo en el 1-0 frente a San Lorenzo, en el Ducó. Una lástima: el dirigente mató al futbolista memorable...
Post publicado desde Lille, Francia.
martes, noviembre 13, 2012
Un grito para la disfonía
Año 1992, Clásico en el Ducó. Penal de César Labarre a Mariano Dalla Libera. Ejecución y gol del colombiano Jorge Cruz para el 1-0 definitivo. Eran días de racha positiva ante el archirrival histórico. La revista Sólo Fútbol lo retrataba en su contratapa: "Grande Pa", decía el título.
Post publicado desde Lille, Francia.
domingo, noviembre 11, 2012
Lo mejor de nosotros
Fecha 14: Almirante Brown 0-Huracán 4. Me toca mirarlo de afuera, viajando por cuestiones de trabajo. Lo sigo como puedo: Twitter (un grande Gustavo Medina !!), Roja Directa, Patria Quemera, algún llamadito telefónico para enterarme de los milagros del Pastor(e), Internet, los diarios a la distancia... Y la verdad, no se puede creer el 4-0 de ayer a Almirante Brown. Me permití la locura de creer: estamos a doce puntos del tercero. Hay que hacer cartón lleno hasta la pretemporada: Douglas Haig en el Palacio; Crucero del Norte en Misiones; Ferro en Parque de los Patricios; y Defensa y Justicia en Florencio Varela. Creo que se puede... No es poco que volvamos a creer después de lo mejor de nosotros, ese rato de reconstrucción en Isidro Casanova.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Post publicado desde París, Francia
jueves, noviembre 01, 2012
Más que un club
Por Ángel Cappa
Huracán
es una forma irrenunciable de ver y de vivir el fútbol, una manera casi
única en esta época nefasta del fútbol argentino de entender y
disfrutar del juego. Huracán es el respeto emocionado por el toque.
Todavía recuerdo a la gente de pie aplaudiendo al equipo que giraba
alrededor de Bolatti, como si estuviera en un teatro. Todavía tengo viva
la imagen de las familias reunidas compartiendo momentos fugaces pero
eternos de alegría en el Ducó, que parecía un templo reservado al buen
fútbol.
Huracán es un sentimiento de amor por un caño, por una gambeta, por un pase medido o por diez toques seguidos paseando la pelota de un lado al otro de la cancha, buscando la sorpresa que siempre encuentra el talento. Huracán es la profunda sencillez del barrio con sus valores de amistad y de generosidad que tanto cuesta rescatar en otra parte. Es, todavía, "el farol balanceando en la barrera", como le cantó Homero Manzi. Y es la mágica locura de René, que cada día juega mejor. Y la elegancia de Miguel, y la pegada precisa de Carlos, y la inteligencia de Fatiga, y la pelota que sale limpita con Carrascosa. Huracán es el encanto insuperable de aquel grandioso equipo del 73, que quedó para siempre en el alma de todos los hinchas con un cachito de sensibilidad. Y por supuesto que es Masantonio, y Tucho, y Pastore, y la Chancha Larrosa, y la figura quijotesca, admirable y magistral del Flaco Menotti.
Por todo esto, y por tantas cosas así de chiquitas pero que juntas son enormes y colman cualquier corazón despierto, Huracán es más que un club, es un estilo de vida. Fui tan feliz en Huracán que ese equipo del 2009, con toda su eficaz fantasía, justifica para siempre la pasión que aprendí en los potreros de Villa Mitre y que antes aún me había contagiado mi viejo, un perfeccionista de los de antes, que se pasaban la vida buscando la jugada maravillosa, para guardarla en algún rincón del alma.
Tal vez porque sentíamos lo mismo y vibrábamos juntos con las gambetas de De Federico, y los enganches del Pato Toranzo, o las subidas para jugar, no para tirar un centro cualquiera, del Chiche Arano y de Araujo, y el respaldo de seguridad de Eduardo y de Paolo, o el atrevimiento de Monzón en el arco para atajar jugando, la hinchada del Globo me convirtió en un quemero más. Lo dije cuando me fui porque era así nomás: llegué como un entrenador y me fui como un quemero porque la gente de Huracán así lo quiso. Hoy, en un nuevo aniversario, y en un momento difícil del que saldrá seguramente con el apoyo de todos juntos, le deseo feliz cumpleaños. Y gracias Globo por todo lo que me diste. Un abrazo a todos y a cada uno de los hinchas.
Texto publicado en 11wsports.
Huracán es un sentimiento de amor por un caño, por una gambeta, por un pase medido o por diez toques seguidos paseando la pelota de un lado al otro de la cancha, buscando la sorpresa que siempre encuentra el talento. Huracán es la profunda sencillez del barrio con sus valores de amistad y de generosidad que tanto cuesta rescatar en otra parte. Es, todavía, "el farol balanceando en la barrera", como le cantó Homero Manzi. Y es la mágica locura de René, que cada día juega mejor. Y la elegancia de Miguel, y la pegada precisa de Carlos, y la inteligencia de Fatiga, y la pelota que sale limpita con Carrascosa. Huracán es el encanto insuperable de aquel grandioso equipo del 73, que quedó para siempre en el alma de todos los hinchas con un cachito de sensibilidad. Y por supuesto que es Masantonio, y Tucho, y Pastore, y la Chancha Larrosa, y la figura quijotesca, admirable y magistral del Flaco Menotti.
Por todo esto, y por tantas cosas así de chiquitas pero que juntas son enormes y colman cualquier corazón despierto, Huracán es más que un club, es un estilo de vida. Fui tan feliz en Huracán que ese equipo del 2009, con toda su eficaz fantasía, justifica para siempre la pasión que aprendí en los potreros de Villa Mitre y que antes aún me había contagiado mi viejo, un perfeccionista de los de antes, que se pasaban la vida buscando la jugada maravillosa, para guardarla en algún rincón del alma.
Tal vez porque sentíamos lo mismo y vibrábamos juntos con las gambetas de De Federico, y los enganches del Pato Toranzo, o las subidas para jugar, no para tirar un centro cualquiera, del Chiche Arano y de Araujo, y el respaldo de seguridad de Eduardo y de Paolo, o el atrevimiento de Monzón en el arco para atajar jugando, la hinchada del Globo me convirtió en un quemero más. Lo dije cuando me fui porque era así nomás: llegué como un entrenador y me fui como un quemero porque la gente de Huracán así lo quiso. Hoy, en un nuevo aniversario, y en un momento difícil del que saldrá seguramente con el apoyo de todos juntos, le deseo feliz cumpleaños. Y gracias Globo por todo lo que me diste. Un abrazo a todos y a cada uno de los hinchas.
Texto publicado en 11wsports.
El peor de los cumpleaños
Huracán está atravesando el peor momento deportivo de sus inminentes 104 años de historia. Es un atropello a esa grandeza que construyó en otro tiempo. Quedan tan lejos aquellos que hicieron de Huracán el más campeón de los años veinte (junto a Boca). Tanto que parecen una mentira bien contada por los abuelos o los bisabuelos de los hinchas de estos días duros. Parecen tan ajenos los días felices de los años setenta, con nombres de chapa internacional, con cracks para guardar por varios siglos. Si hasta resulta increíble imaginar los 73 años sin interrupciones en la máxima categoría (desde 1914 hasta 1986). Si incluso Los Angeles de Cappa -esa magia que duró seis meses- quedan a un abismo, más allá de que apenas pasaron tres años y un poquito. Distorsiona todo este presente de equipo roto, de promedio escaso, de riesgo de descenso a la tercera categoría.Y así anda Huracán, con el deseo herido de volver a Primera; con la certeza de que tiene que sumar para zafar del dolor más lamentable.
El jueves, el Globo de Newbery cumplirá 104 de su segunda fundación (la oficial, la de 1908). Para el partido del sábado frente a Independiente Rivadavia, socios y habitantes frecuentes del Ducó pretenendían y pretenden celebrar el cumpleaños. Pero la actualidad no ayuda para nada: el equipo está último en la tabla general (con apenas dos victorias en 12 encuentros), en zona de descenso a la tercera categoría (la Primera B Metropolitana) y con un inevitable clima hostil. Un detalle reciente lo cuenta: de regreso desde Paraná (tras el 0-3 frente a Patronato), el micro que traslabada al plantel fue interceptado por un grupo de barras. Cuentan que subieron y los increparon. "Si siguen jodiendo no les va a salir gratis", cuentan que les gritaron, con insultos que acompañaban. En Parque de los Patricios y sus zonas de influencia se respiran días de inconvenientes.
A la actual conducción se le reconoce el manejo claro, la voluntad de construir desde los escombros que dejaron los dirigentes anteriores y una novedad en el club: el plantel está al día. Y no es que se trate de un plantel barato. El presupuesto de 1.500.000 pesos es uno de los tres más elevados de la categoría. Llegaron futbolistas de jerarquía, de Primera. Sirven dos ejemplos: el capitán Eduardo Domínguez y Hugo Barrientos llegaron procedentes de un All Boys que se había subido al podio de Primera con el principal argumento de su notable capacidad defensiva, virtud de la que ellos eran partícipes necesarios. Ninguno de los dos está ahora a la altura de las necesidades de Huracán. Pero no son sólo ellos. Casi nadie está fuera de la lista de futbolistas que están rindiendo por debajo de las expectativas. Hay más: los jugadores se quejan por tener que viajar en micro al interior y reclaman concentrar en un hotel y no en el Ducó. Un anécdota como contraste: Los Angeles de Cappa se concentraban en Alcorta y Luna. Otra: Mario Bolatti -figura máxima de aquel equipo junto a Pastore- tuvo que dormir durante las primeras semanas en una cama que era más corta que sus 187 centímetros.
Y el malestar por esta campaña que da pena se traslada a los hinchas también. En los foros de socios -como el de Patria Quemera- tras la caída en Paraná se proponía ir a hacer una manifestación, a modo de queja a la sede de la Avenida Caseros. La Policía tuvo que tomar precauciones. Al final no pasó nada. Pero la realidad es que nada garantiza que el fastidio no se traslade a alguna expresión pública. Más allá de lo traumático, es una situación curiosa la de este Huracán: no hay tanto reclamo para una conducción que -al menos- pretende ser prolija, más allá de la sucesión de errores en lo deportivo (al menos, a la vista de los resultados). Los principales señalados, esta vez, son los futbolistas.
No hay entrenador que le encuentre la vuelta al Huracán. Desde la polémica derrota frente a Vélez (0-1, en Liniers), en la definición del Clausura 2009, Huracán perdió 65 de los 125 partidos que disputó. Es, por lejos, el peor tramo de su historia. En ese período sucedieron todos ciclos inconclusos de entrenadores. Con un caso emblemático: Héctor Rivoira -el de la campaña más decorosa, aquel décimo puesto en el Clausura 2010 de la A, en el que Huracán a falta de cinco fechas estaba a cinco puntos del lìder- se fue entre silbidos y regresó como salvador en el último tramo de la pasada temporada y volvió a partir entre rechazos, hace casi nada.
Por eso. Por todo eso, Huracán está viviendo el peor cumpleaños de su vida.
Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.com
martes, octubre 30, 2012
Alberti, ese símbolo
Jorge Alberti, el que más veces se puso la camiseta de Huracán. Un símbolo de todos los tiempos. Uno de los grandes defensores que ofreció el fútbol argentino. Jugó durante 17 años con el Globo de Newbery en el pecho. Ese símbolo, ese orgullo.
sábado, octubre 27, 2012
Errores inadmisibles
El primer gol de Patronato, de Sergio Blanco. Otra vez, un error que cuesta un festejo ajeno y el nacimiento de una derrota. Lo cometió Eduardo Domínguez, el capitán. Resulta inadmisible. E invita a una pregunta: ¿Cómo es posible que uno de los mejores defensores del último torneo de Primera (en el mejor All Boys de la historia, que se subió al podio del Clausura) sea capaz de semejante equivocación? Cosas de Huracán...
Basta
Fecha 12: Patronato 3-Huracán 0, en Paraná. Así no va. Así no sirve. Así el futuro puede ser peor que este presente, el más lamentable -en términos deportivos- de 104 años de historia. Es una ofensa ya no sòlo a la grandeza de otros tiempos; también al hincha, al socio, al simpatizante, al fútbol. Huracán no puede ser esto. Basta. Basta. Basta.
El mejor: Vacante.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
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jueves, octubre 25, 2012
El Gol de Diego en el Ducó
Maradona, el Diego, en acción con la camiseta de Argentinos frente a Huracán, en Parque de los Patricios. Sucedió el domingo 31 de julio de 1977. Esa tarde, el equipo de La Paternal se impuso 3-0. Esa maravilla, que alguna vez su propio autor comparó con el que le convirtió a Inglaterra en México nueve años después, fue el tercero. En el camino habían quedado dos futbolistas destacados de ese tiempo: el arquero Héctor Baley, suplente de Ubaldo Fillol en la Selección, y Jorge Carrascosa, capitán del equipo nacional en el recorrido previo al Mundial de 1978. Nada menos. Más allá de la derrota, en el contexto de una campaña que concluyó con el octavo puesto para el Globo de Newbery (un punto por encima del Argentinos de Maradona), el Ducó se dio un lujo: vio al mejor Diego por anticipado.
martes, octubre 23, 2012
Un golazo que no alcanzó
Gran definición de Eduardo Domínguez, un penal que no fue, un rebote sin fortuna y dos puntos que se escaparon... Para un Huracán triste, solitario y en el fondo...
lunes, octubre 22, 2012
Sin palabras
Fecha 11: Huracán 1-Atlético Tucumán 1, en el Ducó. Ultimos en la tabla, en zona de descenso en los promedios... Incapaces de casi todo en el campo de juego. Es tiempo de callar y empezar a construir desde los escombros. Sobran las palabras, es tiempo de laburar (en todos los sentidos) más que nunca antes...
Gol: Eduardo Domínguez.
El mejor: Rodrigo Erramuspe y Eduardo Domínguez.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
viernes, octubre 19, 2012
Huracán Mundial
Hungría tuvo, en España 1982, su penúltima participación en una Copa del Mundo. Un año antes, en el verano del Hemisferio Sur, trasladó su preparación a Sudamérica. Y anduvo por el Ducó: Huracán, que se preparaba para su debut en el Metropolitano (frente a Racing, en Parque de los Patricios), le ganó 2 a 1. Víctor Longo, el Negro, aquel marcador central que jugó más de 200 partidos con el Globo de Newbery en el pecho, convirtió el primer gol. Nyilasi, quien ya había participado del Mundial de Argentina tres años antes, empató para Hungría. El gol de la victoria lo convirtió Claudio Marangoni, ya en el segundo tiempo.
Le sirvió a Hungría aquella preparación: en las Eliminatorias de Europa, ganó el Grupo 4 (por encima de Inglaterra) y se clasificó al Mundial. En España, volvió a integrar la zona de la Argentina y volvió a quedarse afuera. Sin embargo, Laszlo Kiss (titular ante Huracán) marcó un récord: convirtió tres goles en ocho minutos en el histórico 10 a 1 frente a Honduras.
Aquel febrero de Huracán no terminó bien: perdió 2 a 0 frente a Racing. Aquella campaña, de todos modos, terminó con una buena noticia: en el mismo año del descenso de San Lorenzo, el Globo de Newbery terminaba en el top ten y se garantizaba 70 temporadas initerrumpidas en la máxima categoría. Terminó octavo, con el 1 a 0 en el clásico de la segunda rueda como el resultado más recordado de aquel recorrido.
martes, octubre 16, 2012
También Balón de Plata
Guillermo Stábile está en el Hall of Fame de la FIFA. Fue el Botín de Oro por su condición de máximo anotador del Primer Mundial, el de 1930. Pero no sólo eso: El Filtrador también ganó el Balón de Plata de la FIFA, por ser considerado el segundo mejor futbolista de aquella Copa del Mundo. Sólo detrás de José Nasazzi, el capitán del seleccionado uruguayo que le ganó la final a la Argentina.
Stábile en acción, en Montevideo. Acá, uno de sus goles a México.
domingo, octubre 14, 2012
Cinco goles, ningún punto
Sensación de partidazo, con ritmo de Primera, cinco goles... Pero nada. Ningún punto. Ni siquiera en ese último cuarto de hora con un jugador más pudimos rescatar algo. Otro dolor...
sábado, octubre 13, 2012
¿Viaje en Globo al Infierno?
Fecha 10: Olimpo 3- Huracán 2, en el Roberto Carminatti de Bahía Blanca. Otra derrota (seis en diez partidos), el fondo de la tabla, el promedio de descenso, la sensación de que las mejorías son espasmos, el dolor de no saber qué sigue. ¿No será este un viaje en Globo al Infierno tan temido? Esperemos que no...
Goles: Eduardo Domínguez y Jerónimo Barrales.
El mejor: Jonathan Bustos.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
viernes, octubre 12, 2012
Grande, también en la TV
Huracán, otra vez, fue lo mejor -en términos de rating- que ofreció la Televisión Pública. La máxima cifra obtenida por el canal estatal fue el 4.7 de Huracán-Chicago. Superò, incluso, a dos de las banderas del canal: "6-7-8" (3.5) y al genial Capusotto con su "Peter Capusotto y sus videos" (3.1). Señales de que las malas campañas no lastiman la pasión, al Globo de Newbery y el protagonismo.
Más:
Los detalles, en television.com.ar
jueves, octubre 11, 2012
La Copa, en marcha
La Copa Argentina ya tiene su formato determinado y varios detalles para celebrar. El primero, En su condición de campeón del fútbol argentino, Huracán se evitará jugar en rondas preliminares. Esta edición (la segunda de la nueva era) permite la clasicación a la Copa Libertadores. Y, también, el acceso a la naciente Supercopa Argentina, en la que el campeòn se enfrentará al que ganador del campeonato local. Por eso, hay que darle la relevancia que merece a esta competiciòn: es un tìtulo oficial y un pasaporte múltiple.
En esta edición, otra vez, Huracán irá tras los pasos de su octava Copa Nacional, tras la obtención de los títulos en Copa Estímulo (1920), Copa Ibarguren (1922 y 1925), Copa Consuelo Beccar Varela (1933), Copa Adrián Escobar (1942 y 1943) y Copa Competencia Británica (1944).
Más: Los detalles del Fixture, en la Página Oficial.
martes, octubre 09, 2012
Aquella final frente a Nueva Chicago
La mirada de los medios en aquellos días del viejo duelo.
En 1925, Huracán volvió a realizar una notable campaña, tras un 1924 irregular. Sin la presencia de Boca (estuvo de gira por Europa y sólo disputó 7 encuentros del campeonato local), Huracán consolidó su liderazgo. De todos modos, se encontró con un rival fortísimo: Nueva Chicago, que -por ejemplo- ganó sus 11 partidos como local.
En sus 21 encuentros de la campaña, el campeón sólo perdió uno (0-2 ante Sportsman, en la cancha de Río IV y Perdriel). Y, en noviembre consiguió un triunfo fundamental: 1-0 ante Chicago, como local. De ese modo, los equipos de Parque de los Patricios y Mataderos igualaron el primer puesto con 38 puntos.
Entonces, el 22 de agosto de 1926 se disputó el encuentro decisivo, en la cancha de Sportivo Barracas. Se trató de un partido muy accidentado: tensión, quejas, forcejeos, incertidumbre. Los equipos estaban igualados 1-1, con goles de A. Maure (a los cuatro minutos del primero tiempo para Chicago) y de Cesáreo Onzari (a los 18 del segundo para Huracán). Disconformes con la actuación del árbitro Luis Celleri, sobre todo tras la expulsión de Varela, quien reclamaba por un presunto golpe de Juan Pratto, los jugadores de Chicago decidieron no continuar el partido. Luego, las autoridades determinaron a Huracán como el campeón de la temporada, por el abandono de Chicago. Más tarde, Chicago decidiría alejarse de la Asociación.
El día de la consagración, Huracán formó con: Armando Ceresetto; Carlos Nóbile, Juan Pratto; L.Molinari, Antonio Chiesa, Cayetano Federico; Adán Loizo, F.Gastelú, Guillermo Stábile, Ángel Chiesa (capitán) y Cesáreo Onzari. Once nombres para otra jornada gloriosa, para otro año consagratorio.
Más:
Otros detalles de aquella temporada, en el Blog.
El mano a mano:
Historial ante Nueva Chicago: 10-4-9. Se enfrentan desde 1920.
Temporadas en Primera: 89-16. Chicago participó por primera vez en 1920.
Títulos en Primera: 5-0.
En 1925, Huracán volvió a realizar una notable campaña, tras un 1924 irregular. Sin la presencia de Boca (estuvo de gira por Europa y sólo disputó 7 encuentros del campeonato local), Huracán consolidó su liderazgo. De todos modos, se encontró con un rival fortísimo: Nueva Chicago, que -por ejemplo- ganó sus 11 partidos como local.
En sus 21 encuentros de la campaña, el campeón sólo perdió uno (0-2 ante Sportsman, en la cancha de Río IV y Perdriel). Y, en noviembre consiguió un triunfo fundamental: 1-0 ante Chicago, como local. De ese modo, los equipos de Parque de los Patricios y Mataderos igualaron el primer puesto con 38 puntos.
Entonces, el 22 de agosto de 1926 se disputó el encuentro decisivo, en la cancha de Sportivo Barracas. Se trató de un partido muy accidentado: tensión, quejas, forcejeos, incertidumbre. Los equipos estaban igualados 1-1, con goles de A. Maure (a los cuatro minutos del primero tiempo para Chicago) y de Cesáreo Onzari (a los 18 del segundo para Huracán). Disconformes con la actuación del árbitro Luis Celleri, sobre todo tras la expulsión de Varela, quien reclamaba por un presunto golpe de Juan Pratto, los jugadores de Chicago decidieron no continuar el partido. Luego, las autoridades determinaron a Huracán como el campeón de la temporada, por el abandono de Chicago. Más tarde, Chicago decidiría alejarse de la Asociación.
El día de la consagración, Huracán formó con: Armando Ceresetto; Carlos Nóbile, Juan Pratto; L.Molinari, Antonio Chiesa, Cayetano Federico; Adán Loizo, F.Gastelú, Guillermo Stábile, Ángel Chiesa (capitán) y Cesáreo Onzari. Once nombres para otra jornada gloriosa, para otro año consagratorio.
Más:
Otros detalles de aquella temporada, en el Blog.
El mano a mano:
Historial ante Nueva Chicago: 10-4-9. Se enfrentan desde 1920.
Temporadas en Primera: 89-16. Chicago participó por primera vez en 1920.
Títulos en Primera: 5-0.
lunes, octubre 08, 2012
Contorno de Primera
Huracán, penúltimo en la tabla de la B Nacional, ofrece una convocatoria de Primera. Ante Nueva Chicago, en el Ducó, hubo unas 25.000 personas (según coincide el diario Olé).
Corazón Quemero
Centro de Cristian Sánchez Prette, cabezazo de Daniel Vega, gol de Huracán. Fue el único grito, después y antes de varios intentos sin éxito. Apenas alcanzó para un empate que se pareció a perder dos puntos ante Nueva Chicago, el último de la tabla. El autor ofreció su generosidad de Quemero. Y hasta lo explicó con una frase que lo define: "En Huracán juego hasta de arquero..."
Hay que aprender a noquear
Fecha 9: Huracán 1-Nueva Chicago 1, en el Ducó. Pudo haber sido de Huracán. Debió haber sido de Huracán. Pero no. Otra vez, de local, se nos complica resolver. El equipo llega, es intenso, ataca con claridad y con vocación. Pero no define. Contundencia se busca. Es imprescindible para despegar de abajo y pelear arriba: hay que aprender a noquear.
Gol: Daniel Vega.
El mejor: Cristian Sánchez Prette.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
viernes, octubre 05, 2012
Caricatura Team
Huracán de 1957, en una caricatura auspiciada por Jabón Federal. En aquel equipo se destacaban Madinabeytía, Filgueiras, Peloso y Méndez. Además, Roberto Bellomo fue el goleador de aquel plantel.
Más:
Los detalles de la campaña de aquel equipo, en el Blog.
miércoles, octubre 03, 2012
¿Nos vemos en el verano?
Huracán, ante San Lorenzo, en el Ducó. Ahora quieren trasladar el Clásico a enero. ¿Se jugará en Mar del Plata?
La empresa World Eleven, organizadora de los eventos denominados Clásicos de Invierno, se comunicó con las autoridades de nuestro club para informar que el club San Lorenzo de Almagro había desistido de jugar, en la fecha prevista, la revancha del partido jugado tiempo atrás en nuestro estadio. Cabe recordar que por pedido del mencionado club, ya había sido corrida la fecha originaria, y que por tal motivo se había fijado el 17 de octubre como día de realización de la esperada revancha.
Los organizadores comunicaron que es intención de la empresa que tal partido se juegue finalmente a fines del mes de enero del año próximo.
Departamento de Prensa
Club Atlético Huracán
"La grandeza hecha pasión"
Más:
Los detalles del Clásico de Invierno (0-0, en el Ducó), en Clarín.
La empresa World Eleven, organizadora de los eventos denominados Clásicos de Invierno, se comunicó con las autoridades de nuestro club para informar que el club San Lorenzo de Almagro había desistido de jugar, en la fecha prevista, la revancha del partido jugado tiempo atrás en nuestro estadio. Cabe recordar que por pedido del mencionado club, ya había sido corrida la fecha originaria, y que por tal motivo se había fijado el 17 de octubre como día de realización de la esperada revancha.
Los organizadores comunicaron que es intención de la empresa que tal partido se juegue finalmente a fines del mes de enero del año próximo.
Departamento de Prensa
Club Atlético Huracán
"La grandeza hecha pasión"
Más:
Los detalles del Clásico de Invierno (0-0, en el Ducó), en Clarín.
lunes, octubre 01, 2012
Aquel grito de todos
Huracán de 2009, Los Angeles de Cappa, ante Banfield. Aquella victoria clave, aquel grito de todos. Gol de Mario Bolatti, festejo mágico bajo el cielo del Ducó.
El mano a mano:
Historial ante Banfield: 38-29-25. Se enfrentan desde 1914.
Temporadas en Primera: 89-66. Banfield participó por primera vez en 1897.
Títulos en Primera: 5-1.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
domingo, septiembre 30, 2012
Quintana, goleador en marcha
Alejandro Quintana fue la figura del partido y el autor de los dos goles de Huracán ante Banfield. Y algo más: es un goleador en marcha...
sábado, septiembre 29, 2012
Al fin, una sonrisa
Fecha 8: Banfield 1-Huracán 2, en el Florencio Sola. Bien Huracán. Al fin. Un gol a los 14 segundos, casi un milagro. Ratos de buen juego. Una derrota que nacía terminó siendo victoria. La mañana del sábado finalizó con un sonrisa. Al fin...
Más:
Los detalles del episodio de la pedrada, en Olé.
Goles: Alejandro Quintana (2).
El mejor: Alejandro Quintana.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Eduardo Domínguez, en acción. Huracán sumó ante Banfield su primera victoria como visitante en el torneo y la primera en el ciclo de Juan Manuel Llop.
Agradecimiento: esa sonrisa de Drew Barrymore.
miércoles, septiembre 26, 2012
1977: Más expectativas que victorias
Huracán, con un plantel de jerarquía, no pudo pelear por el título. Ese entusiasmo que había generado el notable rendimiento del año anterior se quedó apenas en eso.
El equipo había generado un enorme entusiasmo. Lo que había hecho el año antes (subcampeón del Metro con nueve puntos más que el Boca campeón; semifinalista del Nacional; cinco victorias en el Clásico ante San Lorenzo) debía tener ahora la continuidad con la misma base, aunque ya sin Miguel Brindisi ni Omar Larrosa. Pero no sucedió eso. Se arrancó mal desde la pretemporada. Enero de 1977. Apareció una noticia que era toda una señal de lo que estaba por venir. “Despidos masivos”, se titulaba. “En Huracán están decididos a desprenderse de Leone, Larrosa, Fanesi y Carrascosa. Aparentemente los jugadores tampoco quieren seguir en el club y la bomba estalló después del partido con River. Todos cobraron el premio estipulado, pero después Leone y Carrascosa fueron a reclamar la parte correspondiente a Longo y Cheves, que no habían jugado. Además, los dos primeros le comunicaron a los directivos, en nombre del plantel, que no estaban dispuestos a jugar el amistoso programado en Perú". Complicaciones con el plantel por incumplimientos.
La campaña tuvo vaivenes, pero nunca se pareció a la de un candidato. Ni en los resultados ni en el juego. Incluso, más allá de la presencia en el plantel de varios futbolistas de jerarquía, entre ellos el arquero Héctor Baley (suplente de Ubaldo Fillol en la Selección), Carrascosa (un paradigma de su puesto, capitán del equipo nacional en el recorrido previo al Mundial de 1978), Osvaldo Ardiles y René Houseman (luego campeones del mundo con Argentina).
El octavo puesto en el Metropolitano y el tercer lugar en el grupo de la primera rueda del Nacional tuvieron sabor a casi nada. O a amargura. Sin embargo, hubo en el camino un motivo para sonreir: los Clásicos ante San Lorenzo. El primero, en el Gasómetro, fue un 2 a 2 cambiante y emotivo; en las revanchas, en el Ducó, se impuso Huracán uno a cero. Así, logró extender su racha positiva a ocho encuentros sin derrotas en el duelo de barrio más grande del mundo. Al menos, un remanso para aliviar las expectativas rotas.
Campaña:
Metropolitano: Octavo. G 14; E 16; P 14 / GF 56; GC 59.
Nacional: Primera Rueda - Tercero Grupo D. G 6; E 3; P 5 / GF 25; GC 23.
Posiciones:
Metropolitano:
1. River 63 pts.
2. Independiente 61 pts.
3. Vélez 56 pts.
Nacional:
1. Ìndependiente
2. Talleres de Córdoba
3. Newell's*
3. Estudiantes*
*Semifinalistas.
Figuras:
Metropolitano:
1. René Houseman, delantero.
2. Osvaldo Ardiles, mediocampista.
3. Jorge Carrascosa, defensor.
3. Héctor Baley, arquero.
3. Luis Mario Cabrera, delantero.
Nacional:
1. René Houseman, delantero.
2. Héctor Baley, arquero.
3. Héctor Clide Díaz, defensor.
3. Miguel Gallardo, mediocampista.
Partidos para la historia:
1. 9/11: Huracán 1-San Lorenzo 0. Victoria en el Ducó para darle continuidad a una racha valiosa en el clásico. Después del año del Penta, Huracán sumaba ocho encuentros sin caídas ante su archirrival.
2. 21/12: Huracán 4-Belgrano 0. La mayor goleada de Huracán en el año. Por el Nacional.
3. 28/12: Argentinos 0-Huracán 2. Valioso triunfo ante el Argentinos de Maradona.
El equipo había generado un enorme entusiasmo. Lo que había hecho el año antes (subcampeón del Metro con nueve puntos más que el Boca campeón; semifinalista del Nacional; cinco victorias en el Clásico ante San Lorenzo) debía tener ahora la continuidad con la misma base, aunque ya sin Miguel Brindisi ni Omar Larrosa. Pero no sucedió eso. Se arrancó mal desde la pretemporada. Enero de 1977. Apareció una noticia que era toda una señal de lo que estaba por venir. “Despidos masivos”, se titulaba. “En Huracán están decididos a desprenderse de Leone, Larrosa, Fanesi y Carrascosa. Aparentemente los jugadores tampoco quieren seguir en el club y la bomba estalló después del partido con River. Todos cobraron el premio estipulado, pero después Leone y Carrascosa fueron a reclamar la parte correspondiente a Longo y Cheves, que no habían jugado. Además, los dos primeros le comunicaron a los directivos, en nombre del plantel, que no estaban dispuestos a jugar el amistoso programado en Perú". Complicaciones con el plantel por incumplimientos.
La campaña tuvo vaivenes, pero nunca se pareció a la de un candidato. Ni en los resultados ni en el juego. Incluso, más allá de la presencia en el plantel de varios futbolistas de jerarquía, entre ellos el arquero Héctor Baley (suplente de Ubaldo Fillol en la Selección), Carrascosa (un paradigma de su puesto, capitán del equipo nacional en el recorrido previo al Mundial de 1978), Osvaldo Ardiles y René Houseman (luego campeones del mundo con Argentina).
El octavo puesto en el Metropolitano y el tercer lugar en el grupo de la primera rueda del Nacional tuvieron sabor a casi nada. O a amargura. Sin embargo, hubo en el camino un motivo para sonreir: los Clásicos ante San Lorenzo. El primero, en el Gasómetro, fue un 2 a 2 cambiante y emotivo; en las revanchas, en el Ducó, se impuso Huracán uno a cero. Así, logró extender su racha positiva a ocho encuentros sin derrotas en el duelo de barrio más grande del mundo. Al menos, un remanso para aliviar las expectativas rotas.
Campaña:
Metropolitano: Octavo. G 14; E 16; P 14 / GF 56; GC 59.
Nacional: Primera Rueda - Tercero Grupo D. G 6; E 3; P 5 / GF 25; GC 23.
Posiciones:
Metropolitano:
1. River 63 pts.
2. Independiente 61 pts.
3. Vélez 56 pts.
Nacional:
1. Ìndependiente
2. Talleres de Córdoba
3. Newell's*
3. Estudiantes*
*Semifinalistas.
Figuras:
Metropolitano:
1. René Houseman, delantero.
2. Osvaldo Ardiles, mediocampista.
3. Jorge Carrascosa, defensor.
3. Héctor Baley, arquero.
3. Luis Mario Cabrera, delantero.
Nacional:
1. René Houseman, delantero.
2. Héctor Baley, arquero.
3. Héctor Clide Díaz, defensor.
3. Miguel Gallardo, mediocampista.
Partidos para la historia:
1. 9/11: Huracán 1-San Lorenzo 0. Victoria en el Ducó para darle continuidad a una racha valiosa en el clásico. Después del año del Penta, Huracán sumaba ocho encuentros sin caídas ante su archirrival.
2. 21/12: Huracán 4-Belgrano 0. La mayor goleada de Huracán en el año. Por el Nacional.
3. 28/12: Argentinos 0-Huracán 2. Valioso triunfo ante el Argentinos de Maradona.
lunes, septiembre 24, 2012
Deportivo Perder: contratemos un brujo...
Fecha 7: Instituto 1-Huracán 0, en Alta Córdoba. Ni mejorando en el juego, ni cambiando de técnico, ni mereciendo, ni generando llegadas. No hay caso. Nos estamos convirtiendo en Deportivo Perder. Y eso es preocupante. ¿Y si contratamos a un brujo?
El mejor: Rodrigo Battaglia.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
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domingo, septiembre 23, 2012
Que se repita (7)
Huracán, ante Instituto, en Córdoba. La escena -con Claudio Ubeda y Hugo Barrientos como protagonistas- pertenece a la última victoria del Globo de Newbery frente al equipo cordobés como visitante. Fue en 2006, con un gol de Héctor Núñez, en la primera jugada del segundo tiempo. Y contaba el Blog: "No había espacio para otra elocuente demostración de debilidad. Después del debut bochornoso, el equipo debía encontrar respuestas que acreditaran su condición de candidato. Y en Córdoba, ante Instituto amaneció otro Huracán. Y se trajo un triunfo ajustado, pero con connotaciones históricas: hacía 20 años que no vencía a Instituto en su provincia. Sin brillos (por ahora imposibles), pero con la convicción que reclamaban esos rechazos tras el 1-5 contra Tiro Federal. El equipo mostró virtudes que sirven como punto de apoyo: carácter, apego a las cuestiones colectivas, solidez, firmeza. Y algunas actuaciones individuales tranquilizadoras: la más emblemática fue la del arquero Leonardo Díaz, que entregó sensación de seguridad todo el partido y tuvo un par de atajadas decisivas. Faltó juego es cierto. Pero, tras las primeras escenas y luego de lo que parecía un naufragio, sería demasiado pedir tanto progreso de golpe, en cinco días."
El mano a mano:
Historial ante Instituto: 7-5-6. Se enfrentan desde 1981.
Temporadas en Primera: 89-15. Instituto participó por primera vez en el Nacional de 1973.
Títulos en Primera: 5-0.
Próximo partido:
Mañana, desde las 19.15, en Alta Córdoba. Fecha 7 de la B Nacional 12/13. Televisado.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
sábado, septiembre 22, 2012
Que sea un talismán...
Huracán estrenará nueva camiseta en Córdoba ante Instituto. Viene con el Globo de Newbery tradicional, regresan las Cinco Estrellas y sorprende el color azul de la publicidad. Una versión prolija. Agrada. Pero esperamos algo más: que sea el talismán para salir de esta situación complicada.
viernes, septiembre 21, 2012
Cappa y el plazo largo
Angel Cappa y los proyectos a largo plazo. El mensaje que no supimos sostener. Las palabras que debemos escuchar. Desde los escombros se reconstruye de un solo modo: con constancia, con contratos largos, con apuesta a las inferiores, con la consolidación de veteranos involucrados, con compromiso en la cuestión. Lo dijo después de aquella derrota mal nacida de 2009. El eco se escucha ahora, más de tres años despuès.
Hasta pronto, Señor Mariano Juan
Lo que sigue es la carta que Mariano Juan, el ahora ex manager de Huracán. Cuenta su verdad. Y también retrata una injusticia ajena tan propia de estos días bravos: la mentira como recurso para desestabilizar.
"Hoy es un día triste en mi vida, de esos que nunca pensé que tendría que vivir, a lo largo del camino recorrido he pasado por un sinfín de situaciones agradables y no tanto, pero JAMÁS como ésta.
Hoy el presente del club es preocupante, y comprendo el fastidio y la decepción de los socios e hinchas, pero por lo único que se me debe juzgar es por el accionar en mi labor, en la elección de los jugadores del primer equipo del club, de los cuales tengo la firme convicción que son grandes profesionales y que este es solo un mal comienzo el cual sabrán asimilar para alcanzar el éxito deportivo final.
Desde el primer día que asumí como secretario deportivo de la Institución (1º de octubre de 2011 lo recuerdo para los que todavía insisten en hacerme responsable de la pasada temporada donde sólo tuvo ingerencia en los refuerzos de diciembre) noté un clima enrarecido en mi contra, acompañado por una campaña de descrédito mas personal que profesional incentivada desde sectores políticos y algunos medios partidarios serviles a esto, clima que fue creciendo al ritmo de los resultados deportivos, que claro esta, han sido negativos.
Siempre supe que la política de Huracán era nefasta, y muchos de sus políticos también, por eso Nunca participé en ella, y siempre me mantuve al margen. Y hoy siendo simplemente un empleado del Club no quiero estar en el medio de estas miserias y mezquindades.
Otro tema generado por esta campaña en desmerito personal es en referencia a mi sueldo, llegué a escuchar que yo percibía cifras siderales que van desde $60.000 por mes hasta quien sabe cuanto.
Para poner luz sobre esto y despejar todo tipo de dudas les adjunto mi recibo de sueldo que es de $10 mil mensuales por todo concepto, eso es todo lo que yo percibo del Club Atlético Huracán.
A lo largo de mi vida he dado suficientes muestras de mi amor desinteresado hacia el club, por eso con todo el dolor del alma les comunico a todos los socios e hinchas, que hoy dejo mi cargo, porque en todo este tiempo de labor he soportado infinidad de criticas, algunas justificadas otras no, pero siempre las acepté con respeto y educación convencido de mi trabajo honesto y responsable para con el club de mis amores, pero todo tiene un limite y no permitiré nunca que se ponga en duda mi Honestidad.
Agradeciendo las innumerables muestras de apoyo recibidas, les dejo un gran abrazo a todos los hinchas y socios que quieren lo mejor para Huracán, tanto o mas que yo".
Mariano Juan
Socio A14622
El recibo de sueldo de Mariano Juan.
jueves, septiembre 20, 2012
Confesión de parte
Lo dijo Ricardo Gareca, técnico actual e hincha de siempre. Habló de su Vélez, en conferencia de prensa, en la antesala del encuentro ante San Lorenzo:
1) "A San Lorenzo no le interesa ser el clásico de Vélez. El clásico de ellos es Huracán”.
2) "Nosotros no tenemos clásico, por eso, hay que seguir trabajando para ver si algún día nos meten en ese grupo de los llamados equipos grandes".
No más preguntas.
Más:
Las declaraciones completas, en Ambito.com.
miércoles, septiembre 19, 2012
Ante la crisis, Llop
Huracán vive días de crisis. Lo cuenta la tabla de posiciones: está penúltimo, con apenas una victoria en seis fechas; y ya quedó a siete puntos de un puesto de ascenso. También lo señalan los promedios: está en zona de descenso a la Primera B Metropolitana junto a Nueva Chicago. Y nada de eso es casualidad: se trata de la consecuencia de lo que exhibe en el campo de juego. El equipo juega mal, defiende peor, llega poco y pierde seguido. Los refuerzos no están a la altura de sus nombres (desde el capitán y referente Eduardo Domínguez hasta el goleador que no convierte Daniel Vega) ni de las expectativas que generaron en una pretemporada valiosa y sin derrotas (incluido el empate ante San Lorenzo, en el contexto de los Clásicos de Invierno). Ante esta situación, llega Juan Manuel Llop al club de Parque de los Patricios para rescatarlo.
El ex entrenador de Newells, Racing, Banfield y Godoy Cruz, entre otros, se hará cargo del plantel en las próximas horas y dirigirá su primer encuentro el lunes frente a Instituto. Hace seis años, el Chocho -su apodo desde los tiempos de mediocampista de Newell's- ascendió a Godoy Cruz a Primera. La temporada pasada dirigió a Atlético Tucumán, en la B Nacional.
Llega en un momento muy incómodo. La situación traumática generó el hartazgo de los socios y de los hinchas. Así se manifestaron el lunes, tras la derrota como local ante Boca Unidos. El Ducó despidió a los futbolistas con rechazos y con bronca. Ahora, el Ducó y la sede de la Avenida Caseros amanecieron con pintadas en sus paredes. Le apuntaban en primer término al manager, Mariano Juan; y luego a los jugadores. "En Cdba ganen hijos de puta", señalaba el más visible de los mensajes en el estadio, sobre la Avenida Alcorta. "Andate M. Juan", pedía otra pintada con aerosol rojo frente al Parque de los Patricios donde se encuentra la sede.
A diferencia de tiempos no tan lejanos, los dirigentes no son los principales señalados. Les reconocen gestión (el plantel está al día y se perciben mejoras en la institución), pero -sobre todo en los foros y en las redes sociales- ya comienzan los reclamos. En Huracán, como en todos los clubes de fútbol, que la pelota entre o no cambia humores y escenarios. El presidente Alejandro Nadur dio la cara tras el nuevo tropiezo del lunes. Y apareció en la conferencia de prensa: "Vamos a salir de esto", expresó. El tiempo dirá si estaba en lo cierto.
Imagen: Patria Quemera.
martes, septiembre 18, 2012
Palabras para esta debacle
Gabriel Rinaldi, el técnico interino, y Alejandro Nadur, el presidente, tras la derrota absurda frente a Boca Unidos. Explicaciones que, por ahora, no alcanzan.
Qué fácil nos hacen goles
No es culpa de Daniel Islas; es responsabilidad de un equipo incapaz de defender en bloque, de modo ordenado, intenso. La consecuencia es la peor: resulta muy fácil convertirle goles a Huracán.
lunes, septiembre 17, 2012
Siempre peor
Fecha 6: Huracán 0-Boca Unidos 2, en el Ducó. Parece mentira, pero es cierto. Huracán parece empecinado en refundar cada partido el peor día de una historia de 104 años. Es triste, duele, es verdad. Siempre estamos peor. Como ahora.
El mejor: Daniel Islas.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Una escena del Huracán de estos días: pelotazo sin rumbo, sin destino, sin idea. No es culpa de Walter Ferrero (en este caso). Es un problema de concepto y de conducción.
domingo, septiembre 16, 2012
Que se repita (6)
Año 1994, Huracán protagonista. El equipo de Héctor Cúper le ganaba a Mandiyú, en Corrientes, y se subía a la punta de aquel Clausura en el que finalizó subcampeón. Era un síntoma: la historia dice que al Globo de Newbery le va bien ante los correntinos.
Huracán enfrentará a Boca Unidos, en el Ducó. Se trata del tercer equipo de la Provincia de Corrientes al que le tocó enfrentar en sus 104 años de historia. Y ese recorrido de 26 años y 20 enfrentamientos, cuenta que el Globo de Newbery tiene una enorme ventaja. Doce victorias, seis empates y dos derrotas es el balance en los partidos contra Mandiyú, Huracán Corrientes y Boca Unidos. Con un detalle añadido: Huracán jamás perdió en esta provicia mesopotámica (seis victorias y cuatro empates).
La primera temporada de Huracán en la segunda categoría, en la temporada 86/87, coincidió con la presencia del novedoso Mandiyú. El primer enfrentamiento entre ambos tuvo carácter histórico: por primera vez desde su nacimiento en 1952, el equipo de la textil Tipoití enfrentaba a un campeón del fùtbol argentino. La primera cita sucedió el 6 de setiembre de 1986, en Parque de los Patricios: se impuso Huracán por 4-2. En esa misma temporada se enfrentaron otras tres veces. Y todas fueron victorias ajustadas para Huracán: 2-1 en Corrientes durante la segunda rueda; y un doble 1-0 en los cuartos de final en el Octogonal por el segundo ascenso.
Las únicas dos derrotas fueron contra el mismo Mandiyú. Una en el Nacional 87/88 del que el equipo correntino fue brillante campeón (0-1 en Alcorta y Luna); la otra en Primera, en la fecha inaugural del Clausura 1991 (0-2 en el Ducó).
El segundo club correntino al que enfrentó fue a su homónimo. Aconteciò en la temporada 1996/97 de la A. Y fueron dos empates 1-1. El tercero resultó el próximo, en la pasada temporada. En Parque de los Patricios igualaron 2-2 y en esa Corrientes que tan bien le sienta a Huracán, el Globo se impuso 2-1 ante Boca Unidos.
Apertura 1991, en el Ducó. Otra victoria de Huracán frente a un rival correntino. Fue 3-2 ante Mandiyú, con un doblete de Sergio Saturno y un tanto de Patricio Hernández.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Huracán enfrentará a Boca Unidos, en el Ducó. Se trata del tercer equipo de la Provincia de Corrientes al que le tocó enfrentar en sus 104 años de historia. Y ese recorrido de 26 años y 20 enfrentamientos, cuenta que el Globo de Newbery tiene una enorme ventaja. Doce victorias, seis empates y dos derrotas es el balance en los partidos contra Mandiyú, Huracán Corrientes y Boca Unidos. Con un detalle añadido: Huracán jamás perdió en esta provicia mesopotámica (seis victorias y cuatro empates).
La primera temporada de Huracán en la segunda categoría, en la temporada 86/87, coincidió con la presencia del novedoso Mandiyú. El primer enfrentamiento entre ambos tuvo carácter histórico: por primera vez desde su nacimiento en 1952, el equipo de la textil Tipoití enfrentaba a un campeón del fùtbol argentino. La primera cita sucedió el 6 de setiembre de 1986, en Parque de los Patricios: se impuso Huracán por 4-2. En esa misma temporada se enfrentaron otras tres veces. Y todas fueron victorias ajustadas para Huracán: 2-1 en Corrientes durante la segunda rueda; y un doble 1-0 en los cuartos de final en el Octogonal por el segundo ascenso.
Las únicas dos derrotas fueron contra el mismo Mandiyú. Una en el Nacional 87/88 del que el equipo correntino fue brillante campeón (0-1 en Alcorta y Luna); la otra en Primera, en la fecha inaugural del Clausura 1991 (0-2 en el Ducó).
El segundo club correntino al que enfrentó fue a su homónimo. Aconteciò en la temporada 1996/97 de la A. Y fueron dos empates 1-1. El tercero resultó el próximo, en la pasada temporada. En Parque de los Patricios igualaron 2-2 y en esa Corrientes que tan bien le sienta a Huracán, el Globo se impuso 2-1 ante Boca Unidos.
Apertura 1991, en el Ducó. Otra victoria de Huracán frente a un rival correntino. Fue 3-2 ante Mandiyú, con un doblete de Sergio Saturno y un tanto de Patricio Hernández.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
sábado, septiembre 15, 2012
Ringo, ese guapo de todos los tiempos
Ahora que Maravilla Martínez trasciende el ring y se transforma en fenómeno boxístico y mediático, brota -inevitable- el recuerdo del inmenso Ringo Bonavena. Guapo, bravucón sin maldad, intenso, campeón sin corona, Quemero, porteño de ley, dueño del show. Lo demostró todo en aquel 7 de diciembre de 1970 frente al gigante Ali, con récord de rating para la televisión argentina. La derrota fue apenas ese resultado que jamás pudo dañar la indomable leyenda de Ringo.
viernes, septiembre 14, 2012
Los ojos que lo vieron
Huracán de 1928, el campeón del torneo más numeroso de la historia. El que permitió que Huracán fuera el más ganador de los años 20. ¿El mejor de al centenaria vida del Globo de Newbery?
La siguiente entrevista me la pasó Oscar Barnade -amigo, periodista, historiador, docente y coautor del libro "Mitos y creencias del fútbol argentino"- para reproducirla a través del Blog. Un retrato interesante.
"En una reunión, café de por medio, Nicolás Bellatti, socio vitalicio de 99 años de Club Atlético Huracán, contó, junto a su hijo, Carlos Bellatti, la historia de tantos años de pasión por el Globo.
99
años… digamos que casi sos uno de los primeros socios.
En realidad no. Tardé un tiempo en hacerme
socio. Aunque hincha fui toda la vida. En parte por la familia, mis parientes
eran del Colegio Luppi.
Entonces
algún pariente pudo estar en la fundación, ¿No?
Mira, la familia siempre estuvo ligada al
club. Luis Bellatti, primo mío, fue jugador, allá por el 50. Y también soy
pariente de José Bellatti, que fue secretario o algo así.
Entonces
es una pasión que viene de hace tiempo. Por suerte pudiste ver su mejor época,
durante el amateurismo
Sí. Creo que la mejor época del club y del
fútbol fue en el amateurismo. Fueron todos los campeonatos, después solo vino
el Metro del 73.
La
mejor época del club, ¿pero también del fútbol?
Es que cuando metieron la plata cambió
todo. Con las huelgas, y eso. Varios clubes desaparecieron, y empezó la
violencia, y los dirigentes controlaban todo.
¿Sentís
que se manchó el fútbol?
Sí, en parte. Cuando aparecen los
promedios, para salvar a Boca. Estaba todo arreglado. Los clubes con más plata
sobrevivían. Y después las barras bravas.
¿Dejaste
de ir a la cancha por la inseguridad?
De chico iba un montón. A Carlos lo llevaba
de chico. Era un placer. Ver a Masantonio, a Méndez…
Masantonio…
hablando de él, el club tuvo grandes jugadores, y muchos goleadores. En un
podio, ¿quiénes estarían?
Méndez, Masantonio, Houseman, Babington,
Brindisi… y varios más.
Brindisi
cuando jugó, claro, no cuando dirigió, je.
Por supuesto. Jugando era imparable. Si
cuando se fue a Boca, parece que todos se olvidan, todo lo hizo él, Maradona no
hizo nada.
Es
cierto. Y hablando de Maradona, hace falta la pregunta, ¿Maradona o Messi?
Messi, siempre Messi. Maradona era de un
juego más individual. Tenía una garra impresionante, y te levantaba a todo el
equipo. Pero Messi juega más en equipo. Hace jugar bien a los demás. En
Barcelona, con Xavi e Iniesta hacen cosas increíbles.
¿Sos
de mirar mucho fútbol hoy en día?
No tanto. Se perdió mucho. Antes, los
jugadores trabajaban y jugaban. Ahora no pueden jugar dos partidos en la
semana. El único que juega todos los partidos es Messi.
Pero
antes sí mirabas.
Era otro tiempo. Te hablo de cuando la
cancha era con tablones de madera, y estaba en la calle Chiclana.
Ah…
estamos hablando de hace mucho tiempo atrás. Antes me dijiste que la mejor
época fue antes. ¿No te gustó el Metropolitano de 1973? ¿Con qué torneo te
quedás si tenés que elegir uno?
Sí, el metro fue un buen torneo. Pero si
tengo que quedarme con uno, me quedo con el campeonato del 28. Chiessa, Stábile…
Digamos
que entonces, la mejor época definitivamente fue el amateurismo.
Sí, fue la época de gloria de Huracán. Y la
mejor época del fútbol."
miércoles, septiembre 12, 2012
Fin de ciclo
Se fue, de común acuerdo Héctor Rivoira. Fin de un ciclo de salvataje y de trauma. ¿Llegará Ramón Cabrero?
lunes, septiembre 10, 2012
Aquellos Totigoles
José Raúl Iglesias, El Toti, volvió a la memoria en la visita a Junín. Figura del mejor Sarmiento de la historia (aquel que en 1980 subió a Primera por única vez), también ofreció sus goles en Huracán: primero, no alcanzaron para evitar el descenso de 1986. Luego en la campaña 86/87 del Nacional B el equipo peleó arriba todo el campeonato pero no consiguió el ascenso (finalizó cuarto los mismos puntos que el segundo, Banfield; se quedó afuera de la Liguilla Pre Libertadores por diferencia de goles; y cayó en las semifinales del Octogonal por el segundo ascenso ante Belgrano), incluso aunque contó con el notable aporte de 36 tantos del Toti en 37 encuentros, un récord para la categoría.
domingo, septiembre 09, 2012
Tres minutos, apenas eso
Ese gol, ese cabezazo de Walter Ferrero (en su debut), fue el principio del único momento valioso de un Huracán deprimente. Tres minutos, ese tiempo de descuento, en los que el Globo de Newbery ofreció señales de que respiraba. Apenas eso.
sábado, septiembre 08, 2012
Un rival, un mensaje
Luis Quiroga, la figura de la cancha, el diez de Sarmiento. Hábil, rápido, encarador, intenso. Un patrimonio del Ascenso. Un paradigma de esos rivales a los que debemos dejar de subestimar.
De terror
Fecha 5: Sarmiento 2-Huracán 1, en el Eva Perón de Junín. Sin juego, sin reacción, sin individualidades destacadas, sin puntos. La visita a Junín desnudó una verdad: el equipo comienza a parecer de terror.
Gol: Walter Ferrero.
El mejor: Vacante.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Héctor Rivoira, solo, rumbo al vestuario, en Junín. Queda, lamentablemente, la sensación de ciclo cumplido.
Aplausos para Osvaldo
Italia, subcampeón de la Eurocopa 2012, comenzó su camino en las Eliminatorias para Brasil 2014. Jugó en Sofía contra Bulgaria. Empató 2-2. El autor de los dos tantos y la gran figura de la cancha fue Daniel Osvaldo. Sí, el mismo de Huracán. El que nos duró poco; el que lo vendimos a precio de saldo cuando podía valer millones. Un espejo de los errores en las decisiones. Nacionalizado italiano, consolidado en el calcio, Osvaldo -también orgullo Quemero- fue una de las figuras del fútbol universal de este fin de semana.
Y qué bien nos hubiera venido invitarlo un rato a Junín. Para que juegue, claro.
viernes, septiembre 07, 2012
Que se repita (5)
La formación del equipo de Huracán en 1982. Finalizó sexto, luego de una campaña en la que no disputó El Clásico de Barrio más grande del mundo a consecuencia del descenso de San Lorenzo, que ese año jugó en la Primera B.
Huracán se enfrentó a Sarmiento en seis ocasiones, en tres temporadas diferentes. La única vez en la que el Globo de Newbery se impuso en los dos encuentros fue en 1982: 2-0 en Junín, el 8 de agosto, por la cuarta fecha. Esa victoria fue, además de la única en el Eva Perón, un impulso para un arranque muy valioso: comenzó como para pelear el título, con apenas una derrota en las primeras once fechas y sólo dos goles en contra (uno en el 0-1 ante el que luego sería el campeón, Estudiantes, en 1 y 57; el otro en el 1-1 frente a Argentinos, también de visitante).
En la segunda ronda, Huracán recibió al Verde y triunfó por 2-1, en el Ducó. Con ese éxito, el equipo en el que se destacaban Esteban Pogany, Claudio Marangoni, Carlos Babington y Claudio García relanzó -de algún modo- su candidatura. Más allá de la buena campaña, José Varacka -el técnico que llegó para reemplazar a Alfio Basile, tras la floja participación en el Nacional- se fue a la fecha siguiente, luego de la derrota frente a Instituto.
El mano a mano:
Historial ante Sarmiento: 4-1-1. Se enfrentan desde 1981.
Temporadas en Primera: 89-2. Sarmiento lleva tres décadas sin jugar en la A.
Títulos en Primera: 5-0.
Próximo partido:
Mañana, desde las 11, en el estadio Eva Perón, de Junín. Fecha 5 de la B Nacional 12/13. Televisado.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Huracán se enfrentó a Sarmiento en seis ocasiones, en tres temporadas diferentes. La única vez en la que el Globo de Newbery se impuso en los dos encuentros fue en 1982: 2-0 en Junín, el 8 de agosto, por la cuarta fecha. Esa victoria fue, además de la única en el Eva Perón, un impulso para un arranque muy valioso: comenzó como para pelear el título, con apenas una derrota en las primeras once fechas y sólo dos goles en contra (uno en el 0-1 ante el que luego sería el campeón, Estudiantes, en 1 y 57; el otro en el 1-1 frente a Argentinos, también de visitante).
En la segunda ronda, Huracán recibió al Verde y triunfó por 2-1, en el Ducó. Con ese éxito, el equipo en el que se destacaban Esteban Pogany, Claudio Marangoni, Carlos Babington y Claudio García relanzó -de algún modo- su candidatura. Más allá de la buena campaña, José Varacka -el técnico que llegó para reemplazar a Alfio Basile, tras la floja participación en el Nacional- se fue a la fecha siguiente, luego de la derrota frente a Instituto.
El mano a mano:
Historial ante Sarmiento: 4-1-1. Se enfrentan desde 1981.
Temporadas en Primera: 89-2. Sarmiento lleva tres décadas sin jugar en la A.
Títulos en Primera: 5-0.
Próximo partido:
Mañana, desde las 11, en el estadio Eva Perón, de Junín. Fecha 5 de la B Nacional 12/13. Televisado.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
jueves, septiembre 06, 2012
Que en paz descansen tus caños
Falleció Oscar Coco Rossi. Tenía 82 años. Le había ofrecido a Huracán, el club de su barrio Parque de los Patricios, su talento en los años 50. Y siempre volvió a ese amor fundacional. También desparramó su juego -un homenaje al carácter lúdico- por Racing y, sobre todo, por San Lorenzo, donde también fue ídolo y referente. Fue parte, además, de la Selección argentina, con la que disputó el Mundial de 1962. Ahora, en algún lugar del cielo de los cracks, que en paz descansen tus caños.
martes, septiembre 04, 2012
Mario, ese lujo nuestro
Super Mario, crack. Orgullo del Ducó. Ojalá el destino quiera que algún día Bolatti vuelva a jugar bajo el cielo de Parque de los Patricios.
domingo, septiembre 02, 2012
Un ratito, todos los aplausos
Julián Bottaro entró para jugar los últimos nueve minutos y los seis de tiempo adicional. En ese ratito generó más en ataque que el resto de sus compañeros en todo el partido. Buscó por afuera, se animó, desequilibró. Con él como impulso Huracán generó ese instante final que derivó en victoria. Por eso, todos los aplausos.
sábado, septiembre 01, 2012
La cabeza del final
Sexto minuto de descuento. El último centro. El último cabezazo. El único gol, ese desahogo de tres puntos.
Un grito
Fecha 4: Huracán 1-Merlo 0, en el Ducó. Se jugó mal. Se generó casi nada. Se buscó, a pesar de todo y en inferioridad. Pudo haber sido derrota o amargo reparto de ceros. Pero fue otra cosa: un grito. Apenas eso. Todo eso.
Gol: Jerónimo Barrales.
El mejor: Nicolás Minici, Eduardo Domínguez, Julián Bottaro.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
El festejo del gol agónico, convertido por el ingresado Jerónimo Barrales. Fue el primer gol en la temporada del ex delantero de Banfield y Unión.
viernes, agosto 31, 2012
Que se repita (4)
Huracán ante Merlo, en el Ducó. Fue el primer partido del historial entre ambos. Ganó el Globo de Newbery, con ese único gol de Pablo López, tras una buena maniobra de Nahuel Oviedo.
El mano a mano:
Historial ante Deportivo Merlo: 1-0-1. Se enfrentan desde la temporada pasada.
Temporadas en Primera: 89-0. Merlo suma apenas tres campañas en la segunda categoría.
Títulos en Primera: 5-0.
Próximo partido:
Mañana, desde las 14, en el Ducó. Fecha 4 de la B Nacional 12/13. Televisado.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
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