miércoles, octubre 31, 2007

Una caravana, en paz


El Blog se suma a la Caravana. Y que sea con alegría, con color y con música de clásico y, sobre todo, en paz.

Más:
La caravana, en Patria Quemera.
La venta de entradas, en Patria Quemera y en la Página Oficial.
La formación, en Patria Quemera.

lunes, octubre 29, 2007

Cellay, el más quemero

Christian Cellay, luchando contra Rodrigo Palacio, en el último clásico ante Boca, en el Apertura 2007 (0-1, en La Bombonera).

—Entonces, ¿cómo se les juega?
—Como una final, como todo lo que nos queda.


Esa fue la última respuesta de Christian Cellay en una reciente entrevista con Olé. Y tiene un significado añadido: lo dice el único de los futbolistas del actual plantel de Huracán que disputó el clásico contra San Lorenzo (jugó dos: ganó en el Apertura 2001 y perdió en el Clausura 2003). Pero no sólo eso: Cellay es el más quemero de todos los integrantes de este plantel. Porque se formó en el club. Porque se crió en Pompeya. Porque cada calle de Parque de los Patricios tiene un recuerdo de su niñez y de su adolescencia. Porque se bancó las más difíciles (llegó a estar excluido del equipo de Primera durante nueve meses). Porque aportó todo su coraje en los días días duros de la B Nacional. Porque se bancó el descenso de 2003 como jugador y como hincha. Porque es el espejo de lo que debe entenderse por mística quemera. Pero sobre todo porque cuando Cellay está dentro de la cancha en cada hincha brota una sensación: alguien de los nuestros luchará hasta el final, sin quebrantos. Como manda la historia.

domingo, octubre 28, 2007

El Penta de Huracán en 1976

René Houseman y Miguel Brindisi fueron decisivos en aquel equipo de 1976, que consiguió una marca inédita en la historia de cualquier clásico del fútbol argentino: cinco triunfos en un año. Un motivo de orgullo para todos los tiempos.

Ni antes ni después ni nunca ni nadie. Jamás en la historia de ningún otro clásico del fútbol argentino sucedió lo que consiguió Huracán frente a San Lorenzo en 1976: se impuso en los cinco partidos disputados en la temporada, entre los dos torneos que se desarrollaron. Aquel equipo que se formó con el espíritu del campeón de 1973 y con algunos de sus integrantes y que resultó --al cabo-- un vencedor sin corona se dio ese lujo histórico que incluyó tres victorias en el Metropolitano (dos por la serie clasificatoria y uno por la ronda final) y dos en el Nacional.
El primero de este Penta de Huracán se jugó el 1 de marzo, en Parque de los Patricios, y fue 3-1. Omar Larrosa, Osvaldo Ardiles y Néstor Candedo hicieron los goles quemeros.
El segundo, en Boedo, se jugó dos meses después: el 2 de mayo, se repitió el resultado, esta vez con tantos de Augusto Sánchez, Larrosa y Houseman.
El tercero, en La Boca, el triunfo fue 4-2, con una notable demostración colectiva. Houseman, dos de Brindisi (uno de penal) y Leone permitieron otra alegría memorable, aquel 14 de julio. Ese día, Huracán formó con: Baley (Jurkevicius); Cheves, Longo, Fanesi, Carrascosa; Brindisi, Ardiles, Leone, Larrosa; Houseman y Sánchez.
En ese campeonato se dio otro hecho único en la historia del profesionalismo: el subcampeón sumó más puntos que el campeón. Huracán obtuvo nueve puntos más que el Boca de Lorenzo, que se impuso sobre un terreno encharcado, barroso, injugable de la cancha de River en el partido decisivo de la ronda final.
Ya en el Nacional, Huracán --semifinalista de este certamen-- continuó su racha inmensa. En el Gasómetro y en el Ducó se impuso por idéntico resultado: 2-1 (el 24/10, con goles de Houseman y Leone; y el 14/12, con tantos de Cabrera y Cano). El último de estos encuentros fue el único de esta serie de maravillas que no jugó Ardiles, quien el domingo estará sentado en el banco del Nuevo Gasómetro, ahora como entrenador. Con toda la impronta del Penta.

sábado, octubre 27, 2007

Recuerdo inmejorable

Aquel domingo 5 de junio de 1994, Huracán construyó una de sus últimas grandes victorias en el clásico contra San Lorenzo. No sólo por el triunfo, sobre todo por las circunstancias: por la 12a. fecha, se enfrentaban y el liderazgo del Clausura estaba en juego. Luego del 2-1, en el Ducó, aquel equipo de Héctor Cúper quedó como puntero. Se trató de una fiesta en Parque de los Patricios. Rodolfo Flores convirtió el primer gol y Pedro Barrios, de penal, hizo el tanto decisivo. Acá, a modo de homenaje para aquel domingo sin olvido, los resúmenes de cada tiempo. Un recuerdo inmejorable, a una semana de otro clásico...



viernes, octubre 26, 2007

Un mensaje quemero: que haya paz

Este afiche, publicado por Patria Quemera, es un mensaje para lo que se avecina: el partido más esperado, contra San Lorenzo, el 4 de noviembre, en el Nuevo Gasómetro. Un mensaje de paz. Para que, como desde sus orígenes y casi siempre, este paradigma del clásico barrial resulte una fiesta para todos.

Lo que sigue es el comienzo del capítulo referido al clásico, en el libro que publicó Clarín en ocasión del último título de San Lorenzo, en el reciente Clausura:

Desde sus días fundacionales el clásico entre San Lorenzo y Huracán era una fiesta de personajes mágicos, de cracks, con el tango como música de fonda. Era también el más porteño de los enfrentamientos deportivos, una suerte de campeonato aparte entre esas dos barriadas que se dividían el sur de un Buenos Aires que crecía a ritmo sostenido. Se trataba de una cita entrañable en tiempos en los que la cuestión de pertenencia geográfica delimitaba también pasiones.
El Santo y El Globo. Los de Boedo y los de Parque de los Patricios. Nacieron vecinos, allá en la primera década del siglo pasado. Y se criaron como tales, bien cerca, con historias entrecruzadas, con el encanto de la rivalidad sin enemigos. La Avenida La Plata fue sede de estadios emblemáticos para ambos, con una distancia que no excedía el puñado de cuadras. Se miraron siempre de reojo, pero sin rencores ni amenazas. Como primos, casi como hermanos en disputa sana. La violencia llegó mucho más tarde, ya en los noventa, con el crecimiento del fenómeno de los barrabravas y con la muerte del hincha de Huracán Ulises Fernández, el 19 de noviembre de 1997, como irremediable testimonio del horror.

jueves, octubre 25, 2007

Un clásico apoyo


Para el clásico del domingo 4/11 contra San Lorenzo el entusiasmo crece. También la expectativa. Y, sobre todo, brota ese deseo de estar cerca, de apoyar al plantel, al cuerpo técnico, a todos. Por eso, la Subcomisión del Hincha del club convoca a los socios y a los simpatizantes de Huracan a brindar apoyo. El encuentro, una suerte de Banderazo Quemero, será el sábado previo al partido, desde las 18, en la puerta del Ducó, donde se encuentra la concentración. Y allí estará este blog.

Más:
Detalles, en Patria Quemera.

miércoles, octubre 24, 2007

1952: Ricagni, goles for export

Eduardo Ricagni jugó poco más de un año en Huracán: entre 1952 y 1953 convirtió 36 tantos en 41 partidos. En su primera temporada en el club fue el máximo anotador del campeonato, con 28 goles en 29 encuentros. Se formó en la plaza de Ciudad de la Paz y Mendoza, en pleno Belgrano. Jugó también para Platense, Boca y Chacarita. De Parque de los Patricios partió a la gloria europea: fue goleador y figura en la Juventus y el Milan. Allí, todavía lo recuerdan... Acá, también.

Después de tres años de agonías y desahogos al borde de la cornisa, Huracán volvió a ser protagonista. Y peleó por el título que no se daba desde 1928 hasta faltando tres fechas. Al cabo de la 27a. fecha, River y Racing compartían la punta con 35 puntos y Huracán estaba tercero, a sólo dos. Entonces, en el Ducó, el equipo que tenía como líderes a Juan Filgueiras y a Enrique Cerioni jugaba un partido decisivo frente al Millonario. Y en el mejor momento, sufrió la peor derrota del historial entre ambos: 1-7. Ese fue el final de la pretensión de gloria de un equipo que había sorprendido a todos.
Antes, Huracán tuvo un arranque excelente: cinco victorias (incluidos dos triunfos brillantes: 1-0 a San Lorenzo en el Gasómetro y 3-0 frente a Racing, de local) y un empate (1-1 contra Central, en Rosario). En la séptima fecha, Boca lo dejó sin invicto (0-2 en el Ducó). Luego, el camino tuvo una sucesión de altibajos. Pero ese comienzo garantizó una cantidad de puntos que lo mantuvieron como protagonista central del año. Las dos derrotas contra River (la de la primera rueda fue 3-2 de visitante) y algunos flojos rendimientos contra los grandes atentaron contra la chance de la consagración.
De todos modos, en esta campaña que coqueteó con la posibilidad de otra vuelta olímpica, hubo un hombre que tuvo muchísimo que ver: el implacable Eduardo Ricagni, ese goleador que tuvo en Parque Patricios su trampolín al mundo. Hizo 28 tantos en los 29 partidos que jugó en el año y se consagró como el máximo anotador de la temporada. Un orgullo que sólo otros tres quemeros consiguieron en la historia del club: Guillermo Dannaher, en 1921; el paraguayo Atilio Mellone, en 1944; y Miguel Brindisi, en el Metropolitano de 1972. No sólo eso. En la temporada 53/54 fue el máximo goleador de la Juventus subcampeona, delante de Giampiero Boniperti. Y en la 54/55 lo contrató Milan y actuó como inside en el equipo que ganó el scudetto con futbolistas tales como Lorenzo Buffon (papá de Gianluigi, el arquero campeón del mundo con Italia), Césare Maldini, Niels Liedholm, Gunnar Nordhal y Juan Schiaffino. En esos años jugó también para la selección italiana. Y con la azzurra participó del Mundial en 1954, en el que le hizo un gol a Checoslovaquia. Al margen de todo su estupendo recorrido posterior, Ricagni vivió una temporada extraordinaria en este 1952. Por él, por sus goles, el Globo sintió que ponía la historia en su lugar.

Campaña:
Tercero*. G 14; E 7; P 9 / GF 59; GC 49.
*Igualado con Independiente.

Posiciones:
1. River 40 pts.
2. Racing 39 pts.
3. Independiente 35 pts.
3. Huracán 35 pts.

Figuras:
1. Eduardo Ricagni, delantero. Goleador del campeonato.
2. Juan Filgueiras, back.
3. Enrique Cerioni, half izquierdo.
3. Pascasio Sola, centrojás.
3. Valeriano López, delantero.
3. Luis Gaggino, back.

Partidos para la historia:
1. 4/5: Huracán 3-Racing 0. En su mejor actuación de la temporada, el equipo derrotó al equipo que venía de ser tricampeón y que en este 1952 terminó segundo detrás de River y fue el equipo con menos derrotas (apenas cuatro).
2. 13/4: San Lorenzo 0-Huracán 1. Con esta victoria, Huracán completó la mejor racha como visitante en el clásico. Desde 1946, estuvo siete encuentros sin derrotas, con cinco victorias y dos empates.
3. 29/11: Huracán 5-Vélez 0. El equipo se despidió del campeonato con una gran goleada frente a un Vélez que, aunque no hizo una gran campaña, contó con una de las tres defensas menos vencidas en la temporada.

Huracán se subió al podio y peleó por la Quinta Estrella hasta faltando tres fechas. Finalizó a cinco puntos de River.

Plantel: Manuel Ameal (20, 2); Rodolfo Berdiales (5, 1); Enrique Cerioni (29, 1); Alberto De Zorzi (18, 5); Juan Filgueiras (30, 5); Luis Gaggino (28); Luis Gómez (3); Carlos Lazon (18); Héctor Manuel López (16, 6); Valeriano López (15, 6); Alberto Loret de Molas (5); Juan Marcello (19); Orlando Nappe (2); Néstor Naya (27); José Nazionale (2); Ricardo Quiñones (16, 2); Eduardo Ricagni (29, 28); Héctor Ricardo (11); Juan Romeral (2); Juan Romo (2); Oscar Rossi (5) y Pascasio Sola (28).

martes, octubre 23, 2007

Cinco desafíos grandes


A esta altura, con 14 fechas disputadas, la sensación es de cierta estabilidad. Más allá de los altibajos, de la crisis a mitad de camino y de algunas actuaciones preocupantes, Huracán suma 19 puntos y está décimo en la tabla de los promedios y undécimo en la del Apertura (a ocho puntos del líder Lanús y a cuatro de la zona de Copa Libertadores). Podría ser mejor, pero no está mal. Ahora llega un tramo decisivo por las particularidades de los rivales a enfrentar: tres grandes (San Lorenzo, River y Racing) y dos campeones de esta década (Estudiantes y Vélez). Serán cinco pruebas de fuego en la campaña. Resultará definitivamente un modo de determinar para qué está Huracán en lo que queda de la temporada 2007/08. Hay un detalle que tranquiliza y hasta entusiasma: de a poco, Ardiles está encontrando el equipo. Lo del segundo tiempo contra Newell's merece continuidad. Quizá sea el principio del camino. Y eso agrada.

Lo que queda:
15a.) San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro. Historial general*: 40-39-74.
16a.) River, en Argentinos. Historial general*: 31-46-76.
17a.) Estudiantes, en La Plata. Historial general*: 47-40-63.
18a.) Racing, en Argentinos. Historial general*: 31-43-68.
19a.) Vélez, en el Amalfitani. Historial general*: 48-37-53.
*El historial general incluye Amateurismo y Profesionalismo.

lunes, octubre 22, 2007

Con tres gritos alcanza

Huracán hizo tres goles en un partido por segunda vez en el Apertura. Y en ambos casos contra equipos de Ricardo Caruso Lombardi: 3-2 frente a Argentinos, en el Ducó; y el 3-1 a Newell's, en Vélez. Esta vez fueron Franco Mendoza (es el goleador del equipo, con seis), Rolando Schiavi (en contra) y Andrés Franzoia, quien hizo su primer gol para el equipo. Acá, los dos tantos convertidos por futbolistas de Huracán:


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domingo, octubre 21, 2007

Un triunfo, un técnico, un equipo


Apertura, decimocuarta fecha: Huracán 3-Newell's 1, en Vélez. El triunfo imprescindible sirvió no sólo para acrecentar el promedio y para consolidar la posición de Huracán lejos de la zona traumática de la tabla de descensos. Sobre todas las cosas fue útil para demostrar que el entrenador no tiene caprichos y que desde el banco se pueden ganar partidos. Los dos cambios del entretiempo (ingresaron Leandro Díaz y Andrés Franzoia por Walter Coyette y Federico Nieto) marcaron un nuevo rumbo en el desarrollo, que en el primer tiempo había sido favorable al equipo rosarino. Con estos ingresos, Huracán mejoró notablemente. Y resulta, además, un buen indicador de cara al partido más esperado: el clásico contra San Lorenzo, el 4 de noviembre, en el Nuevo Gasómetro.
Hubo otra actuación para tranquilizar: a pesar de que la defensa no tuvo un gran partido frente a la velocidad de los atacantes de Newell's, Marcelo Barovero fue una garantía de seguridad. Sólo de penal pudieron derrotarlo. Antes y después, elasticidad mediante, resultó inexpugnable.
Así, de a poco, más allá de los altibajos, Huracán está encontrando el equipo. Y, mientras tanto, sigue sumando. Lo suficiente como para no mirar la tabla de los promedios por algunas semanas. Y para comprobar que la punta, si no fuera por puntos perdidos de modo discutible (el 1-1 ante Arsenal, el 0-0 frente a Tigre y el 2-2 contra Colón son los mejores ejemplos al respecto), sería un horizonte más cercano. Huracán quedó, ahora, a 8 puntos del líder Lanús, con 15 puntos en disputa.
Por todo esto, es bueno llegar así al clásico. La autoestima elevada es siempre un incentivo para su poseedor. Y ese es el caso de Huracán.

El mejor: Andrés Franzoia y Marcelo Barovero.
El peor: Walter Coyette.

Más:
El día Osvaldo, en Olé.
Mendoza, el hincha y el clásico, en Olé.
La tarde de Barovero, en Olé.

Así estamos:
En el Apertura
En los promedios
El fixture

sábado, octubre 20, 2007

Cuatro pasos adelante

Apertura, decimocuarta fecha: Huracán-Newell's, en Vélez. La historia entre ambos nació antes de la inclusión de los dos gigantes rosarinos en el torneo de la AFA, en 1939. El primer encuentro lo disputaron por la Copa Ibarguren (en la que participaban el campeón de la Asociación Argentina y el de la Liga Rosarina) perteneciente a la temporada de 1921: se enfrentaron el 29 de enero de 1922 y se impuso Newell's 3-0, en la cancha de Boca. En la temporada siguiente ambos se volvieron a enfrentar por el mismo trofeo: se consagró Huracán tras dos partidos (1-1 y 1-0, ambos en Sportivo Barracas).
Ya en el Profesionalismo jugaron 112 partidos. Y la ventaja es para Huracán: 43 victorias contra 39. Además, empataron 30 veces. El primer enfrentamiento se desarrolló el 4 de junio de 1939, en Rosario: ganó Newell's 2-1. La revancha, disputada en Parque de los Patricios, fue 3-0 para Huracán. De las 55 veces que Newell's visitó a Huracán, sólo se impuso en nueve.
La última vez que se enfrentaron fue en la temporada 2002/03: el 22 de febrero, por el Clausura, en el Ducó, igualaron 1-1.
Además, Huracán enfrentó a otros cinco equipos rosarinos:
Con el que más veces jugó fue con Rosario Central, siempre en el Profesionalismo, en Primera: 43-33-40, incluyendo el 1-0 del actual Apertura.
Contra Central Córdoba se enfrentó en la A (5-0 y 0-1, en 1958; 2-2 y 1-1, en 1959) y en la B Nacional (1-0 y 0-1, en la 99/00).
Frente a Argentino sólo jugó en la B Nacional 99/00 (1-1 y 5-0).
También actuó contra Renato Cesarini, en el Nacional de 1983: 2-1 y 4-1.
El único que tiene ventaja sobre Huracán es Tiro Federal (2-2-3). Y esa ventaja la contruyó en las últimas dos temporadas en las que se enfrentaron, ambas de la segunda división: en la 04/05 (1-4 y 1-2) y en la 06/07 (1-5 y 2-2). Antes, Huracán lo había derrotado en la final de la Copa Ibarguren correspondiente a 1925 (2-1, el 19/9/1926). Y se había mantenido invicto en la 03/04 de la B Nacional (1-1 y 1-0).
Incluyendo los 245 partidos ante equipos rosarinos, Huracán tiene una ventaja de nueve encuentros: 93-68-84.

Más:
La web de Newell's

jueves, octubre 18, 2007

René, la Alcorta y el Amalfitani

René Houseman, en los encantadores 70. Fue crack, ídolo y símbolo de esa década. Y de toda la historia del fútbol argentino.

Cada vez que lo veo a René Houseman mirando a Huracán desde su rinconcito en la platea Alcorta siento una tranquilidad que no sé explicar. Como si él pudiera hacer algo, aunque ya no haya nadie como él o parecido o cercano dentro del campo de juego. A pesar de lo imposible, imagino que aquello de los duendes pueda ser cierto. Cuando está René me sucede que de repente todo parece posible. Luego, ante la evidencia de la razón y de la tabla de posiciones, advierto --otra vez-- que los duendes sean una creación propia, pocas veces exitosa. Pero no me resigno. Lo veo a René y, naturalmente, empiezo a creer que esa tarde o esa noche habrá un reencuentro con días más felices.
El domingo no habrá rinconcito en la platea Alcorta. Tal vez tampoco esté René. O quizá no alcance a divisarlo. Seremos locales en el José Amalfitani, esa cancha en la que todos lloramos bajo el invierno de 1986. En esta ocasión no estará del otro lado el impertinente Italiano de Ramón Cabrero. Será contra Newell's. Y quizá no encuentre con la mirada a René. Entonces, comprenderé esta suerte de desarraigo. Y, para colmo, no habrá duendes a los cuales acudir...

Lo que sigue es un texto que publiqué en Clarín, en octubre de 1998. Se titulaba "René y la victoria que no llega".

"Una tarde cualquiera del 98. Barrio de Parque Patricios. Estadio Tomás Ducó. La popular Oscar Ringo Bonavena está repleta de sombras. Vacía de papelitos, gritos de bronca que buscan un desahogo que no llega. Nunca llega. Allí, en el campo de juego, el Huracán del pasado ilustre y el presente deshilachado padece. No alcanzan las gambetas de Daniel Montenegro ni las buenas intenciones de Sixto Peralta y de Gastón Casas. Nada alcanza. Ni ese aliento resignado. Ni ese Vamos muchachos que no tiene eco. El destino se parece a un pedacito del pasado. A ese invierno del 86, el del descenso contra Italiano en la cancha de Vélez, el del orgullo herido...Pero ahí está el Globo. Luchando maltrecho. Pero sin quebrantos. A pesar de las malas administraciones y de la consecuente crisis económica e institucional. Con el espíritu de siempre. Con ese irrevocable apego a su linaje barrial.La tarde del 28 de agosto del 94 parece un desencanto lejano. Tan lejano que no resulta doloroso el recuerdo. Entonces, el Huracán de Cúper perdía 4-0 ante Independiente y se le escapaba el título de campeón del Clausura. Un puñado de meses después los insultos empujaron al técnico al adiós...Esa noche, la de la despedida de Cúper y la derrota ante Central, René se fue contrariado. No entendía esa reacción reñida con la mesura. Sus ojos saltones, vivaces, miraban el piso de la platea Alcorta. Buscaba respuestas. No había.René es un habitante estelar de esa platea. Siempre está. Añorando sus tiempos de gambetas sin lectura y de brazos en alto testimoniando gloria. Esperando victorias que no llegan. Buscando liberar el grito sagrado que suele resultar esquivo. Imaginando horizontes prósperos, sin sombras en la popular".

martes, octubre 16, 2007

1951: La costumbre de zafar

Héctor Manuel López llegó a Huracán tras destacarse en la Segunda División, jugando para Defensores de Belgrano, el mismo club desde el cual dos décadas después arribaría René Houseman. Llegó con fama de centrodelantero hábil y notable definidor. Pero esa habilidad fue una contra para El Colorado: lo golpeaban mucho y, en consecuencia, tuvo varias lesiones. En este 1951, fue el goleador del equipo. En total, en Huracán disputó 74 partidos e hizo 28 tantos, entre 1950 y 1953.

A tres fechas del final, Huracán estaba con un pie en la B. Ocupaba el último lugar junto a Gimnasia La Plata en una temporada en la que estaban previstos dos descensos. Hasta entonces, el equipo había ganado apenas tres partidos. Pero en su mejor racha de la temporada, ganó tres encuentros consecutivos: 3-0 a Independiente, en Parque de los Patricios; 2-1 a Platense, en Crámer y Manuela Pedraza; y 2-1 a Gimnasia La Plata. Este último encuentro, disputado el 25 de noviembre, tuvo el carácter de una final: la derrota tenía el significado del descenso. Huracán les llevada un punto (22 a 21) al equipo del Bosque y a Quilmes, que enfrentaba a Vélez. Pero fue victoria quemera 2-1 y, por tercer año seguido, permanencia agónica.
Antes de ese final épico, lo de Huracán había sido flojísimo. Apenas el triunfo frente al tricampeón Racing (2-1, en el Ducó) resultó un reencuentro con la historia grande. Y el 4-4 frente a San Lorenzo fue el más abultado de la historia del clásico. Superó a los 3-3 de 1940 y de 1947, ambos en condición de visitante.
La campaña de Huracán fue muy pobre sobre todo fuera de Parque de los Patricios: un triunfo, seis empates y nueve derrotas.
Dentro de ese contexto, resultaron valiosos los aportes de Luis Isidro Bravo (hermano de Rubén; jugó en Huracán entre 1950 y 1951) y de Héctor Manuel López, quienes marcaron nueve goles cada uno. Además, un puñado de ocasionales gambetas de Oscar Coco Rossi permitieron el recuerdo de días menos traumáticos.

Campaña:
Decimocuarto*. G 6; E 12; P 14 / GF 44; GC 59.
*Igualado con Atlanta.

Posiciones:*
1. Racing 44 pts.
2. Banfield 44 pts.
3. River 43 pts.
*Hubo desempate por el título y se impuso Racing, luego de dos partidos: 0-0 y 1-0, con el histórico gol de Mario Boyé. Ambos partidos se jugaron en la cancha de San Lorenzo.

Figuras:
1. Héctor Manuel López, delantero.
2. Luis Bravo, inside.
3. Oscar Rossi, inside.
3. Ricardo Quiñones, wing izquierdo.
3. Juan Romo, centrojás.
Partidos para la historia:
1. 3/6: Huracán 2-Racing 1. En su mejor actuación de la temporada, el equipo derrotó al que, a fin de año, se consagraría tricampeón. Esa fue una de las únicas cuatro caídas del equipo de Avellaneda, el menos derrotado del campeonato.
2. 25/11: Huracán 2-Gimnasia La Plata 1. Partido decisivo por la permanencia, en la última fecha. Si perdía, Huracán descendía. Por tercer año consecutivo, se evitó el descenso en el último tramo de la temporada.
3. 4/11: Huracán 3-Independiente 0. Por la antepenúltima fecha, el equipo comenzó con esta goleada una racha de tres triunfos seguidos que le permitió seguir en la A. Independiente, además, fue protagonista de la temporada (terminó cuarto).

Plantel: Arturo Acosta (2); Alejandro Armoa (4, 1); Luis Bravo (22, 9); Enrique Cerioni (24, 1); Jacinto Díaz (12); Juan Filgueiras (28, 3); Luis Gaggino (18); Luis Gómez (24, 3); Héctor Manuel López (21, 9); Jorge Martín (4); Orlando Nappe (5); Néstor Naya (14); José Nazionale (21); Ricardo Quiñones (32, 9); Héctor Ricardo (20); Juan Romeral (11); Juan Romo (27, 1); Oscar Rossi (26, 2); Carlos Scherl (4); Herberto Simmons (8, 1); Antonio Stauskas (12); Adolfo Trejo (7, 3); y Villafañe (6, 2).

domingo, octubre 14, 2007

En la cancha del dolor más grande


Huracán será local en la cancha de Vélez, a consecuencia de las remodelaciones que se le deben realizar al Ducó. El domingo, desde las 14 horas, el equipo de Osvaldo Ardiles enfrentará a Newell's, por la 14a. fecha del Apertura.
Huracán, en Primera, jugó como local en 10 ocasiones en ese escenario: ganó cuatro, empató cuatro y perdió dos. Lo que sigue es el detalle de cada uno de esos partidos:

13/10/1946 Huracán 2-Ferro 1
25/05/1947 Huracán 1-San Lorenzo 1
05/09/1954 Huracán 1-Gimnasia La Plata 4
19/09/1954 Huracán 3-Independiente 3
28/04/1956 Huracán 1-River 1
09/06/1956 Huracán 2-San Lorenzo 4
27/04/1973 Huracán 2-All Boys 1
24/10/1973 Huracán 2-Argentinos 0
07/06/1998 Huracán 2-San Lorenzo 1
01/06/1999 Huracán 1-San Lorenzo 1

Sin embargo, la cancha de Vélez tiene también un recuerdo que es estigma en la historia de Huracán: el 24 de junio de 1986, ante Deportivo Italiano, Huracán perdió en la definición por penales del desempate de la final del Octogonal de la temporada 85/86. Ese día resultó uno de los más dolorosos de la vida quemera: fue la certeza del primer descenso. Después de 72 años ininterrumpidos en la máxima categoría del fútbol argentino, el histórico Globo de Parque de los Patricios se fue a la B. Por eso, el José Amalfitani resulta la cancha del dolor más grande.

Agradecimientos: Oscar Barnade y Víctor Kuhry, por los detalles estadísticos.

viernes, octubre 12, 2007

Días de balance

Encuesta realizada por Patria Quemera.

Encuesta realizada por la página oficial del club.

Disputadas 13 fechas y en este primer paréntesis en el Apertura, a consecuencia de las Eliminatorias, es tiempo de balance. Estas son las impresiones del blog, a esta altura:

Lo bueno:
1) Huracán está fuera de la zona de descenso y de Promoción. Con 16 puntos en 13 partidos, el equipo tiene 1,231 de promedio. Está apenas detrás de Racing (1,247) y Gimnasia de Jujuy (1,236) y delante de Colón (1,225), Central (1,202), Newell's (1,170), San Martín de San Juan (1,154) y Olimpo (0,923).
2) Hugo Barrientos es uno de los mejores mediocampistas del Apertura. Su promedio de Clarín y de Olé lo avalan.
3) La impresión es que Huracán encontró la defensa, más allá de algunos altibajos: Puertas, Goltz, Ubeda y Cellay se están empezando a decir de memoria.
4) Más allá de actuaciones irregulares, Franco Mendoza cumple con lo principal que se le reclama a un delantero: es el máximo anotador del equipo con cinco tantos.
5) En lo que queda del fíxture (por nombres la más difícil), enfrentará a un San Lorenzo fuera de toda pelea, a un River que piensa sobre todo en la Sudamericana, a un Vélez en días de transición. Huracán ya enfrentó a los que pelean por el título.

Lo malo:
1) El juego del equipo está en decadencia. En la última puesta en escena (contra Gimnasia,en Jujuy) no hubo respuestas de ningún tipo. Pareció un equipo a la deriva.
2) Cuando juega de visitante, el equipo parece atado, inhibido, manso. Perdió capacidad de lucha.
3) Walter Coyette y Omar Zarif, dos de los peores jugadores del Apertura, no están a la altura de Primera. No se entiende que sean titulares. ¿Por qué no juega Poggi?
4) La falta de contundencia es grave. Sobre todo en un torneo en el que todo parece indicar que el que hace el primer gol gana. Las tres veces que Huracán lo consiguió, triunfó (1-0 a Central, 2-1 a San Martín de San Juan y 1-0 a Banfield).
5) La falta de creatividad. Salvo algunos momentos de Sánchez Prette, el equipo aparece despojado de fútbol. ¿No será el tiempo de Franzoia?

Así estamos:
En el Apertura
En los promedios
El fixture

martes, octubre 09, 2007

1950: La épica del clásico imposible

Enrique Cerioni fue un constante y prolijo half izquierdo que jugó en Huracán entre 1946 y 1953. En total, disputó 186 encuentros para el club y ocupa el puesto 22 en la historia de Huracán en el Profesionalismo. En la Selección no tuvo espacio debido al notable Natalio Pescia, de Boca. Participó de las campañas de la resistencia en la A, entre 1948 y este 1950. Cerioni, además de tapa de la revista El Gráfico, fue un emblema de Huracán en su tiempo.

Como en el año anterior, Huracán se acostumbó a padecer. Para mantener la categoría, el equipo tuvo que sufrir --otra vez-- más allá del calendario de la temporada: igualó en el penúltimo lugar con Tigre y tuvo que definir cuál de los dos equipos acompañaría a Rosario Central a la B. Esta vez, se impuso con autoridad en los dos partidos decisivos (3-1 y 5-1) y se garantizó su continuidad en la máxima categoría.
De todos modos, en el recorrido por esta campaña en la que Huracán perdió la mitad de los partidos (17 de 34) hubo alegrías grandes. Incluso, se produjeron victorias contra cuatro de los cinco grandes (2-0 a Independiente y 2-1 a Racing, de local; y 3-2 a San Lorenzo y 1-0 a Boca, de visitante) y una goleada memorable (6-1 a Ferro, en Caballito). Pero el equipo jamás encontró el camino de la regularidad y debió esperar hasta la última fecha para determinar su futuro en 1951. Entonces, el 26 de noviembre, igualó 1-1 ante Gimnasia La Plata, en la Bombonera. Así, sumó 29 puntos. En esa misma fecha, se enfrentaron Quilmes (28 puntos) y Tigre (29), en el Sur. Y ganó el local con claridad: 5-1.
Entonces, llegaron los dos partidos definitorios ante los de Victoria. El domingo 3 de diciembre, en Independiente, Huracán ganó 3-1. Siete días después, en River, El Globo tuvo una actuación de Primera y goleó 5-1. En ambos encuentros, Huracán dispuso los mismos once: Ricardo; Uzal, Filgueiras; Stauskas, Giménez, Cerioni; Caserio, Di Pace, Héctor Manuel López, Vigo y Quiñones. Ellos quedaron para siempre como representantes de un rasgo de estos años duros: la resistencia quemera.
Pero lo mejor de este año, más allá de la permanencia, fue el tremendo clásico que Huracán le ganó a San Lorenzo en el Gasómetro. La semana anterior a ese 27 de abril, Huracán y Vélez protagonizaron un grave incidente a cinco minutos del final del encuentro que derivó en la expulsión de los 22 futbolistas. En consecuencia, Huracán tuvo que disputar el clásico con un equipo conformado por casi todos integrantes del plantel de Reserva. Y a pesar de ir perdiendo 2-0 a partir de los siete minutos del segundo tiempo, lo dio vuelta de manera épica, con un superhéroe ya sin olvido: José Vigo, autor de los tres goles. Así construyó Huracán un capítulo memorable ante San Lorenzo: el de la épica del clásico imposible.

Campaña:*
Decimosexto. G 12; E 5; P 17 / GF 54; GC 65.
*Además, Huracán debió definir la permanencia en Primera con Tigre, que también tenía 29 puntos y compartía el penúltimo lugar, delante del descendido Rosario Central. En la serie Huracán fue muy superior: se impuso 3-1 y 5-1.

Posiciones:*
1. Racing 47 pts.
2. Boca 39 pts.
3. Independiente 39 pts.
*Hubo desempate por el subcampeonato (2-3, 3-2, 3-3), pero como no se sacaron ventajas se impuso Boca por gol average (1,28 a 1,25).

Figuras:
1. José Vigo, delantero.
2. Juan Filgueiras, back.
3. Enrique Cerioni, half izquierdo.
3. Ricardo Quiñones, wing izquierdo.

Partidos para la historia:
1. 27/8: San Lorenzo 2-Huracán 3. Gran triunfo de Huracán en el Gasómetro, en la segunda rueda. Fue la tercera victoria consecutiva como visitante en el clásico. Antes se había impuesto 1-0 en 1948 y 1-0 en 1949. Ese día, a consecuencia de las expulsiones sufridas en la fecha anterior contra Vélez, Huracán sólo contó con un futbolista habitualmente titular, Enrique Cerioni. Y con un superhéroe: José Vigo.
2. 16/7: Huracán 2-Racing 1. Triunfo ante el que se consagraría como bicampeón en este año.
3. 19/11: Boca 0-Huracán 1. Gran triunfo en la Bombonera, donde Huracán sólo logró imponerse en siete ocasiones en toda la historia. La primera, 1-0 en 1915; la última, 4-1 en 1980. Fue por la penúltima fecha y resultó clave para la permanencia en la A.
3. 3-10/12: Desempate ante Tigre. Huracán se impuso con claridad en los dos partidos por la permanencia: 3-1 en Independiente y 5-1 en River. Así, el equipo volvió a evitar el descenso.

Plantel:* Julio Angel (1); Francisco Arbios (12, 2); Alejandro Armoa (9, 1); Lino Badín (2); Luis Bravo (16, 2); Egberto Caserio (15, 7); Enrique Cerioni (27); Cesáreo Corton (8, 3); Rodolfo De Santis (5); Miguel Di Pace (11, 1); Jacinto Díaz (10); Juan Filgueiras (30, 11); Juan Carlos Giménez (25); José Lanza (5); Roberto Marino (4); Jorge Martín (1); Omar Muraco (7); Orlando Nappe (4); Néstor Naya (12); Ricardo Quiñones (31, 6); Julio Ramírez (12); Hugo Reyes (10, 2) Héctor Ricardo (26); Juan Romeral (8); Joel Romero (8); Juan Romo (4); Oscar Rossi (7, 1); Antonio Stauskas (16); Adolfo Trejo (5, 3); Héctor Uzal (28) y José Vigo (21, 17).
*Incluye los desempates contra Tigre.

lunes, octubre 08, 2007

En la Bombonera, NO


Existe la posibilidad de que Huracán comience a hacer de local en la Bombonera, mientras se refacciona el Ducó para 2008, el año del Centenerio Quemero. Y de confirmarse, se trataría de una mala noticia, de acuerdo con la interpretación de este blog: El Globo será local en una cancha en la que no gana desde hace casi tres décadas (4-1 a Boca en 1980 fue el último éxito), en la que no habrá chances de ejercer esa necesaria presión de la condición de local debido a sus dimensiones. No sólo eso: Huracán prácticamente dejaría de jugar los domingos, a consecuencia de que suele actuar como local simultáneamente con Boca. Y por último, este blog no olvida aquel título del que Boca --archirrival en la década del 20-- se apropió en 1923 en perjuicio de Huracán. Por todo eso: En la Bombonera, NO.

Más:
Opiniones diversas, en Patria Quemera.

sábado, octubre 06, 2007

Añoranzas del Ducó

Apertura, décimotercera fecha: Gimnasia de Jujuy 2-Huracán 0. Me tocó participar de la cobertura del partido desde Buenos Aires. El comienzo del comentario que lleva la firma de Luis Condorí, corresponsal de Clarín en Jujuy, explica el peor de los problemas recientes de Huracán:
"Gimnasia de Jujuy y Huracán tienen una similitud: son dos equipos en uno. Sufren el síndrome de la añoranza de su localía: cuando juegan fuera de su cancha padecen y, por lo general, pierden. Ayer, la peor de las caras le tocó al equipo de Osvaldo Ardiles: tras vencer 1-0 en el Ducó a Banfield, cayó en La Tacita de Plata con el mismo Lobo que no había podido arañar puntos en su visita a Avellaneda (0-3 contra el líder Independiente). Y así, con este 2-0 de local, Gimnasia consiguió salir de la Promoción y hacia allí lo empujó a Huracán".
Más adelante, el texto continúa con otra verdad de esta flojísima actuación de Huracán:
"Y estos síntomas numéricos no son casualidad. Resultan la consecuencia de un juego que oscila de acuerdo con el escenario. Lo de ayer fue otro ejemplo al respecto: Gimnasia quiso desde el comienzo, jugó como si fuera el patrón de su estancia; Huracán pareció inhibido, atado, frágil".
Y se pueden aportar algunos números al respecto:
1) Desde que Osvaldo Ardiles es el entrenador, Huracán perdió todos sus partidos como visitante.
2) Sólo 4 de los 16 puntos de Huracán en el Apertura los sumó fuera de Parque de los Patricios.
No sólo eso: al menos hasta principios de 2008, Huracán no volverá a jugar en el Ducó. Y eso es, cuanto menos, un indicio preocupante.

El mejor: Marcelo Barovero.
El peor: Paolo Goltz.

Más:
Un punto a Coyette, en Patria Quemera.
Peligro de Goltz, en Olé.

Así estamos:
En el Apertura
En los promedios
El fixture

viernes, octubre 05, 2007

En Primera, Huracán


Apertura, décimotercera fecha: Gimnasia de Jujuy-Huracán. Será el décimocuarto partido entre ambos en Primera, donde Huracán tiene un partido de ventaja: 5-4-4. La última vez que se enfrentaron en la A fue en el Clausura 99: empataron 2-2, en Jujuy.
Además, hubo otros diez enfrentamientos en la B Nacional, entre 1986 y 2005. Y en este ámbito la ventaja es para el Gigante Jujeño: cinco triunfos contra tres y dos empates. Los últimos dos encuentros fueron por la segunda final para subir a la A, en la temporada 04/05. En Parque de los Patricios, se impuso 1-0 Gimnasia y en La Tacita de Plata igualaron sin goles.
Huracán enfrentó sólo a dos equipos jujeños en su historia. El otro rival fue Atlético Ledesma. Jugaron dos veces en el Nacional de 1977: Huracán se impuso 1-0 en el Trapiche Azucarero e igualaron 2-2 en el Ducó.

Más:
La web de Gimnasia de Jujuy

jueves, octubre 04, 2007

1949: Días de subsistencia

Héctor Uzal y Juan Filgueiras formaron una dupla central emblemática, en estos años complicados. Fueron el sostén de equipos en crisis. Los dos llegaron desde Racing. Uzal jugó 82 partidos entre 1948 y 1950. Filgueiras ocupa un lugar en el top five de presencias: es el quinto futbolista (junto a Jorge Carrascosa) con más partidos en la historia del club. Entre 1948 y 1958 disputó 287 encuentros y marcó 32 tantos. Fue un símbolo, sobre todo, en los años cincuenta. Además, en 1951, fue convocado a la Selección argentina.

Fue un año de angustia. Más: el de más angustia hasta entonces. Huracán se salvó del descenso recién en 1950, luego de cuatro partidos de desempate y polémica contra Lanús, rival con el que el equipo había compartido el último lugar. El 3-2, ya en febrero, permitió el desahogo. Ese día, el árbitro suspendió el partido, cuando faltaban 10 minutos, a consecuencia de que los futbolistas de Lanús no permitieron la ejecución de un penal a favor de Huracán. En breve, llegó la confirmación de parte de la AFA y así la certeza de la permanencia.
Se trató casi de un milagro. Luego de perder en la 32a. fecha ante Estudiantes (0-1, en La Plata), Huracán quedó en una situación casi irremontable. El equipo estaba último con 22 puntos y en el penúltimo lugar compartían espacio Boca, Tigre y Lanús, con 25. Quedaban apenas cuatro puntos en disputa para determinar el único descenso de la temporada. Parecía el fin de una larga presencia de 35 años en Primera (Huracán había ascendido en 1913, en tiempos del amateurismo).
Pero en ese momento, entre la épica quemera y el azar, Huracán consiguió forzar el desempate. El triunfo 2-1 ante Atlanta, permitió prolongar la presunta agonía. A una fecha para el desenlace, quedaron así ubicados en los últimos puestos: Huracán 24, Boca 25, Lanús y Tigre, 26. Tigre se salvó con el empate 2-2 ante Independiente, en Avellaneda. Y en esa jornada final se enfrentaban Boca-Lanús, en La Bombonera. La goleada 5-1 del local y el 1-0 del Globo frente a Banfield generaron un empate en 26 puntos en el último lugar.
Había que resolver cuál de los dos empezaría la década del 50 en la Primera B. Fueron cuatro partidos. En el primero, disputado el 18 de diciembre, ganó 1-0 Huracán en el Gasómetro. En la revancha, un día antes de Navidad, en Independiente, goleó Lanús 4-1. Entonces, hubo que disputar un tercer partido, ya que no contaba la diferencia de goles: 3-3 en San Lorenzo, el 8 de enero. Con polémica: los jugadores de Huracán se retiraron del campo disconformes con el arbitraje del inglés Bert Cross, luego de que cobrara dos penales para Lanús y que le anulara un gol a José Vigo, de Huracán. Cuatro días después, el Tribunal de Penas determinó que el partido se jugara de nuevo. Más de un mes más tarde, el 16 de febrero, llegó el último encuentro de esta definición interminable: 3-2 en la cancha de River hasta la suspensión a los 35 minutos del segundo tiempo. Y fin. Así se salvó Huracán. Como pudo.
Antes, hubo apenas retazos de alegría. Lo mejor en ese sentido sucedió en el Gasómetro: por la 28a. fecha, Huracán le ganó el clásico de la segunda rueda a San Lorenzo. Fue el más importante de los nueve triunfos del equipo en una campaña cuyo rasgo distintivo fue la sensación de caminar por la cornisa.
Este año también hubo otra demostración de lo mal que le hizo a Huracán desprenderse de su mágico trío (Llamil Simes, Tucho Méndez y Juan Carlos Salvini, transferidos a Racing). El equipo de Avellaneda obtuvo esta temporada su primer título en el Profesionalismo. Y Simes marcó 26 goles y se consagró como el máximo anotador de la temporada, junto a Juan José Pizzuti, de Banfield. Esos goles, claro, podrían haber permitido un 1949 menos traumático para Huracán.

Campaña:*
Decimoséptimo. G 9; E 8; P 17 / GF 47; GC 57.
*Además, Huracán debió definir la permanencia en Primera con Lanús, que también tenía 26 puntos. Luego de tres encuentros y varias polémicas (1-0, 1-4 y 3-3), el equipo se impuso 3-2 en la cancha de River. Descendió Lanús. Estos encuentros no están incluidos en el detalle de la campaña.

Posiciones:*
1. Racing 49 pts.
2. River 43 pts.
3. Platense 43 pts.
*Hubo desempate por el subcampeonato y se impuso River (2-1 y 4-0).

Figuras:
1. Juan Filgueiras, back.
2. Héctor Uzal, back.
3. Adolfo Trejo, delantero.
3. José Lanza, wing izquierdo.
3. Néstor Naya, half.

Partidos para la historia:
1. 16/2/1950: Huracán 3-Lanús 2, en River. Se trató de una de las series de desempate más emocionantes de la historia. Se tuvieron que disputar cuatro encuentros entre el 18 de diciembre y el 16 de febrero. Este último encuentro fue suspendido a consecuencia de que Lanús, disconforme con el arbitraje, se retiró. La AFA lo dio por terminado con el resultado 3-2.
2. 30/10: San Lorenzo 0-Huracán 1. Fue el único triunfo de Huracán ante uno de los grandes. Y un resultado clave para evitar el descenso.
3. 29/5: Huracán 7-Newell's 2. Estupenda goleada frente a un equipo de muy buena campaña: con estos dos puntos, el equipo rosarino habría sido segundo junto a River y Platense.

Plantel:* Waldino Aguirre (2); Julio Angel (1); José Ayala (5, 2); René Cabrera (2); Egberto Caserio (25, 2); Enrique Cerioni (31, 1); Cesáreo Corton (8); Rodolfo De Santis (11); Oscar del Castillo (8); Ubiré Durán (4); Miguel Di Pace (21, 5); Joaquín Fernández (3); Eduardo Ferro (20); Juan Filgueiras (36, 7); José Gastaldo (1); Juan Carlos Giménez (4); José Lanza (32, 7); Roberto Marino (7, 3); Omar Muraco (11, 7); Néstor Naya (26); Randon (5); Gabriel Rebagliatti (1); Samuel Resnik (10); Héctor Ricardo (17); Juan Romeral (1); Diego Ruiz (26); Saleschio (1); Salinas (4, 1); Torino (2); Adolfo Trejo (27, 11); Héctor Uzal (33); y José Vigo (30, 9).
*Incluye los desempates contra Lanús.

miércoles, octubre 03, 2007

Coyette lo hizo

Escuchó silbidos y rechazos en buena parte del Apertura. Había sido importante en el tramo decisivo de la B Nacional. Pero no estaba jugando bien en este inicio. Incluso muchos de los hinchas reclamaban desde hace no menos de tres partidos que no jugara más. Ante Banfield tampoco había arrancado bien, como mediocampista por la izquierda. Pero en el segundo tiempo, Walter Coyette transformó todo el escenario: aplausos por silbidos, desahogos por ansiedades, gritos por murmullos, felicidades por angustias... Todo por este gol a los 21 minutos del complemento, que valió tres puntos y mucha calma. Sí, Coyette lo hizo...

Sufrir, sudar, ganar


Apertura, duodécima fecha: Huracán 1-Banfield 0. Había que ganar como decía esa canción tribunera, que nació de la popular Bonavena, ya en el primer tiempo: "cueste lo que cueste". A pesar de todo. Y así sucedió: Huracán sumó tres puntos, a pesar del sufrimiento en la primera mitad, a pesar del juego escaso, a pesar de terminar demasiado cerca de Marcelo Barovero. Ganó con más coraje que fútbol, con más garra y seguridad defensiva que creatividad o desequilibrio individual. Y, al revés que en la mayoría de los partidos anteriores (ocho de once), golpeó primero y, luego, se defendió con solidez.
La victoria dejó dos certezas: la primera tiene que ver con el buen rendimiento de los cuatro del fondo y de Hugo Barrientos delante de ellos. Así, Huracán comienza a ser confiable, más allá de la preocupante falta de elaboración del medio hacia adelante. Y la segunda está asociada con la necesidad de golpear primero. Un dato al respecto: las tres veces que Huracán hizo el primer gol se terminó imponiendo (1-0 a Central, en Rosario; 2-1 a San Martín de San Juan, en el Ducó; y este 1-0 ante Banfield).
Hubo que sufrir y hubo que sudar. Incluso, en el primer tramo del partido hubo que abrazarse al azar. Pero se ganó. Es un triunfo que descomprime una situación de angustia inminente. Son tres puntos que garantizan alejarse de la zona de Promoción. No es poco. Seguro. Y a pesar de todo.

El mejor: Hugo Barrientos.
El peor: Luciano Varaldo.

Más:
Osvaldo, el azzuro, en Patria Quemera.
Se vienen remodelaciones en el Ducó, en Olé.

Así estamos:
En el Apertura
En los promedios
El fixture

martes, octubre 02, 2007

Simpatías inevitables

Retrato de la estación de Banfield, en días que no conocí.

Banfield fue, es y será siempre el equipo de mi mamá Eulalia. Y el de mi tía Irma y el de mi tío Pablo. Y Banfield fue para ellos el encantador ámbito de desarrollo de la adolescencia. El de las visitas al cine, cuando las butacas eran de pana y tal salida resultaba todo un rito. El de las inquietudes artísticas de Eulalia, impulsadas por el Maestro Silvio Rossi, ese pintor que el tiempo redescubrirá. El del ritmo manso. El de las construcciones de influencia británica. El del campeonato sin corona en 1951. El del inolvidable Pedro Uzquiza. El de aquellas visitas en tren en tiempos de mi niñez para visitar a Marta, la madrina de uno de mis hermanos. El que ahora me cuenta Irma, con su memoria sin quebrantos. Eso es Banfield para mí. Una sucesión de simpatías inevitables.

Lo que sigue es un texto que publiqué en Clarín, a modo de homenaje a Pedro Uzquiza, en junio de 2004. Una térmica que se tituló "Banfield miró al cielo":

Alguna vez, entre tantos sueños en secreto, el entrañable Pedro Uzquiza confesó ese sueño que lo acompañó hasta el final: "Je... Y mirá si nos clasificamos a la Libertadores..." En el bar de enfrente de su casa, en esa mesa en la que también estaban dos de sus amigos de tantos años, Miguel y el Negro, Pedro respondía a una de esas chanzas que le sacaban su costado más visceral. Fue hace poco menos de un año, unos meses antes de que una enfermedad nos dejó sin sus frases pícaras y célebres.
Y hoy sí, Pedro, inolvidable Pedro, Banfield, tu Banfield, se clasificó para la Libertadores. Como habías dicho, casi a modo de osadía. Duele que no estés para que te alegres con ese otro fanático del Taladro, tu hijo Nacho. Pero seguro que en algún momento de esta tarde gris, en algún pedacito de ese cielo, te habrás enterado y habrás contado ahí esas historias que tan bien contabas.
Pedro Uzquiza fue periodista de Clarín, El Gráfico, La Razón, entre otros tantos medios; profesor sin pretenderlo de cuestiones de la vida; un tipo implacable con los ventajeros; un hombre generoso y cordial; un defensor inquebrantable del buen gusto; un amigo para los que no hay olvido posible cuando se van; y también, hincha de Banfield...
Por eso, cuando el domingo ante Rosario Central los jugadores de Banfield levanten los brazos al cielo sabrás que, de algún modo, será un tributo a tu militancia por el Banfield que siempre llevaste en tu corazón enorme. Sólo les faltará una cosa a esos jugadores: un capítulo en tu libro 100 años de sueños, la historia de Banfield. Ese capítulo que en algún rincón de ese cielo que te ganaste en 66 años ya estarás escribiendo...

Detalles de una superioridad


Apertura, duodécima fecha: Huracán-Banfield. La primera vez que se enfrentaron coincidió con el primer año de Huracán en la máxima categoría: 1914. En Parque de los Patricios, en esa oportunidad, se impuso Banfield por 2-1. Sin embargo, ese triunfo inaugural no marcó el rumbo del historial entre ambos. Incluyendo todos los partidos (amateurs, profesionales y Ascenso), la ventaja es quemera: 34 victorias contra 21; además hubo 26 empates.
En Primera, desde 1931, jugaron 65 encuentros (30-19-16). Antes, en la Era Amateur, habían disputado 10 partidos (2-5-3). También se enfrentaron seis veces en el Nacional B, en la década del 80 (2-2-2).
La última vez que jugaron fue el 1/6/03 por el Clausura 2003: en el Sur, Huracán obtuvo su único triunfo en ese torneo en el que descendió (1-0, con gol de Emanuel Villa). El último encuentro en el Ducó se disputó el 26/10/02: ganó 3-2 Banfield, con dos goles de Roberto Colautti y uno de Jorge Cervera; para Huracán marcaron Gabriel Lobos y Alejandro Alonso.

Más:
La web de Banfield

lunes, octubre 01, 2007

En el nombre del gol que nos falta

Festejo de futbolistas de la Fiorentina con el goleador Osvaldo. El ex Huracán fue titular y marcó dos goles. En el banco, ante Livorno, esperaba un histórico del fútbol italiano: Cristian Vieri. Foto publicada por Gazzetta dello Sport.

Daniel Osvaldo ya no juega en Huracán desde hace dos años. Después de 11 goles en 33 partidos, esos mandatos económicos del fútbol nuestro de cada día se lo llevó al calcio. Luego de dos temporadas en la Serie B (jugó en Atalanta y en Lecce), llegó a la Fiorentina para disputar la campaña 2007/08. Y el sábado, en su debut como titular, este pibe de 21 años con futuro de Caso Camoranesi convirtió dos goles en el 3-0 ante Livorno. "A tutto Osvaldo", sostiene La Gazzetta dello Sport. Es un testimonio elocuente de las capacidades del ex delantero de Huracán en tiempos recientes de la B Nacional. Con sus goles, el equipo violeta se ubica tercero en la lucha por el scudetto (está a dos puntos del líder Inter y a uno del escolta Juventus).
Pero no hay caso, acá, en Parque de los Patricios, la sensación es desoladora: qué poco duran los buenos jugadores en el club. Se trata de una realidad que duele, que inquieta. Es que, al margen de los nombres, lastima observar a figuras recientes resolver cuestiones ajenas. Como ahora Osvaldo, partícipe involuntario de una situación triste e irremonatable: el éxodo precoz de figuras destacadas de nuestro club. Mientras tanto, uno de los pecados de Huracán en el Apertura es justamente su escaso índice de eficacia entre lo que genera y lo que resuelve.