lunes, agosto 22, 2016

Un ciclo, todo esto


La Supercopa, en abril de 2015, La Estrella Trece, el título más reciente. Obra del estupendo Huracán de nuestros días.

Ahora que está comenzando la temporada 16/17 resulta un buen momento para mirar apenas hacia atrás. Para valorar un recorrido, una sucesión de logros que mucho se parecen a una hazaña pero son -en definitiva- una preciosa reconstrucción, un principio. Desde el fondo de sus infiernos, tras el peor cumpleaños de la (aquel del primer día de noviembre de 2014), nació el Huracán más bravo -quizá- desde los años veinte.

Revisemos. Se logró todo esto desde aquel penúltimo aniversario de nuestra vida Quemera:

2014
Campeón de la Copa Argentina, primer título tras 41 años.
Clasificado a la Copa Libertadores 2015.

Récord: único equipo del fútbol argentino en salir campeón de un título absoluto jugando en la segunda categoría.
Récord: único equipo del fútbol argentino en clasificarse a una competición internacional desde la segunda categoría.

Regreso a Primera División, tras quedar último a siete fechas para el final de la temporada.

2015
Campeón de la Supercopa Argentina, segundo título en cinco meses.
Clasificado a la Copa Sudamericana 2015.

Récord: el equipo que menos tiempo tardó en ser campeón recién llegado a Primera (superó a Central de la campaña 86/87).

Subcampeón de la Copa Sudamericana, invicto (sólo lo derrotó por penales Independiente Santa Fe, en la final). 
Clasificado a la Copa Libertadores 2016.

Récord: único equipo en acceder a una final internacional recién llegado a Primera.

Además: En semifinales de la Sudamericana eliminó a River, defensor del título, campeón de la Libertadores, de la Recopa y subcampeón del Mundial de Clubes de la FIFA. 
Además: Palacio Ducó invicto en competiciones internacionales en 2015.
Además: fue el equipo con mejor registro de la Conmebol (una derrota en 18 partidos; "Equipo del Año")

Continuará...

Eso esperamos.

martes, agosto 16, 2016

Un estreno feliz



Huracán 2-Racing de Córdoba 1, en el Palacio Ducó. Fue el debut del Globo de Newbery en el Metropolitano de 1984. Claudio Morresi, con dos penales, permitió la victoria en el estreno. Bonus track: esa misma noche, cuenta el presentador de Canal 7, Raúl Alfonsín le hablaba al país. El detalle también relata el contexto: era el primer Metro que se jugaba íntegramento con la Democracia recién regresada.

viernes, agosto 12, 2016

Hechizos rotos



Copa Argentina: Belgrano 1 (5)-Huracán 1 (3)

Más allá del juego escaso, de los errores arbitrales repetidos, en San Juan se terminó el hechizo. El de esa ciudad, la de los últimos dos títulos, y el de las definiciones por penales (la de esta ocasión se suma a la que más dolió la de la final de la Sudamericana ante Independiente Santa Fe, en Bogotá).

Ahora, llega el tiempo de empezar de nuevo, de reordenar. Esta eliminación frente a Belgrano es un dolor, un desenlace triste que tiene que servir de apredizaje, para enfocar lo que se avecina. Para no perder de vista el objetivo prioritario: seguir siendo protagonistas en el ámbito local y relanzarnos al ámbito internacional... Sí, como en el precioso ciclo 14/16.

lunes, agosto 08, 2016

De lo nuestro, lo mejor



Pasó hace casi nada. Y vale la pena decirlo y recordarlo: Huracán fue en la temporada 15/16 el mejor equipo del fútbol argentino a nivel internacional. Lo cuentan los números y otros detalles. Todos estos:

1) Fue el equipo que más partidos disputó, con 20. Y resultó el que más puntos sumó en términos absolutos y el que mayor porcentaje de puntos obtuvo entre los que participaron de al menos dos competencias.

2) Fue el único argentino que accedió a una final de las competiciones "largas": Sudamericana (a la que accedió como campeón de la Supercopa Argentina, tras vencer a River en la final) y Libertadores (a la que llegó como finalista y mejor participante argentino en la Sudamericana).

3) Mantuvo el Ducó sin derrotas en todo 2015 (Libertadores y Sudamericana).

4) Permaneció invicto, además, en toda la Sudamericana 2015. Su única derrota fue en la final, por penales.

5) En las semifinales de la Sudamericana 2015 eliminó a River, subcampeón del Mundial de Clubes de la FIFA 2015.

6) Sólo fue eliminado por los vencedores de las dos competiciones "largas" (Independiente Santa Fe y Atlético Nacional).

7) Estuvo regularmente ubicado en el top 10 del ranking mundial entre los equipos de América.

miércoles, agosto 03, 2016

Purrete de la orilla

Un poema del inmenso Osvaldo Ardizzone sobre Héctor Yazalde, a quien también disfrutamos como propio bajo el cielo del Ducó:


La vida, de salida,
te tiró la bolilla más fulera
y, en la ruleta pequera
del que gana y del que pierde,
la frontera del Riachuelo
te llevó para su lado
y desde entonces fuiste Sur,
Sur anónimo y postergado...

Dueño del baldío
que era tuyo por derecho,
poeta inculto de todos los ocasos,
erudito botánico de toda la maleza,
aterido gorrión de mil amaneceres,
sabio pescador de charcas y zanjones...

Y, cuando ya las aulas
clausuraron el árido
tributo de su cultura...
Cuando el remendado guardapolvo
colegial le quedaba chico
para su madura adolescencia...
¿qué le faltaba por aprender?

Si ese Sur ya lo había nutrido
con toda la filosofía
de su código orillero,
donde los pibes son hombres
antes del séptimo grado,
donde los Reyes no pasan
porque los chicos son malos...

Tal vez te crezcan las alas
cuando cruces la frontera,
tengas un banco en la escuela
un seis de Enero con Reyes
y estrella en las Navidades...

Y allá en el Sur de tu orilla
habrá sol en todo el cielo,
flores en vez de cardos,
arroyos en vez de charcas
y andará tu historia nueva
hecha canción en el aire...

Héctor Casimiro Yazalde, Chirola, fue uno de los grandes goleadores de la década del 70. Fue el Botín de Oro de Europa en 1974. Ocho años después se retiró en Huracán. Jugó poco, una lástima.

domingo, julio 24, 2016

Nosotros, el barrio y el 44



"Yo soy de Parque Patricios", ese tango. En la voz de Angel Vargas, con la orquesta de Angel D'Agostino. La letra de Lucero, el corazón de todos. No es casualidad: esta belleza nació en el 44, el año de La Décima Estrella de Huracán (la Copa Competencia Británica, la de la final contra Boca y la vuelta olímpica en el Gasómetro). Nada menos...

jueves, julio 21, 2016

Así juega Pussetto



Ignacio Pussetto, el segundo refuerzo, en acción. Tiene 20 años, juega como delantero (sobre todo como extremo por ambas bandas), llega desde Atlético de Rafaela. Huracán compró el 80% del pase del futbolista en poco más de un millón de dólares (el club no informó oficialmente la cifra definitiva).

lunes, julio 18, 2016

El paso necesario



Copa Argentina: Huracán 2-Central Córdoba de Rosario 1, en Banfield

Había que ganar. Era un partido más importante que lo que un rival de la Primera C sugería. Significaba pasar de ronda, seguir tras los pasos de otra Copa. Y se dio ese paso. Sin brillos, sin margen en el resultado, con justicia.

Y sirvió también para observar detalles y permitir situaciones. Tras cinco meses, volvió Diego Mendoza; debutaron Norberto Briasco (de destacada actuación), Nicolás Femia y Matías Juárez; Leonardo Müller disputó su segundo partido; Nicolás Cordero (17 años recién cumplidos) estuvo en el banco. Es cierto: todo eso sucedió en un equipo al que le faltan refuerzos (apenas se sumaron Lucio Compagnucci e Ignacio Pussetto). Pero hay tiempo: falta un mes para el inicio del torneo.

viernes, julio 15, 2016

Volveremos, volveremos...



Huracán comenzará el lunes (frente a Central Córdoba de Rosario, en el Florencio Sola de Banfield) su recorrido por la Copa Argentina 16/17 tras los pasos de su Estrella Catorce. Con la idea de repetir aquella celebración en San Juan ante Central, con Marcos Díaz como repetido superhéroe; de continuar otro año en el ámbito internacional; y de demostrar que el protagonismo grande es un hábito de este ciclo...

miércoles, julio 06, 2016

Sobre finales...


Por Ariel Scher*
Ni como jugador ni como espectador, ni como punto ni como banca, ni cuando el viento presagiaba derrotas ni cuando el sol anunciaba triunfos. O sea: nunca. Nunca el Alto tuvo miedo de una final. Hacía rato que lo sabían en el Bar de los Sábados, ese escenario en donde las finales, la respiración, el fútbol y la existencia funcionaban como temas corrientes. Y no se trataba de exceso de coraje o de andar en la inconciencia. El Alto no temía a las finales porque su corazón jugaba para el Deportivo Cambiar El Mundo.

Como millones de personas, el Alto aceleraba el entusiasmo por un equipo cualquiera del que era hincha y no ignoraba que una final suele ser un desafío que baña a las hormonas con un agua que no fluye en otros partidos. Sin embargo, como en más de una tarde había sostenido entre los cafés bienolientes del Bar de los Sábados, su pertenencia al Deportivo Cambiar El Mundo le espantaba cualquier pánico. Sencillo: cada seguidor del Deportivo Cambiar El Mundo conocía, entendía y sentía que una final no finalizaba nada.

"Una final es un punto en un largo camino", acostumbraba decir el Alto, entre café y café, en el Bar de los Sábados. El Deportivo Cambiar El Mundo, un equipo cuya camiseta no se compraba pero se sentía, enseñaba que se llega a una final a causa de una manera de comprender, de comprometerse, de soñar, de esforzarse, de defender unas ideas, de combatir ciertos oprobios, de luchar. Y que las finales podían entregar alegrías o tristezas breves, pero la lucha, igual, continuaba.

"No hay cielos ni hay pozos definitivos. Lo importante, antes, durante y después de las finales, es que las cosas tengan un sentido y no hay mejor sentido que tratar de dejar al fútbol y al mundo mejor de lo que los encontramos", argumentaba el Alto. No por nada recordaba que quienes se sumaban al Deportivo Cambiar El Mundo no llevaban la cuenta del resultado de sus finales, sino de cuánto y cómo habían intentado jugarlas.

Después, con el Bar de los Sábados como testigo, repetía que por eso no tenía miedo. Lo decía mientras por delante tenía otro café y la certeza entera de que, en las finales, en los principios y en cada día, había mucho que hacer para seguir cambiando el mundo.

*Periodista, escritor, docente.

jueves, junio 30, 2016

Cuando marcha Huracán (sonidos del Ducó)



La escuchamos tantas veces en el Ducó. En días en los que resultaba un impulso, una contradicción, un retrato o una ironía. Cantada por esas voces que ya no están y que cuentan un tiempo que ya no es. Arriba y abajo, la Marcha de Huracán, en el video y en su letra.

Sopla un viento de triunfos y gloria
corazones que vibran de fe
ya desfilan los grandes campeones
y la hinchada aplaude de pie.
En sus pechos diviso la insignia
confundida con el corazón
es un Globo de fuego que vuela
rumbo al cielo de su inspiración.

Se oye un grito que se expande
por los aires con afán
son millones de gargantas
las que nombran Huracán.
Club glorioso de campeones
con empuje de titán
arrogantes corazones
Huracán, Huracán, Huracán.

Ya termina el desfile armonioso
deportistas de gracia ideal
y al espacio se elevan los hurras
junto al Globo que vuela triunfal.
Ya se marchan los bravos campeones
y la hinchada que alienta a la par
el estadio dormita en silencio
suena un eco, Huracán, Huracán, Huracán...

jueves, junio 23, 2016

Gracias y hasta pronto, Wanchope...



Se va Wanchope Abila al Cruzeiro. El club mineiro pagará cuatro millones de dólares por el 50 por ciento del pase. Es el final de un ciclo brillante que incluyó 53 goles en 102 partidos, dos títulos (la Copa Argentina y la Supercopa Argentina), un ascenso, una final sudamericana, el mejor ranking mundial en décadas...

Por todo eso, gracias Wancho. Buen viaje. Nos volveremos a ver...

sábado, junio 04, 2016

Alí se fue con Ringo, al Reino de los Cielos


Falleció Alí, el más grande de todos los boxeadores. Se fue al Reino de los Cielos, con Ringo. Para volver a encontrarse, como aquella vez, en 1970...

Por Carlos Marcelo Thiery
Terminó el noveno round y el Madison Square Garden se venía abajo con las cascadas de gritos que los admiradores de Bonavena dejaban caer sobre el ring. " ¡Dale Ringo!, ¡Dale Ringo!... " ¡Argentina! ¡Argentina!" La profecía de Clay no se había cumplido. El noveno round había pasdo, y el boxeo dejó a salvo uno de sus principios fundamentales: se pelea con los puños y no con la boca,. Pero al mismo tiempo otras leyendas de la mitología que se creó en torno de esta pelea quedaron canceladas. Ni Bonavena fue la presa fácil para Muhammad, ni el invicto, a lo largo de treinta peleas pudo trabajar como frente a Jerry Quarry. Claro que, al mismo tiempo, los fanáticos admiradores de Ali hacían notar que los tres años y medio de inactividad no le impedían al musulmán seguir boxeando más allá del sexto o séptimo round como vaticinaban sus enemigos.

Pero, tal vez, la moraleja más apasionante y didáctica de todas fue el hecho de que recién entonces todo el mundo, y especialmente los dos hombres que transpiraban sobre el ring, se dieron cuenta de que simplemente estaban peleando un ser humano contra otro ser humano. Clay y Bonavena habían estado especialmente nerviosos antes de la pelea, durante el pesaje y en las cuarenta y ocho horas previas al combate.

(...)

Bonavena cayó porque salió a jugarse en el último round. Justamente él, que tiene fama de desobediente, siguió al pie de la letra durante catorce rounds las instrucciones de Clancy, y dejó de hacer lo que su manager norteamericano llamó en un momento "nuestro gran negocio". Ringo sabía que su búsqueda con golpes por afuera no le habían dado ventajas y que si la pelea llegaba al término reglamentario, muy difícilmente pudiera llegar a ser el ganador. Entonces salió a enfrentar frontalmente a Alí, y allí abrió las puertas a los tres golpes que lo pusieron otras tantas veces en el piso (...)

Así, como cayó Ringo, caen los hombres que no saben especular. Los que necesitan tomar la iniciativa. Y los que saben justificar su responsabilidad. Sus ganchos abiertos habían sido metódicamente anulados por Alí, ya sea con buenas palancas o con desplazamientos que el argentino no pudo ni intentó seguir. De cualquier manera, a mitad del apelea, Clay ya se había dado cuenta de que no la iba a ganar haciendo su trabajo de showman, y más bien se dedicó a cuidar el aire que a tratar de cumplir su predicción (...)

Y Ringo fue obediente hasta el anteúltimo round cuando decidió, prácticamente por su cuenta, que no le bastaba con la satisfacción de perder por puntos. Allí intentó mucho más que en ese inolvidable noveno round. Cuando dos o tres cruces suicidas lo pusieron a tanta distancia de la gloria como de un nocaut que hubiera sido prematuro. Parecía una locomotora arremetiendo contra Clay, y desgraciadamente el desaliño de sus manos levantadas dejó penetrar tres manos netas de Muhammad que provocaron otras tantas caidas que decretaron el primer fuera de combate en toda su carrera.

Aún así, Oscar Natalio Bonavena no olvidará que subió al ring abucheado y bajó aplaudido y ovacionado (...)

Ganó un talento: Clay, ensombrecido por la valentía de un hombre: Bonavena.

viernes, junio 03, 2016

Abono para un dolor


El Abono a la Platea Alcorta, en 1986, una reliquia no tan lejana en el tiempo. También un dolor de esos que duran demasiado. Ese año, a consecuencia del flojo promedio arrastrado, Huracán descendió a la segunda categoría por primera vez en su historia, luego de 72 años ininterrumpidos en Primera.

martes, mayo 31, 2016

Días de vaivenes



Miguel Brindisi y su mirada del Huracán de 1980. Un equipo protagonista por momentos, cambiante, con hechos memorables en el recorrido (sobre todo aquel 4-1 a Boca, en La Bombonera), con tropiezos. Y con vaivenes dentro y fuera de la cancha. Eran tiempos de Intervención en Parque de los Patricios. Y en el país, también. Huracán, otra vez, resultaba una suerte de metáfora que excedía al campo de juego.

sábado, mayo 28, 2016

Casas se busca


Gastón Casas, en acción. Fue la gran figura del muy buen equipo que ganó el Nacional de la temporada 99/00, tras vencer en la final por el ascenso a Quilmes. Fue el goleador del equipo y del torneo. Si se fuera el inmenso Wanchope Abila, hoy nos vendría muy bien contar con aquel Casas, claro...

miércoles, mayo 25, 2016

El Ducó, un evento social



La inauguración del estadio Tomás Ducó, en reemplazo del Jorge Newbery (la vieja cancha de madera que desde 1924 se instaló en Alcorta y Luna), movilizó a todos. A las autoridades nacionales y municipales, a los dirigentes del club, a los socios, a los hinchas, a los vecinos, a los curiosos. Como dice el locutor "uno de los mejores estadios de América" (para la época) y "un orgullo del deporte argentino" (para siempre). También un evento social de aquellos años cuarenta.

domingo, mayo 22, 2016

Wanchope para siempre



Palabras de Wanchope Abila, tras la victoria ante Lanús. Gratitud en tiempos de despedidas...

Aplausos y gracias



Lanús 1-Huracán 3
El equipo cerró su participación con una victoria clara, con buen juego, con autoridad. También con una sensación: la posibilidad del título se la quitaron los árbitros... En cualquier caso, aplausos y gracias. Otra vez...

Ringo, eterno...



Ringo Bonavena está en todos lados. En las paredes que lo retratan, sobre la calle Luna, o sobre cualquier otro rincón de los Barrios del Sur de la Ciudad de Buenos Aires. Su cara sonríe, su cuerpo grande ofrece esa piña que conoció Alí y que asombró al mundo. Miente la vieja noticia que dice que se fue para siempre, a los 33 años, en aquel asesinato del 22 de mayo de 1976 en las oscuridades del Mustang Ranch, un cabaret de Reno, en el estado de Nevada, Estados Unidos."Ringo está acá, Ringo es nosotros", dice -emocionado- uno de los tantos socios de Huracán que impulsaron una idea sin objeciones: que la popular local del Palacio Ducó se llame así, como él. Ringo Bonavena.

El detalle no se parece a una casualidad: con capacidad para 21.000 espectadores es la popular más grande del fútbol argentino. Sí, la Bonavena. La de su Globo. La de su Huracán. Ese espacio cuenta su dimensión, su lugar en la cultura popular. Sirve un dato: su velatorio en el Luna Park resultó la manifestación popular más numerosa entre los dolores y los horrores de la última dictadura.

Los que mucho conocen de la historia de Huracán lo comentan ahora, días de recuerdos: en los años setenta, cuando Huracán sumó su undécimo título de la AFA (aquel memorable Metropolitano del 73, con Menotti como ideólogo y con Houseman como perfecto mago), Ringo se entrenaba con el plantel, decía que quería jugar. "Se la pasábamos siempre, quería hacer su gol, a veces lo dejábamos pasar", cuenta Daniel Buglione, marcador central del Equipo de los Sueños. En las tribunas, el grito era unanimidad y orgullo: "Somos del barrio / del barrio de La Quema / somos del barrio de Ringo Bonavena".

Bonavena era un autodidacta en materia de promociones y desparpajos, señala Horacio Pagani, quien mucho lo conoció. Era el principal vocero del club que adoraba. Resultó también un adelantado: sehizo gerente de marketing de Huracán mucho antes de que el marketing se acercara al fútbol. La contratación de Daniel Willington fue una de sus búsquedas sin inhibiciones. Le gustaba aparecer con la camiseta de Huracán en cuanto lugar lo invitaban y jamás se olvidaba de mencionar al Globo de Newbery en cada programa al que lo convocaban. Como en el de Pepe Biondi, líder de audiencia, en el que Ringo mucho se parecía a un humorista más. Puro carisma.

Era más que un boxeador. Se trataba de un personaje que contenía a varios personajes. Guapo, pendenciero, intenso, campeón sin corona, porteño de ley, dueño del show. Lo demostró todo en aquel 7 de diciembre de 1970 frente al gigante Ali,con récord de rating para la televisión argentina. Canal 13 sumó entonces 79.3 puntos, una cifra sólo posible en instancias decisivas de la Selección en un Mundial (la marca recién fue superada en la Copa del Mundo de 1990, durante la semifinal entre Argentina e Italia). La caída ante Alíno tuvo impronta de derrota: la derrota fueincapaz de dañar la indomable leyenda de Ringo.

Trasladóla popularidad de los estadios al tantas veces hermético espacio del ring. Bonavena era un audaz. Ilimitado adolescente, pibe de barrio, desmesurado y divertido charlatán, amigo sin quebrantos. Se animaba a desafiar a todos. En cualquier calle del mundo. Antes de enfrentar en el Madison Square Garden a Ali, se paseó con un toro por la Quinta Avenida de Nueva York. Y hasta lo trató de gallina a su rival. En el mítico estadio de la Gran Manzana se escuchó el grito de guerra de los que viajaron y de los que aprendieron a adorarlo a la distancia: "Rin-go / Rin-go / Rin-go". En Buenos Aires, ni los vagabundos caminaban las calles. Había que ver a Ringo. Los 20.000 espectadores de aquella ocasión lo sabían o lo aprendieron mirando: estaban en presencia de un guapo de verdad, que podía levantarse cada vez que lo tiraran y que podía derribar al invencible, al mejor de la historia. La épica del pibe de barrio.

Era exagerado, intenso. En la biografía Díganme Ringo, de Ezequiel Fernández Moores, se reproduce una declaración que lo muestra en su costado más bravucón, más jactancioso: "No hay en América ningún pesado que pueda inquietarme; no existe nadie en mi horizonte a no ser Clay. Yo quiero al negro porque no me gustaría terminar como tantos otros caminando solo por la calle con los bolsillos llenos de pelusa. Tengo una renta de 300 mil pesos viejos por el alquiler de quince departamentos, un auto Mercedes Benz que vale siete millones de pesos y dinero bien invertido". Le gustaba alardear. Se sentía cómodo, aunque lo miraran de reojo por cuestiones de origen. "Pío, pio", les decía a los quejosos. Y los invitaba a que se callaran...

La revista El Gráfico contó una verdad en su tapa cuando perdió con Alí: "Así cae un hombre". La caída de Ringo de La Quema fue también otra cosa. Las piñas que a él le pegaban les dolían a todos en Parque de los Patricios y zonas de influencia. Ese dolor compartido resultaba una expresión del sentido de pertenencia. "Ringo abría el bolsillo siempre que veía a algún vecino o a algún quemero en la mala", dicen quienes vivieron sus días, quienes caminaron sus mismos empedrados. Para todos ellos, él sigue latiendo hecho memoria o tribuna o anécdota. O todo junto.

Texto publicado por el Fundador del blog en Clarín.

martes, mayo 17, 2016

Pedro, el especialista


Un penal, patea Pedro Barrios, es gol. Una postal de los años noventa. Con el el uruguayo -el defensor con más goles en la historia del club- como protagonista.

domingo, mayo 15, 2016

Que la próxima vaya adentro, Wancho



Huracán convirtió apenas tres goles en sus últimos nueve encuentros (incluyendo Libertadores y torneo local). Los dos en Medellín frente a Atlético Nacional y en el Ducó ante Unión. Muy poco. Casi nada. En ese dato (más allá de los perjuicios arbitrales) se explica la falta de victorias. Es cierto, también el azar está jugando su partido. En contra...

viernes, mayo 13, 2016

Palabras para una emoción de todos



Patricio Toranzo, tras su regresos frente a Unión. Emoción, lágrimas, corazón, palabras. Para recordar siempre.

Retrato de un regreso sin olvido


La primera escena posterior al partido sirve de retrato: ahí, en el campo de juego, Patricio Toranzo solloza, ofrece sus lágrimas a modo de agradecimiento para toda esa gente que -bajo el frío de un viernes en la noche de Parque de los Patricios- grita su nombre, que lo aplaude, que le brinda esa ovación que lo abraza. Es el regreso del Pato de La Quema, del 18. Tres meses después del accidente en Caracas en el que su vida caminó por la cornisa, él está de nuevo jugando. Y está bien, entero, intenso, preciso, con unas ganas que no le caben en el cuerpo. La precisión -a juzgar por esos 12 minutos en los que participó- está intacta. La impresión resulta inequívoca: está para jugar en ese Huracán de luchadores que se anima a todos los desafíos, a pesar todo.

“Fue muy duro todo lo que pasó. Y es muy emocionante todo esto. Hay cosas que conté. Y hay cosas que me voy a llevar al cajón, seguro con la bandera de Huracán. También por eso creo que este fue el partido de mi vida...”, son sus primeras palabras posteriores a ese retorno que no tendrá olvido. “Siempre creí en esto. Y acá estoy... Les quiero agradecer a todos. A mi familia, a mis amigos, a toda esta gente...”, recuerda. Las lágrimas lo acompañan a modo de testimonio complementario.

Dice que se sintió bien. Y eso es una verdad. Con él en el campo de juego Huracán se asomó a esa victoria que mereció. Pero que no pudo alcanzar. Por dos razones fundamentales: la primera, Unión golpeó cuando nadie lo esperaba, en la última jugada del primer tiempo; la segunda, a Huracán le faltó precisión en los últimos metros.

Hubo un partido antes de la emoción vinculada al regreso de Toranzo. Con un Huracán que hizo el gasto en nombre de la victoria, que tuvo la pelota (61 a 39 por ciento fue la ventaja en la posesión), que llegó más. Y con un Unión ordenado que priorizó su tarea defensiva y apostó a sorprender de contraataque o con la estupenda pegada de Malcorra.

Fue un poco más el equipo de Domínguez. Es cierto. Pero falló en ese lugar en el que se definen los partidos: el área ajena. La impresión es clara: cuando Abila no es el implacable Wanchope a Huracán el gol le cuesta demasiado. De hecho, ante Unión, su único grito llegó facilitado por un roce en Zurbriggen tras un fuerte remate de Espinoza. Para colmo, cuando Abila convirtió -tras un rebote de Nereo Fernández ante un remate de Romero Gamarra- el árbitro Paletta le anuló el gol por un off side que no fue tal (habilitó Emanuel Britez). También por eso a Huracán se le negó la victoria. Pero no la emoción, claro: el regreso de Toranzo fue un triunfo de todos. Y una emoción para guardar, también.

Texto publicado por el Fundador del Blog, en Clarín.

Un punto escaso



Huracán 1 - Unión 1
Era para ganar. Se empató. Faltó precisión en el lugar donde los partidos se definen: el área. El futuro espera...

domingo, mayo 08, 2016

Empezar de cero



Boca 0 - Huracán 0

Después de los golpes arbitrales y de la eliminación mal nacida en la Libertadores, Huracán comienza una nueva etapa, otro desafío. Quedan, después de este empate que pudo ser victoria, dos partidos y una prioridad: la Copa Argentina: allá vamos...

jueves, mayo 05, 2016

Wanchope, directo al Premio Puskas



El golazo de Ramón Abila frente a Atlético Nacional. Desde ya, candidato al Premio Puskas de la FIFA al mejor gol del año.

miércoles, mayo 04, 2016

La tapa para un despojo

El árbitro José Argote, partícipe esencial de la eliminación de Huracán frente a Atlético Nacional, en la tapa del diario Olé. Retrato de un despojo.

Palabras para explicar un robo



El análisis de Eduardo Domínguez. La bronca de todos. Palabras para explicar un robo. O algo así...

"Argote nos dijo cagones"



La denuncia de Marcos Díaz. Es grave: el árbitro José Argote les dijo "cagones".

martes, mayo 03, 2016

Breve retrato de un bochorno


Copa Libertadores: Atlético Nacional 4-Huracán 2
Terminó en derrota y en desencanto la aventura de Huracán por la Libertadores. Cayó -tras un partido polémico y que concluyó en escándalo al final- 4-2 ante Atlético Nacional y se despidió en los octavos de final. Al cabo, se despidió con toda la bronca. Pero al modo que impuso este plantel: luchando.

No era un partido más para Huracán. La cita tenía la relevancia de una eliminatoria y cierto carácter histórico: desde las semifinales de 1974 que el Globo de Newbery no se asomaba en estas instancias de la máxima competición continental. La experiencia valiosa de la Sudamericana del año pasado se parecía mucho a un impulso y a una experiencia para capitalizar. En definitiva, el mismo plantel que logró dos títulos en su recorrido de menos de tres años (la Copa Argentina en 2014 y la Supercopa en 2015) tenía bajo el cielo de Medellín la posibilidad de agregarle otro capítulo para abrazar como a los mejores recuerdos. Pero no. No pudo ser. Un arbitraje lamentable y un segundo tiempo en desventaja numérica lo terminaron condenando.
De todos modos, Atlético Nacional volvió a demostrar lo que es: el gigante indomable de esta Copa. El campeón de Colombia, el mejor de la primera fase, el equipo sin goles en contra en sus siete partidos anteriores, el que sumaba 19 victorias y apenas un empate en sus últimos 20 partidos en casa. Anoche, ganó de nuevo. Para seguir con esa impronta de equipo invencible.
El primer tiempo mostró un partido que fue una mezcla de los últimos dos duelos: parejo. Atlético Nacional -local y patrón- intentó llevar el peso del partido, de asumir el rol protagónico. Pero en varios tramos se encontró con un Huracán que presionaba alto y que se animaba a complicarlo, que llegaba, que inquietaba.
A diferencia de lo que se anunciaba en Colombia, el equipo de Domínguez no salió a defenderse con exclusividad. Cuando tuvo la pelota, lastimó. Con la velocidad de Espinoza, con la precisión de Bogado y de Montenegro, con la tenacidad de Abila.
Tuvo una virtud Huracán en esa estapa: golpeó justo después de que lo golpearan. A los 24 minutos, estaba en desventaja (discutido penal de Bogado a Guerra, convertido por Ibarbo). Menos de dos minutos después fue, edificó con Wanchope y con Bogado una buena jugada que resolvió sin dudas Espinoza. Uno a uno.
El segundo tiempo estuvo condicionado por un pésimo arbitraje de José Argote y por la expulsión de Federico Mancinelli, a los 6 minutos. Desde entonces, Atlético Nacional encontró los espacios y Guerra, dos goles (dos grandes definiciones). Parecía que lo tenía a disposición para noquear al equipo argentino. Pero no. Había más espacio para el suspenso. Wanchope hizo un golazo, a través de una acrobacia y puso el 3-2. Y entonces, contra todo y contra todos, Huracán fue. Tras las pasos de otro capítulo épico. Lo tuvo en un rebote Abila, pero la pelota se fue por arriba. No pudo ser. Lo liquidó Copete sobre la hora. No alcanzó ese coraje, esa intensidad que ofreció Huracán hasta el último de los suspiros...

lunes, mayo 02, 2016

Allá vamos



El anuncio del partido de mañana frente a Atlético Nacional, el Medellín. Así nos ven en Colombia.

sábado, abril 30, 2016

Sin tiempo para lamentos...



Eduardo Domínguez. Sin tiempo para lamentos. Vamos por más...

Cero suerte, cero contundencia



Huracán 0-Racing 1
Faltó suerte, faltó precisión en el área ajena. Una combinación repetida que nos viene costando puntos y -a esta altura- la posibilidad de pelear la punta.

Pero el entusiasmo sigue intacto: que la Libertadores sea el escenario para romper la racha. Nada menos...

miércoles, abril 27, 2016

Enfocados



Eduardo Domínguez y el gran objetivo: Atlético Nacional. Seguimos enfocados.

martes, abril 26, 2016

A definir allá...


Copa Libertadores: Huracán 0-Atlético Nacional 0

La despedida del equipo terminó siendo un retrato de lo ofrecido por Huracán: no hubo ovación, pero sí el respeto de esos aplausos unánimes desde la popular Bonavena, desde la Alcorta y desde la Miravé. No pudo vencer al Atlético Nacional, pero no dejó resquicio para el reproche en términos de eso que este plantel jamás negocia: entrega, convicción, coraje, lucha. No ofreció su mejor versión en términos del juego, pero se mostró como un equipo sólido, bravo, defensivamente granítico. El 0-0 ante el campeón de Colombia y el mejor equipo de la Fase de Grupos deja todo por resolver: el pasaje a los cuartos de final de la Libertadores se resolverá el martes en Medellín. Huracán ya conoce el Atanasio Girardot: la semana pasada también igualó allí sin goles y accedió a estos octavos de final. Lo saben todos: no será una tarea sencilla imponerse en aquel escenario. En los siete partidos que disputó en esta Libertadores, el equipo paisa no recibió goles. Y bastante tuvo que ver, en algunas ocasiones, su arquero argentino Franco Armani. Como ayer, que fue la figura bajo el cielo del Palacio Ducó.

El partido ofreció una paradoja: Atlético pareció siempre un equipo más preciso, más hábil, más rápido; pero Huracán fue quien llegó más y quien estuvo más cerca de llevarse el triunfo. Dos desprendimientos de esa paradoja: primero, es admirable el manejo de la pelota que tiene el equipo de Reinaldo Rueda. Nivel propio de la Champions League: precisión en velocidad y en cada rincon del campo de juego. Segundo, es conmovedor el esfuerzo de cada uno de los integrantes de este Huracán. Es el plantel que más partidos jugó en el 2016, lo afrontó con mínimo recambio, se asomó a la pelea del campeonato (y lo sacaron -como creen en el grupo- “los fallos arbitrales”) y sigue en la Libertadores animándose a cualquier cuco que aparezca en el camino.

Lo mejor de Huracán en cuanto a llegadas lo produjo en el primer tiempo. Tuvo cuatro llegadas a fondo, claras: un desborde de Espinoza al que no llegó Wanchope, un remate preciso de Rolfi Montenegro que atajó Armani contra un palo, un centro atrás del Abila que no pudo conectar Espinoza y un tiro por arriba del travesaño desde posición favorable de Federico Mancinelli. El Atlético, que se lucía con la pelota en los pies, tuvo apenas un mano a mano que Marcos Díaz le atajó al supersónico Orlando Berrío.

En la segunda mitad, Atlético cumplió con su plan: durmió el desarrollo con la pelota en su poder. Trató de hacerlo correr a Huracán. Pero careció de profundidad para trasladar esa precisión en desequilibrio. Ni siquiera con el ingreso de Víctor Ibarbo consiguió deshacer la solidez ofrecida por ese trío tan confiable con el que cuenta Huracán en el centro: los zagueros Martín Nervo y Mancinelli y el cinco tapón, Matías Fritzler.

Huracán, en cambio, perdió intensidad durante buena parte de esa etapa. Pero la recuperó al final y casi lo gana. Fueron valiosos los ingresos de Alejandro Romero Gamarra y de Ezequiel Miralles. En ese tramo tuvo dos llegadas muy claras. En la primera, un offside mal cobrado lo dejó a Miralles sin la posibilidad de un mano a mano. En la segunda y última, Armani tapó dos veces, ante Mancinelli y Miralles. Ese final dejó una impresión: cuando no está el mejor Wanchope a Huracán le cuesta el gol. Demasiado. Pero Abila -siempre optimista- dice que hará hasta lo imposible para que el grito aparezca. En Medellín, claro.

sábado, abril 23, 2016

Escenas de otro despojo



San Lorenzo 1-Huracán 0
Más allá del análisis, una verdad, la que cuentan las imágenes: el penoso arbitraje de Jorge Baliño lo empujó a Huracán a la derrota.

miércoles, abril 20, 2016

Muy adentro

Huracán sigue en la Libertadores. Lo confirmó en Medellín ante Atlético Nacional, el mejor de la Fase de Grupos... Otros, se despidieron a solas...

martes, abril 19, 2016

Bravo, Huracán



Copa Libertadores: Atlético Nacional 0-Huracán 0
A octavos, con otra muestra de autoridad. Con solidez, con coraje, con méritos acumulados. Ahora sigue. Y queda claro: el Globo de Newbery va por más...

domingo, abril 17, 2016

Los árbitros, otra vez

La tapa de Olé lo cuenta: los árbitros, decisivos en la Zona 2. Lanús, el beneficiado; Huracán, el damnificado. Da bronca...

sábado, abril 16, 2016

Era penal y era roja



Newell's 1-Huracán 0
Un empate que debió haber cambiado el rumbo por esa jugada maldita, una más... Molesta. Mucho se parece a un hàbito que nos complica y nos perjudica.

miércoles, abril 13, 2016

Copero, muy copero

Más allá del resultado, más allá de las circunstancias, otra demostración: este Huracán es copero. Muy copero.

martes, abril 12, 2016

Un final de escándalo



El después de Huracán-Peñarol. Caos por todos lados.

Vamos que seguimos



Copa Libertadores: Huracán 0-Peñarol 0

Debió ser victoria, por todo lo que hizo el equipo, sobre todo en el segundo tiempo. Pero fue empate. Y ese empate -al cabo, tras la derrota de Sporting Cristal frente a Atlético Nacional- sirve para quedar a muy poquito de acceder a octavos (alcanzará con un empate en Medellín, con que Cristal no gane o hasta con derrota mínima si el equipo peruano no golea en Montevideo). Vamos que seguimos...

lunes, abril 11, 2016

Los pioneros de la Feria


Somos el primer Club de Fútbol en estar presente en uno de los acontecimientos culturales mas importantes de Latinoamerica. Ya llevamos nueve años y muchos libros presentados, mucho entusiasmo puesto en cada evento, centenares de Quemeros pasando por el Stand, un torrente de fotos y la satisfacción de estar mostrando a los millones de visitantes nuestra identidad y el amor por la camiseta.

Racing se sumó a la Feria en la edición 2015 y este año se suma San Lorenzo. Nos obligan a redoblar el esfuerzo. La feria comienza el 21 de abril y finaliza el 9 de mayo. En distintos dias estaremos presentando el libro de Néstor Apuzzo “Fútbol, la conquista de los sueños”, Marcos Diaz firmará ejemplares del libro que Alejandro Gorenstein dedicara a su figura y estará en el Stand el libro de Leandro Sanchez “El Turco, una vida llena de pasiones“. No faltaran los libros de Gustavo Catalano, de Néstor Vicente, Luis Ruiz y Roberto Guidotti.

Muy probablemente haremos una actividad conjunta con San Lorenzo, quizás antes del clásico y también participaremos de las actividades organizadas por el Encuentro de Departamentos de Cultura de los Clubes afiliados a la AFA.

Estamos imaginando otras actividades y convocamos a quienes tengan ideas o deseos de colaborar que se comuniquen con nosotros o dejen sus datos en la Oficina de socios y nos conectamos con ustedes.

Subcomision de Cultura
vicentenestor@hotmail.com

domingo, abril 10, 2016

Rey de La Quema

Ahí está Wanchope otra vez, en la tapa, gritando. Goles, sí, goles como siempre. El mismo día que jugaron River e Independiente el irrumpió en la portada. Porque este Rey de La Quema es también el Jugador del Pueblo.

Por Ricardo Sapia*
Se lo quieren llevar. En esta semana hablaron todos de él. Todos lo buscan para su rebaño. Todos hacen fuerza. Interesados y ajenos. Todos quieren que juegue en otro club de Primera. Que sea cumpa de Tevez y los suyos. Que la casaca con la 9 ya no sea blanca con un globo labrado con hilos rojos, que sea azul y oro. ¡Esta nos lo van a sacar! De acá a junio vamos a gritar sus goles. ¿Por qué no hasta agosto? Están desesperados. Interesados y ajenos. Abila de a acá, Abila de allá. Si hasta alguien dijo que era el Luis Suárez argentino. Andáaaa. Lo quieren en Boca ya. Lo lamento. Lo van a tener que seguir viendo en Huracán. Por chauchitas no se mueve de Parque Patricios. A ponerla toda. Dólar a dólar. Pero esperen. Todavía le queda cuerda con nosotros. Así que siéntense pacientes y a miralo por la tele. Todos. Interesados y ajenos. Queremos más de este animal. Van cincuenta en su cuenta quemera.

*Inicio del texto publicado en el diario Olé.

sábado, abril 09, 2016

Wanchope y los convencidos



Huracán 4-San Martín de San Juan 3

Es imposible no empezar por él, por Ramón Abila, Wanchope para todo el fútbol. Llegó en 2014 a Parque de los Patricios con el antecedente de haberle hecho un golazo a Huracán con la camiseta de Instituto, en el Palacio Ducó que ahora lo aplaude. Lo pidió Frank Kudelka. Se adaptó pronto. Tuvo un bajón. Se sentó en el banco. Volvió con todo. Y desde entonces no paró. El año pasado fue el máximo anotador de la Copa Sudamericana. En este 2016 hasta se anima al doblete de su rubro: lidera la tabla de goleadores del torneo local (con 9) y está segundo en la de la Libertadores (con 4, a uno de Jonathan Calleri e Ismael Sosa). En el año: 13 tantos en 15 encuentros. Y por lo que exhibió ayer, otra vez, parece que va por más: él fue la clave de la victoria de Huracán por 4-3 ante un bravo y astuto San Martín de San Juan. Así, se ubica como escolta a dos puntos del líder de la Zona 2, Lanús, que hoy disputará el clásico frente a Banfield.

Volvió a suceder como ante Sporting Cristal (el martes, por la Copa): cuando el equipo estaba a punto de enterrarse en una derrota incómoda, el superhéroe de Parque de los Patricios volvió a cambiar la historia. En cinco minutos transformó un 1-2 en la euforia de un 3-2 para el regocijo de todo Huracán. Primero, con otro golazo. Recibió un pase largo de Ezequiel Miralles y demostró que en ese estadio es el Rey del área. Gambeta larga de derecha entre los dos centrales de San Martín y definición estupenda de zurda. Luego, con un típico gol de centrodelantero. Centro desde la derecha de Alejandro Romero Gamarra y aparición en el segundo palo y cabezazo de este cordobés -fanático de la Mona Jiménez; “monero hasta la muerte”, como cuenta en su Twitter- que está irrumpiendo en la historia. Suma 50 goles en el club, está a 12 del décimo puesto (lo ocupa José Laguna, emblema de los años 20) y nadie duda en los barrios del Sur que será un top 10 de La Quema.

Lo quieren todos, parece. Desde Boca insisten. Desde Europa y desde Brasil se suman trascendidos. Wanchope ofreció anoche, en Fox Sports, una respuesta propia de su modo de ser: “Las únicas ofertas que tengo son las del chino de acá enfrente”. Se verá...

Sirven otros dos detalles para contar su dimensión en Huracán. Tras su segundo gol surgió un grito unánime desde la popular Bonavena: “Para Wanchope / la Selección”. El segundo fue ese silencio de sepulcro que acompañó su salida en camilla, cuando restaban 15 minutos. Luego, llegó la tranquilidad. “Apenas un calambre”, le dijo el doctor Pedro Di Spagna a Clarín.

Más allá de la figura, hubo un partido atractivo, cambiante, con siete goles, con errores, con varias actuaciones individuales destacadas (Matías Fritzler y Jorge Luna completaron el podio). Y la dinámica del encuentro corroboró una de las particularidades de este Huracán. San Martín lo golpeó de entrada (con ese penal que convirtió Luis Ardente) y hasta se puso en ventaja de nuevo (golazo de Luna, desde el borde del área) cuando el equipo de Eduardo Domínguez comenzaba a asomar en el partido. Pero otra vez se recuperó el local. Queda claro: se hace fuerte ante la adversidad. Puede ser después de un accidente, tras una actuación de clara inferioridad (como ante Atlético Nacional, en la Libertadores), durante un clásico o en cualquier partido. Se levanta y anda.

El tramo final le dio más razones para la ovación a este partido: ya sin Wanchope, Mariano González apareció como delantero en un contraataque y definió como cuando jugaba en Porto o en Inter: 4-2. El descuento de Javier Toledo (de cabeza, sobre la hora) le añadió suspenso a los últimos suspiros. Después, llegó el desahogo. Y la fiesta, también, claro.

Texto publicado por el fundador del Blog, en Clarín.

viernes, abril 08, 2016

Wanchope y el pibe



Por Olé
La historia de Murtaza Ahmadi, el chico afgano que se dibujó la camiseta de Messi en una bolsa, recorrió el mundo hace un par de meses y terminó con Leo enviándole un par de casacas y una pelota. Y ahora, otro pibe, pero argentino y fanático de Huracán, emuló lo mismo con su propio ídolo: transformó una remera blanca en la 9 de Wanchope Abila. La dirigencia del Globo no se mantuvo ajena a esto y empezó a hacer averiguaciones para contactarse con él y darle una sorpresa.

Su nombre es Gustavo y vive en Charadai, a 100 km de la capital provincial, Resistencia. Y no imaginaba lo que vendría: el propio Wanchope grabó un video saludándolo e invitándolo a conocer el Palacio Adolfo Ducó, templo quemero. El pibe no pudo contener la emoción al ver a su ídolo y se le llenaron los ojos de lágrimas. La próxima foto que suba será con la 9 de Abila, la posta. De las cosas más lindas que puede tener el fútbol.

miércoles, abril 06, 2016

El goleador de la portada

Ramón Abila y Rolfi Montenegro, en la tapa de Olé. Otra consecuencia de la victoria ante Sporting Cristal.

martes, abril 05, 2016

Un triunfo increíble



Copa Libertadores: Huracán 4-Sporting Cristal 2

Inmenso Marcos, tremendo Wanchope, muy bien Kaku y Rolfi. Postales nominales de un partido que fue triunfo colosal y pudo haber sido derrota amplia. En el peor partido a nivel defensivo, Huracán se sorbrepuso. Y ganó. Y va por más.

lunes, abril 04, 2016

Escenas para abrazar



Huracán TV, el canal oficial del club, y su nueva presentación. Muchas escenas para abrazar...

domingo, abril 03, 2016

Tan distintos


El Palacio Ducó, en 1984, a salvo de la posibilidad de ser rematado. Días complicados. Y ante la adversidad, otra vez, surgió la obra invisible de los socios. Ese gran triunfo de todos. Ese mensaje para siempre: el barrio, la identidad y la tradición no se tocan...

viernes, abril 01, 2016

Aplausos igual



Atlético Tucumán 2-Huracán 1
El tiro del final fue para el local. Los aplausos, también para este equipo de Domínguez que tan cerca estuvo de alcanzar la punta. No pudo ser. Esta vez...

martes, marzo 29, 2016

Rolfi, Quemero



Cumple años en el Día Mundial del Hincha de Huracán (ayer, 28/3). Quizá no sea casualidad. "Un equipo con épica", dice. También cuenta que van por más. Y hay que creerle. Claro.

lunes, marzo 28, 2016

Un punto y sin punta



Argentinos 0-Huracán 0
Flojo partido, pocas llegadas, escasa creatividad. Y un punto. Ese punto que no alcanzó para llegar a la punta.

Feliz cumple, Quemero


Hoy, Día Mundial del Hincha de Huracán, feliz cumpleaños para todos los Quemeros. Los de acá. Y los de allá...

sábado, marzo 26, 2016

Escenario feliz


La canción sucedió por primera vez -en este 2016- de manera unánime en el Palacio Ducó: “Para ser campeón/ hoy hay que ganar”. Gritaron todos en ese jueves 24 de marzo al que también le ofrecieron un minuto de silencio. Huracán le ganó a Aldosivi 2-0 en un partido al que le sobró el segundo tiempo. Y así quedó a poco de la punta: si el lunes, en el último de sus partidos postergados tras el accidente en Venezuela, le gana a Argentinos en el Diego Maradona será el líder de la Zona 2 junto a Lanús.

Hay optimismo bajo el cielo de La Quema. Lo cuenta ahora, Daniel Montenegro, el mismo Rolfi que recuperó su vínculo con el club que lo impulsó a Primera: “Siempre nos permitimos soñar. Todos peleamos para ser campeones y la ilusión crece cuando lo tenés ahí. No estamos ajenos a eso. Estamos peleándola y haciendo las cosas bien...”. Queda claro en sus palabras y en la de cada futbolista que cuenta el escenario actual: hay permiso para el sueño grande, para el del título, para la Estrella Catorce.

El mismo Rolfi se mostró en Twitter con los dos autores de los goles. Fue la selfie de la victoria, con Ramón Abila y con Alejandro Romero Gamarra. Wanchope y Kaku, los que hicieron gritar a Parque de los Patricios. “En silencio seguimos sumando”, expresó en menos de 140 caracteres. En eso anda el equipo de Eduardo Domínguez, bravo y luchador.

El plantel vive días de idilio: suma cinco victorias sucesivas y el promedio para el descenso mucho se parece a un agradable olvido (tiene 10 equipos por debajo y le sacó 11 puntos a Sarmiento, el que hoy retrocede a la B Nacional). Tanto que su racha actual sólo se compara con grandes momentos de la historia. Igualó la mejor serie de las últimas tres décadas (en 2009, con Cappa) y va por más: en el profesionalismo, ganó ocho seguidos en 1975 y en 1976. En ambas ocasiones fue subcampeón. Igual, el récord -claro- está instalado en los años veinte, cuando resultó el más campeón junto a Boca: entre 1921 y 1922 sumó 12 triunfos al hilo. En esas dos temporadas se consagró.

“No podría jugar en este equipo, me parece. Están todos muy bien”, contó Domínguez. Su frase es un elogio para esa defensa que -desde que el ex capitán conduce al equipo- garantiza el arco invicto en la mitad de los partidos. Y también una apuesta: no le teme a las ausencias. Frente a Argentinos, Huracán no contará con Nervo (expulsado ante Aldosivi) ni con Matías Fritzler (distensión en el bíceps femoral de su pierna derecha; estará, al menos, 10 días inactivo). Mario Risso y Lucas Villarruel se perfilan como titulares para ir a La Paternal. “Pasa algo muy importante: con cada cambio que hacemos el equipo no se resiente”, sostiene el yerno de Carlos Bianchi. En varias conferencias ya le preguntaron por el famoso celular de Dios del Virrey. Domínguez prefiere no referirse a eso. Pero en Patricios sospechan que lo tiene guardado en uno de los bolsillos de su pantalón negro.

Texto publicado por el fundador del Blog en Clarín.

viernes, marzo 25, 2016

jueves, marzo 24, 2016

Un Equipo



Huracán 2-Aldosivi 0

Eso es Huracán hoy. Lo que viene demostrando. Lo que exhibió ante Aldosivi: un Equipo. Sí, con mayúscula.

Así estamos:
En el Torneo

lunes, marzo 21, 2016

Huracán te da vuelta



Huracán 4-Temperley 2
Perdía por dos goles, lo buscó, insistió, fue. Y lo dio vuelta. De guapo y con fútbol. Metiendo y jugando. Fue un vendaval que arrasó a un rival directo por la permanencia. Fue una tromba que avisó y avisa: Huracán te da vuelta. Y va por todo. Y por todos.

A pelear, todo



Daniel Montenegro y lo que viene: la posibilidad de pelear. Todo.

domingo, marzo 20, 2016

miércoles, marzo 16, 2016

Bravo y corajudo



Tigre 1-Huracán 2
No para, quiere más. Va por todo. Este bravo y corajudo Huracán. Lo volvió a demostrar en Victoria.

sábado, marzo 12, 2016

Dos goles, tres puntos, mucho carácter



Defensa y Justicia 0-Huracán 2

Este Huracán se anima a refundar su propia historia. A reconocerse en espejos que parecían olvidados. No puede ofrecer los lujos de Pastore ni las gambetas de Houseman ni las maravillas de Tucho Méndez. Este equipo es otra cosa: guapo como los cracks de los años veinte -los que hicieron al Globo de Newbery el más campeón del Río de la Plata, junto a Boca- y como ese Masantonio que tan bien retrata Néstor Vicente en su libro al respecto. Es bravo ante cualquier adversidad. Incluso frente a aquellas que lo pusieron en la cornisa de la muerte. Así, otra vez con impronta guerrera, este plantel que sabe de reconstrucciones se impuso ante el cuco del Torneo, ese Defensa y Justicia que asomaba como una preciosa revelación. En definitiva, fue un 2-0 que le impidió al Halcón volar a la punta que sigue siendo patrimonio exclusivo de Lanús, en esta Zona 2.

A Huracán no le sobró nada, es cierto. Pero lo ganó desde el primero de los instantes hasta el último de los suspiros: sin vueltas, convencido. Con una receta clara: incomodar a su rival. Lo hizo de entrada con la presión alta que molestó y mucho. Y que lo puso al equipo de Ariel Holan ante un escenario nuevo, el de no poder salir con claridad. Así lo golpeó: un error en la salida del arquero Gabriel Arias le ofreció la perfecta posibilidad de volver al gol a Cristian Espinoza. Uno a cero.

Ese grito sin visitantes en el Tomaghello significó otra cosa: el principio de un nuevo partido. Huracán lo involucró entonces a Defensa en otra situación: la de tener que ir a buscar en espacios reducidos. Y eso -quedó claro- le cuesta mucho al equipo sensación.

En cada rincón del ring que Huracán ofreció para pelear se sintió más cómodo. Disputó la mitad de la cancha (con la constancia de Matías Fritzler y de Mauro Bogado), controló las bandas, aprovechó espacios. El Defensa de la propuesta atractiva y el asombro a cada paso quedó reducido a un puñado de espasmos ofensivos y/o a circunstancias favorables. También es cierto: el azar no lo quiso abrazar en esta ocasión al equipo de Holan. Un tiro libre ejecutado por Fabián Bordagaray rozó un palo; y un remate estupendo de Eugenio Isnaldo se estrelló contra el travesaño.

El partido ofreció otra certeza: este Huracán luce preparado para recuperarse pronto de los golpes que recibe (un accidente de micro o una derrota en la Libertadores). Y en eso hay personajes decisivos: el primero, su arquero -Marcos Díaz, siempre clave- que es capaz de recuperarse de una lesión muscular en tiempo récord; luego, su entrenador, Eduardo Domínguez, quien no dramatiza ante los tropiezos y siempre va por más; y finalmente (y siempre), Wanchope Abila, el autor del segundo gol. Ese tanto que no sólo encaminó la victoria sino que también resultó imagen y semejanza de este equipo: el 9 la buscó, la peleó, la ganó y la definió. En ese recorrido también anda Huracán. A pesar de todo...

martes, marzo 08, 2016

Las batallas continúan...



Copa Libertadores: Sporting Cristal 3 - Huracán 2
Las batallas continúan. Apenas eso. Todo eso...

sábado, marzo 05, 2016

El Huracán de la lucha



Huracán 1-Estudiantes 0
Ahí está Huracán, de nuevo. En la lucha, entero, bravo, metedor. De ese modo y manera que eligió en este momento de la historia para afrontar adversidades. No le sobra nada. Porque incluso no le sobraba tampoco antes de ese accidente en Venezuela que le recortó el plantel en puestos relevantes. Pero tiene algo que construyó en este ciclo que incluyó un ascenso, dos títulos y una final continental: impronta guerrera. Este Huracán no negocia la entrega ni la constancia ni el sacrificio ni la última gota de sudor. Puede equivocarse, puede carecer de brillos, pero hay algo que al equipo de Eduardo Domínguez no le falta: eso que Wanchope Abila -tras el agónico gol a San Lorenzo- definió con una sola palabra, de seis letras y en plural: “huevos”.

Así, Huracán sumó ayer una victoria relevante: venció a Estudiantes, que venía de sumar 10 de los últimos 12 puntos en juego. Y de ese modo, mejoró su situación en la tabla de los promedios -en definiva, el objetivo inicial y prioritario del semestre- y reinstaló cierto entusiasmo respecto de lo que viene en esta Zona 2 del torneo de Transición, que parece abierta para cualquier asombro.

Fue un partido como casi todos los que juega Huracán: cerrado, con escaso margen para el error, de pocos goles, de pocas llegadas. Tuvo una virtud decisiva Huracán: jamás se equivocó en su propia área. Y en eso mucho tuvieron que ver los rendimientos de sus dos marcadores centrales, el capitán Federico Mancinelli y Luca Sosa (destacada aparición; acierto del entrenador). El otro mérito de Huracán tuvo que ver con su confianza: jamás resignó su deseo de victoria. No se conformó ante un rival que en todo momento jugó agazapado esperando su chance. Esa que nunca llegó.

Huracán, además, golpeó en un momento clave: al principio del segundo tiempo, tres minutos, cuando todo estaba por verse luego de un primer tiempo parejo, Wanchope volvió a estar en el lugar indicado en el momento exacto. Tras una media vuelta de Romero Gamarra -el Kaku del golazo en el Centenerio, el martes-, Mariano Andújar ofreció un rebote y Abila -habilitado, al límite- la empujó con el arco a disposición. En la celebración, en ese puñado humano armado por titulares y por suplentes, quedó retratada la perfecta escena de este plantel: un conjunto de voluntades luchando todos juntos. Contra todo y contra todos.

Y así, como en el festejo, siguió jugando Huracán. Solidario para marcar, astuto para sostener su arco cero. Con la colaboración de todos. Desde Rolfi Montenegro -raspando y raspándose- hasta el último de los ingresados. Quedó claro de nuevo: el Huracán Inmortal va por más. Quiere más.

Texto publicado por el Fundador del Blog en Clarín.

miércoles, marzo 02, 2016

¿Y esto?



Gol anulado a Mauro Bogado frente a Peñarol, en el Centenario. Insólita decisión del árbitro mexicano César Ramos. Nos salvamos de otro despojo...

martes, marzo 01, 2016

Golazo, Kaku, golazo...



Incluso cuestionado, ocasionalmente rechazado, Kaku Romero Gamarra es capaz de aparecer en momentos decisivos: como aquel gol en Mendoza, ante Atlético Tucumán, que valió buena parte del Ultimo Regreso; como en ese centro del sábado frente a San Lorenzo; como esta vez, ante Peñarol y en el Centenario... Un golazo, Kaku, hermoso...

Huracán inmortal



Copa Libertadores: Peñarol 0-Huracán 1
En el Centenario, con algunos suplentes, a pesar de un arbitraje muy flojo, el equipo ofreció una de las facetas más relevantes de su juego: la capacidad de lucha, la facilidad para reconstruirse ante la adversidad. Una vez más, que lo sepa América: Huracán está vivo. Es inmortal. Y va por más...

Así estamos:
En la Fase de Grupos, en la Página Oficial de la Conmebol.

domingo, febrero 28, 2016

Les pusimos la tapa


El festejo de Wanchope Abila en la tapa de Olé. El desenlace del clásico.

Huevos, eso



La mirada de Wanchope Abila, la sensación de todos: Huracán, puro huevo.

Gritalo para siempre, Wanchope


Era el final, la agonía, el último suspiro. Y ahí estaba Wanchope Abila. Y ahí estaba Huracán. Para seguir luchando. Hasta que no quede nada...

sábado, febrero 27, 2016

Huracán vive


Huracán 1-San Lorenzo 1
No quedaba nada para ese Huracán que parecía roto, deshecho, golpeado. Otra vez, el dolor. Al accidente que rozó la tragedia, a los lesionados por largo rato, a la derrota contra Atlético Nacional se sumaba -a esa altura- el tropiezo que lastima más que ningún otro. Ganaba San Lorenzo en un partido vacío de brillos. Pero de repente sucedió un destello en la oscuridad de esos segundos de agonía: Alejandro Romero Gamarra apareció por la izquierda, tiró un centro largo, al segundo palo, pasado. Allí estaba el socio de Kaku en la Séptima campeona del Latinoamericano, Cristian Espinoza, quien la tiró de nuevo hacia adentro. Y ahí, en el área chica, abajo del arco, estaba él, Ramón Abila, el Wanchope de La Quema. No dudó ni un suspiro, pateó apenas mordido y puso el 1-1, ese empate que ofrecía el más importante de los mensajes: Huracán vive. 

Se gritó en cada rincón del Palacio Ducó. En La Bonavena, en la Alcorta, en la Miravé. El desahogo fue el invitado final al Clásico de Barrio más grande del mundo. Los diez jugadores que le quedaban a Huracán en el campo de juego se abrazaron y celebraron como se celebran los goles importantes. No se trató de una victoria como la del clásico anterior, esa que dejó al rival de siempre sin la punta del torneo. Fue otra cosa: un empate que sirve como impulso para el arduo recorrido que se avecina. Como demostración hacia adentro y hacia afuera.

De inmediato, apenas San Lorenzo movió desde el centro del campo, llegó el final. Y con él, los abrazos compartidos de los jugadores y la continuidad imaginaria de ese abrazo con los hinchas. También, una dedicatoria: en el palco, estaban los dos más afectados por el accidente en Venezuela, Patricio Toranzo y Diego Mendoza. Y para ellos también fue ese desenlace que invitó a la disfonía de uno o de varios días. Pato -emblema de La Quema y superhéroe del último duelo- le puso palabras a ese desenlace: “Celebro la grandeza de mis compañeros. El gol se festeja porque sirvió para demostrar que este grupo pelea siempre hasta el final, que se hace fuerte ante la adversidad”.

En la explicación del 18 de Huracán -ese número que algunos socios pretenden ahora retirar- habita una de las razones que le permitieron al equipo de Eduardo Domínguez acceder al empate: a pesar de jugar con diez, lo metió a San Lorenzo muy cerca del área de Sebastián Torrico. Allí, en el único lugar donde podía llegar a empatar. Y con esa constancia, con esa fe sin quebrantos, llegó al grito imprescindible. A pesar de sus limitaciones, de que sus individualidades no exhiben el nivel que permitió sumar dos títulos en cinco meses y llegar a la final de la Sudamericana. Pero incluso con harapos este equipo sostiene su impronta guerrera. Y así va. Así sigue. A pesar de todo.

Texto publicado por el Fundador del Blog, en Clarín.

El Clásico de la resurrección


Los que caminan los Barrios del Sur lo saben en detalle: es mucho más que un partido el que hoy jugarán en el Palacio Ducó, cuando la tarde se haga noche en Parque de los Patricios. Huracán y San Lorenzo volverán a disputar una nueva edición del Clásico de Barrio más grande del mundo, la número 164 en Primera, desde aquella cita inaugural de 1915. El más porteño de los duelos, el que se vive todos los días en esa geografía con la que tanto arraigo tienen, el que suele invitar al folclore (y, lamentablemente, a veces a la violencia de los barras). Los de La Quema y los de Boedo. El Cuervo y El Globo. Pura tradición.

El escenario, otra vez, muestra disparidad. Y no por lo que cuenta la historia sino por lo que cuenta la tabla de posiciones y las circunstancias: San Lorenzo es uno de los dos líderes de la Zona 1 (el otro es Central) y está invicto; Huracán jugó un sólo partido en el torneo (cayó de local ante Rafaela, en el estreno del torneo) y postergó tres fechas, tras sufrir accidente en su reciente viaje a Venezuela (perdió a cuatro jugadores por varios partidos: Patricio Toranzo, Diego Mendoza, Martín Nervo y Lucas Villarruel). Se parecen en algo: el martes, en la primera fecha de la Fase de Grupos de la Libertadores, ambos perdieron 2-0. Huracán, de local ante Atlético Nacional; San Lorenzo, de visitante frente a Liga de Quito. De esas dos derrotas buscarán recuperarse del mejor de los modos: en el clásico.

De todos modos, ambos saben que los antecedentes poco importan al momento de jugar: lo demostró el último duelo entre ambos, en Parque de los Patricios. Ese día, San Lorenzo perdió el partido ante Huracán y la punta frente a Boca, en la Fecha de los Clásicos. Jamás lo pudo alcanzar a Boca. Terminó a tres puntos. Esos tres puntos.

San Lorenzo llega con más alternativas y variantes para armar su equipo. Pero no se sabe cómo formará. Pablo Guede lo definirá hoy. Hay una certeza: no estará Marcos Angeleri, quien se retiró ayer de la concentración por una gastroenteritis. Todo indica que lo reemplazará Paulo Díaz. Además, se sabe que Gonzalo Prósperi entrará por el suspendido Julio Buffarini.

En tanto, Eduardo Domínguez mantiene una duda respecto del equipo. Hay tres candidatos para el puesto de extremo izquierdo: Ezequiel Miralles (titular el martes), Mariano González o Alejandro Romero Gamarra. No se guardará nada para el partido del martes ante Peñarol, en Montevideo, clave por la Libertadores. No puede.

Texto publicado por el fundador del blog, en Clarín.

viernes, febrero 26, 2016

En el nombre del Clásico

Vismara y Matos, en el último duelo oficial disputado. Fue en el Palacio Ducó. Y esta vez ganó Huracán en la Fecha de los Clásicos.

La búsqueda no conoce de colores. Somos rivales el mismo día en el que nos abrazamos,en el que nos escuchamos, en el que nos reímos por alguna bronca compartida. Somos Quemeros y somos Cuervos. Y distintos y diversos. Pero ahí, en el fondo de nuestras percepciones y de nuestros corazones, nos reconocemos.

No es una imposición; se trata de una cuestión de pertenencia nacida hace más de un siglo, incluso más allá del primer partido en el que nos enfrentamos, allá, en la vieja cancha de Ferro. Porque ser un clásico, nuestro clásico, es mucho más que festejar victorias o celebrar derrotas ajenas. Es un modo de mostrarnos al mundo. Que lo sepan todos: en la tierra de Maradona y de Messi, sucede El Clásico de Barrio más grande de todos. El de Stábile y de Mamucho Martino, el de Masantonio y de Pipi Romagnoli, el de Sanfilippo y de Houseman, el de Ortigoza y de Marcos Díaz.

En definitiva, el de nosotros. Que somos capaces de mirarnos y de juntos construir un mural que nos retrata. Que edificamos proyectos para que tantos chicos y chicas puedan mejorar su vida cotidiana. Que vamos tras los pasos de un espacio mejor para encontrarnos.

Porque vos, que sos Cuervo, me querés. Porque yo, que soy Quemero, te quiero. Porque en definitiva vos y yo somos nosotros.

Texto del fundador del Blog para la ONG Corazón Quemero. 

miércoles, febrero 24, 2016

Maldita Conmebol



Las palabras de Eduardo Domínguez. Y una queja insoslayable: la falta de decoro de la Conmebol para comprender la situación extraordinaria atravesada por Huracán. Otro papelón. Uno más.

Vamos por ella...


La tapa de Olé, la búsqueda de Huracán. Como siempre, pero más que nunca...

martes, febrero 23, 2016

Dos goles, un golpe



Copa Libertadores: Huracán 0-Atlético Nacional 2
No se jugó bien, se sintieron las ausencias, no se aprovecharon los momentos. Se perdió. Es un golpe. Duro. Pero esto sigue...

Volver...


No es un partido más. No podría serlo. La tragedia golpeó a la puerta hace demasiado poco. Lastimó a esos jugadores que viajaban en el micro de regreso de Caracas. Pero también a toda esta gente que ahora camina rumbo al Palacio Ducó, peregrinos de una fe inquebrantable. Se percibe en las calles de los Barrios del Sur, en este Parque de los Patricios que es orgullo y espacio de pertenencia de cada quemero. Huracán vuelve a jugar dos semanas después de aquella clasificación con agonía, cuando parecía roto, vencido. Y de ese accidente que casi los mata. Detrás del regreso hay una sensación que se cuenta por los rincones, en la sede frente al Parque y en la estación Caseros del Subte H; en los bares y en las redes sociales: este partido frente a Atlético Nacional, por el grupo 4 de la Copa Libertadores, resulta un modo de volver a nacer. Más allá del desenlace.

Ahí están ellos, los que le ponen contorno a un cuadro que ofrece una emoción: los jugadores que se abrazaron a un milagro para salvar sus vidas ahora irán tras los pasos de otro, el de volver a asombrar en el ámbito internacional. Como el año pasado, cuando quedaron a menos de un suspiro y un par de penales malditos de ganar la Sudamericana. Ahora buscan otro final feliz: como en aquellos encantos no tan lejanos, los dos de los títulos en cinco meses (la Copa Argentina 2014 y la Supercopa, el año pasado). Y buscarán ese objetivo con la impronta guerrera que este plantel viene forjando desde aquellos días complicados de la B Nacional.

Confían todos. Los de adentro y los de afuera. Están los socios que proponen retirar el número 18 de las camisetas, un homenaje al Pato Toranzo, ya emblema para siempre. Fue el más afectado en el accidente en Venezuela y el autor de la frase que late adentro de los que ahora gritan en la Bonavena: "Perdí parte de los dedos, pero perdería más cosas por este club". Está Diego Mendoza -el autor del gol decisivo en Caracas, el otro gran averiado luego- quien le pone humor y sonrisas a la situación traumática. El que dice convencido: "Esto nos hará más fuertes". También está Marcos Díaz -figura superhéroe de finales y partidos decisivos- quien sostiene: "Somos especialistas en reconstrucciones". En eso andan, otra vez.

Se miran en la Alcorta y en la Miravé los viejos plateístas, ya vitalicios de los mismos asientos. Y comentan esta ocasión distinta: no tiene comparación, coinciden. No se trata de un gol de Stàbile o de Masantonio ni de una gambeta de René ni de un caño de Pastore. "Esto es otra cosa: un mensaje de El de Arriba...", dice el más entusiasmado de los entusiasmados. De algún modo, una resurrección asistida por el Duende, al decir de Horacio Ferrer.

Al cabo, la gente rinde un tributo que excede al resultado. Ovaciona, grita, aplaude. Y ofrece también otra cosa: incondicionalidad. De algún modo, ellos se sienten ahora que son las piezas que al equipo le recortó el accidente. Y mientras los lesionados no estén, el respaldo llegará desde los costados. Como esta vez, bajo el cielo del Ducó. Como esta noche que no tendrá olvido.

martes, febrero 16, 2016

A rodar, a rodar...

Empieza el Grupo 4 de la Libertadores. Ante Atlético Nacional sucederá el primer partido después de la tragedia que se hizo milagro. El partido lo jugamos todos. Adentro y afuera y en cada rincón donde habite un corazón Quemero.

viernes, febrero 12, 2016

"Le escapamos a la tragedia"


Mariano González tiene un par de cortes en su espalda a consecuencia de los vidrios de ese micro en el que él y sus compañeros conocieron la posibilidad de la muerte. Las lesiones leves no merecieron ni un punto de sutura. Es el día después de ese instante que durará para siempre: el del segundo nacimiento de cada uno de los jugadores de Huracán que compartieron ese traslado desde el hotel que los hospedó en Caracas hasta el aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía. Se lo cuenta en detalle a Clarín, ya más tranquilo, después de la desesperación:

“Fue raro. Pasó todo muy de golpe. Es cierto que en las ocasiones anteriores el micro se había movido rápido por la ciudad, pero esta vez, no. Veníamos a una velocidad normal para una autopista. Ya lo conocíamos al chofer, nos había trasladado siempre en este viaje, con el mismo ómnibus. Esta autopista que nos llevaba al aeropuerto es toda en bajada. Es un recorrido de montaña. Pasamos por algunos túneles. Veníamos muy tranquilos, filmando, charlando, escuchando música. Hasta que en un momento escuchamos un ruido. Se había roto el freno y, parece, que en el intento de meter un rebaje también se rompió la palanca de cambios.

No nos preocupamos tanto de entrada. Incluso cuando desde adelante el profe Santella dijo que se habían roto los frenos pensamos que era una joda. Pero cuando se empezaron a venir para atrás los demás del cuerpo técnico y los dirigentes -todos los que venían adelante- nos dimos cuenta que era en serio. Fue muy fuerte. El doctor Di Spagna nos intentó tranquilizar. Yo traté de ponerme el cinturón. En algunos asientos había varios compañeros juntos.

La velocidad comenzó a ser otra. Ibamos muy rápido. Seguíamos en bajada. En ese momento pensamos todos lo peor.

Entonces, el chofer le avisó a la policía que venía adelante que nos quedamos sin freno. Y pronto, justo en la última rampa posible, la policía le indicó al chofer que subiera para evitar seguir en bajada. Y subimos. Lo siguiente que recuerdo es un golpe, un ruido. Después el micro empezó a descender. Por suerte, el conductor tuvo la pericia para hacer detener y volcar al micro con la montaña. Después, cuando lo charlamos con el resto de los compañeros, coincidimos: si no hacía eso nos matábamos nosotros y varios más que andaban por ahí. La sensación es que le escapamos a la tragedia.

El micro volcó después. Pero no dio vueltas. Nos empezamos a hablar entre nosotros. Para tranquilizarnos, para ayudarnos. Yo quedé abajo de todos. Se rompieron algunos vidrios. Empezamos a salir por esa ventana que se abre en el techo. Mancinelli y Wanchope sacaron al profe Santella, que estaba mal. Varios compañeros tenían cortes. A Mendoza también tuvieron que ayudarlo para salir. Y mientras eso pasaba, comenzamos a sentir olor a nafta dentro del micro. Fue un momento desesperante. Entre varios rompieron el vidrio del conductor, para que salieran los que iban adelante. Rolfi Montenegro y yo fuimos los últimos en salir. Habíamos quedado en el fondo, debajo de todos.

Ya afuera, tratamos de ayudarnos todos con todos. Pato Toranzo, el profe y Diego eran los más complicados. Varios tenían sangre encima y algunos otro estaban golpeados. Pero sentíamos que lo peor ya había pasado. Estábamos vivos.

Cuando hablamos entre nosotros después de todo lo que pasó y reconstruimos la escena coincidimos en que nos salvamos por esa maniobra del chofer. En que un milagro se nos cruzó en el camino...”


Texto publicado por el fundador del Blog en Clarín.

jueves, febrero 11, 2016

El otro milagro


Los jugadores de Huracán estuvieron al borde de la muerte. El micro en el que se trasladaban al aeropuerto de Caracas se quedó sin freno y por poco se caen a un precipicio. EL conductor hizo volcar el micro y les salvó la vida a todos. Igual, hubo dos lesionados de consideraciòn: Patricio Toranzo, a quien le hicieron una mìnima amputación en parte de sus cuatro dedos pequeños del pie izquierdo, y Diego Mendoza, a quien se le incrustaron varios vidrios en el tobillo derecho.

Más:
Todos los detalles de la situación dramática, en Olé.

miércoles, febrero 10, 2016

Sí, un milagro


Hay una palabra en común entre las dos tapas de los diarios. Hablan de milagro. Sí, eso fue la clasificación de Huracán en Venezuela. Jugando mal, perdiendo hasta el tiempo de descuento, golpeado, con uno menos. Pero no. Había algo más... Sí, un milagro Quemero.