domingo, abril 27, 2014

Todavía cantamos...



Independiente Rivadavia 1-Huracán 2
La lucha continúa. Había que ganar en Mendoza. Se ganó. Se sumaron 14 de los últimos 18 puntos. Los de arriba se cruzan entre sí y tropiezan seguido. Quedan 21 puntos por delante. El fixture ofrece guiños a la confianza y al entusiasmo. Sí, también con el equipo de Kudelka jugando cada día un poco mejor. Por eso, por todo eso, todavía cantamos. Hasta la disfonía...

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Entre los goleadores

miércoles, abril 23, 2014

De los tiempos de oro


Una figurita de los años veinte. Huracán frente a Racing, un duelo de gigantes de aquellos días. La Academia, el más campeón de los años diez; el Globo de Newbery, el rey heredero. Una reliquia de los tiempos de oro.

sábado, abril 19, 2014

Ese enojo



Más allá de estar de acuerdo o no, un buen síntoma: a Kudelka le molesta cualquier detalle que a Huracán lo complique. Dicho de otro modo: peleamos juntos.

viernes, abril 18, 2014

Vamos, se puede...



Un rato de fútbol, una victoria clave, un triunfo que nos acerca. La sensación es inequívoca: Vamos, se puede...

Un grito, dos gritos


Huracán 2- Atlético Tucumán 0
Toda esa gente que se abraza en la popular Ringo Bonavena empieza a creer como nunca antes en la temporada. Y la sensación se hace grito y certeza: “No tengas dudas / que vamo’ a volver”. El Huracán de sus corazones le está ganando 2-0 a Atlético Tucumán cuando al partido no le queda más que el retazo de un descuento que nada cambiará. Y el escenario ofrece un entusiasmo que se multiplica por los rincones del Palacio Ducó: el equipo de Frank Kudelka quedó a sólo cinco puntos del tan deseado Puesto 3, el último vagón que conduce a la máxima categoría.

Atrás de ese instante quedó un partido parejo en el que Huracán aprovechó ese rasgo tan curioso y tan relevante en la campaña: si convierte primero se transforma en un equipo casi invencible. Lo cuentan los datos: de las 15 veces que arrancó en ventaja ganó en 13 oportunidades. Con un detalle agregado al respecto: la única vez que al Globo de Newbery le dieron vuelta el resultado, Kudelka y Wanchope Abila -su técnico y su goleador de estos días, respectivamente- jugaban para el rival de ocasión, Instituto.

Huracán comienza a ofrecer su mejor versión bajo el cielo de Parque de los Patricios. Desde la llegada del Señor K el equipo afronta los partidos con intensidad, con voluntad de ponerse en ventaja, con prioridades ofensivas. No hubo excepción ayer, mientras la tarde de Buenos Aires se hacía noche. Fue, buscó, quiso, intentó. Y en ese recorrido inicial se puso en ventaja. Apenas pasada la media hora del primer tiempo, en otra búsqueda por el costado derecho, Cristian Espinoza envió un centro, otro Cristian -el arquero Lucchetti- rechazó pésimo y Abila -siempre atento- la empujó para que el estadio entero gritara el gol y ese desahogo que mucho se pareció al principio del triunfo.

Atlético también sabía la relevancia de este encuentro. Arrancó con información atractiva el equipo tucumano: Instituto -el dueño del tercer puesto- había caído en Santa Fe ante Unión. Si ganaba quedaba a apenas dos puntos. No hubo caso. El conjunto de Héctor Rivoira no se pareció en nada a un equipo convencido de su posibilidad de ascenso. Priorizó defenderse, lo golpearon y luego no encontró recursos para modificar el libreto. Ahora, lo alcanzó Huracán y también quedó a cinco del territorio tan deseado del estribo del regreso a la A. 

El segundo tiempo fue una puesta en escena del presente de ambos: Huracán disputó cada pelota como si estuviera disputando el Mundial de Clubes de la FIFA; Atlético dudó y padeció. El perfecto contraataque iniciado por Germán Mandarino y resuelto por Leandro Caruso fue el lógico desenlace de esa sensación. También fue un síntoma: Huracán quedó mejor parado para lo que queda. Tal como su gente grita hasta la disfonía...

Texto publicado por el fundador del Blog en Clarín.

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lunes, abril 14, 2014

Huracán, de libros y de tangos


Huracán, otra vez presente en la Feria del Libro de Buenos Aires. Y como en anteriores cinco años, el Globo de Newbery estará presente con su impronta porteña, de barrio, de tango, de cultura popular, de libros... En el Predio Ferial de Palermo, esta edición comenzará el 24 de abril.

domingo, abril 13, 2014

Reflexionando presente y futuro



Frank Kudelka, el empate ante Aldosivi en Mar del Plata y lo que viene. Palabras para reflexionar...

sábado, abril 12, 2014

Wanchope, carajo



Aldosivi 1-Huracán 1
Ramón Abila, nuestro Wanchope, otra vez en el centro de la escena. El goleador necesario vuelve a aparecer. Los datos lo cuentan: cinco partidos como titular, cuatro goles para el Globo de Newbery, El fue lo mejor de un Huracán preso de sus propios vaivenes.

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miércoles, abril 09, 2014

La chapita de Miguel, aquella joya


La chapita de Miguel Brindisi, a principios de los años setenta. Una joya de las que ya no hay. Un recuerdo de días felices.

lunes, abril 07, 2014

Si golpeamos primero, volvemos...

Nuestro Ringo, ante Ali. Hay que golpear primero, como él.

Por Eladio Mases
El título parece una osadía o una exageración. Pero no es nada de eso. Se trata de una lectura de la realidad numérica de Huracán a lo largo de su recorrido por esta temporada del Nacional. Las cifras y los detalles son elocuentes:

-De las 12 veces en las que Huracán marcó antes que su rival en esta campaña, ganó 11. Y en sólo 3 de esas 12 ocasiones el oponente consiguió marcar un gol. Es decir: si golpeamos primero, casi seguro ganamos. Así lo cuentan los números.

-El único equipo que consiguió dar vuelta el resultado ante Huracán fue Instituto, en la octava fecha, en el Palacio Ducó. Se impuso 3-1 tras remontar la desventaja inicial a consecuencia de un tanto de Gonzalo Martínez. En el equipo cordobés el técnico era Frank Kudelka; y la figura de la cancha y el autor de uno de los tantos fue Wanchope Abila. Los dos, ahora, son locales en Alcorta y Luna.

-Por el contrario, de las 16 veces que Huracán recibió el primer tanto del encuentro, cayó en 12. Los demás, tres fueron empates (2-2 ante Independiente Rivadavia, 1-1 contra Almirante Brown y 1-1 frente a Defensa y Justicia, todos de local) y sólo una vez el equipo consiguió dar vuelta el resultado (frente a Crucero del Norte, en el Ducó).

-De esas 16 ocasiones, Huracán no marcó tantos luego en 12. Y nueve de sus 13 derrotas en la temporada fueron 1-0 por ese tan valioso gol inaugural.

-Al margen, en 4 de las 32 fechas disputadas el Globo de Newbery igualó sin convertir (tres en condición de visitante y apenas una en Parque de los Patricios, ante Ferro).

No es un misterio. Y tampoco se parece a una casualidad. Al contrario: se trata de un rasgo del equipo. La ecuación, en consecuencia, parece bastante simple: si en este tramo final de 10 fechas, Huracán consigue marcar primero, el obligatorio objetivo del regreso a la A estará mucho más cerca de lo que imaginamos. De lo contrario, nos tendremos que preparar para nuestra Temporada Número 13 en el Nacional. Una yeta, de algún modo.

sábado, abril 05, 2014

Una camiseta, once estrellas


La nueva camiseta de Huracán ya está lista. Se trata de una edición limitada con motivo del Día Mundial del Hincha de Huracán y por los cien años del debut del Globo de Newbery en la máxima categoría del fútbol argentino. La principal novedad es que incluye las Once Estrellas (las de las cinco Ligas y las de las seis Copas Nacionales) en conmemoración de los títulos oficiales de la AFA obtenidos por el club en sus 105 años de vida.

viernes, abril 04, 2014

Explicando ilusiones





Ramón Abila y Matías Defederico, las caras de los goles de Huracán ante Boca Unidos. También las palabras para una ilusión que vive resucitando: la del obligatorio regreso a la A.

Dos llegadas, dos goles, tres puntos



Huracán 2-Boca Unidos 0
Sin brillos, sin una actuación para el aplauso, el equipo se impuso en un partido imprescindible. Llegó dos veces a fondo (ambos a partir de tiros libres lejanos) y convirtió dos goles. Con esos dos gritos más la seguridad de Marcos Díaz a Huracán le alcanzó para doblegar a un rival que había perdido apenas un encuentro de los últimos once. Y así, al menos hasta mañana, el equipo quedó a cinco puntos del tan ansiado Puesto 3. Es decir: la lucha continúa...

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jueves, abril 03, 2014

Ese deseo, esa confesión


El Bambino Veira, en la pretemporada de 1971, en el Ducó. Por aquellos días confesaba su verdad: "Soy de Huracán. Del Barrio de Ringo Bonavena".

miércoles, abril 02, 2014

El Príncipe de La Quema



Sucedió hoy en el Parque de los Príncipes, de París: por los cuartos de final Champions League el París Saint Germain le ganó 3-1 al Chelsea. El tercer gol, sobre la hora, fue este golazo de Javier Pastore. También orgullo de La Quema.

sábado, marzo 29, 2014

Otra vez, otro freno


Brown de Adrogué 0-Huracán 0
Faltó un gol. Faltó más juego. Faltó suerte. Faltó... Siempre falta algo. Por eso, otra vez, otro freno en el recorrido. El Puesto 3, ahora, quedó a ocho puntos. Parece demasiado lejos...

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Un siglo de Primera

Los detalles del primer partido en la máxima categoría del fútbol argentino. Retratados por el diario La Argentina.

Poco más de cinco años antes, en noviembre de 1908, Huracán recién se había fundado oficialmente. Los muchachos del Colegio Luppi -que nada tenían al margen de su pasión sin quebrantos- consiguieron un milagro en poco tiempo. El club nacido entre los rigores de los Barrios del Sur, Los Raneros (como le decían a aquel equipo proletario), ascendió a Primera a finales de 1913 y en 1914 debutó en la máxima categoría del fútbol argentino. El encuentro inaugural sucedió el 29 de marzo de hace exactamente un siglo, en Caballito. Enfrente estaba Ferro y el estreno fue una felicidad: Huracán se impuso 4-2. El encuentro, según cuenta el diario La Argentina en su edición del día siguiente, tuvo dos grandes protagonistas: José Laguna -figura clave de los tiempos fundacionales y emblema histórico- y Elisardo Fernández. Ellos marcaron un doblete cada uno y se destacaron en una formación que incluía a otros personajes mitológicos del nacimiento del club de Parque de los Patricios: Agustín Alberti, Mario Bassadone, Ernesto Dellisola y Martín Salvarredi, autor del primer tanto en la historia del clásico ante San Lorenzo en 1915, y Pedro Martínez, el primer convocado a la Selección.

Fue un año de grandes eventos para el Globo de Newbery. A la semana siguiente del debut, se produjo otro resultado memorable: Huracán venció como visitante por 10 a 1 a Comercio, un club que actualmente no practica fútbol y cuya cancha estaba ubicada en Avenida del Libertador y Manuela Pedraza, en Núñez, muy cerca del actual Monumental de River. La primera derrota llegó el 12 de abril frente a Racing, que en ese año ganaría el segundo de sus siete títulos consecutivos (de 1913 a 1919).

El 2 de agosto, mientras cumplía el sueño de su nuevo escenario con el estreno de la cancha de Avenida La Plata y Chiclana, Huracán se enfrentó a River. Y allí ganó 1-0. El único gol lo hizo -otra vez- el Negro Laguna. En ese encuentro, sucedió un episodio curioso: cerca del final, el árbitro cobró un penal a favor del equipo visitante. Carlos Isola, el arquero de River, fue el encargado. Pateó fuerte y el remate se fue desviado. Así, también con el abrazo del azar, Huracán tuvo su feliz presentación en casa. Siete días más tarde, en el mismo lugar, Huracán jugó y perdió el primero de sus duelos ante Boca, ese rival con el que protagonizó uno de los grandes clásicos de la Era Amateur (sobre todo en los años veinte, cuando ambos se consagraron como los más campeones del fútbol argentino, con cuatro títulos de Liga cada uno).

Al cabo, el sexto puesto en esa temporada la Asociación Argentina de Football terminó siendo un punto de apoyo valioso para el club recién llegado a la máxima categoría. Sin embargo, quedó también una sensación de añoranza en el recorrido. Jorge Newbery, benefactor y personaje imprescindible de los días fundacionales, no pudo ver a su Huracán en Primera. El Padre de la Aviación falleció 28 días antes de aquel estreno contra Ferro: el 1 de marzo de 1914, en Los Tamarindos, Mendoza, la muerte lo encontró en el aire piloteando un avión. Dos semanas antes Newbery había batido el récord de altura en aeroplano al alcanzar los 6.225 metros.

Desde aquel estreno Huracán se mantuvo durante 73 años ininterrumpidos en la màxima categoría (hasta el descenso de 1986, ante Italiano, en la cancha de Vélez). Así se transformó en el cuarto club (detrás de Boca, River e Independiente) con mayor continuidad en la A. Ahora, ya con 12 temporadas disputadas en el Nacional en cuatro ciclos distintos, todo aquello mucho se parece a una historia contada por abuelos entusiastas y exagerados.

Texto publicado por el fundador del Blog en Clarin.com

viernes, marzo 28, 2014

La loca lucha por el tercer ascenso

Huracán, ante Patronato, en el 3-0 del domingo, en el Ducó.

El Independiente de estos días parece un infierno a cada paso. Se percibe en los conflictos que día a día se renuevan. Dentro del campo de juego. Y también afuera. La sensación la cuenta un hincha, visitante frecuente de la tribuna Erico: "Si Cantero pusiera un circo en el Libertadores los enanos empezarían a crecer y la mujer barbuda vendría afeitada". Exageración al margen, así está el Rey de Copas en su primera campaña posterior a su único descenso. Sin embargo, a pesar de todo y de todos, en la pelea por el obligatorio regreso a la A está no tan lejos del objetivo. Hoy, ahora, antes de recibir a Talleres de Córdoba por la fecha 31 del Nacional, se ubica en el tercer puesto de la tabla igualado con Instituto. Incluso a pesar de que el equipo que conduce Omar De Felippe apenas sumó 4 puntos de los últimos 24 posibles. Si la temporada finalizara en este momento, el reglamento indica que deberían desempatar los de Avellaneda y los de Córdoba.

Pero la situación de Independiente no es la única que asombra en el escenario vinculado al tercer ascenso. Con Defensa y Justicia y Banfield peleando por el título, ya cortados en lo más alto, todos parecen animarse a dar el zarpazo: hay 14 equipos separados por apenas 7 puntos. Y en las 12 fechas que restan todos se cruzan con todos, directa o indirectamente.

Hay casos que rozan lo insólito: Crucero del Norte apenas ganó un partido en las últimas diez jornadas (en la fecha 30, 2-1 como local ante Sportivo Belgrano de San Francisco) y si derrota en el único partido postergado a Almirante Brown en Isidro Casanova será el único ocupante del último puesto que ofrece un ascenso. En ese recorrido de tropiezos sin grandes consecuencias en la tabla, el equipo de Misiones se quedó sin entrenador (se fue Iván Delfino en la fecha 23; lo reemplazo Alejandro Duré). Instituto también sufrió la salida de su entrenador y de su goleador: por dificultades económicas, Frank Kudelka y Ramón Abila pasaron a Huracán en medio del largo camino de esta temporada.

Sarmiento parecía tocar fondo. Llegó a perder ocho partidos en nueve fechas. Se le fue un técnico histórico, Sergio Lippi (el padre del último ascenso al Nacional). Llegó Marcelo Fuentes. Y todo cambió: ocho victorias, cinco empates, tres derrotas (todas fuera de Junín). Desde el último tramo de la tabla tomó impulso, se convirtió en el equipo de mejor rendimiento en 2014 y quedó a dos puntos de la chance de jugar en Primera luego de más de tres décadas.

Gimnasia de Jujuy es un caso similar. Parecía roto, descendido, entregado. Pero resucitó en 2014 con la llegada de Mario Sciacqua como técnico: ganó cinco de los últimos ocho encuentros y aunque sigue en zona de descenso también mira de cerca el puesto tres. Está a cuatro, junto a Independiente Rivadavia de Mendoza.

Atlético Tucumán, tras ganar en Avellaneda y mostrarse en la tapa de todos los diarios del país como el gran cuco del 2014, sumó apenas dos puntos de 15. Igual, está a tres puntos. San Martín de San Juan es otro que está a tres y también tiene su particularidad: de local juega para ascender (sólo Defensa y Justicia sumó más puntos en tal condición) y de visitante merece descender al Argentino A (sumó apenas 8 puntos de 45).

Huracán y Ferro, dos de los tres campeones de Primera en esta cuestión, también creen todavía. Las razones de sus mejorías tuvieron que ver con los cambios de entrenadores: Kudelka en Parque de los Patricios y Claudio Marini en Caballito modificaron el panorama. Ambos están a seis. En el Globo de Newbery, además, hay espacio para el realismo mágico. Los hinchas creen que jugando los domingos en el Palacio Ducó el equipo es invencible (como en el reciente 3-0 ante Patronato). Se basan en un dato que cuenta la estadística.

Los últimos tres de este enorme pelotón de pretendientes se ubican a siete unidades del podio. Dos de ellos, Sportivo Belgrano y Brown de Adrogué tienen otras prioridades: evitar el descenso. El tercero, Patronato, parece capaz de ganar, empatar o perder con cualquiera. En realidad, por estos días, lo que al equipo de Paraná le sucede no le resulta ajeno a ninguno de los 14 involucrados en esta increíble lucha por el tercer ascenso.

Texto publicado por el fundador del Blog, en Clarín.

Feliz Día, Quemeros


Día Mundial del Hincha de Huracán. Feliz Día. Hoy, justo un día antes del centenario del primer partido del Globo de Newbery en la máxima categoría del fútbol argentino.

miércoles, marzo 26, 2014

Los pibes de antes


Una postal de los años 70. La revista daba sus primeros pasos y con ella aparecían varios pibes en la Primera de Huracán. Acá, Lavorato, Nogueira y Babington. Tiempos en los que las Inferiores ofrecían respuestas y figuras.

lunes, marzo 24, 2014

¿Una goleada para ilusionar?

Wanchope Abila la pica, define. Es el tercer gol de Huracán ante Patronato. ¿Otra resurrección de las ilusiones maltrechas?

Por Ricardo Sapia*
No tengo la respuesta. No creo que la tenga ningún Quemero. Puede que los aplausos del 3-0 se repitan en una semana, en Adrogué, y, para que tengan un hilo de certeza y esperanza, atronen en el Ducó nuevamente en 15 días. O que este sea un espejismo más en el tortuoso camino de Huracán en la B Nacional y todo se nuble como ya es una costumbre. Habrá que esperar, como lo venimos haciendo hace casi tres años. Habrá que encenderle una vela a algún Dios que apueste por nuestro futuro. La goleada reconforta y tranquiliza un poco al hincha desilusionado. Lo importante será que los jugadores hagan el click en su cabecita y se decidan a ver si vamos por más.

*Periodista. Texto publicado en el diario Olé.

Palabras para un entusiasmo



Frank Kudelka, tras el 3-0 ante Patronato. Impresiones tras la mejor actuación del equipo en las 30 fechas que van de la temporada. Palabras para un entusiasmo.

domingo, marzo 23, 2014

Creer desde adentro


Huracán 3-Patronato 0
El Palacio Ducó, Fecha 30 del Nacional, Huracán en el puesto 16 y a nueve puntos de Independiente (el tercero, el último que asciende). El equipo viene de perder en Córdoba, ante Instituto. Todo parece quedar lejos. Pero no. El hincha -el Quemero de ley- confía siempre, a pesar de todo, a pesar de todos. Por eso, así luce la Bonavena -La Popular más grande del Fútbol Argentino- bajo el sol del domingo. Sucede que su gente está creyendo desde adentro, desde lo más profundo, desde el fondo del alma.

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"Wanchooooope / Wanchoooooope"



Ramón Abila es Wanchope, incorporación de 2014. Promesa de gol hasta su irrupción en el encuentro ante Patronato. Ahora, es tiempo de cumplir: le cometieron la infracción del penal, pidió patearlo, no lo dejaron, insistió, la empujó en el segundo... Y para el final, para decretar la goleada, el ex centrodelantero de Instituto dejó lo mejor: esa sutileza en la definición. De algún modo, fue su presentación bajo el cielo del Palacio Ducó. Fue su primer partido como local en el que jugó como titular. También escuchó la ovación inaugural: "Wanchooooope / Wanchooooope".

Aplausos para El Supersónico



Cristian Espinoza es una promesa. Por sus antecedentes en Inferiores, por su velocidad, por su desfachatez. Ante Patronato tuvo su mejor actuación con el Globo de Newbery en el pecho. El segundo gol, definido por Wanchope Abila, nació y creció en la destreza del pibe que recibió su primera ovación.

Cuesta y entra



Jugada de Wanchope Abila, infracción clara, penal. El encargado de ejecutarlo fue Víctor Cuesta, el futbolista de Huracán con mejor rendimiento en esta temporada. Fue, pateó de zurda, el arquero Bertoli acertó la intención. Pero hubo rebote y, entonces de derecha, Cuesta puso el 1-0. Fue el nacimiento de un triunfo esencial.

viernes, marzo 21, 2014

La Super Liga que no fue

Año 1930, otro gol de Guillermo Stábile. Año 1931, la certeza de que Huracán estaba invariablemente sentado en la mesa de los grandes y de las decisiones relevantes.

Huracán, siempre entre los grandes. También al inicio del Profesionalismo, claro. El siguiente texto así lo demuestra. Retrato de lo que no se discutía: el lugar de privilegio que al Globo de Newbery le correspondía por derecho propio.

Por Oscar Barnade*
El 17 de abril de 1930, en el diario El Mundo, hay una noticia que confirma el lugar que ocupaba Sportivo Barracas: “Hay 10 clubes comprometidos para constituir la liga de profesionales”. En el texto se informa de una reunión privada en la casa particular del presidente de Huracán, y en ella estuvieron los presidentes de Racing, Boca, Independiente, Estudiantes, San Lorenzo, Gimnasia, Sportivo Barracas, Ferro y  el vicepresidente de River. El texto finaliza con esta sentencia: “Otras de las resoluciones consistió en establecer que para ser admitido en la liga a crearse Sportivo Barracas deberá comprometerse y realizar una serie de reformas y ampliaciones en las instalaciones de su field para que las mismas puedan permitir amplias comodidades para los espectadores”. La invitación fue rechazada. La Comisión Directiva, encabezada por el presidente Carlos Pedro Anesi (un actor social importante de la época que tiempo después sería presidente del ACA) presentó un proyecto de profesionalismo sin excluir el amateurismo. En cambio, el grupo de los grandes quería armar una división profesional dentro de la Asociación con apenas 10 equipos: “Boca, River, Independente, Racing, San Lorenzo, Huracán, Gimnasia, Estudiantes y otros dos clubes con méritos deportivos y económicos”, según La Nación del 10 de mayo de 1931. Igualmente, el grupo que lideraba a los clubes que querían sí o sí el profesionalismo fue sumando otros adherentes hasta llegar a 18. Hasta el 15 de mayo, Sportivo Barracas participó de las reuniones. Después se bajó. Argentinos fue el último en sumarse, dos días antes de la fundación oficial de la Liga Argentina de Foot-Ball, el 18 mayo.

*Periodista e historiador. Vicepresidente del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF). Extracto de un texto publicado en ocasión del Centenario de Sportivo Barracas.

miércoles, marzo 19, 2014

Los sin Gloria



Instituto 1-Huracán 0
Siempre que hay que ofrecer una actuación acorde a la historia y a la circunstancia, este Huracán -el de los últimos años- casi invariablemente pierde. En Alta Córdoba no hubo excepción: un equipo sin vuelo, sin constancia para la búqueda, sin oficio para defender, sin astucia para afrontar dificultades cayó por un gol. Pero sobre todo perdió porque no jugó como se juegan estos partidos: como finales. Pareció lo que menos agrada: un equipo sin alma, que en vez de Huracán mereció llamarse Los sin Gloria. Aunque duela...

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domingo, marzo 16, 2014

Señales...

El Arco Iris en el Ducó, tras el partido ante Defensa. ¿Una señal?

Por Eladio Mases
Cuando Marcos Díaz voló hacia su derecha y detuvo el remate de Daniel Montenegro tuve una extraña sensación que no me habitaba desde ya no recuerdo cuándo: creí que en ese instante todo podía cambiar. Después, tras un notable segundo tiempo, le ganamos a Independiente en Avellaneda. Fue el primer triunfo ante el Rey de Copas de visitante desde 2002; resultó también la primera victoria ante un grande fuera del Palacio Ducó desde aquel 2-1 en La Bombonera, en 2010.

Después, llegó el viernes, en Parque de los Patricios, frente a Defensa. Partido difícil, frente al escolta. Obligación de ganar para seguir creciendo y creyendo. Pero no ganamos. El rival fue mejor, mereció llevarse los tres puntos. Sin embargo terminamos empatando. Extraño, pensé: casi nunca que merecemos perder logramos evitar la derrota. Y entonces, apareció un enorme y hermoso Arco Iris en el cielo del Ducó. Quise creer que era otra señal.

Ahora, ya con la fecha terminada, las matemáticas insisten en que, a pesar de nosotros mismos, podemos seguir peleando por el obligatorio objetivo del regreso a la A. De los diez equipos que están arriba nuestro sólo ganó Instituto, nuestro inminente rival. El Puesto 3 -el del ascenso, el que ahora es propiedad de Independiente- sigue estando a ocho puntos; el Puesto 4 -territorio de Atlético Tucumán- se acercó un poco y quedó a seis. Quedan 14 fechas, 42 puntos por disputar.

En lo que va de 2014, sólo dos equipos sumaron más puntos que Huracán en el Nacional. Se trata de Sarmiento (el mejor, con 18) y Douglas Haig (con 12). Ambos disputaron un encuentro más, que tenían pendiente del año pasado. Es un síntoma inequívoco: cualquiera le puede ganar a cualquiera. Y en cualquier escenario. Y esa certeza ofrece un optimismo: Huracán depende de entrar en racha para poder trepar y pelear hasta el último de los partidos y de los suspiros.

Para eso, a partir del miércoles ante Instituto, en Córdoba, hay que mejorar en un aspecto fundamental: la precisión en el área ajena, la contundencia, la definición. Por lo pronto, la última señal mucho se parece a una invitación: el Arco se agrandó. Y es enorme.


viernes, marzo 14, 2014

Apareció Wanchope



Ramón Abila, Wanchope, fue la última contratación de Huracán. Por él, se le pagó a Instituto dos millones y medio de pesos. Ayer, bajo la lluvia, solito, construyó la mejor jugada del equipo, esa maniobra que derivó en una asistencia para Leandro Caruso y en el gol. Fue una aparición. Quizá necesite más minutos...

Un punto, más suspenso



Huracán 1-Defensa y Justicia 1
Había que ganar para crecer. Se empató. Debió ser derrota. Se sumó un punto. Parecía que la igualdad no servía. Pero perdió Atlético Tucumán y el Puesto 4 quedó a seis unidades. Y si Banfield -el puntero- derrota a Independiente, el Globo de Newbery descontará un punto y quedará a siete del deseado Puesto 3. En definitiva más suspenso... Mientras se espera más juego.

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Bienvenidos a otra final


Por Eladio Mases*
Huracán se juega otra final, el viernes ante Defensa y Justicia, el escolta de Banfield, rival directo en el objetivo obligatorio del regreso a la A. Y hay que estar a la altura de la circunstancia. Nosotros, desde el contorno, en la Bonavena -La Popular más grande de la Argentina-, en la Miravé de la torre, en la Alcorta de tantas leyendas. En el rincón que cada uno elija. Y ellos, los jugadores y el cuerpo técnico desde el campo de juego para demostrar el significado de la camiseta que llevan puesta, la historia que representan en tiempo presente. Y ellos, los dirigentes, que deben estar atentos para no otorgar ventajas, para no facilitar la tarea de tantos vivivllos que suelen aparecer en estas ocasiones que marcan rumbos y definen recorridos... A todos, bienvenidos a otra final.

Eladio Mases es periodista.

miércoles, marzo 12, 2014

El cabezazo de todos



El inolvidable gol de Ariel Wiktor frente a Quilmes, bajo la lluvia, en el Nacional de la temporada 89/90. Aquel hermoso cabezazo de todos.

domingo, marzo 09, 2014

Una atajada, un comienzo



Marcos Díaz se paró en la línea del arco, confió, imaginó que podía, salió despedido a su derecha, el remate de Daniel Montenegro lo encontró firme, decidido. Dio rebote hacia el costado. Gritó bien fuerte. La atajada resultó decisiva para que Huracán, luego, le ganara a Independiente. También puede ser un comienzo. Nada menos...

Que vuelvan los lujos útiles



Matías Defederico, en acción, ante Cristian Tula, durante el triunfo frente a Independiente. El caño como recurso ofensivo. El lujo útil. Bienvenidos...

sábado, marzo 08, 2014

Un grito en el silencio


Patricio Toranzo define, tras una gran jugada de Leandro Caruso. Fue el gol de la victoria en Avellaneda. Fue un grito en el silencio.

Independiente 0-Huracán 1
Independiente parece preso de sí mismo, de ese infierno en el que se metió cuando parecía que faltaba casi nada para su horizonte de Primera. No fue casualidad esa despedida con los silbidos como telón de fondo y con los insultos como retratos de la bronca. El equipo de De Felippe jugó mal y perdió. Huracán, que venía de tropiezo en tropiezo, lo golpeó y lo noqueó. Se le animó a jugar de igual a igual y, ya en el segundo tiempo, se aprovechó de las urgencias y de las ansiedades ajenas para ganar con lo justo en el resultado y con justicia en cuanto a los méritos.

Parece mentira, pero es verdad: Independiente y Huracán disputaron ayer en la segunda categoría el viejo duelo nacido en 1915. Y no es azar: están ahí porque hicieron las cosas muy mal en varios rubros. También en el deportivo. En este último aspecto, lo que ofrecieron en el primer tiempo sirve como testimonio inequívoco: se jugó poco y bastante mal. En esa etapa quedó la impresión de que Independiente estaba más cerca de la chance de ganar. Pero no. El Rey de Copas tuvo una posibilidad enorme y la dilapidó: penal de Montenegro (por falta de Cuesta a Penco), atajada de Marcos Díaz. Y a partir de ese momento, que se vivió como un gol en contra en Avellaneda, el equipo perdió intensidad y capacidad creativa. Se inhibió.

Huracán, que parecía roto tras una semana de rumores diversos e incómodos, se reconstruyó a sí mismo. Con una curiosidad: los abanderados de la recuperación fueron cuatro de los Angeles de Cappa. Domínguez y Arano le brindaron solidez a una defensa que, con sencillez y sin complejos, ganó regularmente ante los delanteros rivales; Toranzo y Defederico fueron perfectos socios para encontrar espacios y generar peligro. Y lo que había sido imposible en los últimos tres encuentros se transformó en un grito entre los silencios del Libertadores de América: tras una buena combinación con Caruso, Toranzo definió de manera impecable. Uno a cero. Y un mensaje: a los silbidos -por su pasado en Racing- el mediocampista respondió del mejor de los modos, con fútbol para el aplauso.

A partir de ese momento, Independiente mostró la peor de sus versiones. Se desesperó por la propia necesidad de sumar, pero no creyó en que podía darlo vuelta. Intentó, pero no supo cómo. Buscó, pero no tenía con qué. Casi no inquietó a un Huracán que, a esa altura del partido, estaba más cerca de ampliar la diferencia que de padecer los embates del rival. De hecho, de contraataque, casi lo liquida: a Espinoza le anularon un mano a mano por un off side que no era y Gallegos se lo perdió en soledad ante Diego Rodríguez. Mientras tanto, el equipo de De Felippe escuchaba los fastidios del contorno y se paralizaba, chocaba contra Huracán y, sobre todo, contra su propia crisis. Del otro lado, Kudelka -el técnico que había escuchado rumores sobre su partida- sonreía. Estaba volviendo a creer...

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarin.


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jueves, marzo 06, 2014

1980: Intervenidos y luchadores

Daniel Calvanese, Carlos De Marta, Abelardo Cheves (mal escrito, con "z"), Héctor Clide Díaz, Miguel Gallardo y Miguel Flores, seis figuritas del plantel de 1980.  

Por Ariel Scher*
Mi buen amigo Arturo era un artista para quitarle la cáscara a las manzanas con un cuchillo finito, conocía de memoria cada intervención de la guitarra de Jimmy Page en Led Zeppelín y se las arreglaba como marcador de punta en cualquiera de los costados de la cancha. Sería justo decir que tenía bastante mérito en bastantes cosas y que todas sus tías podían juntar argumentos para alabarlo delante de las vecinas, inclusive de las vecinas que jamás reconocían los méritos de ningún sobrino ajeno. Sólo había una cuestión, una notoria, una especial, una que no era difícil para otra gente, en la que mi buen amigo Arturo fallaba. No sabía gritar goles.

No era un problema de voz ni, tampoco, de voluntad. Y, mucho menos, de falta de pasión. Mi buen amigo Arturo quería al fútbol tanto como a las dos novias que tuvo en su vida. Jugaba seguido, viajaba de memoria a la mayoría de los estadios y hasta dominaba el nombre de casi todos los delanteros del campeonato de España en los tiempos en los que nadie pronunciaba la palabra “globalización” y la televisión no pasaba los partidos desde Madrid o desde Barcelona con la misma facilidad que los de Avellaneda. La verdad es que mi buen amigo Arturo no sabía gritar goles y no había explicación.

Por el tiempo en el que mi buen amigo Arturo andaba en la transición entre su primera y su segunda novia, íbamos a la cancha juntos muy seguido, así que no resultó extraño que un día de noviembre, en lo mejor de la primavera de 1980, nos tomáramos uno de los colectivos que él conocía mejor que yo y partiéramos hacia la Bombonera. No me voy a olvidar jamás: jugaban Boca y Huracán.

Quiero aclararlo porque en esta etapa de fanatismos inconvenientes acaso no se entienda: ni mi buen amigo Arturo ni yo éramos de Boca o de Huracán. Fuimos porque la juventud nos regalaba fuerza, porque disfrutábamos de la experiencia de la amistad y porque nos tentaba la posibilidad del gran fútbol. Fuimos así, tan naturalmente, que no se me ocurrió preguntarle a mi buen amigo Arturo por qué, después de bajarnos del colectivo y de marchar unas cuadras, nos ubicamos en la tribuna de Huracán.

Lo sabe cada individuo que creció: cuando somos jóvenes estamos convencidos de que el tiempo nos pertenece y es eterno. Quizás por eso, creí que iba a retener para siempre cada imagen de ese partido. El fútbol de Huracán que fue impresionante, un gol de Roque Avallay parecido a otros buenos goles de Avallay, un gol de Brindisi que –como cada movimiento de Brindisi- a mi buen amigo Arturo y a mí nos certificaba que Brindisi transcurriría toda su existencia como crack, la cara de un gordo de la hinchada al que le abundaban los kilos y la alegría. De mi buen amigo Arturo, seguro, me quedaría la imagen de todas las veces: su análisis impecable, su placer ante cada jugada de calidad y, desde luego, su garganta cerrada, seca y muda en los momentos en los que miles y miles gritaban gol.

Ser joven, decía, abre la maravillosa puerta de sentirse dueño del tiempo, pero también empuja al error. Y yo, en ese partidazo, en plena Bombonera, me equivoqué. Nada de lo que enumeré –ni Avallay, ni Brindisi, ni un gol más que creo que hizo Candedo, ni el gordo ese de los muchos kilos y la mucha alegría- ocuparía el centro de mis recuerdos. Nada. Lo más importante todavía estaba por pasar.

Es verdad que no puedo precisar cuántos minutos iban. No puedo porque la circunstancia que siguió fue tan potente, tan asombrosa y tan inmensa que me dejó sin registrar la más mínima señal del reloj. A la distancia comprendo que aquel desentendimiento del reloj respondía a una lógica que hoy me surge transparente: ocurrió algo que detuvo el tiempo.

Yo lo vi. Lo vi con calma y como se ven las cosas que no sorprenden. Huracán metió su cuarto gol. Era el 4 a 1, una goleada que se correspondía con lo que había pasado, aunque se tratara de un resultado no frecuente, y menos aun para un equipo visitante que pasaba por la Bombonera. Tuve la percepción de que ese gol no le agregaba demasiado al partido, apenas unos granitos de sal sobre una ensalada que ya estaba lista. Y ahí radicó mi error. Cuando giré la cabeza para comentar la circunstancia, mi buen amigo Arturo no me ofreció ninguno de sus comentarios sabios e impecables. Estaba gritando el gol.

Un sudor extraordinario me inundó las cejas y un frío indigno para noviembre me envolvió la piel. Lo enfoqué una vez: gritaba. Lo enfoqué dos veces: gritaba. Lo enfoqué tres veces: gritaba. La vez siguiente que lo enfoqué no sólo gritaba. Además, se aferraba en un abrazo con el gordo de la hinchada.

Repito que se me perdió la noción del tiempo y ese es mi argumento para no saber cuánto pasó hasta que mi buen amigo Arturo dejó de gritar. Sólo tengo en claro que en el instante en el que evalué que podía preguntarle qué había pasado, él se adelanto y, ronco y agotado, me dijo:
-Lo hizo el pibe Morresi.

Eso era, exactamente, lo único que yo sabía, que el gol lo había hecho un pibe, Morresi, jugador de Primera desde hacía muy poquito. O sea: mi buen amigo Arturo no me estaba contando nada que me permitiera entender nada. Nada que me ayudara a salir de pasmo y me iluminara las causas de lo que había sido el primer grito de gol que oí desde su garganta.

-Lo hizo el pibe Morresi… ¿Y qué?-, le repliqué, bordeando la indignación por su falta de precisiones.
Entonces, mi buen amigo Arturo se me arrimó a la oreja con la pobre voz que le quedaba, logró otra vez que el tiempo permaneciera detenido, puso en suspenso cada uno de los otros sonidos que daban vuelta en la Bombonera, y me ofrendó las palabras más reveladoras, más nobles y más extraordinarias que escuché en toda mi vida en las canchas:

-Lo hizo el pibe Morresi. Juega fenómeno y, además, le ganó a todo. Tiene un hermano desaparecido, se lo desaparecieron estos hijos de puta que todavía están en el poder. Un día se van a tener que ir, te lo juro. Para mí, este gol es un mensaje. Es un gol de la vida.

De lo que sucedió de allí en más, sólo tengo claro que enseguida resolví que mi buen amigo Arturo me hablaba de algo que yo sabía y no sabía, de una escena que yo no ignoraba del todo pero, a la vez, no terminaba de mirar. También resolví, aunque no con la precisión con la que puedo expresarlo ahora, que hay épocas en las que la injusticia se disfraza de normalidad, pero que los disfraces nunca duran hasta la eternidad.

Un ratito más tarde, hicimos el camino de regreso. Fuimos desde la cancha hasta el colectivo y desde el colectivo hasta nuestras casas. Durante todo el viaje, no conversamos. Yo iba silencioso y pensativo. Mi buen amigo, en cambio, se la pasó con la garganta encendida. Al principio, pensé que tarareaba uno de los solos grandiosos de la guitarra de Jimmy Page. Después me di cuenta de que, desde el fondo del alma, seguía gritando gol.

Nota: el relato refiere a la victoria de Huracán en La Bombonera por 4-1, en 1980, año de intervención en el club, con Juan Tidona como presidente, con la dictadura como telón de fondo. A pesar de todo, el equipo realizó una aceptable campaña en el Metropolitano, en el que -en algún tramo- se asomó a la pelea por el título.

*Ariel Scher es periodista y docente. Editor del diario Clarín. 

Campaña:
Metropolitano: Octavo. G 11; E 15; P 10 / GF 58; GC 50.
Nacional: Cuarto - Zona B. G 6; E 2; P 6 / GF 26; GC 25.

Posiciones:
Metropolitano:
1. River 51 pts.
2. Argentinos 42 pts.
3. Talleres de Córdoba 41 pts.
3. Platense 41 pts.

Nacional:
1. Rosario Central
2. Racing de Córdoba
3. Newell's*
3. Independiente*
*Semifinalistas

Figuras:
Metropolitano:
1. Dante Sanabria, delantero.
2. Héctor Clide Díaz, defensor.
3. Carlos Babington, mediocampsita.
3. Miguel Brindisi, mediocampista.

Nacional:
1. Roque Avallay, delantero.
2. Miguel Brindisi, mediocampista.
3. Lorenzo Ojeda, defensor.
3. Jorge Gutiérrez, mediocampista.

Partidos para la historia:
1. 5/11: Boca 1-Huracán 4. La victoria más amplia en La Bombonera. Memorable.
2. 31/5: Talleres 1-Huracán 5. La mejor de las victorias en territorio cordobés. 
3. 11/11: Huracán 5-Vélez 1. Impresionante goleada ante un rival que ese año protagonizó la Copa Libertadores.
3. 2/7: River 0-Huracán 1. Triunfo vital para dar pelea arriba en el Metro.
3. 13/7: Huracán 1-San Lorenzo 0. Estupenda victoria en el Ducó para quedar tercero en el Metro (a dos del escolta Talleres) y con chances de pelear con River.

 
Golazo de Babington en el clásico frente a San Lorenzo. Huracán, protagonista del Metro.

lunes, marzo 03, 2014

Un equipo bajo cero



Huracán 0-Ferro 0
El gol no llega y, en consecuencia, las victorias tampoco. Un punto de nueve, ningún grito. Demasiadas chances deja pasar Huracán, mientras el bendito Puesto 3 sigue casi siempre a la misma distancia. Ahora, Independiente -su habitante- quedó a 11 puntos con 48 por disputar. Es el próximo rival. El destino parece ofrecer una nueva última oportunidad para subir al tren que conduce a Primera. Definiendo así, como un equipo bajo cero, parece imposible. Se verá...

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sábado, marzo 01, 2014

Palabras de Angel


Textual de Angel Cappa, ahora: "A raíz de las próximas elecciones en el club, algunas agrupaciones tuvieron la amabilidad de contactar conmigo para exponerme sus proyectos y , en caso de ser elegidas, ofrecerme la posibilidad de hacerme cargo del aspecto futbolístico. Yo me siento halagado de que así haya ocurrido, aunque debo manifestar que creo que no debo participar en la disputa política que lógicamente surgirá con ese motivo. No me corresponde y debo permanecer al margen. Cuando intervine, lo hice por una cuestión de lealtad con quien me había llevado al club y en otras circunstancias, evidentemente.Aun así, muchos socios no estuvieron de acuerdo.Ahora, tomar partido por algún candidato seria como estar en contra de los demás cuando, tal vez, y lo digo como socio del club, lo mejor seria la unión de todas las agrupaciones para que no haya divisiones y entre todos buscar la solución mas adecuada para que Huracán recupere su lugar de privilegio en el fútbol argentino que merece por historia y por prestigio. No es mi intención decepcionar a nadie. Solo expreso lo que siento que es mi deber en esta situación, y deseo que de estas elecciones salga lo mejor para Huracán. Un abrazo a todos los hinchas Quemeros".

Razonable.

viernes, febrero 28, 2014

Huracán y la fábrica de sombreros



Lo leí en el Foro de Patria Quemera y es una invitación a reflexionar y discutir: "Alguien alguna vez comparó a Huracán con una fábrica de sombreros. Hace 80 años casi nadie salía de su casa con la cabeza descubierta, el que no llevaba un sombrero llevaba una boina. En pocos años los sombreros cayeron en desuso. Algunas fábricas, con directivos más avispados, hicieron una reconversión para producir otras cosas, las que no lo hicieron fueron decayendo hasta agonizar y finalmente desaparecer. Pasan los años, pasan las décadas, y Huracán quiere seguir fabricando sombreros".

miércoles, febrero 26, 2014

¿Fin?


San Martín de San Juan 3-Huracán 0
Más allá de las matemáticas, el golpe -duro, durísimo, sin excusas- recibido en el Hilario Sánchez es una despedida. Salvo una reestructuración de los torneos (es decir que en la temporada 14/15 jueguen en Primera 30 o 32 equipos, como propone Julito Grondona, el presidente de Arsenal), todo indica que no habrá regreso a la A. La ilusión se está muriendo casi al nacer. Esa maldita costumbre que ya lleva no menos de tres décadas, al margen de espasmódicas excepciones. Es triste y cierto: Huracán se acostumbró a ser un dolor interminable, crónico. Por eso, otra vez tres letras retratan el desenlace anticipado: fin.

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domingo, febrero 23, 2014

Cuando juegan a no jugar...



Gimnasia de Jujuy jugó a no jugar. ¿Qué se hace cuando esto sucede? Más allá de las quejas al árbitro, habrá que encontrar soluciones. No será la última vez que se presente un rival así en la temporada.

sábado, febrero 22, 2014

Un dolor de cabeza



El gol de Gimnasia de Jujuy, en el Palacio Ducó. Dos cabezazos en el área y un dolor. El autor, un tal Milton Céliz...

Palabras para un desencanto



Huracán 0-Gimnasia de Jujuy 1
Que lo explique otro. Frank Kudelka, tras la derrota de Huracán frente a Gimnasia de Jujuy, en el Ducó. Ese tropiezo absurdo e impensado que bastante se parece a la despedida del objetivo obligatorio: el regreso a la A.

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viernes, febrero 21, 2014

Una historia, Once Estrellas


Por Roberto Guidotti
Queridos Quemeros:

A partir de un intenso trabajo que venimos desarrollando un grupo de historiadores de diferentes clubes desde hace muchísimo tiempo hemos conseguido que la AFA y la gran mayoría de los medios nacionales (sobre todo los diarios de mayor circulación) cuenten la historia del fútbol argentino de manera completa. Es muchísimo lo que hemos tenido que batallar para que esto pudiera concretarse y lo hemos logrado también gracias al excelente laburo de varios de los periodistas y estadígrafos que trabajan en Olé, La Nación, Clarín, Crónica y Popular, por citar a los medios más masivos a nivel nacional (también se ha logrado que varias páginas web cuenten la historia en su totalidad, como por ejemplo Playfutbol, Sobre fútbol o Universo Fútbol entre otras).

Es importante que todos los hinchas del Globo tengamos claro que la historia del fútbol no arrancó en 1931 (año de inicio del profesionalismo) sino 40 años antes de esa fecha, en 1891. Vaya a saber porque decisión equivocada de arrastre, los medios, con el tiempo, fueron informando la historia de manera incompleta como si en esos años fundacionales la pelota hubiese sido cuadrada y los arcos redondos, una soberana falta de respeto a los protagonistas de aquellos torneos, tan oficiales e importantes como los de ahora, obviamente con algunos equipos que fueron desapareciendo pero que eran fuertes en aquella época.

Para que todos entendamos bien de que se trata todo esto, sobre todo los pibes más jóvenes, es necesario también explicar que durante toda la historia se jugaron los campeonatos de Primera División regulares, los de todos los fines de semana (en Europa los llaman Torneos de Liga) y paralelamente -de manera más discontinua- se jugaron también 89 Copas Nacionales desde el inicio del fútbol hasta la actualidad. Tanto los torneos de Primera como las Copas Nacionales son torneos oficiales organizados y homologados por AFA.

Tenemos que estar atentos y defender con orgullo nuestra historia porque ya aparecieron los detractores de siempre, hinchas de otros equipos a los que no les conviene contar la historia completa por el escaso protagonismo que han tenido en otros tiempos y en consecuencia minimizan los títulos logrados en la era amateur o las copas locales, sin ningún fundamento serio.

En consecuencia, Huracán ha obtenido 11 títulos homologados por AFA de primer nivel (5 Títulos de Liga y 6 Copas Nacionales) que estarán en breve en toda la indumentaria del club como lo han prometido los actuales dirigentes.

El Globo también ha conseguido 2 títulos oficiales de Ascenso (Nacional B 89-90 y B Nacional 99-00) y una Copa Consuelo Beccar Varela (1933) pero estos tres títulos –si bien son oficiales- tienen un nivel menory hay que ser siempre serios en los criterios adoptados.

Para que quede bien claro el carácter oficial de nuestros logros, recientemente las guías de los principales medios gráficos han publicado las tablas de títulos como debieron haberlo hecho siempre. Clarín pone sólo los títulos de Primera División (no agrega Copas Nacionales por un criterio propio pero no niega su existencia ni su oficialidad). La Nación y Olé hacen un listado más completo agregando las copas locales también. En el caso de la Nación nos ubica con 7 copas porque cuenta la Consuelo Beccar Varela pero dicho torneo no figura en la lista de AFA que es la que oficializa todo.

A continuación van las tres listas de guías publicadas por los medios. Si bien nuestro presente lejos está de la época de mayor gloria, este texto tiene el sentido de que todos los Quemeros, desde los más jóvenes a los más grandecitos, defendamos con orgullo nuestra historia y mandemos a informarse a todos aquellos negadores que por conveniencia minimicen la historia completa del fútbol argentino. Ni vale la pena nombrarlos, sabemos muy bien de donde vienen las malas ondas.

miércoles, febrero 19, 2014

Adolfo, el de Huracán



Adolfo Pedernera, en su llegada a Huracán, en 1970. Cuando Luis Seijo contrataba a los mejores. Ya había sido jugador en dos ciclos (uno en 1948 y el otro, ya en su despedida, en 1954) y entrenador en los años cincuenta. Más allá de estar identificado con La Máquina de River y con el Ballet Azul de Millonarios de Bogotá, El Maestro Adolfo siempre tuvo el corazón mirando al Sur...

martes, febrero 18, 2014

Aplausos para Salvini


Juan Carlos Salvini, crack de los años 40, en la tapa de El Gráfico. Centrodelantero, hábil, también goleador. Es el octavo máximo anotador de Huracán en la Era Profesional. Aplausos para él. Ayer, hoy y siempre.

lunes, febrero 17, 2014

Villafañez, un gol, un significado



Sportivo Belgrano de San Francisco 0-Huracán 1
El gol de Lucas Villafañez frente a Sportivo Belgrano, en San Francisco, tiene una curiosa y enorme relevancia. No sólo porque significó tres puntos y renovó la sensación de que el regreso es posible, también porque es el primero que Huracán convierte en el Interior tras 762 minutos*, una racha que no tenía registro en nuestro historia. Una maldición que bajo el cielo de Córdoba acaba de finalizar...

*El último gol en el Interior lo había marcado Mauro Milano en el 2-0 ante Gimnasia de Jujuy, por la última fecha de la pasada temporada.

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viernes, febrero 14, 2014

El clásico que late


Por Néstor Vicente* y César Francis**
Café de por medio, en la emblemática esquina Homero Manzi, en San Juan y Boedo, comenzó a enamorarnos la idea de que la ciudad tenía también un pedacito de identidad, de patrimonio cultural, en ese clásico que está rozando los cien años de vigencia y que tiene un sabor a barrio que no posee ningún otro. Fue en octubre de 1915 que se enfrentaron por primera vez para, de ahí en más, ir construyendo la historia y la leyenda del clásico más porteño, de la confrontación futbolística barrial más importante del mundo. Paradójico encuentro en esa esquina. Homero, hincha del Globo, poniéndole nombre a un enclave porteño pintado de azulgrana.

San Lorenzo enfrentando a Huracán, Huracán enfrentando a San Lorenzo, es sinónimo de interminables charlas de café, de mesa familiar con pasiones encontradas, de calles compartidas y de compases de tango acunando los sueños y el amor de cada uno por los colores de su camiseta. Es nerviosa vigilia en Parque de los Patricios y en Boedo, es el andar presuroso por el Pasaje Pedro Bidegain, homenaje al dirigente que le da su nombre al nuevo estadio de San Lorenzo o por la calle Herminio Masantonio, reconocimiento a quien marcó más goles con un Globo en el pecho.

Nosotros no pudimos resistirnos a la tentación de recordar goles tallados en nuestras almas futboleras, aquel de Sanfilippo en el Gasómetro, el de Goltz en cancha de Boca, o rememorar aquellas humillaciones convertidas en afiche, en canción de tribuna. No le esquivamos al presente, dulce para unos, semi-amargo para otros, esperanzado para ambos.

Hubo una coincidencia que también aportó a la entrañable vinculación que “cuervos” y “quemeros” tenemos con la ciudad que nos vio nacer. Ambos sentimos que “Fundación Mítica de Buenos Aires”, el poema de Borges, algo tiene que ver con nuestras patrias chicas. Y ambos alguna vez repetimos, refiriéndonos a nuestros clubes, que se nos hacía cuento que alguna vez habían comenzado, que los imaginábamos tan eternos como el agua y el aire. Y apareció en la charla la figura de Jorge Newbery y la del padre Lorenzo Massa, y ya en el segundo café arremetimos con la música de la ciudad y comenzamos a tironear si eran los “cuervos” o los “quemeros” los que estábamos más entrañablemente vinculados con los compases del dos por cuatro. Hicimos una tregua cuando comenzamos a rememorar el andar de Julián Centeya por esas calles compartidas, y lo imaginamos tomando un feca en La puñalada de Boedo y Rondeau, o en el legendario Café Benigno al 2100 de la calle Rioja.

Para reafirmarnos en nuestra estirpe tanguera, compartimos parte de la letra del tango “El sueño del pibe”, muy posiblemente el más popular de los cientos de tangos dedicados al fútbol. Cuando dice “seré un Baldonedo, un Martino, un Boyé”, coloca Yiso, el autor de la letra, a un jugador de Boca, otro de Huracán y otro de San Lorenzo. No lo deja afuera a River porque hace referencia a Ferreyra al versear “que tengo más tiro que el gran Bernabé”.

Hubo un momento para cierto tono académico. Nadie mejor que Discépolo en “Cafetín de Buenos Aires” para explicar cómo ese ámbito milagroso “de sabihondos y suicidas”, tan nuestro, convoca a la reflexión. Recordamos a Eduardo Archetti, ese antropólogo argentino que vivió en Noruega y nos regaló un libro imperdible, "El potrero, la pista y el ring, las patrias del deporte argentino", y coincidimos en su rol de adelantado en colocar al deporte como objeto de estudio y resaltar su aporte a la identidad nacional. El nos dio el pie necesario para sostener que nuestros clubes contribuyeron y siguen contribuyendo a la identidad de la ciudad y conforman, por tanto, parte de su patrimonio cultural. Nos comprometimos entonces a convertir el tema en proyecto de ley, llevarlo a la Legislatura y conversar con algunos diputados para que lo asumieran como propio.

Días después lo concretamos y tomamos otro café, en este caso en Yrigoyen y Perú, y mientras las cucharitas diluían el edulcorante nos miramos convencidos de que en algún lugar el Gordo Soriano estaba abrazando a Ringo Bonavena.

*Ex presidente de Huracán.
**Dirigente de San Lorenzo.

miércoles, febrero 12, 2014

Gritalo Araquem



El mejor brasileño de la historia de Huracán, Edemil Araquem de Melo. Acá, en un gol sin relato, frente a Rosario Central, en el Palacio Ducó, en 1968. Para que lo gritemos y le demos vida y recuerdo.

domingo, febrero 09, 2014

Pato Conducción



Patricio Toranzo, tras el regreso, la victoria y la ovación. El deseo de todo Huracán: Pato Conducción.

sábado, febrero 08, 2014

Que lluevan victorias

Huracán, ante Crucero del Norte, en el Ducó, bajo la lluvia. Imagen: Télam.

Esa gente que se moja bajo la lluvia y que con casi nada se entusiasma merece el desenlace que se avecina. Llueve mucho desde el cielo de Parque de los Patricios y Huracán está perdiendo ante Crucero del Norte. La Bonavena es un padecimiento para esa gente que se inquieta en su sábado entregado al Globo de Newbery. Pero el Palacio Ducó, de repente, se transforma: en un puñado de minutos (esos 240 segundos que transcurren entre la angustia de la derrota parcial y ese remate victorioso de Matías Defederico) todo se resignifica. El equipo -otra vez vestido de verde, en homenaje a los gloriosos tiempos fundacionales- consigue dar vuelta a un rival bravo, la gran revelación de la primera rueda. Y el triunfo -ese ajustado 2-1- lo relanza en nombre de su gran objetivo: volver a Primera, su espacio histórico. Está demasiado lejos el deseado Puesto 3 (ahora ocupado por Independiente, que suma 10 puntos más y un partido menos), pero desde ayer quedó más cerca en la cabeza de esos hinchas que empapados y todo se animaron a gritar que van a volver a la A.

Huracán ganó más por espasmos que por juego. Crucero perdió porque creyó que con aquel golpe inaugural -ese cabezazo oportuno de Claudio Fileppi, a los 13 minutos del primer tiempo- y con la solidez de casi siempre le alcanzaba. Pero no. En el Nacional no hay fórmulas que garanticen desenlaces favorables.
En definitiva, otra vez, la clave del partido estuvo asociada a la lógica de esta categoría notablemente pareja: Huracán se impuso en los detalles. Sirve un ejemplo determinante: la torpe infracción que Dardo Romero le cometió a Germán Mandarino y que derivó en el penal y en el empate convertido por Leandro Caruso. Fue un hito en el partido. Resultó el principio de la victoria para el conjunto de Frank Kudelka.

Así, sin brillos, pero con constancia; sin magia, pero con intensidad, Huracán renueva la búsqueda. El 2014 lo muestra distinto. Tiene claro un detalle fundamental: cada partido es -para los jugadores y para el contorno- la final de la Champions League . O algo así. Lo saben y lo reconocen todos: no hay margen de error. Pero en el horizonte una posibilidad asoma...

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.

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Dos gritos, tres puntos, una ilusión



Huracán 2-Crucero del Norte 1
La victoria de Huracán frente a Crucero del Norte, en el Palacio Ducó. Con los goles de Leandro Caruso (de penal) y de Matías Defederico, el equipo de Kudelka lo dio vuelta. Y dejó una impresión que agrada: hay equipo.

viernes, febrero 07, 2014

El Clásico, ese Patrimonio


San Lorenzo y Huracán, protagonistas del llamado Clásico de Barrio más grande del mundo, realizaron una presentación conjunta ante la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en nombre de que el emblemático duelo entre ambos sea reconocido como Patrimonio Histórico y Cultural. Los impulsores del proyecto son el dirigente del club de Boedo, César Francis, y el ex presidente del club de Parque de los Patricios, Néstor Vicente.

 En la presentación ante las autoridades explican entre los motivos: "No hay duda sobre la identificación con la ciudad que tienen ambas instituciones. Representan realidades barriales que han sabido confundir sus fronteras y también extenderlas pero que nunca dejaron de estar entrañablemente afincados en Boedo y Parque de los Patricios. Ambas instituciones tienen lazos profundos con la cultura y la música de la ciudad y su rivalidad nació de esa actitud picante y sana con que el porteño vive los avatares de las patrias futbolísticas que los definen. San Lorenzo y Huracán, Huracán y San Lorenzo, son sinónimo de clásico, representan con sus centenarias historias, ribetes de porteñidad indiscutibles, más allá que sus simpatizantes alberguen en la totalidad del territorio nacional".

Y agregan: "El clásico de San Lorenzo y Huracán tiene una riquísima historia que se desarrolla en el campo de juego pero cobra vida en la mesa familiar o en el bar de la esquina. En última instancia somos "primos" y por paradoja porteña Homero Manzi, hincha de Huracán, le pone nombre a la esquina de San Juan y Boedo, corazón ciudadano pintado de azulgrana".

Aunque en el inminente torneo Final de Primera no habrá encuentro entre ambos, hay una historia construida desde aquella primera década del Siglo XX. Este duelo fue un paradigma del fútbol como espacio de pertenencia: el clásico entre San Lorenzo y Huracán resultó siempre una fiesta de personajes irrepetibles, de cracks repartidos, con el tango como inevitable música de fondo. Lo saben quienes caminaron sus calles: allí, en esa geografía, sucedió la Navidad del Tango; también en sus espacios secretos nacieron las mejores letras.

Desde el primer encuentro, en 1915, se trató de una cita armónica en tiempos en los que la cuestión de pertenencia geográfica delimitaba también pasiones. El Santo y El Globo. Los de Boedo y los de Parque de los Patricios. Los Cuervos y los Quemeros. Apodos entre primero, en definitiva. Nacieron vecinos, allá en 1908. Barrios bravos, de laburantes, de empedrados nacientes, de construcciones módicas, de almacenes que todavía fiaban, de bares que cobijaban desencantos. Se criaron y crecieron como tales, bien cerca, con historias entrecruzadas, con el encanto de la rivalidad sin enemigos. Los penosos enfrentamientos entre barras nacieron luego, mucho más tarde, ya en los noventa. Pero ni asì pudieron contra la mágica esencia.

La Avenida La Plata fue territorio de estadios emblemáticos de ambos. La distancia no excedía el puñado de cuadras, las fronteras se recorrían caminando sin miedos y sin desprecios. Se miraron siempre de reojo, pero sin rencores ni amenazas. Como primos, casi como hermanos en disputa sana. San Lorenzo le lleva ventaja amplia en el historial y la AFA dice que en su territorio oficial le lleva cómoda ventaja: 16 títulos contra 11, incluyendo Copas Nacionales. Los de Huracán -sin comprobación- sostienen que son más leales y que nunca se fueron del barrio. Es un caso de asombro: en el fondo se quieren, aunque elijan siempre la derrota ajena. Detalles mágicos de la Ciudad de Buenos Aires, esa de la que ya son Patrimonio Histórico.

Texto publicado en Clarin.com

jueves, febrero 06, 2014

Feliz domingo



Aquel día precioso, ese 3-0 a San Lorenzo. Inesperado, mágico, para abrazar siempre. En el Palacio Ducó, otro domingo feliz...

martes, febrero 04, 2014

El calor lo ponemos nosotros


Sucedió siempre... El partido entre Huracán y Boca, en el Gasómetro de Avenida La Plata, el 30 de mayo de 1943, se jugó con una temperatura de dos grados. Ese registro nunca había sucedido en el fútbol argentino, según cuentan. El encuentro, en el que se impuso el Globo de Newbery por 3-1, comenzó a las 10 de la mañana y a pesar del frío fue presenciado por 65.000 espectadores. El calor, claro, lo pusimos nosotros. El Viejo Clásico de los años 20 estaba otra vez en escena. Y el hincha de Huracán, presente. Como ayer, como hoy, como siempre. Y como el sábado ante Crucero del Norte, claro.

viernes, enero 31, 2014

Mirarnos



Huracán, en la primera rueda del Nacional de la temporada 99/00. Un equipo audaz y equilibrado. Un espejo para mirarnos.

martes, enero 28, 2014

El Cielo y su Botín de Oro



El entierro de Guillermo Stábile, en 1967. El día en el que este Superhéroe Quemero llevó su Botín de Oro al Reino de los Cielos.

viernes, enero 24, 2014

Pato, el de Los Angeles



Patricio Toranzo, valioso integrante de Los Angeles de Cappa, vuelve a Huracán. Llega por seis meses y con la manifiesta voluntad de continuar. Se suma a Wanchope Abila. Y se suma, sobre todo, a la ilusión de todos. Bienvenido.

jueves, enero 23, 2014

lunes, enero 20, 2014

De pie, un campeón de oro


Oscar Casanovas, otro orgullo Quemero sobre el ring. En los Juegos Olímpicos de Berlín, en 1936, ganó la medalla de oro en el peso pluma. Ahora, en la tribuna Bonavena, un sector le rinde homenaje.

domingo, enero 19, 2014

Los goles de Wanchope que ya van a venir...


En acción. Abila ante Talleres.

Ramón Abila jugará a partir de 2014 en Huracán. El delantero que llega de Instituto tiene 24 años, es cordobés y lleva convertidos siete goles en el actual Nacional (uno, casi maradoniano, en el Ducó). Se le compró el 75% del pase en 2,5 millones de pesos. Es un interesante cambio de paradigma en el modo de contratar: se hace una apuesta en nombre de capitalizar al club y no se traen futbolistas que llegan para irse en breve. A Abila Le dicen "Wanchope" en homenaje al atacante costarricense Paulo Wanchope, uno de los mejores futbolista de la historia del fútbol de Centroamérica. Por eso, empecemos aplaudiendo los goles de Wanchope que ya van a venir...


El golazo en el Ducó.

Más:
Los detalles de la transferencia, en Día a Día, de Córdoba.

jueves, enero 16, 2014

El Capitán Pedro



Pedro Barrios y su mirada del Huracán de 1994. Tras la derrota frente a Independiente, tras el dolor. El Capitán dice que lo jugaría de nuevo. Cada Quemero, también.

domingo, enero 12, 2014

En los cuarenta, también un clásico


Año 1942, diario El Mundo. Boca y Huracán, ya en el Profesionalismo, también presentado como lo que era: un clásico heredado de los inmejorables años 20. "La jerarquía de clásico, que merecidamente ostenta", señala la bajada del comentario de ese empate entre Quemeros y Xeneizes.

jueves, enero 09, 2014

René no se va



Huracán y Boca, en 1977. El club declara intransferible a René Houseman. Lo buscaban Los de la Ribera. El crack siguió en Parque de los Patricios.

domingo, enero 05, 2014

Sìvori de La Quema



Luis Seijo, presidente de Huracán, en 1968. Tenía un sueño en marcha: contratar a Enrique Omar Sívori, crack inmenso. "Tendremos que pelearlo con Boca y con River", decía. Otro tiempo. Otro Huracán, ese que quería al Sívori de La Quema. Al final, el delantero de San Nicolás se quedó en el Napoli.

miércoles, enero 01, 2014

Bienvenidas las Estrellas


En 2014, por primera vez en sus más de 105 años de historia, Huracán lucirá todas sus Estrellas correspondientes a títulos oficiales de la AFA (cinco Ligas y seis Copas Nacionales). Por eso, y para siempre, bienvenidas las Estrellas.