miércoles, julio 31, 2013
No hay más localidades
El Palacio Ducó, a pleno. Una escena de los años 50. Huracán, protagonista en las tribunas. Decía el cartelito: "No hay más localidades".
martes, julio 30, 2013
El mensaje oficial
Huracán, campeón en 1921. El primer título de Liga. Uno de los doce que forman parte del Palmarés del club.
Por Eladio Mases
Lo que sigue es el Comunicado Oficial de Huracán, a consecuencia de la etapa de revisión histórica que la AFA está afrontando. Lo decíamos en el Blog, en tiempos del Centenario Quemero: debían estar las Doce Estrellas, con carácter oficial en la comunicación del Club. Desde la pasada temporada, la popular visitante es La Tribuna de las Estrellas, con el detalla de cada título. Ahora, la página web oficial se suma a ese detalle insoslayable. El respeto por la historia propia tiene que ser también parte de la reconstrucción de nuestro Huracán:
Comunicado Oficial:
El Club Atlético Huracán ha obtenido a lo largo de su historia futbolística 5 títulos oficiales de Primera División y 7 Copas Nacionales también oficiales, homologadas y registradas en las Memorias y Balances pertinentes de la entidad rectora de nuestro fútbol. En consecuencia, se pueden observar desde ahora en nuestra web oficial estos 12 logros representados en las estrellas que están junto al logo del club en el margen superior izquierdo de la portada. En estos tiempos de revisionismo estadístico, resulta muy importante que todos los hinchas del Globo estemos bien informados de nuestra rica historia, a veces olvidada, minimizada o desconocida por algunos medios de comunicación.
Parte superior:
Campeón de Primera División Asociación Argentina 1921
Campeón de Primera División Asociación Argentina 1922
Campeón de Primera División Asociación Argentina 1925
Campeón de Primera División Asociación Amateurs Argentina 1928
Campeón de Primera División Torneo Metropolitano 1973
Parte inferior:
Campeón Copa Estímulo 1920.
Campeón Copa Ibarguren 1922
Campeón Copa Ibarguren 1925
Campeón Copa Consuelo Beccar Varela 1933
Campeón Copa Adrián Escobar 1942
Campeón Copa Adrián Escobar 1943
Campeón Copa Competencia Británica 1944
Departamento de Prensa
Por Eladio Mases
Lo que sigue es el Comunicado Oficial de Huracán, a consecuencia de la etapa de revisión histórica que la AFA está afrontando. Lo decíamos en el Blog, en tiempos del Centenario Quemero: debían estar las Doce Estrellas, con carácter oficial en la comunicación del Club. Desde la pasada temporada, la popular visitante es La Tribuna de las Estrellas, con el detalla de cada título. Ahora, la página web oficial se suma a ese detalle insoslayable. El respeto por la historia propia tiene que ser también parte de la reconstrucción de nuestro Huracán:
Comunicado Oficial:
El Club Atlético Huracán ha obtenido a lo largo de su historia futbolística 5 títulos oficiales de Primera División y 7 Copas Nacionales también oficiales, homologadas y registradas en las Memorias y Balances pertinentes de la entidad rectora de nuestro fútbol. En consecuencia, se pueden observar desde ahora en nuestra web oficial estos 12 logros representados en las estrellas que están junto al logo del club en el margen superior izquierdo de la portada. En estos tiempos de revisionismo estadístico, resulta muy importante que todos los hinchas del Globo estemos bien informados de nuestra rica historia, a veces olvidada, minimizada o desconocida por algunos medios de comunicación.
Parte superior:
Campeón de Primera División Asociación Argentina 1921
Campeón de Primera División Asociación Argentina 1922
Campeón de Primera División Asociación Argentina 1925
Campeón de Primera División Asociación Amateurs Argentina 1928
Campeón de Primera División Torneo Metropolitano 1973
Parte inferior:
Campeón Copa Estímulo 1920.
Campeón Copa Ibarguren 1922
Campeón Copa Ibarguren 1925
Campeón Copa Consuelo Beccar Varela 1933
Campeón Copa Adrián Escobar 1942
Campeón Copa Adrián Escobar 1943
Campeón Copa Competencia Británica 1944
Departamento de Prensa
domingo, julio 28, 2013
Del Mundial al Ducó
Diego Pozo, arquero de la Selección en el Mundial de Sudáfrica 2010. Ahora, de regreso, otra vez en Parque de los Patricios. Dice que viene por la Gloria. Es una excelente idea...
sábado, julio 27, 2013
Chipi, de La Quema
Antonio Barijho. El Chipi de La Quema. Palabras para escuchar. Palabras para abrazar.
viernes, julio 26, 2013
miércoles, julio 24, 2013
Nuestro grito sagrado
Es magia. Y sucede en Parque de los Patricios. Las paredes gritan. Por su club. Por nuestro Huracán.
sábado, julio 20, 2013
Cosas raras...
Por Atilio Cesáreo Grosso, El Contrera*
Lo de hoy es breve, pibe.
Primero, como quemero veterano que valora estos gestos, quiero hacer notar que hoy nuestros muchachos hicieron un homenaje a nuestro carácter de club centenario; y plantaron una defensa de más de 100 años!! Por eso el Turco puso una línea de 3; alcanzaba perfecto.
Por último, te actualizo el libro de pases. Arregló Victor Cuesta. A mi me sonaba fea la cosa cuando veía tanta insistencia por un opaco back central y leía que tiene casualmente el mismo representante que el Técnico... Pero me quedé tranquilo al leer que, desde su hogar, Victor declaró que desechó un montooooon de jugosas ofertas porque quería "jugar en Huracán, que es grande" (acto seguido apagó la parrilla ya que mucho HUMO le estaba arruinado el asado).
Estas cosas raras con el Inglés no pasaban!!!
Un abrazo Quemero.
Hasta la próxima...
*Atilio Cesáreo Grosso es un tipo grande. Un viejo con onda. Pero un viejo cascarrabias. Divertido, agradable. Muy Quemero, aunque parece -por momentos- hincha del Inquilinato. Desde hoy se convertirá en nuevo columnista de este modesto Blog. Su papá le contó que fuimos los mejores del mundo en los años veinte. El vio al Equipo de los Sueños en los años setenta. Hoy, quejoso de todo, se sienta en la Alcorta para ver a Huracán. Y, ad honorem, se suma a este espacio. El lo sabe: en definitiva, reìrnos de nosotros forma parte de nuestra grandeza.
viernes, julio 19, 2013
El Bambino de La Quema
Año 1971. Huracán le gana a Estudiantes por 2-0, en el Palacio Ducó. Los dos goles los convierte Héctor Veira, entonces El Bambino de La Quema.
jueves, julio 18, 2013
Y pensar que...
Por Atilio Cesáreo Grosso, El Contrera*
¿Cómo estás, Quemero? Debutando en este pasquín, te pongo al día con las últimas novedades del libro de pases.
Para no extrañar a mercenarios, ladrones y estafadores que recientemente finalizaron sus vínculos, el Globo se encuentra evaluando fichar a un Malandra. Sí, no es joda, así se llama, Sebastián Malandra, proveniente de Desamparados, volante por izquierda... O al menos de eso él dice que juega (o intenta jugar, desde chiquito).
Castillejos dijo que se debe a Barcelona de Ecuador, desde pequeño soñaba jugar allí y que en todo caso, tiene buenas ofertas de unos clubes de Colombia de los que también siempre soñó vestir sus colores. Consultado que fue sobre los contactos y ofertas de la dirigencia de Huracán, el artillero gesticuló evidenciando sucesivamente desconocimiento, asombro y risa.
El Turco Mohamed sigue buscando un central como eventual reemplazo de los Mariscales titulares, y teniendo en cuenta que la alternativa principal es el renombrado Victor Cuesta (suplentón de Arsenal), deducimos que se conforma con que el candidato "conozca el puesto".
Por último, escuché el probable 11 titular, de corrido, y salvo a Pozo (un veterano, que lo dejó libre Colón) y a Dominguez y Ferrero (gran última temporada, nos dejaron como a 9 puestos del ascenso, ahí nomas), creo que no conozco a ninguno más.
Grandes expectativas!! Meu Deus!!
Y pensar que acá jugaron juntos Onzari y Stábile y yo los vi al Loco y a Miguelito...
Un abrazo Quemero.
Hasta la próxima...
*Atilio Cesáreo Grosso es un tipo grande. Un viejo con onda. Pero un viejo cascarrabias. Divertido, agradable. Muy Quemero, aunque parece -por momentos- hincha del Inquilinato. Desde hoy se convertirá en nuevo columnista de este modesto Blog. Su papá le contó que fuimos los mejores del mundo en los años veinte. El vio al Equipo de los Sueños en los años setenta. Hoy, quejoso de todo, se sienta en la Alcorta para ver a Huracán. Y, ad honorem, se suma a este espacio. El lo sabe: en definitiva, reìrnos de nosotros forma parte de nuestra grandeza.
miércoles, julio 17, 2013
Omnipresentes
Estamos en todos lados. Sí, también en Africa y en Asia. Acá arriba, una imagen del naciente Huracán FC Sierra Leona. Ahí abajo, una foto de la misma búsqueda en India. Dos emprendimientos impulsados desde el valiosísimo Proyecto FC London. El fútbol como espacio de pertenencia; como herramienta educativa; como territorio fértil para formentar valores. Eso también es Huracán.
Más:
Otros detalles, en la página del Huracán FC London.
lunes, julio 15, 2013
La historia nuestra, hacia adentro y hacia afuera
Huracán, campeón en los años veinte. En tiempos de revisionismo, aquella década (1921-1930) ofrece la certeza: éramos los mejores. Grandes desde el nacimiento.
Por Departamento de Prensa de Huracán
Documento Oficial
Es de conocimiento público por estos días que la dirigencia del Globo está trabajando en sintonía con otras instituciones sobre un tema sensible a nuestros intereses como club y es el esclarecimiento por parte de la Asociación del Fútbol Argentino de los títulos conquistados por cada equipo a lo largo de la historia.
El objetivo a alcanzar es que la entidad rectora de nuestro fútbol unifique a los campeones de la Era Amateur con los de la Era Profesional, sin diferenciaciones entre una época y otra dejando bien en claro que aquellos títulos obtenidos en tiempos no rentados tienen exactamente el mismo valor que los logros actuales. Se reclama entonces la UNIFICACIÓN DE ERAS y no el reconocimiento de los títulos amateurs, sencillamente porque estos torneos son reconocidos como oficiales desde siempre para la AFA y así están puestos de manifiesto en su página web y en sus Memorias y Balances pertinentes.
Casi todos los clubes superan los cien años de vida pero para algunos periodistas pareciera que hubiesen cumplido setenta u ochenta años según los casos, ya que ignoran sin fundamento alguno los primeros cuarenta años de aquel fútbol naciente, desde 1891 a 1930. Esta decisión injusta y arbitraria de cierto periodismo lleva mucho tiempo de arrastre y no sucede en los países de mayor historia futbolera como Inglaterra, Italia o Alemania, por ejemplo, que cuentan el palmarés de cada club desde que comenzó a jugarse al fútbol oficial.
En tal sentido, viene al caso recordar a Uruguay y Argentina, campeón y subcampeón del Mundial de 1930, todavía en tiempos amateurs, y los torneos sudamericanos de selecciones que se jugaron antes de esa época. ¿Es un error considerar entones dentro de las estadísticas aquel segundo puesto y las cuatro copas América que alcanzó nuestra selección antes de 1931 entonces? En tal sentido, está el caso del rugby: sería muy triste pensar que si se profesionalizara la actividad, clubes como el CASI o el SIC perderían todos los títulos conquistados por el hecho de haberlos obtenido en tiempos de amateurismo.
El fútbol amateur era oficial y el único que había por aquel entonces. Duró hasta 1934, pero en 1931 los clubes hoy tradicionales se pasaron al profesionalismo. En algún tiempo aquel fútbol no rentado tuvo dos asociaciones y en otras épocas estuvo unificado. Eso no le quita valor alguno ya que en pleno profesionalismo, desde 1931 hasta 1966 así como también a lo largo de los torneos Metropolitanos
jugados desde fines de los 60 hasta mediados de los 80, no intervenían los equipos del Interior del país, por lo que queda bien claro que había muchos clubes fuera del sistema. Concretamente, la discriminación de equipos, la desorganización y las irregularidades reglamentarias son propias de todas las épocas, no sólo de la era amateur como ciertos comunicadores sostienen como argumento para desteñir aquellos tiempos fundacionales. En conclusión, Huracán ha decidido ser parte interesada en este revisionismo histórico que se ha hecho presente con fuerza en la sociedad futbolera.
El Globo fue campeón de Primera División en 5 oportunidades:
- Campeonato de la Asociación Argentina 1921
- Campeonato de la Asociación Argentina 1922
- Campeonato de la Asociación Argentina 1925
- Campeonato de la Asociación Amateurs Argentina 1928
- Campeonato Metropolitano de Primera División 1973
El club también obtuvo 7 Copas Nacionales Oficiales “No Regulares” homologadas por la AFA.
- Copa Estímulo, Edición 1920.
- Copa Ibarguren, Edición 1922.
- Copa Ibarguren, Edición 1925.
- Copa Consuelo Beccar Varela, Edición 1933.
- Copa Adrián Escobar, Edición 1942.
- Copa Adrián Escobar, Edición 1943.
- Copa Competencia Británica, Edición 1944.
Documento Oficial
Es de conocimiento público por estos días que la dirigencia del Globo está trabajando en sintonía con otras instituciones sobre un tema sensible a nuestros intereses como club y es el esclarecimiento por parte de la Asociación del Fútbol Argentino de los títulos conquistados por cada equipo a lo largo de la historia.
El objetivo a alcanzar es que la entidad rectora de nuestro fútbol unifique a los campeones de la Era Amateur con los de la Era Profesional, sin diferenciaciones entre una época y otra dejando bien en claro que aquellos títulos obtenidos en tiempos no rentados tienen exactamente el mismo valor que los logros actuales. Se reclama entonces la UNIFICACIÓN DE ERAS y no el reconocimiento de los títulos amateurs, sencillamente porque estos torneos son reconocidos como oficiales desde siempre para la AFA y así están puestos de manifiesto en su página web y en sus Memorias y Balances pertinentes.
Casi todos los clubes superan los cien años de vida pero para algunos periodistas pareciera que hubiesen cumplido setenta u ochenta años según los casos, ya que ignoran sin fundamento alguno los primeros cuarenta años de aquel fútbol naciente, desde 1891 a 1930. Esta decisión injusta y arbitraria de cierto periodismo lleva mucho tiempo de arrastre y no sucede en los países de mayor historia futbolera como Inglaterra, Italia o Alemania, por ejemplo, que cuentan el palmarés de cada club desde que comenzó a jugarse al fútbol oficial.
En tal sentido, viene al caso recordar a Uruguay y Argentina, campeón y subcampeón del Mundial de 1930, todavía en tiempos amateurs, y los torneos sudamericanos de selecciones que se jugaron antes de esa época. ¿Es un error considerar entones dentro de las estadísticas aquel segundo puesto y las cuatro copas América que alcanzó nuestra selección antes de 1931 entonces? En tal sentido, está el caso del rugby: sería muy triste pensar que si se profesionalizara la actividad, clubes como el CASI o el SIC perderían todos los títulos conquistados por el hecho de haberlos obtenido en tiempos de amateurismo.
El fútbol amateur era oficial y el único que había por aquel entonces. Duró hasta 1934, pero en 1931 los clubes hoy tradicionales se pasaron al profesionalismo. En algún tiempo aquel fútbol no rentado tuvo dos asociaciones y en otras épocas estuvo unificado. Eso no le quita valor alguno ya que en pleno profesionalismo, desde 1931 hasta 1966 así como también a lo largo de los torneos Metropolitanos
jugados desde fines de los 60 hasta mediados de los 80, no intervenían los equipos del Interior del país, por lo que queda bien claro que había muchos clubes fuera del sistema. Concretamente, la discriminación de equipos, la desorganización y las irregularidades reglamentarias son propias de todas las épocas, no sólo de la era amateur como ciertos comunicadores sostienen como argumento para desteñir aquellos tiempos fundacionales. En conclusión, Huracán ha decidido ser parte interesada en este revisionismo histórico que se ha hecho presente con fuerza en la sociedad futbolera.
El Globo fue campeón de Primera División en 5 oportunidades:
- Campeonato de la Asociación Argentina 1921
- Campeonato de la Asociación Argentina 1922
- Campeonato de la Asociación Argentina 1925
- Campeonato de la Asociación Amateurs Argentina 1928
- Campeonato Metropolitano de Primera División 1973
El club también obtuvo 7 Copas Nacionales Oficiales “No Regulares” homologadas por la AFA.
- Copa Estímulo, Edición 1920.
- Copa Ibarguren, Edición 1922.
- Copa Ibarguren, Edición 1925.
- Copa Consuelo Beccar Varela, Edición 1933.
- Copa Adrián Escobar, Edición 1942.
- Copa Adrián Escobar, Edición 1943.
- Copa Competencia Británica, Edición 1944.
viernes, julio 12, 2013
Nos sumamos a Racing
Racing, campeón de 1913. Cuando comenzaba a ser La Academia. Fue el más campeón de la Era Amateur entre los que fundaron el Profesionalismo, con nueve títulos, justo delante de Boca (6), Huracán (4) y San Lorenzo (3).
Por Hernando Maderna
Son 110 años de historia. Ellos, los hinchas de Racing, aseguran que la identidad no se crea a mitad de camino ni depende del ingreso de los billetes en el mundo del fútbol. La Academia ganó su apodo en el amateurismo, cuando se cansó de ganar títulos palmo a palmo con Alumni (10), y ahora quieren que se los tenga en cuenta en una tabla de campeones sin hacer ningún tipo de diferenciaciones. Luego de una movida que surgió de un grupo de hinchas, los dirigentes de Racing ya elevaron un pedido formal a la AFA para unificar la lista de campeones, que hasta el momento está dividida entre profesionalismo y amateurismo, y dan lugar a que se manipule la estadística. “Es parte de nuestra historia y queremos que se aplique en una tabla. También pedimos que se cuenten otras 12 Copas Nacionales”, le explicó a Olé un miembro de la Comisión Directiva.
Estas Copas que se piden son las Honor Municipalidad Buenos Aires, Carlos Ibarguren, Honor Beccar Varela y dos Copas Competencia, todas entre 1912 y 1945.
Así, los principales títulos que pide incluir la Academia, que ya son oficiales y reconocidos por AFA, son los que ganó en una de las décadas doradas de su historia. 1913, 14, 15, 16, 17, 18 y 19 (primer heptacampeón del fútbol argentino), 1921 y 1925 son las nueve coronas que tiene Racing antes de ingresar al profesionalismo.
Hasta el momento, la AFA nunca realizó una tabla histórica de campeones y sólo se limitó a enumerar, cronológicamente, a los ganadores de cada año, dando lugar a la polémica entre los clubes y los diferentes medios de difusión de los datos para el lado conveniente de cada club. Así es como Racing siempre vio menospreciados sus logros anteriores a 1931 y debió aferrarse a los posteriores.
Desde Avellaneda, mientras trabajan en el mercado de pases, la cúpula directiva también está atenta a una iniciativa que es muy importante para los hinchas. En todas las redes sociales, comenzando por Twitter y Facebook, los académicos le dieron trascendencia a una movida que comenzó en una charla de amigos y ahora llegó a la mesa chica de Racing. La respuesta, claro, se espera que sea positiva y se recuerde aquellos años dorados y llenos de gloria. Aunque, dicen, lo mejor está por venir...
Texto publicado en el diario Olé.
Por Hernando Maderna
Son 110 años de historia. Ellos, los hinchas de Racing, aseguran que la identidad no se crea a mitad de camino ni depende del ingreso de los billetes en el mundo del fútbol. La Academia ganó su apodo en el amateurismo, cuando se cansó de ganar títulos palmo a palmo con Alumni (10), y ahora quieren que se los tenga en cuenta en una tabla de campeones sin hacer ningún tipo de diferenciaciones. Luego de una movida que surgió de un grupo de hinchas, los dirigentes de Racing ya elevaron un pedido formal a la AFA para unificar la lista de campeones, que hasta el momento está dividida entre profesionalismo y amateurismo, y dan lugar a que se manipule la estadística. “Es parte de nuestra historia y queremos que se aplique en una tabla. También pedimos que se cuenten otras 12 Copas Nacionales”, le explicó a Olé un miembro de la Comisión Directiva.
Estas Copas que se piden son las Honor Municipalidad Buenos Aires, Carlos Ibarguren, Honor Beccar Varela y dos Copas Competencia, todas entre 1912 y 1945.
Así, los principales títulos que pide incluir la Academia, que ya son oficiales y reconocidos por AFA, son los que ganó en una de las décadas doradas de su historia. 1913, 14, 15, 16, 17, 18 y 19 (primer heptacampeón del fútbol argentino), 1921 y 1925 son las nueve coronas que tiene Racing antes de ingresar al profesionalismo.
Hasta el momento, la AFA nunca realizó una tabla histórica de campeones y sólo se limitó a enumerar, cronológicamente, a los ganadores de cada año, dando lugar a la polémica entre los clubes y los diferentes medios de difusión de los datos para el lado conveniente de cada club. Así es como Racing siempre vio menospreciados sus logros anteriores a 1931 y debió aferrarse a los posteriores.
Desde Avellaneda, mientras trabajan en el mercado de pases, la cúpula directiva también está atenta a una iniciativa que es muy importante para los hinchas. En todas las redes sociales, comenzando por Twitter y Facebook, los académicos le dieron trascendencia a una movida que comenzó en una charla de amigos y ahora llegó a la mesa chica de Racing. La respuesta, claro, se espera que sea positiva y se recuerde aquellos años dorados y llenos de gloria. Aunque, dicen, lo mejor está por venir...
Texto publicado en el diario Olé.
miércoles, julio 10, 2013
Luna de Ringo
Ringo Bonavena, fenómeno popular y récord. No sólo por el rating de su pelea frente a Ali, en el Madison Square Garden de Nueva York. También por su convocatoria en el Luna Park. Hubo más de 25 personas para verlo ser el campeón de la Argentina en la categoría Pesados, en 1965. Afuera se quedaron muchos esperando por escuchar la victoria de uno de los más Quemeros de los Quemeros, el Ringo del Luna.
domingo, julio 07, 2013
Socios
Sumate, vení. Asociate. Huracán es de todos. El regreso y la recuperación de la grandeza, también...
viernes, julio 05, 2013
Soplemos
Otro mensaje de las paredes de los Barrios del Sur. Para que lo sepan todos. Seguiremos soplando. Siempre.
miércoles, julio 03, 2013
En marcha
Antonio Mohamed ya está de regreso. Y con él, Huracán está en marcha en nombre de regresar a ese lugar que su historia cuenta que le pertenece: la máxima categoría del fútbol argentino. El inicio de su tercer ciclo sucedió en el lugar inevitable: el Palacio Ducó, allí donde las paredes de la Tribuna de las Estrellas cuentan la gloria que ahora no sucede (los cinco títulos de Liga y las siete Copas Nacionales) y donde las paredes de la Miravé retratan nombres ahora imposibles (como Guillermo Stábile, Cesáreo Onzari y Herminio Masantonio). Y en el centro de la escena estuvo él, el Turco, único superhéroe en tiempo presente.
Alrededor del entrenador que refundó el entusiasmo en Parque de los Patricios hubo algunas algunas caras nuevas para acompañar el deseo de regresar a la A: Carlos Arano (sin lugar en River), Lucas Fernández (mediocampista de Talleres de Remedios de Escalada; a prueba), Sergio Velázquez (ex Defensa y Justicia y Universidad de Chile) y Leandro Díaz (ex Lanús). Fue la mañana del Ducó. Fue el principio del tercer ciclo del técnico que, en 2007, devolvió a Huracán a Primera.
Hubo regresos también. En la práctica, donde los futbolistas realizaron trabajos físicos, estuvieron presentes Eduardo Domínguez y Mauro Milano, quienes acordaron sus continuidades y cumplirán sus contratos, cuya finalización está prevista para junio del año que viene.
Del primer entrenamiento formaron parte 26 jugadores, varios de ellos integrantes de las categorías juveniles. Los nombres: Giuliano Frabotta y Gastón Monzón (arqueros); Eduardo Domínguez, Alexis Ferrero, Juan Martín Bouvier, Leonardo Correale, Federico Mancinelli, Leonardo Zaragoza, Sergio Velázquez, Rodrigo Lemos, Darío Barzola, Carlos Arano y Guillermo Sotelo (defensores); Leandro Kuszko, Lucas Villarruel, Sergio Casais, Juan Hernández, Lucas Fernández, Jonathan Bustos, Gonzalo Martínez, Mathias Crocco y Alejandro Romero Gamarra (mediocampistas); Mauro Milano, Cristian Espinoza, Leandro Díaz y Alejandro Quintana (delanteros).
Mientras tanto, no se presentaron en el estadio los jugadores Daniel Islas, quien rescindirá su contrato en los próximos días; Hugo Barrientos, Andrés Núñez y Ariel Vera, quienes no serán tenidos en cuenta y ya están buscando club.
Mohamed ya tiene planes para lo inmediato. Ayer se enteró que el debut será frente a Crucero del Norte, en Misiones. Y que en el estreno como local tendrá del otro lado a Sportivo Belgrano de San Francisco. Ahora anda buscando concertar la llegada de algunos refuerzos. El más cercano: esta semana firmaría Diego Pozo. La idea es ir con el plantel casi totalmente definido a la pretemporada que tendrá su epicentro en Santa Fe, a partir del lunes 8 de julio. El objetivo salió de la boca del entrenador: "Quiero un Huracán de Primera". Apenas eso. Todo eso.
Texto publicado por el autor del Blog en Clarin.com
martes, julio 02, 2013
Aquí están, estos son
Se sorteó el fixture del Nacional y este es el recorrido de Huracán por el campeonato y por el país.
Fecha 1: vs Crucero del Norte (V)
Fecha 2: vs Sportivo Belgrano de San Francisco Córdoba (L)
Fecha 3: vs Gimnasia de Jujuy (V)
Fecha 4: vs San Martín de San Juan (L)
Fecha 5 vs Ferro (V)
Fecha 6: vs Independiente (L)
Fecha 7: vs Defensa y Justicia (V)
Fecha 8: vs Instituto (L)
Fecha 9: vs Patronato (V)
Fecha 10: vs Brown de Adrogué (L)
Fecha 11: vs Boca Unidos (V)
Fecha 12: vs Aldosivi (L)
Fecha 13: vs Atlético Tucumán (V)
Fecha 14: vs Independiente Rivadavia (L)
Fecha 15: vs Douglas Haig (V)
Fecha 16: vs Banfield (V)
Fecha 17: Villa San Carlos (L)
Fecha 18: vs Sarmiento de Junín (V)
Fecha 19: vs Talleres (L)
Fecha 20: vs Unión (V)
Fecha 21: vs Almirante Brown (L)
En la segunda rueda, claro, se invierten las localías. Esta temporada habrá cuatro campeones de la máxima categoría (Independiente, Huracán, Ferro y Banfield). Y tres serán debutantes en el Nacional: Sportivo Belgrano de San Francisco, Brown de Adrogué y Villa San Carlos.
Están previstos tres ascensos (los primeros tres equipos al cabo de las 42 fechas) y habrá cuatro descensos (los cuatro peores promedios).
domingo, junio 30, 2013
domingo, junio 23, 2013
Un homenaje de campeones
Huracán campeón de 1928, en el retrato del diario La Argentina del primero de julio de 1929, el día siguiente de la victoria ante Barracas Central por 4-1. Un triunfo del barrio, la consolidación de Huracán como dominador de ese tiempo (junto a Boca, que resultó subcampeón a sólo un punto). Un texto para leer y que la historia guarde para siempre.
Esta campaña notable (incluyó 28 victorias en 35 partidos) impulsó también a Guillermo Stábile, goleador y figura de este equipo memorable, al Mundial de Uruguay 1930.
Se trata, sobre todo, de un tributo a aquel equipo que se decía de memoria: Ceresetto; Nobile y Pratto; Bartolucci, Federici y Settis; Loizo, Spósito, Stábile, Chiesa y Onzari. Y con el aporte frecuente de Negro, Souza y Vico. Ese que fue campeón de uno de los torneos más largos y el más numeroso de la historia del fútbol argentino. Un espejo de los mejores días, también.
Esta campaña notable (incluyó 28 victorias en 35 partidos) impulsó también a Guillermo Stábile, goleador y figura de este equipo memorable, al Mundial de Uruguay 1930.
Se trata, sobre todo, de un tributo a aquel equipo que se decía de memoria: Ceresetto; Nobile y Pratto; Bartolucci, Federici y Settis; Loizo, Spósito, Stábile, Chiesa y Onzari. Y con el aporte frecuente de Negro, Souza y Vico. Ese que fue campeón de uno de los torneos más largos y el más numeroso de la historia del fútbol argentino. Un espejo de los mejores días, también.
miércoles, junio 19, 2013
Don Quijote y Sancho Panza
Por Eladio Mases
La revista El Gráfico, una referencia insoslayable en los años setenta. El título es una definición. Huracán y Vélez. Tan distintos, desde siempre...
viernes, junio 14, 2013
Los tiros del final: una sonrisa
Fecha 38: Gimnasia de Jujuy 0-Huracán 2, en La Tacita de Plata. Dos goles, tres puntos bajo la lluvia, una alegrìa módica, pero alegría al fin. Así, con este cierre de temporada, Huracán quedó séptimo, con 54 puntos. Lejos de todo, del ascenso y de las angustias. Es tiempo de dar el salto. Para eso llega Mohamed...
Goles: Barrales y Milano.
El mejor: Barrales.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
domingo, junio 09, 2013
Una mirada, un camino
Antonio Mohamed, en la Platea Alcorta, ante Defensa y Justicia. El Turco vio al equipo, ya como futuro técnico. Es tiempo de comenzar a sacar conclusiones. En eso anda...
sábado, junio 08, 2013
Para los jugadores...
Fecha 37: Huracán 0-Defensa y Justicia 1, en el Palacio Ducó. Se rozó el papelón y hubo razones. Las explica de modo impecable el siguiente artículo:
Por Ricardo Sapia*
Que los hinchas hayan tenido un jueves de emoción e ilusión con la asunción anticipada de Mohamed es justo y pudo relajarles la tensión de otro año perdido cuando se acercaban al estadio. Que el propio Turco ayer haya estado en el Ducó, habano en mano, para acompañar con la presencia sus palabras y dichos de unión, de retorno inmediato y de compromiso es lo que se soñaba de un hombre de la casa. Pero que los jugadores, los que se ponen la camiseta, los que decidieron no concentrarse desde hace tres fechas porque se les debe un sueldo, premios de la Copa Argentina (si hubieran acertado los penales con los mendocinos al menos la deuda tendría el sabor deportivo de seguir en la lucha por una corona que a las vitrinas y a la institución le darían ese prestigio tan manchado) y el arreglo de lo que les rompieron los que dicen ser hinchas, no se esmeraran un poquito por sumar más puntos a una campaña que no le sobra nada, no se admite. ¿Pensaron que ya había terminado el torneo? ¿Optaron por no esforzarse por intuir, algunos, que ya no seguirán? Ninguna razón es valorable. Lucieron desparramados, chocando contra el rival y lanzando pelotazos descerebrados.
De una vez por todas, ansiemos que baje la premisa desde el Turco, motivador de esta esperanza, y también desde la dirigencia de jugársela siempre a ganador. Quienes no quieran ser parte que le dejen el lugar a otro. Quienes vengan a embarcarse en el objetivo de la vuelta que estén en la línea positiva del líder del proyecto.
Huracán no es un ave de paso en sus carreras.
*Periodista. Texto publicado en el diario Olé.
El mejor: Vacante.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Por Ricardo Sapia*
Que los hinchas hayan tenido un jueves de emoción e ilusión con la asunción anticipada de Mohamed es justo y pudo relajarles la tensión de otro año perdido cuando se acercaban al estadio. Que el propio Turco ayer haya estado en el Ducó, habano en mano, para acompañar con la presencia sus palabras y dichos de unión, de retorno inmediato y de compromiso es lo que se soñaba de un hombre de la casa. Pero que los jugadores, los que se ponen la camiseta, los que decidieron no concentrarse desde hace tres fechas porque se les debe un sueldo, premios de la Copa Argentina (si hubieran acertado los penales con los mendocinos al menos la deuda tendría el sabor deportivo de seguir en la lucha por una corona que a las vitrinas y a la institución le darían ese prestigio tan manchado) y el arreglo de lo que les rompieron los que dicen ser hinchas, no se esmeraran un poquito por sumar más puntos a una campaña que no le sobra nada, no se admite. ¿Pensaron que ya había terminado el torneo? ¿Optaron por no esforzarse por intuir, algunos, que ya no seguirán? Ninguna razón es valorable. Lucieron desparramados, chocando contra el rival y lanzando pelotazos descerebrados.
De una vez por todas, ansiemos que baje la premisa desde el Turco, motivador de esta esperanza, y también desde la dirigencia de jugársela siempre a ganador. Quienes no quieran ser parte que le dejen el lugar a otro. Quienes vengan a embarcarse en el objetivo de la vuelta que estén en la línea positiva del líder del proyecto.
Huracán no es un ave de paso en sus carreras.
*Periodista. Texto publicado en el diario Olé.
El mejor: Vacante.
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jueves, junio 06, 2013
Un héroe en este lío
Hubo un día en el que entendió que no había vuelta atrás. Que esas lágrimas eran una huella. Que esa sensación duraría siempre. Que ese dolor, de fútbol y del alma, lo acompañaría como una sombra perpetua. Ese día, ese maldito día de 1986, Antonio Mohamed -el Tony, el Turco- lloró su desconsuelo mirando a los vencidos. En el Amalfitani, en aquellos traumáticos penales ante Deportivo Italiano, Huracán descendió por primera vez, luego de más de siete décadas ininterrumpidas en la máxima categoría, desde aquella aparición de 1914. Era un pibe de 16 años, promesa de las inferiores, hincha sin antídoto, alcanzapelotas de ocasión. Debutó pronto en Primera y cuatro años después de aquel 24 de junio fatídico gritó su revancha: en la cancha de Los Andes, repleta como nunca, hizo el único gol de un partido que significó el regreso de Huracán a Primera, su lugar. Volvió a llorar. Pero esas lágrimas eran otras.
Nunca, ni antes ni después del dolor ni del abrazo de la gloria por un rato, Mohamed dejó de ser lo que es: un Quemero de ley. La última de las situaciones lo retrata: estuvo a un penal de meterse en las semifinales de la Copa Libertadores con el Tijuana frente al Atlético Mineiro, le ofrecieron la conducción del Santos y la del Monterrey. Pero no. El Turco, ahora, otra vez, volverá a su lugar en el mundo: Parque de los Patricios, La Quema, el Globo de su corazón. También lo exhibe una anécdota: aun con el equipo mexicano en la competición, el Tony anduvo por Buenos Aires. Se lo vio en sin cámaras ni reporteros mirando a las divisiones infantiles en el gimnasio de la sede. Firmó autógrafos, accedió a filmar un spot para la histórica marcha del Día Mundial del Hincha de Huracán al Obelisco, abrazó niños, amigos, socios. Prometió volver. Y acá está. De regreso, en un lugar del que nunca se fue ni se irá. Hoy, jueves 6 de junio de 2013, Mohamed se convertirá en el entrenador de Huracán. Pero no es una cuestión contractual esta llega. Es algo más grande: desde la fecha de su asunción el Turco se ganará un espacio en el pedestal de los inobjetables de la historia del club. Lugar de pocos, lugar de grandes: Stábile, Onzari, el Negro Laguna, Masantonio, Baldonedo, Tucho Méndez, Miguel Brindisi, el Loco René.
El último partido que Mohamed dirigió a Huracán es un entusiasmo a la distancia. Sucedió en 2007, en La Bombonera. Hacía poco había ganado la Promoción ante Godoy Cruz, tras aquella final de derrota y de bochorno frente a San Martín de San Juan. Era el último partido de la sexta fecha, ya de noche en La Bombonera. El equipo recién ascendido venía invicto (dos victorias y tres empates) y un triunfo le servía toda la punta. Pero el Turco ya lo tenía decidido: se iba del club, contrariado con la conducción de Carlos Babington, harto de los manejos de almacén. El equipo perdió 1-0 (gol de Pablo Ledesma, de penal). No hubo punta ni tapa de los diarios, pero sí despedida. Y en ese adiós, también hubo palabras de queja. Mohamed, otra vez, ponía a Huracán frente al espejo. No lo escucharon. Nada cambió, más allá del espasmódico milagro que construyó Angel Cappa. Hubo otro descenso y en la temporada 2013/14 comenzará la tercera temporada consecutiva de Huracán en el Nacional.
Y acá está de nuevo, como si el tiempo no hubiera pasado. Como si no estuviera en la mira de varios clubes capaces de pagarle "diez veces lo que le va a pagar Huracán", tal como contó un dirigente. Pero el Turco dice otra cosa. Dice que no resignó nada. "Estar acá no tiene precio". Y ya empezó a trabajar incluso antes de asumir. Cuentan que ya habló con varios potenciales refuerzos (Pozo, Cellay, Garcé, Bertoglio, Tito Ramírez, Milla, entre otros) y vio varios partidos del equipo para sacar conclusiones. También se emocionó hasta el sollozo al momento de su presentación, en la Sede de la Avenida Caseros, en ese Polideportivo que se llenó de un entusiasmo nuevo. Como el que suele contar esa bandera que acompaña su retrato en la popular Ringo Bonavena: "Mi único héroe en este lío".
Mohamed Tiene por delante una tarea difìcil transformada en obsesión, el regreso de Huracán a Primera. Pero quizá esa no sea la más relevante de sus funciones. Dijo lo más importante: "Vine para unir a Huracán. Y para avanzar juntos". Invitó a cada hincha a hacerse socio; pidió a los socios que acercaran más socios. "Esto lo hacemos entre todos", expresó a modo de mensaje. En la cara, además de la emoción, habitaba una de las sonrisas más grandes que se le conozcan. Y después de mil abrazos, de escuchar ovaciones, de caminar a paso limitado por el cariño unánime, Mohamed se fue. O no tanto. Porque el Turco nunca se va... Siempre está volviendo.
Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.
miércoles, junio 05, 2013
Bienvenido
Después de seis años, Antonio Mohamed volverá a ser el entrenador de Huracán. Es un entusiasmo que nace. Es una alegría inevitable. El idilio continùa, Querido Turco de La Quema.
martes, junio 04, 2013
Te queremos ver
Luna Quemera y un modo de ver la vida: con ojos de Huracán. Asombra esta calle: dice sin necesidad de palabras.
domingo, junio 02, 2013
"Depende..."
El spot publicitario del Atético de Madrid, en 2012, justo antes de la final de la Europa League ante el Athletic de Bilbao. Un modo de relacionarse con el fútbol, una manera de entenderlo. La pasión muchas veces no coincide con la gloria de los títulos. Pero cuando ambas se abrazan sucede algo mágico y único: la gloria dura para siempre...
Y ese es el caso de nuestro Huracán, el más campeón de los años 20, el del Equipo de los Sueños del 73, el de los padecimientos de cuarenta años, el del precioso espasmo de Los Angeles de Cappa, el de los cuatro descensos, el de su gente inquebrantable...
viernes, mayo 31, 2013
Un punto y el después
Fecha 36: Ferro 1-Huracán 1, en Caballito. Un punto y nada más. Un punto y el después. Ya todos estamos pensando en la Nueva Era Mohamed. Apenas eso. Todo eso.
Gol: Busse.
El mejor: Busse.
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jueves, mayo 30, 2013
domingo, mayo 26, 2013
Paseo en Crucero
Fecha 35: Huracán 3-Crucero del Norte 1, en el Palacio Ducó. Victoria cómoda, victoria amplia, tres puntos que agradan. Mientras se espera una llegada (la del Turco Mohamed), siempre es bueno celebrar en el recorrido.
Goles: En contra, Barrales y Espinoza.
El mejor: Barrales y Espinoza.
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sábado, mayo 25, 2013
Feliz cumpleaños
El Ducó, una fiesta. Incluso, a pesar de tantos golpes y tropiezos.
Hoy se cumplen 110 años de la primera y mítica fundación de Huracán, aquella del 25 de mayo de 1903. Lo que sigue es un impecable texto publicado en Página/12 en ocasión del Centenario Quemero (el oficial, el celebrado en 2008). Retrata, sobre todo, el significado de Huracán.
Por Gustavo Veiga
“Una suerte de figurín entrañable del club porteño, bohemio,
tanguero, fino y atorrante”, lo definió Horacio Ferrer, el autor de
“Balada para un loco”. “Cualquiera sea la suerte que a tus colores
salga/ las buenas y las malas son cosas que se dan / de frente a aquel
que talle, por más que pose y valga/ elevarás el Globo al grito de
¡¡¡Huracán!!!”, le dedicó, entre otros versos, Julián Centeya. También
escribió un texto nostálgico Homero Manzi: “Treinta años de recuerdos
alrededor de un Globo”, el autor de “Sur” y “Malena”.
Los tres célebres compositores permiten entender esa química que siempre existió entre el tango y Huracán. Esa relación que da la dimensión exacta de por qué un club es patrimonio cultural y deportivo al mismo tiempo. Una Entente Cordiale (del francés: entendimiento cordial) de tres barrios como Parque Patricios, Nueva Pompeya y Villa Soldati, vecinos en el sur postergado de Buenos Aires. Ahí echó raíces Huracán. Y desde ahí se extendió cruzando las fronteras de la Quema con su fútbol marca registrada.
Sacó la cédula de identidad de su juego –y la mantuvo durante décadas– con los cuatro títulos del período amateur: 1921, ’22, ’25 y ’28. Aquellos equipos que integraban Guillermo Stábile y Cesáreo Onzari, el del primer gol olímpico. Huracán ya había sido fundado dos veces como Buenos Aires – la primera el 25 de mayo de 1903–, pero el centenario que se festejó ayer vale por la segunda. La rica producción bibliográfica dedicada al Globo (ver aparte) explica en detalle de qué se trata su declamada y justificada grandeza.
Huracán es el sexto equipo con mayor cantidad de jugadores en la historia de los mundiales de la FIFA. Tiene más de cien homónimos (Huracán de Tres Arroyos, de Corrientes y de Comodoro Rivadavia, entre los más conocidos). Marcó el record de público para un partido que no hayan disputado los restantes cinco grandes: el 20 de abril de 1947 goleó a Atlanta 4 a 0, ante unas 70 mil personas (fue en el Viejo Gasómetro, donde entraban 75 mil) la tarde en que debutaron Arsenio Erico en el Globo y Adolfo Pedernera en el equipo de Villa Crespo. Ese mismo año, pero el 7 de septiembre, inauguró el Palacio Tomás A. Ducó, con otra goleada ante Boca (4 a 3) y 50 mil espectadores. Estadio modelo en aquella época en que se construían en serie, su mole de cemento está clausurada hace poco más de un año. Una medida que, curiosamente, en el día de su centenario lo obligó a hacer de local en Vélez contra Estudiantes, la cancha donde se fue al descenso en 1986. “La pasión no se clausura”, decía la bandera con que salió a jugar el equipo, en protesta por la dilación del gobierno porteño en aprobar los arreglos que ya se hicieron.
Huracán también es grande porque disfrutó mucho tiempo a Herminio Masantonio, el tercer goleador en la historia del profesionalismo (256), detrás de Erico y Angel Labruna; a Tucho Méndez, indiscutido titular del ’41 al ’47; a Emilio Baldonedo; a Jorge Alberti, el que más partidos jugó; a los dos Rossi, Coco y Pipo (aunque éste, ya veterano, y después de ser un símbolo de River); a Sebastián Viberti; a Alberto Rendo y Héctor Veira, dos que también jugaron en San Lorenzo; a Miguel Brindisi, Carlos Babington (su actual presidente) y René Houseman, los mejores en el campeón del ’73, su único título del profesionalismo; a Osvaldo Ardiles y Omar Larrosa, campeones del Mundial ’78; a Claudio García, Claudio Morresi (el secretario de Deporte de la Nación), Hugo Morales, Teté Quiroz, el Rolfi Montenegro, el Turco Mohamed y Lucho González.
Puede jactarse también de que, aunque de manera fugaz, otros grandes jugadores se pusieron su camiseta: Alfredo Di Stéfano (hizo 10 goles en 25 partidos en 1947), Adolfo Pedernera, Mario Boyé, Ricardo Infante, Claudio Borghi y Oscar Ortiz, que brilló en el clásico rival de Boedo.
El gran campeón del 73. Cuando todavía se mencionaban las formaciones de memoria, cuando Huracán insinuaba en el advenimiento de los años ’70 su producción que lo llevaría al título del ’73, era el grande –sin título profesional aún– que nadie hubiera osado cuestionar en su grandeza. Un mandato simbólico que hoy se torna quimera, el de ganar, gustar y golear, aquel equipo del Flaco Menotti lo hacía natural.
Basta una anécdota para recordar su nivel, que lo ubica entre los de mejor fútbol en 77 años de profesionalismo. El querido Roberto Fontanarrosa, fana de Central, asistió impávido a la goleada que Huracán le dio a su propio club en Rosario, en la fecha 11, con dos goles de Houseman, uno de Larrosa, Brindisi y Del Valle. El público local, con hidalguía, ovacionó al rival que lo había dejado en ridículo. El desaparecido humorista le dedicó un capítulo de su libro “No te vayas campeón”, al Globo del ’73: “A ese Huracán de Menotti no le costaba mucho ganar, golear y gustar. La broma es que dejó esa pesada máxima sobre la conciencia de los demás equipos venideros del fútbol argentino, como si a todos les resultara tan, pero tan fácil”.
El estilo ofensivo y de pelota al pie de aquel Huracán que tuvo como formación base a Roganti; Chabay, Buglione, Basile y Carrascosa; Brindisi, Russo y Babington; Houseman, Avallay y Larrosa, deposita una buena dosis de nostalgia en el ’73 y los años más cercanos, que le permitieron disfrutar al hincha buenas campañas hasta el ’76, con dos subcampeonatos más. Sobre todo, si se compara ese período con lo que vendría después, con 35 años de más sinsabores que alegrías, que incluyeron dos descensos en 1986 y 1999; varias y muy malas administraciones; el asesinato de su hincha más célebre, Ringo Bonavena, en Reno, Estados Unidos; la sangría de talentos que cada vez se disfrutaron menos; la frustración del título perdido en la última fecha del torneo Clausura ’94, y todo eso mechado con cierto emparejamiento en el historial con el clásico rival de Boedo a partir del ’73, los éxitos circunstanciales y el reforzamiento de una pasión que continúa inalterable hasta hoy.
Porque Huracán es, como cada club en la Argentina, una pasión incomprensible para los demás. Una pasión que cumplió cien años, donde caben varias generaciones de hinchas (desde su socio número 1, José Giura, con saludables 94 años, al joven Federico Bonino, el hijo de Mario, periodista asesinado en noviembre del ’93), y desde la que puede contarse la historia misma de Buenos Aires.
Hoy se cumplen 110 años de la primera y mítica fundación de Huracán, aquella del 25 de mayo de 1903. Lo que sigue es un impecable texto publicado en Página/12 en ocasión del Centenario Quemero (el oficial, el celebrado en 2008). Retrata, sobre todo, el significado de Huracán.
Por Gustavo Veiga
Demasiados
años son cien, demasiada historia tiene Huracán, demasiado grande es el
club, demasiado porteño es Parque Patricios, demasiado fútbol ha pasado
desde el 1 de noviembre de 1908, demasiado es poco para expresar en
palabras un sentimiento que nació en Nueva Pompeya, se reivindicó
siempre de la Quema y Jorge Newbery paseó en globo por el país, creando
(como pensó el Che con uno, dos y tres Vietnam) decenas de Huracán por
toda la geografía nacional.
Los tres célebres compositores permiten entender esa química que siempre existió entre el tango y Huracán. Esa relación que da la dimensión exacta de por qué un club es patrimonio cultural y deportivo al mismo tiempo. Una Entente Cordiale (del francés: entendimiento cordial) de tres barrios como Parque Patricios, Nueva Pompeya y Villa Soldati, vecinos en el sur postergado de Buenos Aires. Ahí echó raíces Huracán. Y desde ahí se extendió cruzando las fronteras de la Quema con su fútbol marca registrada.
Sacó la cédula de identidad de su juego –y la mantuvo durante décadas– con los cuatro títulos del período amateur: 1921, ’22, ’25 y ’28. Aquellos equipos que integraban Guillermo Stábile y Cesáreo Onzari, el del primer gol olímpico. Huracán ya había sido fundado dos veces como Buenos Aires – la primera el 25 de mayo de 1903–, pero el centenario que se festejó ayer vale por la segunda. La rica producción bibliográfica dedicada al Globo (ver aparte) explica en detalle de qué se trata su declamada y justificada grandeza.
Huracán es el sexto equipo con mayor cantidad de jugadores en la historia de los mundiales de la FIFA. Tiene más de cien homónimos (Huracán de Tres Arroyos, de Corrientes y de Comodoro Rivadavia, entre los más conocidos). Marcó el record de público para un partido que no hayan disputado los restantes cinco grandes: el 20 de abril de 1947 goleó a Atlanta 4 a 0, ante unas 70 mil personas (fue en el Viejo Gasómetro, donde entraban 75 mil) la tarde en que debutaron Arsenio Erico en el Globo y Adolfo Pedernera en el equipo de Villa Crespo. Ese mismo año, pero el 7 de septiembre, inauguró el Palacio Tomás A. Ducó, con otra goleada ante Boca (4 a 3) y 50 mil espectadores. Estadio modelo en aquella época en que se construían en serie, su mole de cemento está clausurada hace poco más de un año. Una medida que, curiosamente, en el día de su centenario lo obligó a hacer de local en Vélez contra Estudiantes, la cancha donde se fue al descenso en 1986. “La pasión no se clausura”, decía la bandera con que salió a jugar el equipo, en protesta por la dilación del gobierno porteño en aprobar los arreglos que ya se hicieron.
Huracán también es grande porque disfrutó mucho tiempo a Herminio Masantonio, el tercer goleador en la historia del profesionalismo (256), detrás de Erico y Angel Labruna; a Tucho Méndez, indiscutido titular del ’41 al ’47; a Emilio Baldonedo; a Jorge Alberti, el que más partidos jugó; a los dos Rossi, Coco y Pipo (aunque éste, ya veterano, y después de ser un símbolo de River); a Sebastián Viberti; a Alberto Rendo y Héctor Veira, dos que también jugaron en San Lorenzo; a Miguel Brindisi, Carlos Babington (su actual presidente) y René Houseman, los mejores en el campeón del ’73, su único título del profesionalismo; a Osvaldo Ardiles y Omar Larrosa, campeones del Mundial ’78; a Claudio García, Claudio Morresi (el secretario de Deporte de la Nación), Hugo Morales, Teté Quiroz, el Rolfi Montenegro, el Turco Mohamed y Lucho González.
Puede jactarse también de que, aunque de manera fugaz, otros grandes jugadores se pusieron su camiseta: Alfredo Di Stéfano (hizo 10 goles en 25 partidos en 1947), Adolfo Pedernera, Mario Boyé, Ricardo Infante, Claudio Borghi y Oscar Ortiz, que brilló en el clásico rival de Boedo.
El gran campeón del 73. Cuando todavía se mencionaban las formaciones de memoria, cuando Huracán insinuaba en el advenimiento de los años ’70 su producción que lo llevaría al título del ’73, era el grande –sin título profesional aún– que nadie hubiera osado cuestionar en su grandeza. Un mandato simbólico que hoy se torna quimera, el de ganar, gustar y golear, aquel equipo del Flaco Menotti lo hacía natural.
Basta una anécdota para recordar su nivel, que lo ubica entre los de mejor fútbol en 77 años de profesionalismo. El querido Roberto Fontanarrosa, fana de Central, asistió impávido a la goleada que Huracán le dio a su propio club en Rosario, en la fecha 11, con dos goles de Houseman, uno de Larrosa, Brindisi y Del Valle. El público local, con hidalguía, ovacionó al rival que lo había dejado en ridículo. El desaparecido humorista le dedicó un capítulo de su libro “No te vayas campeón”, al Globo del ’73: “A ese Huracán de Menotti no le costaba mucho ganar, golear y gustar. La broma es que dejó esa pesada máxima sobre la conciencia de los demás equipos venideros del fútbol argentino, como si a todos les resultara tan, pero tan fácil”.
El estilo ofensivo y de pelota al pie de aquel Huracán que tuvo como formación base a Roganti; Chabay, Buglione, Basile y Carrascosa; Brindisi, Russo y Babington; Houseman, Avallay y Larrosa, deposita una buena dosis de nostalgia en el ’73 y los años más cercanos, que le permitieron disfrutar al hincha buenas campañas hasta el ’76, con dos subcampeonatos más. Sobre todo, si se compara ese período con lo que vendría después, con 35 años de más sinsabores que alegrías, que incluyeron dos descensos en 1986 y 1999; varias y muy malas administraciones; el asesinato de su hincha más célebre, Ringo Bonavena, en Reno, Estados Unidos; la sangría de talentos que cada vez se disfrutaron menos; la frustración del título perdido en la última fecha del torneo Clausura ’94, y todo eso mechado con cierto emparejamiento en el historial con el clásico rival de Boedo a partir del ’73, los éxitos circunstanciales y el reforzamiento de una pasión que continúa inalterable hasta hoy.
Porque Huracán es, como cada club en la Argentina, una pasión incomprensible para los demás. Una pasión que cumplió cien años, donde caben varias generaciones de hinchas (desde su socio número 1, José Giura, con saludables 94 años, al joven Federico Bonino, el hijo de Mario, periodista asesinado en noviembre del ’93), y desde la que puede contarse la historia misma de Buenos Aires.
jueves, mayo 23, 2013
Delgado, como Diego
Impresionante gol de Víctor Hugo Delgado en este 1-0 a Deportivo Español, en 1994. Era la segunda fecha, tras el 3-1 ante Mandiyú, en el debut en el Palacio Ducó. El equipo de Héctor Cúper venía de aquel golpe en Avellaneda, en la final maldita del 4-0, y otra vez -en el inicio de la campaña en el Apertura 94- entusiasmaba y protagonizaba. Y Delgadito -ese crack tan nuestro- se animaba a ser Maradona por un rato...
miércoles, mayo 22, 2013
Punto y aparte

Fecha 30 (postergado): Atlético Tucumán 1 - Huracán 1, en el Monumental José Fierro de Tucumán. Un punto. Apenas eso. Un punto. Y aparte. El horizonte espera...
Gol: Barrales.
El mejor: Islas y Barrales.
Así estamos:
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El gol de Barrales, los padecimientos, el empate. Un viaje que no cambia la historia.
lunes, mayo 20, 2013
Luna de magias y de encantos
Huracán y su Luna Quemera, ese recorrido de magias y de encantos rumbo al Ducó. Imagen: del Blog de Andrea Yanni.
sábado, mayo 18, 2013
Trucco, con cartas marcadas
Fecha 34: Douglas Haig 1-Huracán 0, en Pergamino. Da pena, da bronca, duelo. A Huracán le quitaron el partido del bolso, de la mano, de todos lados. El lamentable arbitraje de Silvio Trucco le abrió las puertas a la victoria a un rival que nada hizo por ganar, excepto convertir un penal de regalo.
El mejor: Vacante.
Palabras para una bronca de todos.
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jueves, mayo 16, 2013
Nuestro aperitivo
Palacio Ducó, tribuna local (hoy Ringo Bonavena), año 1954. Luce repleta y con un detalle: la publicidad del fernet Branca junto al Globo de Newbery. Nuestro aperitivo.
miércoles, mayo 15, 2013
Una bandera enorme, una verdad grande
Nació en 2002 de la idea y del impulso de un grupo de hinchas. Se la conoció como "La Reina de la Quema" y se convirtió entonces en la bandera más grande del mundo. Hoy suele aparecer. Y sigue contando una verdad histórica que habla de Huracán: "Grande se nace".
martes, mayo 14, 2013
Presentes, siempre
Lo que arriba se observa es una encuesta realizada por el diario La Nación en 1992 y publicada en días recientes por el sitio La Pasucci. Huracán, fiel a su tradición, se ubica entre los grandes. También en cantidad de hinchas. El Globo de Newbery ocupaba entonces el sexto lugar entre la población de Capital Federal y Gran Buenos Aires. En el resto del país y en el Río de la Plata ya habitaba una centena de Huracanes, orgullosos herederos -en su mayoría- de los de los gloriosos años veinte.
lunes, mayo 13, 2013
Sana costumbre
Los dos goles para dar vuelta a Almirante Brown.
Fecha 33: Huracán 2-Almirante Brown 1, en el Palacio Ducó. Segundo triunfo sucesivo. Siete puntos de nueve en el breve ciclo de Rinaldi. Un segundo tiempo valioso. Otros tres puntos. Parece que nos acordamos tarde...
Goles: Erramuspe y Giménez.
El mejor: Giménez y Milano.
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martes, mayo 07, 2013
Homenaje a las Marchas...
Huracán, en la Legislatura. Fueron cuatro Marchas. Y un triunfo. La Quemita no se toca. Lo dijimos. Así será.
domingo, mayo 05, 2013
Un golazo y tres puntos
Fecha 32: Independiente Rivadavia 0-Huracán 1, en Mendoza. Alcanzó con un golazo -ese remate impresionante de Barrales- y con la seguridad de Islas para sumar tres puntos, más tranquilidad y el primer triunfo del breve ciclo de Gabriel Rinaldi. No es poco.
Gol: Barrales.
El mejor: Islas y Barrales.
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El golazo de Barrales. Una joya. Para brindar en Mendoza.
jueves, mayo 02, 2013
El equipo inverosímil
Ahora se juega el Gran DT con naturalidad. Más de un millón de personas participan. Cuando comenzó el juego que Clarín organiza, en la segunda mitad de los años 90, se realizó una revista valiosa que incluía el equipo de los mejores futbolistas históricos de cada club que entonces competía en Primera. Interesante. La formación de Huracán está llena de inobjetables: Barrionuevo, Alberti, Carrascosa, Viberti, Brindisi, Babington, Houseman, Baldonedo, Tucho Méndez, entre otros.
Pero también hay omisiones: La Década de Oro, la del veinte, no está representada. Guillermo Stábile y Cesáreo Onzari jamás podrían faltar en El Equipo de la historia. De todos modos, incluso sin contar los mejores años de la vida Ranera, Huracán podría armar un equipo capaz de ganar el Mundial vestido con el Globo de Newbery en el pecho. Sí, un equipo inverosímil.
viernes, abril 26, 2013
Cero

Fecha 31: Huracán 0-Patronato 0, en el Palacio Ducó. Cero. Nada. Un punto que suma menos que poco. Un juego entre escaso y nulo. El entusiasmo roto. Es tiempo de una reconstrucción. Otra más.
El mejor: Vacante.
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jueves, abril 25, 2013
Esse est percipi
El equipo de Huracán, en 1937, ese año en el que para Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares el fútbol dejó de existir. De fondo, la enorme convocatoria del Globo de Newbery. En el pasado reciente, los cuatro títulos de los años 20.
"No hay score ni cuadros ni partidos. Los estadios ya son demoliciones que se caen a pedazos. Hoy todo pasa en la televisión y en la radio. La falsa excitación de los locutores ¿nunca lo llevó a maliciar que todo es patraña? El último partido de fútbol se jugó en esta capital el día 24 de junio del '37. Desde aquel preciso momento, el fútbol, al igual que la vasta gama de los deportes, es un género dramático, a cargo de un solo hombre en una cabina o de actores con camiseta ante el cameraman".
Este tramo del cuento Esse est percipi ("ser es ser percibido"), escrito por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares con el seudónimo compartido Bustos Domecq, cita antojadizamente -o no tanto- una fecha para el fin del fútbol como deporte. El escenario presentado como risueño al momento de su publicación (1963), resulta ahora una perfecta metáfora del show.
Escribió al respecto el sociólogo Pablo Alaberces: "El actual es un paisaje dominado por la televisación continua, sistemática y cotidiana del espectáculo deportivo, en el que hasta cuatro señales de cable transmiten simultáneamente veinticuatro horas de programación continua -con una notoria predominancia del fútbol. Pero el fenómeno de expansión del fútbol en la televisión argentina, y en especial la cantidad de los capitales involucrados, no es novedoso en el mundo. La década de los 90 significó el auge global de las transmisiones televisivas, pasando la televisión a ser el principal capitalista del fútbol. La aparición de nuevas tecnologías de distribución -el cable, primero, pero principalmente la antena satelital doméstica- permitió la comercialización hogareña de eventos, tanto habituales, un campeonato; como especiales, un partido".
Si el fútbol -territorio televisado, fenómeno inmenso- se hubiera detenido en junio de 1937, ¿qué diríamos hoy del recuerdo de aquel Huracán de los tiempos de cuando el rey de los deportes respetaba su carácter lúdico? Sí, eso, lo que imaginan: Huracán, un grande por donde se lo mirara.
"No hay score ni cuadros ni partidos. Los estadios ya son demoliciones que se caen a pedazos. Hoy todo pasa en la televisión y en la radio. La falsa excitación de los locutores ¿nunca lo llevó a maliciar que todo es patraña? El último partido de fútbol se jugó en esta capital el día 24 de junio del '37. Desde aquel preciso momento, el fútbol, al igual que la vasta gama de los deportes, es un género dramático, a cargo de un solo hombre en una cabina o de actores con camiseta ante el cameraman".
Este tramo del cuento Esse est percipi ("ser es ser percibido"), escrito por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares con el seudónimo compartido Bustos Domecq, cita antojadizamente -o no tanto- una fecha para el fin del fútbol como deporte. El escenario presentado como risueño al momento de su publicación (1963), resulta ahora una perfecta metáfora del show.
Escribió al respecto el sociólogo Pablo Alaberces: "El actual es un paisaje dominado por la televisación continua, sistemática y cotidiana del espectáculo deportivo, en el que hasta cuatro señales de cable transmiten simultáneamente veinticuatro horas de programación continua -con una notoria predominancia del fútbol. Pero el fenómeno de expansión del fútbol en la televisión argentina, y en especial la cantidad de los capitales involucrados, no es novedoso en el mundo. La década de los 90 significó el auge global de las transmisiones televisivas, pasando la televisión a ser el principal capitalista del fútbol. La aparición de nuevas tecnologías de distribución -el cable, primero, pero principalmente la antena satelital doméstica- permitió la comercialización hogareña de eventos, tanto habituales, un campeonato; como especiales, un partido".
Si el fútbol -territorio televisado, fenómeno inmenso- se hubiera detenido en junio de 1937, ¿qué diríamos hoy del recuerdo de aquel Huracán de los tiempos de cuando el rey de los deportes respetaba su carácter lúdico? Sí, eso, lo que imaginan: Huracán, un grande por donde se lo mirara.
miércoles, abril 24, 2013
Dibuje, Ringo
Ringo, con la camiseta de Huracán, haciendo jueguito. El deseo que no pudo cumplir: ser futbolista del club de su corazón. Una lástima: su coraje habría resultado muy valioso en varios momentos de la historia.
lunes, abril 22, 2013
Nosotros, aquel equipo
Lo escribió Eduardo Galeano en su libro Fútbol a sol y a sombra:
"... yo no soy más que un mendigo de buen fútbol. Voy por el mundo sombrero en mano, y en los estadios suplico:
–Una jugadita, por amor de Dios.
Y cuando el buen fútbol ocurre, agradezco el milagro sin que me importe un rábano cuál es el club o el país que me lo ofrece".
Habla de nosotros. Habla del Huracán de 2009, de Los Angeles de Cappa...
domingo, abril 21, 2013
Es él, Cappa
El técnico debe ser Angel Cappa. ¿A quién le cabe alguna duda? Fue el creador -con presupuesto cero- del, quizá, mejor equipo de la última década en el fútbol argentino. Se hizo Quemero. Es Quemero. Llegaría en un escenario en el que todo está por delante. Gozaría, claro, de la adhesión casi unánime. Ofrecería, por supuesto, el entusiasmo que genera jugar a jugar.
Ahí anda el hombre que fue campeón en tres continentes: dice que si lo llaman viene nadando. Sí, acá. A nuestro Globo de Newbery. El quiere ser parte de la necesaria reconstrucción. El es de los nuestros. Quiere revancha. Como cada uno de nosotros.
No hay vueltas: Cappa + 11 debe ser el próximo concepto de esta conducción. Es (casi) el único entrenador que reivindica y les da valor y sentido a esas Cinco Estrellas al lado del Globo y del corazón. Y ese detalle es decididamente una ventaja diferencial sobre (casi) todos: para Cappa, Huracán es un espacio de pertenencia.
Señores, es él. Es Cappa.
sábado, abril 20, 2013
El recorrido de los grandes
Por Eladio Mases
Más allá de nomenclaturas y discusiones, la historia del fútbol argentino tiene su modo ascéptico de mostrar a sus equipos grandes y/o relevantes de cada tiempo. Desde sus días fundacionales hasta este presente. Un recorrido década por década, desde aquella temporada inaugural de 1891, exhibe las verdades de cada era. Los primeros dominadores fueron dos instituciones que se desafiliaron antes de comenzar el Profesionalismo: Lomas Athletic (pentacampeón en la primera década) y Alumni (el más ganador del siguiente decenio y de la Era Amateur). Luego, llegó el tiempo de Racing, en los años diez. Más tarde, irrumpieron Boca, Huracán y San Lorenzo, en la década del 20. River (el más vencedor de la Era Profesional) e Independiente aparecieron con todo su esplendor a partir de los años 30, ya en tiempos del Profesionalismo.
Lo que sigue es el recorrido de los dominadores década por década en la antesala de la Era Profesional. Para confeccionar el podio de cada década se tomaron en cuenta a los equipos que ganaron tres o más títulos en el período:
1891/1900
1) Lomas Atlhletic* 5
1901/10
1) Alumni* 8
Con dos: Belgrano Athletic*.
1911/20
1) Racing 7
Con dos: Boca y Porteño*.
1921/30
1) Boca 4
1) Huracán 4
3) San Lorenzo 3
Con dos: Independiente y Racing.
El top 6 de la Era Amateur: Alumni* (10), Racing (9), Boca (6), Lomas Athletic* (5), Huracán (4) y el sexto puesto compartido por San Lorenzo y Belgrano Athletic* (3).
*Se desafiliaron antes del inicio del Profesionalismo.
El top 6 al inicio del Profesionalismo: Racing (9), Boca (6), Huracán (4), San Lorenzo (3), Independiente (2) y el sexto lugar compartido por River, Estudiantes, Gimnasia y Quilmes (todos con uno).
El top 6 por porcentaje de puntos al inicio del Profesionalismo**: Boca: 76,71 (538 puntos-380 partidos), Racing: 76,67 (736-480), San Lorenzo: 69,10 (586-424), Huracán: 68,02 (502-369), River: 66,86 (686-513) e Independiente: 65,74 (614-467).
**De los equipos que participaron de la Era Amateur y se desafiliaron, sólo Alumni ingresaría en esta lista. Sería el líder con el 84 % (252 puntos en 150 partidos).
El actual eslogan de Racing es una verdad: "El primer Grande de los Grandes". La aseveración tiene un sentido cronológico: La Academia -apodo que nació en sus gloriosos años diez- sucedió a los dos primeros grandes que decidieron no seguir participando del fútbol argentino. Y fue, entre los tradicionales equipos de Primera, el primero en consolidarse como club de la elite. El segundo fue Boca, que ganó su primer campeonato en 1919 y no paró de protagonizar hasta nuestros días. Y el tercero, en la línea de tiempo, fue Huracán, que en los años veinte resultó el más campeón junto a los Xeneizes, archirrivales de entonces.
///////
Ya en el Profesionalismo, River se llevaría por delante a todos. En las tres primeras décadas (de 1931 a 1960) sumó 12 títulos de Liga. En ese período en el que se consolidaron los tradicionales grandes, lo siguieron: Boca (7), Independiente, Racing (4) y San Lorenzo (3).
1931/40
1) Boca 42) River 3
Con dos: Independiente y San Lorenzo.
1941/50
1) River 4
Con dos: Boca y Racing.
1951/60
1) River 5
Con dos: Racing.
En estos 30 años, detrás de ellos, sólo otros seis equipos consiguieron ser subcampeones: Huracán (en 1936, de la llamada Copa de Honor y en 1939, igualado con River), Platense (1949, igualado con River), Banfield (1951), Vélez (1953, igualado con Racing), Lanús (1956) y Argentinos (1960, igualado con River). Y sólo cuatro equipos llegaron al tercer puesto: Huracán (1940, igualado con River; 1942, en soledad; y 1952, igualado con Independiente), Estudiantes (1931, 1944 y 1948), Newell's (1941) y Ferro (1959).
En síntesis, sólo dos equipos habían conseguido subirse al podio más de una vez: Huracán (5) y Estudiantes (3). Los dos eran -en ese período- el sexto y el séptimo -respectivamente- en la tabla histórica del Profesionalismo. Huracán acumulaba 968 puntos y Estudiantes, 960. En junio de 1962, el Globo de Newbery se convertiría en el sexto equipo en llegar a los mil puntos en la Era Profesional.
Además, apenas cuatro equipos consiguieron ganar la Primera Rueda: Gimnasia (1933), Huracán (1939), Lanús (1951) y Argentinos (1960). No es apenas un detalle: sobre todo en los años 30 y 40, ese logro tenía el carácter de un título honorífico. De hecho, se llegaron a jugar desempates para determinar al vencedor y se entregaban medallas para los ganadores. En 1937, igualaron Boca y River. En febrero de 1939 se enfrentaron para determinar al consagrado de aquella Primera Rueda. Se impusieron 5-3 los de Nuñez, en la cancha de San Lorenzo. Y en diciembre de 1939, Huracán definió ante Independiente, que acababa de ser el campeón de la temporada. La Aplanadora de Masantonio se impuso 2-1 y festejó en el Gasómetro.
De todos los mencionados (entre campeones, integrantes del podio y ganadores de la Primera Rueda), sólo seis equipos disputaron ininterrumpidamente las primeras treinta temporadas del Profesionalismo: River, Boca, Independiente, San Lorenzo, Racing y Huracán. Esto se extendería por 21 años más, hasta el descenso de San Lorenzo en 1981.
El balance en los primeros 70 años del fútbol argentino, considerando sólo a los equipos que no decidieron dejar de practicar este deporte, quedaban entonces del siguiente modo:
El top 6 por títulos (1891-1960): River, Boca y Racing (13), San Lorenzo (7), Independiente (6) y Huracán (4).
/////
Las tres décadas siguientes, hasta llegar a los primeros cien años del fútbol argentino, tuvieron a los mismos protagonistas principales, pero con algunas apariciones novedosas desde que Estudiantes, en 1967, irrumpió como campeón. Desde entonces, se consagraron por primera vez Vélez (1968), Chacarita (1969), Rosario Central (1971), Newell's (1974), Ferro (1982) y Argentinos (1984). Mientras que Huracán (en 1973) y Quilmes (en 1978) ganaron su primer título en la Era Profesional. Lo que sigue es el detalle de los dominadores, década por década:
1961/70
1) Boca 5
2) Independiente 3
Con dos: Racing.
1971/80
1) River 6
2) Independiente 3
2) Rosario Central 3
2) San Lorenzo 3
Con dos: Boca.
1981/90
1) River
4
Con dos: Argentinos, Estudiantes, Ferro e Independiente.
Entre 1961 y 1990 hubo más equipos que se subieron al pedestal. Y hasta varios marcaron una época con inequívoco rol protagónico: Estudiantes hacia fines de los años 60; Central, en los 70; Argentinos y Ferro, a principios de los 80; Newell's a partir del final de esa década. Luego, ya ingresados en los 90, llegaría el tiempo de Vélez. En estos 30 años, los más campeones resultaron: River (10), Boca e Independiente (8), San Lorenzo y Rosario Central (4).
El top 6 de los primeros cien años de fútbol argentino (1891-1990): River (23), Boca (21), Racing (15), Independiente (14), San Lorenzo (11) y Huracán (5).
(continuará...)
viernes, abril 19, 2013
Maldita Barra encapuchada
Por Gustavo Yarroch y Matías Bide
En el Tomás A. Ducó está El vestuario del terror . Allí, ayer, se vivieron escenas propias de una película oscura, pero a la vez repetida: la de los barras sembrando miedo y arrasando con todo lo que se les cruza a su paso. Fueron alrededor de 150 los barras que entraron al club a la fuerza, después de amenazar a los empleados de seguridad, y posteriormente irrumpieron en el vestuario encapuchados, con revólveres, palos y cuchillos. Los jugadores de Huracán, que terminaban de ducharse luego del entrenamiento, sufrieron amenazas, agresiones, robos y también pinchaduras en las ruedas de sus autos.
Según los propios futbolistas, los barras nunca les dijeron los motivos del ataque: solo hubo insultos para todos, amenazas y robos de celulares y billeteras a Mauro Milano y Walter Busse, quien en la definición por penales ante Godoy Cruz, por la Copa Argentina, fue el único que no convirtió. A Busse y a Milano también les dieron cabezazos, pero no sufrieron heridas. Anoche, por Parque de los Patricios corrió con fuerza la versión de que los barras estaban muy molestos porque, con la eliminación a manos de Godoy Cruz, se quedaron sin recibir una porción de los 360 mil pesos que le dan a cada club por pasar a los octavos de final. “A la gente de la hinchada le habían prometido un porcentaje del premio y estaban muy calientes porque quedaron afuera de la Copa”, le dijo anoche a Clarín un allegado a la dirigencia del club.
La mañana transcurría en aparente calma en la cancha de Huracán. La mayoría de los jugadores más experimentados ya se habían ido del club y en el vestuario quedaban muchos juveniles y unos pocos jugadores con más recorrido, como Daniel Islas, Busse y Milano. El sonido de la cumbia que escuchaban los jugadores se cortó de inmediato cuando los barras , que recién llegaban de San Juan, donde el miércoles se jugó el encuentro ante Godoy Cruz, aparecieron en el lugar a los gritos y con sus modos violentos. “Eran alrededor de 150 barras encapuchados y armados. La mayoría se quedó afuera, mientras que un grupo entró al vestuario de los jugadores para robarles ropa, celulares y billeteras.
A Daniel Islas le robaron y después le devolvieron sus pertenencias. A la salida, rayaron autos y pincharon neumáticos”, relató Juan Manuel Llop, quien estaba en otro vestuario junto a los integrantes del cuerpo técnico. Llop siempre estuvo apuntado por la barra porque -según él mismo reconoció- nunca le dio dinero a los violentos pese a que le pidieron en más de una ocasión.
Desde la dirigencia le aconsejaron que dé un paso al costado ante la gravedad de la situación y es casi un hecho que Llop no seguirá al frente del equipo. Hugo Reinaudo, el preparador físico del equipo, decidió irse no bien ocurrió el brutal episodio. Anoche, al cierre de esta edición, los principales dirigentes y todo el cuerpo técnico (estaban reunidos) tenían apagados sus celulares.
Entre Llop y el presidente de Huracán, Alejandro Nadur, hubo un contrapunto. Mientras Nadur afirmó que los barras no suelen moverse por el club los días que no hay partidos, Llop afirmó: “A veces andan por La Quemita y en otros momentos andan por el estadio”.
Jorge Gabrich, ayudante de campo de Llop, le dijo a Clarín que “hay muchos jugadores que se quieren ir del club porque se sienten inseguros ”. Sergio Marchi, secretario general de Futbolistas Argentinos Agremiados, se comunicó ayer con Hugo Barrientos, el capitán del equipo, para interiorizarse sobre la situación y hoy irá al entrenamiento del plantel para asesorarlos en cuanto a los pasos a seguir.
Por su parte, Nadur realizó la denuncia de lo ocurrido en la comisaría 28ª. “Labramos un acta con la Policía. Me sorprende la actitud de la barra. Tengo mucha angustia. No sé los motivos. Me quiero imaginar que es producto de los últimos resultados. ¡Una barbaridad!”, se lamentó el presidente.
Barrientos dijo que ahora tienen que “estar más unidos que nunca” y pidió “poner la cabeza en frío”. El tema es cómo hacerlo con una barra que en 2013 ya amedrentó de todos los modos posibles al plantel, lo que es lo mismo que estar conviviendo con el enemigo.
Texto publicado en Clarín.
jueves, abril 18, 2013
Esa torpe costumbre
Huracán volvió a definir por penales. Y volvió a perder. Es la quinta vez que debe resolver por esa vía y siempre cayó. Dos veces en los Nacionales ochentosos (ante Chacarita y contra Ferro), el fatìdico descenso de 1986 (contra Italiano, en la cancha de Vélez) y en las dos últimas ediciones de la Copa Argentina. Duele. Parece escrito.
miércoles, abril 17, 2013
Fin
Copa Argentina, 16avos. de Final: Huracán 0 (3)-Godoy Cruz 0 (5), en el Bicentenario de San Juan. Sin goles, con errores desde el principio (se preservaron futbolistas de manera absurda), con falencias en la definición, sin convicciòn ante un rival pensado para que el tiempo pasara. Se perdiò. Otra vez. La Octava no podrá suceder este año...
Así estamos:
El Fixture
El Reglamento
martes, abril 16, 2013
Preciosas palabras
Aquella vez, aquella final de 2009 frente a Vélez. Y esa charla que ahora trasciende. Es también un retrato de aquel equipo sin olvido, tal vez el mejor de la última década en el fútbol argentino: Los Angeles de Cappa.
lunes, abril 15, 2013
Venga ese abrazo
Javier Pastore, artista contemporáneo. En 2009 jugó para Los Angeles de Cappa, un mágico equipo vestido de Huracán.
sábado, abril 13, 2013
Un golazo, dos golpes, una verdad
Huracán cayó frente a Olimpo. Después de un golazo y un comienzo para el aplauso, el equipo de Bahía Blanca ofreciò una versión superadora. Y ganó, sobre el final. Y así nos entregó un verdad: este año no habrá regreso a nuestro lugar...
viernes, abril 12, 2013
Chau ascenso
Fecha 29: Huracán 1-Olimpo 2, en el Palacio Ducó. Eso, perdimos. Y ya no habrá ascenso. Sí, otra temporada en el Nacional... Duele. Es la realidad.
Gol: Mancinelli.
El mejor: Vacante.
Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture
Gol: Mancinelli.
El mejor: Vacante.
Así estamos:
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En los promedios
En el fixture
miércoles, abril 10, 2013
Jerarquía de Selección
Miguel Angel Vidal, en la tapa de El Gráfico. Era un defensor de clase internacional. Proclive a salir jugando y preciso con la pelota en los pies, llegó a Huracán en 1958, tras formarse y ascender a la máxima categoría con Argentinos. En el club se quedó hasta 1964. En total disputó 163 encuentros e hizo tres goles. A pesar de que en ese tiempo Huracán no fue protagonista central en la máxima categoría, sus buenos rendimientos le abrieron las puertas de la Selección. Disputó 16 encuentros con la camiseta albiceleste y así ocupa el octavo lugar entre los futbolistas de Huracán con presencia en el equipo nacional. Lo superan sólo siete glorias inobjetables: René Houseman (55), Miguel Brindisi (44), Osvaldo Ardiles (40), Jorge Carrascosa (26), Jorge Alberti y Norberto Méndez (ambos 22) y Herminio Masantonio (19). No es azar ni casualidad. En definitiva, Vidal tenía jerarquía de Selección.
martes, abril 09, 2013
Viva la alegría
Ringo Bonavena y dos Locos: Houseman y Gatti. Una producción de la revista El Gráfico, en los años 70. Un homenaje a la alegría.
lunes, abril 08, 2013
Golear, esa costumbre perdida
Parecía que las goleadas eran ajenas a la campaña de Huracán en el Nacional. Por segunda vez en el torneo (28 fechas), el equipo ganó por más de dos goles. La vez anterior había sido el 4-0 frente a Almirante Brown, en Isidro Casanova, por la decimocuarta fecha. Aquella, además, había sido la única vez -hasta este 3-0 en Mataderos frente a Chicago- en la que Huracán había marcado más de dos tantos. Esta vez, más allá del juego escaso, alcanzó con un contraataque notable definido por Walter Busse; una aparición de Jerónimo Barrales y un destello de Matías Defederico. Y así, con ellos, regresó el placer de golear.
domingo, abril 07, 2013
Sonreímos, que no es poco
Fecha 28: Nueva Chicago 0-Huracán 3, en Mataderos. Una goleada que llegó casi como una casualidad. Pero que llegó y que nos acerca mucha tranquilidad y hasta un entusiasmo, tras la derrota de Olimpo (en Bahía Blanca frente a Boca Unidos). Si Huracán gana la próxima fecha, quedará a ocho puntos del tan deseado Puesto 3. Habrá que mejorar, claro. Pero por ahora sonreímos, que no es poco.
Goles: Busse, Barrales y Defederico.
El mejor: Islas y Villarruel.
Así estamos:
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En los promedios
En el fixture
Goles: Busse, Barrales y Defederico.
El mejor: Islas y Villarruel.
Así estamos:
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viernes, abril 05, 2013
Un protagonista vestido de azul
Huracán, en 1975, con el Ducó a pleno de fondo. Tras el título de 1973 y las semifinales de la Copa Libertadores de 1974, este año el Globo de Newbery continuó siendo gran protagonista. Fue subcampeón del Metropolitano ganado por River, que quedó a cuatro puntos. Fueron 21 triunfos, 9 empates y 8 derrotas. También muchos aplausos, ovaciones y goles (73; sólo superado por Boca, que finalizó tercero). Y esa curiosa camiseta azul sin el Globo de Newbery. De todos modos, a ese equipo -dicen- cualquier cosa le quedaba bien...
jueves, abril 04, 2013
El delantero de Perón
Elio Montaño, en la tapa de El Gráfico, con el Globo de Newbery. En Huracán dejó un muy buen recuerdo.
Por Miguel Angel Lara*
La Navidad de 1955 no fue la que esperaba Juan Domingo Perón cuando empezó ese año. Después de ser elegido presidente argentino en 1946 (52,84% de los votos) y en 1951 (63,40%), el 16 de septiembre fue derrocado por el golpe de Estado, conocido como la Revolución Libertadora. El general Eduardo Leonardi y el almirante Isaac Francisco Rojas daban inicio a una dictadura militar que iba pasar a manos de Pedro Eugenio Aramburu (asesinado por Montoneros en 1970) el 13 de noviembre al considerar los militares que Leonardi se estaba mostrando demasiado blando con el peronismo. Un golpe dentro del golpe.
Después de pasar por Paraguay, Perón se instaló en Panamá, donde le sorprendieron las fiestas navideñas rodeado de sus fieles planificando lo que sería el futuro del general. El día 23 de diciembre, Perón recibió una visita que le sacó de planos, cuentas y llamadas a embajadas y consulados. En la puerta de su residencia en el hotel Washington, en la ciudad de Colón, estaba Elio Rubén Montaño, delantero que saltó a la fama en Newlle's, pasó en Boca una temporada y encontró su hueco entre las estrellas del fútbol argentino en Huracán. El 'Loco' Montaño nunca escondió su peronismo (su familia obtuvo ayudas de la fundación social Eva Perón) y su vida se complicó con la salida del poder de Perón.
Con su equipo de gira por Centroamérica después de acabar el campeonato con tres derrotas seguidas (Estudiantes, Rosario y San Lorenzo), Montaño decidió aprovechar la estancia en Panamá para visitar a Perón. Los 100 dólares que tenía de prima por la gira los empleó para viajar de la capital del país hasta Colón (80 kilómetros). El general, amante del deporte, tenía grandes referencias del punta a pesar de que en Boca las cosas le fueron mal y su fútbol de calidad y elegancia fue derrotado en La Bombonera por la eficacia ante el gol de José Pepino Borello.
La charla fue larga. Perón se puso al día de lo que pasaba en su país a través de la visión de uno de los suyos pero sin estar 'intoxicado' por el día a día del exilio. Hablaron de fútbol y Perón le explicó que su ausencia en la selección que estuvo los Juegos Panamericanos de México en marzo, que en fútbol tuvo a Argentina como campeona, se debió su peronismo. Él no quiso creerlo.
Huracán no espero a la vuelta del 'Tuerto', otro de sus motes gracias a un brutal golpe en la cara cuando jugaba en Boca. Tal fue la patada que un compañero se acercó a él para decirle: "Tomá tuerto, se te cayó el ojo". Montaño regresó por su cuenta a Buenos Aires días después que su equipo. Nada más pisar el aeropuerto de Ezeiza le estaban esperando una unidad de la SIDE (Secretaría de Inteligencia del Estado). Su reunión había sido tema estelar en el número 11 de la bonaerense calle del 25 de mayo. La conclusión fue que el delantero de Huracán regresaba a su país con un mensaje de Perón . Allí estuvo el futbolista retenido más de doce horas. La pregunta era siempre la misma: "¿Qué le dio Perón en Panamá?". Hartó de que no le creyeran, y como el mismo Montaño explicó en la Revista Peronista, llegó un momento en el que decidió actuar de otra forma. Al oír la pregunta por enésima vez, el 'Loco' se fue con los brazos abiertos a por el militar y le dijo: "Esto, un abrazo". La respuesta fue ir directo al calabozo. Se le aplicaba la Ley 1461 por la que se castigaba por violar la orden que prohibía "exhibir símbolos peronistas, entonar cánticos y, mucho menos, mencionar los nombres de Perón y Eva Duarte".
Liberado al no poder demostrase nada, Montaño volvió a jugar con Huracán, pero el incidente, como ya le había dicho Perón, le sacó de la lista de la selección que estuvo en los Juegos Panamericanos de México. En Parque Patricios, estadio de Huracán, fue despedido más de una vez después de un buen partido al grito de "Perón, Perón" para desesperación de los militares, que preferían cuando las aficiones rivales le gritaban "gorilón, gorilón" (gorila es el término despectivo con el que en Argentina se conoce a los peronistas).
Con la presión policial cada vez más agobiante, Montaño (que nació en Casilda en 1929 y cuya carrera profesional arrancó en Newll's) decidió cruzar el Río de la Plata para jugar en Peñarol para ocupar el lugar de un mito, Pepe Schiaffino, autor de uno de los dos goles charrúas en el 'Maracanazo'. La prensa uruguaya valoró más su perfil político que sus goles: "Peñarol contrata a un delantero peronista".
El apodo de 'Loco' no era gratuito. A lo largo de su carrera dio motivos para ello. Habitual a la vida nocturna, la fiesta y los cabarets, un día se encontró con un grupo de directivos esperándole a la puerta de su casa de Montevideo. Eran casi las siete de la mañana. Montaño ni se inmutó: "Buenos días, señores. ¿Cómo están? Salí pronto a pasear. Hace un lindo día ¿eh? Aprovéchenlo". En otra ocasión, regresando tras un partido con Rosario Central (donde coincidió con Menotti), Montaño le quitó el diario Crítica a su compañero Federico Vairo y como manera de protesta por lo que vio escrito en el periódico le pegó fuego. El incidente, en pleno vuelo, hizo que se tuvieran que utilizar mantas para sofocar el fuego y que los jugadores de Central tuvieran que dar explicaciones al tomar tierra. Jugando con Peñarol, en el estadio Centenario, ante Rampla Juniors, un defensa le dio una patada tremenda. Montaño arrancó un trozó de césped y se fue a por su rival. "Tomá caballo, es la hora de comer", le dijo. El árbitro, a su lado, no pudo contener una carcajada.
A Menotti le sacó tanto de sus casillas que le expulsaron… siendo su compañero. Era un partido de Central con Atlante. Los 'canallas' ganaban 4-0 y la voz de Montaño narra lo que pasó en una entrevista de una televisión argentina: "El Gitano Juárez me dice: al flaco Menotti no se la des, vas a ver cómo te putea. Ganábamos 4-0 y nos pusimos de acuerdo para amargarle y dejarlo pagando. "¡La puta que te pario, 'Tuerto’ hijo de puta!" me gritaba. Así todo el segundo tiempo. Poco antes del final voy a sacar de lateral y le digo: "¿La querés, Flaco? Se la di pero la agarró al vuelo y casi me mata del pelotazo. El árbitro le echó".
Ese es Elio Rubén Montaño, el delantero al que presidente de Hurcacán firmó el contrato con un revólver del 45 encima de la mesa, un genio en el campo, pólvora fuera del mismo y hasta hoy, a sus 83 años, peronista convencido. Hoy vive en una pequeña pensión cerca del estadio de Parque Patricios con la pensión que la AFA da a los jugadores que alguna vez vistieron la albiceleste.
*Texto publicado en el diario Marca, de España.
Por Miguel Angel Lara*
La Navidad de 1955 no fue la que esperaba Juan Domingo Perón cuando empezó ese año. Después de ser elegido presidente argentino en 1946 (52,84% de los votos) y en 1951 (63,40%), el 16 de septiembre fue derrocado por el golpe de Estado, conocido como la Revolución Libertadora. El general Eduardo Leonardi y el almirante Isaac Francisco Rojas daban inicio a una dictadura militar que iba pasar a manos de Pedro Eugenio Aramburu (asesinado por Montoneros en 1970) el 13 de noviembre al considerar los militares que Leonardi se estaba mostrando demasiado blando con el peronismo. Un golpe dentro del golpe.
Después de pasar por Paraguay, Perón se instaló en Panamá, donde le sorprendieron las fiestas navideñas rodeado de sus fieles planificando lo que sería el futuro del general. El día 23 de diciembre, Perón recibió una visita que le sacó de planos, cuentas y llamadas a embajadas y consulados. En la puerta de su residencia en el hotel Washington, en la ciudad de Colón, estaba Elio Rubén Montaño, delantero que saltó a la fama en Newlle's, pasó en Boca una temporada y encontró su hueco entre las estrellas del fútbol argentino en Huracán. El 'Loco' Montaño nunca escondió su peronismo (su familia obtuvo ayudas de la fundación social Eva Perón) y su vida se complicó con la salida del poder de Perón.
Con su equipo de gira por Centroamérica después de acabar el campeonato con tres derrotas seguidas (Estudiantes, Rosario y San Lorenzo), Montaño decidió aprovechar la estancia en Panamá para visitar a Perón. Los 100 dólares que tenía de prima por la gira los empleó para viajar de la capital del país hasta Colón (80 kilómetros). El general, amante del deporte, tenía grandes referencias del punta a pesar de que en Boca las cosas le fueron mal y su fútbol de calidad y elegancia fue derrotado en La Bombonera por la eficacia ante el gol de José Pepino Borello.
La charla fue larga. Perón se puso al día de lo que pasaba en su país a través de la visión de uno de los suyos pero sin estar 'intoxicado' por el día a día del exilio. Hablaron de fútbol y Perón le explicó que su ausencia en la selección que estuvo los Juegos Panamericanos de México en marzo, que en fútbol tuvo a Argentina como campeona, se debió su peronismo. Él no quiso creerlo.
Huracán no espero a la vuelta del 'Tuerto', otro de sus motes gracias a un brutal golpe en la cara cuando jugaba en Boca. Tal fue la patada que un compañero se acercó a él para decirle: "Tomá tuerto, se te cayó el ojo". Montaño regresó por su cuenta a Buenos Aires días después que su equipo. Nada más pisar el aeropuerto de Ezeiza le estaban esperando una unidad de la SIDE (Secretaría de Inteligencia del Estado). Su reunión había sido tema estelar en el número 11 de la bonaerense calle del 25 de mayo. La conclusión fue que el delantero de Huracán regresaba a su país con un mensaje de Perón . Allí estuvo el futbolista retenido más de doce horas. La pregunta era siempre la misma: "¿Qué le dio Perón en Panamá?". Hartó de que no le creyeran, y como el mismo Montaño explicó en la Revista Peronista, llegó un momento en el que decidió actuar de otra forma. Al oír la pregunta por enésima vez, el 'Loco' se fue con los brazos abiertos a por el militar y le dijo: "Esto, un abrazo". La respuesta fue ir directo al calabozo. Se le aplicaba la Ley 1461 por la que se castigaba por violar la orden que prohibía "exhibir símbolos peronistas, entonar cánticos y, mucho menos, mencionar los nombres de Perón y Eva Duarte".
Liberado al no poder demostrase nada, Montaño volvió a jugar con Huracán, pero el incidente, como ya le había dicho Perón, le sacó de la lista de la selección que estuvo en los Juegos Panamericanos de México. En Parque Patricios, estadio de Huracán, fue despedido más de una vez después de un buen partido al grito de "Perón, Perón" para desesperación de los militares, que preferían cuando las aficiones rivales le gritaban "gorilón, gorilón" (gorila es el término despectivo con el que en Argentina se conoce a los peronistas).
Con la presión policial cada vez más agobiante, Montaño (que nació en Casilda en 1929 y cuya carrera profesional arrancó en Newll's) decidió cruzar el Río de la Plata para jugar en Peñarol para ocupar el lugar de un mito, Pepe Schiaffino, autor de uno de los dos goles charrúas en el 'Maracanazo'. La prensa uruguaya valoró más su perfil político que sus goles: "Peñarol contrata a un delantero peronista".
El apodo de 'Loco' no era gratuito. A lo largo de su carrera dio motivos para ello. Habitual a la vida nocturna, la fiesta y los cabarets, un día se encontró con un grupo de directivos esperándole a la puerta de su casa de Montevideo. Eran casi las siete de la mañana. Montaño ni se inmutó: "Buenos días, señores. ¿Cómo están? Salí pronto a pasear. Hace un lindo día ¿eh? Aprovéchenlo". En otra ocasión, regresando tras un partido con Rosario Central (donde coincidió con Menotti), Montaño le quitó el diario Crítica a su compañero Federico Vairo y como manera de protesta por lo que vio escrito en el periódico le pegó fuego. El incidente, en pleno vuelo, hizo que se tuvieran que utilizar mantas para sofocar el fuego y que los jugadores de Central tuvieran que dar explicaciones al tomar tierra. Jugando con Peñarol, en el estadio Centenario, ante Rampla Juniors, un defensa le dio una patada tremenda. Montaño arrancó un trozó de césped y se fue a por su rival. "Tomá caballo, es la hora de comer", le dijo. El árbitro, a su lado, no pudo contener una carcajada.
A Menotti le sacó tanto de sus casillas que le expulsaron… siendo su compañero. Era un partido de Central con Atlante. Los 'canallas' ganaban 4-0 y la voz de Montaño narra lo que pasó en una entrevista de una televisión argentina: "El Gitano Juárez me dice: al flaco Menotti no se la des, vas a ver cómo te putea. Ganábamos 4-0 y nos pusimos de acuerdo para amargarle y dejarlo pagando. "¡La puta que te pario, 'Tuerto’ hijo de puta!" me gritaba. Así todo el segundo tiempo. Poco antes del final voy a sacar de lateral y le digo: "¿La querés, Flaco? Se la di pero la agarró al vuelo y casi me mata del pelotazo. El árbitro le echó".
Ese es Elio Rubén Montaño, el delantero al que presidente de Hurcacán firmó el contrato con un revólver del 45 encima de la mesa, un genio en el campo, pólvora fuera del mismo y hasta hoy, a sus 83 años, peronista convencido. Hoy vive en una pequeña pensión cerca del estadio de Parque Patricios con la pensión que la AFA da a los jugadores que alguna vez vistieron la albiceleste.
*Texto publicado en el diario Marca, de España.
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