domingo, agosto 27, 2006

Un cachetazo a la historia


06-07-Apertura, fecha 4: Huracán 1-Tigre 2. Huracán volvió a mostrar varios de sus peores costados: contra ese Tigre luchador y convencido el equipo de Osvaldo Sosa ofreció una actuación deslucida, despojada de particularidades propias de un equipo que debería exhibirse como candidato inequívoco. Huracán regresó al naufragio del debut contra Tiro Federal. No tuvo ideas suficientes ni la reclamada ambición. Fue un equipo tibio, que siempre se quedó a mitad de camino. Que no va y que no espera. Que no ataca con profundidad y no defiende con solvencia. Y así, este 1-2 (quizá injusto, más allá de los errores), se terminó convirtiendo en un cachetazo a la historia: después de 52 años (desde el 2 de mayo de 1954) y por primera vez en el Ascenso Tigre ganó en el estadio Tomás Ducó. Y no es un detalle apenas. Se parece mucho al testimonio de este tiempo: ahora, cualquiera se anima en el Palacio. Y esa es una verdad que duele. Demasiado.

Detalles:

Formación: Leonardo Díaz (5); Cristian Cellay (6), Germán Leonforte (5), Claudio Ubeda (6), Cristian Díaz (4,5); Esteban Vizcarra (5), Cristian Sánchez Prette (5,5), Juan Manuel Sosa (5,5); Gerardo Solana (4) (ST, Federico Poggi, 5,5); Joaquín Larrivey (6) y Héctor Núñez (5) (ST, 23m Cristian Alfaro). DT: Osvaldo Sosa.
Suplentes: Adrián Villa, Damián Nieto y Mauricio Jofre.
Goles: PT, 32m Cristian Yassogna. ST, 1m Larrivey y 42m Román Martínez (T).
Figura: Nicolás Torres (7).

Así nos vieron:
Olé
Clarín
Mundo Ascenso

Situación:
Contra Tigre, Huracán sumó su segunda derrota seguida como local. Así, el equipo tiene tres puntos y en la tabla de posiciones quedó décimosexto.

Próxima fecha:
Por la quinta fecha, Huracán enfrentará, en Comodoro Rivadavia, a la Comisión de Actividades Infantiles (C.A.I).

viernes, agosto 18, 2006

Amanece, que no es poco


06-07-Apertura, fecha 3: Instituto 0 - Huracán 1. No había espacio para otra elocuente demostración de debilidad. Después del debut bochornoso, el equipo debía encontrar respuestas que acreditaran su condición de candidato. Y en Córdoba, ante Instituto amaneció otro Huracán. Y se trajo un triunfo ajustado, pero con connotaciones históricas: hacía 20 años que no vencía a Instituto en su provincia. Sin brillos (por ahora imposibles), pero con la convicción que reclamaban esos rechazos tras el 1-5 contra Tiro Federal. El equipo mostró virtudes que sirven como punto de apoyo: carácter, apego a las cuestiones colectivas, solidez, firmeza. Y algunas actuaciones individuales tranquilizadoras: la más emblemática fue la del arquero Leonardo Díaz, que entregó sensación de seguridad todo el partido y tuvo un par de atajadas decisivas. Faltó juego es cierto. Pero, tras las primeras escenas y luego de lo que parecía un naufragio, sería demasiado pedir tanto progreso de golpe, en cinco días.

Detalles:

Formación: Leonardo Díaz (7); Cristian Cellay (6), Germán Leonforte (6), Claudio Ubeda (6,5), Cristian Díaz (5,5); Esteban Vizcarra (5,5), Cristian Sánchez Prette (6,5), Hugo Barrientos (6,5), Juan Manuel Sosa (7); Joaquín Larrivey (7) (ST, 36m Manuel Baigorria; ST, 47m Carlos Moreno) y Héctor Núñez (6,5) (ST, 22m Cristian Alfaro). DT: Osvaldo Sosa. Suplentes: Adrián Villa y Paolo Goltz.
Gol: ST, 1m Núñez.
Expulsado: ST, 43m Barrientos.
Figura: Juan Manuel Sosa (7).

Así nos vieron:
Olé
Clarín
Ascensoya
La Voz del Interior, de Córdoba
FútboldelAscenso

Situación:
Ante Instituto obtuvo el primer triunfo en el Apertura. Así el equipo tiene tres puntos y en la tabla de posiciones quedó, al menos hasta el fin de semana, a tres puntos de los líderes: Chacarita y Atlético de Rafaela.

Próxima fecha:
Por la cuarta fecha, Huracán enfrentará como local a Tigre.

domingo, agosto 13, 2006

Un equipo de juguete


06/07-Apertura, fecha 2: Huracán 1-Tiro Federal 5. El debut del equipo de Osvaldo Sosa, en el Ducó, ante un Tiro Federal que venía de perder como local (2-3 contra Atlético de Rafaela) representaba una ilusión sostenida por tres argumentos válidos y sólidos: un técnico con experiencia y antecedentes positivos, contrataciones variadas y de (presunta) jerarquía y una dirigencia capaz de resolver la incómoda situación generada por las inhibiciones. Pero no. Nada de lo esperado. El campo desmintió todo eso y deshizo de cinco golpes todo el entusiasmo de esa gente que llegó a la cancha con la mirada optimista y se fue con la boca llena de insultos. Fueron 90 minutos entre un grupo convencido, luchador, con ideas, ambicioso y un Huracán deshilachado, sin hambre, sin autoridad, sin imaginación. Lo del equipo de Sosa no fue un chiche; resultó casi todo lo contrario: un equipo de juguete. Ahora llegará el momento de las modificaciones, de acusar el golpe, de empezar de nuevo. Queda una certeza: lo del sábado no puede volver a suceder. Semejante vergüenza no se debe permitir.

Detalles:

Formación: Leonardo Díaz (3,5); Néstor Caballero (3), Germán Leonforte (4), Claudio Ubeda (5), Cristian Díaz (4); Hugo Barrientos (4), Emiliano Bravo (4) (ST, Juan Manuel Sosa, 7), Carlos Moreno (2) (ST, 12m, Estebán Vizcarra, 4); Federico Poggi (3,5); Gonzalo Díaz Nachar (4,5) (ST, 27m, Cristian Alfaro) y Héctor Nuñez (3). DT: Osvaldo Sosa. Suplentes: Gastón Monzón y Paolo Goltz.
Goles: PT, 19m y 45m Perezlindo. ST, 3m Penta, 9m Díaz Nachar, 43m Crocce y 47m Perezlindo.
Expulsados: ST, 23m Caballero y 45m Poggi.
Figura: Martín Perezlindo (10).


Así nos vieron:
Olé
Clarín
Mundo Ascenso
La Capital, de Rosario
El Ciudadano, de Rosario

Situación:
Huracán se ubica 19° en la tabla del Apertura 2006. Tiene un partido postergado con Olimpo.


Próximo partido:
Huracán jugará por la tercera fecha el jueves, ante Instituto, en Córdoba, desde las 21.35.
Televisa TyC Sports.

Al querido Turco

Hubo un silencio tan unánime como el aplauso que llegó casi inmediatamente. Y después una canción que resultó el himno a la gratitud: "Turcoooo/Turcoooo". Faltaban segundo para que Huracán debutara en la temporada de la B Nacional, contra Tiro Federal. Allí, en el palco del Tomás Ducó, con el alma inevitablemente herida, con el corazón agujereado por el dolor imposible de tolerar, estaba él, Antonio Mohamed. El Turco. El quemero de siempre. El hincha que también fue jugador y técnico. El pibe irreverente que llegó con la camiseta de Huracán a la Selección y al mundo. El que nos regresó a Primera con su osadía de delantero inexplicable, allá en 1990. El que después de hacerle el gol decisivo a Los Andes se dio el gusto de su más preciosa audacia: una vuelta olímpica por el Carrefour de San Lorenzo. El que vivió y vio la tragedia de adentro y ahora, desde su silla de ruedas, lucha con todo y a pesar de todo. Por eso, Turco, todo ese grito. Por eso, la bandera de "no aflojes". Por eso, querido quemero, nuestro más grande abrazo imaginario.


Antonio Mohamed fue el último jugador de Huracán en hacer un gol para la Selección mayor. Alfio Basile lo citó en 1991 y convirtió en el primer partido del ciclo (2-0 a Hungría, en Rosario).

jueves, agosto 10, 2006

Tiro Federal, el rosarino inclaudicable


06/07-Apertura, Fecha 2: Huracán-Tiro Federal / Anuncio. Huracán debutará en el torneo de la Primera B Nacional en la segunda fecha (el partido frente a Olimpo, correspondiente a la primera, fue postergado) ante Tiro Federal de Rosario. Será el sábado a las 15.30 en el estadio Tomás Ducó.
Detrás de este rival al que Huracán enfrentó apenas cinco veces oficialmente (una por la Copa Ibarguren, en el amateurismo, y las otras cuatro en la B Nacional) habitan algunas particularidades interesantes. Hay un primer detalle curioso en el historial: Tiro Federal es el único de los cinco equipos rosarinos que jugaron en el fútbol grande que tiene ventaja sobre Huracán en el historial profesional. En la temporada 03/04, hubo un empate (1-1 en Parque Patricios) y una victoria quemera (1-0 en Rosario). En la temporada 04/05, en la que los rosarinos ascendieron a Primera, Huracán cayó las dos veces: 1-4 en el Ducó y 1-2 en la cancha de Newell's.
La primera vez que se enfrentaron estas dos instituciones fue el 19 de septiembre de 1926, por la Copa Ibarguren (la disputaban los campeones de Buenos Aires y de Rosario). Y entonces Huracán se impuso 2-1. Este trofeo, que se disputó ininterrumpidamente entre 1913 y 1926, fue donado por el Dr. Carlos Ibarguren, entonces ministro de Instrucción Pública.
Contra los dos gigantes rosarinos, sin embargo, Huracán tiene ventaja en el historial: a Newell's le lleva cuatro victorias (43 contra 39 en 112 partidos) y a Central le saca dos partidos (42 a 40 en 115 enfrentamientos).
Ante Central Córdoba jugó en Primera y en el Ascenso. Y la historia es muy pareja: en la A, en 1958 y 1959, se enfrentaron cuatro veces (una victoria para cada uno y dos empates). Y en la B Nacional 99/00 (cuando el equipo de Luis González, Fabián Carrizo, Derlis Soto y Gastón Casas, entre otros, regresó a Huracán a Primera) hubo un triunfo para cada uno por 1-0. Un detalle curioso: Huracán nunca le pudo ganar al Charrúa en el Gabino Sosa.
En tanto, contra Argentino, Huracán jugó dos veces, ambas en la B Nacional 99/00. En Parque de los Patricios fue empate a uno y en Rosario Huracán goleó 5-0.

martes, agosto 08, 2006

Jorge Newbery: el primer quemero


Jorge Newbery fue todo esto: "Se conoce de Jorge Newbery que fue el fundador de la aeronáutica argentina, una gran aviador y un deportista reconocido. Fue, además, un innovador en el campo de la tecnología, y un funcionario público eficiente y esforzado. También, y este aspecto de su vida es menos conocido, fue un promotor de la ciencia y la cultura del país, y uno de los primeros en estudiar con seriedad la cuestión del petróleo.
Jorge Newbery nació en el centro de Buenos Aires, en una casa de la calle Florida, el 27 de mayo de 1875. Por su origen, y por su vida, fue un porteño de estirpe.
Se bachilleró en 1890; y en 1891, con 16 años viajó a los Estados Unidos. Era la segunda vez: ya lo había hecho, solo, cuando tenía 8 años de edad.
Regresó en 1895, con un título de ingeniero electricista de la Universidad de Cornell y certificados de alumno brillante en el Drexel Institute, donde Tomás A. Edison fue su maestro. Con sus títulos, rápidamente obtuvo un nombramiento con cargo de jefe en la compañía Luz y Tracción del Río de La Plata.
De los Estados Unidos también trajo la obsesión por los deportes; allí ganó un campeonato de boxeo en Cornell, y no se quedó atrás en esgrima y en natación.
Newbery encontró tiempo para trabajar, mantenerse al día en materia de novedades científicas extranjeras, estudiar, practicar deportes y desarrollar una vida social mucho más que intensa.
En 1897, ingresó a la Armada, en tiempos del conflicto limítrofe con Chile. Al mismo tiempo, era profesor de natación en la Escuela Naval. La carrera naval de Newbery duró tres años, hasta 1900, cuando el intendente Adolfo Bullrich lo nombró director general de alumbrado de la Municipalidad de la Capital Federal, cargo que mantendría hasta el fin de su vida.
Por ese tiempo, era socio y habitué en los salones del Jockey Club, de Gimnasia y Esgrima y del Club del Progreso. Pronto, ganó una enorme popularidad en todos los niveles sociales.
En 1903, el gobierno municipal propuso colocar bajo administración comunal la provisión de energía eléctrica a la ciudad de Buenos Aires, lo cual, necesariamente, le hacía entrar en conflicto con las compañías extranjeras que explotaban ese servicio. Newbery rápidamente tomó parte en esa polémica y escribió un largo artículo, publicado en tres partes durante el primer semestre de 1904, en números sucesivos de sus Anales, por la Sociedad Científica Argentina. En ese trabajo, Newbery expone un concepto bien norteamericano: la propiedad pública integra el patrimonio de cada uno de los ciudadanos; la comuna, dice, constituye una "sociedad cooperativa anónima" y cada residente de la ciudad es "un tenedor de títulos". Newbery se manifiesta partidario de la intervención decidida del Estado en materia energética.
En 1904, quedó a cargo de la cátedra de electrotecnia en la Escuela Industrial de la Nación. Ni bien se hizo cargo de esa cátedra, Newbery viajó a Sant Louis, Estados Unidos, donde asistió al Congreso Internacional de Electricidad en representación del municipio porteño. Allí, Newbery se reencontró con su antiguo maestro Tomás Edison.
En los trabajos de Newbery publicados por la Sociedad Científica Argentina, se advierte su obsesión por el desarrollo industrial y energético, y por incorporar a la Argentina todos los avances en ese sentido. También se entrevé en esos artículos su formación laica y cientificista.
Hacia 1907, la compañía Auer aplicó el tungsteno, por primera vez, a la producción de una lámpara eléctrica, en reemplazo del filamento de carbón creado por Edison. El tungsteno era entonces desconocido en la Argentina, y fue Newbery quien trajo la noticia de su existencia y uso.
En 1907, conoció la aerostática. El 26 de noviembre, Aarón Anchorena (ya experto: había ascendido en París 11 veces) y Newbery aseguraron que subirían en globo antes de navidad. El 25 de diciembre, en la Sociedad Sportiva, que ya tenía su hipódromo en medio de Palermo, ascendieron con el Pampero. La actividad se convirtió en su pasión.
Al año siguiente, preparó la constitución de un club dedicado a desarrollar la aerostación deportiva, y también el empleo de globos en estudios atmosféricos y meteorológicos (Aero Club).
Pocos meses después, le llegaron informes del descubrimiento de un yacimiento petrolífero en las afueras de Comodoro Rivadavia. Newbery discutió largamente la cuestión con su amigo Justino Thierry, profesor de química en el Colegio Militar y jefe del laboratorio en la Dirección de Alumbrado, comenzó la redacción de un libro sobre la cuestión. En 1910, al reunirse en Buenos Aires el Congreso Científico Internacional Americano, Newbery y Thierry presentaron un libro de casi 300 páginas: El petróleo. Allí hicieron esbozo de las ideas desarrolladas más tarde por otro amigo de Newbery, Enrique Mosconi. Propugnaron la creación, mediante leyes especiales, de reservas estatales en toda zona potencialmente petrolera. El Estado, decían, debía rodear con toda clase de garantías su facultad de explotar hidrocarburos.
La dirección del Aero Club no volvió a reunirse y en la práctica quedó disuelta luego de que el Pampero se perdiera trágicamente en lo que intentó ser el primer viaje nocturno (viajaba en él Eduardo Newbery, hermano de Jorge).
Con la adquisición de un nuevo aeróstato: el Patriota, el Aero Club se revitalizó.
En 1910, llegó al país el piloto francés Henry Brégi. Su visita impulsó a Newbery a la aviación. El 23 de marzo, luego de un gran esfuerzo realizado por muchos de los allegados al Aero Club, se inauguró el aeródromo.
Con la llegada del piloto italiano Cattaneo a Buenos Aires se produjo un salto cualitativo para la aviación argentina. El piloto sobrevoló Buenos Aires y logró cruzar el río hacia Uruguay. La aviación se convirtió en un fenómeno de masas. Newbery aprovechó la visita de Cattaneo para intentar convencer a los altos mandos militares sobre la conveniencia de incorporar a la aviación en sus proyectos. Según sus palabras, la aeronáutica es "el punto de partida de una revolución mundial vinculada no sólo a la guerra sino que también representa una vasta contribución al estudio de la meteorología y un paso más para resolver el ideal de la facilidad y rapidez en el transporte.
A mediados de 1912, se tomó la decisión política de incorporar al ejército una escuadrilla aérea. Una comisión integrada por Newbery, Teodoro Fels y el coronel Martín Rodríguez fue la encargada de recomendar el avión más adecuado para las armas argentinas. Fue también Newbery uno de los encargados de preparar la Escuela de Aviación Militar.
Convertido en un aviador avezado, en febrero de 1914 Newbery logró el récord mundial de altura alcanzando los 6.225 metros en un vuelo preparativo de su gran objetivo: el viaje transcordillerano. Este proyecto le sería fatal.
Murió en marzo de 1914, cerca de Los Tamarindos (Mendoza), cuando la nave en la que realizaba un viaje de práctica (eran las vísperas de su gran proyecto) se desplomó a tierra".
Fuentes: educ.ar y el libro biográfico Jorge Newbery, de Alejandro Guerrero.


Pero para nosotros, los quemeros, Jorge Newbery fue un mecenas de los tiempos fundacionales. El hombre que sirvió de inspiración y de impulso para aquel emprendimiento de los muchachos del colegio Luppi. Vivía en Belgrano, pero tenía, de algún modo, su corazón en el sur de la ciudad, en ese club que crecería hasta llevar el nombre de su globo ("Huracán") a la consagración, en ese barrio, Parque de los Patricios, en el que nunca vivió pero que siempre le resultó propio. Jorge Newbery fue, quizá, el primer quemero.

lunes, agosto 07, 2006

El himno quemero


Sopla un viento de triunfos y gloria,
corazones que vibran de fe.
Ya desfilan los grandes campeones
y el concurso aplaude de pie.
En sus pechos diviso la insignia
confundida con el corazón.
Es un Globo de fuego que vuela
rumbo al cielo de su inspiración.

Se oye un grito que se expande
por los aires con afán.
Son millares de gargantas
las que nombran: ¡HURACÁN!
Club glorioso de campeones
con empuje de titán.
Arrogantes corazones
¡HURACÁN! ¡HURACÁN! ¡HURACÁN!

Ya termina el desfile armonioso.

Deportistas de gracia ideal.
Y al espacio se elevan los hurras
junto al Globo que vuela triunfal.
Ya se marchan los bravos campeones
y la hinchada que alienta a la par.
El estadio dormita en silencio.
¡HURACÁN! ¡HURACÁN! ¡HURACÁN!

Se oye un grito que se expande
por los aires con afán.
Son millares de gargantas
las que nombran: ¡HURACÁN!
Club glorioso de campeones
con empuje de titán.
Arrogantes corazones
¡HURACÁN! ¡HURACÁN! ¡HURACÁN

Otra espera


El fixture determinó que Huracán enfrentaría a Olimpo en la primera fecha de la temporada 06/07 de la Primera B Nacional. Pero como el club bahiense descendió recientemente por la vía de la Promoción pidió que se postergara el encuentro, que se debe disputar en el Roberto Carminatti. En consecuencia, el debut de Huracán será como local ante el otro descendido, Tiro Federal de Rosario.
Casi como un determinismo, un partido entre Huracán y Olimpo se posterga, se alarga. En noviembre de 2003 (imagen del blog) se dio un caso único en la historia del fútbol argentino. Huracán ya había descendido a la B Nacional y Olimpo estaba jugando en Primera. Pero habían quedado pendientes 19 minutos desde el 6 de julio (el partido estaba igualado 0-0 y se suspendió por incidentes). Y se disputaron en un Tomás Ducó semivacío. Alejandro Delorte, el gigantón de Olimpo, hizo el único gol en ese cortísimo lapso. Así le permitió a su equipo sumar tres puntos clave para evitar el regreso a la segunda división. Pero lo llamativo no fue eso: se trató del primer partido oficial entre dos equipos de distintas categorías por un torneo de la AFA.

jueves, agosto 03, 2006

Cuando Alfredo fue quemero


En aquel momento, en ese 1946 con altibajos en la campaña del equipo, el detalle pasó casi inadvertido: Alfredo Di Stéfano, uno de los cuatro más grandes futbolistas de todos los tiempos, había jugado para Huracán. Cuando todavía no había construido su condición de máximo referente del Real Madrid (foto del blog), cuando ni siquiera había causado furor en el Millonarios de Colombia, cuando tampoco había mostrado su mejor versión en River, La Saeta Rubia jugó a préstamo un año el club de Parque de los Patricios.
Di Stéfano tenía entonces el pelo corto y prolijo, el bigote estilo Errol Flynn y la estampa de crack incipiente. Compartía el plantel con otras figuras de la época como Norberto Tucho Méndez, Llamil Simes, Juan Carlos Salvini y Delfín Unzué. Era un equipo con capacidad individual como para pretender objetivos grandes, pero vivió las 30 fechas del campeonato preso de la irregularidad. Terminó noveno. Fue capaz ganarle al campeón San Lorenzo 3-2 en el Nuevo Gasómetro, con dos goles de Di Stéfano, y de golear a Independiente 4-1 en Parque Patricios, con tres goles de Simes. Pero también recibió goleadas en sus visitas a La Plata (1-5 ante Estudiantes), a Liniers (0-4 con Vélez), a Rosario (0-5 con Central) y a La Bombonera (0-4 con Boca). En total, ganó 12 partidos, empató 4 y perdió 14.
Pero al margen de los números, esa temporada se trató de un lujo para Huracán, el mismo club por el que pasaron tantos goleadores de raza (Herminio Masantonio, Manuel Pelegrina, Ricardo Infante y hasta Arsenio Erico jugó 7 partidos): contó con una joya de brillo mundial, un tal Alfredo Di Stéfano.

Nota publicada por el autor del en Clarín el 14 de setiembre de 2002.