domingo, junio 30, 2013

Que quede claro


Un mensaje, una definición. Para que quede tan claro como que La Quemita no se toca.

domingo, junio 23, 2013

Un homenaje de campeones

Huracán campeón de 1928, en el retrato del diario La Argentina del primero de julio de 1929, el día siguiente de la victoria ante Barracas Central por 4-1. Un triunfo del barrio, la consolidación de Huracán como dominador de ese tiempo (junto a Boca, que resultó subcampeón a sólo un punto). Un texto para leer y que la historia guarde para siempre.
Esta campaña notable (incluyó 28 victorias en 35 partidos) impulsó también a Guillermo Stábile, goleador y figura de este equipo memorable, al Mundial de Uruguay 1930.
Se trata, sobre todo, de un tributo a aquel equipo que se decía de memoria: Ceresetto; Nobile y Pratto; Bartolucci, Federici y Settis; Loizo, Spósito, Stábile, Chiesa y Onzari. Y con el aporte frecuente de Negro, Souza y Vico. Ese que fue campeón de uno de los torneos más largos y el más numeroso de la historia del fútbol argentino. Un espejo de los mejores días, también.

miércoles, junio 19, 2013

Don Quijote y Sancho Panza


Por Eladio Mases
La revista El Gráfico, una referencia insoslayable en los años setenta. El título es una definición. Huracán y Vélez. Tan distintos, desde siempre...

viernes, junio 14, 2013

Los tiros del final: una sonrisa


Fecha 38: Gimnasia de Jujuy 0-Huracán 2, en La Tacita de Plata. Dos goles, tres puntos bajo la lluvia, una alegrìa módica, pero alegría al fin. Así, con este cierre de temporada, Huracán quedó séptimo, con 54 puntos. Lejos de todo, del ascenso y de las angustias. Es tiempo de dar el salto. Para eso llega Mohamed...

Goles: Barrales y Milano.
El mejor: Barrales.

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture

domingo, junio 09, 2013

Una mirada, un camino


Antonio Mohamed, en la Platea Alcorta, ante Defensa y Justicia. El Turco vio al equipo, ya como futuro técnico. Es tiempo de comenzar a sacar conclusiones. En eso anda...

sábado, junio 08, 2013

Para los jugadores...

Fecha 37: Huracán 0-Defensa y Justicia 1, en el Palacio Ducó. Se rozó el papelón y hubo razones. Las explica de modo impecable el siguiente artículo:

Por Ricardo Sapia*
Que los hinchas hayan tenido un jueves de emoción e ilusión con la asunción anticipada de Mohamed es justo y pudo relajarles la tensión de otro año perdido cuando se acercaban al estadio. Que el propio Turco ayer haya estado en el Ducó, habano en mano, para acompañar con la presencia sus palabras y dichos de unión, de retorno inmediato y de compromiso es lo que se soñaba de un hombre de la casa. Pero que los jugadores, los que se ponen la camiseta, los que decidieron no concentrarse desde hace tres fechas porque se les debe un sueldo, premios de la Copa Argentina (si hubieran acertado los penales con los mendocinos al menos la deuda tendría el sabor deportivo de seguir en la lucha por una corona que a las vitrinas y a la institución le darían ese prestigio tan manchado) y el arreglo de lo que les rompieron los que dicen ser hinchas, no se esmeraran un poquito por sumar más puntos a una campaña que no le sobra nada, no se admite. ¿Pensaron que ya había terminado el torneo? ¿Optaron por no esforzarse por intuir, algunos, que ya no seguirán? Ninguna razón es valorable. Lucieron desparramados, chocando contra el rival y lanzando pelotazos descerebrados.
De una vez por todas, ansiemos que baje la premisa desde el Turco, motivador de esta esperanza, y también desde la dirigencia de jugársela siempre a ganador. Quienes no quieran ser parte que le dejen el lugar a otro. Quienes vengan a embarcarse en el objetivo de la vuelta que estén en la línea positiva del líder del proyecto.
Huracán no es un ave de paso en sus carreras.

*Periodista. Texto publicado en el diario Olé.

El mejor: Vacante.

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture

jueves, junio 06, 2013

Un héroe en este lío



Hubo un día en el que entendió que no había vuelta atrás. Que esas lágrimas eran una huella. Que esa sensación duraría siempre. Que ese dolor, de fútbol y del alma, lo acompañaría como una sombra perpetua. Ese día, ese maldito día de 1986, Antonio Mohamed -el Tony, el Turco- lloró su desconsuelo mirando a los vencidos. En el Amalfitani, en aquellos traumáticos penales ante Deportivo Italiano, Huracán descendió por primera vez, luego de más de siete décadas ininterrumpidas en la máxima categoría, desde aquella aparición de 1914. Era un pibe de 16 años, promesa de las inferiores, hincha sin antídoto, alcanzapelotas de ocasión. Debutó pronto en Primera y cuatro años después de aquel 24 de junio fatídico gritó su revancha: en la cancha de Los Andes, repleta como nunca, hizo el único gol de un partido que significó el regreso de Huracán a Primera, su lugar. Volvió a llorar. Pero esas lágrimas eran otras.

Nunca, ni antes ni después del dolor ni del abrazo de la gloria por un rato, Mohamed dejó de ser lo que es: un Quemero de ley. La última de las situaciones lo retrata: estuvo a un penal de meterse en las semifinales de la Copa Libertadores con el Tijuana frente al Atlético Mineiro, le ofrecieron la conducción del Santos y la del Monterrey. Pero no. El Turco, ahora, otra vez, volverá a su lugar en el mundo: Parque de los Patricios, La Quema, el Globo de su corazón. También lo exhibe una anécdota: aun con el equipo mexicano en la competición, el Tony anduvo por Buenos Aires. Se lo vio en sin cámaras ni reporteros mirando a las divisiones infantiles en el gimnasio de la sede. Firmó autógrafos, accedió a filmar un spot para la histórica marcha del Día Mundial del Hincha de Huracán al Obelisco, abrazó niños, amigos, socios. Prometió volver. Y acá está. De regreso, en un lugar del que nunca se fue ni se irá. Hoy, jueves 6 de junio de 2013, Mohamed se convertirá en el entrenador de Huracán. Pero no es una cuestión contractual esta llega. Es algo más grande: desde la fecha de su asunción el Turco se ganará un espacio en el pedestal de los inobjetables de la historia del club. Lugar de pocos, lugar de grandes: Stábile, Onzari, el Negro Laguna, Masantonio, Baldonedo, Tucho Méndez, Miguel Brindisi, el Loco René.

El último partido que Mohamed dirigió a Huracán es un entusiasmo a la distancia. Sucedió en 2007, en La Bombonera. Hacía poco había ganado la Promoción ante Godoy Cruz, tras aquella final de derrota y de bochorno frente a San Martín de San Juan. Era el último partido de la sexta fecha, ya de noche en La Bombonera. El equipo recién ascendido venía invicto (dos victorias y tres empates) y un triunfo le servía toda la punta. Pero el Turco ya lo tenía decidido: se iba del club, contrariado con la conducción de Carlos Babington, harto de los manejos de almacén. El equipo perdió 1-0 (gol de Pablo Ledesma, de penal). No hubo punta ni tapa de los diarios, pero sí despedida. Y en ese adiós, también hubo palabras de queja. Mohamed, otra vez, ponía a Huracán frente al espejo. No lo escucharon. Nada cambió, más allá del espasmódico milagro que construyó Angel Cappa. Hubo otro descenso y en la temporada 2013/14 comenzará la tercera temporada consecutiva de Huracán en el Nacional.

Y acá está de nuevo, como si el tiempo no hubiera pasado. Como si no estuviera en la mira de varios clubes capaces de pagarle "diez veces lo que le va a pagar Huracán", tal como contó un dirigente. Pero el Turco dice otra cosa. Dice que no resignó nada. "Estar acá no tiene precio". Y ya empezó a trabajar incluso antes de asumir. Cuentan que ya habló con varios potenciales refuerzos (Pozo, Cellay, Garcé, Bertoglio, Tito Ramírez, Milla, entre otros) y vio varios partidos del equipo para sacar conclusiones. También se emocionó hasta el sollozo al momento de su presentación, en la Sede de la Avenida Caseros, en ese Polideportivo que se llenó de un entusiasmo nuevo. Como el que suele contar esa bandera que acompaña su retrato en la popular Ringo Bonavena: "Mi único héroe en este lío".

Mohamed Tiene por delante una tarea difìcil transformada en obsesión, el regreso de Huracán a Primera. Pero quizá esa no sea la más relevante de sus funciones. Dijo lo más importante: "Vine para unir a Huracán. Y para avanzar juntos". Invitó a cada hincha a hacerse socio; pidió a los socios que acercaran más socios. "Esto lo hacemos entre todos", expresó a modo de mensaje. En la cara, además de la emoción, habitaba una de las sonrisas más grandes que se le conozcan. Y después de mil abrazos, de escuchar ovaciones, de caminar a paso limitado por el cariño unánime, Mohamed se fue. O no tanto. Porque el Turco nunca se va... Siempre está volviendo.

Texto publicado por el autor del Blog, en Clarín.

miércoles, junio 05, 2013

Bienvenido


Después de seis años, Antonio Mohamed volverá a ser el entrenador de Huracán. Es un entusiasmo que nace. Es una alegría inevitable. El idilio continùa, Querido Turco de La Quema.

martes, junio 04, 2013

Te queremos ver


Luna Quemera y un modo de ver la vida: con ojos de Huracán. Asombra esta calle: dice sin necesidad de palabras.

domingo, junio 02, 2013

"Depende..."



El spot publicitario del Atético de Madrid, en 2012, justo antes de la final de la Europa League ante el Athletic de Bilbao. Un modo de relacionarse con el fútbol, una manera de entenderlo. La pasión muchas veces no coincide con la gloria de los títulos. Pero cuando ambas se abrazan sucede algo mágico y único: la gloria dura para siempre...

Y ese es el caso de nuestro Huracán, el más campeón de los años 20, el del Equipo de los Sueños del 73, el de los padecimientos de cuarenta años, el del precioso espasmo de Los Angeles de Cappa, el de los cuatro descensos, el de su gente inquebrantable...

viernes, mayo 31, 2013

Un punto y el después



Fecha 36: Ferro 1-Huracán 1, en Caballito. Un punto y nada más. Un punto y el después. Ya todos estamos pensando en la Nueva Era Mohamed. Apenas eso. Todo eso.

Gol: Busse.
El mejor: Busse.
 

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture

jueves, mayo 30, 2013

Huracán corazón



Huracán y su corazón grande. Un video, una identidad, una búsqueda.

domingo, mayo 26, 2013

Gritemos



Tres goles, tres puntos. Una victoria cómoda. Gritemos un rato.

Paseo en Crucero



Fecha 35: Huracán 3-Crucero del Norte 1, en el Palacio Ducó. Victoria cómoda, victoria amplia, tres puntos que agradan. Mientras se espera una llegada (la del Turco Mohamed), siempre es bueno celebrar en el recorrido.

Goles: En contra, Barrales y Espinoza.
El mejor: Barrales y Espinoza.
 

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture

sábado, mayo 25, 2013

Feliz cumpleaños

El Ducó, una fiesta. Incluso, a pesar de tantos golpes y tropiezos.

Hoy se cumplen 110 años de la primera y mítica fundación de Huracán, aquella del 25 de mayo de 1903. Lo que sigue es un impecable texto publicado en Página/12 en ocasión del Centenario Quemero (el oficial, el celebrado en 2008). Retrata, sobre todo, el significado de Huracán.

Por Gustavo Veiga
Demasiados años son cien, demasiada historia tiene Huracán, demasiado grande es el club, demasiado porteño es Parque Patricios, demasiado fútbol ha pasado desde el 1 de noviembre de 1908, demasiado es poco para expresar en palabras un sentimiento que nació en Nueva Pompeya, se reivindicó siempre de la Quema y Jorge Newbery paseó en globo por el país, creando (como pensó el Che con uno, dos y tres Vietnam) decenas de Huracán por toda la geografía nacional.

“Una suerte de figurín entrañable del club porteño, bohemio, tanguero, fino y atorrante”, lo definió Horacio Ferrer, el autor de “Balada para un loco”. “Cualquiera sea la suerte que a tus colores salga/ las buenas y las malas son cosas que se dan / de frente a aquel que talle, por más que pose y valga/ elevarás el Globo al grito de ¡¡¡Huracán!!!”, le dedicó, entre otros versos, Julián Centeya. También escribió un texto nostálgico Homero Manzi: “Treinta años de recuerdos alrededor de un Globo”, el autor de “Sur” y “Malena”.

Los tres célebres compositores permiten entender esa química que siempre existió entre el tango y Huracán. Esa relación que da la dimensión exacta de por qué un club es patrimonio cultural y deportivo al mismo tiempo. Una Entente Cordiale (del francés: entendimiento cordial) de tres barrios como Parque Patricios, Nueva Pompeya y Villa Soldati, vecinos en el sur postergado de Buenos Aires. Ahí echó raíces Huracán. Y desde ahí se extendió cruzando las fronteras de la Quema con su fútbol marca registrada.

Sacó la cédula de identidad de su juego –y la mantuvo durante décadas– con los cuatro títulos del período amateur: 1921, ’22, ’25 y ’28. Aquellos equipos que integraban Guillermo Stábile y Cesáreo Onzari, el del primer gol olímpico. Huracán ya había sido fundado dos veces como Buenos Aires – la primera el 25 de mayo de 1903–, pero el centenario que se festejó ayer vale por la segunda. La rica producción bibliográfica dedicada al Globo (ver aparte) explica en detalle de qué se trata su declamada y justificada grandeza.

Huracán es el sexto equipo con mayor cantidad de jugadores en la historia de los mundiales de la FIFA. Tiene más de cien homónimos (Huracán de Tres Arroyos, de Corrientes y de Comodoro Rivadavia, entre los más conocidos). Marcó el record de público para un partido que no hayan disputado los restantes cinco grandes: el 20 de abril de 1947 goleó a Atlanta 4 a 0, ante unas 70 mil personas (fue en el Viejo Gasómetro, donde entraban 75 mil) la tarde en que debutaron Arsenio Erico en el Globo y Adolfo Pedernera en el equipo de Villa Crespo. Ese mismo año, pero el 7 de septiembre, inauguró el Palacio Tomás A. Ducó, con otra goleada ante Boca (4 a 3) y 50 mil espectadores. Estadio modelo en aquella época en que se construían en serie, su mole de cemento está clausurada hace poco más de un año. Una medida que, curiosamente, en el día de su centenario lo obligó a hacer de local en Vélez contra Estudiantes, la cancha donde se fue al descenso en 1986. “La pasión no se clausura”, decía la bandera con que salió a jugar el equipo, en protesta por la dilación del gobierno porteño en aprobar los arreglos que ya se hicieron.

Huracán también es grande porque disfrutó mucho tiempo a Herminio Masantonio, el tercer goleador en la historia del profesionalismo (256), detrás de Erico y Angel Labruna; a Tucho Méndez, indiscutido titular del ’41 al ’47; a Emilio Baldonedo; a Jorge Alberti, el que más partidos jugó; a los dos Rossi, Coco y Pipo (aunque éste, ya veterano, y después de ser un símbolo de River); a Sebastián Viberti; a Alberto Rendo y Héctor Veira, dos que también jugaron en San Lorenzo; a Miguel Brindisi, Carlos Babington (su actual presidente) y René Houseman, los mejores en el campeón del ’73, su único título del profesionalismo; a Osvaldo Ardiles y Omar Larrosa, campeones del Mundial ’78; a Claudio García, Claudio Morresi (el secretario de Deporte de la Nación), Hugo Morales, Teté Quiroz, el Rolfi Montenegro, el Turco Mohamed y Lucho González.

Puede jactarse también de que, aunque de manera fugaz, otros grandes jugadores se pusieron su camiseta: Alfredo Di Stéfano (hizo 10 goles en 25 partidos en 1947), Adolfo Pedernera, Mario Boyé, Ricardo Infante, Claudio Borghi y Oscar Ortiz, que brilló en el clásico rival de Boedo.

El gran campeón del 73. Cuando todavía se mencionaban las formaciones de memoria, cuando Huracán insinuaba en el advenimiento de los años ’70 su producción que lo llevaría al título del ’73, era el grande –sin título profesional aún– que nadie hubiera osado cuestionar en su grandeza. Un mandato simbólico que hoy se torna quimera, el de ganar, gustar y golear, aquel equipo del Flaco Menotti lo hacía natural.
Basta una anécdota para recordar su nivel, que lo ubica entre los de mejor fútbol en 77 años de profesionalismo. El querido Roberto Fontanarrosa, fana de Central, asistió impávido a la goleada que Huracán le dio a su propio club en Rosario, en la fecha 11, con dos goles de Houseman, uno de Larrosa, Brindisi y Del Valle. El público local, con hidalguía, ovacionó al rival que lo había dejado en ridículo. El desaparecido humorista le dedicó un capítulo de su libro “No te vayas campeón”, al Globo del ’73: “A ese Huracán de Menotti no le costaba mucho ganar, golear y gustar. La broma es que dejó esa pesada máxima sobre la conciencia de los demás equipos venideros del fútbol argentino, como si a todos les resultara tan, pero tan fácil”.

El estilo ofensivo y de pelota al pie de aquel Huracán que tuvo como formación base a Roganti; Chabay, Buglione, Basile y Carrascosa; Brindisi, Russo y Babington; Houseman, Avallay y Larrosa, deposita una buena dosis de nostalgia en el ’73 y los años más cercanos, que le permitieron disfrutar al hincha buenas campañas hasta el ’76, con dos subcampeonatos más. Sobre todo, si se compara ese período con lo que vendría después, con 35 años de más sinsabores que alegrías, que incluyeron dos descensos en 1986 y 1999; varias y muy malas administraciones; el asesinato de su hincha más célebre, Ringo Bonavena, en Reno, Estados Unidos; la sangría de talentos que cada vez se disfrutaron menos; la frustración del título perdido en la última fecha del torneo Clausura ’94, y todo eso mechado con cierto emparejamiento en el historial con el clásico rival de Boedo a partir del ’73, los éxitos circunstanciales y el reforzamiento de una pasión que continúa inalterable hasta hoy.

Porque Huracán es, como cada club en la Argentina, una pasión incomprensible para los demás. Una pasión que cumplió cien años, donde caben varias generaciones de hinchas (desde su socio número 1, José Giura, con saludables 94 años, al joven Federico Bonino, el hijo de Mario, periodista asesinado en noviembre del ’93), y desde la que puede contarse la historia misma de Buenos Aires.

jueves, mayo 23, 2013

Delgado, como Diego



Impresionante gol de Víctor Hugo Delgado en este 1-0 a Deportivo Español, en 1994. Era la segunda fecha, tras el 3-1 ante Mandiyú, en el debut en el Palacio Ducó. El equipo de Héctor Cúper venía de aquel golpe en Avellaneda, en la final maldita del 4-0, y otra vez -en el inicio de la campaña en el Apertura 94- entusiasmaba y protagonizaba. Y Delgadito -ese crack tan nuestro- se animaba a ser Maradona por un rato...

miércoles, mayo 22, 2013

Punto y aparte



Fecha 30 (postergado): Atlético Tucumán 1 - Huracán 1, en el Monumental José Fierro de Tucumán. Un punto. Apenas eso. Un punto. Y aparte. El horizonte espera...

Gol: Barrales.
El mejor: Islas y Barrales.
 

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture


El gol de Barrales, los padecimientos, el empate. Un viaje que no cambia la historia.

lunes, mayo 20, 2013

sábado, mayo 18, 2013

Trucco, con cartas marcadas


Fecha 34: Douglas Haig 1-Huracán 0, en Pergamino. Da pena, da bronca, duelo. A Huracán le quitaron el partido del bolso, de la mano, de todos lados. El lamentable arbitraje de Silvio Trucco le abrió las puertas a la victoria a un rival que nada hizo por ganar, excepto convertir un penal de regalo.

El mejor: Vacante.




Palabras para una bronca de todos.

Así estamos:

En la tabla
En los promedios
En el fixture

jueves, mayo 16, 2013

Nuestro aperitivo


Palacio Ducó, tribuna local (hoy Ringo Bonavena), año 1954. Luce repleta y con un detalle: la publicidad del fernet Branca junto al Globo de Newbery. Nuestro aperitivo.

miércoles, mayo 15, 2013

Una bandera enorme, una verdad grande


Nació en 2002 de la idea y del impulso de un grupo de hinchas. Se la conoció como "La Reina de la Quema" y se convirtió entonces en la bandera más grande del mundo. Hoy suele aparecer. Y sigue contando una verdad histórica que habla de Huracán: "Grande se nace".

martes, mayo 14, 2013

Presentes, siempre


Lo que arriba se observa es una encuesta realizada por el diario La Nación en 1992 y publicada en días recientes por el sitio La Pasucci. Huracán, fiel a su tradición, se ubica entre los grandes. También en cantidad de hinchas. El Globo de Newbery ocupaba entonces el sexto lugar entre la población de Capital Federal y Gran Buenos Aires. En el resto del país y en el Río de la Plata ya habitaba una centena de Huracanes, orgullosos herederos -en su mayoría- de los de los gloriosos años veinte.

lunes, mayo 13, 2013

Sana costumbre


Los dos goles para dar vuelta a Almirante Brown.

Fecha 33: Huracán 2-Almirante Brown 1, en el Palacio Ducó. Segundo triunfo sucesivo. Siete puntos de nueve en el breve ciclo de Rinaldi. Un segundo tiempo valioso. Otros tres puntos. Parece que nos acordamos tarde...

Goles: Erramuspe y Giménez.
El mejor: Giménez y Milano.
 

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture

martes, mayo 07, 2013

Homenaje a las Marchas...



Huracán, en la Legislatura. Fueron cuatro Marchas. Y un triunfo. La Quemita no se toca. Lo dijimos. Así será.

domingo, mayo 05, 2013

Un golazo y tres puntos


Fecha 32: Independiente Rivadavia 0-Huracán 1, en Mendoza. Alcanzó con un golazo -ese remate impresionante de Barrales- y con la seguridad de Islas para sumar tres puntos, más tranquilidad y el primer triunfo del breve ciclo de Gabriel Rinaldi. No es poco.

Gol: Barrales.
El mejor: Islas y Barrales.
 

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture


El golazo de Barrales. Una joya. Para brindar en Mendoza.

jueves, mayo 02, 2013

El equipo inverosímil


Ahora se juega el Gran DT con naturalidad. Más de un millón de personas participan. Cuando comenzó el juego que Clarín organiza, en la segunda mitad de los años 90, se realizó una revista valiosa que incluía el equipo de los mejores futbolistas históricos de cada club que entonces competía en Primera. Interesante. La formación de Huracán está llena de inobjetables: Barrionuevo, Alberti, Carrascosa, Viberti, Brindisi, Babington, Houseman, Baldonedo, Tucho Méndez, entre otros.

Pero también hay omisiones: La Década de Oro, la del veinte, no está representada. Guillermo Stábile y Cesáreo Onzari jamás podrían faltar en El Equipo de la historia. De todos modos, incluso sin contar los mejores años de la vida Ranera, Huracán podría armar un equipo capaz de ganar el Mundial vestido con el Globo de Newbery en el pecho. Sí, un equipo inverosímil.

viernes, abril 26, 2013

Cero



Fecha 31: Huracán 0-Patronato 0, en el Palacio Ducó. Cero. Nada. Un punto que suma menos que poco. Un juego entre escaso y nulo. El entusiasmo roto. Es tiempo de una reconstrucción. Otra más.

El mejor: Vacante.
 

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture

jueves, abril 25, 2013

Esse est percipi

El equipo de Huracán, en 1937, ese año en el que para Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares el fútbol dejó de existir. De fondo, la enorme convocatoria del Globo de Newbery. En el pasado reciente, los cuatro títulos de los años 20. 

"No hay score ni cuadros ni partidos. Los estadios ya son demoliciones que se caen a pedazos. Hoy todo pa­sa en la televisión y en la radio. La falsa excitación de los locutores ¿nunca lo llevó a maliciar que todo es patraña? El último partido de fútbol se jugó en esta capital el día 24 de junio del '37. Desde aquel preciso momento, el fút­bol, al igual que la vasta gama de los deportes, es un géne­ro dramático, a cargo de un solo hombre en una cabina o de actores con camiseta ante el cameraman".

Este tramo del cuento Esse est percipi ("ser es ser percibido"), escrito por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares con el seudónimo compartido Bustos Domecq, cita antojadizamente -o no tanto- una fecha para el fin del fútbol como deporte. El escenario presentado como risueño al momento de su publicación (1963), resulta ahora una perfecta metáfora del show.

Escribió al respecto el sociólogo Pablo Alaberces: "El actual es un paisaje dominado por la televisación continua, sistemática y cotidiana del espectáculo deportivo, en el que hasta cuatro señales de cable transmiten simultáneamente veinticuatro horas de programación continua -con una notoria predominancia del fútbol. Pero el fenómeno de expansión del fútbol en la televisión argentina, y en especial la cantidad de los capitales involucrados, no es novedoso en el mundo. La década de los 90 significó el auge global de las transmisiones televisivas, pasando la televisión a ser el principal capitalista del fútbol. La aparición de nuevas tecnologías de distribución -el cable, primero, pero principalmente la antena satelital doméstica- permitió la comercialización hogareña de eventos, tanto habituales, un campeonato; como especiales, un partido".

Si el fútbol -territorio televisado, fenómeno inmenso- se hubiera detenido en junio de 1937, ¿qué diríamos hoy del recuerdo de aquel Huracán de los tiempos de cuando el rey de los deportes respetaba su carácter lúdico? Sí, eso, lo que imaginan: Huracán, un grande por donde se lo mirara.

miércoles, abril 24, 2013

Dibuje, Ringo


Ringo, con la camiseta de Huracán, haciendo jueguito. El deseo que no pudo cumplir: ser futbolista del club de su corazón. Una lástima: su coraje habría resultado muy valioso en varios momentos de la historia.

lunes, abril 22, 2013

Nosotros, aquel equipo



Lo escribió Eduardo Galeano en su libro Fútbol a sol y a sombra:

"... yo no soy más que un mendigo de buen fútbol. Voy por el mundo sombrero en mano, y en los estadios suplico:

–Una jugadita, por amor de Dios.

Y cuando el buen fútbol ocurre, agradezco el milagro sin que me importe un rábano cuál es el club o el país que me lo ofrece".

Habla de nosotros. Habla del Huracán de 2009, de Los Angeles de Cappa...

domingo, abril 21, 2013

Es él, Cappa


El técnico debe ser Angel Cappa. ¿A quién le cabe alguna duda? Fue el creador -con presupuesto cero- del, quizá, mejor equipo de la última década en el fútbol argentino. Se hizo Quemero. Es Quemero. Llegaría en un escenario en el que todo está por delante. Gozaría, claro, de la adhesión casi unánime. Ofrecería, por supuesto, el entusiasmo que genera jugar a jugar.

Ahí anda el hombre que fue campeón en tres continentes: dice que si lo llaman viene nadando. Sí, acá. A nuestro Globo de Newbery. El quiere ser parte de la necesaria reconstrucción. El es de los nuestros. Quiere revancha. Como cada uno de nosotros.

No hay vueltas: Cappa + 11 debe ser el próximo concepto de esta conducción. Es (casi) el único entrenador que reivindica y les da valor y sentido a esas Cinco Estrellas al lado del Globo y del corazón. Y ese detalle es decididamente una ventaja diferencial sobre (casi) todos: para Cappa, Huracán es un espacio de pertenencia.

Señores, es él. Es Cappa.

sábado, abril 20, 2013

El recorrido de los grandes


Por Eladio Mases
Más allá de nomenclaturas y discusiones, la historia del fútbol argentino tiene su modo ascéptico de mostrar a sus equipos grandes y/o relevantes de cada tiempo. Desde sus días fundacionales hasta este presente. Un recorrido década por década, desde aquella temporada inaugural de 1891, exhibe las verdades de cada era. Los primeros dominadores fueron dos instituciones que se desafiliaron antes de comenzar el Profesionalismo: Lomas Athletic (pentacampeón en la primera década) y Alumni (el más ganador del siguiente decenio y de la Era Amateur). Luego, llegó el tiempo de Racing, en los años diez. Más tarde, irrumpieron Boca, Huracán y San Lorenzo, en la década del 20. River (el más vencedor de la Era Profesional) e Independiente aparecieron con todo su esplendor a partir de los años 30, ya en tiempos del Profesionalismo.

Lo que sigue es el recorrido de los dominadores década por década en la antesala de la Era Profesional. Para confeccionar el podio de cada década se tomaron en cuenta a los equipos que ganaron tres o más títulos en el período:

1891/1900
1) Lomas Atlhletic* 5

1901/10
1) Alumni* 8
Con dos: Belgrano Athletic*.

1911/20
1) Racing 7
Con dos: Boca y Porteño*.

1921/30
1) Boca 4
1) Huracán 4
3) San Lorenzo 3
Con dos: Independiente y Racing.

El top 6 de la Era Amateur: Alumni* (10), Racing (9), Boca (6), Lomas Athletic* (5), Huracán (4) y el sexto puesto compartido por San Lorenzo y Belgrano Athletic* (3).
*Se desafiliaron antes del inicio del Profesionalismo.

El top 6 al inicio del Profesionalismo: Racing (9), Boca (6), Huracán (4), San Lorenzo (3), Independiente (2) y el sexto lugar compartido por River, Estudiantes, Gimnasia y Quilmes (todos con uno).

El top 6 por porcentaje de puntos al inicio del Profesionalismo**: Boca: 76,71 (538 puntos-380 partidos), Racing: 76,67 (736-480), San Lorenzo: 69,10 (586-424), Huracán: 68,02 (502-369), River: 66,86 (686-513) e Independiente: 65,74 (614-467).
**De los equipos que participaron de la Era Amateur y se desafiliaron, sólo Alumni ingresaría en esta lista. Sería el líder con el 84 % (252 puntos en 150 partidos).

El actual eslogan de Racing es una verdad: "El primer Grande de los Grandes". La aseveración tiene un sentido cronológico: La Academia -apodo que nació en sus gloriosos años diez- sucedió a los dos primeros grandes que decidieron no seguir participando del fútbol argentino. Y fue, entre los tradicionales equipos de Primera, el primero en consolidarse como club de la elite. El segundo fue Boca, que ganó su primer campeonato en 1919 y no paró de protagonizar hasta nuestros días. Y el tercero, en la línea de tiempo, fue Huracán, que en los años veinte resultó el más campeón junto a los Xeneizes, archirrivales de entonces.   

///////

Ya en el Profesionalismo, River se llevaría por delante a todos. En las tres primeras décadas (de 1931 a 1960) sumó 12 títulos de Liga. En ese período en el que se consolidaron los tradicionales grandes, lo siguieron: Boca (7), Independiente, Racing (4) y San Lorenzo (3).   
   
1931/40
1) Boca 4
2) River 3
Con dos: Independiente y San Lorenzo.

1941/50
1) River 4
Con dos: Boca y Racing.

1951/60
1) River 5
Con dos: Racing.

En estos 30 años, detrás de ellos, sólo otros seis equipos consiguieron ser subcampeones: Huracán (en 1936, de la llamada Copa de Honor y en 1939, igualado con River), Platense (1949, igualado con River), Banfield (1951), Vélez (1953, igualado con Racing), Lanús (1956) y Argentinos (1960, igualado con River). Y sólo cuatro equipos llegaron al tercer puesto: Huracán (1940, igualado con River; 1942, en soledad; y 1952, igualado con Independiente), Estudiantes (1931, 1944 y 1948), Newell's (1941) y Ferro (1959).

En síntesis, sólo dos equipos habían conseguido subirse al podio más de una vez: Huracán (5) y Estudiantes (3). Los dos eran -en ese período- el sexto y el séptimo -respectivamente- en la tabla histórica del Profesionalismo. Huracán acumulaba 968 puntos y Estudiantes, 960. En junio de 1962, el Globo de Newbery se convertiría en el sexto equipo en llegar a los mil puntos en la Era Profesional.

Además, apenas cuatro equipos consiguieron ganar la Primera Rueda: Gimnasia (1933), Huracán (1939), Lanús (1951) y Argentinos (1960). No es apenas un detalle: sobre todo en los años 30 y 40, ese logro tenía el carácter de un título honorífico. De hecho, se llegaron a jugar desempates para determinar al vencedor y se entregaban medallas para los ganadores. En 1937, igualaron Boca y River. En febrero de 1939 se enfrentaron para determinar al consagrado de aquella Primera Rueda. Se impusieron 5-3 los de Nuñez, en la cancha de San Lorenzo. Y en diciembre de 1939, Huracán definió ante Independiente, que acababa de ser el campeón de la temporada. La Aplanadora de Masantonio se impuso 2-1 y festejó en el Gasómetro.

De todos los mencionados (entre campeones, integrantes del podio y ganadores de la Primera Rueda), sólo seis equipos disputaron ininterrumpidamente las primeras treinta temporadas del Profesionalismo: River, Boca, Independiente, San Lorenzo, Racing y Huracán. Esto se extendería por 21 años más, hasta el descenso de San Lorenzo en 1981.

El balance en los primeros 70 años del fútbol argentino, considerando sólo a los equipos que no decidieron dejar de practicar este deporte, quedaban entonces del siguiente modo:

El top 6 por títulos (1891-1960): River, Boca y Racing (13), San Lorenzo (7), Independiente (6) y Huracán (4).

///// 

Las tres décadas siguientes, hasta llegar a los primeros cien años del fútbol argentino, tuvieron a los mismos protagonistas principales, pero con algunas apariciones novedosas desde que Estudiantes, en 1967, irrumpió como campeón. Desde entonces, se consagraron por primera vez Vélez (1968), Chacarita (1969), Rosario Central (1971), Newell's (1974), Ferro (1982) y Argentinos (1984). Mientras que Huracán (en 1973) y Quilmes (en 1978) ganaron su primer título en la Era Profesional. Lo que sigue es el detalle de los dominadores, década por década:

1961/70
1) Boca 5
2) Independiente 3
Con dos: Racing.

1971/80
1) River 6
2) Independiente 3
2) Rosario Central 3
2) San Lorenzo 3
Con dos: Boca.

1981/90
1) River 4
Con dos: Argentinos, Estudiantes, Ferro e Independiente.

Entre 1961 y 1990 hubo más equipos que se subieron al pedestal. Y hasta varios marcaron una época con inequívoco rol protagónico: Estudiantes hacia fines de los años 60; Central, en los 70; Argentinos y Ferro, a principios de los 80; Newell's a partir del final de esa década. Luego, ya ingresados en los 90, llegaría el tiempo de Vélez. En estos 30 años, los más campeones resultaron: River (10), Boca e Independiente (8), San Lorenzo y Rosario Central (4).

El top 6 de los primeros cien años de fútbol argentino (1891-1990): River (23), Boca (21), Racing (15), Independiente (14), San Lorenzo (11) y Huracán (5).

(continuará...)

viernes, abril 19, 2013

Maldita Barra encapuchada


Por Gustavo Yarroch y Matías Bide
En el Tomás A. Ducó está El vestuario del terror . Allí, ayer, se vivieron escenas propias de una película oscura, pero a la vez repetida: la de los barras sembrando miedo y arrasando con todo lo que se les cruza a su paso. Fueron alrededor de 150 los barras que entraron al club a la fuerza, después de amenazar a los empleados de seguridad, y posteriormente irrumpieron en el vestuario encapuchados, con revólveres, palos y cuchillos. Los jugadores de Huracán, que terminaban de ducharse luego del entrenamiento, sufrieron amenazas, agresiones, robos y también pinchaduras en las ruedas de sus autos.

Según los propios futbolistas, los barras nunca les dijeron los motivos del ataque: solo hubo insultos para todos, amenazas y robos de celulares y billeteras a Mauro Milano y Walter Busse, quien en la definición por penales ante Godoy Cruz, por la Copa Argentina, fue el único que no convirtió. A Busse y a Milano también les dieron cabezazos, pero no sufrieron heridas. Anoche, por Parque de los Patricios corrió con fuerza la versión de que los barras estaban muy molestos porque, con la eliminación a manos de Godoy Cruz, se quedaron sin recibir una porción de los 360 mil pesos que le dan a cada club por pasar a los octavos de final. “A la gente de la hinchada le habían prometido un porcentaje del premio y estaban muy calientes porque quedaron afuera de la Copa”, le dijo anoche a Clarín un allegado a la dirigencia del club.
La mañana transcurría en aparente calma en la cancha de Huracán. La mayoría de los jugadores más experimentados ya se habían ido del club y en el vestuario quedaban muchos juveniles y unos pocos jugadores con más recorrido, como Daniel Islas, Busse y Milano. El sonido de la cumbia que escuchaban los jugadores se cortó de inmediato cuando los barras , que recién llegaban de San Juan, donde el miércoles se jugó el encuentro ante Godoy Cruz, aparecieron en el lugar a los gritos y con sus modos violentos. “Eran alrededor de 150 barras encapuchados y armados. La mayoría se quedó afuera, mientras que un grupo entró al vestuario de los jugadores para robarles ropa, celulares y billeteras.
A Daniel Islas le robaron y después le devolvieron sus pertenencias. A la salida, rayaron autos y pincharon neumáticos”, relató Juan Manuel Llop, quien estaba en otro vestuario junto a los integrantes del cuerpo técnico. Llop siempre estuvo apuntado por la barra porque -según él mismo reconoció- nunca le dio dinero a los violentos pese a que le pidieron en más de una ocasión.

Desde la dirigencia le aconsejaron que dé un paso al costado ante la gravedad de la situación y es casi un hecho que Llop no seguirá al frente del equipo. Hugo Reinaudo, el preparador físico del equipo, decidió irse no bien ocurrió el brutal episodio. Anoche, al cierre de esta edición, los principales dirigentes y todo el cuerpo técnico (estaban reunidos) tenían apagados sus celulares.

Entre Llop y el presidente de Huracán, Alejandro Nadur, hubo un contrapunto. Mientras Nadur afirmó que los barras no suelen moverse por el club los días que no hay partidos, Llop afirmó: “A veces andan por La Quemita y en otros momentos andan por el estadio”.

Jorge Gabrich, ayudante de campo de Llop, le dijo a Clarín que “hay muchos jugadores que se quieren ir del club porque se sienten inseguros ”. Sergio Marchi, secretario general de Futbolistas Argentinos Agremiados, se comunicó ayer con Hugo Barrientos, el capitán del equipo, para interiorizarse sobre la situación y hoy irá al entrenamiento del plantel para asesorarlos en cuanto a los pasos a seguir.
Por su parte, Nadur realizó la denuncia de lo ocurrido en la comisaría 28ª. “Labramos un acta con la Policía. Me sorprende la actitud de la barra. Tengo mucha angustia. No sé los motivos. Me quiero imaginar que es producto de los últimos resultados. ¡Una barbaridad!”, se lamentó el presidente.

Barrientos dijo que ahora tienen que “estar más unidos que nunca” y pidió “poner la cabeza en frío”. El tema es cómo hacerlo con una barra que en 2013 ya amedrentó de todos los modos posibles al plantel, lo que es lo mismo que estar conviviendo con el enemigo.

Texto publicado en Clarín.

jueves, abril 18, 2013

Esa torpe costumbre



Huracán volvió a definir por penales. Y volvió a perder. Es la quinta vez que debe resolver por esa vía y siempre cayó. Dos veces en los Nacionales ochentosos (ante Chacarita y contra Ferro), el fatìdico descenso de 1986 (contra Italiano, en la cancha de Vélez) y en las dos últimas ediciones de la Copa Argentina. Duele. Parece escrito.

miércoles, abril 17, 2013

Fin




Copa Argentina, 16avos. de Final: Huracán 0 (3)-Godoy Cruz 0 (5), en el Bicentenario de San Juan. Sin goles, con errores desde el principio (se preservaron futbolistas de manera absurda), con falencias en la definición, sin convicciòn ante un rival pensado para que el tiempo pasara. Se perdiò. Otra vez. La Octava no podrá suceder este año...

Así estamos:
El Fixture
El Reglamento

martes, abril 16, 2013

Preciosas palabras



Aquella vez, aquella final de 2009 frente a Vélez. Y esa charla que ahora trasciende. Es también un retrato de aquel equipo sin olvido, tal vez el mejor de la última década en el fútbol argentino: Los Angeles de Cappa.

lunes, abril 15, 2013

Venga ese abrazo


Javier Pastore, artista contemporáneo. En 2009 jugó para Los Angeles de Cappa, un mágico equipo vestido de Huracán.

sábado, abril 13, 2013

Un golazo, dos golpes, una verdad



Huracán cayó frente a Olimpo. Después de un golazo y un comienzo para el aplauso, el equipo de Bahía Blanca ofreciò una versión superadora. Y ganó, sobre el final. Y así nos entregó un verdad: este año no habrá regreso a nuestro lugar...

viernes, abril 12, 2013

Chau ascenso

Fecha 29: Huracán 1-Olimpo 2, en el Palacio Ducó. Eso, perdimos. Y ya no habrá ascenso. Sí, otra temporada en el Nacional... Duele. Es la realidad. 

Gol: Mancinelli.
El mejor: Vacante.
 

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture

miércoles, abril 10, 2013

Jerarquía de Selección


Miguel Angel Vidal, en la tapa de El Gráfico. Era un defensor de clase internacional. Proclive a salir jugando y preciso con la pelota en los pies, llegó a Huracán en 1958, tras formarse y ascender a la máxima categoría con Argentinos. En el club se quedó hasta 1964. En total disputó 163 encuentros e hizo tres goles. A pesar de que en ese tiempo Huracán no fue protagonista central en la máxima categoría, sus buenos rendimientos le abrieron las puertas de la Selección. Disputó 16 encuentros con la camiseta albiceleste y así ocupa el octavo lugar entre los futbolistas de Huracán con presencia en el equipo nacional. Lo superan sólo siete glorias inobjetables: René Houseman (55), Miguel Brindisi (44), Osvaldo Ardiles (40), Jorge Carrascosa (26), Jorge Alberti y Norberto Méndez (ambos 22) y Herminio Masantonio (19). No es azar ni casualidad. En definitiva, Vidal tenía jerarquía de Selección.

martes, abril 09, 2013

Viva la alegría


Ringo Bonavena y dos Locos: Houseman y Gatti. Una producción de la revista El Gráfico, en los años 70. Un homenaje a la alegría.

lunes, abril 08, 2013

Golear, esa costumbre perdida



Parecía que las goleadas eran ajenas a la campaña de Huracán en el Nacional. Por segunda vez en el torneo (28 fechas), el equipo ganó por más de dos goles. La vez anterior había sido el 4-0 frente a Almirante Brown, en Isidro Casanova, por la decimocuarta fecha. Aquella, además, había sido la única vez -hasta este 3-0 en Mataderos frente a Chicago- en la que Huracán había marcado más de dos tantos. Esta vez, más allá del juego escaso, alcanzó con un contraataque notable definido por Walter Busse; una aparición de Jerónimo Barrales y un destello de Matías Defederico. Y así, con ellos, regresó el placer de golear.

domingo, abril 07, 2013

Sonreímos, que no es poco

Fecha 28: Nueva Chicago 0-Huracán 3, en Mataderos. Una goleada que llegó casi como una casualidad. Pero que llegó y que nos acerca mucha tranquilidad y hasta un entusiasmo, tras la derrota de Olimpo (en Bahía Blanca frente a Boca Unidos). Si Huracán gana la próxima fecha, quedará a ocho puntos del tan deseado Puesto 3. Habrá que mejorar, claro. Pero por ahora sonreímos, que no es poco. 

Goles: Busse, Barrales y Defederico.
El mejor: Islas y Villarruel.
 

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture

viernes, abril 05, 2013

Un protagonista vestido de azul


Huracán, en 1975, con el Ducó a pleno de fondo. Tras el título de 1973 y las semifinales de la Copa Libertadores de 1974, este año el Globo de Newbery continuó siendo gran protagonista. Fue subcampeón del Metropolitano ganado por River, que quedó a cuatro puntos. Fueron 21 triunfos, 9 empates y 8 derrotas. También muchos aplausos, ovaciones y goles (73; sólo superado por Boca, que finalizó tercero). Y esa curiosa camiseta azul sin el Globo de Newbery. De todos modos, a ese equipo -dicen- cualquier cosa le quedaba bien...

jueves, abril 04, 2013

El delantero de Perón

Elio Montaño, en la tapa de El Gráfico, con el Globo de Newbery. En Huracán dejó un muy buen recuerdo.

Por Miguel Angel Lara*
La Navidad de 1955 no fue la que esperaba Juan Domingo Perón cuando empezó ese año. Después de ser elegido presidente argentino en 1946 (52,84% de los votos) y en 1951 (63,40%), el 16 de septiembre fue derrocado por el golpe de Estado, conocido como la Revolución Libertadora. El general Eduardo Leonardi y el almirante Isaac Francisco Rojas daban inicio a una dictadura militar que iba pasar a manos de Pedro Eugenio Aramburu (asesinado por Montoneros en 1970) el 13 de noviembre al considerar los militares que Leonardi se estaba mostrando demasiado blando con el peronismo. Un golpe dentro del golpe.

Después de pasar por Paraguay, Perón se instaló en Panamá, donde le sorprendieron las fiestas navideñas rodeado de sus fieles planificando lo que sería el futuro del general. El día 23 de diciembre, Perón recibió una visita que le sacó de planos, cuentas y llamadas a embajadas y consulados. En la puerta de su residencia en el hotel Washington, en la ciudad de Colón, estaba Elio Rubén Montaño, delantero que saltó a la fama en Newlle's, pasó en Boca una temporada y encontró su hueco entre las estrellas del fútbol argentino en Huracán. El 'Loco' Montaño nunca escondió su peronismo (su familia obtuvo ayudas de la fundación social Eva Perón) y su vida se complicó con la salida del poder de Perón.

Con su equipo de gira por Centroamérica después de acabar el campeonato con tres derrotas seguidas (Estudiantes, Rosario y San Lorenzo), Montaño decidió aprovechar la estancia en Panamá para visitar a Perón. Los 100 dólares que tenía de prima por la gira los empleó para viajar de la capital del país hasta Colón (80 kilómetros). El general, amante del deporte, tenía grandes referencias del punta a pesar de que en Boca las cosas le fueron mal y su fútbol de calidad y elegancia fue derrotado en La Bombonera por la eficacia ante el gol de José Pepino Borello.

La charla fue larga. Perón se puso al día de lo que pasaba en su país a través de la visión de uno de los suyos pero sin estar 'intoxicado' por el día a día del exilio. Hablaron de fútbol y Perón le explicó que su ausencia en la selección que estuvo los Juegos Panamericanos de México en marzo, que en fútbol tuvo a Argentina como campeona, se debió su peronismo. Él no quiso creerlo.

Huracán no espero a la vuelta del 'Tuerto', otro de sus motes gracias a un brutal golpe en la cara cuando jugaba en Boca. Tal fue la patada que un compañero se acercó a él para decirle: "Tomá tuerto, se te cayó el ojo". Montaño regresó por su cuenta a Buenos Aires días después que su equipo. Nada más pisar el aeropuerto de Ezeiza le estaban esperando una unidad de la SIDE (Secretaría de Inteligencia del Estado). Su reunión había sido tema estelar en el número 11 de la bonaerense calle del 25 de mayo. La conclusión fue que el delantero de Huracán regresaba a su país con un mensaje de Perón . Allí estuvo el futbolista retenido más de doce horas. La pregunta era siempre la misma: "¿Qué le dio Perón en Panamá?". Hartó de que no le creyeran, y como el mismo Montaño explicó en la Revista Peronista, llegó un momento en el que decidió actuar de otra forma. Al oír la pregunta por enésima vez, el 'Loco' se fue con los brazos abiertos a por el militar y le dijo: "Esto, un abrazo". La respuesta fue ir directo al calabozo. Se le aplicaba la Ley 1461 por la que se castigaba por violar la orden que prohibía "exhibir símbolos peronistas, entonar cánticos y, mucho menos, mencionar los nombres de Perón y Eva Duarte".

Liberado al no poder demostrase nada, Montaño volvió a jugar con Huracán, pero el incidente, como ya le había dicho Perón, le sacó de la lista de la selección que estuvo en los Juegos Panamericanos de México. En Parque Patricios, estadio de Huracán, fue despedido más de una vez después de un buen partido al grito de "Perón, Perón" para desesperación de los militares, que preferían cuando las aficiones rivales le gritaban "gorilón, gorilón" (gorila es el término despectivo con el que en Argentina se conoce a los peronistas).

Con la presión policial cada vez más agobiante, Montaño (que nació en Casilda en 1929 y cuya carrera profesional arrancó en Newll's) decidió cruzar el Río de la Plata para jugar en Peñarol para ocupar el lugar de un mito, Pepe Schiaffino, autor de uno de los dos goles charrúas en el 'Maracanazo'. La prensa uruguaya valoró más su perfil político que sus goles: "Peñarol contrata a un delantero peronista".

El apodo de 'Loco' no era gratuito. A lo largo de su carrera dio motivos para ello. Habitual a la vida nocturna, la fiesta y los cabarets, un día se encontró con un grupo de directivos esperándole a la puerta de su casa de Montevideo. Eran casi las siete de la mañana. Montaño ni se inmutó: "Buenos días, señores. ¿Cómo están? Salí pronto a pasear. Hace un lindo día ¿eh? Aprovéchenlo". En otra ocasión, regresando tras un partido con Rosario Central (donde coincidió con Menotti), Montaño le quitó el diario Crítica a su compañero Federico Vairo y como manera de protesta por lo que vio escrito en el periódico le pegó fuego. El incidente, en pleno vuelo, hizo que se tuvieran que utilizar mantas para sofocar el fuego y que los jugadores de Central tuvieran que dar explicaciones al tomar tierra. Jugando con Peñarol, en el estadio Centenario, ante Rampla Juniors, un defensa le dio una patada tremenda. Montaño arrancó un trozó de césped y se fue a por su rival. "Tomá caballo, es la hora de comer", le dijo. El árbitro, a su lado, no pudo contener una carcajada.

A Menotti le sacó tanto de sus casillas que le expulsaron… siendo su compañero. Era un partido de Central con Atlante. Los 'canallas' ganaban 4-0 y la voz de Montaño narra lo que pasó en una entrevista de una televisión argentina: "El Gitano Juárez me dice: al flaco Menotti no se la des, vas a ver cómo te putea. Ganábamos 4-0 y nos pusimos de acuerdo para amargarle y dejarlo pagando. "¡La puta que te pario, 'Tuerto’ hijo de puta!" me gritaba. Así todo el segundo tiempo. Poco antes del final voy a sacar de lateral y le digo: "¿La querés, Flaco? Se la di pero la agarró al vuelo y casi me mata del pelotazo. El árbitro le echó".
Ese es Elio Rubén Montaño, el delantero al que presidente de Hurcacán firmó el contrato con un revólver del 45 encima de la mesa, un genio en el campo, pólvora fuera del mismo y hasta hoy, a sus 83 años, peronista convencido. Hoy vive en una pequeña pensión cerca del estadio de Parque Patricios con la pensión que la AFA da a los jugadores que alguna vez vistieron la albiceleste.

*Texto publicado en el diario Marca, de España.

miércoles, abril 03, 2013

Un grito insuficiente



No alcanzó con ese gol de Lucas Villarruel. No alcanzó por un déficit muy visible de este Huracán: su conformismo. Parece que soñara con ganar todos los partidos 1-0. Pero el plan suele fallar. Y eso complica cualquier panorama.

martes, abril 02, 2013

Vacíos


Fecha 27: Huracán 1-Banfield 1, en el Palacio Ducó. Se perdieron dos puntos sobre el final. Otra vez la victoria quedó cerca, al alcanza, pero no. No sucedió. Y así, el ascenso quedó lejos, demasiado lejos. Ese Puesto 3 mucho se parece a un imposible. La sensación es inevitable: nos sentimos vacíos. 

Gol: Villarruel.
El mejor: Barrientos.
 

Así estamos:
En la tabla
En los promedios
En el fixture

domingo, marzo 31, 2013

El Bailarín de París



Javier Pastore se luce bailando y actuando en el video del cantante italiano Beenzo. La canción se llama "No tengo dinero". El Flaco, un crack también afuera de la cancha.

sábado, marzo 30, 2013

El cine nos cuenta


El secreto de sus ojos -la película que llevó el Ducó a Hollywood- y nosotros. También, para retratar esa sensación de la frase memorable del estupendo Pablo Sandoval, el personaje construido por Guillermo Francella. 

viernes, marzo 29, 2013

Escenas para abrazar siempre



Nosotros, los Quemeros, en el Día Mundial del Hincha de Huracán. Los organizadores dijeron que fueron "más de 20 mil". El diario Olé contó que hubo más de 15 mil. Clarín no se animó a arriesgar; dijeron "miles". Más allá de cantidades: una fiesta impresionantes. De los presentes. Y de los que nos miraron desde el otro lado. En definitiva, escenas para abrazar siempre.

jueves, marzo 28, 2013

Nunca caminarás solo...


Huracán, esa preciosa locura. Histórica Marcha del Día Mundial del Hincha de Huracán. La Avenida Caseros, la Avenida Callao, el Congreso, la Avenida Corrientes, el Obelisco. Todo copado por la Caravana. 

Los fundadores del Banderazo

Ya lo contamos en el Blog: "El día fundacional resultó el memorable 28 de marzo de 1998. Fue el Primer Banderazo de la historia; aquella marcha de los barrios del Sur (de Lugano, de Pompeya, de Soldati, de Parque de los Patricios, de Barracas, de San Telmo, de San Cristóbal). Cerca de 10.000 personas participaron de ese evento inexplicable: era sábado, no había fútbol, Huracán iba último y con sensación de descenso. Entonces, sucedió: la caminata desde la Sede de Caseros al Ducó, los gritos, las banderas, las murgas, la pirotecnia, la celebración de la condición de Quemeros. Fue una fiesta que duró más de 24 horas. Al día siguiente, sucedió el pequeño milagro: luego de 131 días sin triunfos, Huracán le ganó 3-1 a Ferro".  

Aquello fue también una fundación en el territorio de las palabras. Desde entonces, se llamó "Banderazo" a toda manifestación o movilización de hinchas. El periodista e historiador Oscar Barnade me cuenta que hasta aquel momento, "el término no estaba asociado al fútbol; sino al automovilismo". El "banderazo" era la señal de la bandera a cuadros señalando la llegada de un vehículo a la meta.

Angel, presente



Un saludo de Angel Cappa en el Día Mundial de Hincha de Huracán. Amor y militancia, océano de por medio.

¿El Papa Quemero?


El Papa Francisco lo dijo con una claridad que no admite ni admitirá dudas: es hincha de San Lorenzo. Cuervo, sin vueltas. De la vieja guardia, de aquellos que creyeron en los mensajes fundacionales del Padre Lorenzo Massa. Cuentan que pidió que le mandaran al Vaticano ese pedazo de su infancia, de su vida: el tablón que se guardó del desaparecido Gasómetro de Avenida La Plata. En sus charlas con Luis Farinello, los goles del Beto Acosta o algún clásico con victoria frente a Huracán resultaban una temática inevitable, casi tanto como el trabajo social.

Sin embargo, en estos días en que todas las informaciones que lo vinculan rebotan por el mundo, trascendió un detalle de asombro: circuló por Internet una imagen de un viejo carné de Huracán que lo tenía como socio y hasta como prosecretario del club de Parque de los Patricios. La novedad se hizo virus en las redes sociales.

“¿El Papa es Quemero?” , se preguntaban unos y otros. No, nada de eso. Clarín consultó al vicepresidente de Huracán, Luis Sasso, quien explicó: “No, no es cierto. Esa imagen es falsa. Pero que no se preocupen: los hinchas de Huracán tenemos a nuestro propio Papa: el Padre Pepe”. Se refería al cura tercermundista José Di Paola, un militante de las causas de los desprotegidos e hincha del Globo de Newbery . También un amigo del Papa Francisco en días de Jorge Mario Bergoglio.

Había errores en la imagen difundida, además. Figuraba Bergoglio como autoridad del club, aunque jamás ocupó un cargo, según confirman desde la sede de la Avenida Caseros. También se mostraba la firma de un tal Filippi como presidente de la institución. Nunca ocupó tal espacio, de acuerdo con el relevamiento de Pablo Viviani, historiador de Huracán. Además, el carné está fechado en enero de 1955, tiempos finales de la última presidencia de Tomás Adolfo Ducó, el hombre que le puso su nombre al estadio y buena parte de su vida a la institución de los barrios del Sur de la Ciudad.

“Fue una avivada de alguno”, cuentan -sin dar más detalles- en Alcorta y Luna. No es casualidad, quizá: hoy se celebra el Día Mundial del Hincha de Huracán. El motivo de la celebración está vinculado a un episodio sucedido en 1998: el Primer Banderazo de la historia del fútbol argentino.

Al margen de eso, es cierto que la movida generó inquietud. Pero pronto se desvaneció ante la evidencia de la realidad y del pasado del Papa Francisco. Sin embargo, en la Mutual de Veteranos de la sede, un socio de esos que saben que Huracán fue el más campeón de los años veinte cuenta: “Quizá se enamoró de los dos goles de Alfredo Di Stéfano en el clásico del 46. Él dijo que iba siempre a ver a ese equipo”. Ríe. Sabe que miente.

Texto publicado en Clarin.

Hoy, nosotros


Día Mundial del Hincha de Huracán. Un momento, una búsqueda, una pertenencia.

miércoles, marzo 27, 2013

Henry, Embajador de La Quema

 
En India, Hanry May y su búsqueda

Henry May luce una sonrisa que disimula el cansancio. Usa unos anteojos negros porque la tarde de Parque de los Patricios tiene un sol que a la vista incomoda. Escucha lo que de él se cuenta por los altoparlantes del Ducó. Son las razones para su homenaje: "En los años veinte, brotaban Huracanes por el Río de la Plata. Eran un tributo a los más campeones de la década previa al inicio de la Era Profesional. Hace algunos años, a partir de 2008, Los Angeles de Cappa refundaron el fenómeno. Henry May, londinense y Quemero, se mojó en la Bombonera viendo a Huracán frente a San Lorenzo. Desde ese día supo que ya no había vuelta atrás: Huracán y nosotros éramos parte de él. A partir de entonces, nada fue igual en la vida del inmenso amigo Henry: con él, empezamos a recorrer el mundo. Ya somos Huracán en Londres, donde ahora está naciendo incluso la Peña Ossie Ardiles. Y estamos también, ofreciendo fútbol y solidaridad, en Sierra Leona, en India, en Colombia. Lo dice el eslogan y lo decimos nosotros: 'Huracán es una pasión sin fronteras'. Ser grandes es eso: construir un espacio de pertenencia al que cada uno quiere abrazar. Se llama Huracán, somos todos nosotros". Justo en ese instante recibe una plaqueta de parte del club y de la ONG Corazón Quemero. Cuentan que es un agradacimiento por llevar al Globo de Newbery a recorrer el mundo. La gente lo ovaciona como si fuera un crack de los días felices. Sucede que a partir de su búsqueda ya hay Huracanes en cuatro de los cinco continentes. "Nos falta Oceanía", dice May en la platea Alcorta, justo antes del partido de Huracán ante Instituto.

"La idea es generar un fenómeno global. Y que el fútbol, a través de los distintos Huracanes, sirva como herramienta para la educación y para la contención de los más desprotegidos", cuenta May. Junto a la Fundación Craig Bellamy ya se instaló en Sierra Leona, en India y en Colombia. También trabaja con otras ONGs vinculadas a la educación (como Teach First o Enseña por Argentina) y a lo social. Viviana Cialdella, titular de la ONG Corazón Quemero, trabajó junto a él en varios emprendimientos solidarios. Y cuenta: "Lo que más sobresale de él es su humildad, su mensaje de paz, su búsqueda generosa y su visión global. Es un gusto y un orgullo que sea de los nuestros". El periodista Brian Pécora, quien ocasionalmente lo hospeda en su casa cuando Henry visita Buenos Aires, cuenta un detalle que sorprende: aunque ya se acostumbró a las cámaras de televisión, cada vez que un hincha le pide sacarse una foto el se pone colorado. Se inhibe pero acepta invariablemente. No puede creer tanto cariño dando vueltas. Por eso, a cada hincha que le pide un autógrafo él le regala una postal del Huracán FC Sierra Leona.

La FIFA ya le prestó atención a su idea. En tiempos recientes, en un informe presentado a través de su canal oficial, elogiaron su proyecto. Allí aparece May jugando al fútbol con su equipo, en las categorías amateurs de la Football Association. También contando esa idea que nació bajo la lluvia y producto de la casualidad. Llegó a Buenos Aires como turista, leyó el anuncio en el diario de aquel clásico de 2008 y fue. Llovió como si se tratara de una maldición, pero fue todo lo contrario: se trató de la bendición de un nacimiento. El partido se suspendió por el temporal mientras Huracán ganaba 1-0. En la continuidad el equipo perdió 4-1. Pero nada cambió: Henry ya estaba en marcha. El idilio recién empezaba. También vio a Boca, a Racing, a Independiente, a River. "Con Huracán me pasó algo distinto a todo. Era mi equipo. Mi amor argentino", explica.

Henry se convirtió también en un personaje de Parque de los Patricios. Algunos ya patrocinan la idea de que sea dirigente del club. Es casi imposible: está instalado en Colombia. Y muy a gusto. Cuando pasó por la sede de la Avenida Caseros a buscar su nuevo carnet, se reunió con el vicepresidente Luis Sasso para comentarle detalles de su proyecto. También se cruzó a Antonio Mohamed -ahora entrenador de Tijuana- en el sector de baby fútbol. Se quedaron hablando. May le contó que había ido a ver al equipo que dirige Mohamed ante Millonarios. Henry parece al tanto de todo. Y lo disfruta con una intensidad contagiosa. "Esto es la historia de una pasión", dice, convencido.

Tiene claro de qué se trata su búsqueda. Y lo cuenta en plazos, ante la consulta de Clarin.com: "A corto plazo: queremos trasladar toda la pasión y amor que nos dan los hinchas de Huracan. Ellos nos mostraron que el fútbol tiene un poder unico que supera toda diferencia (Inglaterra y Argentina, por ejemplo) y puede unir gente y trasladar felicidad. Crear diferentes Huracanes en el mundo todo con un enlace fuerte a Teach for All. Entendemos que la calidad de educación en el mundo es un gran reto, algo muy importante". El largo plazo es un sueño que nace: "Huracán puede ser el club que es conocido por el mundo por su red de diferentes equipos, en una fundación sostenible, con ese enlace con Teach for All y otras organizaciones. Para mostrar a todos el poder del fútbol y la importancia de educación. No sólo en el mensaje sino también en el hecho". Suena convincente. Y convencido.

May, también hincha del Fulham, es docente y estudió en la Universidad de Nottingham. El sábado estuvo en La Quemita y contó chistes propios de Benny Hill. También ofreció su mirada graciosa y quemera respecto de la condición de hincha de San Lorenzo del Papa Francisco. "Debe ser para estar más cerca de Dios y así tener el perdón divino por ser Cuervo. O tal vez el Papa se enteró de que van a inaugurar un supermercado en el Vaticano", contó, rió e hizo reir. También se abrazó con otros simpatizantes y gritó en el Ducó los goles del 2-2 ante Instituto. El jueves participará de la marcha del Día Mundial del Hincha de Huracán. Irá en ojotas. Su agenda es amplia y asombra. Dice que es un recreo antes de seguir fundando Huracanes por el mundo.

Texto publicado en Clarín.com

 
En Sierra Leona, Huracán en acción.

martes, marzo 26, 2013

Diego y Huracán


Lo publicó el diario Olé hace más de una década. Diego Maradona y su mirada de Huracán, con la camiseta puesta. No más preguntas...

lunes, marzo 25, 2013

Barrales, goleador



Otra vez llega Jerónimo Barrales. Pone la cabeza. Empata. Es su séptimo gol en la temporada. Es el goleador del equipo. No alcanzó.

Nosotros, el árbitro y el partido



Juan Manuel Llop y el análisis del partido. Una mirada sobre el árbitro, sobre las virtudes, los defectos y lo que viene.

domingo, marzo 24, 2013

Faltó un gol, sobró un árbitro, hubo aplausos


Fecha 26: Huracán 2-Instituto 2, en el Palacio Ducó. Huracán jugó para el aplauso durante varios ratos. Mereció ganar. Llegó, se ofreció con generosidad, intentó por caminos válidos y diversos. El principal obstáculo entre el equipo y la victoria fue decididamente ajeno: un arbitraje (de un tal Paletta) cercano al bochorno... 

Goles: Barrales (dos).
El mejor: Barrales, Barrientos, Sánchez Prette.

Así estamos:

En la tabla
En los promedios
En el fixture

viernes, marzo 22, 2013

Vamos los descalzos...



Antonio Mohamed, nuestro Turco, y su mensaje de cara a lo que se viene: la celebración de El Día Mundial del Hincha de Huracán.

jueves, marzo 21, 2013

Que vuelvan...


Por Cristian Colo*
Ya no tengo dudas. Que San Lorenzo consiga volver a Boedo por medio de ese proyecto de ley que ya está presentado en la Legislatura me caería bien, simpático. Para que te voy a mentir, Quemero, llegué a esa conclusión.

No hay caso. No lo pude vivir y creo, por como viene la mano, que tampoco voy a poder saber de qué se trataba. Tuve que conformarme con esta historia contemporánea que le toca vivir al clásico por ese abandono.

Me lo contó mi abuelo, hace muchos años, y más tarde me lo repitió mi viejo. Juntarse en Boedo y Caseros, en alguna arteria de San Juan o por avenida La Plata los días en que se jugaba el clásico era único, puro folclore.

Se Juntaban grupos grandes (téngase en cuenta que hablo por terceros, porque jamás lo viví) de amigos, vecinos y familiares, con los colores entremezclados y todos juntos salían para el Wembley porteño. Entre risas y bromas –no pasaba de eso, total más tarde se volvían a encontrar- se despedían para unos entrar por Inclan y otros por Las Casas.

Hoy todo cambió. Es cierto que me invade la nostalgia. ¿Y qué? ¿No lo puedo reconocer? Cómo no voy a querer que ese proyecto de ley que presentaron legisladores de Proyecto Sur con un grupo de hinchas cuervos no se convierta en ley. Si una huida del barrio, un abandono, está erosionando y devaluando este clásico barrial.

Y vos, Quemero, lo sabés bien. O acaso Boedo no está colmado de hinchas que llevan el Globo en el pecho. Ese barrio de casas bajas y empedrado caminado por Homero Manzi (otro de nuestro bando) sólo tiene luz cuando Huracán es local. Y vos, Quemero, lo ves a diario, sabés que lo que digo no es chamuyo. Ves los pantalones rojos en San Juan y Boedo, por Sánchez de Loria, en la pizzería San Antonio. El desarraigo hizo que nos expandiéramos hacia una zona que no creíamos que podíamos habitar.

Y sí, que te voy a decir, me gustaría que volvieran.

*Texto publicado en Soy Quemero.