San Lorenzo, ante Temperley, por el torneo de la B Metropolitana de 1982. Había descendido el año anterior. La última "Fecha de los Clásicos", el club de Boedo no la disputó.
Por Oscar Barnade*
"River-Boca, el clásico entre los clásicos”, titula Clarín el 7 de marzo de 1982. “Está todo dicho: Boca-River, superclásico”, remarca el 25 de abril de 1982. El Nacional 82 registra el último antecedente de una jornada clásica. Después de 33 años, las emociones se reparten en una misma fecha. Son tiempos duros, difíciles. Tiempos de dictadura y de guerra de Malvinas. La AFA decide alterar el orden de los torneos. Se juega primero el Nacional, para terminar antes del inicio del Mundial. Ninguno de los convocados por Menotti juega el torneo “General Don José de San Martín”.Hay dos clubes de Junín, Sarmiento y Mariano Moreno, no son rivales en su ciudad. Jorge Newbery, el histórico adversario de Sarmiento, lo mira de afuera. No hay restricciones para los visitantes y no se producen graves hechos de violencia en los 16 partidos, tanto en la fecha 5 como en la 13. Pero la barra brava de Independiente insulta a la CD. “El enojo es porque decidimos no dar nunca más entradas de favor. Antes entregábamos 25 y 30 para los hinchas más seguidores pero ahora hemos resulto no hacerlo más”, explica Pedro Iso, el presidente.

El equipo de Huracán, en 1982. Cumplía 68 años ininiterrumpidos en la máxima categoría del fútbol argentino.
*Periodista e historiador del CIHF. Texto publicado en Clarín.
*Periodista e historiador del CIHF. Texto publicado en Clarín.