jueves, julio 30, 2015

Un Huracán bravo



Huracán-Boca, en el Palacio Ducó. Duelo bravo, herencia de aquel Viejo Clásico de los años 20.

lunes, julio 27, 2015

Ese destello necesario

Mauro Bogado, en acción ante Estudiantes. Sin brillos, con destellos, Huracán sumó tres puntos imprescindibles.

Por Ricardo Sapia*
Volvió a ganar. Y no es poco. Aire limpio en tiempos de tormenta de tierra. Esa que se echó en San Juan. La que generó una semana turbia. Con un sí, pero condicional. Con un no hablamos con la prensa (hasta el viernes y dos que rompieron el silencio). Todo a la espera del domingo. En el Ducó. Y con nuestra gente, después de 99 días. Bueno o malo. Bueno porque el hincha necesitaba hablar, expresarse. Descomprimirse. Y ganando. Justo, pero con los miedos de siempre. Apretando. Afuera y adentro. Hasta que se llevó el silbato a la boca. Listo. Aire. Gritalo. Nos mata la impaciencia.

Huracán se asomó a la ventana y no hubo tiros. Recién la cuarta victoria en 18 juegos. En casa, siempre. De visita, las debe. ¡Cuánto valía lo de San Juan! Mucho. Pifia que se va a lamentar (ojalá que no). ¿Y ahora? Dos finales: Crucero del Norte y Chicago. Viaje de por medio. Donde están las deudas. No hay tiempo de frenos o planteos especulativos. Mendigar no resuelve nada. A cantar victoria. Envión obligado. Así de acá al final. El margen no existe. Se puso difícil y hay mucho de culpa propia. El Globo se debe respuestas. Manitos agarradas, todos juntitos y a llegar a la orilla. Esto es nada si no se rubrica. Coraje nuestro y de ustedes. La actitud no se negocia.

*Periodista. Texto publicado en el diario Olé.

domingo, julio 26, 2015

Gol de oro



Huracán 1-Estudiantes 0
Espinoza asiste, Wanchope la empuja. Gol de Huracán. Clave, decisivo. El único del partido. Tres puntos vale. Y un poco más, también.

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Así estamos en el Campeonato.

miércoles, julio 22, 2015

Celebración del buen juego


El Equipo de los Sueños, paradigma del buen fútbol, en 1973 contra Colón en Santa Fe. Aquel juego que todos aplaudían. Y disfrutaban, incluso más allá de los colores de las camisetas. Orgullo de Huracán y del fútbol argentino.

martes, julio 21, 2015

Una maldición de más de 1900 días



El partido del video sucedió el 5 de setiembre de 2010, poco después del Mundial de Sudáfrica, hace casi cinco años, más de 1.900 días. Aquel 2-1 frente a Quilmes, en el Centenario del Sur, resultó la última victoria de Huracán como visitante en la máxima categoría. Desde entonces, incluido el insólito 2-3 frente a San Martín, el equipo disputó 25 encuentros, empató cinco y cayó en 20. Es decir sumó cinco puntos de 75 posibles. Se trata, claro, de la peor racha fuera de nuestro estadio en nuestro largo recorrido de casi 107 años.

Hay detalles que asombran respecto de este trauma creciente: en 14 de esas visitas sin éxito no convirtió goles y en siete cayó por goleada (tres o más goles, se entiende). Contra equipos grandes, además, la racha es aún más oscura: siete duelos, siete derrotas, apenas dos goles convertido y 20 recibidos.

En las cuatro campañas en el Nacional (entre 2011 y 2014) la racha se cortó, pero el panorama siguió siendo negativo al salir del Palacio. El 28 de agosto de 2011, Huracán venció 3-1 a Guillermo Brown, en Puerto Madryn. Allí obtuvo su primer éxito de visitante. Pero el balance fue flojo, al cabo: 23 victorias, 15 empates y 31 derrotas. De hecho, el único saldo positivo (entre victorias y derrotas) sucedió en el Transición 2014, el del Ultimo Regreso, con cuatro triunfos, cuatro empates y dos derrotas.

En ese camino por la segunda categoría hubo, además, resultados que fueron un papelón o que rozaron el bochorno: el 1-5 contra Aldosivi, en Mar del Plata (la peor derrota del Globo de Newbery en todos sus pasos por el Nacional de este tiempo) y el 1-2 frente a Deportivo Merlo, un equipo que ahora pelea por no descender a la cuarta división, la Primera C. Ambas caídas sucedieron en abril de 2012.

Lo que pasó en San Juan frente a San Martín (tras el 3-2 ante Huracán suma 19 partidos sin perder en su provincia) no es más que la certeza de que algo raro también sucede. Como si se tratara de una maldición. Tan larga que lleva más de 1.900 días.

lunes, julio 20, 2015

Lo inentendible

Patricio Toranzo, en acción contra San Martín de San Juan, en la provincia de las últimas dos Estrellas. Huracán jugó como para ganar, lo tuvo para golear y terminó perdiendo mansamente. Se repite el concepto: se trata del equipo más ciclotímico de la historia. Capaz de lo mejor y de lo peor. Ahora, incluso dentro del mismo partido. 

Por Ricardo Sapia*
No se entiende lo que pasó. O no se quiere saber cómo es que sucedió. Hubo señales. Espinoza erró un gol abajo del arco y definió pésimo (aunque te quede para la de palo), de cara al arco, lo que era un score irremontable. Le descontaron en la última del PT porque se equivocó el 1... y se asustó -el hincha también porque conoce el karma-. De 3-0 a 2-1. Psicológicamente un toque de atención. Pero no fue todo. Otro mano a mano al poste... y llegó la parca: 2-2 por un desvío propio de una falta que no debió ser (para afuera, Kaku, para afuera). Psicológicamente para terapia de shock. Ya está, dijiste. No. Faltaba la sutileza de Arano. El horror. La palada de tierra. El 3-2 del rival. Psicológicamente sepultado. No hubo reacción. Ni en el empate, ni en la derrota. Lo perdió. Definitivamente. Lamentablemente.

Huracán sufre. Los Quemeros están desconsolados. Jugó bien pero dilapidó situaciones. Y se regaló. De este modo, no hay grúa que te levante. Era “la fecha”. Y todavía puede ser peor si Crucero triunfa. ¿Peor? No, es cierto, dormimos con el traje de madera. Huracán no fue fuerte. Tiene la mente debilitada. Este temita de la soga lo carcome y nos carcome. Cada tropiezo duele más de la cuenta. ¿Cómo salir? No lo sé. Me quedé sin palabras después del 2-3...

*Periodista. Texto publicado en el diario Olé.

domingo, julio 19, 2015

Explicaciones que no alcanzan



Palabras de Néstor Apuzzo, tras la derrota en San Juan. No alcanzan para entender. Y sobran en este momento de desencanto.

De no creer



San Martín de San Juan 3-Huracán 2
Estaba para golear y terminó en derrota. Y en dolor. Inexplicable. De no creer.

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Así estamos en el Campeonato.

domingo, julio 12, 2015

Giordano, el dueño del cero



Matias Giordano fue, como en el Mineirao, el mejor de Huracán en un momento complicado. Ante Defensa, sostuvo el cero. Y queda una impresión: a pesar de algunos errores en el recorrido, Marcos Díaz -nuestro San Marcos- tiene un suplente capacitado para ser superhéroe por un rato.

sábado, julio 11, 2015

Sombras nada más


Huracán 0-Defensa y Justicia 0
No se trata de una exageración: este Huracán de Apuzzo es el más indescifrable e inconstante de una historia de más de 106 años. Es capaz de ganar la Copa Argentina, de ascender tras ir último a siete fechas del final y hasta de derrotar a River en la final de la Supercopa. Y también es esta sombra que deambula por la cancha. Sin juego, sin contundencia, casi con desidia en algunos tramos. Le pasó en la torpe eliminación de la Libertadores frente a Mineros, en Venezuela. Y le sucede también en casi cada uno de los partidos del Torneo de 30. Como ayer, en el Palacio Ducó, ante Defensa. Estuvo en la cornisa de la derrota ante un rival que lleva 12 partidos sin victorias. Esta vez, lo salvó su arquero, Matías Giordano, la figura de la cancha. Como en tantas otras ocasiones lo rescató Marcos Díaz, su superhéroe ahora lesionado.

Vacío estuvo Huracán. Como su estadio suspendido. Y se vio superado por un Defensa que jugó en Parque de los Patricios como si estuviera bajo el cielo de Florencio Varela. Interesante, en términos de intenciones, lo del equipo del debutante Ariel Holan. Busca, quiere, es rápido para atacar y para retroceder. Eso sí, le falta lo mismo que en el primer semestre del año: precisión en el área ajena. De todos modos, mereció otro desenlace...

Hay un atenuante en la floja actuación de Huracán de anoche: le faltaron siete posibles titulares. Los lesionados Díaz, Mancinelli y Balbi; los suspendidos Domínguez, Vismara y Bogado (reciente incorporación) y Puch, quien se encuentra en conflicto. Demasiadas bajas para un plantel al que no le sobra nada. Bien lo habrá comprobado Angel Cappa, quien anoche fue el único socio e hincha de Huracán que pudo acceder al estadio.

El primer paso para tratar de tomar impulso ofrece un guiño geográfico: Huracán enfrentará a San Martín, en San Juan, allí donde sumó las últimas dos de sus Trece Estrellas. Queda una pregunta: ¿le alcanzará con volver a respirar esos aires cuyanos? Parece difícil...

Texto publicado por el Fundador del Blog, en Clarín.

Ramón Abila, nuestro Wanchope, se agarra la cabeza. El goleador del equipo tuvo una noche acorde al equipo: floja y sin gol.

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Así estamos en el Campeonato.

miércoles, julio 08, 2015

El mejor antecesor de San Marcos


Bruno Barrionuevo fue el arquero que más partidos defendió el arco que de Huracán. Atajó 253 encuentros entre 1936 y 1947. Fue compañero de Herminio Masantonio, de Tucho Méndez y de Emilio Baldonedo. Los disfrutó en el campo de juego y los padeció en los entrenamientos. También fue parte de un gran momento de Huracán en las Copas Nacionales: ganó la Copa Adrián Escobar en 1942 y en 1943 y la Copa Competencia Británica en 1944. Fue, quizá, el mejor antecesor del superhéroe de nuestro tiempo, el inmenso Marcos Díaz.

sábado, julio 04, 2015

Cuando la Ultima Dictadura borró a Bracuto

David Bracuto, presidente de Huracán y de la AFA, había llevado a César Menotti a la Selección en 1974. Dos años más tarde el Gobierno de facto de entonces lo expulsó.Y puso a Alfredo Cantilo, uno de los suyos, socio de Vélez y del Jockey Club.


Por Ezequiel Fernández Moores*
Alfredo Cantilo camina con su esposa por Mar del Plata. Se encuentra de casualidad con César Luis Menotti, que también pasea con su esposa. "¿Qué tiene que hacer por la tarde? ¿No quiere que vayamos a ver las obras en Villa Marista?", pregunta Cantilo a Menotti. "Fui la semana pasada y vi todo bien, pero vamos igual", responde el entrenador. La obra, con el Mundial 78 cada vez más cerca, marcha a buen ritmo. Las habitaciones cumplen con lo pautado. Las camas y la cocina también. Pero al llegar a la cancha, Menotti advierte que el césped está a un centímetro de altura y estalla. "¿Pero cómo, no les dije que lo necesitaba más alto? ¿Quién decidió que lo cortaran así?". "Es que vino el almirante (Carlos) Lacoste y dio la orden", atina a responder uno de los empleados. Cantilo corre a buscar un teléfono. "¡Te voy a decir una cosa! -le grita a Lacoste, rojo de furia-¡Yo soy el presidente de la AFA! . ¡Cuando quieras dar ordenes te sentás en la calle Viamonte! ¿Quién carajo te creés que está en la AFA? ¿Quién carajo te creés que sos?".

Menotti asiste sorprendido a la escena. Lacoste, mano derecha del almirante Eduardo Massera, es el nuevo patrón del deporte argentino. La bota militar dentro de las canchas. Controla el Ente Autárquico Mundial 78 (EAM 78) y en la AFA puso al propio Cantilo. A David Bracuto, presidente de Huracán, director del servicio médico de la UOM, le bloquearon las cuentas y lo obligaron a "renunciar" horas después del golpe del 24 de marzo de 1976. Socio del Jockey Club y de Vélez, el abogado Cantilo no era un advenedizo. Había sido presidente del Colegio de Arbitros con Juan Martín Oneto Gaona, interventor en la AFA en tiempos de la dictadura de Juan Carlos Onganía. También Oneto Gaona era abogado y socio del Jockey. Igual que Florencio Martínez de Hoz y Ricardo Camilo Aldao, primeros presidentes de la AFA, cuando las elites controlaban al fútbol. El golpe del 76 encuentra a la selección de Menotti de gira por Europa. Apenas vuelve a Buenos Aires, echado Bracuto, quien le había ofrecido el cargo, Menotti lleva la renuncia a Cantilo en un sobre. "Guárdelo. No me lo entregue porque las renuncias son indeclinables. Conozco sus ideas políticas. Yo pienso completamente diferente y se que habrá problemas, pero eso no tiene absolutamente nada que ver. Lo único serio que encontré al asumir acá es esto". "Esto", una carpeta que mostraba Cantilo mientras hablaba, era el plan de trabajo para las selecciones que Menotti había elaborado junto con Rodolfo Kralj. Lo había presentado años antes, después de que Ferro negara jugadores a la selección. Para frenar su renuncia, Bracuto y Paulino Niembro le dijeron a Menotti que presentara un plan. Se encerró con Kralj desde las doce del mediodía hasta las ocho de la mañana del día siguiente. Selección, juveniles, preparación, contrato del DT hasta terminada la eliminatoria. Si pierde se va. Si clasifica sigue hasta fin de diciembre del año del Mundial. "Tiene mi palabra de honor de que 'esto' se va a cumplir al pie de la letra. Antes del jueves preciso una respuesta. Piénselo", despidió Cantilo a Menotti.

"Yo no lo podía creer. Lo que había costado años de pelea con otros, acá llevó cinco minutos. Al otro día le dije que sí. Cantilo pidió conocer al cuerpo técnico. Se enamoró del viejo Kralj. Con él hacían todos los partidos por teléfono. Las selecciones extranjeras venían acá y nosotros ibamos allá, sin ningún intermediario. Y cuando se reunió con los jugadores, vino al otro día y me dijo 'no sabe la alegría que tengo César. Yo iba dispuesto a discutir y me dijeron que lo único que querían era cobrar si llegamos a la final'. Se quedó loco con eso. Italia cobró 150.000 dólares para cada jugador por participar. Nosotros 27.000 dólares por ganar la Copa. Fuimos a jugar a todas las provincias. Sin cobrar AFA ni los jugadores. Había broncas porque yo convocaba a jugadores de Boca y de River y él mandaba las citaciones y yo le decía pero mire que se pueden lesionar en un entrenamiento y él me respondía 'déle, por más que tiren bombas vamos a seguir'. Después vino la serie de partidos en Boca en 1977. Había rumores, versiones de que si nos iba mal. la Marina me rajaba. Lacoste no me podía ni ver. Mandaban a la hinchada de Boca a putearnos. La mujer de (Leopoldo) Luque escuchó en un avión a jugadores de Boca que decían que 'ahora con el Toto (Lorenzo) vamos a la selección'. Y Cantilo que me decía 'usted y yo hasta el Mundial estamos seguro'. Si él no estaba creo que yo no llegaba al Mundial".

Menotti, que suele demorar hasta dos y tres meses pedidos de entrevista, me atendió de inmediato cuando le comenté que quería aprovechar el 35º aniversario del Mundial, cumplido este martes, para hablar de Cantilo, fallecido en silencio un mes atrás. El Gráfico lo presentó en una amplia entrevista el 5 de mayo de 1976. Cantilo se describió como "un fanático lector de libros de historia, apasionado por la música, hincha rabioso de Gardel y de Piazzolla" y jugador de ajedrez. Le citó a su director, Héctor Vega Onesime, una frase de José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei: "Cuando percibas los aplausos del triunfo, que suenen en tus oídos las risas que cosechaste con tus fracasos". "Esa norma -le dijo- es como una pantalla prendida que veo las 24 horas del día". Años después del Mundial, Menotti recordó con calidez en una entrevista su primera y decisiva reunión con Cantilo. "¡Imagínense ese diálogo entre un militante de izquierda y un tipo del Opus Dei!. "Yo -me dice ahora Menotti- tengo mucho respeto por la fe de las personas. Discuto otras cosas. A Cantilo lo recuerdo como un aristócrata de verdad. De las buenas costumbres. No de las miserables. Daba la mano como un hombre. Muy crítico de Isabelita y de Perón. Y, desde su lugar, lo recuerdo también como un hombre bastante progresista, que apostaba a la educación".

El Mundial 78, se sabe, se jugó en los años del horror. Los goles convivieron con las torturas. Cantilo, amante del viejo amateurismo, dejó su puesto apenas terminado el Mundial, supuestamente en desacuerdo con la renegociación con aumento salarial del contrato de Menotti. "Un hombre sincero y apasionado, honesto y leal, que vive en el país", lo despidió Lacoste en una carta pública en El Gráfico.

Cantilo puede no ser hoy un recuerdo políticamente correcto. Menotti, sin embargo, lo recuerda sentado en primera fila con los jugadores, escuchando los conciertos que ofrecían al plantel el flaco Spinetta, la tana Rinaldi y Anacrusa, entre otros. Sucedía en la concentración de José C. Paz. Un día, al llegar en su auto, Menotti vio que dentro del predio estaba lleno de soldados. "Le dije que así no podíamos trabajar y echó a los soldados que tenían que hacer la seguridad de la concentración. Tuvieron que instalar una carpa afuera". Cantilo se fue en silencio y nunca más habló con la prensa. "Todavía recuerdo sus palabras al día siguiente de conocernos, cuando le presenté al cuerpo técnico. Dijo que terminado el Mundial él se iba. '¡Qué se va a ir! ¡Si salimos campeones se va a ir pero de joda!' decíamos entre nosotros en ese momento. Yo -sigue Menotti- era el primero en decir que no se iba ni en pedo si éramos campeones. Nadie le creía. Terminó el Mundial, me abrazó fuerte. '¡Salió como lo soñamos César!', me dijo. Y se fue".

*Periodista. Texto publicado en el diario La Nación.

jueves, julio 02, 2015

Pastore, el Iniesta de La Quema

En la tapa de Olé se luce Javier Pastore, ese orgullo Quemero en la Selección que está por disputar la final de la Copa América. Dicen, ahora, lo que en el Palacio Ducó aprendimos hace mucho: que puede ser el socio ideal para Messi, el Iniesta de celeste y blanco. O el Xavi. O una mezcla de los dos.

Mientras tanto, en los barrios del Sur, seguimos extrañando su eficiente fútbol de mago, aquel que exhibió con Los Angeles de Cappa. Ese que en los días tristes se convierte en una añoranza que duele. Como ahora...

La bronca, las explicaciones y lo que viene



Néstor Apuzzo, tras la eliminación de Huracán en la Copa Argentina.

miércoles, julio 01, 2015

Sin defensa, sin nada, sin palabras



Copa Argentina - 32avos de final:
Huracán 0-Independiente Rivadavia 1, en Córdoba

No hubo defensa del título. Ni juego, ni intensidad, ni ideas, ni fuego sagrado. El reestreno en este segundo semestre nos dejó sin nada. Sin palabras...