lunes, enero 01, 2007

De raneros, quemeros y cirujas



Parque de los Patricios tiene una historia profusa y una prehistoria de carácter casi mítico. Fue (y es) el barrio de raneros y de quemeros, de guapos y de malevos y de perros que le ladran a la luna, de empedrados, de Alcorta y Luna, de almacenes que fiaban, de camiones, de bares, de laburantes, de fábricas que el tiempo se llevó, de tango, de misterio.

Algo así como escribió el poeta Horacio Ferrer sobre Huracán en la revista El Gráfico, en 1990: "Es tradición porteña. Una suerte de figurín entrañable del club porteño, bohemio, tanguero, fino y atorrante. Porque también todos los barrios que configuran su geografía espiritual desde los Corrales Viejos al Parque de los Patricios (¡salve, calle Pepirí!), Pompeya y Soldati, son alma y cultura genuina de Buenos Aires. Los troperos que traían bajo el poncho el hálito criollazo de la pampa, las pulperías, los cafés, los patios y toda la bella y digna vida de barrio --con el meridiano arbolado de Caseros-- vibran y sueñan en un estilo poético que ha trascendido al estilo futbolístico de Huracán. Es la honda armonía de la existencia. Huracán es poético porque es de un poético barrio".

A mediados del siglo pasado se instalaron los Mataderos del Sur de la Convalecencia, quienes le dieron al barrio el antiguo nombre de Corrales Viejos, ya que las calles Catamarca, Boedo, Chiclana y Famatina se habían cercado con postes y en su interior se faenaba ganado vacuno, porcino y ovino para ser degollado. También se llamó Barrio de Las Ranas, por la cantidad de esos batracios que vivían en los numerosos charcos de la zona. Y Barrio de Las Latas, porque de latas, chapas, cartones y géneros en desuso eran las casas en que vivían muchos de sus habitantes. De esos tiempos, de aquellas circunstancias, nació --por ejemplo-- el término arrabalero "ranero", como sinónimo de rápido o avispado.

Existió también, claro, "La Quema". Se trataba de un vaciadero municipal donde en carro se arrastraba la basura, para después ser quemados. Desde entonces, Huracán fue orgullasamente "quemero". Y también estaban (y están) los que nos tildaban de "cirujas", una especie de apócope de cirujano, por la puntillosidad con que se revisaba la basura.

En la zona fabril se instalaron establecimientos de todo tipo, entre los cuales se cuentan fabricantes de chacinados, jabones, casimires, mantas y frazadas, curtiembres, corralones de materiales. En ellas trabajaban inmigrantes, sobre todo de origen italiano y español, que vivían en casas precarias. Luego empezaron a construírse algunos conventillos, como los de las calles Garay, Caseros y Liniers, General Urquiza y Rondeau, entre otros.

Parque de los Patricios vio con orgullo nacer varias obras valiosas: las "casas para obreros" (1909, 1914 y 1918), el Hospital José M. Penna (1923), el Palacio Bernasconi (1929), el Instituto San Vicente de Paul, la iglesia de San Antonio (1925), el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá (1935), el Hospital Nacional de Gastroenterología Dr. B. Udaondo, y más recientemente el Hospital de Pediatría Dr Juan P. Garraham (1987). Y claro, el Parque de los Patricios propiamente dicho, que fue diseñado por Carlos Thays en 1902. Está situado en el espacio comprendido por la avenida Caseros, Monteagudo, Uspallata y la avenida Almafuerte. Tiene más de 100.000 metros cuadrados.
El Parque Florentino Ameghino, otro lugar insoslayable, se encuentra delante del Hospital Muñiz y frente a la cárcel de la avenida Caseros. Se presume que allí estaba la quinta de los Escalada, donde falleció Remedios de Escalada de San Martín, en agosto de 1823. Este parque, además, fue utilizado durante la epidemia de fiebre amarilla como un cementerio, por ello en su parte central se encuentra un monumento a las víctimas de esa cruel enfermedad.

El barrio orgullosamente ranero, quemero y ciruja es también como lo retrató el violinista Oscar Arona en su tango "Parque Patricios":
"Cada esquina de este barrio,
es un recuerdo,
de la mágica y risueña adolescencia,
cada calle que descubre
mi presencia,
me está hablando
de las cosas del ayer..."


Foto: La Rioja, entre Avenida Caseros y Rondeau.

Fuentes: www.argentinatotal.com.ar, www.eldiariodeltango.com, periódico barrial digital www.nuevociclo.com.ar, El barrio de Parque Patricios (de Ricardo Llanes), parquedelospatricios.blogspot.com, www.barriada.com.ar, y cuadernillos del Ateneo de Historia de Parque Patricios.